Había olvidado que Draco era el rey de las escondidas. Tan bueno que ni un solo alma sabía donde se encontraba, que día se había ido o siquiera donde.
Ese rubio solía ser así desde que se conocieron, en un abrir y cerrar de ojos podía desvanecerse, eliminar todos los papeles o la información de él y darse por muerto. Como si hubiese sido siempre un sueño.
Después del divorcio con Ginny, ahora su ex-esposa, el cual duró menos de medio mes, harry quería concentrarse para encontrar a Draco pero creer que todo iría bien era sólo un sueño absurdo para el Salvador del mundo mágico.
Pese a haberse divorciado bajo muy buenos términos y que toda la familia Weasley comprendiera su situación y su pasado, ser perdonado y ayudado por ellos, fue lo que le dio los ánimos para levantarse e ir a buscar a su ex-pareja, el amor de su vida y muy pronto su futuro esposo.
Pero enserio no contaba con todo el caos que el mundo había hecho por su reciente divorcio, el cual no era de conocimiento público pero que, como siempre, Rita Skeeter había sacado a la luz. Ella escribió un artículo sobre eso y cuando el mundo lo leyó, hubo una intensidad de rumores en el profeta y otras revistas, y más cuando Harry quiso viajar fuera del país.
Pero no todo termina ahí, pues Hermione le había dado la mala noticia de que Draco se había esfumado, no tenía registros, papeles, nada. Era como si nunca hubiese pisado Londres desde la guerra, o siquiera en Francia. Y allí las palabras del rubio llegaron a su mente.
¿y ahora como encontraría a Draco?
Todo se había perdido, casi resignado llegó a la madriguera, Molly aún lo recibía con una enorme sonrisa y mucha comida, al ver su estado de ánimo, lo abrazo y él no pudo evitar corresponder ese abrazo.
¿y ahora como iba a buscar a una serpiente escurridiza que le encantaba camuflarse? ¿cómo lo recuperaría si este desaparecía de la faz de la tierra con sólo un chasquido?
ᅳes como un fantasma ᅳmurmuro mientras era consolador por la matriarca de los Weasley.
ᅳya, cariño. Estoy segura de que pronto lo encontrarás.
ᅳno se por donde empezar a buscarlo ᅳsolto un suspiro lastimero ᅳhe pasado años lejos de él que empiezo a pensar que deje de conocerlo o nunca lo he conocido, y no se si merezca volver a su vida después de todo el daño que le cause, pero aun asi quiero encontrarlo aunque no estoy seguro de si merezca hacerlo.
ᅳeso chico es el indicado para ti, Harry ᅳdijo la mujer mientras le acariciaba los cabellos de manera maternal como lo hacía con George en su cumpleaños cuando lamentaba la pérdida de su hermano ᅳ él realmente cambio por ti. Recuerdo cuando vino a disculparse por todo lo que su familia nos hizo, tenía esa mirada sincera pero melancólica, me sonrio de manera amable y nos dijo a Arthur y a mi "gracias por permanecer al lado de Harry y ser su familia", pude notar esa sinceridad al escuchar tu nombre de sus labios. Se que realmente te amaba y también tengo la sensación de que lo encontrarás.
ᅳpero yo lo dañe tanto. Y a su hija.
ᅳoh, Harry. Ginny esta bien, ella es fuerte, te quiere pero también quiere lo mejor para ti, ella no está resentida, te entiende.
ᅳpero..
ᅳno, Harry. No pienses en los demás ahora, la guerra ya terminó hace bastante, ahora es tu deber pensar en ti, no en los demás. Es tu turno de ser feliz y sincero con todo. La carga de este mundo ya no está en tus hombros, debes aprovechar y ser feliz antes que la muerte toque tu puerta.
ᅳgracias.
ᅳno hay de que, cariño, ahora come antes de que se enfríe.
El sonrio de cierta manera reconfortado, le alegraba que nada haya cambiado después de su divorcio, por que aunque si hubiese renunciado a todo y a todos por el rubio, aún así se hubiese sentido muy sólo sin el apoyo de todos ellos, a quienes consideraba parte de su familia.
Y así, pasaron meses sin saber nada del rubio, nadie sabía nada, y Harry admiro eso, tanto como lo maldijo ¿cómo es que era tan bueno como para esconderse? E intentando hacer memoria de donde encontrarlo, llegó a una conclusión.
Había una sola persona que conocía que sabía que Draco apreciaba, cuidaba y confiaba, con una sonrisa y la esperanza creciendo se apareció en la casa de Lovegood donde vio a una rubia cabellera sentada en uno de los escalones de la escalera que conducía a la puerta de entrada.
ᅳ¡Luna! ᅳgrito y la antes mencionada se sorprendió al escuchar su nombre pero al ver al moreno solo le sonrio dándole la bienvenida, como si lo estuviera esperando desde hace mucho.
ᅳhola, Harry ¿cómo estas?
ᅳLuna, necesito tu ayuda, quiero encontrar a Draco.
Vio como la rubia bajaba la mirada, algo preocupado se acercó a ella y la tomó de la mano, tardó unos minutos antes de que ella lo mirara a los ojos, con una mirada triste, algo inpropio en ella.
ᅳno me lo dijo, Harry.
El mundo pareció parar para el moreno, sentía el ambiente más pesado y la esperanza caminando lejos de él otra vez, su sonrisa se desvaneció y una mueca triste la reemplazó.
ᅳesta vez, incluso aunque le dije que iría con él no me dejó, fuimos a despedirle en la mansión Malfoy la mañana siguiente a la fiesta de primavera. Sus amigos también fueron a despedirlo, pero sólo dejo que Neville lo acompañará al aeropuerto, y él tampoco sabe nada. Lo siento.
ᅳesta bien ᅳsu voz temblaba, había perdido la esperanza de encontrarlo, todavía había ese deseo de encontrarlo pero su inseguridad le hizo pensar ¿y si no lo encontraba nunca? ¿y si se olvidaba de él?
ᅳHarry ¿te rendiras?
¿rendirse? Eso jamás. Draco jamás dejo de amarlo, incluso cuando él no podia recordar nada de su relación, el otro lo amo incluso bajo ese tormento, sacudió la cabeza una y otra vez decidido. No había pedido el divorcio por nada, no se tendría, por que si se rendía entonces ya jamás podría mirarse al espejo.
ᅳde eso jamás. Buscaré incluso bajo las piedras hasta encontrarlo, y lo traeré de regreso, nos casaremos y tu serás la madrina de la boda. ᅳdijo tan seguro de sí y la sonrisa que le dedicó Luna fue una tan enorme, sus ojos brillaban con esperanza. No la defraudaria.
