Habia pasado un par de dias desde que Marinette se desmoronó en su aula para sorpresa y horror se todos y Adrien aun no lograba olvidar ese momento. Habia sido terrible verla asi de... rota.

Ella siempre era valiente, brillaba por su amabilidad y alegria, quiza ella no era como Ladybug que era tan deslumbrante como el sol pero tenia una luz diferente y no menos hermosa, casi como la luna llena en una noche despejada.

Pero ese día no habia sido así. Esa mañana la chica se veia tan asustada, tan rota y triste que la culpa lo estaba atormentado. El sabia que Lila mentía y que Marinette tenía razón pero no dijo nada.

Ingenuamente penso que sin importar que cosa dijera Lila nada sería peligroso o dañaria realmente a alguien y dejo a la italiana hacer lo que quisiera sin intentar detenerla y fue el peor error que cometió.

Todo ese tiempo alguien fue lastimado, Marinette fue llamada envidiosa, celosa y mentirosa entre otras cosas aun peores y él que era su amigo jamás la defendió.

Se quedo callado mirando la ventana bañada de resplandeciente luz de sol y luego vio a su compañero Kwami y se acerco a la ventana listo para transformarse y saltar pero la voz del pequeño gato negro lo detuvo en seco.

—Esto es ridículo chico. Ella está bien y te necesita lejos, la chica bonita de las coletas ya tiene a su héroe no te necesita.

Plagg lo entendia, necesitaba verla y si Adrien no podia entonces lo haría Chat, solo debia darle un vistazo y charlar un poco, asegurarse de que no estaba en peligro de caer víctima de Hawk moth.

—Ella es amiga mía y lo es como Chat también Plagg, si Adrien no puede verla entonces Chat si. Solo quiero ver que está bien.

Sin esperar un segundo se transformo sin importar el grito enojado de Plagg por impedirle comer su maravilloso y aromático queso añejo recientemente robado de la cocina.

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Marinette llevaba un par de días encerrada en su habitación, los golpes en su rostro eran ya apenas notorios pero le incomodaban tanto que aun los cubría con maquillaje lo mejor que podía.

Nunca habia llevado nada mas allá de algo de máscara de pestañas y bálsamo labial pero tenia que admitir que estaba mejorando en la aplicación de base y rubor para que se viera natural y no parecer un payaso.

Se miro en en el espejo y no pudo evitar pensar en esa mañana en la escuela mientras terminaba de aplicar un poco de corrector en donde el hematoma sun era un poco más oscuro, se había sentido tan asustada en ese momento.

Su seguridad se había esfumado de su ser como un vaso de cristal chocando contra el suelo. Volver a ese momento horrible la había dejado sintiendose débil y agotada.

Y desde entonces se sentía así todo el tiempo y no veía la manera de volver a ser la chica que era antes.

Escucho un golpe en la trampilla de su habitación y pronto una familiar cabellera negra y azul apareció en su campo visual llenándola de alegría. Luka siempre la hacia sentir segura y tranquila con su presencia.

—Marinette ¿Te gustaría salir un rato conmigo al parque?

Los suaves y cálidos ojos azul turquesa de Luka, su sonrisa amable y el sonido tranquilizador de su voz la hicieron sonreír.

—Si, me gustaría un helado.

Sabía que se estaba aferrando a Luka pero no podía evitarlo. Era tranquilizador para ella saber que el estaba dispuesto a ayudarla en cualquier momento y que no tenia que ser fuerte todo el tiempo.

—Vamos, el aire fresco y un poco de sol te sentarán de maravilla Nette.

Marinette dio un último vistazo a su maquillaje y salieron despidiéndose de sus padres con una sonrisa y tomando unos macarrones para comer mas tarde.

—El sol está un poco intenso hoy, hace bastante calor.

Luka miro el cielo con ojos entrecerrados y se ajusto el estuche de su guitarra mejor al hombro antes de tomar la mano de la chica y comenzar a caminar.

—Si, pero estar fuera se siente bien en realidad.

Marinette enlazo sus dedos con los de Luka y sonrió mientras caminaban por las ajetreadas calles de París.

–Te maquillaste

—Si, odio las miradas de la gente. No me gusta que me miren fijamente.

Luka entendía.

Esas marcas le recordaban lo ocurrido y la hacían sentir vulnerable aun cuando ya solo fueran tonos amarillentos a punto de desaparecer.

—Están casi curados Nette, y eres hermosa. Esas marcas demuestran que eres una chica valiente y muy fuerte.

En su mente Marinette lo sabía, no habia peligro y en esos momentos tenia a Tikki con ella, con los pendientes en su lugar y su pequeña amiga en su bolso estaba mas segura que nadie en la ciudad.

—Odio sentirme indefensa, incluso esa mañana camino a la escuela estaba temblando y cuando me rodearon deje de ver a mis compañeros de clase, en mi mente cuando alguien me tomó del brazo volví a estar en esa acera siendo golpeada y tenía tanto miedo.

Marinette detuvo sus pasos de golpe y su cuerpo se estremeció a pesar del cálido clima y de los tibios dedos que la anclaban a la realidad.

—Pero cuando estaba aterrorizada llegaste y sentí tanto alivio. Se que estoy dependiendo de ti por que estoy asustada pero siento que no soy la misma chica. Me siento patética.

Luka soltó su mano y la rodeo por completo con sus brazos, estaban completamente inmersosen su mundo ajenos a las miradas de los transeúntes y un par de felinos ojos verdes que contemplaban todo desde su escondite en un callejón cercano.

Marinette suspiro. Estaba feliz de no estar sola. Tenía ganas de llorar pero se contuvo para no preocupar a Luka y no arruinarse el maquillaje en el que habia dedicado tanto esfuerzo.

—Eres la misma fuerte y valiente Marinette que patino conmigo, quien me acompaño jugando paintball e ideo un plan para patear el arrogante traserodemi hermanita, tu eres la misma chica que corrió a llamar a Ladybug mientras mi madre akumetizada nos atacaba. Estar asustada en este momento no cambia eso. No cambia quién eres. Pero sobre todo estar a tu lado es un placer Nette, no te preocupes por eso.

Su voz contra su oído, su aroma y el sentimiento de ser sostenida con delicada firmeza fue justo lo que necesitaba. Ella era Marinette Dupain-Cheng y era fuerte, era valiente y no se rendiría.

—Me gusta esto Luka, pasar tiempo juntos.

No estaba sola y tener a alguien que la apoyaba y comprendía la hacia sentir segura de que superaría sus miedos y que aun cuando no volvería a ser la misma si seria una mejor versión de si misma.

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Adrien dejo caer la transformación apenas sus pies tocaron el suelo de su habitacion y plagg lo fulminó con la mirada al ver su dulce y precioso queso aun en el suelo donde lo habia dejado caer.

—¿Estas feliz chico? Ya viste que ella tiene al héroe que quiere a su lado y estar espiando como un vulgar acosador esta muy mal.

Adriem se dejo caer pesadamente en la cama hundiendo el rostro en el colchon, el había visto a Marinette, se veia tranquila y feliz y su conciencia se habia calmado pero luego algo parecio cambiar abruptamente y la expresión de ella se volvio tan triste que fue doloroso verlo.

Quizo saltar a abrazarla y el impulso lo tomo por sorpresa un segundo antes de detenerse al ver como Luka la tomaba en sus brazos y verlo fue incomodo.

—No soy un acosador Plagg. Solo necesitaba verla.

Verla habia sido incomodo, la forma en la que la tristeza marchitaba su bonito rostro lo habia dejado ardiendo de rabia y culpa pero luego solo quedaba impotencia por que el no era quien la abrazaba y no eran sua brazos en los que parecia derretirse y refugiarse.

—¿Te diste cuenta al fin que la chica bonita te gusta?

¿Gustarle? Nunca, el ya amaba a su Lady. Ver a Marinette con Luka solo le habia incomodado por que el era su amigo y no podia ayudarla. Era culpa. Solo culpa.

—Tonterías, es solo una amiga. Yo amo a mi Lady. Ella es la mejor. Marinette es mi amiga y solo eso.

Plagg estaba eligiendo entre su escondite de quesos una nueva porción

Y sonriendo ante los maravillosos aromas que comenzaron a llenar la habitación.

—De todos los chicos de París mi portador tenía que ser el más necio y ciego, en fin dame mi queso y cuando sea demasiado tarde te diré "te lo dije"

Adrien volvio a enterrar profundamente la cara en las almohada en un intento de ahogar el aroma a queso, sus pensamientos y la voz de plagg que llegaba a sus oidos de forma torturadora e irritante.

—Estas loco Plagg, el queso estaba rancio seguramente. Ladybug es mi destino, mi alma gemela y el amor de mi vida, cuando nos encontremos en nuestras identidades civiles lo sabremos.

El balbuseo de Adrien obligo a Plagg a suspirar. Chico loco, ciego y necio, pensó en un arranque de irritación y tomo un trozo extra de queso. Por soportar a semejante portador se lo merecía.

—Ciego y necio, por eso prefiero el queso.

Mientras devoraba su queso penso en Tikki, ella siempre tenia buena suerte con sus portadores y él, el poderoso dios de la destruccion estaba condenado por su mala suerte a terminar con niños como ese... y si no lo apreciara al menos un poco ya se habria marchado a buacar el mismo a uno nuevo.

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