ENTRE CARTAS Y MENTIRAS
CAPÍTULO 12
ALIVIO O TRANQUILIDAD
En la mansión de las rosas Patty se acercaba a los Cornwell después de haberse despedido de Annie, estaba preocupada por el estado en el que se había retirado la pelinegra, sin embargo sabía que Wilberth se encargaría de ella, por lo pronto tenía que hablar con su cuñado y recamarle por primera vez su actitud con su amiga.
-¿Ya estarás contento? – Preguntó un poco molesta a Archie, era la primera vez que Patricia O'Brian hacia escuchar su voz molesta con alguien, se aseguró que nadie los escuchaba para poder continuar con su reclamo. – Annie se fue muy triste por tu culpa. - Le dijo mirándolo a los ojos para poder así ver su reacción.
-Ya tiene a Wilberth para que la consuele. – Dijo Archie sarcástico mientras cruzaba los brazos volteando a otro lado para evitar la mirada fulminante de Patty.
-Ojalá lo acepte, Wilberth es un chico noble, guapo y sobre todo está muy interesado en Annie desde hace muchos años por lo que me ha dicho. – Dijo Patty evidenciando que ya había hablado con Annie de aquel chico.
-¿Cómo? ¿Aún no son novios? – Preguntó interesado una vez más en el tema.
-Por supuesto que no, Annie está aún tan enamorada de ti que no te das cuenta por tus tontos celos. – decía Patty señalándolo con un dedo, mientras con su mano libre se aferraba a su cintura.
-Eso hasta un ciego lo ve Archie. – Dijo Stear divertido con su hermano, le gustaba verlo celoso porque eso quería decir que realmente estaba enamorado de Annie.
-Archie, si no amas a Annie, si no has podido olvidar a Candy, deja que ella sea feliz con Wilberth o con otro chico que logre conquistarla. – Dijo Patty ya más tranquila.
-¿Ella cree que sigo enamorado de Candy? – Preguntó desilusionado.
-¿Y no es así? – Preguntó Patty. Archie negó.
-Yo le dije a Annie que la amaba, no se cuando pero me enamoré de ella, pero no me creyó cuando se lo dije, por eso me alejé de ella, me dolió su desconfianza. – Decía justificando su falta de atención a ella.
-Pues ella lo tomó como que tenía razón. – Volvió a decir Patty. – Si realmente la amas, no la hagas sufrir y demuéstraselo. – Dijo de nuevo.
-¿¡Pero cómo!? ¡Si ya se lo dije! – Decía necio.
-Enamórala, ella te ama, pero nunca te has tomado el tiempo de enamorarla, cortejarla, háblale bonito, como dice mi abuela, endulza su oído. – Dijo Patty a Archie y Stear la miró conmovido.
-Yo no hice nada de eso. – Dijo Travieso, mientras la abrazaba por la espalda para acercarla a su cuerpo.
-Tal vez sería bueno que lo hicieras. – Le respondió Patty con un guiño de ojo, dejando a Stear algo descolocado, le había gustado aquella chica que tenía al frente, sería mejor no hacerla enojar o hacerla dudar de su amor sino la podía perder al saber ahora que ella tenía una decisión más firme que Annie. - ¿Me acompañas? - Dijo la castaña a Stear para que la acompañara a la mansión Britter donde se había hospedado por invitación de Annie.
-Será un placer. – Dijo Stear ofreciendo galantemente el brazo a su prometida, admirando la figura de su novia y esa nueva actitud que lo había maravillado.
Archie se quedó solo unos segundos pensando en lo que había dicho Patty y de cuánta razón tenía, él nunca se había esforzado en lo más mínimo para obtener la atención de Annie, al contrario siempre fue ella la que lo trataba de halagar o impresionar con todo lo que sabía hacer, solo para complacerlo.
-Archie ¿Dónde está Anthony? – Preguntó Gabriela. Archie reaccionó hasta entonces a sus pensamientos.
-¿Anthony? – Contestó buscando al rubio a su alrededor, sin embargo no lo vio por ningún lado. – La última vez que lo vi subió las escaleras. – Dijo el chico, generalizando el lugar hacia donde pudo haber ido su primo. Gabriela rodó los ojos por la respuesta y Archie hizo lo mismo, evidenciando que tampoco la toleraba.
Gabriela subió las escaleras buscando a Anthony, mientras Neal la seguía de cerca sin que ella se diera cuenta, la chica encontró a Anthony cuando iba a entrar a su habitación.
-¿Sucede algo? – Preguntó el rubio una vez que la vio ahí frente a él.
-Te estaba buscando. – Le dijo cruzando los brazos a modo de reclamo. Anthony no estaba dispuesto a tolerar esa actitud. – Toda la noche me has evitado, no entiendo tu actitud. – Dijo cada vez más molesta por la falta de atención.
-Gabriela, es muy tarde y estoy muy cansado. – Dijo tratando de evitar una discusión a esas horas. Anthony entró a su habitación y cerró la puerta dejando a la chica afuera, cosa que la indignó aún más sin pensar en nada más se adentró a la habitación del rubio y Neal seguía observando todo, retirándose con una sonrisa de satisfacción al darse cuenta según él de las intenciones de la chica.
-Gabriela ¿Qué quieres? – Anthony procuraba calmarse no quería ofenderla a pesar de que no le gustaba la actitud que estaba mostrando últimamente.
-Una respuesta Anthony ¿Por qué me has ignorado toda la noche? ¿Es por ella? ¿Es por Candy? – Preguntó furiosa, sus ojos podían demostrar el coraje y los celos que tenía cuando hablaba de la rubia.
-¡No metas a Candy en esto! – Dijo firme y levantando la voz, demostrando que ese era su punto débil, decidiéndose a encararla de una vez por todas. – ¡Desde un principio sabías que yo no estaba convencido de esta relación! – Dijo cansado de todo y sobre todo de que siempre culparan a Candy de las decisiones que él tomaba. – Gabriela, no te amo, eres una chica hermosa, pero mis sentimientos hace mucho que no me pertenecen a mí, hace mucho dejé mi corazón en este lugar y no he podido recuperarlo. – Dijo intentando tranquilizarse para que entendiera que no era ella la del problema.
-¿Qué quieres decir? – Preguntó la chica con miedo al augurar en su pecho lo que Anthony intentaba decirle.
-Lo que es evidente… nuestra relación no funciona, así que en cuanto regresemos a Florida hablaré con tus padres. – Dijo sin dejar de mirarla, le dolía la reacción de la chica, su intención nunca había sido lastimarla.
-¡No! – Dijo necia. – ¡Si es porque te reclamé no lo haré más! – Dijo de nuevo rogando con la mirada que no la dejara. Anthony negó.
-No Gabriela, tú y yo no funcionamos como pareja… yo no te amo, lo sabes muy bien. – Le dijo finalmente. – Así que a partir de hoy eres libre de nuevo, puedes quedarte en Lakewood hasta que volvamos a Florida, si así lo decides. – Dijo sin terminar de hablar que fue interrumpido.
-No, no te preocupes, Elisa me invitó a Chicago por unos días, iré con ella y después me regresaré a Florida, no es necesario que hables con mis padres. – Dijo por último para salir de la habitación corriendo sin voltear atrás.
Anthony a pesar de sentirse mal por ella, sintió que un peso se le quitaba de encima, se sintió libre por fin, su corazón latía ilusionado por un nuevo comienzo, a pesar de la pena que le había dado terminar con aquella chica, no porque la quisiese o porque sintiera algo por ella, sin por haberla lastimado, él creía que lo amaba realmente, no sabía que la chica solo estaba enamorada del amor y de lo que él representaba en la sociedad, era un capricho que se había impuesto desde la primera vez que lo había visto y no resultó como ella había esperado.
Se preparó para dormir recostándose en la cama, sin embargo el sueño no acudía a su cuerpo, la noche había terminado de una manera imprevista para él y estaba analizando lo sucedido, por un lado estaba feliz de haber descubierto algo en los sentimientos de Candy al estar casi seguro que aún había algo de amor por él en ella, pero lo sucedido con Gabriela lo había dejado un poco desconcertado, pero no podía volver atrás por remordimiento, por esa razón la había aceptado y no era justo para ninguno de los dos. Cuando por fin pudo dormir el canto de los pájaros lo despertó de su sueño, era muy temprano pero aún así se levantó dispuesto a salir.
-Buenos días Benicio. - Saludó al capataz del establo.
-Buenos días joven Anthony ¿Le preparo un caballo? – Preguntó amable.
-Por favor. – Dijo de la misma manera.
-¿Cómo se encuentra Pegaso? – Preguntó el nombre hombre quien tenía un cariño especial por aquel caballo.
-Muy bien, le gusta mucho correr por la playa. – Sonrió Anthony al recordar a su fiel amigo.
-Pegaso lo que más ama es su compañía. – Dijo Benicio a su patrón y efectivamente así era, Pegaso disfrutaba mucho la compañía de Anthony. – Listo. – Dijo al terminar de ensillar a un caballo que al igual que Pegaso era blanco pero con una gran mancha negra en su hocico. – Sultán es un caballo muy parecido a Pegaso, le gusta mucho correr, pero al ser más joven es más impulsivo. - Anthony sonrió, sabía qué hacer con el temperamento del equino, no en vano había conocido desde que era un potrillo a Pegaso.
-No te preocupes Benicio, lo tomaré en cuenta. – Dijo Anthony para disponerse a pasear por los alrededores de Lakewood, era un deseo que tenía desde que llegó, pero no pudo hacerlo por todos los preparativos para la fiesta, así que decidió hacerlo antes de que se tuviera que marchar a Florida.
-¡IIIAA! – Gritó como orden para anunciarle al caballo que comenzara su carrera, el grito y el galopar furioso y repentino del caballo despertaron a Candy, quien se levantó sobresaltada al recordar una pesadilla que la perseguía desde el día de la cacería, una que incluía a Anthony caer de su caballo blanco y romperse el cuello provocando su muerte, nerviosa e inquieta se asomó por la ventana para advertir quien era el jinete, sin embargo no alcanzó a divisar quien era aquel que montaba.
Decidió levantarse y llevar a cabo lo que había planeado en cuanto llegó a Lakewood, quería visitar a sus madres y despejar su mente de todo lo que sucedía a su alrededor, el regreso de Anthony, su noviazgo con Gabriela y la manera en la que él la trataba la estaban confundiendo, no queriendo aceptar que aquella manera de ser del rubio con ella era porque seguía amándola, si su corazón se lo indicaba su mente se lo negaba.
Preparó todo para pasar unos días junto a sus madres y poder así huir de Anthony y su relación con aquella chica que si bien no la había tratado mal tampoco era como si le agradara, lo notaba por la mirada que aquella le dirigía discretamente al sentirse superior a ella.
-Buenos días Albert. – Saludo la pecosa a su protector.
-Buenos días Candy, veo que madrugaste. – Le dijo con tono bromista al conocer perfectamente que era una dormilona, Candy lo miró con falso reproche. -¿Sucede algo? – Preguntó al verla algo indecisa en su conducta como queriendo decir algo. Candy asintió.
-Quiero pedirte si alguien puede llevarme al hogar de Ponny. – Dijo ya más segura de su pedido.
-¿Al hogar de Ponny? ¿Ha pasado algo? – Preguntó intrigado por aquella petición. Candy negó con un movimiento de cabeza.
-No, lo que pasa que hace tiempo no las veo. – Dijo como excusa, sin embargo Albert sabía perfectamente que era porque quería ir a relajarse un poco por su situación con Anthony, él la comprendía muy bien porque sabía que aquel lugar le ayudaba a calmarse y acomodar sus ideas.
-Muy bien, entonces en cuanto desayunes le diré a Stear que te lleve. – Dijo Albert.
-No. – Dijo Candy un tanto apurada. – Prefiero irme de una vez y desayunar con ellas si no te importa.
-En absoluto, entonces le diré a George que te acompañe. – Dijo de nuevo porque Stear aún no se había aparecido. -¿Estás lista? – Candy asintió feliz.
Albert dio la instrucción a George de que llevara a Candy hasta el hogar de Ponny y que se regresara de inmediato. George asintió y ayudó a Candy con su pequeña maleta, mientras ella se acomodaba detrás del lujoso auto, ahora que era una Andrew no se le permitía viajar al frente.
Anthony continuaba con el reconocimiento del terreno de los alrededores, cabalgando rápidamente como estaba acostumbrado a hacerlo, cuando regresaba de camino a la mansión divisó a lo lejos el automóvil de su tío que tomaba el camino contrario a Chicago, cosa que le extrañó, regresó a Sultán a las caballerizas y se fue a su habitación para tomar un baño y quitar de su cuerpo el sudor desprendido por aquella carrera, a pesar de no ser tan húmero y caluroso como Florida aun así había provocado que sudara. Una vez listo bajó al comedor estaba hambriento, pero más eran las ganas de ver a Candy, necesitaba ver sus ojos verdes ahora que era libre por fin.
-Buenos días Anthony. – Saludó Albert al verlo bajar. Anthony lo miró extrañado.
-Pensé que habías salido. – Dijo a su tío.
-¿Yo? – Preguntó Albert confundido.
-Lo que pasa que vi tu automóvil salir de la mansión. – Explicó el menor al ver la confusión de su tío.
-¡Ah! Lo que sucede es que Candy me pidió ir al hogar de Ponny. – Explicó el patriarca.
-¿Candy? ¿Cuándo vuelve? – Preguntó angustiado, ya que tenía que regresar a Florida y no quería irse sin despedirse de ella, a pesar de que pensaba regresar pronto para poder cortejarla.
-Volverá dentro de un par de días. – Dijo estudiando la reacción de su sobrino. Anthony asintió un poco más tranquilo, sin embargo aún estaba confundido de la acción de la pecosa. – Anthony, Candy necesita aclarar sus ideas, para ella no es fácil verte al lado de Gabriela. – Explicó un poco para que Anthony comprendiera lo que pasaba por la mente de Candy, al ver la confusión de su sobrino.
-Precisamente quiero hablar contigo de ello. – Dijo Anthony a su tío y él lo miró con atención.
-Muy bien, porque yo también quiero hablar contigo. – Dijo Albert. Anthony lo miró extrañado, sin embargo comenzó a caminar hacia el despacho de su tío para poder decir lo que había pensado. – Tú dirás. – Dijo Albert colocándose en su lugar, indicando a Anthony que tomara asiento, el menor accedió a sentarse, poniéndose cómodo ante aquella autoridad que él representaba.
-Anoche terminé mi relación con Gabriela. – Comenzó ante la sorpresa de Albert, así que relató lo sucedido para que Albert comprendiera lo que había pasado, hablando de sus sentimientos y de cómo no habían cambiando en absoluto a pesar del tiempo.
-No es por nada, pero me alegra que te hayas decidido a hacerlo. – Dijo con una sonrisa. Anthony agradeció por su apoyo de la misma manera.
-Me imagino que así es. – Dijo con una sonrisa. – Sin embargo sabes de mis intenciones con Candy, que como te he dicho son las mismas que hace seis años. – Albert lo miraba satisfecho por lo que decía ya que así sería más fácil lo que le pediría. – Me entere por casualidad que Candy terminó hace un tiempo su relación con Grandchester, y a pesar de que mi relación acaba de terminar yo no tenía ningún sentimiento por Gabriela. – dijo seguro de lo que decía. – En esta ocasión no voy a pedirte por medio de una carta tu permiso para cortejar a Candy, sino que de frente te digo que voy a enamorarla hasta conseguir que acepte ser mi esposa. – Dijo directo, decidido, sorprendiendo a Albert con aquellas palabras haciendo que sonriera satisfecho. – Voy a darle y darme tiempo de hacer aquello que quedó inconcluso. – Agregó indicándole que iba a enamorarla como en un principio lo había hecho.
-Me parece muy bien. – Dijo Albert tranquilo. – Así lo que yo te voy a decir te va a resultar más conveniente. – Dijo Albert sonriendo tranquilamente y Anthony lo veía un tanto divertido por su expresión.
-Tú dirás. – Le dijo animándolo a hablar y salir de aquella duda que tenía desde que lo llevó al despacho.
-Como sabrás, toda mi vida me la pasé vagando por el mundo. – Inició su conversación. – Yo no me detuve como tú ningún momento para prepararme para este puesto. – Decía evidenciando su inseguridad al tomarlo. – Cuando yo estuve ausente tú demostraste tu capacidad en todo momento.
-¿A dónde quieres llegar? – Preguntó Anthony teniendo una idea de lo que le iba a pedir.
-Viajaré a Escocia dentro de unos días para comenzar mi preparación y así ejercer con mayor eficiencia mi puesto. – Soltó de pronto.
-¿Y quieres que te reemplace en todo ese tiempo? – Albert asintió al ver que había comprendido lo que quería decir. - ¿Cuánto tiempo será? – Preguntó Anthony.
-No lo sé, uno o dos años. – Dijo tranquilo. – Ya lo hiciste bien por seis meses, lo harás bien este tiempo, además George se quedará a tu lado para ayudarte y asesorarte en todas las dudas que pudieras tener. - Decía para animarlo un poco más a aceptar aquella propuesta.
-Eso no me preocupa. – Dijo Anthony tranquilo, sabía de su capacidad y era algo que podía hacer sin ningún problema.
-¿Entonces? – Preguntó Albert para saber la respuesta del chico, ya que había visto algo de duda en su mirada.
-Sabes que tengo mi vida en Florida, mi casa. – Decía no muy convencido porque cada que mencionaba algo solo veía soledad a su alrededor. – Los negocios. – Albert lo veía cada vez más seguro de que aceptaría, al ir viendo como cambiaba su expresión a recordar la vida que llevaba en Florida.
-¿Entonces, cómo pretendes enamorar a Candy, si tu vida está allá y la de ella aquí? – Preguntó travieso. Anthony suspiró dándole la razón a su tío.
-Pensaba ir y venir a Florida. – Dijo pareciéndole ahora tonto su plan, sonrió al ver la mirada de Albert. – Tienes razón, eso sería raro. – Dijo comprendiendo la expresión que tenía el mayor en el rostro.
-Vamos a hacer algo. – Dijo Albert. Anthony lo escuchó atento. – Durante mi ausencia tú te quedaras en Chicago y yo me encargaré de traer todo lo que necesites de Florida, traeré a Pegaso, los documentos importantes incluso alguna otra cosa que necesites yo enviaré por ello. – Dijo Tranquilo. Anthony sonrió por la manera en la que su tío le facilitaba las cosas. – En cuanto llegue George le indicaré todo lo que tiene que hacer en Florida y después yo me iré a Chicago para dejar todo preparado para cuando llegues. – Explicó de nuevo.
-Muy bien, por lo pronto ¿Puedo permanecer en Lakewood? – Preguntó con una gran sonrisa.
-No. – Dijo Albert. – Bueno sí. – Volvió a decir causando confusión en Anthony. – Lo que quiero decir es que si te quedarás en Lakewood, pero no en la mansión, sino que la tía Elroy me pidió que si podrías establecerte en la cabaña nuevamente para que terminaras de repararla. – Dijo ante la mirada incrédula de Anthony. – Lo sé. – Dijo el patriarca. – Pero ella no quería que estuvieras cerca de Gabriela, ninguno sabíamos que habían terminado así que… - Dijo Albert. Anthony sonrió divertido, ya que en los días que no estaría Candy él estaría ocupado, eso le ayudaría a despejar también su mente al decidir hacer las reparaciones personalmente.
-No te preocupes, de todas formas Gabriela dijo que se iría unos días a Chicago, Elisa la invitó y ella aceptó, así que me conviene quedarme aquí por más tiempo. – Dijo Anthony.
-Eso no sería problema, George, Stear y Archie podrían ir y venir si es necesario, desde aquí podrás empezar un tiempo. – Dijo Albert comprensivo de lo que sucedía.
-Siendo así, cuenta conmigo. – Dijo Anthony feliz, sabía que estando cerca de Candy tendría más oportunidad de volver a enamorarla. Sonrió ilusionado al imaginarse todos los días a Candy junto a él.
Mientras tanto Candy llegaba sana y salva al hogar, sin contratiempos en el auto y sin lagos que se atravesasen en su camino.
-Bienvenida Candy. – Decía emocionada la hermana María y la señorita Ponny.
-¡Candy! – Decían los niños rodeándola emocionadas jalándola de las manos para que los acompañara como siempre que iba a trepar al árbol. – George sonrió enternecido con aquella imagen, despidiéndose de las dos buenas mujeres para retomar su camino rumbo a Lakewood y continuar con sus labores las cuales nunca terminaban a pedido de los Andrew.
-Un momento niños, Candy va llegando déjenla un rato para que descanse. – Dijo la señorita Ponny para que dejaran un poco tranquila a Candy, mientras los niños se expresaban desilusionados Candy habló.
-Muy bien, muy bien. – Dijo la pecosa para calmar los ánimos de los niños. –Solo desayuno, descanso un poco y nos vemos más tarde. – Dijo ante el grito ahora de alegría que mostraban los niños por aquella promesa hecha, la señorita Ponny al escuchar que no había desayunado se adentró al hogar para preparar los alimentos de la chica.
-Qué barbaridad Candy es tardísimo. – Decía al saber la hora que era y que aún no se había alimentado. Candy sonrió ante su regaño, en aquel lugar se sentía amada y querida. Sonrió con melancolía al recordar que la noche anterior así se había sentido en los brazos de Anthony.
En la mansión de las rosas Elisa, Neal, Patrick y Gabriela se preparaban para salir rumbo a Chicago, los Leagan y Patrick pensaban que aquel lugar era un sitio aburrido y que no había razón para que continuaran ahí.
Anthony y sus primos observaban como los criados ayudaban a cargar el automóvil de Patrick para que los llevara de regreso.
Gabriela no miraba a Anthony, y a los Cornwell no se les hizo raro aquel comportamiento ya que ambos habían sido enterados del final de aquella relación, sin embargo para Elisa si era extraño aquella actitud y como siempre la morena quien no se podía quedar callada con aquella situación habló al respecto.
-¿No vas a despedirte de Anthony? – Preguntó mordaz.
-Ya nos hemos despedido anoche. – Dijo tranquila. Neal escuchaba satisfecho aquella respuesta ya que eso le ayudaría a los planes que tenía en mente. – Además estaremos separados unos días antes de volver a Florida. – Dijo tranquila, no quería que los Leagan o cualquiera se diera cuenta de que había roto con Anthony, ella tenía la idea de volver a convencerlo de regresar a su lado, así que no le daría el gusto a nadie de que se enterasen del fin de aquella relación, sobre todo cuando se había enterado que Candy se había marchado y que tardaría días en volver, eso la hizo que se fuera más tranquila.
Gabriela se volteó a ver a Anthony y le envió un beso a la distancia, cosa que dejó a Anthony desconcertado, sin embargo no le tomó mayor importancia. Abordó el automóvil y se fue detrás junto a Elisa, mientras que Neal la hacía e copiloto con su cuñado.
-Vaya, creo que no le quedó claro su rompimiento. – Dijo Stear cuando vio la acción de la pelirroja.
-Tendrá dos trabajos. – Dijo Archie.
-Así es, ya le dejé claro que no la amo y que a partir de anoche era una mujer libre de hacer lo que le plazca. – Dijo Anthony sintiéndose más liberado que nunca una vez que vio alejarse el automóvil por el sendero hasta que salió por el portal.
-En hora buena hermano. – Dijo Stear. – Ahora a dedicarse a conquistar a Candy y tú a Annie. – Dijo a ambos. Anthony miró a Archie.
-Patty me aconsejó que cortejara a Annie, dice que ella me ama, pero que yo nunca la he enamorado. – Dijo explicando al rubio.
-Tiene sentido. – Dijo Anthony. – Nunca has sido un romántico Archie. - Dijo de nuevo ante la mirada de incredulidad del gatito.
-Porque nunca se había sentido motivado. –Dijo Stear. – Pero anoche al ver a Annie con Wilberth y más después del beso… - Dijo recordando una vez más al elegante chico lo que había pasado en aquel baile.
-Beso ¿Qué beso? – Preguntó Anthony.
-¿Cómo que qué beso Anthony? ¡Tú lo viste! – Decía otra vez ofuscado, recordando como aquel atrevido se había animado a besar a su amada damita.
-¿Tanto escándalo por un beso en la mejilla? – Preguntaba Anthony, no era un beso en los labios como los que estaba segura que Candy había compartido con el actor.
-¡Es un beso!... ¿En la mejilla? – Preguntó contrariado de pronto al captar lo que había dicho su primo.
-Eso fue lo que yo vi. – Dijo el rubio, Stear comenzó a reírse de su hermano, igual que Anthony al ver la cara de confusión que mostraba Archie.
-Yo vi que fue en sus labios. – Dijo como excusa, mientras se cruzaba de brazos ofendido por ser objeto de burla de aquellos dos. – Como sea Wilberth se atrevió a mucho en la primera cita. – Dijo molesto sin quitar sus brazos de su pecho.
-Lo que demuestra que va en serio con ella. – Dijo Anthony, para advertirle que no debía de bajar la guardia o podía perder mucho en ello.
-Lo sé, nunca me di cuenta de los pretendientes que tenía Annie, hasta anoche que la vi aparecer por la puerta. – Dijo recordando lo que sintió al verla llegar, suspirando una vez más como si Annie volviera a entrar a las puertas de la mansión, con su elegante vestido, su caminar delicado y elegante y aquellos ojos tan azules y hermosos que lo dejaban sin aliento cuando lo miraban, pero de nuevo le llegaba la imagen de Wilberth a su lado.
-Igual que Candy. – Dijo el rubio de la misma forma, él también había advertido que Candy atraía mucho las miradas de los caballeros que había en el salón aquella noche, también suspiró enamorado, sin embargo él había visto que ella en ningún momento los había tomado en cuenta.
-Me extrañaría si el tío no recibe una propuesta de matrimonio de inmediato. – Dijo Stear estando de acuerdo en que Candy era una chica muy hermosa y afortunada con el sexo opuesto.
-Ya la recibió. – Volvió a decir el rubio de pronto, causando alarma en los dos hermanos.
-¿Cómo? – Preguntaron sorprendidos los dos hermanos.
-Sería un tonto si no lo hacía. – Dijo para aclararles que había sido él, el que lo había hecho.
-Ya nos habías asustando Anthony. – Dijo Stear con una sonrisa, mientras palmeaba su espalda en señal de felicitación.
-En hora buena. – Dijo Archie sincero. - ¿Él aceptó? - Preguntó con una sonrisa sincera, sintiéndose un poco mejor por que el río volvía el agua a su cauce.
-No pedí su permiso. – Dijo tranquilo mientras sus primos lo veían un poco intrigados. – Le dije que iba a enamorar a Candy hasta convencerla de que aceptara ser mi esposa. – Dijo con aquel aire de seguridad que siempre había demostrado. Los Cornwell le sonrieron a sabiendas que el triunfo del rubio ya era un hecho.
-Ojalá fuera tan fácil para mí. – Dijo Archie volviendo de nuevo a lo suyo.
-Lo es. – Dijo Anthony seguro. – Si Patty te dijo que te ama es porque Annie te ama, solo tienes que dejar de esperar que ella venga a decírtelo e ir tú a conseguir que te lo diga. – Dijo como consejo. – Patty tiene razón, las chicas quieren romance, aventura, espontaneidad y si no te apuras Wilberth podría ser un buen marido para ella. – Dijo para que despertara.
-¡No! – Dijo nervioso. – ¡Eso sí que no! – Volvió a decir más seguro.
-Bien, entonces vamos. – Dijo Anthony a su primo y este lo siguió en compañía de Stear.
Anthony se dedicó a escoger un ramo de flores, utilizó las rosas más bonitas que encontró y formó un gran ramo, colocándolo en un florero que le encargó a Dorothy, los chicos lo miraban sorprendido por su habilidad, viendo que en poco tiempo había armado el ramo de flores más hermoso que habían visto.
-Ahora escribe una pequeña nota para Annie escribiéndole lo que sientes por ella, pero de una manera sutil. – Le dijo el rubio. Tanto Anthony como Stear esperaban con paciencia que Archie se desplayara en aquel pedazo de papel. Después de unos minutos seguía con la tarjeta en blanco.
-¡Vamos Archie! Escribe algo. – Decía Stear impaciente, al ver que solo pensaba y pensaba y no escribía absolutamente nada en ella.
-¿Pero qué!? – Decía desesperado. - ¿Qué le puedo poner en un espacio tan pequeño? – Decía exagerando sus movimientos. – Ayúdame Anthony, imagina que es para Candy. – Decía con súplica al rubio. – Tú eres el romántico. – Decía para convencerlo. Anthony sonrió de lado imaginando qué escribiría a su pecosa de ser ella la que recibiera aquellas flores.
Tomó la tarjeta que sostenía Archie y comenzó a escribir con su letra elegante y pulcra, tenía la ventaja que Archie escribía igual de bien.
-Tendré que ponerme en tú lugar y en tu actitud infantil. – Dijo Anthony para poder escribir algo a Annie. Archie lo miró agradecido y un tanto divertido por lo que le había dicho.
"Siento mucho mi comportamiento de anoche, pero ver que tu sonrisa era para alguien más me volvió loco. Archie" – Escribió simplemente en aquel trozo de papel.
-¡Pero yo no siento haberme molestado! – Dijo inconforme con lo que había escrito, era una disculpa por algo que él se sentía ofendido, no sentía haberse molestado en lo absoluto.
-Pero ella necesita que te disculpes con ella por tu comportamiento. – Dijo Anthony intentando aclararle el punto.
-Anthony tiene razón, a las chicas les gusta saber que nos equivocamos aunque no sea así. – Dijo Stear travieso a su hermano quien intentaba entender a ambos.
-Pero yo realmente estaba molesto, ¡Aún lo estoy! – Decía Archie nuevamente, necio, no creía que debía una disculpa por sus celos, él se sentía herido también por haberla visto en brazos de otro que no era él.
-Archie, Annie parece una chica tímida y dulce, frágil, que necesita que la protejan, no que la angustien. Si tú haces el papel de celoso que la agobia la arrojarás a los brazos de Wilberth y él la acogerá con mucho gusto. – Archie escuchaba atento a su primo.
-En cambio. – Dijo ahora Stear. – Si haces el papel de celoso, romántico, enamorado, aquel que cela porque quiere y ama a su chica, ella se arrojará a tus brazos. – Dijo Stear sintiéndose orgulloso de sus palabras.
-Algo así. – Dijo Anthony con una risita de medio lado. – Lo mejor es que conviertas tus celos en algo positivo. - Explicó de nuevo.
-¿Por qué no me lo dijiste antes? – Archie le reclamó a Stear.
-Porque nunca te había visto celoso. – Dijo Stear a su hermano, provocando la risa de Anthony.
-No cometas el error de alejarte de la mujer que amas por celos Archie, menos cuando ves posibilidades de salir triunfante. – Dijo ahora en forma pensativa recordando las veces que sintió morir de celos tan solo de imaginar que las sonrisas y los besos de Candy eran para alguien más.
-Es que aún no puedo soportar que se haya atrevido a darle su primer beso. – Decía necio. Anthony rodó los ojos.
-Archie, no fue lo que vi, pero si tanto te preocupa eso más vale que te dediques a ser el último al que ella bese. – Le dijo mientras Archie lo miraba no entendiendo mucho.
-Si Archie, si no puedes cambiar el hecho de que ella haya recibido su primer beso, trata de que nadie más lo haga, sé tú el último que la bese en toda su vida. – Decía Stear como queriendo sacudir la cabeza de su hermano, no cabía duda que el amor atonta a las personas y Archie era un claro ejemplo de ello.
-Tienen razón, sin embargo me cuesta trabajo. – Dijo suspirando, costándole un poco de trabajo asimilar que él no había sido el primero en besarla y más cuando él tampoco había besado nunca a una chica.
-Te entiendo. – Dijo Anthony recordando que a pesar de él haber sido el primer beso de Candy, no le gustaba mucho la idea que ella hubiera besado a alguien más, sin embargo la sola posibilidad de poder ser el único dueño no solo de sus labios sino de todo su amor lo animaban a dejar de pensar en tonterías, además él también había besado a Gabriela en alguna ocasión y descubrió que no era tan hermoso como haber besado a Candy aquella tarde en el jardín.
Continuará…
Bueno hermosas por fin llegó lo que tanto anhelaban Anthony terminó por fin con aquella relación y esta chica se fue a Chicago a seguir la fiesta con los Leagan, no la mandé a la luna porque aún no es tiempo. Espero les haya gustado este capítulo o por lo menos se hayan entretenido bastante. Espero sus comentarios de él por favor.
TeamColombia, Hola hermosas gracias como siempre por dejar su comentario y sobre todo por las flores que me avientan por ella jajaja me da gusto que les encante y sobre todo que las mantenga del techo colgadas esperando la actualización, espero que con este por lo menos sean mas pacientes jejeje. Gracias por comentar y sobre todo por leer. Un abrazo.
Mayely León, Hola hermosa, espero que estés mucho mejor y que ya puedas levantarte, y si no es así entonces espero que tengas la paciencia de seguir en cama. Espero que con este capítulo estés un poco más tranquila y manejes un poco tu ansiedad, gracias por escribir y dejar un comentario. Saludos y bendiciones.
Julie-Andley-00, Hola hermosa ya pronto se acomodarán las tres parejas, (creo XD) Espero que disfrutes este capítulo como los anteriores y si no que por lo menos te haya entretenido un poco. Gracias por dejar tu comentario, por tus flores y sobre todo por leer, te mando un fuerte abrazo, saludos y bendiciones.
Denisse Treviño, Hola hermosa, espero que estés muy bien, me alegra saber que te encantó el capítulo y sobre todo que como siempre me dejes un comentario tan entretenido (en serio adoro tu análisis de la historia) Yo opino lo mismo ese vals es de Anthony y no por bailarlo con alguien más le quitará ese honor, además yo siento que en ese momento es cuando Candy se enamoró verdaderamente de él porque ella dice algo así "El viento sopla más fuerte incluso más fuerte que cuando encontré al príncipe por primera vez" y con eso me demuestra que ella realmente lo amaba por se él y no por parecerse a su tío. Archie tiene que entender que no por su hermosa cara Annie estará a sus pies, bueno si... pero no... jajajaja ahí esta Wilberth que se lo recordará jajaja Yo también amo a Stear es un amor! me encanta esa galanura boba que tiene, sus comentarios y su sentido del humor son lo mejor me encanta, creo que después de Anthony es mi favorito por eso lo revivo también. Gracias por comentar te mando un fuerte abrazo hermosa.
Aminaabud, Hola hermosa, muchas gracias por tus palabras sé que eres una de las lectoras más fieles que he tenido desde un principio y sabes que agradezco en el alma que sigas ahí al pie del cañón leyendo y comentando las locuras que se me ocurren, aprecio mucho tus comentarios y sé que respetas mis decisiones a pesar de que difieran en algo con las tuyas. Gracias por dejar un comentario, gracias por leer y sobre todo gracias por ofrecerme tu amistad. Que bueno que te gusto el capítulo, espero que este no haya sido la excepción. Te mando un fuerte abrazo y bendiciones.
Carolina Benitez, Hola hermosa, que gusto que ya te hayas puesto al corriente con esta historia, creo que hiciste un maratón para estar al corriente no? Muchas gracias por comentar y dejar siempre un halago para mi y mis historias, agradezco que te haya gustado el dibujo jajaja sigo intentando recrear los ojos hermosos de mi rubio pero me cuesta, por eso casi en todos están con los ojos cerrados jajajaja Espero te guste el capítulo, te mando un fuerte abrazo, saludos y bendiciones.
Guest, Hola hermosa, no sé si ya has comentado antes pero me da gusto que lo hagas y sobre todo el saber que leíste mis otras historias eso me da a entender que no te recomiende las otras historias mientras sale el próximo capítulo, así que lo único que puedo decirte es paciencia, te juro que esto toma tiempo sin contar todas las obligaciones que tengo. Agradezco el tiempo que dedicas a leer y comentar, te mando un fuerte abrazo.
María José M. Hola hermosa gracias como siempre por tus palabras y sobre todo por dejar un comentario acerca de la historia aprecio tu sinceridad y honestidad al momento de escribir tu crítica. Yo también pienso que Anthony es todo un caballero y Candy una dama, y que por eso Anthony la respeta y respetaba su relación con Gabriela, y digo respetaba porque ya fin finito jajajaja GAD. Gracias por comentar y sobre todo por tus halagos, son los comentarios los que me inspiran a seguir adelante. Saludos y bendiciones hermosa.
Ale, Hola hermosa, gracias por seguir con la lectura y dejar tu comentario, espero este capítulo no te haya decepcionado, pero ya pronto la interacción entre los rubios será mucha y te aseguro que tienes que ser mayor de edad para lo que sigue. Gracias por seguir leyendo, me da gusto saber que te gusta a historia y sobre todo te entretiene un poco. Saludos y bendiciones hermosa.
En esta ocasión quiero dejarles un comentario en general a todas ustedes, pero no por ello quiere decir que es menos importante ya que aparte de agradecerles a cada una de ustedes su comentario quiero decirles que les deseo de todo corazón a cada una de ustedes que pasen una muy feliz Navidad, que espero que todo lo vivido en este año nos sirva de experiencia para abrazar con más ganas a los que tenemos al lado, a nuestra familia a nuestros hijos, padres, hermanos, esposos, a los que tengamos la dicha de tenerlos a nuestro lado, es tiempo de festejar separados, pero seguros, con salud, con amor, abrazar su alma desde lejos, quiero que reciban mis bendiciones y mis mejores deseos de paz y armonía, así como mi infinito agradecimiento por leer y comentar cada una de mis historias. Gracias a cada una de ustedes por compartir su sentir y su inconformidad con lo que escribo, gracias por enviarme sus bendiciones y sus buenos deseos, gracias por sus apuros y ansias y por no tener la paciencia de esperar más de cuatro días sin actualización (creo que lo extenderé más jejejeje) gracias por estar aquí, por leer, por comentar, por haberte convertido en una amiga a la distancia y espero así lo festejen, sanas y salvas en su hogar. FELIZ NAVIDAD!
Denisse Treviño, Julie-Andley-00, TeamColombia, Mayely León, Aminaabud, Carolina Benitez, Silandrew, StephanySchreave, TamyWhiteRose, Eliana Cristina, María José M, Claudia Brambilla, Alyvenus, Caro Graham Salazar, Diana Carolina Herrera, EveStru1213, Flakitamtz, Flor Mares, Lune Foncee, Power Moon Cristal, Rocssy, HaniR, jenny Leegan, KT1947, Kathyan, Katty Gonzales, Lizbeth Haruka Brower, London-Cat-00, Mili Go, Miliperu, Miyoya, Prisy, Roxana Ximena Montejo Ugaz, Sakura Hayashi2, arleniferreyrapacaya, judithtorres, lilykuran, moonlove86, rosarioescobar, Serena Candy Andrew Graham, Ster Star, jenfer, dvildead, chibely, kattytyt, moonlove86, sussysen, sharkywhite78, dianixita, marinesummer, Luz Nelly Rojas, Mia811, BloodyDarkRose9, ElektraRan, Pringis, Zafiro Azul Cielo 1313, nadieska, sakurayosky252 y Guest.
Gracias a cada una de ustedes que agregaron o siguieron mis historias a sus favoritos, espero no haber olvidado a alguien y si es así me disculpo. Gracias por acompañarme en este camino que emprendí hace dos años y que sigo recorriendo y aprendiendo. Espero sigan conmigo hasta donde me alcancen mi imaginación o su interés. Mis más sinceras bendiciones e infinito agradecimiento.
FELIZ NAVIDAD 2020
GeoMtzR.
