Dedicado a Flor, te sigo bancando en todas amiga! Gracias por todo lo que compartimos!

Capítulo 15

Onur apretó la mano de su cliente cuando entró a la sala de reuniones. Bennu lo había ayudado a recibirlo y se había quedado en la puerta, esperando a Sehrazat, que todavía no había llegado.

Hacía mucho tiempo que no se sentaban a hablar con su amiga, pero ella conocía tanto a don Onur que sabía que algo sucedía entre ellos y estaba feliz por ambos, porque se merecían otra oportunidad en la vida…

La vio venir caminando, elegante, más sonriente que nunca y supo que sus sospechas eran correctas, le sonrió con calidez y ella la abrazó con cariño…

-Tenemos mucho de qué hablar…- le dijo al oído y Sehrazat lanzó una risita cómplice.

-Mucho…- le dijo y miró hacia adentro, Onur se había percatado de su llegada y la miraba insistente.

-Buenos días, arquitecta…- le dijo en cuanto ella entró y cuando el cliente giró su cabeza en dirección a ella, aprovechó para acariciarla con la mirada.

-Buenos días, ¿cómo están?- le dijo y estrechó la mano del cliente y luego de Onur, que acarició sus dedos con suavidad, haciéndola erizar levemente.

-Le decía a don Onur que estoy muy satisfecho con el proyecto y con la colaboración de Binyapi…

-Me alegra.. yo también estoy muy satisfecha con Binyapi…- le dijo y le sonrió a Onur.

-¿Ustedes trabajan siempre juntos?

-No… de hecho es la primera vez…- dijo Onur- aunque siempre tuvimos ganas de hacerlo…

-Nos conocemos de la escuela… nuestros hijos van a la misma…- agregó Sehrazat.

-Qué casualidad… es la vida… uno se relaciona siempre con las mismas personas…

-Así es…- dijeron al mismo tiempo y sonrieron complacidos…

Se sentaron y se pusieron a trabajar. La reunión no fue demasiado larga, porque llegaron a un acuerdo casi inmediato con algunas modificaciones y cambios de material…

El cliente los felicitó por su trabajo y cuando se fue, Onur se quedó mirándola. Ella estaba arreglada, aunque se vistiera con sencillez… pero su expresión segura, confiada, lo atraía aun más…

-Bien…- le dijo ella sonriente, ajena a los pensamientos de él- ¿qué querías decirme?

-Mmmm no sé si este es el lugar indicado para hablar de cosas personales…- le dijo él y sonrió.

-Entiendo… bueno, como quieras…

-Quizá podríamos comprar comida y llevarla a algún lugar un poco más apropiado…

-Escucho sugerencias… ¿tu casa o la mía?

-La mía…- le dijo y se puso de pie.

Ella le dedicó una sonrisa cómplice y salieron juntos. Saludaron brevemente a Bennu cuando pasaron por su oficina y pasaron por su restaurant favorito para pedir comida…


Llegaron a la casa de Onur y como el día estaba lindo, armaron una mesa afuera y comieron bajo la galería, al aire libre…

-Bueno, Onur… no quiero presionarte…- le dijo entre bocados ella- pero estoy algo ansiosa…

-No hace falta que lo estés… se trata solo de poner en palabras todo lo que me está pasando y que es muy bonito…

-Te escucho, entonces…- le dijo ella con una sonrisa.

Él comió un par de bocados más, en silencio, parecía estar en estado reflexivo. Sehrazat lo respetó, sabiendo que quizás estaba buscando la forma de expresarse…

-Esto… no es fácil… porque he estado viendo… y tú también, que los niños están muy atentos a todo lo que tiene que ver con nosotros…

-Es cierto… no son tontos y nosotros debemos ser un poco más evidentes de lo que suponemos…

-Ese es precisamente el punto…

Sehrazat arrugó en entrecejo, intentando decodificar lo que él decía… se quedó mirándolo, y él hizo lo mismo, creyendo que había sido claro…

-¿Te refieres a que deberíamos cuidarnos más? ¿Quieres hablar con ellos?- dijo ella sin comprender demasiado.

-Sehrazat… escucha…- le dijo y tomó su mano, su mirada era tan profunda que ella supo que había algo realmente importante que quería decirle.

Ella abrió la boca, quería decirle algo para darle a entender que podía confiar en ella, que podía decirle lo que le estaba sucediendo…

-Yo… no se cuando tiempo pasó… no tengo idea de cuanto tiempo se necesita para esto… pero, pero…

-Onur…

-Tú me dijiste al principio que querías ir despacio… ¿verdad?

-Verdad…- asintió ella.

-Pero luego te pasó lo que a mí… el deseo, ese flechazo fue demasiado como para esperar…

-Así es… disfruto mucho a tu lado… me siento bien, me haces feliz… te lo dije el día de mi cumpleaños…

-Y a partir de allí… es que me di cuenta de muchas cosas…

-¿Qué cosas?

-Cuando te conocí, aquel día en la oficina de la subdirectora, me enamoré de ti, de tu belleza… de tu carácter… luego te conocí como profesional y sentí lo mismo… también…- dijo y ella sonrió con placidez.

-Bueno, a mi me pasó eso… ¿sigues teniendo dudas?

-No, no… me lo dejaste muy en claro cuando me dijiste que te hacía feliz… el otro día…

-¿Entonces, Onur?

-Me enamoré de ti, Sehrazat… me enamoré de la mujer que hay detrás de tu belleza, de tu profesionalismo… me enamoré de la forma en que sonríes, de la forma en que hueles, y también me enamoré de tu relación con mi hija… me enamoré de ese corazón valiente que pudo salir adelante luego de la muerte de tu marido… me enamoré de tus ojos, que todo el tiempo expresan lo que tus labios también dicen… pero en algunas oportunidades, como ahora, también lo que no dices…

-Onur…

-Siento que ya fue suficiente de pruebas… yo siento en mi corazón que estoy seguro de lo que me pasa contigo… Sehrazat yo… no quiero presionarte… entendí que para ti es más difícil todo esto… que no estaba en tus planes el amor…

-No lo estaba…

-Tampoco en los míos… yo solo aspiraba a poder salir con alguien interesante, de vez en cuando… pasarla bien… pero esto va mucho más allá…

-Lo se…

-Por eso… hay algo que quiero decirte, algo que quizá te parecerá una tontería…

-¿Una tontería? Nunca, ningún sentimiento tuyo podría parecérmelo…

-No quiero ocultar más lo que siento por ti… no quiero que nos escondamos porque no hay nada que esconder… no para mí al menos…

Sehrazat bajó la cabeza, asimilando todo lo que acababa de oír, todo le parecía un hermoso sueño… algo que había considerado inalcanzable y la realidad era que, a pesar de su escepticismo, ella también sentía cosas muy profundas por él…

-Mírame…- le dijo y acarició su cara, haciendo que ella lo mirara otra vez- te amo, Sehrazat…

Sehrazat abrió la boca y se perdió en sus ojos. No estaba sorprendida, claro que no lo estaba, hacía un buen rato que él venía diciéndole todo eso sin pronunciar esas palabras…

-Onur…- le dijo y él apoyó sus dedos sobre los labios de ella, impidiéndole que hablara.

-No me hace falta que me digas nada… solo quería que lo supieras… que supieras lo que me pasa… quiero que si llegáramos a tomar alguna decisión sobre nuestro futuro, juntos o separados, estés al tanto de lo que me pasa… bajo ningún punto de vista quisiera obligarte a que digas nada…

Sehrazat lo tomó de la cara y luego de que él deslizara sus dedos hacia abajo, lo besó con suavidad al principio y luego intensificó el beso, tomándose un momento para poder pensar en lo que quería decirle… de la mejor manera…


Bueno, esto sigue pronto! Qué le contestará Sehrazat? Gracias por seguir leyendo!