Resumen: Casi cinco años después de la derrota de Papillon, Adrien regresa a París esperando que nadie lo recuerde como el hijo del villano. En una reunión de sus amigos del colegio se da cuenta de que dejó atrás un recuerdo y varios malentendidos antes de irse.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fic está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada

FUTURO INESPERADO

CAPÍTULO 13

Techo cerca de la Place des Vosges

Al mismo tiempo

Chat Noir palideció mortalmente al escuchar esas últimas palabras de Ladybug y la soltó tan rápidamente como si le quemara. Estaba bastante segura de haber escuchado mal. Afortunadamente para él, su partenaire no se había dado cuenta de su expresión porque seguía con su vista sobre sus rodillas.

-¿Qué fue lo que dijiste?- dijo él sin aliento.

-Lo que escuchaste- dijo Ladybug en voz baja con una sonrisa triste, volviendo a abrazar sus rodillas sin darse cuenta de lo que estaba pasando por la mente de Chat Noir- esos días antes de que te fueras, yo estaba tan feliz. ¿Recuerdas que te dije que por fin estaba saliendo con el chico del que siempre estuve enamorada? Poco después de que se fue descubrí que estaba… esperando un hijo suyo. Pero cuando de decírselo… me respondió que no quería volver a saber nada de mí-

Chat Noir entrelazó los dedos de sus manos para evitar que temblaran mientras escuchaba el relato de Ladybug. Esa historia ya la había escuchado varias veces los últimos días de boca de alguien más, la historia que se había estado negando a creer. Pero no, no podían ser la misma persona, ¿verdad? Porque él no podía ser el desgraciado que había hecho sentir mal a su lady.

-¿Cómo pasó eso?- apenas alcanzó a decir.

-Porqué él cree que… chaton, en serio traté de hacerlo, pero las dos veces que le envié un mensaje para darle la noticia me cortó diciéndome que ya estaba con la mujer que amaba y que no quería que siguiera contactándolo- dijo Ladybug haciendo un puchero- eso… me rompió el corazón. Y ahora él me acusa de mentir. Pero no le mentí, ¿porqué mentiría y le ocultaría algo tan importante como eso?-

El héroe ya no estaba escuchando; estaba seguro de que todo aquello no podía ser una coincidencia. Su historia se parecía demasiado a la de él y Marinette. Cuando se volvió a verla, imaginándola sin máscara, casi se desmaya de la impresión. ¡Por supuesto que era ella! Desde su adolescencia, tanto Marinette como Ladybug habían sido brillantes e inteligentes, y ahora parecía que ambas habían perdido su brillo.

Si él mismo la había llamado su Ladybug de todos los días. ¿Cómo no se había dado cuenta?

-Él ahora me odia, me trata de mentirosa y solo habla conmigo porque tiene que hacerlo- continuó Ladybug apoyando su cabeza sobre sus rodillas- la verdad es que… yo lo he amado durante toda mi vida. Es horrible, si tan solo vieras la manera en la que me mira desde que volvió a mi vida…-

Ladybug terminó su relato y Chat Noir solo atinó a abrazarla mientras que ella sollozaba de nuevo en voz baja. ¿Tanto así había terminado de sepultarla en esa horrible depresión que tenía? ¿Su manera de tratarla había ayudado a Lila a quebrarla? Y mientras que la trataba así, era realmente a Ladybug a quien estaba atormentando.

Además de eso, el joven cayó en cuenta de algo muy importante: Ladybug no mentía, no le mentiría jamás a Chat Noir, y su versión se mantenía, el mensaje en el que supuestamente Adrien le decía que no quería saber de ella.

Eso nuevamente lo atormentó. Si ella recibió ese horrible mensaje pero él no lo envió, ¿qué habría pasado? Interrumpió sus pensamientos al escuchar los sollozos de la heroína.

-Está bien, ma lady- solo alcanzó a decir Chat Noir apretando un poco más su abrazo- todo va a estar bien. Todo se va a resolver-

-Eso no lo sabes…-

-Lo sé porque te conozco- dijo él seriamente- eres mucho más fuerte que la gente que te hace sentir mal. Ese… chico es un idiota que irá de rodillas a rogarte tu perdón cuando se le pase el enojo y caiga en cuenta de lo estúpido que ha sido por no creerte. Y sobre tu trabajo, siempre lo puedes dejarlo y conseguir algo más que te haga feliz-

Ladybug iba a reclamar, pero el joven le pasó un mechón de cabello detrás de su oreja sin dejar de mirara con cariño.

-No soy…-

-Yo sigo creyendo en ti- susurró Chat Noir con cariño- y no permitiré que hables mal de mi asombrosa partenaire-

La heroína sonrió levemente, esta vez sinceramente, y comenzó a sacudir la cabeza para contradecirlo de nuevo cuando Chat Noir puso una mano en su mentón para hacerla levantar sus ojos hacia ella.

-Mírame. ¿Alguna vez te he mentido, bugginette?-

Ella amplió su sonrisa y sacudió la cabeza.

-Gracias por todo, chaton. Realmente espero que tengas razón- dijo la heroína.

Ambos sonrieron mirándose mutuamente y se quedaron juntos un rato más mirando con dirección a la catedral iluminada. Poco después Ladybug se separó de él y se puso de pie.

-Tengo que irme- dijo ella en voz baja- no debo dejar solo a mi hijo tanto tiempo-

Chat Noir asintió y se levantó también.

-¿Cuando te veré de nuevo?- dijo Ladybug en voz baja- quiero decir, si quieres…-

-El próximo viernes, a la medianoche- dijo el héroe- ¿quisieras que entonces nos revelemos nuestras identidades?-

Ella dudó unos segundos, pero finalmente asintió.

-Sí, creo que ya es el momento- dijo ella.

-En ese caso, nos veremos el próximo viernes, ma lady- dijo Chat Noir tomando su mano y besando el dorso de su mano con cariño antes de guiñar un ojo- es una cita-

Ladybug se acercó a besar su mejilla antes de lanzar su yoyo en la distancia.

-Gracias por escucharme, chaton- dijo en un susurro antes de ser conducida a un techo cercano por su yoyo.

Chat Noir esperó unos segundos mirándola alejarse en dirección al Louvre y comenzó a seguirla, no necesariamente porque quería hacerlo sino porque su apartamento estaba en la misma dirección. Vio a la joven girar hacia la derecha cuando alcanzaron el Louvre y finalmente desapareció de su vista.

"Es ella. Tiene que ser ella", pensó antes de extender su bastón de nuevo para dirigirse a los Champs-Elysées. Su cabeza le dolía y sentía un feo pesar en su pecho.

Chat Noir entró a su apartamento por la ventana y se quedó de pie unos segundos con su mano sobre el pecho.

"Por Dios, ¿qué he hecho?", se dijo así mismo mientras que cerraba la ventana y corría la cortina antes de detransformarse. Su kwami salió de su anillo y Adrien le dirigió una sonrisa triste.

-Plagg-

El kwami lo miró con enormes ojos por unos momentos antes de volar hacia él, abrazándolo su pecho con cariño y Adrien estuvo seguro de que incluso lloró un poco. El joven acarició su cabeza con su dedo índice con la sonrisa.

-Te extrañé mucho, Plagg- dijo en un susurro.

-Yo también, cachorro- dijo Plagg seriamente antes de separarse de él y añadir en tono de advertencia- pero si llegas a decirle a Tikki o a alguno de los otros kwamis que me puse sentimental…-

-No te preocupes, no diré nada al respecto- dijo Adrien seriamente. A pesar de que estaba feliz de ver a Plagg, no podía evitar recordar la conversación que había tenido hacía un rato con Ladybug.

Con un suspiro, Adrien caminó a la cocina y sacó un trozo de queso del refrigerador para ofrecérselo a Plagg.

-Toma, lo compré porque me imaginaba que Ladybug me iba a devolver el anillo cuando me reuniera con ella-

Plagg se lanzó hacia el queso mientras que Adrien se sentaba a la mesa del comedor y apoyó su mentón en sus manos sin quitar sus ojos verdes de su kwami.

-¿Qué te sucede?- dijo el kwami alzando una ceja y ladeando su cabeza a verlo tan serio- ¿tienes hambre?-

Adrien lo miró sin responder inmediatamente. Por fin se volvió hacia él.

-Plagg… Marinette es Ladybug- dijo sin aliento.

-¿Qué?- dijo el kwami alzando las orejas.

-Marinette es Ladybug- dijo Adrien mirando a su kwami- es cierto, ¿verdad?-

Plagg dudó unos segundos. No estaba seguro de que el hechizo le iba a dejar decirle la verdad a su portador, pero supuso que si Adrien lo había resuelto por él mismo la magia no se lo impediría.

-Dah. Por supuesto que lo es, ¿y por fin te das cuenta?- dijo el kwami rodando los ojos- en serio, ustedes dos sin igual de idiotas-

El joven se abrazó a sí mismo, sintiéndose mal por la manera en la que había tratado a Marinette, no porque no estuviera equivocada, sino porque nunca se dio la oportunidad de verlo desde su punto de vista. Tenía razones para estar enojado, pero debió haber sido más comprensivo con ella.

-Soy un idiota…-

-Eso ya lo habíamos establecido…- dijo Plagg.

-¿Qué hice? No… no debí haberla tratado así- dijo Adrien revolviéndose el cabello nerviosamente al caer en cuenta del grave error que cometió. Por supuesto que Marinette no mentía, por supuesto que jamas le hubiera hecho algo así. Si había una persona que jamás le mentiría, esa era ella.

-La chica trató de decírtelo y me consta- dijo Plagg seriamente- Tikki me dijo que ella misma fue testigo de cuando vio tus mensajes, y mi Sucrette no miente-

-Lo sé, pero yo no envié esos mensajes- dijo el rubio ofendido.

-¿Realmente crees que Marinette es capaz de mentir con algo así?- dijo el kwami entrecerrando los ojos- ¿crees que tu lady te hubiera hecho algo así?-

-N…no- dijo él sacudiendo la cabeza- no la habría creído capaz jamás. Pero nunca envié eso o recibí sus mensajes y no tengo otra explicación-

Plagg rodó los ojos frustrado. De verdad que su portador podía llegar a ser muy denso.

-Si ella no mintió y tú no los enviaste, ¿no hay ninguna otra manera en la que ese mensaje pudiera haber salido de tu teléfono?-

Adrien meditó lo que había dicho Plagg. No recordaba muy bien lo que pasó después de que se fue a Londres, pero tenía que admitir que nunca había sido muy cuidadoso que digamos con su teléfono celular, al menos no como lo había sido en París. Después de todo ya sabía el tipo de personas que estaban entre sus conocidos como Lila Rossi y que tenía que tener cuidado, pero ninguno de sus amigos de Londres haría algo tan bajo, ¿verdad?

Su mente recordó por un momento a Olivia y el enfrentamiento que tuvo con ella en los Champs-Elysées cuando vio a Hugo, pero Plagg continuó interrumpiendo sus pensamientos.

-Me da mucha pena la coccinelle- dijo el kwami- te había perdido a ti, como Chat Noir y como Adrien, estaba deprimida por el parto, sus amigos se habían alejado de ella porque siempre está ocupada y esa horrible bruja Lila se ha encargado de atormentarla todo el tiempo. Tikki siempre ha estado muy preocupada por ella-

Adrien se apoyó en el respaldo de su silla y suspiró. Sabía lo que tenía que hacer y tenía miedo, sobre todo después de la manera en la que había tratado a Marinette desde que descubrió la existencia de Hugo.

-Tengo que arreglar esto- dijo él frunciendo el entrecejo y volviendo a revolverse su cabello nerviosamente- tengo que cambiar las cosas y hacer las pases con ella… si es que me perdona por haber dudado de ella y tratarla así-

-¿Le vas a decir que conoces su identidad?-

-Sí, tengo que hacerlo. Lo haré cuando la vuelva a ver como Ladybug- dijo el rubio- no puedo hacerlo antes, no tengo ninguna razón para verla a solas y sin interrupciones como Marinette. Con ella siempre esta Hugo o Kagami-

Plagg asintió sin decir nada más. Una vez que se terminó el queso, el kwami flotó sobre su hombro. Era bueno estar de regreso con su cachorro aunque definitivamente tenía muchos problemas que resolver.

x-x-x

Apartamento de Marinette

Al mismo tiempo

Marinette se detransformó y regresó a casa. Tras agradecerle a Kagami que hubiera vigilado a Hugo, quien ya estaba durmiendo para entonces, se metió a su habitación para cambiarse a su pijama con una enorme sonrisa aliviada.

-Te ves más feliz- comentó Tikki sin quitarle la vista de encima mientras recuperaba su energía con una galleta

-¿Cómo no voy a estarlo?- dijo Marinette sin dejar de sonreír mientras se deshacía el cabello- acabo de recuperar a mi chaton, no puedo estar más feliz-

Tikki sonrió levemente, sabía que sí podía ser más feliz, pero tendría que esperar a que Chat Noir revelara su identidad la siguiente semana. Tenía que saber cómo pretendía el chico abordar la situación, porque después de lo que Ladybug le había dicho, estaba segura de que Chat Noir había pillado que ella era Marinette.

La joven se dejó caer en la cama con una sonrisa aliviada. Por primera vez en mucho tiempo, desde que Adrien había regresado a París, las cosas estaban comenzando a estar mejor.

Una vez que Marinette se quedó dormida, Tikki salió por la ventana y se dirigió al apartamento de Adrien en los Champs-Elysées. Podía hablar con Plagg para averiguar que era lo que el muchacho planeaba hacer y si podía ayudarles en algo.

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Edificio de Gabriel

El siguiente lunes

Lila estaba furiosa. No sabía que era lo que había sucedido, pero a pesar de todos sus esfuerzos para lograr terminar de destruir el espíritu de Marinette, nuevamente una pequeña luz había aparecido en sus ojos, arruinando todos sus planes.

No tenía idea de que o quien era lo que le había dado nuevas esperanzas a Marinette, pero tenía que destruirla de una vez por todas.

¡La odiaba! Si no fuera tan talentosa y la estuviera haciendo ganar dinero desearía que se lanzara de cabeza desde el mirador de la tour Montparnasse y vaya que se había esforzado durante todo ese tiempo para orillarla a ello.

Quería saber que era lo que le había devuelto el ánimo para quitárselo.

"Seguramente es ese bastardo suyo"

Ni siquiera había visto al mocoso una sola vez y lo odiaba con todo su ser, seguramente porque sabía lo mucho que Marinette lo adoraba y todas las decisiones de su vida giraban alrededor del pequeño. Quizá si tuviera algún accidente…

No, no serviría hacer eso, sería algo demasiado drástico por no decir difícil, ya que todos los amigos de Marinette tenían sus ojos en él, pero quizá podría herirla de quitándole a su hijo de alguna manera. Prideux le había dicho que no estaba en buenos términos con el padre del mocoso, así que tenía que descubrir quien era y poner a sus abogados y su dinero a su disposición para que le quitara al niño. ¡Sí, ese era un plan genial!

Ahora solamente necesitaba saber quien era el padre. Sabía que sus antiguos amigos no serían de ayuda, la mayoría desconfiaba de ella y no le revelarían nada. Quizá podía llegar a engañarlos de alguna manera para descubrirlo.

Otra opción sería llamar a Prideux de nuevo, sabía que él podía descubrirlo. No tenía que dañar al mocoso, solo separarlo de Marinette y eso sería suficiente para terminar de hundirla. Si tenía suerte, la orillaría incluso a suicidarse.

Lila miró la cámara de seguridad por la que siempre observaba a sus empleados, y vio a Marinette en su escritorio, concentrada en su trabajo con una leve sonrisa.

"Pronto…", pensó para sí misma entrecerrando los ojos- tan pronto como sepa quien es-

x-x-x

Apartamento de Adrien

Días después

Adrien había recogido a Hugo del jardín de niños y estaba con él en su apartamento cuando recibió una llamada de Marinette. El chico se tardó un poco en responderle, pensando en lo extraño que sería volver a escucharla ahora que estaba seguro que ella era su Lady, pero finalmente alcanzó su teléfono y respondió.

-¿Sa…salut?-

-Salut, Adrien- dijo la voz de Marinette del otro lado de la línea. Hizo una pausa- ¿te encuentras bien? Suenas un poco…preocupado-

-N…no, estoy bien, perfecto… todo está perfecto- dijo Adrien tratando de tranquilizarse- ¿sucedió algo?-

"Idiota, mantén la calma", se dijo a sí mismo.

-Lamento mucho molestarte, pero me llamaron de la oficina del pediatra de Hugo, que tengo que llevarlo hoy para sus vacunas y lo había olvidado. Lo lamento, pero iré por él y lo devolveré inmediatamente-

-No… no te disculpes, Marinette, está bien- dijo él. Dudó unos segundos antes de continuar- puedo ir contigo… quiero decir, con ustedes si necesitas ayuda-

-No es necesario- dijo ella en un tono apenado- solo será una hora en lo que voy y regreso. No quisiera que Hugo se ponga más nervioso si va contigo, se pone muy sentimental cuando le ponen sus vacunas. Además creo recordar que tienes algo en contra los hospitales-

Aquello era cierto. Desde lo sucedido después de haber vencido a Papillon con su madre en el hospital, no quería volver a ver uno cerca. Incluso él mismo lo había olvidado. A pesar de que aún así quería ir, decidió no insistir.

-Está bien, los esperaré aquí mientras que van y regresan- dijo Adrien, pensando en invitarla a pasar a su apartamento y tomar algo con ellos cuando regresaran del pediatra. No sabía si aceptaría, pero valía la pena intentarlo. Incluso podía encontrar un momento para hablar con ella y disculparse por su actitud, aunque con Hugo ahí iba a ser difícil.

-Ya estoy llegando, en un par de minutos estoy ahí- dijo Marinette antes de colgar la llamada.

Adrien colgó también y se volvió a Hugo, quien seguía jugando con sus muñecos coleccionables de Ladybug y Chat Noir. No estaba seguro si debía decirle que iría al pediatra. ¿Y si se ponía a llorar porque no quería ir? No quería ver esos enormes ojos siendo usados como armas en su contra, porque era capaz de no llevarlo al pediatra.

-Oye chaton, tu maman llamó y dijo que vendrá por ti en un momento- dijo Adrien poniéndose en cuclillas- te irás con ella por un rato-

-¿Tengo que irme?- dijo Hugo sin muchas ganas y mirándolo con enormes ojos. ¡Oh rayos! Su chiquillo sabía utilizar sus encantos.

-Solo será por una hora y después regresarás conmigo- dijo el rubio guiñándole el ojo- estaba pensando en que podríamos pedir una pizza para cenar e invitar a tu maman a quedarse con nosotros. ¿Qué tal suena eso?-

-¡Sí!- dijo Hugo dando brinquitos de emoción- papa, ¿crees que a Chat Noir le gusta la pizza?-

-Oh, definitivamente le encanta- dijo él con una sonrisa traviesa.

Plagg miraba la escena con una leve sonrisa desde el librero de la sala, escondido entre dos volúmenes y el teléfono celular de Adrien sin dejar de comer su queso. Transcurrieron un par de minutos antes de que el timbre de la puerta sonara cuando Marinette llegó.

Adrien se apresuró a abrirle para recibirla. Ahí estaba, con un lindo vestido rosa con blanco, su cabello largo recogido en una coleta y llevaba consigo el bolso que Hugo había elegido para su cumpleaños. Sonrió enternecido al ver eso.

-Salut- sonrió el rubio- Hugo ya está listo…-

-Papa dijo que solo sería un rato- dijo el pequeño, nuevamente utilizando sus ojitos de gatito remojado.

-Tu papa tiene razón- dijo Marinette acariciando su cabecita antes de levantar la mirada hacia él- lo siento, Adrien, no quise interrumpirlos. No nos tardaremos mucho y te traeré de…-

Pero Marinette se interrumpió de pronto y palideció mirando algo que parecía estar detrás de Adrien, como si algo la hubiera asustado. Tomó la mano de Hugo y tiró de ella para hacerlo colocarse detrás de ella con una expresión de horror. Por un momento Adrien creyó que Plagg se había revelado delante de ella, pero la verdad era algo mucho peor.

El rubio ni siquiera alcanzó a girarse hacia atrás para ver qué era lo que había alarmado tanto a Marinette cuando una mano tomó su brazo con un poco más fuerza de la necesaria para que no se moviera.

-¿Quién es ella, my love?-

Adrien también palideció de horror al ver de qué se trataba. De alguna manera, Olivia estaba en el interior de su apartamento, se encontraba completamente desvestida y cubierta solamente con una toalla envuelta alrededor de su torso. El rubio no tenía la más mínima idea de cómo había llegado ahí o cómo no se había dado cuenta de su presencia antes, pero en ese momento eso no era lo que lo preocupaba.

Con un horror idéntico al de él pero por razones muy distintas, Marinette frunció el entrecejo visiblemente enojada, levantó a Hugo en sus brazos y le dio la espalda sin decir nada con la intención de bajar las escaleras para salir del edificio. Tan pronto como Adrien salió de su sorpresa, se soltó bruscamente de Olivia y corrió para seguir a Marinette, deteniéndola justo a tiempo antes de que saliera del edificio.

-Marinette, espera, ¡no es lo que piensas!- dijo Adrien sin saber cómo empezar a explicarle que él no había hecho nada malo y que no tenía idea de cómo había sucedido eso.

La joven se volvió hacia ella más enojada de lo que la había visto jamás. Podía ver sus labios temblando, seguramente conteniendo su enojo para no gritarle delante de Hugo.

-¿Cómo pudiste…?- dijo ella entre dientes.

-No es lo que piensas, no tengo idea de cómo…- comenzó a explicar él.

-Basta- lo interrumpió Marinette entre dientes- está bien, quizá cometí un error al no insistirte más para darte la noticia y tienes todo el derecho del mundo de estar enojado conmigo, pero no tenías porqué lastimar a Hugo así para vengarte de mí-

-Marinette, claro que yo jamás he…-

-¿Qué? ¿Me vas a decir que no vi lo que vi?- dijo ella con lágrimas en los ojos- ¿cómo pudiste tener a esa… hacer eso delante de Hugo?-

-No hice nada…-dijo él tratando de detenerla nuevamente poniendo su mano sobre su brazo- por favor, escúchame-

-¡Déjanos en paz! No quiero volver a verte cerca de él- dijo Marinette soltándose bruscamente antes de subir al taxi que la estaba esperando frente al apartamento sin darle oportunidad de decir nada más.

Adrien se quedó temblando de horror sin atreverse a hacer algún movimiento por unos momentos hasta que Plagg le dio una patadita debajo de su ropa para hacerlo volver a la realidad. Marinette creía que él y Olivia habían hecho… cosas delante de Hugo al verla desnuda en su apartamento. ¡Era horrible! Ni él mismo podía creer que la chica estuviera ahí. Apretó sus manos furioso antes de subir de regreso.

Cuando volvió a su apartamento donde Olivia seguía esperándolo junto a la puerta, esta vez con una sonrisa traviesa.

-¡Vaya! Por fin nos deshicimos de esa vividora- dijo Olivia encogiendo los hombros y acercándose a él- no le hagas caso a esa zorra, my dear. Vamos a…-

Pero Adrien la alejó de él con un gesto brusco, mirándola con desprecio.

-Aléjate de mí- siseó Adrien arrugando la nariz- ¿se puede saber cómo demonios entraste a mi apartamento?-

-Ah, eso fue fácil. Le dije al guardia que era tu novia y me dejó pasar al edificio. Y dejaste la ventana del pasillo abierta, no fue muy difícil entrar- dijo Olivia encogiendo los hombros- además, estabas tan entretenido con el mocoso que no te diste cuenta…-

-¿Cómo pudiste hacer eso?- la interrumpió el rubio asqueado por lo que la mujer había hecho y lo que Marinette razonablemente había entendido que pasó.

-¿Qué? Solo estaba tratando de ayudarte a librarte de esos dos de una vez por todas- dijo ella como si no entendiera, extendiendo su mano hacia él para tocarlo- lo hice por ti, ¿ves? Ahora que ya te deshiciste de tu obligación con el niño y ella ya no te va a molestar, puedes concentrarte en las cosas verdaderamente importantes…-

-¡NO ME TOQUES!- dijo Adrien furioso dando un paso atrás para que no lo alcanzara- ¿no tienes idea de lo que acabas de hacer? ¡Lastimaste a mi querida amiga, la madre de mi hijo! Parece que no entendiste lo que te dije la última vez que te vi. ¡No te perdonaré que lastimes a la gente que amo!-

-Ah, exageras, my love- continuó Olivia restándole importancia al enojo del chico- al contrario, creo que deberías agradecerme, desde que nos conocemos siempre me he encargado de alejar a las chicas que te acosan…-

Adrien entrecerró los ojos recordando lo que Plagg le había dicho la noche que se reencontró con Ladybug. Si él no había enviado el mensaje pero éste había salido de su celular, alguien que tenía acceso a su celular durante las sesiones de fotos y podría haber hecho algo tan horrible era Olivia. Tenía la prueba frente a sus narices.

-Tú…- dijo Adrien cada vez más furioso cayendo en cuenta de lo que había pasado- ¡tú fuiste la que le enviaste esos horribles mensajes a Marinette desde mi celular cuando ella intentó decirme que estaba esperando a mi hijo!-

Olivia parpadeó por un momento y sonrió.

-Ah, pero que tonta soy- dijo la chica dándose una palmada juguetona en la frente- por supuesto, esa Marinette era una de las zorras que te mandaban mensajes los primeros meses que estuviste conmigo en las sesiones de fotos. Me tomé la libertad de decirle que te dejara ser feliz conmigo y de cambiar su número para que te dejara en paz-

Adrien estaba fuera de sí de furia al escuchar eso y podía sentir a Plagg estaba agitándose bajo su camisa, seguramente conteniendo sus ganas de cataclismarla ahí mismo. Así que Olivia había sido quien le envió ese horrible mensaje a Marinette, por eso ella estaba tan segura de que él no quería hablar con ella. Tuvo una horrible sensación al caer en cuenta de lo horrible que había sido con Marinette y lo vil que era su "amiga".

Olivia era la culpable de que hubiera tardado más de cuatro años en conocer a su hijo, y todo por un capricho. Él y su estúpida filosofía de que la gente era buena. ¡Debió haber escuchado a Félix cuando le dijo que Olivia eran malas noticias!

-¿Cómo pudiste lastimar a mis amigos? ¡Por tu culpa Marinette no pudo decirme que tenía un hijo! Por tu culpa me perdí su nacimiento, toda su vida hasta ahora…- dijo Adrien apretando las manos en puños- ya te lo dije, no te perdonaré que lastimes a las personas que amo-

-Pfff…- dijo ella rodando los ojos, como si Adrien estuviera dramatizando demasiado. Puso sus manos sobre los hombros de él- please, por supuesto que no amas a esa…-

-Te equivocas, y no te permitiré que la insultes de nuevo- la interrumpió él alzando la voz de nuevo y soltándose de ella con una expresión de disgusto- ¡déjame en paz! ¡No quiero volver a verte jamás!-

-Pero…-

Antes de que Olivia terminara de hablar, Adrien la empujó para sacarla de su apartamento y le cerró la puerta en su nariz, esta vez asegurándose que las ventanas estuvieran cerradas y no hubiera manera de volver a entrar.

-¡Hey! ¡No puedes hacer esto!- alcanzó a escuchar gritar a la chica fuera de su puerta- ¡Adrien! ¡Abre la puerta!-

Adrien la ignoró cerrando la puerta con llave y recogió la ropa de Olivia que estaba tirada en el baño antes de tirarla por la ventana y cerrarla también con llave.

-¡Adrien Graham de Vanily, abre la puerta!¡No puedes hacer esto!- continuó Olivia golpeando la puerta desesperadamente para que el joven abriera, pero éste no iba a ceder- ¡al menos déjame al menos entrar a vestirme!-

-Debiste haber pensado eso antes de herir a la gente que amo- dijo él en voz alta antes de darle la espalda y caminar hacia la sala- será mejor que te vayas o llamaré a la policía-

La mujer siguió gritando para que la dejara entrar, pero Adrien no estaba dispuesto a dejarla. Ignorando sus gritos, se volvió a Plagg, quien salió de su escondite.

-Esto definitivamente no salió como planeabas…-

-Esa es la subestimación del siglo- dijo el rubio dejándose caer sobre el sofá y revolviéndose el cabello. Ahora entendía porqué Félix siempre le había prevenido sobre Olivia. Era demasiado parecida a Lila, y se arrepentía de no haberlo escuchado cuando tuvo la oportunidad- ugh…-

Adrien se sentía tan frustrado que tenía ganas de gritar, romper cosas… ¡si él no había hecho nada malo! Ahora sentía en carne propia como debió haberse sentido Marinette, siendo culpada de algo que no había hecho.

"Son un completo idiota", pensó él. Después de cómo se comportó con ella no merecía que Marinette lo escuchara, mucho menos que lo perdonara.

-¿Qué es lo que vas a hacer ahora con respecto a tu lady?- dijo el kwami preocupado. Sabía que Adrien no podía dejar las cosas así.

-Tengo que hablar con ella. Esta misma noche-

-No te va a escuchar- dijo Plagg alzando una ceja y cruzando los brazos- la chica es tan testaruda como tú. Es más, ni siquiera te va a dejar entrar a su apartamento para que hables con ella-

Adrien meditó su siguiente paso y de pronto abrió los ojos.

-A Adrien quizá no no deje entrar, pero sí a Chat Noir- dijo él tras pensarlo por unos minutos.- una vez que esté en su apartamento, sé que me escuchará. Y aprovecharé para decirle la verdad sobre mi identidad. No se lo voy a ocultar por más tiempo-

Plagg gruñó audiblemente.

-Cachorro, ¿quieres hablara con ella o causarle un infarto?- dijo entre dientes, pero para esas alturas Adrien ya no lo estaba escuchando.

-Creo que ya sé quien me va a ayudar a hacerlo- dijo Adrien tomando su celular y buscando a Kagami en su lista de contactos.

-Oh, buena suerte con eso- dijo Plagg- si Marinette le dijo lo que cree que hiciste, Kagami te va a rebanar en trocitos con su katana antes de ayudarte-

-Lo sé, por eso tengo que hablar con ella primero- dijo él.

Plagg se frotó la frente. No había suficiente queso en el mundo que lo hiciera sospechar la idiotez de esos dos.

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Adelanté este capítulo porque mañana es Noche Buena y no quería que se lo perdieran, aunque se supone que no deben estar saliendo a reuniones con esta plaga. Olivia está de vuelta y causó otro grave malentendido entre ambos. Adrien está más furioso de lo que jamás ha estado con alguien, pero está haciendo planes para arreglar las cosas entre ellos. Nos leemos el sábado. Muchas gracias a todos por seguir leyendo y por sus reviews. Abrazos y Feliz Navidad.

Abby L.

PD: Muchas gracias a Zara, Guest y Guest por sus reviews.