CAP 30
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"A casa"
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Cuando llegó a América lo primero que había hecho era buscar las locaciones donde se llevaban las carreras que correspondían a las auspiciadas por los Daytona y dirigirse a estas.
Después de todo, cuando hubieran hablado en el pasado el chico le había comentado que faltaba un tiempo para que comenzaran siquiera los entrenamientos antes de que tuviese que ingresar en las carreras como tal y dado que ese tiempo ya había pasado… lo lógico sería pensar que el muchacho estuviese en alguno de los estadios donde se llevaran las prácticas y las carreras clasificatorias por lo que había conducido a donde sus computadores le indicaban, estaban en aquellos momentos haciendo las primeras competencias del equipo; se sentía demasiado ansioso y nervioso, de alguna manera tenso puesto que no estaba muy seguro de lo que le iba a decir o cómo iban a hablar una vez que volvieran a verse.
No había dormido y realmente, desde que volviese a su trabajo… desde que hubiera abandonado al otro auto aquel día no se había tomado el tiempo de descansar apropiadamente porque sencillamente no podía.
Las pesadillas, la angustia, la rabia, la depresión…
Todo le había estado haciendo mella y ya estaba agotado y demasiado débil después de tantos meses de seguir luchando en contra de sus demonios y sus miedos. Y ahora que había tomado aquella decisión, el simple hecho de pensar en lo que podía pasar solo le añadía una carga más a sus emociones; el chico parecía haberle estado mandando mensajes silenciosos acerca de que todavía le amaba y lo quería a su lado pero una vez que le tuviese delante… cómo reaccionaría? Estaría feliz, se sentiría frustrado, le miraría como si no le conociese?
Qué pasaría después?
No había querido involucrar a los pocos conocidos que tenía de Chrome para moverse en aquel lugar puesto que tampoco quería adelantar el regaño que recibiría por parte de sus superiores si es que no le despedían directamente por haberlos abandonado cuando estaba por comenzar una misión de apoyo.
Se empezaba a sentir nervioso al respecto pero… valía la pena.
A final de cuentas y con el corazón acelerado, sabía que lo que pasara de ahí en delante podría superarlo y pasar de ello mientras que pudiera encontrarse con el otro auto y quedarse a su lado; incluso si tenía que trabajar de cualquier otra cosa o, como alguna vez le había sugerido el menor, dejarse mantener por este… acaso era tan malo?... hacerle compañía en sus carreras por mucho que no las comprendiese, animarle, apoyarle… pasar algunos días relajándose con este, disfrutando de una familia que nunca había tenido y conociendo a nuevos autos aquí y allá… por qué no?
Una vida tranquila…
El estadio al cuál había llegado unos días después a su arribo a aquel continente lucía iluminado y brillante, ruidoso como el que más y con diversos autos entrando y saliendo, principalmente los fans que estaban ansiosos por ver a quienes estaban compitiendo y darles ánimo y quizá, hasta saludarlos; a decir verdad había visto un poco de hecho durante el Gran Prix pero nunca se había tomado el tiempo de pensar en cómo serían aquellas cosas siendo él quien quisiese ingresar para cualquier cosa. De primera instancia había pensado en comprar un boleto… por qué no? Todo el mundo lo hacía pero el solo hecho de ver los precios le había hecho alzar las cejas muy alto: ahora entendía por qué los corredores realmente se hacían millonarios, ya no se dijera sus escuderías.
Y un momento después, ya deseaba golpearse el rostro contra algún muro cercano
Era un maldito espía!
En verdad que debía de sentirse más que agotado si había olvidado algo tan sencillo como sus habilidades para poder colarse en el estadio sin ningún problema; no tardó en moverse por los alrededores para ver a quienes trabajaban en los equipos de mecánica que correspondían al estadio y rápidamente hizo que su exterior tomase el color y las marcas con la numeración de quienes se movían llevando objetos y herramientas. Él mismo tomó una caja pesada de metal y comenzó a conducir por los túneles que comunicaban a través de aquel estadio encontrándolos agradablemente familiares.
Era demasiado… extraño sentirse tan cómodo en un ambiente que no era el suyo, contrario a su estancia en Chrome donde a cada momento se sentía de más y donde lejos de sentirse bienvenido había comenzado a percibir como si una especie de animadversión lo rodease todo el tiempo.
Quizá se debía a lo mismo que había provocado que todos los demás agentes le viesen como si no valiese nada o al hecho de que mientras estuvo con los Daytona estos siempre parecieron abiertos a recibirlo y a preocuparse por él como si se tratase de un hijo más; los autos de su tipo nunca prestaban atención a aquellas diferencias pero Leland sí lo hacía y por eso había tratado de hacerlo entender… era una lástima que hubiese tardado tanto porque quizá… quizá de esa manera él hubiera sobrevivido…
Frunció el ceño
Ya no podía seguir pensando en ello y más cuando estaba por tomar un paso tan grande en su vida.
No quería dejar ir a Leland pero…
Si quería comenzar aquello, si en verdad quería darle su lugar al chiquillo como aquel al que aceptaría a su lado… entonces, iba a tener que hacerlo. Tendría que soltar a Leland para poder seguir adelante al lado de alguien más. Eso no significaba que lo olvidaría, solo… ya no le tendría en aquel espacio porque alguien había llegado para tomarlo; sería un lugar aparte y especial por supuesto, para quien había sido el amor de su vida… y aquel donde un auto más joven se había hecho lugar, con tal de darle un motivo para levantarse cada día.
Suspiró profundo.
Finalmente se unió al resto de ayudantes de mecánicos que asistían a los que llevaban sus credenciales de pertenecer de forma oficial a ciertos equipos y por un segundo, parpadeó varias veces ante los colores que se presentaban ante él en aquel espacio con césped y tiendas por todas partes: los nombres de los equipos, sus colores, los nombres de sus corredores uno tras otro… autos de todo tipo y forma que se preparaban para la competencia de aquel día y algunos ya parecía que comenzaban a retarse para ver quien duraría más en aquella temporada.
Había emitido un pequeño gemido fastidiado cuando finalmente las luces de aquel estadio y un enorme anuncio le hicieron parpadear para entonces, voltear a ver aquello:
El anuncio del equipo Daytona era enorme y destellaba en todas direcciones además de que las carpas del equipo se notaba que estaban hechas para deslumbrar, llamar la atención y competir con las de los equipos más grandes que participaban de aquello.
Tenía que admitirlo, no esperaba que fuera de aquella manera pero…
Dónde estaba el nombre del niño?... no lo veía por ningún lado, ni su imagen en aquellos momentos fuera del logo en sí que representaba a los Daytona y sus competencias pero en lo que estaba presente solo se percibían las fotografías de otro auto, uno al que él no conocía ni recordaba haber visto; se sentía muy confundido y se acercó despacio mientras que los miembros de aquel equipo parecían hablar entre sí bastante entusiastas acerca de lo que estaba por comenzar. El Aston martin realmente no lo comprendía… porqué Lucky no estaba ahí?
-Hola!
Finn dio un pequeño salto al escuchar a alguien que se acercaba con ánimos, virándose para observar al auto en tonos blancos y negros con una larga franja celeste en los costados y un 100 sobre esta que le miraba con interés y casi gusto.
-Necesita que le atienda en algo, señor? –ofreció el McMissile con el mejor acento americano que tenía, para disimular que se trataba de uno de los tantos mecánicos extras del evento lo que provocó que aquel Torino comenzase a reír
-Si… qué tal si me acompañas a la tienda?... vas a necesitar un pase decente para poder moverte por aquí, si hubieras avisado con tiempo estoy seguro de que te tendríamos algo mejor –respondió aquel auto a lo que el viejo inglés le observó por un segundo con sospecha antes de comenzar a seguirlo –pero qué gran sorpresa!... no esperaba conocerte finalmente o al menos, no de esta forma…
El McMissile se tensó suavemente mientras conducía un poco por detrás de aquel auto al tiempo que ahora las sombras de la enorme tienda les empezaban a cubrir y algunos autos le veían de reojo como si no supiesen qué pasaba mientras que otros que ya había observado en el pasado en el estadio de los Daytona, le daban un vistazo rápido y parecían sonreír… vamos, en verdad se había vuelto tan malo como agente?
-La próxima vez que quieras pasar desapercibido, cambia de modelo, no solo de colores –advirtió aquel Ford que iba a su lado sin dejar de sonreírle hasta que finalmente llegaron a una división más privada dentro de la propia carpa, girándose aquel auto para ver de frente al británico que con resignación cerró el programa de camuflaje haciendo una mueca ante la mirada animada de aquel coche que ahora, le tendía una llanta –Kurt Torngrass, corredor para los Daytona y amigo de Lucky… es un placer… tú debes de ser Finn!
-Vaya… debería de sentirme halagado, creo –suspiró el inglés algo agotado pero componiendo un gesto amable hacia aquel corredor que no dejaba de verle –no esperaba…
-Un Aston martin clásico como auxiliar de mecánico? –inquirió con una sonrisa divertida aquel Ford recibiendo una sonrisa algo fastidiada del británico –en Estados Unidos no sucede. Si quieres pasar desapercibido necesitas aparentar ser un modelo común y preferentemente poco educado –alzó ambas cejas por la expresión aún cansina y algo divertida de quien tenía delante –entiendo que has tenido experiencia en muchas cosas pero en américa, todo es más agresivo…
-Lo tendré en cuenta –agradeció de forma educada el auto plateado para luego, componer un gesto preocupado –yo… me preguntaba…?
-Por Lucky –dijo con suavidad y comprensivo aquel Ford mientras que los ojos verdes del otro le observaban quizá con un poco de ansiedad –lamento decirte que no se encuentra aquí…
-Pero…
-Le han dado un año de reposo antes de volver –explicó con calma aquel corredor ante la expresión preocupada del inglés –hasta donde supe tuvo un accidente previo al inicio de prácticas… el mecánico en jefe estaba ardiendo en furia como pieza en plena fundición… el señor Daytona… -hizo una mueca y sacudió un poco el cuerpo lo que hizo que el espía sintiera un pequeño golpe de culpa en el pecho –en todo caso… no va a competir en esta temporada desgraciadamente, llegaron a hablar de que lo hiciera en la Pistón como una posibilidad para que descansara pero por algún motivo al final se decidió que lo mejor sería que pasara este tiempo en casa y si acaso, vendrían a vernos a los demás como una forma de apoyo –explicó al espía que dejó escapar un leve suspiro asintiendo
-Comprendo
Su expresión se volvió levemente resignada, mientras trataba de pensar que quizá debía de haberse dirigido directamente al estadio Daytona de buenas a primeras y haber preguntado en aquel lugar; bueno, nadie le había dicho que aquel viaje sería fácil y corto; pero realmente hubiera deseado ver al chico en aquel sitio… ver que estaba bien de primera mano, comprobarlo en ese instante… le dolía el pensar los motivos por los cuáles le habían forzado a tomar un descanso y se sentía culpable por ello. No solo por lo que había pasado sino por no haber sido capaz de llegar a tiempo para evitarle tanto daño y dolor…
El Ford Torino le observó en silencio, sonriendo muy apenas ante los gestos que hacía aquel auto y comprendiendo a qué se refería su amigo cada vez que hablaba de aquel Aston martin
-Él está bien… sé que le hará muy feliz verte de nuevo. Seguramente que vendrán en algún momento para observarlo todo y podrás verlo… o tal vez preferirías alcanzarlo en estos momentos en Wrightsville Beach, donde están supervisando un estadio en construcción en lo que todo avanza –ofreció aquel auto mirando los gestos del Aston martin que pareció pensarlo un poco –yo no tengo problema en que te quedes aquí, incluso cuando acaben las competencias de hoy puedo llevarte si gustas…
Dijo mirándole mientras que el otro auto permanecía en silencio, como si pensara un poco en aquello y de alguna manera se viera levemente desesperanzado
-Lucky siempre nos estaba hablando de ti… sabes? –dijo de pronto aquel Ford, sintiendo que eso podía ayudar con el desánimo del otro –por eso es que pude reconocerte. En lo que pudimos verlo, no dejaba de hablar del auto que había conocido en este descanso de temporada y lo mucho que lo extrañaba… siempre lo vi feliz cuando hablaba de ti así que… solo puedo decirte… que como su amigo, sé que va a ser muy importante para él el que estés aquí –sonrió un poco para animar al auto gris plata que asintió y entonces, una llamada les hizo a ambos levantar la cabeza al notar que se trataba del nombre del corredor
Este asintió y entonces, llamó a un ayuda que rápidamente cruzó unas palabras con aquel Ford y entonces, este le extendió una credencial imantada que el espía tomó con el aditamento de su llanta para pegarla en un costado de su chasis
-Con esto podrás moverte libremente por todo el estadio –dijo el corredor sonriéndole amigablemente al McMissile que seguía callado –hay comida, hay agua, hay aceite… lo que necesites, los del equipo te atenderán ya que eres considerado parte de la familia Daytona…
-Familia? –replicó el espía parpadeando confundido a lo que el otro le observó sonriendo con suavidad
-Claro… eres la novia de Lucky, no?... o eso es lo que nos ha estado diciendo –se rió quedo ante la expresión de sorpresa del espía para luego retirarse rumbo a donde ya le estaban esperando para comenzar con la competencia
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Por unos momentos pensó en irse por su cuenta, después de todo no había ido para convertirse en una molestia ni mucho menos. Lo único que deseaba era llegar a donde estaba el otro auto y hablar con él. Ahora, mientras observaba aquella carrera de resistencia y cómo se iban acumulando los puntajes entre los participantes, no pudo evitar sentir como su rostro ardía levemente; ese endemoniado crío… había estado hablando de él con sus amigos, cosas positivas si no lo malentendía y además, lo seguía presentando como su pareja.
De forma casi oficial, como si nada hubiera interrumpido su tiempo juntos
Suspiró pesadamente pensando en aquello y percibiendo como un leve mareo empezaba a provocar que le doliese la cabeza y aun con ello, no podía dejar de recordar la plática de hacía unas horas.
Lo consideraban familia.
A él.
También él los consideraba como una pero realmente le había impactado demasiado el enterarse de que a pesar de lo que les había hecho no le habían dado la espalda, aunque la culpa empezaba a hacerle mella por dentro al recordar que aquel Ford le había dicho que el médico le había llamado la atención al crío; todo por lo que había hecho a su favor, por protegerle y evitarle una experiencia que habría sido terrible, un recordatorio de todo aquello que aún presionaba sobre su techo y que le había impedido el volver a la normalidad en su hogar.
Las imágenes de lo que había pasado el joven Daytona le hicieron perder el aire por un segundo y apretó los párpados, tratando de sobreponerse a ello
No quería que justamente esos pensamientos estropearan su decisión de regresar a su lado y de componerlo todo, de decirle lo que significaba para él su existencia y finalmente… aceptar la realidad de lo que sentía por este; algo que había nacido sin apenas darse cuenta y que había comenzado a crecer de poco a poco, con cada detalle, con cada discusión, cada pensamiento que chocaba entre ambos como furiosas olas que intentaban sobreponerse la una a la otra… con su insistencia y el valor que había sostenido fieramente para demostrar que merecía estar a su lado.
Pero siendo sinceros… en su corazón, le parecía que quien tenía que demostrar algo era él en realidad
Que lo merecía. Que realmente todo lo que había pagado ese chiquillo para estar con él, realmente tenía un valor y que el británico valía la pena.
Que extraño era pensar en eso
Apenas y se daba cuenta del pasar del tiempo, de las vueltas que daba el reloj conforme lo hacían los autos en aquellas calles a su alrededor y con la tranquilidad de que realmente nadie de los del propio equipo de los Daytona le iba a molestar en lo absoluto; algunos le veían y le sonreían a distancia si les devolvía la mirada, otros le observaban curiosos pero si acaso se acercaban para llevarle un poco de agua o alimento, cosa que el inglés agradecía en voz baja y con un suave movimiento de cabeza.
Apenas y se sentía con fuerzas para ponerse de pie y temía que fuera a rendirse al cansancio demasiado pronto a pesar de que su propia ansiedad le impedía quedarse dormido en aquellos instantes.
Era como una guerra de su propio cuerpo contra su mente.
Y todo con un solo objetivo.
-Realmente luces agotado… por qué no me llamaste en cuanto llegaste al país?... te hubiera ido a recoger…
Por unos instantes no reaccionó en lo absoluto, demasiado acostumbrado a sus alucinaciones auditivas y visuales como para siquiera voltear a ver al dueño de aquella voz que había sido cuidadoso al dirigirse hacia él; no fue sino hasta que notó como algunos de los trabajadores de los Daytona susurraban entre ellos con algo de diversión y como otros movían la cabeza de forma muy respetuosa y educada, que reaccionó por inercia y se puso de pie de un salto para girarse y ver al auto de un tono celeste claro que le observaba con una sonrisa débil y casi temerosa, como si pensase que fuera a reclamarle o a enfadarse con el
Los ojos del Aston martin estaban completamente abiertos ahora mientras que el corredor que tenía delante parecía verle despacio todo el cuerpo, con un leve dejo preocupado en la mirada y el McMissile estaba seguro de que su propia expresión debía de ser similar: aunque el otro auto le había dicho que aquel que tenía delante estaba en recuperación podía notar que mantenía una posición de cuerpo que reflejaba todavía un poco de dolor y algo similar a que se le dificultase tener un equilibrio propio, algo que no le había visto al conocerlo
Seguramente secuelas de toda la tortura a la que había sido sometido aquella noche en esa bodega y apenas separó los labios, tratando de justificarse, explicarse…
Maldición… por qué no había pensado en lo primero que le diría al otro auto cuando lo viese?
Muy bien que estaba demasiado nervioso y asustado de que el más joven fuese a sentirse enfadado por lo que le había hecho y por lo que había pasado en esos momentos pero realmente no había calculado que su malestar y su agotamiento le fueran a jugar en contra justo en ese instante; se tambaleó suavemente y sacudió la cabeza… por qué no había notado que tan mal se encontraba?... los ojos azul celeste de aquel coche se abrieron con alarma y antes de que pudiera decirle nada, se había adelantado un poco como si quisiera ayudarle
Maldito Lucky… no podía dejar de pensar en él ni siquiera en esos momentos?... no era capaz de no preocuparse por su persona justamente cuando estaba tratando de disculparse?
-Finn… -musitó débilmente el coche de carreras acercándose un poco más, vigilante de que el otro no fuese a caer mientras este se esforzaba por mantenerse sobre sus cuatro ruedas –yo… -negó un par de veces con la cabeza y algo apareció en su mirada, sorprendiendo al Aston martin: las líneas bajo los ojos del más joven le indicaban que tampoco había dormido y no precisamente por su entrenamiento… mil veces maldito mocoso… había estado de esa manera… todo ese tiempo, mientras le mandaba pequeños detalles, preocupado de si estaría enfadado con él?... eso era lo que le importaba? –en verdad… no sé ni siquiera cómo comenzar…
La expresión del espía se suavizó al mismo tiempo que se volvió culpable
-En verdad debemos de estar muy mal de la cabeza… tú y yo… -dijo forzando una risa muy débil el espía inglés, recibiendo una mirada inquisitiva por parte del Ford que tenía delante –llegar a estos extremos solo porque no eres capaz de dejarme ir a pesar de que solo te hago daño…
-Finn –trató de hablar nuevamente el menor pero entonces, el auto gris plata negó con la cabeza
Solo lo suficiente para avanzar los pocos metros que lo separaban del otro auto, besándole rápido y con fuerza, como si estuviera asegurándose de que no se tratara de una de sus alucinaciones y realmente intentase sentir que era real, que no se había desmayado o quedado dormido mientras esperaba a que todo terminara; los ojos del menor de los Daytona se abrieron con la sorpresa de aquel acto mientras los ayudas que estaban alrededor se retiraban de inmediato, cerrando las cortinas de lona de aquel espacio en la tienda para darles algo de privacidad a ambos autos, especialmente cuando el corredor suspiró para devolverle aquel gesto al otro auto, con el mismo fervor y desespero que sentía al haberle extrañado tan intensa y angustiosamente todos aquellos meses.
Simplemente, era como si hubieran estado esperando aquel momento con necesidad, como si hubiesen estado gritando internamente por reencontrarse el uno con el otro e intentasen comprobar que estaban despiertos y que realmente tenían al otro auto delante suyo.
Era tan natural aquel intercambio que ni siquiera se detenían a pensar en el hecho de dónde se encontraban o lo que había pasado
Solo… solo se besaban, presionaban suavemente al otro y frotaban sus rostros en un llanto silencioso, rogando porque el dolor que habían estado sintiendo no les estuviese jugando una terrible mala pasada en sueños
Cuando finalmente soltaron sus labios, el Aston martin hundió el rostro por debajo del capó del otro auto que de inmediato se movió para comenzar a frotar los párpados del otro con su propio frente, como si le abrazaba de forma íntima y apretada, dejando escapar un pequeño sollozo de felicidad al escuchar el motor inglés de aquel espía que parecía temblar debajo suyo como si se estuviera congelando; las voces de la multitud afuera de la tienda, el rugido de los motores de los demás autos, las voces de quienes estaban a cargo, todo, todo se había convertido en mero ruido sin significado porque esos instantes eran suyos, de los dos, de algo que habían esperado demasiado por tener y que no querían soltar en ningún momento.
Si tan solo el tiempo pudiese ser eterno en ese preciso instante…
-Te amo…
Aquel pequeño y tímido gemido brotó de alguna parte por debajo del cuerpo del Daytona que abrió los ojos como si estuviera aterrado de algo para luego, bajar un poco los párpados con la expresión más feliz del mundo y los ojos humedecidos, antes de dejar escapar un par de lágrimas y cerrarlos mientras sentía al otro auto temblar nuevamente.
-Y yo te amo a ti… demasiado –susurró el Ford celeste meciendo suavemente el cuerpo del espía que se había recostado muy apenas en el suelo mientras seguía frotando su rostro por debajo del otro –no sabes… que tan mi vida eres… -suspiró este –tenía tanto miedo de perderte…
-Y yo tenía miedo de perderte a ti… no… -la voz se le quebró al espía, aún cubierto por las sombras del cuerpo del otro –ya no… no puedo pasar por eso otra vez… no puedo… Lucky… ya no… -sollozó débilmente en aquella posición sintiéndose nuevamente apretado de forma cálida por el cuerpo del otro auto –ya no más… estoy harto de perder a quienes amo… estoy harto de que duela… por favor no me hagas eso… por favor… te lo suplico… -gimió apretando los dientes –no tengo nada, perdí todo en mi vida, no quiero que tú también desaparezcas… solo… no vuelvas… por favor…
Negó varias veces con la cabeza antes de sentir como el otro auto depositaba un suave beso entre sus ojos y entonces, se veían el uno al otro a los ojos con suavidad… el McMissile con un gesto de completa angustia y el Daytona con una expresión suave y cariñosa, mirándole como si fuera la luz más grande de todo el mundo
Muy despacio, alzó una llanta para acariciar su mejilla con cariño lo que provocó que el Aston martin suspirara cerrando los ojos y frotando un poco su rostro ante aquel toque
-Eres maravilloso… lo sabías? –musitó el Daytona más joven lo que hizo que el otro se ruborizara mas esta vez, la expresión que le dirigió no era irritada o enfadad como solía hacerlo sino un poco más cohibida, como si en realidad creyese que no se merecía aquel apelativo
-Siempre tienes que hacerme sentir así?
Inquirió el espía mirándole con un dejo cansino pero curioso, sonriendo muy débilmente antes de cerrar los ojos ante un nuevo beso muy pequeño y suave por parte de aquel auto antes de que este le frotara la punta del capó muy suavemente
-Cómo que eres lo más hermoso que ha aparecido en mi vida, justo delante de mis ojos cuando no lo esperaba? –finalmente el frente del viejo espía ardió en un rojo vivo intenso provocando las risas del de menor edad y una expresión de irritada vergüenza en el inglés –por supuesto que sí. Ese es mi trabajo como tu novio, aparte de asegurarme de que descanses adecuadamente y que seas feliz –dijo sonriéndole con cariño recibiendo un lánguido asentimiento de cabeza por parte del auto mayor –vamos a casa. Tienes que dormir
-A casa –musitó el británico y sus ojos parecieron brillar con una vida que dejó sin aliento al corredor que le observó por unos segundos mientras se colocaba de lado para servirle de apoyo al otro auto que aceptó aquello sin queja, sosteniendo su peso contra el cuerpo del Ford
Todo aquel tiempo, el corredor había suplicado en silencio, rogado por volver a ver ese hermoso verde en los ojos del espía que le dijese que todo estaría bien, que estaba vivo y que lo había perdonado
Y ahora lo tenía justo delante suyo
Mirándole con aquel océano de emociones que desde el primer día le habían provocado caer rendido ante este y que ahora se daba cuenta, se habían convertido en una especie de adicción para su vida; sencillamente, no se veía continuando adelante sin poder ver su reflejo durante los siguientes amaneceres el resto de su vida y por algún motivo tenía la impresión de que lo que sentía era de alguna forma compartido por el otro auto que no dejaba de observarle, como si creyese que iba a desaparecer de su lado al momento de parpadear.
Pero no haría aquello.
Lo que más anhelaba… lo que más deseaba por encima de cualquier cosa en todo el mundo… era hacerlo feliz, tal cuál y se lo había dicho y como se había jurado que lucharía por hacer de ahí en delante.
Muy despacio cruzaron por aquellos caminos, escondiéndose entre las emociones de la multitud que los rodeaba mientras que el Aston martin se movía casi en automático, demasiado cansado como para realmente poner atención a nada del ambiente que tenían alrededor; parecía que nadie reconocía al más joven, quizá porque no mostraba su numeración normal y porque en ninguna parte de su cuerpo podía leerle el apelativo "Daytona" que creía haberle visto alguna vez mientras estuviese conduciendo en el estadio
Sin todo aquello… parecía un auto completamente normal
Y le gustaba lo que veía
Apenas y pareció darse cuenta cuando las sombras de un estacionamiento lo cubrieron hasta que débilmente levantó la mirada para notar la caja de un tráiler que parecía estarlos esperando.
Frunció muy apenas el ceño, ni siquiera se sentía con las fuerzas como para quejarse aunque… eso también era bienvenido. Era como si su propio mecanismo hubiese estado aguardando a estar a salvo, a estar justamente al lado de aquel auto tozudo para dejarse ir y finalmente, apagarse adecuadamente a sabiendas de que no estaría solo ni tenía por qué estar asustado; casi como aquella noche en la que ese mismo muchacho necio que ahora le empujaba en reversa y con mucho cuidado por delante para que ingresase a aquella caja de transporte, se hubiese quedado a su lado para cuidarle de la oscuridad.
Pero ahora era diferente en mucho
Porque no se iban a separar ni él se estaba negando a los cuidados de quien sabía que lo amaba sincera y honestamente, así como era, con sus desperfectos y sus virtudes, sin pedirle nada más que lo que él quisiera darle y a cambio entregándole su vida entera; porque se sentía seguro entre sus llantas mientras que recostaba su cuerpo en el suelo de aquel vehículo que había comenzado su marcha para llevarles hasta aquel sitio que él llamaba hogar ahora y que sabía que no era algo que estuviese imaginando por el desesperado deseo de su herido corazón, sino que era una realidad.
Porque sabía que se podía dejar ir, tranquilo, percibiendo como mientras recostaba la cabeza en el suelo en una superficie suave que el otro le había colocado sin saber el momento en que había sucedido, este mismo apoyaba su rostro encima suyo como si quisiera reafirmar el hecho de que ahora estaban juntos y que le iba a proteger.
Porque al momento en que le entrelazó una de sus llantas con la suya, afirmando el hecho de que no le iba a soltar le parecía que su corazón saltaba con tanta felicidad que no le parecía suya; ahora sonreía suavemente, apenas y abriendo los ojos mientras sus deseos de escuchar el corazón del otro auto y sentir su respiración se realizaban, acomodándose mejor con este mientras el mundo podía seguir girando sin que a él pudiese importarle menos el destino de este o lo que ocurriese, porque en esos momentos, no era de su incumbencia.
Era feliz
Y estaba con el auto que amaba con toda su vida, imperfecta, destrozada… pero total y completamente del corredor que besaba muy suavemente su cabeza.
-Te amo –le susurró una última vez el joven Daytona mientras que el de mayor edad volvía a sonreír muy apenas, comenzando a acompasar su respiración, demasiado agotado como para resistirse ni un minuto más al sueño que le arrastraba muy lejos
-Estarás cuando despierte… cierto? –musitó Finn muy apenas, estremeciéndose un poco al darse cuenta de la cruel ironía de que fuese él quien ahora casi rogase por aquello
Pero sabía que no importaba
Porque a diferencia suya aquel chiquillo cabeza dura era mucho más firme al respecto de sus debilidades y ahora, se acomodaba mejor por encima de su capó con una sonrisa suave, apretando un poco más la llanta que tenía entrecruzada con la suya
-Cada día, por el resto de tu vida –susurró Lucky Daytona
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Hola! Como le comentaba a Mushroom, estoy preparando varios capítulos de golpe para que puedan leer seguiditos... ya tengo cinco hechos pero por lo pronto les subiré tres para terminando los otros, ya dejarles los capítulos finales... espero que les gusten tanto como yo he disfrutado escribiéndolos! Y también estoy preparando la reedición de Thinking así que espero que eso también les guste ;)
Al fin vamos a poder seguir con Breathing también!... hiatus momentaneo para terminar Thinking pero luego sigue terminar Breathing porque pues... ya queremos que los hermanos se arreglen, por kami! xD y queremos que Doc ya regrese al lado de su Rayito por favor!
Y por favor, si alguien me sigue en Tumblr... o sigue a Queen-Mushroom por favor pasen a dejarle likes en el fanart que hizo de este fanfic... ESTÁ MEGA INCREÍBLE! No puedo dejar link porque Fanfiction me corta los links (es la tercera vez que lo intento) pero si buscan Looking for You en Tumblr seguramente les sale su fanart... en verdad, es bellísimo! (inserte meme)
Ahora... vamos a sus reviews!
YYH FANS FOREVER
Hola preciosa! Espero que te gusten estos capis nuevos... por favor, envíale mis saludos a Alex también por favor! Y espero que te gusten estos capis de estos dos dándose amorsh ;D... mil gracias por tu review!
Mild Rose Scent
Hola preciosa! Pues yo espero que te sigan gustando los capis... verdad que el fanart de Mushroom está increíble? ví tu comentario ahí!. Y pues como he dicho en el comentario anterior, ya van a empezar a darse amorsh del bueno XD... está un poco más normalito (ediciones, ediciones) pero espero que de todas maneras lo apruebes con tu pulgar hacia arriba. Mil gracias por tu review preciosa!
Queen-Mushroom
Yo todavía estoy alucinando tu fanart. LO JURO! ha sido como una patada de inspiración que me ha dejado nada más rodando mientras veía tu dibujo y disfruté TANTO ver a las demas personas que te dejaban amorsh! y ojalá te lleguen más likes porque en serio tu dibujo refleja tanto de las emociones y el dolor de Finn en esos momentos que rompe el corazón TwT... en serio, mis agradecimientos y el honor que me hiciste al tomarte el tiempo de hacer un dibujito de este fic... lo guardaré foreva! (llorando feliz en una esquinita)
Sobre los videos se aclarará en otro fic porque hay muchos detallitos en esta historia que no van a dejar en paz a Finn y van a tener mucho peso... en el tercer fic al respecto de él. Porque sí, habrá un fic donde finalmente salgan los trapitos al sol de Lucky y Finn va a reventar con eso... literal, tengo todo el borrador ya y de vez en vez le corrijo cosas o le añado otras y re-acomodo datos que tenia de hace mil años y que ahora pueden encajar mejor. Así que, cha cha chaaaaaaan. Y sobre lo de Finn con sus problemas, todavía los va a tener. Porque el pobre todavía tiene heridas, tiene cicatrices y no lo van a dejar tan fácil como espero que se note más adelante y que de alguna manera, también le van a servir para acercarse un poco más a Rayo, después de todo, a él solo le ha conocido como el amigo de Mate pero pssss ahora van a ser cuñados xD.
Sobre Muller... no te preocupes, aunque en los sguientes fics va a darle problemas a Finn también va a recibir un buen escarmiento... pero al menos la intención es que sea esa espinita fastidiosa para Finn porque no podemos dejarle la vida solo con los villanos de turno, cierto? bwahaha XD
En serio me hace muy feliz que la historia te guste tanto! Y que te guste tanto como se estan moviendo las cosas... y adoro que entiendas lo que representa Ferret porque es justamente lo que quiero: mostrarlo como ese villano que se sale de la norma, el villano que va a lo suyo y no se va a estar dando vueltas, que se pasa por entre los ejes la norma para hacer las cosas o si son correctas o si tiene que cuidarse, nada: el va a lo suyo, lo hace y se aprovecha de todo, aprovecha para además tomar poder y tomar lo que le gusta, disfrutarlo y si algunos le ven retorcido le importa un pimiento mientras él siga llevando las riendas. Y para lo de su actual pareja... hay una pequeña muestra durante la boda de Rayito ;)... que es donde justo William discute con el "susodicho"... (carita angelical).
Mil gracias por tu review y mil gracias por el fanart! En serio, lo adoro como no tienes una idea y me siento honrada hasta el infinito y más allá... espero que te sigan gustando los demas capítulos! Mil, mi gracias y mil, mil de honrada TToTT
FlowerLewisJr
Pues yo me siento honrada y halagada de que te guste tanto esta historia y que seas feliz con él cuando él lo está... en verdad que mil, mil gracias por tu review y espero que los siguientes capítulos sigan siendo de tu agrado!
moscovita
Pues espero que te sigan haciendo feliz los demás capítulos! Aquí les dejo tres para este fin de semana! ;D mil gracias por tu review!
stargakkungdot
La verdad y con toda la curiosidad que eso implica... qué significa tu nick?... me mata de curiosidad desde la primera vez que lo leí!
Y a lo otro... pues la verdad es que WOW. Viniendo de un chico y que me digas estas palabras, la verdad es un cumplido y un honor que te tomes así lo que escribo porque la verdad es que también soy del pensamiento de que el que seas un chico no debería de ser de peso para no recibir una rosa, cariño o afecto suave y que igual como puede haber chicos rudos puede haber algunos a los que les guste ser apapachados, cuidados y a los que les den detallitos románticos. Y pues mi Lucky quiere cuidar y consentir a Finn y aunque eso choca con el espía (porque seamos sinceros, eso es nuevo para él y para su personalidad creo que el recibir esos detalles como quiera es como un ?) pues de todas maneras y con todo lo que le ha pasado, me parecía que sería... diferente el que recibiera más cuidado del que sería lo acostumbrado y pues, darle unos detallitos y tirarle un poco a algo con flores... why not? es un fanfic a final de cuentas y gracias a tí se comprueba que no todos los hombres son iguales y los hay que aprecian recibir una buena rosa :V... así que GRACIAS.
Y si, quizá me he refrenado un poquito porque no quiero a la generación mazapán tirándome hate pero... con ustedes como lectores y lectoras, creo que puedo pasar de ellos. Nuevamente y de corazón... GRACIAS. Gracias y espero que estos capítulos sigan siendo de tu agrado, con un Finn que todavía tiene sus tropiezos y lo que le falta... pero que ahí la lleva. Y que te aseguro, recibirá mucho, mucho amor! Mil gracias por tu review!
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Y a mis lectores y lectoras fantasma... MIL GRACIAS por seguir leyendo esta historia, por seguir ahí y por seguirla disfrutando, porque creo que eso es lo importante, que disfrutemos estos momentos de emocionarnos con los personajes que nos gustan tanto. Yo en verdad, les aprecio y les valoro incluso solo con saber que siguen con nosotros. MIL GRACIAS NUEVAMENTE
Espero que sigan acompañándonos en los siguientes capítulos!
~Sorakai no Tora
