Creo que es obvio que estos personajes no me pertenecen sino a Stephanie Meyer, y que la historia no es mía sino de la genial autora knicnort3, yo solo traduzco.

Espero que compartamos un año más juntas mi querida Erica Castelo, te agradezco el apoyo que me has dado como mi Beta y mi amiga, y espero que me sigas dando ese honor :)


Capítulo 13 – Hogar

"Oh Dios, Bella. Te sientes tan malditamente bien por dentro," Edward gimió al bombear en mi interior con fervor.

"Ugh," gemí.

"Quiero decir, también te sientes muy bien por fuera, ¡pero mierda!" Agregó.

"¡Edward!" Le grité.

"Solo quiero hacer esto por el resto de mi vida," continuó.

"Por favor, cállate," me quejé.

"No puedo… Maldita sea, te sientes bien."

Lloriqueé involuntariamente al mismo tiempo que todo mi cuerpo se tensó demasiado pronto. ¡Maldición!

No que no se sintiera asombroso, porque obviamente lo hacía, pero Edward sabía que odiaba cuando hablaba durante el sexo. Solo lo habíamos estado haciendo por unos días, pero él conocía mi cuerpo probablemente mejor que cualquier amante a largo plazo que hubiese tenido antes. Sabía exactamente lo que me encendía, y su voz diciendo lo que sea, era suficiente para llevarme al límite. Es solo que era muy cálida y sedosa, y no podía resistirme al sonido de ella. El problema era que estaba llegando al clímax mucho más pronto de lo que quería, y estaba muy segura que lo hizo a propósito.

"Eres un idiota," dije cuando salió de mí.

Se rio entre dientes. "Oye, cada palabra que dije era verdad. Te sientes muy bien," dijo mientras su mano acariciaba lentamente mi pecho.

"Pero sabes que no puedo contenerme si estás hablando. Iba muy bien, no quería que terminara tan pronto."

Sonrió con suficiencia, y luego besó rápidamente mi frente, antes de salir de la cama. "Lo siento, nena. Hoy tenemos cosas que hacer."

Me reí una vez. "¿Cómo qué? ¿Debatir sobre qué sopa pastosa comer para el desayuno? ¿O esperabas que te volviera a patear el trasero en las cartas?"

"Las dos cosas pueden ser divertidas… si lo hacemos desnudos, quiero decir. Pero no, hoy vamos a pescar."

"¿A pescar?" Casi escupí. "¿Cómo? El lago está congelado."

"Existe algo llamado pesca en hielo," bromeó. "Pero como fuiste tan amable de descubrir, el hielo no es lo bastante grueso para eso, así que… solo vamos a tener que intentar pescar en la orilla. Voy a romper algo del hielo con mi confiable hacha, y lanzar un sedal. Con suerte, esos peces estarán lo bastante hambrientos para picar."

"En realidad, ni siquiera entiendo cómo los peces sobreviven bajo el hielo," refunfuñé al mismo tiempo que obligaba a mi lánguido cuerpo a salir de la cama. No me vestí en seguida. Simplemente me quedé ahí desnuda por unos minutos, recargada en uno de los postes, y solo vi a Edward ponerse los pantalones y la camisa.

Me miró, y me dio esa sonrisa del tipo hambrienta que tanto me gustaba ver. Se había convertido rápidamente en una de mis expresiones favoritas en él.

"No puedes solo quedarte ahí así," dijo, haciendo lo que podía por sonar molesto, pero fallando miserablemente.

"¿Por qué no?" Fingí inocencia.

Su sonrisa se hizo más grande, pero trató de contenerla. "Porque no es justo. De verdad quiero intentar pescar. Nos vendría bien un poco de comida fresca."

"Pero está frío afuera… y aquí muy caliente," dije, haciendo lo que podía por sonar seductora.

Edward sacudió su cabeza, pero ni siquiera un minuto después, gruñó y entonces me atacó. Ya tenía la ropa puesta, así que en vez de volverse a desvestir, se conformó con dejando un sendero de besos por mi cuerpo, directamente hacia el área más sensible justo entre mis muslos.

Desde esta posición, él no podía hablar, así que sabía que iba a ser una placentera, alucinante y sensual combustión lenta. O, al menos esperaba que lo fuera. Cuando su lengua llegó a un punto particularmente sensible, mi clímax resultante fue veloz e intenso. Definitivamente no estaba preparada para eso.

Por supuesto, cuando terminó conmigo, él estaba todo excitado otra vez, por lo que había sido injusto de mi parte no devolverle el favor.

Dios, él sabía bien.

Después de otra hora o algo así tratando de recuperar el aliento y nuestra fuerza, Edward intentó salir nuevamente.

Me vestí y Jake y yo lo seguimos afuera al estanque, lago o lo que sea que fuera. Mis intenciones eran solo observar su intento, sin embargo, rápidamente quedó claro que él no tenía idea de lo que estaba haciendo.

"¿Has pescado alguna vez antes?"

"No, ¿pero qué tan difícil puede ser?"

"Bueno, lo estás haciendo mal," le dije con una sonrisa.

"¿Tus viajes de campamento de mi papi y yo involucraban pescar?" Asumió.

Asentí, y luego tomé la caña de sus manos. "Deja que la profesional te muestre cómo se hace."

Debimos habernos sentado ahí afuera, con nuestros traseros en la nieve helada por horas, pero nada picó.

"¿Sabes? Mi papá siempre me dijo que era mejor pescar al amanecer y al atardecer. Quizás deberíamos intentarlo de nuevo más tarde," sugerí.

"Probablemente tienes razón."

"¿Soy yo, u hoy se siente un poco más caliente aquí?" Cuestioné. "No me sorprende que el hielo no esté grueso en este lago."

Edward asintió distraídamente.

"El calor ayudará a todos los bebés a eclosionar, y en poco tiempo esta agua estará infestada de nuevos peces," dije a la ligera.

"Uh… hablando de bebés… supongo que debí haber preguntado esto antes, pero um… no he estado precisamente utilizando un condón. Parecen habérsele acabado a la tienda local," bromeó con incomodidad.

"¿Tienes alguna ETS?" Respondí imperturbable.

"No. Me preocupa más un FTS."

Me le quedé mirando confundida por esa.

"Feto transmitido sexualmente," dijo inexpresivo.

Solté una risita. No pude evitarlo. "Bueno, he estado recibiendo la inyección Depo por cinco años ya. Duran tres meses, y recibí una justo antes de irme a Alaska, que fue solo una semana antes de conocerte… ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que nos estrellamos, de todos modos?"

"Uh… Mierda, ni siquiera lo sé. El tiempo encuentra la forma de escaparse aquí. Creo que tal vez un mes. Quizás más, tal vez menos."

Asentí. "Pero estoy segura que no han sido tres meses, así que deberíamos estar bien por un tiempo. Si estamos aquí por otro mes o algo así, puede que tengamos que ponernos creativos."

Justo cuando empacábamos para volver a entrar, Jake salió corriendo una vez más a lo desconocido.

"¿Es de nuevo ese estúpido conejo?" Gemí.

"No estoy seguro. Esta vez no vi nada," Edward respondió.

Probablemente estábamos equivocados, pero estábamos convencidos que había solo un conejo viviendo en el área. Disfrutaba mucho de atormentar a Jake, pero tenía que ser el conejo más rápido del planeta, porque el pobre cachorro simplemente no podía atraparlo. Se las había arreglado para traernos a casa unos cuantos ratones, y un par de pequeños pájaros desde que habíamos estado allí, pero ninguno era lo bastante grande para compartir, por lo que siempre estábamos felices de dejarlo comer su presa solo.

"¿Puedes verlo?" Pregunté preocupada.

Jake a menudo salía corriendo al bosque, pero por lo general volvía en seguida. No fue sino hasta que escuchamos un fuerte rugido que nos dimos cuenta que había una amenaza mucho mayor que un conejo escurridizo.

"¿Qué demonios fue eso?" Pregunté aterrada.

"Mierda," Edward dijo entre su aliento. "Creo que es un oso."

"¿Qué?" Grité. "¿Por qué crees eso?"

"Mira," dijo, señalando a un área en particular frente a nosotros. Desde nuestra posición era difícil de ver, pero cuando volví a enfocar mis ojos, definitivamente pude ver un animal grande de color oscuro peligrosamente cerca de un Jake bastante alterado.

"¡Jake!" Edward lo llamó.

"¡Jake! ¡Ven aquí, muchacho!" También grité. "Edward, va a matarlo."

"Puede escapar de él si tan solo lo deja en paz. ¡JAKE!"

Escuchamos más ladridos agresivos, y otro fuerte rugido, pero afortunadamente su confrontación terminó sin derramamiento de sangre. Jake finalmente escuchó nuestros llamados, y volvió.

"Será mejor que nos quedemos adentro por un rato hasta que esa cosa se vaya," sugirió Edward.

"No podría estar más de acuerdo."

Aunque ese oso fue un poco aterrador, estaba agradecida que nos diera una razón para estar adentro justo ahora. En el momento que nos encerramos en la cabaña, empecé a quitarle la ropa a Edward.

Se echó a reír. "¿Siempre has sido así de lujuriosa?"

"No… definitivamente es tu culpa."

Cuando finalmente nos atrevimos a salir la mañana siguiente, estábamos agradecidos de no ver señales del oso.

"Ahora, quédate cerca," le dije a Jake, esperando totalmente que Jake el Perro Maravilla entendiera exactamente lo que le estaba diciendo.

"Intentémoslo de nuevo," dijo Edward mientras trataba poner la carnada en el anzuelo de la forma en que le enseñé antes.

Yo seguí vigilando mientras él intentaba pescar, y afortunadamente, como el perro genio que era, Jake escuchó y todo el tiempo se quedó cerca.

Después de solo unos veinte minutos o algo así, hubo un tirón en el sedal.

"Despacio," instruí cuando Edward empezó a recoger el sedal.

No teníamos idea qué esperar antes de sacar el pez, pero tan pronto como estuvo a la vista, comprendimos por qué alguien tendría una cabaña en un lago tan remoto.

"Wow," fue todo lo que pude decir.

"Ese es el pescado más grande que he visto en mi vida," Edward comentó.

"Sí," coincidí. "Es un pescado precioso."

"Vamos a limpiarlo y a cocinarlo," sugirió con entusiasmo.

"Bueno, cocina una parte. Tenemos nuestro propio congelador aquí afuera para el resto. Estaremos comiendo esa cosa por días," dije emocionada.

Jake se lamió los labios.

Aunque siempre odié limpiar pescado con mi papá, en realidad me sorprendió cómo es que no me molestó ni un poco hacerlo con Edward. Se sintió extrañamente doméstico, y solo nos llevó a todo un nivel de cercanía.

Soltamos risitas, y nos besamos y tomamos turnos dándole vuelta a esa porción de la noche en el sartén en el fuego. Cuando fue el momento de probarlo, estábamos súper emocionados. Edward incluso encontró algo de sal y pimienta en el armario.

Con toda honestidad, se sintió como Día de Acción de Gracias y Navidad, y todas las otras cenas de fiesta combinadas. Comimos hasta que estuvimos incómodamente llenos, y ni siquiera tuvimos la energía para hacer el amor antes de dormir. Por supuesto, lo compensamos muy bien un par de veces en medio de la noche.

Después de hacer el amor la mañana siguiente, y quedarnos en la cama hasta las primeras horas de la tarde, finalmente nos dio mucha hambre para esperar más tiempo, así que decidimos comer un poco más de nuestra deliciosa pesca. Sin importar lo mucho que comimos la noche anterior, era imposible hartarnos de eso más de lo que estábamos de la pasta enlatada. Sin embargo, cuando abrimos la puerta para buscar los restos debajo del hielo, nos dimos cuenta de nuestro error.

"Eso no es bueno," murmuré cuando los dos miramos en shock la escena frente a nosotros. En algún momento de la noche, nuestro pescado había sido desenterrado y consumido por, lo que solo pudimos asumir, fue el mismo oso que Jake había confrontado. Las huellas en la nieve eran absolutamente enormes, y sinceramente me asustaron un poco.

"¿Dónde estabas tú cuando pasó eso?" Edward le preguntó a Jake con poca seriedad.

"Se puso un poco inquieto en algún momento a mitad de la noche. ¿No lo recuerdas?" Le pregunté mientras miraba alrededor por cualquier señal de la presencia del oso.

"No."

Solté una risita. "Bueno, estabas muy concentrado en tu empuje."

"Si tú estabas concentrada en el perro más que en mi empuje, entonces supongo que necesito hacer un mejor trabajo."

"Awww," levanté los brazos y abracé su cabeza mientras besaba su sien. "Haces un increíble trabajo. Su lloriqueo solo me distrajo por un momento ya que normalmente duerme durante toda la noche. ¿Me pregunto por qué no ladró?" Reflexioné.

"Vaya perro maravilla," Edward se burló juguetonamente.

Jake inclinó su cabeza hacia un lado como respuesta.

"¿Ves? Se ofendió por tu comentario," solté una risita.

Edward sonrió, pero entonces se volvió a quedar serio. "Bueno, es realmente terrible que nuestro pescado fue robado."

"Sí, nos habría caído bien esta mañana. Pero estoy segura que podemos atrapar otro."

"Sí, pero más importante, ese oso ahora sabe que hay comida aquí. Puede volver… o puede que incluso todavía esté cerca. Será mejor que nos mantengamos cerca de la cabaña por unos días. Te acompañaré a la letrina, y luego deberíamos quedarnos dentro tanto como sea posible."

Asentí de acuerdo.

Pasamos una buena parte del día en la cama, pero nos sentimos un poco incómodos con Jake solo mirándonos.

"¿Por qué se ve tan cabreado?" Edward murmuró.

Me eché a reír. "No lo sé. Tal vez solo esté cansado de estar adentro."

"No, creo que está celoso. Sabía que sentía algo por ti. Pequeño perro pervertido."

"Oh basta. No sabe qué hemos estado haciendo."

"Con un demonio que no lo sabe. Reconoce el apareamiento cuando lo ve, y está cabreado porque te quiere para él. Ve la forma en que te está mirando."

Me eché a reír otra vez, y luego le arrojé una almohada a Edward. "Basta."

"Ey, me detendré cuando él lo haga," respondió mientras pretendía mirar fijamente a Jake. "Te estoy vigilando, muchacho. Ella es mía. Puedes dejar tus patas donde las tienes."

"De acuerdo, de acuerdo, ¿qué te parece si hacemos algo más por un rato?"

"Esa es una buena idea. No podré concentrarme con sus ojos encima todo el tiempo."

"Entonces, ¿quieres volver a jugar cartas?" Pregunté.

Edward hizo una mueca.

"De acuerdo, entonces, tú entra al armario y piensa en algo," le dije, ligeramente frustrada.

"Bien. Definitivamente encontraré algo mejor que cartas," refunfuñó al salir de la cama.

Debe haber estado en el armario por más de diez minutos, así que me puse inquieta.

"¿Voy a tener que enviar un equipo de búsqueda por ti?" Bromeé.

Cuando finalmente salió, estaba más que un poco asombrada de verlo cargando la guitarra.

"No tienes que tocar eso," le dije con ternura, consciente de lo emocional que era el recuerdo de tocar para él.

Se encogió de hombros. "Ha pasado tanto tiempo que incluso dudo que recuerde cómo hacerlo."

Se sentó en la cama al otro lado de mí, y solo sostuvo la guitarra en posición por unos intensos momentos… y luego acarició las cuerdas y la música salió.

Edward era bueno en todo, por lo que no estoy segura por qué estaba tan impresionada que también fuera talentoso con la guitarra, pero lo estaba. Nunca te habrías dado cuenta que no tocaba desde que tenía trece años. Fue absolutamente increíble.

Después de unos minutos de tocar una canción que no reconocí, transformó su rasgueo en "Tears in Heaven" de Eric Clapton, y mis ojos de inmediato empezaron a llenarse de lágrimas. Sabía que la estaba tocando por su hermana, pero casualmente mi papá había contratado a un guitarrista para tocar esa misma canción en el funeral de mi madre. Siempre había significado mucho para mí, y claramente también significaba mucho para Edward, cuando se vio obligado a hacer una pausa para limpiar sus propias lágrimas.

"Lo siento," dijo avergonzado.

"No, no te disculpes. Eso fue hermoso," le dije con emoción. "Tocaron esa canción en el funeral de mi mamá, así que también… soy un desastre."

"No eres un desastre. Eres hermosa," murmuró.

"Tú eres hermoso," respondí, antes de subir a su regazo.

Me besó la cabeza, y luego estiró sus brazos a mi alrededor para poder tocar un poco más. No pudo haber sido fácil conmigo estorbando, pero tocó tan bien como lo hizo sin mí.

Fue una forma perfecta de pasar la tarde, y me encontré legítimamente feliz. Por más absurdo que sonara, dado la situación en la que estábamos, verdaderamente me sentí como si estuviera justo donde siempre estuve destinada a estar. En sus brazos, estaba en mi hogar…


¿Será el destino el que los unió? Alguien dijo en su review que muy probablemente Edward no era feliz en su matrimonio porque Kate no era la mujer que podría ayudarlo a enfrentar lo que había vivido, pero que Bella sí, tal vez es por eso que el destino los unió. Y en cuanto a Garrett, solo hay que pensar que en todo este tiempo han sido muy pocas veces las que Bella ha pensado en él, y hasta ahora, no ha sentido culpa por lo que ocurrió entre ella y Edward. Ya veremos si sigue así. Pero el hecho es que por lo que se ve, estos dos están hechos el uno para el otro y han desarrollado un fuerte vínculo en el tiempo que han estado juntos. ¿Podrán permanecer juntos al volver a su realidad? Ya lo veremos. Y bueno, algunas mencionar lo de los anticonceptivos y hoy se respondió, al parecer están cubiertos, por ahora ;) Esperen que hayan disfrutado del capítulo y como siempre, estaré esperando ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y poder leer el siguiente.

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Adriana Molina, Leah De Call, kaja0507, MajoRed, Mapi, alejandra1987, Freedom2604, Car Cullen Stewart Pattinson, GZarandon, Vianey Cullen, tulgarita, bbluelilas, Smedina, Lizdayanna, Lectora de Fics, Adriu, JANETH A SANDOVAL, aliceforever85, Say's, EriCastelo, Pameva, Brenda Cullenn, miop, Patty, Sully YM, saraipineda44, ClaryFlynn98, NarMaVeg, rjnavajas, Ross, myaenriquez02, Edith, Nanny Swan, Lady Grigori, somas, mercchu, xelatwi, Vale Adler, Ali-Lu Kuran Hale, arrobale, ariyasy, Isis Janet, debynoe12, Ximena black, Adyel, Liz Vidal, bealnum, dani, Marie Sellory, glow0718, lauritacullenswan, EmilyChase, lagie, Wenday 14, Tata XOXO, Mafer, Pam Malfoy Black, mrs puff, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo, que espero sea muy pronto ;)