Disclaimer: los personajes no me pertenecen ni el mundo de Attack of Titan, todos los derechos van para Hajime Isayama.
CAPITULO ONCE
SIETE MESES ANTES DEL FENÓMEMO DE AMNESIA GLOBAL – DISTRITO STOHESS
EREN
Lo había logrado. Eren se las había arreglado para transformarse en un titan, al menos su parte superior, y absorber el capullo de cristal en el que se refugiaba Annie. Y ahora que los restos de su titan se desintegraban, Eren se unió junto a Armin para observar y anticipar el despertar de Annie.
Annie salió totalmente inmóvil de su capullo como peso muerto, empapada sin emitir ningún sonido salvo el pesado golpe al chocar su cuerpo, ni siquiera respiraba, para temor de algunos. Pero pronto un sonoro jadeo escapo de su boca, seguido de constantes toses secas. Una exhalación, como la primera que das cuando sales a la superficie después de haber estado sumergido en el agua lo suficiente como para que tus pulmones quemen.
- Al parecer sus órganos respiratorios dejaron de trabajar cuando se encerró en la capsula -Hange murmura asombrada acercándose a su lado- Y ahora sus pulmones batallan por retomar el ritmo.
Cuando la respiración de Annie se hace establemente regular, ésta finalmente abrió los ojos y empieza a removerse con movimientos letárgicos.
- Su cuerpo parece haber perdido parte de su motricidad -indica Hange- Pero considerando lo estable que es su respiración ahora, solo es cuestión de tiempo que sus miembros vuelvan adaptarse. ¡Asombroso! -susurra ella emocionada antes de dar un par de pasos al frente- ¡Buenos días Annie! ¡¿Me escuchas?! -exclama en voz alta Hange.
Annie solo ladea la cabeza en su dirección antes de asentir levemente mientras hace un intento de incorporarse con la ayuda de sus brazos, pero estos débilmente se doblan bajo su peso.
- Te daría una mano, pero no estoy segura de que sea prudente -señala Hange con una sonrisa de disculpa.
- No hace falta -contesta Annie con voz seca y ronca mientras logra incorporar su torso y recostar su espalda al muro a su espalda. El esfuerzo por hablar la hace caer en otro ataque de tos.
- Diablos, de verdad te ves mal. ¿Se siente igual? -pregunta inocentemente Hange.
Cuando el ataque de tos cede, Annie solo los contempla con sus parpados caídos. Sus ojos se abren ligeramente al advertir, lo que hasta un momento pensó que era una reunión de cuatro.
En el gran sótano donde habían decidido despertar a Annie se encontraban desperdigados entre las paredes varios miembros de la policía militar y la legión, con sus EM3D y armas dispuestas a cualquier eventualidad. Entre ellos se encontraban los miembros restantes del Escuadrón de Operaciones Especiales.
- ¿Te gusta la bienvenida? -pregunta con evidente sorna el capitán Levi mientras se acerca a Annie.
- Supongo que decir que no voy a hacer nada, no ayudara mucho -contesta ella con voz cansada- En realidad no puedo, no por el momento.
- ¿Y cuándo puedas? -interviene Eren sin contenerse- ¿Qué harás? ¿Piensas intentar escapar de nuevo?
- No tengo ganas -Annie niega con la cabeza y la deja recostar contra la pared.
- ¡Oh! Que bien que te muestres tan razonable inmediatamente después de tu despertar. -Hange tamborilea un dedo en su barbilla- Aunque no sé si eso significa si tu cerebro estará reaccionando como debería. Tu primer instinto seria la supervivencia…
- Concéntrate Hange -reconvino Levi.
- ¡Oh bien! -Hange se sacude de su lapsus científico- Annie, una pregunta: ¿estás dispuesta a contestar todas y cada una de nuestras preguntas? Con la verdad que no falte decir.
Hange inclina su cuerpo para tener una línea directa al rostro de Annie, esta simplemente le sostiene la mirada.
- Puedo responder. Aunque hay cosas que no puedo revelar.
Levi chasquea su lengua.
- Veremos.
Una sombra de temor se cierne sobre el semblante de Annie.
- Veamos. Primero necesitamos actualizarte de los hechos desde tu auto enclaustramiento. Es justo que sepas que tus probabilidades de escapar son nulas, tus compañeros se han ido -empieza Hange mientras se sienta con las piernas cruzadas en suelo.
Annie sacude la cabeza.
- No es necesario. Armin me mantuvo al tanto. Sé el destino que encontró Bertolt y que Reiner escapo de vuelta.
Hange voltea con sorpresa a mirar a Armin. Este se ve tomado fuera de guardia por un momento antes de admitir con embarazo:
- No pensé que ella fuera capaz de escuchar. Lo siento, comandante -termina mientras se inclina ante ella.
- No te preocupes, Armin -Hange regresa su vista a Annie- Nos ahorraste un montón de tiempo. Lo creas o no, pensaba contar cada detalle. Ella necesita saber la gravedad del asunto y la imperiosidad con la que requerimos respuestas. -La mirada de Hange se transforma en una completamente seria- Es mejor que cooperes. Si sientes, aunque sea una pizca de remordimiento, nos brindarás la información que nos ayudará a ganar. Olvida tu lealtad y honor a tu país, ellos te olvidaron aquí para morir.
- No me puedes quebrantar de esa manera -Annie niega con una mueca de sonrisa- No me convertí en guerrera por amor a mi patria. No tengo lealtad con nadie.
- ¡No seas hipócrita! -Eren expresa con desprecio- ¡Tu aparente falta de lealtad solo valieron la vida de cientos de los nuestros!
- Soy una herramienta -constata Annie encogiendo su hombro- Solo lo hice lo que hice para poder volver a casa.
- A quien te espera en casa -señala Armin.
Como un dato curioso y relevante para la operación, Mikasa les había informado de un charla que había tenido con Annie en sus tiempos de reclutas. Annie había perdido su anillo, el cual Mikasa encontró y devolvió no sin antes de advertir la peculiaridad de este y preguntar por ello a su dueña. En pocas palabras, ese anillo no solo suponía un instrumento militar camuflado sino que contenía un valor especial para ella porque era regalo de una persona especial para ella. El padre de Annie.
Annie parpadea con parsimonia hacia Armin antes de asentir lentamente.
- Pero ya no hay caso. Ustedes o ellos, a eso se resume todo esto.
Su comentario no fue bien recibido, al parecer Annie olvidaba que estaba en un cuarto lleno de soldados que la detestaban y solo esperaban que ella les diera la mínima sospecha para rajarle el cuello. Los gritos para que iniciaran la tortura para sacarle las respuestas o que simplemente la mataran en el acto por inservible no se hicieron esperar.
En medio del caos, Hange se acerca lo suficientemente cerca a Annie para hablarle en voz tan baja que Eren apenas fue capaz de escuchar.
- ¿Y qué dirías si trajéramos a esa persona querida tuya aquí a salvo? -Annie la mira con sorpresa- Quiero tu cooperación -Hange alza sus palmas- Y estoy dispuesta a negociar con el mismo diablo por ella. Después de todo somos los demonios del Paraíso. -resalta ella con un brillo macabro en la mirada.
Con esas palabras Hange dio inicio al trato que ahora los llevaría al siguiente movimiento de la Legión. Un trato que no tenía contento a más de uno y que provoco tantos debates y oposiciones que estuvieron a punto de neutralizar todos sus movimientos. Pero la persuasión de Hange, el apoyo de general del ejército Darius además de la gobernante de las murallas Historia, permitieron el inicio de la siguiente expedición.
Ahora debían traer al padre de Annie a la isla a cambio de la información y cooperación de Annie.
Absurdo. Negociar con un asesino, piensa Eren con amargura ante los eventos del día.
Expedición No. 60
Más allá de las Murallas – Hasta el mar
Objetivo: Explorar las tierras más allá de los muros y confirmar la hipótesis de un "mar" existente.
Nota: el Escuadrón de Operaciones Especiales se encargará de la custodia de la cautiva Annie Leonheart, cualquier incidente que ocurra con ella recaerá bajo la responsabilidad del mismo.
Entreguen sus corazones,
Comandante Hange Zoe de la Legión de Reconocimiento
