En un principio, creyó haber escuchado mal… pero una segunda ocasión, fue en la que la cachorra volvió a repetir aquella palabra… su corazón, tuvo una sacudida masiva bastante fuerte… la culpa, que si bien estaba presente, un sentimiento de afecto… de apego… de amor, de cariño… tomo posesión de su corazón… se quedó inerte, en silencio, observando de manera fija los orbes marrones de la cachorrita… Aiko se había petrificado cuando la escucho llamar de esa manera al panda… pero… más que estar asustada, estaba nerviosa… pues no sabía si es que Po pudiera incomodarse por eso… ¿Seria que el sentía que lo estaba… apretando?... Ósea… el acaso pensaría que ella intentaba, metérselo al bolsillo para que se hiciera cargo de las dos solo porque si… ojalá que no fuera el caso… Aiko si bien hasta hace no mucho, se aprovechaba de hombres incluso menos buenos que Po… no quería que el panda sintiera que eso hacia ella… no quería… no lo utilizaba, tampoco tenía esas intenciones… y si bien… sabia del verdadero padre de la cachorra… ¿Por qué decirle?... su padre, no era exactamente el mejor… no que fuera malo del todo… sin embargo… su trabajo, su vida, conllevaban muchos riesgos… por lo que tuvo que irse de su hogar natal, para buscar algo mejor para ella y su hija… y la verdad… aun a pesar de las dificultades… lo había encontrado… la solución… su salvación… su… destino… yacía frente a ella… de blanco… negro, y con un par de orbes jades… más cuando volvió al punto original, fue que se preocupó nuevamente

Levantando la cabeza con ligereza, fue que se fijó en los ojos del panda… no supo cuando fue que ocurrió, tampoco porque… pero los ojos de Po se pusieron vidriosos… enrojecidos… húmedos… hasta que empezó a lagrimear… no lo entendía, seria acaso, que el panda, era sensible con el tema… o era acaso… emoción… o era… molestia o… no lo podía descifrar, no lo entendía, y de mucho no ayudaba que se quedara en silencio, en un instante, sintió la obligación de apartarse, y de quitarle a la cachorrita de sus manos… pero eso sería posiblemente una grosería… así lo sentía ella, mas no fue necesario, pues apenas tuvo un impulso para soltar el brazo del panda… fue que este mismo se movió, y bajo la mano… hasta la suya, entrelazando "inconscientemente" la mano de ambos mamíferos, haciendo que las mejillas de Aiko se coloraran de un tenue rosado, similar a las hojas de los árboles de sakura… aun lagrimeando, el panda sonrió, e incluso, hizo a Aiko apegarse aún más…

- … Ahora… di mama… - Pidió

Aiko reabrió los ojos como plato ante esas palabras… ¿No iba a negar lo que escucho?... ¿No iba a replicar? ¿No iba a contradecir a la cachorrita? O ¿Siquiera molestarse con ella?... No… en su lugar, todo lo que hizo, fue prácticamente aceptar que lo llamara de ese modo… fuera de eso, le pedía a la cachorra, que ahora a ella la llamara madre… tan solo pudo notar como la cachorra, aun en brazos del panda, siendo esta apegada a su pecho, aun con su armadura encima, recostó la cabeza de la cachorrita bajo la suya, tal que así, esta ronroneaba, y estiraba sus bracitos a su madre, quien al reaccionar, sonrió, y llevo su dedo índice de la diestra hasta la manita de su hija, quien la atrapo, y sujeto firmemente

- Maaaaaaa… Maaauuuuu… - Termino maullando

Esto ocasiono una corta carcajada ronca del panda, quien la hizo pegar un pequeño brinco para acomodarla mejor sobre su brazo – No no… Maaamaaa… Tu puedes hacerlo… Maaaa – Empezó Po

- Maaaaa…

- Maaaa…Maamaa – Prosiguió el panda, más la cachorrita, seguía maullando, o siguiendo las letras, de largo

- Maaa…maaa…maamaa – Repetía la cachorrita, una y otra vez, Po en su igual, repitiendo junto a ella, sin desaparecer las lágrimas ni la sonrisa de su rostro… hasta que por fin paso - ¡Mama!

- ¡Eso es! – Exclamo el panda bastante entusiasmado ante su logro, llegando a levantar a la cachorra un poco en los aires de un pequeño brinco, esto causo la risa de la pequeña, y cuando la atrapo, esta pego nuevamente su naricita contra la nariz del panda, aunque ahora… esta miraba a los dos, primero a uno, y luego al otro

- … Maamaa… - Señalo a Aiko con su manita abierta, antes de pasar su manita al hocico del panda, y frotarlo suavecito – Paapaa…

Si bien Aiko quiso hablar en contra de eso, y darle una idea contraria a la cachorra… Po se le adelanto… como acostumbraba hacer en realidad…

- Así es pequeña… Mama… - Volteo a ver fugazmente a Aiko, levantando la mano con la que tenían ambos los dedos entrelazados, llevando este puño primero al pecho de Aiko… antes de llevárselo al suyo, por encima del augurio carmesí – Papa… - Apenas dijo esto, la cachorrita acostó su cabeza bajo la cabeza del úrsido de blanco y negro… frotándose una y otra vez, la carita y el hocico contra el cuello de este, sin parar de ronronear en ningún momento

- … Paa..paa… - Susurro la cachorrita, una vez más, antes de que una sonrisa curvara sus labios, y su serpenteante cola, parara en seco, terminando esta por quedarse quieta y extendida por el suelo, estaba feliz… y lo demostraba al dormir

Con el debido cuidado, Po separo su mano de la de Aiko, y deposito con la mayor delicadeza y ternura del mundo, a la cachorra en su cuna, la arropo, le acaricio la cabeza, y le rasco la nuca, aumentando los ronroneos de la cachorra… Aiko… no tenía palabras, desde hace un rato ya… tan solo veía, entre conmovida, y dolida la escena… pues posiblemente, debido a la incomodidad de ese momento… al menos así lo veía ella… el panda, partiría lejos de la vida de ambas… el panda tan solo se quedó ahí, acariciando la mejilla de la cachorra con el dorso de su mano… unos cuantos segundos más… antes de apartarse, enderezándose y suspirando con pesadez… la mirada del panda paso de la cachorra… a la madre… pero era una mirada severa… y fija… al menos así lo sintió Aiko… pero fue entonces cuando una de las manos del panda, paso por su brazo, hasta llegar a su cuello, y al final, hasta su mejilla… la cual sostuvo con delicadeza, y la hizo subir la mirada… encontrándose ambos orbes, marrón y jade uno con el otro… por instinto, las temblorosas y nerviosas manos de Aiko subieron a sujetar las manos del panda, con firmeza, haciendo que esta no se apartara… quería impedir, que se apartara… que se fuera…

- Estas temblando…

El susurro de la gruesa voz del panda llamo la atención de la felina, la cual levanto la mirada apenas se dio cuenta del cómo se había desconectado del mundo exterior… cuando se fijó… Po estaba a milímetros de su rostro… con esa penetrante mirada que parecía observarle el alma… se sentía expuesta… se sentía vulnerable… débil… pero segura bajo esa fiera mirada de determinación… apenas y pudo articular balbuceos, cuando sintió a Po, llevarla lentamente hasta la cama, donde a esta, la sentó en el borde, pronto pasando este a rodear la cama, y terminar del otro lado, fue ahí, cuando este, de rodillas, entro en la cama, colocándose detrás de Aiko… con sumo cuidado y lentitud, llevo su mano hasta los hombros de la antes mencionada… con un respingo de sobresalto Aiko recibió el tacto del panda sobre su cuerpo… y esta empezó pronto a relajarse… estaba alterada, bastante alterada… si bien podría haberse equivocado con la mirada del panda, podría no estarlo…

Aunque, esos pensamientos terminaron de lado, puesto que el toque del panda, era tan exacto, tan suave, tan relajante… que pronto Aiko cerro los parpados, así como sus manos alrededor de sus rodillas… y sus ronroneos empezaron a emitirse, a una fuerza ligera, bastante suave… con sus orejas agachadas, y apuntando hacia abajo, así como su cola sobre la cama… se mordió el labio inferior apenas las manos del panda pasaron de sus hombros por su cuello y nuca… no se dio cuenta de cuando este se retiró los guantes de encima

- Por cierto… - El hablar de Po saco nuevamente a Aiko de su mar de pensamientos, haciendo ahora que esta, por encima de su hombro, voltease a ver al panda detrás suyo - … Nunca me has dicho el nombre de la bebe… solo me dejas, ponerle apodos, como, bodoque, o gatita… cachorrita… princesita

- Yo… no… no tiene nombre… - Cuando esto, Po detuvo su masaje, y se quedó viendo, fijamente a esa cuna, antes de voltear a ver a Aiko, y cruzarse de brazos frente a su pecho

- ¿Casi tres años y aún no le das un nombre? – Dos años… esa era la edad de esa adorable cachorrita, en ese tiempo

- Lo… lo siento, no… no pude encontrar uno adecuado para ella… no me – No continuo… el panda le gano las palabras, una vez más

- ¿Te suena… lindo el nombre de Reyna? – Pregunto Po… con simpleza

Cuando Po, tuvo el "atrevimiento" de darle un nombre a la cachorra… una parte de Aiko la hizo sentirse culpable… pero otra parte, aún más grande a esa, que opacaba el sentimiento de culpa, era uno en particular, que hacia agitar su corazón de sobre manera, era difícil de explicar… pero era un sentimiento tan puro… tan noble, tan fuerte, tan… apasionado… que solo pudo llevarse una mano al pecho, viendo un momento a Po sobre su hombro, antes de llevar la mirada de regreso a la cuna, donde la cachorra descansaba plácidamente

- … ¿Por qué Reyna? – Pregunto Aiko, girándose para encarar de frente al panda

- Reyna… con Y griega… viene del latín… quiere decir "La que reina/gobierna" … veo a esta pequeña cachorra… y yo se… que está destinada, a grandes cosas… - Declaro el panda… antes de bajar de la cama, por el lado donde Aiko estaba sentada, para ir hasta la cuna, y posar ambas manos sobre su borde… observando de forma soñadora a la pequeña, a quien llevo a acariciarle la mejilla con el índice – Lo se… puedo sentirlo…

- … Reyna entonces… Se llamará Reyna… - Entre tanto movimiento, fue que esta empezó a retirarse gran parte de su ropa… porque, no estaba del todo segura, pero sandalias, chaleco y pantalón, todo lo arrojó al suelo, buscando pronto en uno de sus cajones hasta dar con lo que parecía una botella, dicha, se la arrojo al panda – Piensa rápido

Este ni girar la cabeza tuvo que, pues levantando la diestra fuera del borde de la cuna, fue que la atrapo, y se giró a ver a la leona, esta aun con sus vendas en el pecho, y las bragas de doble hilo que solía utilizar, era que se había recostado boca abajo sobre su cama… esto lejos de confundir al panda, lo dejo extrañado, incluso arqueo una de sus cejas, sin entender claramente, que era lo que debería de hacer ahora… mas Aiko, le dio la indicaciones más claras posibles

- Se un buen chico y frótame la espalda… me vendría bien un masaje antes de irme a trabajar – Mando, y así se recostó con la cabeza de lado sobre su almohada, con los brazos bajo la misma, cruzados, las piernas extendidas, y la cola ligeramente levantada y aferrada a su propia cintura, con los dedos de cada pie apretando, y relajándose cada tanto

Si bien la mirada severa del panda estaba presente, este solo soltó una pequeña negativa con la cabeza, antes de pasar a quitar la tapa de aquella botella, dejando caer un poco de su contenido sobre las manos, cuando esto, se dio cuenta que el contenido de dicha botella, era ni más ni menos que loción para masajes con un aroma a vainilla bastante concentrado… era agradable, sin duda alguna, lo era, fue así entonces, cuando lentamente dejo lo suficiente de esta sobre la diestra, dejo la botella abierta por ahí, y se llevó está a la zurda, empezando a frotar las palmas entre sí, Aiko parecía estar viviendo un momento eterno, casi saco la cabeza de la almohada para ver si es que el panda de plano seguía en la habitación junto a ella, pero pronto fue que lo sintió ahí… con esas gruesas, firmes pero cálidas, suaves y húmedas manos suyas frotar su espalda alta, si es que ya lo necesitaba la adolorida felina

Desde la espalda, hasta los hombros, y de los hombros, hasta su cuello, no había parte que el panda se olvidara por frotar, a su paso, el pelaje de la leona quedaba más brillante que antes… incluso un ligero aroma curioso a la nariz del panda empezó a apoderarse de la nariz del úrsido, era un aroma curioso… pero intoxicantemente agradable, con bastante cuidado, casi saliendo de la cama, paseo las manos por sobre su figura, su espalda baja, y pronto, sobre la base de su cola, esto causo fuertes espasmos y escalofríos de cuerpo completo sobre Aiko, pues en cada felino, la cola era significativamente sensible, y en ella no era la excepción, mas, no se concentró demasiado en eso… paso de largo, evitando el trasero firme y redondo de la leona, y si bien esto la dejo confusa y desconcertada, dejo que pasara a sus muslos, los dedos casi parecían querer desaparecer en su piel, eran tan suaves y esponjosos aquel par de muslos, pronto bajo más hasta llegar a las pantorrillas, primero una, luego a la otra, no dejo parte de la leona por repasar

Aunque… hubo un momento de silencio, y quietud que a Aiko la hicieron salir de su pequeño transe de gozo, tan bien que se lo estaba pasando, pronto intento usar sus manos bajo la almohada para levantarse, más un poderoso escalofrió recorrió su cuerpo desde las orejas, hasta la punta de sus pies… los cuales en ese momento estaban recibiendo un cierto… cariño peculiar de parte del panda, para cuando Aiko giro la cabeza en dirección a sus piernas, encontró al antes mencionado, repartiendo numerosos besos, así como caricias sobre cada rincón de los mismos, tanto sobre los dedos, como en los talones, el sonrojo en el rostro de la leona pronto empezó a aumentar, pero además de vergüenza, un cierto placer ante esas acciones era prominente, y bastante visible en sus expresiones… estaba gozándolo bastante

Aun cuando esta se encontró boca arriba y sentada sobre el centro de la cama, no intento en lo más mínimo, apartar los pies de la cara de aquel panda, y aunque lo hubiera intentado, apenas esta se vio girando, la atrapo de los tobillos, y levanto estos tanto como pudo, dejándolos a una distancia bastante cercana a su rostro… beso tras beso, lamidas tras lamida, una sonrisa traviesa… atrevida, coqueta del panda fue a posarse sobre los ojos de Aiko, quien al verse tan… vulnerable, tan expuesta… pero no se negó… no quiso negarse, y no tenía intenciones de hacerlo… quería entregarse al panda… quería entregarse a sus manos, a sus labios, a su cuerpo… a su corazón… con el cuidado debido, este planto un fuerte y sonoro beso en cada pie, antes de bajar estos de regreso a la cama, y aclararse la garganta con pesadez… intentando conservar tanta compostura como pudiera, y si era necesario, recuperarla

- Lo… lo siento, yo, me deje llevar un poco en ese momento – Declaro el úrsido, antes de llevarse una mano a rascarse su nuca

- …. Ahora mismo, me pregunto exactamente… que fue lo que acaba de suceder – Respondió Aiko, con simpleza, regresando la mirada sobre de sus pies, para mover y jugar con sus dedos ligeramente… aún tenía una sensación cálida… y húmeda sobre los mismos, pero no se concentró, demasiado, en ello

- Pues… no es… es decir… es algo que, descubrí hace ya mucho tiempo … es… raro… lo sé pero… no me pude controlar… jeje … - Declaro el panda nuevamente, mas, cuando este quiso disculparse, intento disculparse, más una de las manos de Aiko, sujetándole la mejilla, hicieron que de desviar la mirada, la viera fijamente a sus orbes marrones

- Oye… tranquilo, no cometiste un crimen… digo, es un gusto… peculiar, pero si te soy sincera… en mi trabajo, hay varios sujetos que llegan pidiendo… esa clase de cosas… si hasta tenemos una parte en el menú especial para eso… es como un… gusto culposo… pero al final, no es malo – Aclaro Aiko, sin borrar esas sonrisa del rostro, aunque ahora, llevo sus brazos alrededor del cuello del panda, y lo mantuvieron ahí con ella, un buen rato – … Sabes… no se… como es que… podría pagarte… todo lo que has hecho por nosotras… por mí y por mi cacho… por Reyna…

- No hay nada que pagar… y tampoco devolver… Aiko… - El brazo derecho del panda, fueron a sujetar a esta por la espalda, pues solo sus brazos eran lo que la mantenían a cierta altura de la cama, y si bien no le molestaba, tampoco quería que se lastimara… o ella lo lastimara a el

- Po… ¿Por qué haces esto por nosotras?... ¿Por qué nos cuidas? ¿Por qué nos proteges?...

- … Porque… porque… yo… - … No respondió, no concretamente

De verdad… el panda no entendía porque era que estaba haciendo todo eso, el comprarles comida, el cuidarlas, el protegerlas, el estar ahí para ellas… no estaba seguro… al menos no de forma mental… pues su corazón… y su instinto, decían otra cosa al respecto… era un instinto, visceral… el ejército le enseño a mantener la cabeza fría, a pensar rápido, a bloquear emociones innecesarias… pero… ¿De verdad lo había hecho?... la respuesta era No… el jamás termino por tragarse en su totalidad, la cruda y fría realidad que la guerra conllevaba… el tener que lidiar con la muerte… con la crueldad de manera tan excesiva… intentaba ignorarlo… intentaba convencerse así mismo, que todo lo que había hecho, y estaba haciendo, hasta ahora… era por defender a la mujer de su vida… ¿Pero y esto?... ¿Esto contaba para ese propósito?... ¿Contaba para con ella?... apenas la imagen de Tigresa, sonriente en su rostro, apareció en su mente, fue que este volvió a la realidad, él y Aiko estaban a nada de besarse… pero fue cuando las manos del panda… la sujetaron de la cintura, y la hicieron quedarse quieta… e incluso la aparto unos centímetros de sí mismo… Aiko, abrió los ojos de la sorpresa ante su negativa… pero no se apartó… no de forma brusca, en su lugar, tan solo poso las manos sobre los hombros del panda… y ahí… se vieron los ojos de ambos entre si…

- Aiko… no… no podemos… no puedo… - Susurro el panda… su voz, rota, débil y temblorosa, hicieron agachar las orejas de la leona, mas esta, subió sus manos a las mejillas del panda, e hicieron que estos sus pulgares, frotaran sus pómulos

- … ¿Por qué?... ¿Por qué no Po? – Pregunto Aiko… en un susurro, no igual al del panda, sino más relajado… pero triste al final

No hubo respuesta… no verbal al inicio… Po, giro su cabeza hacia la ventana del cuarto… y fue cuando este se puso de pie… y camino hacia la misma ventana… empujo el cristal con la mano, y la abrió hacia afuera… una pequeña ventisca de aire entro, no era fría, pero si era fuerte causando al panda cerrar los parpados cortos segundos, antes de suspirar profundamente… y abrir nuevamente

- … Ella está ahí afuera Aiko… la razón por la que estoy en esta guerra… está ahí… en algún lugar…

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Esta… está esperándome… seguramente… me extraña… tanto como yo a ella… (Pobre… si el supiera lo que en realidad estaba pasando con Tigresa en ese entonces)

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Cuando el panda declaro aquello, la leona lentamente se levantó de la cama, y camino hasta estar junto a, el… posiblemente, rechazaría lo siguiente… pero se aventuró, a tomar la mano de este, y entrelazar los dedos de ambos… su cabeza fue a recargarse sobre el pecho en la armadura… y acompaño al panda, a ver hacia el horizonte…

- … ¿La extrañas mucho? – Pregunto está en un susurro

- … Demasiado

- … ¿La amas? – Noto el asentir del panda… antes de que esta separará su cabeza, y le viera al rostro - … ¿Y… que será de nosotras? – Pregunto Aiko… era… no sabía si estaba, mal preguntarlo… pero el creciente sentimiento que el panda hizo crecer en su corazón… le ordenaba, le pedía que lo mantuviera cerca, que lo mantuviera con ellas y que le diera tanto como pudiera… más el panda, se giró, y encaro a la leona… de frente… sin soltarle las manos, levanto la que tenía sujetada, y le beso suavemente en los nudillos

- … No es culpa tuya… ni de esa pequeña cachorra… que ustedes fueran abandonadas… por alguien a quien no se le merece ser llamado ni reconocido como "hombre"… no es mi obligación… tampoco mi responsabilidad… sin embargo puedes tener esto seguro… no las voy a abandonar… ni a ti… ni a ella… eso te lo prometo

- Pero… Pero Po… Yo… Yo – Intento buscar palabras, buscar respuestas… o incluso suplicas… sin embargo, un fuerte estruendo agito la casa en ese momento, y a las lejanías, se notó lo que parecía ser una especie de explosión de bomba, por lo que rápidamente, el panda por instinto cubrió el cuerpo de Aiko con el suyo… al no ocurrir nada, este levanto la cabeza ligeramente, y se dio la tarea de buscar respuestas, asomando nuevamente la cabeza

Escucho… atentamente lo que parecía ser una batalla librándose, bastante lejos de la casa, sin embargo, era una batalla intensa… fue así que su comunicador empezó a transmitir

- ¡Po! ¡Po! ¿¡Estás ahí!? – Era Baird, a través de su comunicador, pudo escuchar claramente los disparos, y explosiones de parte de ambas facciones - ¡Tenemos problemas aquí!

Queriendo evitar despertar a la cachorra, fue que este se llevó los dedos al comunicador, y empezó a salir de la casa… seguido de cerca por Aiko - ¡Baird! ¿Qué carajos está ocurriendo? – Pregunto Po, mas Baird no le respondió, sino Dom

- ¡Indis! ¡Cientos de Indis! ¡Salieron de la nada! – Escucho la voz agitada de Dom, más en el fondo, se notó también la voz de entusiasmo de Cole

- ¡Oh sí, tengo de sobra para todos! – Este lanzo una granada, o eso había parecido por el sonido de una explosión y los gritos de agonía de algunos cuantos

- ¡Aguanten muchachos, voy en camino! – Dijo Po, caminando de regreso hacia el minotauro, más una mano le sujeto de la muñeca, para cuando se dio vuelta, encontró el rostro preocupado y nervioso de Aiko, su sentido común quería gritarle a la leona, que lo soltara, que tenía que irse… más aquella parte suya… su parte bondadosa… su nobleza… su bien, floreció una vez más… después de haber sido opacado por las necesidades de la guerra – Tengo que ir Aiko… no puedo dejar a mi pelotón por su cuenta

- Pero – Intento discutirle, más el panda le gano las palabras otra vez

- No te preocupes por mi… voy a estar bien, lo prometo – Cuando esto… Aiko lo soltó, pero pronto este le dio un fuerte abrazo, y se separó – Cuida de la cachorra…

Apenas dijo esto, se apartó del todo, subiendo al Minotaur, que apenas arranco el motor, ni se molestó en cerrar su puerta, y tan solo dio la reversa, girando el mismo camión hasta hacer que su parte trasera chocara contra un árbol, el cual termino tumbando al suelo, giro nuevamente, y esta vez salió pitando hacia el epicentro de la lucha… el puesto de avanzada

Tras haber llegado, de frente se encontró con numerosas fuerzas de la COG, acompañadas de tanques y APC, luchando y arroyando a todo lo que tuviera por delante, vaya que estaban dando con todo a los Gears en el centro, pues incluso tenían morteros disparándoles, apenas llegar, el panda dejo dos granadas activas en la cabina del camión, saltando del mismo, el cual al impactar contra el costado de un edificio a medio derrumbar, explotara, lo desestabilizara, e hiciera caer el edificio sobre las tropas en el suelo, acabando así con los morteros sobre el techo de ese mismo edificio, mas no fue suficiente, pues seguían llegando más y más, Po no tuvo tiempo a recuperarse del aturdimiento, pues salió corriendo hacia la posición del pelotón delta, pasando y esquivando la lluvia de balas de ambos bandos, mas este disparaba de vez en cuando, le costó, y mucho, pero apenas encontró con la mirada a su equipo, salió corriendo hacia este

…Fue un enfrentamiento… que duro 10 días… día y noche… sin descanso alguno… muchos heridos… fallecidos… vehículos perdidos… pero apenas el ultimo Indi cayo, fue que los refuerzos desde las bases centrales de la COG empezaron a llegar, camiones, armas, municiones, equipo médico, y medicamentos… pero de ahí… se recibieron nuevas órdenes… se debía preparar un nuevo ataque… sobre el corazón de la URI… una mañana, de tantas, estaban empezando a empacar… y a levantar todo el desastre que tenían ahí… muchos Gear ya se estaban retirando a nuevas ubicaciones, incluido delta… Po entre todo el pelotón, era el menos entusiasmado con esto… tenía su maleta en manos, la cual arrojo al interior de un camión, el cual apenas golpeo en su costado, este arranco

- Se lo repito, no puede pasar de este punto – La voz de un Gear no muy lejos de él, lo hizo levantar las orejas al panda, para cuando quiso girar, escucho la voz, de cierta leona

- No me importa si no puedo pasar, tan solo necesito que llame a una persona… Su nombre es Po… por favor, es necesario – Casi suplicante, pedía Aiko

- Señorita, última vez que se lo digo… retírese, de aquí – Amenazo el Gear, empuñando su Lancer en manos, mas este fue bruscamente apartado por las manos del panda, quien lo sujeto del hombro, y lo aventó hacia un costado, cuando el Gear se enderezo, pronto quiso replicar… pero al ver a Po, fue que este trago grueso, y se empezó a retirar… nuevamente, el panda hacía gala de su reputación

- ¿Aiko?... ¿Qué haces aquí?

- Y todavía lo preguntas… me entere de que… los van a mandar a Halvo Bay… - Ante esa noticia, el panda arqueo una ceja… ¿Cómo fue que se había enterado? – Y… curiosamente… metí una carta de renuncia en el bar… - Dijo con sarcasmo la leona, quien aun cargando a su cachorra en sus brazos, buscaba abrir su bolso, pronto el panda tomo a la cachorra en sus brazos, para que esta tuviera mayor facilidad en su búsqueda – Gracias… aquí esta – De su bolso, Aiko saco una hoja de papel, firmada con su "letra" donde renunciaba formalmente de su trabajo como bailarina y mesera, antes de guardar dicha hoja, y cruzarse de brazos - … ¿Desde cuándo sabes falsificar firmas ¿Eh?

- …Desde hace un tiempo ya… - Declaro el panda, sonriendo de manera algo burlona ante la mirada molesta de la felina - … Siempre odie que trabajaras ahí… además, ya no necesitaras hacerlo

- ¿Cómo que no, Po? – Pregunto Aiko, casi molesta, más pronto de uno de sus bolsillos, el panda saco un pequeño sobre, el cual extendió hacia la leona… lo sujeto, lo abrió, y en su interior, encontró una generosa cantidad de dinero

- Es suficiente, al menos para el sustento de este mes… el mes que viene te mandare más – Declaro el panda… antes de buscar en el mismo bolsillo, hasta dar con un pequeño comunicador, el cual extendió hacia la leona – Ten… usa esto, en caso de que necesites algo… o tengas problemas… o si solo quieres conversar un rato – Ante este último punto… el panda empezó a reír, pero fue breve, pues cuando Aiko levanto la vista, este se enderezo, y llevo una mano a masajear su pómulo - … Te dije que no las iba a abandonar…

- Pero Po – Aun intentando replicar, Aiko no pudo formular palabra

- Sin peros Aiko… esto es mi decisión… - Dijo el panda, antes de escuchar el llamado de Dom

- Oye, hermano, vamos – El jaguar estaba subiéndose a un transporta tropas, acompañado de Baird y de Cole, así como algunos otros Gear

Era momento de partir… el panda lo sabía, y entendía, fue así que este pego un suave beso sobre la mejilla de Reyna, y dejo a esta sobre los brazos de su madre, apenas esto… dio una última mirada a las dos, antes de darse vuelta, y empezar a caminar hacia el APC… mas, Aiko, mordiendo su labio inferior, y con su corazón, encogiéndose al ver al panda retirarse… fue que esta tomo aire, y pronto, lo soltó en una fuerte exhalación - ¡Sargento! …

Grito la leona, ante el grito, Po se quedó quieto en su lugar, y pronto, este empezó a darse vuelta, encarando de nuevo a la leona, y a su hija… si bien, Aiko tenía sus ojos, inundados en lágrimas, esta pronto se puso de rodillas en el suelo, depositando a la cachorra de pie en este - … Antes de irse… mire esto…

Apenas se aseguró de que la pequeña cachorra pudiera sostenerse sobre sus piernas… esta levanto su carita hacia el panda… empezó a reírse nuevamente, justo como lo hizo en aquel momento, en el que le llamo Papa… ya hace varios días, riendo, y sonriendo, estiro sus bracitos hacia el panda… este quiso acercarse para tomarla… pero se quedó petrificado en su lugar… cuando vio a la pequeña, caminar hacia él, pasos entre pausados, y cortos, tambaleantes y torpes… pero ahí iba… paso a paso, en dirección al panda… los orbes de Aiko, pronto se vieron envueltos en lágrimas cuando vio a su cachorra ir hacia el panda… cuando levanto la mirada, queriendo ver a este… lo encontró en un estado igual al suyo… ¿Por qué? … Porque la mente de Po le estaba jugando malas pasadas… porque en lugar del rostro de esa cachorrita… estaba viendo el rostro… de una bastante diferente… una tigresita, de blanco y negro, con ojitos jade, aros alrededor de estos, y orejitas circulares de oso… no se lo supo responder, pero la estaba viendo… la estaba viendo, a esa pequeña tigresita, caminar hacia el… sin embargo… su corazón lo obligo a ponerse de rodillas… abriendo los brazos hacia aquella cachorrita que se le acercaba… varios de los Gear alrededor, dejaron lo que estaban haciendo, para ver la escena en silencio…

El pelotón delta desde el APC, y los demás… solo estaban ahí de pie, con cajas en las manos, o con sus armas… viendo el nuevo centro de atención del momento… y no fue, hasta que el panda atrapo en sus brazos a la pequeña Reyna, que este se levantó, y la mantuvo pegada a su cuerpo unos cuantos segundos… sin motivo aparente, muchos de los Gear empezaron a aplaudir la hazaña de la pequeña leoncita… con el corazón en la mano… el panda camino hacia Aiko, quien se enderezo en su lugar, y ambos, compartieron un abrazo más… en conjunto ahora, con Reyna

- … No te olvides de nosotras… - Susurro Aiko, en un tono bastante suplicante… carente de felicidad… pero rebosante de tristeza… de dolor

- … No lo hare… lo prometo… - Entrego a la cachorra sobre sus brazos, y a cada una, le repartió un suave beso en la frente… antes de apartarse nuevamente, con mucho cuidado, y lentitud… a cada paso que daba, era una lagrima que derramaba, un sollozo que reprimía… y un nudo en la garganta, que crecía… cuando estuvo al pie de los escalones del APC… este bajo la cabeza… y se limpió rápidamente, antes de subir del todo… cuando miro una última vez hacia la leona, se encontró con ambas… madre e hija… despidiéndose de mano de, el… este regreso la despedida… y fue cuando el APC cerro su escotilla… arrancando y saliendo de ahí lentamente… más tarde… el panda noto un pequeño bulto sobre su abdomen… el cual al revisar, fue que se encontró con un papel doblado… cuando lo desdoblo… fue que no pudo más que sonreír burlón… - …Leona astuta…

Era una fotografía… en ella se encontraba Aiko, sentada sobre una mecedora… en su regazo, estaba cargando a Reyna, madre vestida con un chaleco naranja con bordados de dragón encima, y un pantalón holgado blanco, hija vestida con un adorable kimono corto, de rojo, con detalles de pétalos de loto y flores a su alrededor… y de pie, junto a ambas… estaba Po… sujetando en la diestra la mecedora, y en la zurda, el cañón de su Lancer recargada de la culata sobre el suelo… cada uno viendo a la cámara, Aiko y Po sonrientes, la cachorrita inexpresiva… como si estuviera haciendo pucheros…

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Y desde entonces… cuido de ambas…

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Po estaba de regreso en la cocina del palacio de jade… sujetando entre sus manos aquella vieja fotografía… se notaba un poco desgastada por el tiempo… pero la conservaba, como recordatorio… de que aun en la guerra… podía hacer las cosas bien… sin violencia y de buena voluntad… la mayoría, en la cocina, se encontraba sollozando en silencio ante ese relato… joder… si es que ahora, de verdad, estaban molestos con Tigresa… Lee y Shuo se habían ido desde hace ya un buen rato… no escucharon del todo la historia, y ni importancia tenia para ellos… apenas termino el relato… el panda guardo la fotografía en su armadura, cerca de su dije de oro

- … Viejo… esa historia… desde tu perspectiva, es muy diferente a como Dom lo contaba – Dijo Cole, quien en conjunto al resto del pelotón delta, se vieron volteando hacia el jaguar que parecía querer quitarse el nudo de la garganta

- Oigan… cálmense, yo… en un principio, creí que… ella se quería aprovechar de, el… de su dinero, y que lo estaba utilizando – Aclaro Dom

- Pues creíste mal… - Dijo Po, antes de limpiarse las pocas lagrimas que había en su rostro, para entonces pasar a suspirar con fuerza, y relajarse… - Ahora… tengo que concentrarme… empezando por Jian…

- ¿Jian?... ¿El estudiante del templo de la garra? – Pregunto Mei Ling, quien apenas estaba terminando de limpiarse las lágrimas

-… Así es… hay algo que tienen que saber…

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En El Salón De Los Héroes

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Cada uno de los estudiantes del palacio de Jade, e incluso el pelotón delta, se encontraban en fila, pues en muy cortos segundos… Zeng entro apresurado… anunciando la llegada de Jian… el tigre siberiano, con su habitual porte orgulloso… y esos ojos verdes, vieron con cierta cautela hacia el rostro de cada uno de los maestros… aunque se detuvo un buen rato sobre Song, quien trago grueso al notarlo, pero pronto, Lee se puso por delante de la felina moteada… causando una corta risa del tigre… mas esta se borró… al no encontrar a cierta portadora de ojos rubíes en el lugar… en su lugar… se encontró con un par de orbes jade… que lo veían con desprecio… con odio… con ira… esto causo un corto gruñido de parte del tigre… más se quedó callado, dejando a Shifu hablar

- Como dije antes… más les vale portarse adecuadamente durante la estadía del joven Jian aquí… maestro… Sargento Po – Llamo Shifu, haciendo que el panda girase su cabeza a verlo – Entiendo su posición… pero en ausencia de la maestra Tigresa… que nadie me informo… necesito que usted se haga cargo del entrenamiento del joven Jian… hágale saber cómo manejamos las cosas aquí

Este solo recibió un asentir del panda, y así, sin reparo alguno, el panda rojo empezó a caminar fuera de ahí… era curioso… pero de todos en el palacio, él era el único, que no tenía presente la situación actual… no sabía sobre Lía y Po, ni de Tigresa y el panda gigante… apenas este se retiró… Po no dudo en sujetar su escopeta Gnasher sobre sus manos, y camino lentamente hacia el tigre siberiano, quien le dirigió una mirada fija y determinada en sus orbes verdes

- … ¿Dónde está Ti-

No siguió, pues muy tarde vio la culata y mango de la escopeta viajar hasta su hocico, golpeando este en la nariz y el frente, causándole un dolor agobiante bastante fuerte, si bien no le rompió o doblo la nariz, lo hizo sangrar, lo aturdió lo suficiente, para que ahora la rodilla del panda impactara sobre su estómago, sacando todo el aire de su interior, antes de que dicho panda, lo sujetara de la nuca, y lo empujara hasta estrellar su rostro contra el suelo, y vaya que utilizo fuerza, pues agrieto el suelo bajo los dos… donde lo mantuvo quieto

- … Esto.. es solo una advertencia… y también… venganza… por lo que le hiciste a Tigresa… y a Lía… - Susurro el panda, aun cuando Jian forcejeaba, este no podía levantarse del suelo, pues el panda lo empujaba de regreso al suelo

- … ¿Dónde… Están? – Pregunto en un susurro bastante débil

- … Lejos de ti... en un lugar… que jamás vas a encontrar… así que… di lo que quieras… y llama a quien quieras… pero no las encontraras… y ahora… estas en mi territorio…

-… Jmjmjm… entonces… Estas encerrado aquí conmigo panda – Mascullo Jian… sonriente… burlón… pero poco le duro la risa, pues este recibió un pisotón sobre su espalda, de parte del panda, haciendo que este nuevamente se quedara sin aire, y aun sin retirar su bota de encima, lo sujeto de una oreja, y lo hizo sacar el rostro del suelo… estaba sangrando a mares por la nariz… y se notaba la ira por el cómo era que Po lo traía como muñeca de trapo

- No… estas equivocado gato…

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Tu… estas aquí encerrado… conmigo…

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Continuara…