Adicción.

El cálido aliento en su oído le provocó un estremecimiento que nunca antes había sentido. Él mismo no se había percatado, pero, estaba sonriendo.

Eso último que Liam le había susurrado, era encantador. Y sugería un apego por parte del matemático hacia su persona. Alguna vez había leído un proverbio que decía: "Al primer trago, el hombre bebe alcohol, al segundo trago, el alcohol bebe alcohol y al tercer trago, el alcohol bebe al hombre" un proverbio que podía aplicar a cualquier adicción.

Entonces se dio cuenta de algo: él no era la droga. Él era un adicto, siempre lo había sido. Liam era la droga.

Fase 4: completada.