Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.

Toma una hoja en blanco dibuja en ella una silueta,

no importa su figura ni pienses que pareces a ella.

Recórtale las orillas con cuidado de no pasarte,

es una estructura muy débil aún necesita de tu cuidado. Ve lo caminar, ahora es parte de tu mirar.

Ponle un corazón, ahora es parte de tu destino... - Muñecos de Papel, Muñecos de papel.

Después de desayunar, se fue directo a su preciada cámara de gravedad. Pero antes de comenzar a entrenar bajó a la habitación que tenía la cámara dentro del piso inferior, decidió ver si había alguna novedad de aquellos inútiles para variar.

Se sorprendió al prender su localizador y ver que tenía dos mensajes de Nappa: El primero le indicaba que habían encontrado un planeta bastante atractivo y lleno de recursos para hacerlo su base principal, en general le relataba lo más importante como los recursos y otras informaciones de importancia para asentar su base, sin embargo, nada de eso le importaba realmente al saiyan. Ese mensaje databa de hacía 3 semanas justo cuando se fue al enterarse de la preñez de la hembra.

Había uno más reciente de solo días atrás, y ese sí que le prestó atención, la voz de Nappa aunque tratando de modularla se escuchaba realmente emocionada y alegre con la noticia que le daba, simplemente le decía -Príncipe necesitamos de tu presencia, hemos encontrado algo que realmente te interesará; al parecer Freezer no pudo acabar con toda la raza, al final de cuentas talvez aún tengamos oportunidad de hacerla resurgir de las cenizas - indicaba Nappa – Te envío las coordenadas del planeta base y avísanos tan pronto puedas venir- Esa noticia lo descolocaba.

Solamente podía significar una cosa, esos malditos inútiles habían hecho por primera vez algo bien, habían encontrado más Saiyajines. Sabía lo que tenía que hacer, pero para hacerlo primeramente necesitaría coordinar bien todo, tenía que ir y pronto.

Sabía que la mujer no estaría contenta y no le pondría las cosas fáciles, pero hallaría la forma de convencerla. Con esa agradable noticia vegeta sonrío maliciosamente y comenzó con su entrenamiento.

Bulma se hallaba en su laboratorio, revisando los progresos de los últimos proyectos. Aunque sabía que tanto su padre como ella estaban emocionados por el nuevo heredero que se gestaba en su vientre, no era ninguna estúpida y entendían los riesgos.

A pesar de que Milk no tuvo problema para engendrar a Gohan, las palabras de Vegeta cuando discutieron resonaban en su mente aún y eran ciertas. Milk era una guerrera, de ascendencia guerrera por parte de su padre, físicamente estaba más preparada que ella para tener un hijo mitad humano mitad descendiente de una raza milenaria de guerreros súper fuertes.

No sentía miedo, pero le preocupaba que su cuerpo tal vez no fuera lo suficientemente apto para poder darle todo lo que su hijo necesitaba, maldijo por lo bajo a Gokú por no haberse percatado antes que no era humano.

Aún recordaba que casi cuando comenzó su idilio con Vegeta, de las pocas veces que él se inclinaba a contarle algo de su pasado, él le reveló con orgullo que él nació con el poder de pelea más alto registrado hasta ese momento, y es por eso que se preocupaba, si bien Gokú era muy fuerte no siempre había sido así y era por eso que también ella creía en un inicio cuando Gohan nació fue más gentil con su madre.

Y aunque amaba con el alma a ese pequeño ser, desde que se enteró de la existencia de su bebé, temía que sin que él quisiera, pudiera lastimarla y ella no ser lo suficientemente fuerte para soportarlo y que por su debilidad comprometiera la vida de ambos, pero sobre todo la ese indefenso ser.

Su papá había ido a verla para mostrarle el equipo médico que llegaría la próxima semana ya que habían decidido acondicionar una parte de las instalaciones con todo lo necesario para dar seguimiento a su embarazo así también ya habían contratado a los mejores especialistas a quienes les pagarían bastante bien y que ya habían firmado un contrato de alta confidencialidad, ya que no sabía aún si el bebé tendría cola y las condiciones en las que naciera o lo que pudiera pasar durante el embarazo, así que no quería a la prensa sobre ellos.

Miro con ternura y preocupación a su retoño quien estaba perdida en sus pensamientos, mordiéndose descuidadamente las uñas de las manos, la conocía tanto que sabía que, aunque no lo externara estaba preocupada, y tenía miedo sí, pero no tanto por ella sino por su bebé.

-Cariño- le dijo su padre llamando la atención de la peliazul -Sé que no quieres que nadie de tus amigos se entere aún, pero estaba pensando bien podrías decirle a Gokú y pedirle que guarde el secreto y te deje sacarle unas muestras de sangre a él y a Gohan y a Milk.

Nosotros aún tenemos el estudio de Milk antes de que tuviera a Gohan podemos tratar de analizar cuanto varió su sistema antes y después del embarazo. Podrías también entrevistar a Milk, no necesitas revelarle la verdad a ella sino quieres hacerlo aún, total el embarazo aún no se nota.

Pero podría darte información valiosa que nos puede ayudar a entender más tu embarazo hija y tal vez podamos prepararnos mejor para recibir a mi nietecito, si le das el argumento que es solo por fines científicos ella no sospechará nada- le dijo su padre tomándole una mano con ternura.

Bulma se sorprendió que su padre pudiera leerla tan fácilmente como si de un libro abierto se tratara y le agradecía todo su apoyo, además ella no había considerado esa opción, sin duda era una excelente idea.

-Papá que brillante eres- le dijo abrazándolo de pronto y dándole un beso en la mejilla.

-Le diré a Gokú que mañana iré a verlo- La científica se fue rumbo a su cuarto pensando en lo que su padre había dicho. Pensaba avisarle a Gokú que lo iría a ver ya que conociéndolo si llegaba sin avisar era muy probable que no lo hallara porque él anduviera entrenando en las montañas.

Bulma ya se había bañado y puesto su ropa de cama, comenzaba a vencerla el sueño cuando escucho que Vegeta entró por la ventana a su cuarto, el entró y ella se apresuró a levantarse y abrazarlo, pero él la detuvo; ella estaba fresca y limpia y se veía preciosa, y el simplemente estaba en condiciones deplorables y muy sudado, producto de su entrenamiento intensivo. Ella comprendió en el acto que él no la rechazaba, y que quería darse un baño, así que lo dejó ir a la ducha.

Cuando él salió limpio y fresco, y con solo una toalla tapando solamente una parte de su cuerpo, dejando al descubierto ese abdomen de acero, que parecía tallado por los dioses y esos majestuosos pectorales, Bulma tuvo que hacer un esfuerzo enorme para volver a respirar, simplemente se había quedado en blanco admirándolo, embobada por semejante espécimen que se paseaba en toalla en su habitación. Él pudo claramente leer el deseo que se reflejaba en la cara de la humana y aunque pensaba hacerla suya más tarde primeramente tenía que poner las cartas sobre la mesa.

Caminó con paso seductor y comenzó a besarla y cuando ella comenzaba a bajar sus manos cual palomas sobre su fuerte abdomen él la detuvo y la sentó sobre él. Bulma pudo sentir su cola bordear su cintura, era algo tan natural para él que ya lo hacía inconscientemente. Él se recargó en la pared mientras ella sentada sobre sus fuertes piernas, se recargaba en su fornido pecho esperando a que él comenzara a hablar.

-La noticia que me diste no ha sido fácil de digerir y espero entiendas que, cuando decidí quedarme en este polvoroso planeta mi único objetivo era hacerme más fuerte y poder vencer al imbécil de Kakaroto para reivindicar mi superioridad como príncipe de la raza que soy. No pensaba en nada más que eso y espero no malinterpretes mis palabras, pero obviamente enredarme con una terrícola no se hallaba en ninguno de mis planes, tú la sabes mejor que nadie, las cosas se fueron dando y a veces pienso que eres una hechicera o algo que justifique como es que hiciste que alguien como yo siquiera posara mis ojos en ti- dijo volteándola a ver arrogante.

Ella solo le dio una sonrisa afectuosa, sabía que muy a su forma él estaba aceptando que había desarrollado una conexión y por qué no sentimientos por ella, pero esto definitivamente era difícil de manejar por el orgulloso saiyan, así que prefirió no decir nada y dejarlo continuar.

-Haz sido la única que sin esperar nada a cambio y sin temerme me has ayudado, porque es la verdad, aunque lo intenté no logré nunca que me temieras, por el contrario aun no entiendo si estás loca o si tienes algún problema oculto en ese gran cerebro tuyo, que te haya hecho apagar los sensores de temor y que por eso hayas dado cabida en tu vida a un ser como yo-

Él esperaba con estas palabras asegurarse que la hembra aceptara su dominio sobre ella sin dudas ni cuestionamientos, sin embargo y muy a su pesar se sorprendió a sí mismo, porque aunque lo había dicho para impresionarla, realmente en el fondo lo dicho era cierto y eso lo hacía sentir un poco incómodo y vulnerable. Empezaba a sentir que caminaba sobre hielo frágil y comenzaba a cuestionarse si no terminaría cayendo preso de su misma mentira.

-Justo cuando me hacía a la idea de que las cosas no estaban tan mal, y que mi entrenamiento comenzaba a rendir frutos y que las cosas van saliendo mejor de lo esperado, que no era tan mala idea enredarme con una débil humana, me dices que vas a tener un descendiente mío. No has sido la primera hembra que ha intentado dar a luz a la cría de un Saiyajin - dijo secamente el príncipe.

Sin embargo tan pronto dijo esto último sintió el ki de la mujer variar y una cara de dolor se reflejaba en ese bello rostro, se dio cuenta que ella había malentendido completamente sus palabras, por lo que, sin darle tiempo a hablar dijo – No es lo que piensas humana, antes de saber de la compatibilidad que existía entre nosotros por la similitudes de razas que hay entre humanos y Saiyajines, Nappa intentó por muchos años lograr descendientes de nosotros.

Yo jamás acepté esos estúpidos experimentos, que solamente terminaban con la hembra muriendo por no poder soportar a una cría tan fuerte en sus entrañas. Si bien estuve con muchas mujeres antes, todas eran pagadas y me aseguraba que el porcentaje de compatibilidad fuera nulo para evitar esas situaciones. Siempre he considerado mi semilla lo suficientemente importante para evitar que hubiera un accidente así. Siempre fui lo bastante listo para evitarlo, hasta que te conocí- dijo el Saiyajin, mirándola con esos ojos penetrantes.

-Tú humana, revolucionaste mi vida y por culpa tuya, dejé de pensar con la cabeza, sabía que era riesgoso acercarme a su especie porque existía un grado fuerte de compatibilidad genética, pero apareciste en mi camino y me hiciste dejar de pensar con la cabeza fría y comencé a pensar con esto- Dijo el Saiyan llevando la mano de Bulma a su miembro; un color rojizo tiñó de inmediato las mejillas de la mujer, haciéndola ver adorable.

-Perdí de vista que ustedes son, ciertamente compatibles con nosotros pero verás ese es el problema, Kakaroto nació como clase baja con un poder de pelea inferior, que si bien ha demostrado superarse es cierto, pero eso garantizaba que su cría no sería tan poderosa, al menos cuando naciera. Además, la arpía con la que está casado es una guerrera, aunque su ki es risible, ciertamente es más elevado que el de la gran mayoría de los terrícolas, hombres y mujeres de este planeta de quinta.

Pero él problema con la cría que estás gestando es que proviene de mí, de un poderoso guerrero de clase alta, que tuvo el más alto récord de nivel de pelea cuando nació. Era tan fuerte que mi madre siendo una gran guerrera Saiyajin sufrió mucho durante mi gestación ya que, durante el proceso de crecimiento, la cría no mide su fuerza y si siente que su medio está siendo atacado o por algún motivo se siente vulnerable, aumenta su nivel de ki. Al ser aun un neonato no lo controla por lo que puede matar sin duda a la madre-

Bulma no necesitó más para entender la preocupación de Vegeta, no había que ser un genio para saber que dos más dos eran cuatro, y que si él había nacido con un nivel de pelea alto, por seguro su hijo lo haría también, y ella siendo tan débil, siendo mucho más insignificante en cuanto a nivel de pelea que Milk, era probable que no concluyera el embarazo y muriera antes, si la madre de Vegeta, por lo que el príncipe decía le costó tenerlo a él, siendo por lo que su pareja le contaba una gran guerrera, y por poco y no lo logra, ¿Qué le esperaba a ella entonces?, entendió de inmediato la preocupación de él y aun así algo en su interior le decía que podrían lograrlo.

Ella puso su mano cálida en la mejilla de él antes de decirle – Entiendo lo que quieres decir Vegeta, pero sé que no será así, sé que mi hijo y yo podremos lograrlo- Él la miro nuevamente, sabía desde antes que no iba a lograr que la mujer cambiara de opinión y él quería por todos los medios que ella viviera, a pesar de no reconocerlo abiertamente, se había hecho parte importante de su vida y no quería perderla.

Además le generaba una mezcla extraña de orgullo y expectativa saber que ella siendo tan débil como era pero siendo tan inteligente esperaba una cría de él, definitivamente uniendo dos rasgos tan importantes, el descendiente sería aparte de poderoso muy inteligente.

Y definitivamente para el imperio que él quería crear, eso sería un arma a su favor – No puedo garantizar tu supervivencia y ¿aun así quieres tenerlo? - dijo el príncipe, estrechándola aún más en sus brazos – Mi madre casi murió durante su embarazo cuando me esperaba en varias ocasiones, y fue gracias a mi padre que le estuvo transfiriendo energía vital que consiguió llegar a término, aun así, durante el parto prácticamente murió y tuvieron que revivirla, su corazón no resistió más.

Mi madre, que tenía el mismo poder de pelea de Raditz, siendo que para una mujer Saiyajin era muy alto ya que, aunque guerreras su nivel de pelea era inferior a los hombres, si ella casi muere, ¿crees acaso que tú lo conseguirás? - Dijo el Saiyajin mientras acariciaba la sedosa cabellera azul que tanto le gustaba.

Bulma lo miró con cariño, entendía que ese hombre con todo su orgullo y con la dificultad que tenía de transmitir sus sentimientos realmente estaba preocupado por ella, lo abrazó más fuerte, lo besó cálidamente y le dijo – No tengo garantía que lo lograré, ciertamente las condiciones juegan en mi contra, pero Vegeta dame un voto de confianza. Soy una gran científica y sí, tienes razón soy muy débil comparada con tu raza, pero tengo esto- dijo señalando con su dedo su cerebro – Y créeme lucharé con todas mis fuerzas e inteligencia por mi bebé y por mí –

Él sonrió al ver a esa débil hembra ser tan temeraria, el carácter fuerte de la mujer le gustaba, no se dejaba amedrentar por nada -No lo dudo y sin embargo quiero que sepas algo, llegado el momento si tengo que escoger no dudaré en matar a la cría para salvar tu vida y no está a discusión mi decisión- Dijo el Saiyajin con una voz tranquila y falta de emociones que helaba la sangre.

Él se decía así mismo que la escogería por los beneficios tanto tecnológicos como de placer que la hembra le representaba, una forma de autoengañarse, para no aceptar que en el fondo no podía aceptar que ella pereciera. Ella sabía que él no jugaba, y que no lo haría cambiar de opinión, así que buscaría la manera de que ese escenario no se diera, al final él estaba aceptando su decisión.

Simplemente sonrió para él mismo y se abalanzó sobre los labios de la mujer. Decidió que la charla había sido suficiente por hoy y se apoderó de ese bello y sensual cuerpo que lo hacía perder la cordura. Los gemidos de la mujer eran sofocados por la boca demandante del Saiyan que comenzaba un juego de poder y dominación sobre ella, haciéndola perder toda voluntad mientras le sacaba los más deliciosos gemidos de su ser. Ella quien volaba en un mundo de placer lo dejaba hacer y deshacer sobre su cuerpo...

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Mmmm que habrá querido decir Nappa? Más saiyajines?

Cómo tomará la noticia Goku acerca del embarazo de Bulma?