Nota: Respeto el canon como seguidora del manga, pero reafirmo mi autoridad como fan/shipper y escribiré del SenKoha (no me gusta ni un poco el SenLuna, ni Luna).


L de Largo


Así como a algunas chicas (y hasta chicos) les gusta tener el cabello largo, y lo dejan crecer. Llegaba el momento en que simplemente, te molestaba lo largo que estaba e incluso, te llegaba a incomodar.

Por lo que al final, terminabas cortándolo.

Y ese fue el caso de Kohaku, quien terminó pidiéndole a su hermana que cortara su cabello (que ya casi le llegaba a la espalda, como a Ruri).

- ¿…Por qué tan repentinamente deseas cortar tu cabello, Kohaku? – fue lo primero que preguntó Ruri.

- ¿Y por qué no? – le respondió, con otra pregunta.

- Kohaku, ¿sucedió algo?

-… Siento que el cabello largo no es lo mío, hermana – respondió, tomando un mechón de su cabello con una mueca –. Me cansé un poco de las coletas altas, y el tenerlo suelto no me apetece. Además, ¿…No sería bueno tener un cambio de imagen? – sonrió levemente, tratando de convencer a su hermana de que no había motivos ocultos tras su pedido.

Y esperaba, que realmente le creyera. Porque algo que también se había hecho popular en la aldea, era cortarse el cabello porque cerraste un ciclo; que mayormente significaba el haber terminado con alguien o que ya te habías dado por vencido con esa persona que te gustaba.

Y eso, claramente no era su caso. Porque, el hecho de que Senku le gustara, no significaba que se daba por vencida pero tampoco es como si tuviera la necesidad de hacer algún movimiento con él.

Eran amigos, y ya.

Ruri suspiró ligeramente para luego sonreírle –. De acuerdo, si tú lo dices te creeré.

Kohaku había lavado su cabello con anterioridad, por lo que fue más fácil para Ruri el manejarlo –. Por cierto, ¿qué tan corto lo quieres?

- Por encima de los hombros está bien.

- De acuerdo.

Ver los mechones de cabello en el suelo le hizo sonreír con nostalgia, 18 años con cabello largo. Y ahora a sus 21 años, había decidido decirle adiós a todos esos años.

Pero está bien, se dijo a manera de consuelo. No era el fin del mundo, su cabello crecería otra vez; sinceramente, no entendía su repentina tristeza.

¿De verdad no estás cortando tu cabello porque decidiste rendirte? Fue lo que una pequeña voz en su interior le preguntó.

-… No, no es eso – dice, contestando –, sólo quería un cambio.

Deberías ser sincera contigo mismo, Kohaku. Fue lo último que dijo esa voz, antes de ser ignorada por ella.

- Listo, ¿quieres verte, Kohaku? – pregunta Ruri con una sonrisa suave.

Ella le sonríe en respuesta, asintiendo en silencio, viendo como su hermana va por un espejo. Kohaku recoge uno de los mechones de su cabello, mirándolo por un instante para después apretarlo en su mano.

¿Ella en verdad estaba renunciando? ¿Tan rápido? Es más, ¿Por qué tanto sentimentalismo en todo esto?

Ella no era así.

- Esto no significa nada – susurró para sí, frunciendo ligeramente el ceño. Que Senku le guste, incluso ahora, no debía ser motivo para ponerse así… Mucho menos porque su relación con Luna seguía.

Esto, no debería significar nada.

Ruri regresó con el espejo en mano, y parándose enfrente de ella, le mostró su nueva imagen. Inconscientemente, Kohaku se llevó la mano a la cabeza, acariciando con sus dedos su ahora, cabello corto.

- Estás muy linda – le halagó su hermana con una sonrisa, haciéndola ruborizar –. ¿Cómo lo ves?

-… Me gusta – sonrió levemente –, creí que no me quedaría bien.

Ruri frunció ligeramente el ceño –. Kohaku, tú siempre has muy bonita. Que nadie te diga o haga creer lo contrario.

Ella asintió, más para calmarla que por aceptar sus palabras –. Está bien, hermana… Gracias.

Ruri le sonrió –. No ha sido nada.


Nota: Amaría un fanart de Kohaku con cabello corto (TwT)