Disclaimer: Los personajes y el mundo mágico son propiedad de J.K. Rowling. La trama y gran parte de los sucesos, son propiedad de mi imaginación.
Aviso: Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.
Categoría: Primera Guerra Mágica
Prompt: Máscara
Palabras: 461
MÁSCARA
Lucius soltó el cubierto cuando la Marca comenzó a arder de manera inesperada.
No había esperado el llamado hasta dentro de unas horas más, aun era temprano, aun no había terminado de cenar con su esposa y su hijo, aun tenía una discusión pendiente con su padre.
Sin embargo, el llamado del Señor Tenebroso le restaba importancia a todo lo demás.
Se levantó de su asiento y corrió hasta el dormitorio para tomar su túnica y su máscara antes de salir a una nueva misión.
Otro detalle que no esperaba era que Narcissa lo retuviera sujetándolo por la manga de su túnica.
—Por favor, Lucius, por favor no te vayas. —Sus ojos azules brillaban en ruego.
Hasta el momento ella no se había quejado de su participación en los mortífagos, creía que era un acuerdo tácito.
Él cumplía su deber y ella lo esperaba en casa, sin rechistar.
—Cissy, no hagas esto. Iré de todas formas. —Cubrió sus dedos con los suyos y alejó su mano de él.
—Podrías morir, ¿cómo crees que estaremos si un día no regresas? —Apretó en su pecho a su pequeño hijo. —Tenemos toda la grandeza que necesitamos, me atrevo a decir que incluso más, entonces, ¿por qué sales a exponer tu vida en busca del renombre?
No necesitó alzar la voz para lograr remover algo en él.
—No es renombre lo que busco. —Dio un paso hacia ella para tomar sus manos. —Es limpiar la bazofia de nuestro mundo. Draco jamás tendrá que mezclarse con los sangre sucia. Pensé que lo entendías, Narcissa.
—Y lo hago, pero hay otras maneras en las que Draco no tendría que estar cerca de ellos. No necesitamos exterminarlos, sólo enseñarles su lugar y hacer que comprendan que nosotros somos superiores.
El mago por unos instantes la observó extasiado por la soberbia con la que hablaba. Narcissa era parecida a él y esa era una de las tantas razones por las que la había escogido como esposa.
—Tenemos que hacerlo de esta manera, Cissy. —Apretó sus manos y luego le dio la espalda para colocarse la túnica. —Habrá un nuevo orden social cuando el Lord Oscuro triunfe. —Regresó a ella y tomó su rostro. —Y nosotros, Cissy, nosotros estaremos en la cima. —Juntó sus labios en un beso. —Solo espera y verás.
La rubia supo que no podría discutir más, Lucius no la iba a escuchar, así que se alejó de él, con su pequeño Draco durmiendo entre sus brazos.
Fue mejor darle la espalda mientras él se ponía esa repulsiva máscara que lo convertía, de la misma manera, en un ser repulsivo.
Fue mejor darle la espalda en lugar de verlo marcharse.
No importaba un nuevo orden, ni la grandeza, si en medio de aquello perdía a su esposo.
