3 años después…
Finalmente había llegado el día, hoy me graduaba en Trabajo Social en la Universidad de Michigan Ann Arbor. Apenas hacía unas horas que había llegado a Michigan, después de estos 3 años estudiando en Bourges, gracias a una beca y a la ayuda de tía Odette.
Fueron tres años difíciles, pero había merecido la pena. Había conocido a gente maravillosa, disfrutado como nunca, viajado a diferentes puntos de Europa y había recibido el regalo más maravilloso de todos, a Halian. Él era mi mundo entero, su personalidad y cariño me tenían hechizada. Sus ojos azules como el cielo en un día despejado y su pelo rizado, que me encantaba acariciar, nos relajaba a los dos. En todo este tiempo, he estado desconectada de todo lo relacionado con La Push, lo único que supe, fue que Seth estaba en Seattle estudiando la carrera de profesor de educación física. Yo seguía mandándoles dinero y de vez en cuando, he hablado con Carlisle Cullen para que me informase de todo lo relacionado con mi hermano.
-Leah, al fin estás aquí, Halian no paraba de preguntar por ti-me dijo Sammy-
-Mamá-dijo mi pequeño hombrecito, lanzándose a mis brazos-
-Hola mi hombrecito, ¿qué le has hecho a la tía Sammy? -dije cogiéndolo en brazos-
-Nada-dijo, acariciando mi pelo-estás muy guapa mami.
Con lágrimas en los ojos, lo abracé y besé en la cabeza.
-Bueno Halian, la tía Sammy, la tía Astrid y yo vamos a subir al escenario, mientras tú te quedarás con los tíos Ryan y Patrick, ¿vale?
-Sí, mami-dijo riéndose-
Cuando llegamos al salón de actos, nos sentamos cada uno en nuestro sitio, hasta que nos nombrasen. Media hora después, nos llamaron a las chicas y a mí, para recoger nuestros diplomas.
Una vez me giré hacia el público los vi, estaban todos, la familia Cullen, Jake con una chica, que supuse era Nessie, el resto de la manada y Seth con mi pequeño Halian.
Después de la sorpresa inicial por verlos a todos allí, bajé del escenario y me abracé a Sammy y Astrid.
-Al fin nos graduamos chicas-dijo Astrid emocionada-
-Sí, nos ha costado, pero aquí estamos-contestó Astrid-
Me despedí de ellas y me dirigí a saludar a los Cullen, a Jake y a mi hermano, que había crecido bastante. Estaba a mitad de camino, cuando Ryan me interceptó.
-Enhorabuena Leah-dijo abrazándome-al fin llegó el momento, ven quiero presentarte a alguien-dijo tirándome del brazo-
-Ryan, por favor espera un momento, quiero saludar a mi familia y a mi hijo, ¿podrías esperar unos minutos? -dije riéndome por sus prisas-
-Perdona, no me había dado cuenta, estamos junto a la salida del salón, cuando termines vienes en mi búsqueda.
-Por supuesto, no te preocupes Ryan-dije besando su mejilla, a la vez que escuchaba por primera vez en tres años un gruñido en mi mente-
Los pequeños bracitos de mi pequeño, me hicieron volver a la realidad.
-Mamii, felicidades
-Gracias mi amor, ¿te has portado bien con el tío Patrick?
-Siii-dijo enseñando sus pequeños dientes-
-Ve con la tía Astrid y la tía Sammy-dije riéndome-
-No sabía que ibais a venir-dije mirando a todos-
-Estamos aquí gracias a que Sammy nos preguntó, que teníamos planeado para la noche de la graduación-contestó Jake mordaz-
-Vamos, no es para tanto
-Claro que sí, eres mi hermana y quería estar aquí, y ni si quiera nos ibas a dar la oportunidad-contestó Seth-
-Lo siento Seth, pero realmente…esto no es tan importante para mí. Al menos ya no, lo principal ahora es mi hijo Halian. Pero gracias por venir de todas formas-dije abrazando a Seth-has crecido bastante
-Es normal, ya tengo 19 años. Enhorabuena hermanita, estamos todos muy orgullosos de ti.
-Leah-me interrumpió Ryan-por favor es urgente, ven conmigo-dijo tirando de mi brazo-
-Ryan, espera un momento-contesté intentando parar, no recordaba que tuviera tanta fuerza-
-Te prometo que lo entenderás todo cuando le veas-dijo parándose a un lado de la puerta principal-
- ¿Pero de qué estás hablan…do?-dije alzando la vista, cuando mis ojos chocaron con unos ojos azul verdoso-
Cuando esto ocurrió, noté como todo a mi alrededor se detenía, sentía como todo lo que había ocurrido en el pasado ya no importaba tanto, y menos, mi vida con Sam y Emily. Desde hacía tres años ya nada era igual con ellos realmente, pero ahora sentía que todo había terminado, y que ahora era mi momento de ser feliz. Pero el que mi alma y mi cuerpo supiesen que la persona que tenía delante era mi imprimación, no se lo iba a poner fácil.
-Al fin ha llegado este momento, estaba deseando de hablar cara a cara contigo y no mentalmente-dijo hablando con una voz rasposa y dulce a la vez-
Ante su comentario alcé una ceja y le contesté.
-Realmente ¿crees que será fácil esto? me marcaste, y te largaste dejándome sola, en ningún momento me dejaste ver tu rostro, y tres años después, apareces ante mí y piensas que voy a caer a tus pies ¿sin más? Pues te equivocas si creías eso-dije dándome la vuelta, para regresar con mi hijo y el resto-
