15. Minnie

Así como si nada, ya era hora de volver a Hogwarts, Hermione estaba encantada de volver, igual que cada año, siempre a su hogar, donde se siente segura.

Ahora lo hacía igual que siempre, pero de una forma diferente, tendría más libertades, se sentaría en la mesa principal, podría hacer cosas que normalmente no podría, como pasar 24 horas en la zona prohibida, leer por las noches en la torre de astronomía, entrar sola en el bosque prohibido. Podría salir y entrar de los territorios de la escuela cuando quisiese.

¿qué pasa cuando a Hermioine Granger le das la libertad de llegar cuando quiera? Que siempre aparecerá antes, así se encontró tres semanas antes del comienzo del año académico paseando por los pasillos del colegio, haciendo todas estas cosas y jamás se aburría.

Hermione estaba encantada, pero McGonagall estaba extasiada, tenía a su alumna favorita allí en el castillo y estaban pasando tiempo juntas, tomaban té, daban paseos, le enseñó algunas cosas de transformaciones avanzadas… Alguna tarde Snape se les unía, tenían que aguantar algún comentario sarcástico o crítica no-constructiva pero, la verdad, es que el hombre estaba lidiando muy bien con dos Gryffindor, parecía que podía estar tranquila y que él sería un gran mentor para su pequeña leona.

De hecho, a la directoria le pareció ver un atisbo de cariño en el apagado profesor, se sonreía cuando la muchacha hacía algún comentario, hacía lo posible por estar cerca de ella, siempre le recomendaba alguna lectura, algún lugar que ver, a veces McGonagall se retiraba pronto y les dejaba hablando en la sala de profesores, normalmente lo hacía adrede para que maestro y aprendiz pudieran empezar a conocerse mejor.

Una vez, a la semana de que Hermione llegara a Hogwarts, McGonagall los encontró en la sala de profesores, leyendo el uno al lado del otro, normalmente Snape hubiera bufado algo hiriente, para que quien se hubiera acercado se alejara de él, pero ahí estaba, leyendo tranquilamente a menos de unos centímetros de la joven.

"Severus, me dijiste que haríamos una excursión para recolectar antes de empezar el curso" oyó decir a la chica, McGonagall iba a hacerse notar, pero el uso del primer nombre del profesor le llamó la atención y quiso esperar.

"sí eso pretendo, el fin de semana antes del comienzo del curso, tengo que hablar con Minerva primero… quiero enseñarte algo… complicado y quiero tener su opinión primero" dijo él muy serio.

"algo me dice que me lo enseñarás igual" dijo ella con una sonrisa.

"Hermione" Snape dudó un instante "¿leíste el libro sobre el concepto de magia negra que te recomendé?"

Minerva no podía creer que Snape estuviera recomendando magia negra… y que hubiera llamado a su Hermione por el nombre de pila, esto era preocupante.

"¿lo dudabas?" dijo ella con un aire de falsa ofensa, lo que hizo a Snape sonreír.

"¿qué opinas de sus conclusiones?"

"creo que es bastante acertado, creo que… a ver… creo que, si Bellatrix inventara un hechizo para plancharse el pelo, este no sería magia negra, por mucho que la hechicera sea una bruja oscura… por lo tanto…" no continuó y ambos se quedaron en silencio por unos segundos.

"¿por lo tanto…?" insistió Snape

"por lo tanto, el ministerio que está prohibiendo todos los hechizos inventados por los mortífagos o por el Señor Oscuro, está limitando las posibilidades del mundo mágico sin ningún motivo" consiguió terminar Hermione.

Snape sonreía abiertamente, Minerva le miraba como aturdida, jamás le había visto sonreír así. Desde su posición ventajosa, apoyada en la pared del fondo pensaba en la conversación que estaban teniendo, estaba claro que Snape quería enseñarle algo a Hermione que estaba categorizado como magia negra, esto podría ser problemático pero las palabras de la muchacha tenían sentido, quizá era algo que el propio ministerio tendría que repensar.

"muy bien" dijo Snape al final, como si sus pensamientos estuvieran vagando en el espacio.

Hermione le miraba con una sonrisa, esta conversación solo había conseguido motivarla más, nunca había sentido una atracción por la magia oscura, pero si por romper las reglas y parecía que esto iba en ese sentido.

"¿Severus?" dijo ella llamando su atención "¿van a prohibir el Sectumsempra?"

"¿crees que deberían?" preguntó el profesor mirando a la chica con los ojos muy abiertos, entre sorpresa y curiosidad.

"el otro día lo usé en el bosque para abrirme camino entre unas zarzas" dijo ella con una medio sonrisa. Él soltó una carcajada, una risa que salía del estómago, rio a gusto.

Cuando consiguió parar, colocó una mano en la nuca de la chica y la acarició, ella se echó para atrás en su mano, como un gato al que le acaricias el lomo, quizá no era un gesto romántico, era más de confort mutuo, pero era algo que jamás se habría imaginado al seco profesor haciendo, era verdad que ambos habían cogido confianza en la última semana pero tanta…

Minerva se dio la vuelta para volver al despacho, tenía mucho que pensar, si tenía suerte podría hablar con el cuadro de Dumbledore, el tema de la magia oscura no le preocupaba demasiado, escucharía a Snape y hablaría con Kingsley, probablemente su petición tenga sentido, ahora lo que no se apartaba de la mente de Minerva era la sonrisa de su viejo amigo, la mano en el cuello de su alumna favorita, ¿era algo romántico? ¿había algo entre ellos? Le descuadraba un poco el hecho de que esto no la preocupaba en lo más mínimo, que él hubiese sido su profesor hace menos de tres meses parecía una tontería… una minucia… si existía la posibilidad de que ese hombre fuera feliz, ella no iba a entrometerse.

Llegó a su despacho y suspiró.

"¿Qué ocurre querida?" oyó preguntar a Dumbledore desde su marco.

Minerva le miró unos largos minutos y levantó una ceja, Dumbledore la imitó.

"¿Cuál fue nuestra mayor arma en esta guerra?" preguntó la nueva directora.

Dumbledore ahora estaba sorprendido, aunque si no lo conocieras tan bien como lo hacía McGonagall no lo hubieras notado, la verdad es que el artista de ese cuadro hizo un trabajo excelente con sus ojos.

"Amor" contesto él al final

"eso pensaba yo" dijo Minerva con una sonrisa picarona… si este iba a ser un curso interesante.

"Minerva…" Severus Snape acababa de entrar en su antiguo despacho, en el de la directora de la mejor escuela de magia del mundo, era un espacio maravilloso, lleno de ilusión, pero él odiaba ese despacho, había sido su hogar en el peor año de su vida, tenía que admitir que a la nueva directora le quedaba bien, había vuelto a insuflar ese sitio con cariño, estaba realmente contento con que el colegio se quedara en tan buenas manos.

"Severus, hijo mio, ¿quieres que hablemos hoy?" era la voz de Albus desde su marco, con una media sonrisa y ojos de preocupado cariño.

"hoy tampoco Albus" dijo Snape con un tono definitivo

Minerva le lanzó una mirada cariñosa "Dime Severus, ¿querías hablar conmigo?"

"sí Minerva es sobre la formación de Hermione Granger" dijo Severus sentándose delante de la mesa de la directora.

"¿sabes que le ofrecí ser mi aprendiz y lo rechazó?" dijo Minerva mirándole a los ojos como observando su reacción, no encontró ninguna "tenía mis dudas al principio, pero de verdad creo que eres el maestro adecuado, la pasión que siente esa chica por aprender rivaliza con la tuya" dijo ella intentando no mostrar ninguna emoción, lo último que quería es que el hombre viera que le estaba vacilando.

Snape levantó una ceja.

"Minerva, estoy aquí porque quiero pedir permiso para enseñarle a la señorita Granger un hechizo en concreto, más bien una habilidad, que fue concebida por el Señor Oscuro y por lo tanto, está prohibido por el ministerio"

La directora suspiró "¿Quieres enseñar magia oscura Severus?" lo dijo sin un ápice de acusación

"no tiene nada de magia negra, es una habilidad mágica en la que no se daña a nadie, es inofensiva y por lo tanto no debería estar prohibida" dijo Snape sin alterarse lo más mínimo

"¿de qué se trata?" preguntó Minerva con pura curiosidad.

"quiero enseñarla a volar"

Y la frase se quedó en el aire, Minerva lo miraba como si no lo hubiera registrado "perdona Severus, no sé si lo he entendido bien"

Esto se ganó un suspiro de parte del seco profesor "a volar, Minerva, bueno más bien flotar, luego ya sería desfigurarse y volar, me has visto hacerlo" ante esto puso cara de dolor, al recordar el día de la batalla final

"¿sin escoba?"

"sin nada Minerva, ¿vas a centrarte en esta conversación o vuelvo en otro momento? Ya sabes que no soporto ni repetirme, ni perder el tiempo"

Minerva empezó a reir con ganas "Severus no sabíamos que eso se podía hacer"

El profesor la miró perplejo "Minerva lo hice delante de toda la Orden, es una habilidad que me enseñó el Señor Oscuro en persona y que no sabían casi ninguno de sus mortífagos…"

"Ahora lo recuerdo, ese día fue tan horrible que supongo que no racionalicé lo que estaba viendo..." Dijo ella volviendo a un tono triste "en cualquier caso el ministerio no puede prohibir lo que no conoce… así que no hay problema en que enseñes esa habilidad… a Granger o a mí, ya que nos ponemos" dijo la profesora con su sonrisa.

lo que me faltaba…. Pensó Snape

"Hay otra cosa que te quería decir, pero me gustaría que el ambiente fuera más amistoso" dijo la directora haciendo aparecer frente a ellos unas tazas de té, miraba a Snape intensamente mientras le daba un sorbo.

"Minerva, el té no hace que una reunión pase a ser amistosa".

La directora frunció el ceño "¿un caramelo de limón?".

"eso tampoco funciona" dijo Dumbledore con una media sonrisa desde su marco.

ganándose que sus dos profesores le miraran con una cara de incredulidad.

"Minerva ves al grano" dijo Snape mucho más tenso de lo que nadie hubiera querido.

"no es nada, Severus, solo quería decirte que Hermione ya no es una alumna, ni una niña, así que no debemos tratarla como tal, ha vivido muchas cosas y no quiero que se sienta como si no la tuviéramos en cuenta además, no hay nada que diga que la relación entre un maestro y su aprendiz no pueda ser… cercana" terminó dándole una mirada significativa al profesor y levantando las cejas como dando a entender que sus palabras tenían mucho significado detrás de ellas… pero Snape no lo entendió

"si estas queriendo proteger a una de tus Gryffindor de mí, me parece ofensivo que creas que es necesario, sé que querías que ella fuera tu aprendiz, pero de ahí a que dudes de mi profesionalidad, ni que creyeras que voy a corromperla" dijo con un tono de enfado, casi levantándose de la mesa

"Severus, lo que yo quiero decir es que, si Hermione quisiera ser corrompida, no habría problema en corromperla, aunque estoy segura de que la chica no es inocente, si has sido… corrompida… por un Weasley quizá agradezca otras intenciones corrompedoras menos… abruptas" dijo la directora, casi sin poder ocultar una sonrisa.

Que la cara de su más fiero profesor se estuviera poniendo roja según iba entendiendo el significado de lo que iba diciendo no ayudaba nada…

"Creo que hay algo que no estoy entendiendo bien Minerva" dijo Snape completamente rojo, tenía que haber entendido mal a la directora, si lo estaba captando todo bien, le estaba dando consentimiento para tener una relación física con su aprendiz, además de que lo estaba haciendo de la forma menos elegante posible.

"Merlín Severus, cuando digo que puedes corromperla me refiero a encandilarla, encantarla, fascinarla, seducirla, tentarla, cautivarla, embelesarla, maravillarla, arrebatarla, interesarla, agradarla, hipnotizarla, deslumbrarla, enamorarla, conquistarla, alucinarla… quiero decir seducirla" dijo ella con su tono de profesora "siempre lo haces difícil, básicamente intento decirte que no hay ninguna norma que condene una relación entre un maestro y su aprendiz, ya que la validez de su formación se hace vía el ministerio… y que personalmente yo estaría encantada de veros juntos".

Minerva vio como el profesor se ponía más rojo aún, se disculpaba y salía del despacho lo más rápido que pudo.

"No había muchas más formas de decirlo ¿verdad Minnie?" dijo Dumbledore aún con una sonrisa.

"Había que hacerlo, a este hombre el deber no le dejaría ser feliz" y así la directora dejó a un lado el tema y se centró en los preparativos del nuevo curso.


N.A: Por fiiiin, por fiiiin, fanfiction me ha dejado publicar

No os he abandonado queriendo, lo juro, además tengo algo especial para el siguiente capítulo uuuuu...

He de admitir que he estado un poco distraída con mi nuevo escrito "maravillosa criatura" con Hermione, Snape y Voldemort

pero esta historia es la razón por la que empecé a escribir

Vuestras Reviews animan muchísimo y me han hecho querer centrarme más en este romance

¡No dudéis en escribirme!

(una amiga llamó Minnie a su gata en honor a McGonagall, así que por eso el nombre del capítulo :p)