Hola hermosos lectores, esta vez cumplí mi promesa de actualizar semanalmente y como ven publique un día antes de la fecha acordada, que creo que merezco su amor, que me lo harán llegar por sus hermosos comentarios así que ...
A Leer...
Familia parte II
-Bienvenido— dijimos al unimos los niños y yo cuando Sesshomaru entró en la habitación. Este alza una ceja al verme inclinada en la entrada; le sonreí.
- Espero que te haya ido bien en la reunión— dije acercándome a él dándole un beso en la mejilla—Los niños y yo estamos feliz de verte cariño—dije abrazándome de su brazo, lo escucho suspirar pero no hizo nada, avanzamos a la estancia seguido por los niños.
- Rin— llamó cuando nos sentamos en la mesita que había en el centro de la habitación.
- Hai— dijo aproximándose a nosotros y recibiendo una pequeña bolsita de cuero de parte de Sesshomaru.
- Comparte— dijo mirando a Shipoo.
- Rin lo hará señor Sesshomaru—dijo corriendo seguida de Shipoo hacia la otra habitación—Son dulces— escuché que gritaban, solté una risita; mire conmovida a Sesshomaru.
- Es muy lindo que le hayas traído dulces a los niños mi señor—dije recargando mi cabeza en su brazo. Aún y cuando los dos estábamos sentados Sesshomaru se sacaba unos cuantos centímetros de alto. Él simplemente entrecerró los ojos cuando lo miré— ¿Pasa algo querido?— dije con coquetería— Ya se, seguro te has dado cuenta que en realidad te gustaba más cuando no actuó de acuerdo a la etiqueta.
- En realidad este Sesshomaru pensó decepcionado que usted solo está jugando miko— me hice la ofendida dándole un pequeño golpe en el brazo.
-Eso fue cruel hasta para ti— dije aparentando molestia pero estaba muy lejos de estarlo, no estaba muy segura pero creía que Sesshomaru había bromeado conmigo.
- Usted preguntó miko—respondió sin inmutarse por mi golpe, mi sonrisa se amplió al ver la sombra de una en sus labios, me pregunté si alguna vez vería una genuina.
- Ya desayunamos pero podría pedir que te trajeran algo— hice un ademán de pararme pero un gesto de Sesshomaru me detiene.
- Este Sesshomaru no necesita comer tan seguido como los humanos miko.
- Ya veo, al menos quieres un poco de té guarde unos bocadillos que me dio mi madre—Sesshomaru me miró con interés cuando mencione los bocadillos de mi madre, al parecer tenía otro admirador de sus dulces— Los traeré— regrese pronto con una bandeja y me senté junto a él; prepare lo necesario y realice una ceremonia del té, Sesshomaru recibió la taza que le ofrecía y bebió un sorbo para llevar luego un bocado de dulce a su boca.
- Me sorprende que conozca la ceremonia del té miko—dijo luego de dar otro sorbo.
- Mi madre me lo enseñó cuando era pequeña muestra familia es muy tradicional, no había tenido oportunidad de hacerla desde hace tiempo me alegro poder volver hacerla—dije también probando un sorbo de té.
- Nunca deja de sorprenderme miko—me sonroje por el alago y baje mi mirada avergonzada.
Mire el paquete que Sesshomaru puso ante mí, él siguió comiendo el dulce sin decir nada con mi corazón a mil por segundo desate el cordón del paquete lo primero que veo en un kushi decorado por una flor de glicina, mis dedos tocaron el peine maravillada.
- Es hermoso Sesshomaru—dije aun mirando el regaló—Si sigues siendo tan detallista se me será difícil no enamorarme de ti—dije mirándolo está vez pero no hizo ningún comentario simplemente me vio de una manera intensa, voltee ruborizada y continúe revisando mi obsequio lo siguiente en el paquete era otro kimono pero este era de color rosa pastel con tonalidades verdes y rojas, lo tome en mis manos sorprendía por la suavidad de este, me distraigo cuando del kimono sale un pequeño cofre redondeado de madera de un color negro, lo tome admirado el decorado de este y lo abro asombrada al ver un bálsamo de color carmesí en su interior mire a Sesshomaru completamente sonrojada.
- ¿Sabes el significado de darte un bálsamo para los labios miko?— pregunto acercándose. Nuestros rostros estaban tan cerca del otro, cerré mis ojos cuando sus labios se unieron con los míos en un beso igual o más arrollador que el primero, al separarnos lo mire a los ojos con el corazón acelerado recordado el significado que contenía el pequeño cofre, quiero besar tus labios.
Guarde contenta el nuevo kimono que Sesshomaru me trajo en la bolsa que me había obsequiado para guardar sus regalos sonrió internamente, nunca llegué a pensar que él fuera un hombre detallistas pero los últimos tres meses viajando juntos me habían demostrado que había algo más allá en Sesshomaru que lo que se creía, Rin tenía razón él era bueno, era firmé cuando lo tenía que ser y cruel cuando lo ameritaba, como señor de estas tierras él no podía parecer débil pero bajo la fachada de lord estaba un hombre maravilloso se preocupaba no solo de mi bienestar sino también el de todos y aunque se excusaba diciendo que era su deber no quitaba el hecho de que lo hiciera. No mentiría al decir que no habíamos tenido problemas pero la actitud madura con la que Sesshomaru lidiaba con ellos me incitaba a mi hacer lo mismo. Me sentía feliz y cada día más enamorada de él. Sesshomaru había dicho que él me prometía fidelidad cuando le pregunté qué haría si yo me enamorara de él pero esperaba que con el tiempo él fuera no solo capaz de prometerme su fidelidad sino también su amor.
- Haha parece muy feliz hoy—dijo Rin acercándome.
- Es porque soy feliz— respondí con una sonrisa.
- Rin está alegre, desde que haha está aquí es mucho más divertido. El señor Sesshomaru también está más contento—dijo abriendo ampliamente sus brazos demostrando su entusiasmo.
-¿Tú crees?—pregunté curiosa por sus palabras no podía decir si Sesshomaru era más feliz ahora que antes pero Rin parecía muy convencida
- Así es, desde que haha está con nosotros el Sesshomaru-sama es muy feliz y pasa más tiempo en el campamento y yo sé que es porque quiere estar con usted— dijo asintiendo con seguridad, me siento sonrojar; reí emocionada por las palabras de Rin. Las dos sonreímos al ver a Sesshomaru acercarse a nosotras.
-Rin ven a jugar—dijo mirándola.
- Hai chichiue— tan rápido como Rin se dio cuenta de lo que dijo miró a Sesshomaru nerviosa entendí que era la primera vez que lo llamaba padre, Sesshomaru simplemente acaricio su cabello por lo cual Rin volvió a sonreír y salió corriendo hacia donde Shipoo estaba molestando a Jaken, tendría que hablar con los niños sobre cómo trataban al pobre Jaken.
- Son buenos niños—dije parándome y sacudiéndome el polvo, esta vez llevaba un kimono azul claro con decorado de peces koi, me acerque a él y le di un beso en la mejilla él por supuesto no dijo nada, Sesshomaru nunca hacia nada cuando yo era íntima con él pero tampoco me aparta lo que me hacía feliz, puede que no fuera activamente demostrativo con los afectos físicos pero no le molestaba que yo lo fuera.
- Este Sesshomaru tiene que partir— dijo una vez que me aleje.
- Oh entiendo— los últimos tres meses habíamos estado recorriendo los alrededores visitando tanto aldeas como tribus demoníacas en los bosques y montañas, hace poco los yokai habían dejado de desaparecer pero lejos de tranquilizarnos solo abrió una nueva incógnita ¿Dónde estaban los demonios desaparecidos? Me pregunté quién estaba detrás de todos estos acontecimientos, ¿De verdad era Naraku? Si era así ¿por qué no había aparecido? cada mes que pasaba sin señales de Naraku no hacía más que preocuparme, la última vez que supimos de él la perla de Shikon estaba casi completa ¿cuantos fragmentos faltaba para completarla? Yo llevaba tres conmigo, dos los tenía Koga y uno Kohaku.
- Esté alerta los demonios están volviendo a causar problemas— asentí y lo vi partir junto con Jaken, me sentí triste al no poder ir con él pero sabía que no podía. Cuando Sesshomaru me dejaba junto con los niños e iba solo a investigar era porque el lugar en cuestión era peligro para nosotros.
El resto de la mañana paso con calma los niños jugaban con Shiro y yo me encontraba encima de Ah-Un mientras leía el libro que me había dado Daisuke, el sol estaba en la cima del cielo y a pesar de estar en pleno verano el ambiente estaba fresco. Voltee rápidamente hacia los niños cuando escuche a Shiro gruñir, de entre los árboles un ogro de casi tres metros se hizo notar rápidamente salte de Ah- Un y tome mi arco y flechas, los niños habían corrido hacia mí y Shiro se había transformado, veía al ogro mientras gruñía. Me moví cautelosa sin dejar de ver al yokai pero este no hizo nada simplemente olió el área y luego nos miró, comenzó acercarse di un paso atrás y tomé una flecha del carcaj, cuando el ogro vio mi acción paro.
- Busco a lord Sesshomaru—dijo mirándome con cautela, yo me relaje un poco al ver que no tenía intención de atacar pero igual no me confíe.
- Él no se encuentra en este instante— respondí aunque no muy segura de que fuera correcto ponerlo al tanto de la ausencia de Sesshomaru.
- Vengo a darle un mensaje del señor Goro.
- Puedes dármelo a mi yo se lo haré llegar—dije guardado mi flecha y acercándome a él, tome el pergamino que me ofrecía.
- Se lo agradezco mi señora—últimamente los lugares donde iba era tratada con el mismo respeto con el que me hablaba este ogro me pregunte que tanto poder tenía Sesshomaru que aún lejos de su presencia los demonios lo respetaban no solo era el miedo lo que los hacía actuar así todos esos demonios reconocían a Sesshomaru como su líder. Y sabía que no podía ser solo porque Sesshomaru era el señor de las tierras, él se había ganado el respeto de todos en ella y eso no es algo que cualquiera lograba.
Guarde el pergamino en el compartimiento de Ah-Un mientras veía el cielo ya era hora de que comenzara a cocinar algo, me pregunté cuanto más faltaba para que Sesshomaru volviera.
Unas horas más tarde cuando los niños tomaban una siesta una gran cantidad de energía demoníaca se hizo sentir angustiada tome mi arco y flechas, la presencia estaba cerca y parecía avanzar hacia nuestras direcciones me pregunté si nos estaba buscando o solo era una casualidad de cualquier forma tenía dos opciones o huía o la enfrentaba. Shipoo había despertado, supe que también había sentido la presencia Ah-Un se movió nervioso despertando a Rin, mire a Shiro transformado y tome una decisión tenía que poner a salvo a los niños.
- Ah-Un cuídalos—dije montado en Shiro.
- ¿Haha dónde vas? – Shipoo me miró preocupado sabía que estaba asustado nunca habíamos sentido tanta energía demoniaca estado tan lejos de Inuyasha, además Sesshomaru tampoco está con nosotros era mi deber protegerlos.
- Quiero que te quedes junto a Rin entiendes Shipoo—dije comenzando a elevarme con Shiro.
- ¿Qué harás tú?— lo mire con una sonrisa tranquilizadora.
- Detendré al demonio así que por favor cuida de Rin por mí— cuando este asintió aún temeroso pero con seguridad Shiro y yo nos dirigimos al lugar donde la energía demoníaca se sentía.
Al llegar a un prado aterrizando a unos metros de distancia del demonio este no parecía ser consciente de nada seguía avanzando como si fuera un zombi, la energía demoniaca que liberaba era considerable lo identifique como un demonio con forma de toro. Pensé que debería irme el youkai no parecía que nos buscará si nos apartamos de su camino este seguiría de largo pero antes que pudiera decirle a Shiro y nos fuéramos el demonio volteo a vernos.
- Shiro— grite y este se elevó antes que el ataque del demonio nos alcanzara mire impactada el lugar donde antes habíamos estado totalmente destruido. El youkai solo había utilizado sus garras pero había destruido casi diez metros de distancia—Cuidado amigo, este demonio es muy peligroso— dije en un susurro, Shiro gruñó, supe que me había escuchado y lo había entendido, tome mi arco y flechas y dispare, pero este la esquiva rápidamente y un segundo después salto y apareció frente a nosotros. Shiro se mueve rápidamente esquivando el ataque pero como consecuencia casi caigo de él.
- Estoy bien— dije sujetándome con fuerza de su pelaje cuando me miró nervioso. Era la primera vez que Shiro y yo peleábamos juntos, éramos nuevos en esto pero teníamos que aprender rápido si queríamos sobrevivir.
Mire al demonio extrañada se había quedado un minuto quieto luego de atacar, me di cuenta que había hecho lo mismo cuando nos había atacado anteriormente ¿Será posible que aunque era rápido esquivando tenía que pasar un minuto antes de volver atacar cuando él lo hacía? Quizás tendríamos una oportunidad si él atacaba podíamos acabar con él antes de que se volviera a recuperar, solo tenemos que ser más rápido.
- Bien Shiro tengo un plan— dije sin apartar mi vista del demonio que se había volteado nuevamente a vernos—Necesito que lo esquives nuevamente ¿Puedes hacerlo? – apunte una flecha hacia el demonio cuando recibí un gruñido de confirmación de Shiro, lance mi fecha y como había supuesto la esquivó fácilmente abalanzándose hacia nosotros, un segundo antes de que sus garras nos alcanzaran, Shiro lo esquivo; tome otra fecha viendo mi oportunidad de atacar pero para mí sorpresa el demonio simplemente dio la vuelta y dio un salto hacia donde nos encontrábamos esquivando mi fecha al mismo tiempo, su movimiento había sido más rápido y Shiro a duras penas lo logró esquivar, se había movido tan brusco que no logré sujetarme de él y terminamos los dos rodando por el suelo cuando este intentó sujetarme. Mire asustada al demonio que se posicionó sobre mí, pero este se volvió a paralizar, rápidamente expulse una gran cantidad de reiki de mis manos purificando parte de su cuerpo pero no pareció estar muy afectado por haber perdido su brazo y un lado de su cara, ya que con su otra mano me atacó con sus garras vi como su ataque pasó frente a mí, no me había tocado gracias a que Shiro me sujeto a tiempo del kimono quitándome del camino.
- Viento cortante— volteo sorprendida ante el sonido familiar de aquella voz y sonrió al ver a Inuyasha junto con los demás, vuelvo mi vista al escuchar el grito del demonio que desaparecía en medio del viento cortante.
- Chicos que alegría verlos – dije cuando Shiro me deja en el suelo.
- ¿Kagome estás bien?— preguntó Sango abrazándome.
- Lo estoy solo son unos pequeños rasguños.
-¿Qué demonios hacías aquí sola Kagome y el imbécil de Sesshomaru dónde está?
- Estoy también feliz de verte Inuyasha, respondiendo tus tan gentiles preguntas, vine a acabar con el demonio.
- Eres estúpida casi te mata— gritó mirándome horrorizado.
- Claro que no Shiro me quitó del medio— dije acariciando al ahora pequeño cachorro en mis brazos
- ¿Por qué estás haciendo algo tan estúpido, no deberías estar con Sesshomaru?— pregunto apretando el dorso de su nariz en un gesto de exasperado.
- Sesshomaru salió desde temprano a resolver unos asuntos— respondí con una sonrisa. Vi a Inuyasha respirar profundo una y otra vez, estaba muy molesto—Estoy bien, no pasó nada – dije tratando de restarle importancia— ¿Cómo están?—pregunto viendo a los chicos, Kikyo se encogió de hombros y Miroku y Sango se dieron una mirada antes de hablar.
- La verdad es que no hemos tenido indicio de nada— respondió Miroku.
- Ya veo nosotros tampoco lo único que hemos sabido es que los demonios han dejado de desaparecer.
- Hemos visto un movimiento más activo de demonios últimamente—concordó Sango.
- Los demonios volvieron a resurgir pero los que desaparecieron no han vuelto— explique lo que me había dicho Sesshomaru.
- De hecho la situación cada vez es más preocupante— dijo Miroku.
- Hasta que aparece—voltee hacia Inuyasha cuando dijo eso y vi a Sesshomaru aterrizando en el medio del campo donde antes había peleado con el demonio— Sesshomaru maldito como la dejaste sola sabiendo que los demonios estaba reapareciendo— gritó haciéndole frente.
- Eso es un asunto que trataré con mi compañera hanyou no te metas— me acerque a ellos cuando sentí la tensión en el aire.
- Escucha maldito se supone que la debes cuidar si no hubiera estado cerca, ella podría haber muerto— nunca había visto a Inuyasha tan furioso a cada segundo la atmósfera se volvía más tensa si no hacía algo los dos terminarían peleando, me puse entre los dos y tomé el brazo de Sesshomaru, le dirigí una mirada preocupada a Inuyasha, este me miro con el ceño fruncido.
- Será mejor que no te metas en asuntos que no te conciernen hanyou la mujer no es asunto tuyo—Sesshomaru hablo con dureza sin inmutarse por mi agarre sabía que si decidía pelear este me apartaría.
- Tú no estás haciendo un buen trabajo cuidándola, así que si es asunto mío bastardo— Inuyasha casi le había escupido esas palabras, cuando la mirada de Sesshomaru se volvió más dura supe que se estaba enojando.
- Inuyasha por favor— dije angustiada mirándolo a los ojos, este me frunció el ceño, le rogué con la mirada que no peleará.
- Entiendo—dijo volteandose— No vamos, no tenemos nada que hacer aquí—dijo dirigiéndose a los chicos.
- Inuyasha por favor hablemos— dije angustiada lo había herido lo había visto en sus ojos. Lo conocía él pensaba que estaba despreciando su preocupación por mi bienestar cuando me puse junto a Sesshomaru.
- No hay problema nos veremos después—dijo con voz dura comenzando a caminar seguido por Kikyo que simplemente me hizo un gesto de despedida.
- Nos veremos señorita Kagome—se despidió Miroku siguiendo a Inuyasha.
- Espero que nos veamos pronto otra vez Kagome—dijo sango dándome una pequeña sonrisa.
Me quedé parada ahí viendo cómo mis amigos desaparecían a la lejanía sin poder decir nada. Voltee hacia Sesshomaru, este no se había movido y aún tenía su fachada de frialdad.
- Él solo se preocupaba por mi Sesshomaru—dije con seriedad.
-No es asunto del hanyou.
-¿Por qué? Porque ahora estoy contigo—dije sarcástica
- En efecto.
- Pues a mí me tiene eso sin cuidado, mis amigos pueden preocuparse por mí si así lo desean—respondí con molestia.
-Miko le aconsejo que no provoque a este Sesshomaru, especialmente cuando lo ha desobedecido.
- Bien enojate conmigo Sesshomaru—dije desafiante—Sabes, de verdad estoy tratando de comprender tu actitud, sé que Inuyasha puede sacar un poco de quicio con sus palabras y acciones pero te he visto tratar con muchos demonios mientras estuve contigo mucho más exasperantes y nunca perdiste el control pero hace un momento lo ibas hacer.
- Miko—dijo con un tono de advertencia pero lo ignore.
- La sola mención de él te molesta, ni siquiera soportas nada relacionado con él, cuando te pedí que revivieras a Kikyo con tu espada te mostraste molesto.
- Este Sesshomaru le informo que tensaiga solo puede revivir una vez, es imposible revivir a esa mujer con ella.
- Si claro que lo dijiste luego de mostrarte enojado lo cual es mi punto— grite molesta— ¿Por qué odias a tanto a Inuyasha, Sesshomaru? Él cree que lo odias por ser un medio demonio por creerlo débil pero los dos sabemos que Inuyasha no es débil.
- Los asuntos de este Sesshomaru no son de su incumbencia haría bien en mantenerse alejada, no vuelva a interferir en una pelea entre nosotros.
- Lo haré si la razón es algo estúpido—repique aún molesta.
- Está sobrepasando sus límites miko, mis asuntos con el hanyou solo son míos.
- Inuyasha se llamada Inuyasha deja de llamarlo hanyou—grite enfurecida – Yo creo que tú y yo podemos funcionar Sesshomaru—dije calmándome un poco— El primer mes junto lo dude un poco pero estos últimos tres meses han sido maravilloso y puede que no te guste oírlo pero me gustas— te amo grite en mis pensamientos— Pero ellos son mis amigos, Inuyasha es importante para mí—dije mirándolo a los ojos— ¿Los sentimientos son un problema para ti? bien, lo comprendo pero son parte de mí, él es parte de mi vida y si tú y yo estaremos juntos también será una constante en tu vida así que te recomiendo que resuelvan sus asuntos o quizás ve pensando qué le dirás a los hijos que tantos mencionas que tendremos cuando pregunten por qué su padre odia tanto a su tío por ser lo que ellos son—dije mientras montaba en Shiro— Iré con los niños deben estar preocupados—dije mientras me elevaba— Por favor piensa en lo que dije y recuerda que aunque lo odies no cambia el hecho que son hermanos.
Podía sentir a Sesshomaru seguirme aún me sentía enojada por su actitud ¿Por qué no podían llevarse mejor? Eran hermanos pensé con molestia. Aterrice en medio del campamento siendo acorralada por Shipoo y Rin preocupados.
- Todo está bien – dije tranquilizándolos, sentí a Sesshomaru aterrizar detrás de mí, caminé hacia Ah-Un y saque el pergamino de su compartimiento—Eso lo trajo un ogro para ti al parecer es importante— dije entregándole el pergamino con indiferencia— Me iré a dar una ducha – dije recogiendo mis cosas—Volveré en un rato— dije esta vez viéndolo a los ojos.
Cuando regresé completamente aseada y luciendo un nuevo kimono me encontré con Sesshomaru contra un árbol antes de entrar a donde estaba el campamento, suspire y me acerque a él, recargue mi frente contra su pecho.
- No quiero pelear contigo—dije abrazándolo, sonreí cuando su mano se posó en mi cabeza a veces cuando estábamos a si me sentía como una niña luego de hacer un berrinche.
- No lo haga— solté una risita al escucharlo.
- No me enfades – respondí en cambio. No quedamos en silencio adoraba estos momentos con él siempre pasaba cada que teníamos un mal entendido al final terminaba entre los brazos de Sesshomaru con todo mi enojo olvidado
-¿Que decía el pergamino?—pregunte separándome de él, mirándolo a los ojos.
- Al parecer algunos demonios han aparecido, su aura demoniaca es más fuerte pero son algo torpes actúan como zombis.
- El demonio con el que pelee actuaba de esa forma— comenté analizando sus palabras.
- Fue tonto de su parte ir sola por el demonio miko—dijo con un tono de reproche.
- Tuve que tomar una decisión y lo hice— dije encogiéndome de hombros—Pensé que confiabas más en mi fuerza—dije en un tono algo ofendido.
- Sus poderes espirituales son fuertes pero su destreza física deja mucho que desear.
-Aun así todo salió bien estoy a salvo así que no tienes que preocuparte por mí.
-Jum— fue su única respuesta, volví a recargarme contra su pecho, no dije nada más no lo admitirá pero había tenido miedo cuando luchaba contra ese demonio pero aquí entre los brazos de Sesshomaru todo temor se desvanecía.
La mañana era soleada los pájaros cantaban y el aire era puro nos encontrábamos en una pradera de flores Rin y yo hacíamos coronas con las flores que Shipoo nos traía, suelto una risita cuando Shiro estornudo al oler una flor, Sesshomaru estaba descansando contra un árbol, Jaken estaba con Ah-Un mientras esté comía, es una buena mañana pensé contenta colocando una corona en la cabeza de Rin. Un segundo después una esfera de energía aterrizó en el medio de la pradera. Mire a la mujer que se había materializado tenía un aspecto muy familiar.
- Así que los rumores eran ciertos—susurro la mujer acercándose a mí en un parpadeo. La miré asombrada por su rápido movimiento, se había movido un gran trecho en un segundo.
- Madre—volteé sorprendida cuando escuche la voz de Sesshomaru detrás de mí. Vi consecutivamente entre los dos demonios sin poder creer el parecido entre los dos.
- Tiempo sin saber de ti hijo—susurro a la mujer mirando a Sesshomaru con la misma expresión fría que este llevaba.
Continuará...
Bueno, bueno ¿que tal estuvo el cap de hoy?
Estoy agradecida por su constante apoyo me hace muy feliz leerlos en los comentarios, últimamente he estado estresada, escribir me relaja mucho y leer sus comentarios me llenan de paz y felicidad, se que no he vuelto a contestar como siempre sus comentarios no crean que los he dejado de lado es solo que simplemente no he tenido tiempo y no les quiero contestar por hacerlo, a mi me gusta hacerlo con propiedad espero poder tener un momento para poder volver a contestar los mensajes con me gusta.
Gracias a los nuevos lectores por comentar.
Gracias a los viejos lectores por volver
Arisa Taisho
06/02/2021
10:30 pm Hora VEN
