Querido/a lector/a quiero darte las gracias por ser el publico de esta historia.
TODOS LOS PERSONAJES, ESCENARIOS Y HECHIZOS CONOCIDOS PERTENECEN A JK ROWLING Y SUZANNE COLLINS, YO SÓLO LOS TOMO, LOS MEZCLO Y AGREGO COSAS
-o-
Revelaciones:
El sótano de la antigua mansión del primer ministro de magia apestaba a miseria humana. Heces, sangre y la pestilencia de la muerte se mezclaban con el olor del miedo de los que aun seguían vivos.
El mismo día de la fuga de los cautivos Voldemort los había mandado a encerrar allí. No le fue suficiente la tortura aplicada durante los interrogatorios, por lo que decidió que los recluiría allí sin agua, comida ni socorro alguno.
Al quinto día, más de la mitad de los mortífagos encerrados había muerto por sus heridas o las complicaciones derivadas de la inmundicia de ese sitio. Hubieran muerto antes, de asfixia, pero Voldemort se aseguró de que la habitación contara con un caudal constante de oxigeno para que sus propias respiraciones no les den una muerte rápida.
Las puertas habían sido selladas mágicamente para que ningún ruido o hedor escapara de allí, tampoco lo harían nunca las setenta almas que allí habían arrojado.
Voldemort estaba furioso, hacia cinco días casi todos sus rehenes habían sido liberados y aun no sabía quién fue el traidor ni donde estaban escondidos.
Había pasado las últimas siete noches en vela, pues la ira no lo dejaba descansar. A pesar de su inmortalidad, Voldemort seguía siendo humano en parte. Y como a todo humano, la falta de sueño lo estaba trastornando.
El único instante que cerró sus serpentinos ojos solo sirvió para ponerlo frenético, ese sueño había despertado en él un sentimiento de persecución. Había soñado con Harry Potter, y él le decía que su fin estaba cerca, que alguien buscaba acabar con él. Potter le recordaba que solo Nagini lo separaba de la mortalidad de cualquier ser humano. Nagini era su último horrocrux.
Voldemort no estaba seguro de poder hacer uno nuevo. No estaba dispuesto a renunciar a los aspectos interesantes de su vida como hombre normal. No quería renunciar al placer de tener una mujer, beber un buen vino o comer un exquisito platillo. Y sabía que si realizaba otro horrocrux probablemente perdería sus últimos vestigios de humanidad.
Debía proteger a Nagini, debía protegerla pronto e investigar la posibilidad de trasladar ese pedazo de alma a algún objeto que no esté vivo. Pues era peligroso que un animal como ese fuera su última esperanza de inmortalidad.
-Mi señor, disculpe la intromisión pero he traído las pruebas de quien es el culpable la traición.
-Bien Lucius, adelante, dime quien ha osado hacer esto. Y ¿Por qué no lo has traído ante mí?
- El cobarde no sobrevivió al interrogatorio Mi Lord. Pero le he traído ciertas memorias que prueban su atrevimiento.
-Bien, trae el pensadero, las veré.
Lucius le tendió el pensadero a Voldemort y este se sumergió en las memorias que le había traído.
Mientras las observaba rogaba a cualquier deidad que quisiere oírlo que el Lord no se diera cuenta que esas memorias extraídas, tanto de él como de Prior, estaban modificadas.
No había resultado nada sencillo crear aquellas memorias. Había tenido que usar toda su astucia Slytherin.
Primero había tenido que convencer a la propia señora Prior para que fingiera su suicidio para que el idiota de Marcus pudiera ver su cuerpo sin vida. Ese punto fue fácil, ya que aquella muchacha estaba desesperada por escapar de aquel sitio y se mostró muy dispuesta a participar con tal de que la sacara de allí.
Luego vino lo más complicado, confundir la mente de Marcus con algún brebaje que Elizabeth le había proporcionado y hacerlo creer que Fleur se había suicidado luego de que él la había entregado a Voldemort.
Hacer que la mente de Prior creyera que la primera fuga la había hecho por despecho, al tener que entregar a su mujer y que luego de su suicidio decidió liberar al resto, fue una tarea titánica.
Habían tenido que mantenerlo bajo los efectos de varias pociones alucinógenas y usar la tortura para que admitiera que él lo había planeado todo. Dos días demoraron en obtener un recuerdo lo suficientemente creíble para el lord.
- Inaudito, el maldito cobarde liberó a mis rehenes porque tomé a su insulsa esposa. Casarse con una amante de los traidores de la sangre lo volvió blando. Asqueroso.
-Lo sé mi señor y es algo que me repugna. ¿Qué desea que hagamos ahora que los guetos fueron vaciados y los culpables castigados?-
-Nada, la alta alcurnia mágica todavía no sabe nada de lo que sucedió. Todavía nuestro poder está intacto. Recluta nuevos mortífagos y refuercen la seguridad de la mansión. Destruye definitivamente todas las varitas que haya en el ministerio y fueron confiscadas a los cautivos. Lo último que necesitamos es que esos mugrosos recuperen sus varitas y planeen un ataque.
Una sonrisa asomó en los labios de Malfoy. Sin quererlo el lord le había dado la pieza faltante para su plan.
-Lo que ordene mi señor.
-Ahora retírate y que nadie me moleste.
-o-
Un silencio sepulcral reinaba en el despacho donde Hermione Granger, Draco Malfoy, Ginevra Weasley, Theodore Nott, Blaise Zabini y su madre esperaban con ansias que ellos volvieran de su incursión al ministerio.
Habían salido muy temprano en la mañana con la rubia envuelta en la capa de invisibilidad de Harry. Esa capa que Lucius había recuperado de la casa de Prior, esa capa que era otro de "sus trofeos de guerra".
Hermione estaba extremadamente preocupada, no estaba de acuerdo con que Luna acompañara a Malfoy al ministerio, y no había creído ni por un instante que era porque ella era la única que cabía completamente bajo la capa. Algo se traía entre manos.
Cuando las llamas verdes encendieron la chimenea, finalmente se fue aquel elefante hipotético que nadie se había atrevido a espantar de aquella habitación, y que se encontraba allí desde que llegaron hacia media hora.
-Buenos días, disculpen la demora pero hemos tenido que sortear algunos obstáculos.
Los jóvenes magos asintieron en dirección al mayor a modo de saludo.
Y algunos de ellos sonrieron al ver aparecer la menuda figura de Luna cuando se quitó la capa.
-Hola, la hemos conseguido, no puedo creerlo la tenemos ¡y también las varitas!
- Es verdad, ha sido muy útil su hechizo de expansión indetectable señorita Granger, hemos podido traer más varitas de las que necesitábamos. Muchas gracias por su ayuda.
-No fue nada señor Malfoy, pero que es lo que consiguieron, y ¿por que necesitaba a Luna para esto?
-Hemos estado aquí esperando mucho tiempo Lucius, necesitamos saber que estas planeando.
- No desesperes Ginevra, hoy finalmente podré resolver todos los interrogantes y podremos planear el próximo movimiento.
Lucius tomó asiento en la cabecera de su gran escritorio y se dispuso a contar lo que sabía.
- Ya han de estar enterados que el plan de fuga lleva un tiempo tramándose y que se precipitó debido a los acontecimientos de público conocimiento. Draco fue elegido para la arena. Lo que no saben es que el día de hoy hemos podido cubrir la última huella que podría conducir los rastros hacia mí.
-Eso no explica por qué se llevó a Luna al ministerio.
-Paciencia señor Nott, hacia ese punto me dirijo. Verán el día que mi hijo y la señorita Granger fueron elegidos para la competición tuve la buena fortuna de presenciar un acto milagroso. Pude observar como una nueva profecía era lanzada al mundo.
Los ojos de los presentes amenazaban con salirse de sus orbitas, menos los de aquellos que conocían de la existencia de la profecía. Es decir Hermione, Luna y el mismo Lucius.
En ese momento Lucius comenzó a narrar como había podido escuchar la profecía que Luna vaticinara a Hermione el día que se despidieron antes de la arena y la celeridad con la que debió trabajar para confirmar sus sospechas sobre ella.
Les contó de su apuro por destruir la esfera que la contenía en el ministerio antes de que alguien pudiera observar a quienes involucraba y sospechara de su contenido.
Ahí entraba el trabajo de Luna, solo ella podría destruirla, solo quien hubiera lanzado el augurio o alguno de sus protagonistas podía tomar la esfera para destruirla. Lo habían logrado.
-Entonces querido, ¿podrías dejarte de misterios y revelarnos el contenido de la profecía?
- Mi señora Elizabeth, grandes revelaciones serán dadas a quienes sean pacientes, llegaremos a este punto.
- Madre por favor guarda silencio. Prosiga Lucius.
- La profecía decía algo así: "la llama que incendiará los cimientos del nuevo orden oscuro ha sido iniciada, el fuego que todo lo consumirá será creado por la descendiente perdida de Rowena y el oxigeno que lo mantendrá ardiendo será dado por el descendiente ilegitimo de Godric, esta vez el mal no se enfrenta a un elegido, esta vez el mal se enfrenta al oprimido que ya no lo soporta y el oprimido vencerá de la mano de sus héroes"
-¿No es sorprendente?, mi madre fue algo así como una vidente pero no sabía que yo pudiera hacerlo.
Luna daba saltitos emocionada en su asiento, todos estaban conmocionados, no sólo porque Luna fuera vidente si no porque ¿cómo es que hubo un descendiente ilegitimo de Gryffindor?
Entonces Hermione tomó la palabra, hasta ahora no había tenido tiempo de pensar en la profecía. Su vida había sido un torbellino los últimos días y ese instante fue relegado al fondo de su mente.
-Que pudo averiguar sobre ella, ¿quienes son los descendientes?, ¿lo sabe?
Draco estaba estupefacto, aun no lograba creer del todo que su padre estuviera planeando todo aquello por venganza contra el Lord Oscuro.
-Bien, es aquí donde necesitamos una pequeña lección de historia, si la señorita Hermione es tan amable, ¿podría usted relatarnos algo sobre la fundación de Hogwarts?
Hermione se sonrojó profundamente, era obvio que a ella le pedirían que narrara la historia. Evidentemente nunca perdería el mote de sabelotodo.
-Se sabe que Hogwarts fue fundada en algún punto de Escocia por cuatro magos en la época medieval. Sus fundadores y primeros directores fueron Rowena Ravenclaw, Helga Hufflepuff, Salazar Slytherin y Godric Gryffindor. Ellos crearon un sistema de casas en las que colocarían los estudiantes según sus características y aptitudes. Dirigieron la escuela en armonía hasta que Salazar y Godric tuvieron una pelea por la pureza de la sangre de los estudiantes y Slytherin los abandonó.
-Soberbio señorita Granger, excelente como siempre, salvo por un punto. La pelea de Godric y Salazar, al contrario de lo que se cree, no fue por la pureza de la sangre, si no por una mujer y el fruto de su vientre.
Hermione estaba sorprendida, ese dato nunca lo había conocido y estaba segura de que no figuraba en Hogwarts una historia.
- Verán, la realidad indica que ellos se disputaban el amor de una doncella muggle de blancos cabellos y ojos grises de un pueblo cercano, según la historia ella iba a casarse con un muggle acaudalado pero Salazar le dio amortentia para alejarla de él. Cuando finalmente la pudo llevar al castillo y ella conoció a Godric no hubo poción que evitara que ellos se enamoraran. Según un registro genealógico, de ese amor nació un niño. Según la historia Godric nunca se casó con la muchacha ni reconoció a ese niño, se cree que Salazar hizo algo para que la madre y su bebé volvieran con el muggle y se mudaran a Normandía bajo nombres falsos.
Varias generaciones después un descendiente de ese niño volvió a Gran Bretaña, Armand Malfoy, el primer Malfoy de Inglaterra.
Cada segundo que pasaba los oyentes estaban más sorprendidos por la historia. Los Malfoy eran descendientes de Godric. Y contrario a lo que podría esperarse todos habían asistido a la casa de Slytherin.
- Como verán esta historia nos viene a confirmar que ya tenemos algo a nuestro favor, el último descendiente de Godric en la tierra se encuentra entre nosotros. Ese eres tu Draco.
-Pero padre, esa historia jamás la he oído. ¿Cómo es posible que seamos descendientes de Gryffindor?
-Lo es, somos descendientes, pero luego de muchas generaciones de orgullosos Slytherins esa historia fue ocultándose para no manchar el buen presente de la familia con aquellos orígenes tan… humildes.
Theodore tomó la palabra, necesitaba ordenar la información recibida.
- A ver si comprendí, Lucius lleva tres años planeando derrocar al señor tenebroso, Luna profetizó su caída y juntos destruyeron las pruebas. Y también resulta que Draco ahora es un Gryffindor.
-Exacto, señor Nott, pero aún hay más. Tenemos la mano ganadora esta vez, también contamos con la presencia de la descendiente perdida, y si no me equivoco, cosa que estoy seguro no es así, se encuentra en esta misma habitación.
-¿Quién es?
-Usted señorita Granger. No me mire así, sé que es hija de muggles, pero ¿no le parece extraño ser la única bruja en generaciones?
-Sí pero jamás pude acceder a los archivos del ministerio.
-Entonces es una suerte que haya pasado casi un año hundido hasta el cuello de libros de genealogía mágica.
- Aun no lo comprendo, tampoco se sabe de que Rowena haya tenido más hijos que Helena, la dama gris.
- Es porque Rowena solo tuvo una hija. Quien tuvo un hijo fue Helena. Verá cuando Helena huye hacia Albania con la diadema de su madre, aparentemente lo hace embarazada o se embaraza en su exilio. Según un registro que encontré, cuando el Barón Sanguinario viaja hacia allí y termina asesinándola, en la casa donde encontraron el cuerpo también hallaron un bebé, que era aparentemente un squib, por lo que resolvieron dárselo a unos granjeros para que lo criaran como muggle. De ahí su apellido, Granger, el Granjero…
.
.
.
N/a: chanchan chan, tercer capítulo al hilo. No sé si podré volver a escribir pronto así que decidí subirlo hoy para que ya quede. Espero que les haya gustado HASTA LA PROXIMA.
