Desde lo que había pasado aquella noche en esa discoteca Vincent no podía parar de pensar que era un sueño. Uno demasiado raro. No había que hacerse una idea equibocada, le encantaba haber estado así con el. Pero sabía que en el mundo real no iba a poder ser capaz de decirle lo que sentía ahora. Deseaba repetir, no solo el sexo. También las historias, las charlas, las cercanias, los teatros...amaba cada una de esas facetas. No le sorprendió que fuera de noche, ni siquiera que estubiese fumando en un balcón después de celebrar una fiesta de Navidad. Fué a esa fiesta, le obligo Bélgica. Recordaba poco de eso, pero acabó emborrachado y solo. Ni siquiera quiso hablar con el portugués. Observo como el castaño abrazaba al italiano aunque al final pudo librarse del agarre.
Se quedaron ambos solos en el balcón, decidió acercarse y abrazarle por detrás. Si había tenido ese tipo de relaciones un abrazo no haría nada.
Notó como se estremecia entre sus brazos. Era una sensación cálida y fresca a la vez.
Se acercó lentamente a su oído y le susurro:
--Antonio...
Se giró para verle a los ojos y los segundos se pararon. Ambos ojos brillaban y sin más el moreno se puso de puntillas y le besó con delicadeza, Holanda correspondió a su vez mientras sonreía.
--Menudo saludo-dijo algo sonrojado el rubio.
--Ya sabes, típico del país de la pasión.
Sonrieron sin poder evitarlo, para ambos era inevitable. Eran dos imanes de polos opuestos, pero era se motivo por el que se atraían tanto.
--Perdón por no quedarme-dijo Vincent.
--No pasa nada, sería mentir decir que no me hubiera gustado levantarme por la mañana a tu lado y pasarnos a la segunda ronda y al rato desayunar juntos-cuando el moreno mencionó la segunda ronda el rubio murmuró un mierda- pero sé que no puede ser.
--¿ No te enfadas?
--Perdonar es una virtud.
Se rieron y al rato estaban viendo las luces de la ciudad, el más alto estaba abrazando al menor de la cintura. España le contaba la historia de cada luz de la ciudad y aunque era absurdo le escuchaba.
--En esa casa vivió Almodovar, ¿ ves la luz?
Así era con cada una de los destellos, al rato le ofreció un cigarrillo, alegando que los estaba dejando. Los cogió con gusto y comenzó a fumar.
Después de un rato apareció el mismo. Estaba borracho y cabreado por lo que decidió dejar la cruz en el bolsillo del español, así no le vería.
--Oye...tu...-se tambaleaba hasta que el castaño pudo sostenerlo de alguna manera.
--Vin has bebido demasiado, sentemonos en el salón.
--No, quiero decirte algo...ojalá no haberte conocido, me molestas y mucho.
El español no dijo absolutamente nada.
--Tranquilo en unos años probablemente no estaré.
Vió como los ojos verdes del moreno se llenaban de tristeza. Cuando le dejo en el sofá y volvió al mismo lugar donde estaba el rubio, resopló.
--¿Cómo que en unos años no estaras?-preguntó.
--Hace muchos años encontré a una mujer gitana con un gran poder-comenzó a decir España con un deje de misterio.
--¿Crees en esas cosas?-dijo incredulo Vincent para molestar al contrario.
Antonio frunció el ceño, el contrario rió y le dijo que continuase.
--Esa mujer me dijo que podía transformarme en la viva imagen de mi padre o Roma, podría dejar de ser un país pero sería libre siendo inmortal pero sin que nadie supiese que sigo vivo, simplemente solo podrían verme las personas normales.
--Pero no puedes hacer eso- sentenció el otro-hay gebte que te quiere y...
Con ambas manos el español le cortó y le tapó la boca.
--Ya ves lo que a pasado con...
--Se que le sigues queriendo y que el no parece que te quiera pero...le encantan tus playa, a veces come churros y...una de sus marcas favoritas de tabaco es de España.
Antonio negó con la cabeza y con tristeza le sonrió.
--Adiós Vincent.
Holanda se despertó del trance sobresaltado y enfrente estaba el noruego que con la misma expresión de siempre comenzó a hablar.
--Dinamarca me llama-antes de que se marchase le preguntó tantas cosas que el mago simplemente contestó:
--Era solo hipotético, no ha pasado nada.
Esta vez si que se fué y se quedó solo bebiendo. Se veía lamentable pero un pensamiento le inundo la mente, tenía que verle antes de que cometiese alguna estupidez. Y aunque era cierta que cometía millones de estupideces esta podría ser la más grande.
Fué a buscarle a su grupo habitual para preguntar por el latino.
--¿porqué preguntas derrepente pour mon ami Antonie?-preguntó de manera melosa.
--Deja de bromear, estoy seguro que el pelo tulipán quiere su dinero.
Le molestó de sobremanera el mote pero aguantó.
--Se ha ido a casa, dice que tenía un proyecto entre manos-dijo el prusiano con desinteres.
--¿Te acuerdas de su último proyecto?-pregunto el francés.
--Acabamos en...
--Calla juramos no volver a repetirlo.
Ambos tragaron saliva dejando a Los países bajos irse corriendo a por su amigo el portugues que estaba riendo de lo poco que aguantaba el alcohol Inglaterra.
--Oye Jaõa creó que tu hermano esta a punto de cometer una estupidez.
--¿Otra?-dijo con diversión-estoy vigilando a Inglaterra.
--Más bien riendote de él...bueno ese no es el caso, creó que quiere dejar de ser un país.
El hermano abrió los ojos casi de manera exagerada y cogiendo al inglés de la mano fué corriendo a por el galo.
--Tu ven, y tu cuida a Arthur--exigió el portugués.
--Vaya, Jaõa parece que quieres que te de los mismos cuidados que a tu hermano, ¿en tu casa o en la mía?
--Callate, siempre consigues convencer a mi hermano y esta a punto de cometer el mayor error de su vida, vamos.
Sin decir nada más se fueron directos a la casa del español, por suerte había un vuelo directo a España. En el viaje el holandés no paraba de pensar en si llegarían a tiempo y sus compañeros no paraban de pelear causa de la insistencia del de ojos azules.
Ojalá llegar a tiempo.
Siento la tardanza he estado inmersa en la fantástica semana de exámenes.
9192810: Perdón por tardar tanto y por no haber entrado en discord, he estado en examenes y todo esto de la evaluación y bla bla bla. Y para ser sincera hasta hace poco no tenía ni idea de que era discord porque soy un poco...especial. Me alegra mucho que te haya gustado el capítulo anterior, me anima mucho y algún día intentare entrar en diacord aunque me da un poco de vergüenza. En el fondo soy un alma tímida y esas cosas.
Sin más dilación me despido.
