Les traigo nuevo capitulo :D

jupy: Sii, ambas conversaciones son necesarias.

mony17: En este cap y el próximo hay destrozos ;) ¡También me gusta mucho que la apoyen!

Rini Chiba: ¡Me alegro de que te haya gustado! Y que este capitulo sea lo que pensabas (ya que dijiste en el adelanto que ya no sabías que pensar jajaja) Sips, Jasper se encargó de que todo estuviera en condiciones si Charlie busca. Lo de la casa, bueeeeeno, este cap la tiene :D

Jade HSos: Exacto, Charlie tiene motivos validos para dudar.

Chikkita: A mi no, nosotras lo vemos desde otro modo porque entendemos lo que pasó pero si un novio deja a tu hija sumida en semejante depresión no creo que sea fácil de aceptar de nuevo al chico.

Car Cullen Stewart Pattinson: Creo que muchos de equivocaron en el cap pasado, con las mejores intenciones, pero aun así... Tiene sentido que hablen, ¿Cierto? Al menos Charlie se merece algo más.

NaNYs SANZ: Definitivamente todos se quedan mas tranquilos así.

ClaryFlynn98: Puse algo de la conversación de Bella y Alice en este cap para quienes me preguntaban que habían hablado :D

Lore562: ¡Me alegro!

Little Saturnito: ¡Gracias por tu ayuda con la historia inventada! Es un capítulo que me emocionaba mucho que leyeran :D

CelyJoe: Si, muchas explicaciones se deben entre ellos. Charlie merece más.

rjnavajas: El momento del baño también fue mi favorito jajaja. También lo entiendo a Charlie, merece algo mas de explicación, si bien es una mentira la esencia es la misma, su hija está bien.

Sther Evans: No los hagamos sufrir más...

Isis Janet: Parece que van a calmarse :)

Tata XOXO: Creo que Charlie merece algo de tranquilidad, es una mentira la historia pero llevarle tranquilidad a Charlie me parecía algo importante.

EmilyChase: ¡Si! Es lo que pienso, era una conversación necesaria :) y acá les dejo la conversación de Bella y Charlie.


Capítulo 13

Bella's P.O.V

Me duché rápidamente y bajé, Charlie estaba recibiendo la pizza y luego la llevó a la cocina. Agarré una lata de cerveza para él y refresco para mí, nos acomodamos en la mesa para cenar. Un silencio incomodo se instaló entre nosotros.

— ¿Sabías sobre los abuelos de Edward cuando se fue? — preguntó luego de aclararse la garganta abriendo la caja de pizza.

— Sabía — murmuré — No me sorprendió…—dudé — Demasiado lo que pasó —

— ¿Siempre fue así? — preguntó — No parece un chico inseguro —

— Tiene días, no quiere preocupar a Carlisle y Esme — hablé. Di un mordisco a mi porción de pizza solo para buscar algo de tiempo. El dolor de hablar de ese tiempo, incluso aunque hubiera una historia falsa en medio, era mucho.

— ¿Y ellos estuvieron de acuerdo en que se fuera? Lo siguieron — señaló

— ¿No me hubieras seguido tú? — pregunté — Era algo que él iba a hacer, con o sin su apoyo — respondí

— Pero ninguno de ellos habló contigo — negó molesto.

— Edward lo prefirió así, hubiera sido doloroso —murmuré — Hablé con Alice sobre eso, y Emmett se ofreció a golpearlo si quiero — me encogí de hombros.

— Le dije que iba a dispararle si te volvía a herir— admitió

— ¡Papá! — exclamé

— Me respondió que me diera prisa porque el mismo iba a buscar su muerte, fue perturbador — aseguró. Sentí la angustia y el dolor apretar mi pecho, cerré los ojos intentando tranquilizarme — ¿Algo que no sepa? — preguntó Charlie

— No — respondí aclarándome la garganta

— ¿Por qué dijo eso Bella? — preguntó

— No lo sé — mentí

— ¿Bella? ¿Intentó alguna locura? — preguntó Charlie — No quiero más mentiras —

— Puede que lo haya pensado — murmuró — Pero no llegó a más —

— Eso no me agrada — negó

— Su vida se había puesto de cabeza en muy poco tiempo, lo querían alejar de los Cullens y había terminado conmigo por eso, y en medio de todo eso descubre que no fue más que un intento de chantaje — hablé — Y discutió con Alice porque ella quería hablarme, y cuando descubrieron que Edward había entrado en depresión fue cuando ella vino a buscarme — mentí.

No me gustaba mentir pero entendía el punto de Edward, darle explicaciones a Charlie sin alejarme de la verdad más de lo necesario.

— ¿Creyó que tú lo ibas a sacar de ese estado? Tú estabas igual — recordó

— Lo sé — suspiré — Porque Edward…— dudé — La última vez que nos vimos dijimos cosas horribles, él creía que yo lo odiaba, pero jamás lo odie. No puedo odiarlo —

— Deberías haberlo odiado — aseguró

— Edward hizo todo creyendo que estaba haciéndome un bien, creyó que merecía estar con alguien que…— dudé — Que tuviera menos complicaciones —expliqué — No es una mala persona, no es una persona egoísta sino todo lo contrario — aseguré — Por eso creyó que dejarme fuera de su problema era lo mejor para mí—

— Aún no confío en él — aseguró Charlie — Pero lo que hizo esta tarde fue bueno, habla bien de él y voy a darle el beneficio de la duda — asintió Charlie — Pero en el primer momento en que vea alguna actitud extraña —

— Eso no va a pasar papá — lo interrumpí — Edward está conmigo, está bien, ambos lo estamos —

— Edward necesita terapia, no puedo permitir que alguien que sea inestable este cerca de ti Bella — aseguró — Quiero que me prometas que va a ir —

— Estoy segura de que Esme y Carlisle ya se lo dijeron —expliqué. Al menos si Edward fuera humano ese hubiera sido el primer pedido de sus padres

— ¿Va a ir? — preguntó

— Eso creo — concedí de forma ambigua — Y respecto a ti revisando mi habitación…—

— No estaba revisándola — gruñó — Solo escuché un ruido, entré y encontré la ventana abierta, la lluvia había humedecido un poco lo que estaba cerca de la ventana y entre esas cosas los libros — explicó — No quise invadirte, pero cuando leí la nota…—

— ¿Vas a confiar en mi ahora? — pregunté

— Supongo —suspiró— ¿Recuerdas lo que te dije de cenar los tres? —

— Lo recuerdo, pero creo que ustedes ya hablaron lo suficiente — negué

— ¿Le dijiste de mi invitación? — preguntó ignorando completamente mi comentario.

— Lo hice — asentí

— ¿Y bien? ¿Va a venir? — insistió

— Si papá, va a venir — suspiré.

— Bien, ¿Qué tal el viernes? — preguntó

— Le voy a decir — asentí

Luego de lavar los vasos de la cena subí, logré retener las lágrimas hasta cerrar la puerta y me dejé caer contra ella dejando las lágrimas salir libremente.

Estaban siendo día de mucha emoción, muy movilizantes, no había visto a Edward perder el control como ayer nunca, mucho menos había hablado con Alice y Esme del modo en que ayer había hablado.

- - - Flashback - - -

— Bella, estoy realmente enojada contigo — habló Alice.

— Puedo entender eso — asentí con una mueca

— Discutí con Edward, mucho, cuando se fue — confesó sentándose frente a mí en la cama — Pero todos teníamos mucho de que ocuparnos, Jazz se sintió horriblemente culpable. Tengo que admitir que descuidé un poco a Edward por eso, aunque en realidad no estoy segura de si algo hubiera cambiado si me hubiera dedicado por completo a Edward —

— No creo que hubiera cambiado — negué — Jasper no tenía que sentirse culpable, yo debí ser más cuidadosa —

— En realidad creo que todos debimos haber hecho algo que no hicimos, cuando vi la decisión de Edward…—dudó— Él la había tomado, nosotros no podíamos hacer mucho sin delatarnos — suspiró — ¿Quedarnos contigo? ¿Quedarme yo contigo? — preguntó de forma retorica— Eso nos podría haber complicado las cosas y por mucho que me molestara sabía que lo mejor para protegerte y protegernos era ir con ellos — suspiró— Pero siempre supe que la separación no iba a ser definitiva. Por supuesto que la decisión de Edward era firme, pero considéralo una intuición —

— Ves el futuro, es más que una intuición — señalé

— No me refiero a eso, incluso con la visión de que Edward no iba a volver a acercarse a ti supe que no la iba a mantener, solo era cuestión de tiempo — prometió — Pero él… me prohibió mirar tu futuro, interferir en el y mientras que su decisión siguiera firme accedí a eso — explicó — Nunca imaginé como tú estabas, veía a mi hermano destruido, Jazz sufría por su culpa y por el dolor de Edward y él decidió alejarse de nosotros también —

— ¿Por qué? — pregunté sintiendo mis ojos llenarse de lagrimas

— ¿Estar entre parejas que se aman cuando el ya no estaba contigo? — aventuró — Eso fue lo que todos pensamos, además de qué nuestros pensamientos no dejaban de reprocharle su decisión, lo cuestionábamos todo el tiempo pero después de todo era su decisión y no había nada que pudiéramos hacer nosotros si él no quería volver —

— Me pudiste haber dado la elección a mí — murmuré. Un par de lágrimas cayeron por mi mejilla

— ¿La eternidad? ¿Seguirnos? — preguntó secando mis mejillas — Bella, hubieras odiado ser convertida de ese modo y aún más hubieras odiado la eternidad si Edward no recapacitaba. Créeme, viví muchos años sabiendo de la existencia de Jasper pero sin poder acercarme a él y odié cada minuto estar lejos de él, si Edward no accedía a regresar al menos tenías la opción de una vida humana normal —

— Normal sin Edward — señalé

— Si, pero es mejor 60 años humanos sin el amor de tu vida que una eternidad sin él — aseguró — Sé que no soportaría la eternidad sin Jasper, no iba a permitir que tu pasaras eso —

— El dolor duraría para siempre — murmuré

— Exacto, ¿Por qué crees que Edward fue a los Vulturis? — preguntó acomodando mi cabello— El creyó que ibas a olvidarlo pronto, que alguien más iba a aparecer en tu vida e iba a hacerte feliz y permitirte una vida más alejada del peligro —

— Eso es ridículo — hablé con la voz entrecortada. Alice pasó un brazo por mis hombros

— Lo es Bella, pero cuando un hombre ama como hace Edward hace cosas ridículas — prometió — Jasper me ofreció alejarse de mi cuando no lograba adaptarse a la vida vegetariana, Emmett haría cualquier cosa que Rose quisiera y Carlisle conoció a Esme siendo humana y jamás se acercó a ella sabiendo que la eternidad no es lo que muchos quieren —

— Jasper también es ridículo, Carlisle también — aseguré — Rose jamás le pediría a Emmett que se aleje de ella —

— Cierto, eso es cierto ahora — asintió— Pero para llegar al día de hoy todos hemos pasado por mucho, amo a mi esposo pero muchas cosas han sido difícil. ¿Me arrepiento? Nunca, de absolutamente nada, Jasper es todo lo que puedo pedir y pasaría todo de nuevo solo por estar junto a él —prometió— ¿Tu? ¿Volverías a pasar todo? —

— Juro que si — sollocé

— Esa es tu respuesta cuñada, el destino es caprichoso pero cuando dos personas se pertenecen no hay nada que los separe — prometió— Incluso aunque lo intenten y sean ridículos durante el proceso. Pero nada es lineal en esta vida, hemos tomado las decisiones que creemos son mejores pero cuando cambiamos la decisión el futuro cambia con ella, a veces se interviene como hice yo al llevarte a Italia porque esa decisión de Edward no hubiera podido ser cambiada, otras, como que él se fuera son parte del proceso —explicó— No me agrada y sé que a ti tampoco, pero he aprendido que a veces debemos intervenir y otras veces las cosas solo suceden y no hay nada que puedas hacer por evitarlas —

Luego de nuestra conversación Esme había entrado y me había pedido abrazarme, me dejé consolar con el amor de madre que desbordaba de su cuerpo.

- - - Fin del flashback - - -

Unos minutos después me puse de pie y me sequé las lágrimas, busqué ropa limpia y envié un mensaje a Edward antes de ir al baño.

[Ven] Bella.

Necesitaba recuperarme antes de que llegara.

Edward's P.O.V

Estaba realmente enfadado con Alice, ella y Emmett montaban guardia sentados a mi lado, los tres en el sofá de la sala. Jasper intentaba calmar mis emociones, estaba nervioso y preocupado.

— ¿Nunca te han dicho que calmar a la gente suele alterarlos más? — pregunté molesto. Me ignoró aumentando su poder en mí — No necesito tu calma — aseguré

— Sé que sí, ahora cierra la boca —pidió.

"Alice y Emmett se sienten culpables por no haber defendido a Bella cuando debieron. Sino lo haces por ti hazlo ellos, también por Bella, si pidió tiempo a solas con su padre dáselo" Jasper

Apreté mis labios.

Una hora después finalmente Bella dejó que me soltaran, corrí a casa de Bella a mi máxima potencia, necesitaba abrazarla pronto.

Entré por la ventana, no estaba allí, estaba en la ducha. Charlie estaba abajo frente al televisor, Bloqueé rápidamente su mente intentando mantener mi promesa de no espiar.

El cuarto aun olía a un poco de sal, ella había estado llorando aquí. Me senté sobre la cama justo frente a la puerta. Me sentía extremadamente tentado a ir por ella justo ahora pero estaba bastante seguro de que ella había envido el mensaje justo antes de meterse en la ducha de forma intencional.

Esperé impaciente.

Finalmente la ducha fue cerrada, escuché el susurro de la toalla y sus pasos. Se cepilló el cabello, lo secó con la secadora y se lavó los dientes. ¿Estaba nerviosa? ¿Por eso parecía estar haciendo tiempo? ¿Debía mirar la mente de Charlie?

Cerré los ojos con fuerza. No, ella me había pedido que me mantuviera lejos de la mente de su padre y eso iba a hacer.

Finalmente la puerta del cuarto se abrió y una preciosa castaña entró mordiéndose el labio, abrí los brazos para ella en cuanto dejó sus cosas de aseo y me miró.

Rápidamente estuvo sobre mí con una pierna a cada lado de mi cadera abrazándome con todo su cuerpo, mis brazos se apretaron a su alrededor manteniéndola contra mí. Nos mantuvimos en la misma posición unos cuantos minutos, solo sintiéndonos.

— Charlie cree que quisiste hacerte daño — murmuró

— Lo sé — respondí

— No le agradó pero le aseguré de que no tiene nada de qué preocuparse — comentó— Necesitas decirte que estás haciendo terapia —

— De acuerdo — asentí— ¿Y respecto a nosotros? —

— Dijo que va a darte el beneficio de la duda — comentó — Y… me recordó lo de la cena —

— Tu solo di cuando — pedí

— Viernes, eso parece —murmuró.

— Muy bien amor, viernes — asentí. Acurruqué a Bella bajo las mantas y la apreté contra mi pecho — ¿Qué más vas a contarme? —

—Nada más, es lo único relevante — aseguró

— Bella…— hablé en tono de advertencia.

— Edward, prometiste mantenerte fuera — recordó. Solté un suspiro.

— Lo sé, pero aun así…—dudé deslizando un dedo por su mejilla — Quisiera saber —

— No hice que una vampira te vigilara para ahora contarte yo lo que hablamos — aseguró

— ¿Una? Tenía a tres vampiros vigilándome — protesté

— ¿Quiénes? — preguntó

— Alice, Emmett y Jasper. En cuanto Alice dijo que no podía salir de su vista Emmett y Jasper estuvieron a su lado — expliqué

— Eso debió ser digno de ver — rio

— De no haber estado tan molesto si — acepté— Rose pasó un buen momento a mi costa —

— Me alegro traer diversión a su vida — aseguró. Deslicé mis dedos por su mandíbula y su nuca.

— ¿Estas bien? — pregunté suavemente.

— Lo estoy, todo está bien — prometió. Besé sus labios con dulzura y succioné su labio inferior entre los míos.

— De acuerdo, descansa amor de mi existencia — asentí besando su cabello. Soltó un suspiro cuando comencé a tararear su nana.

Al besarla la mañana siguiente su olor cambió, me alejé de ella curioso

— ¿Ocurre algo? — preguntó

— No, todo está bien — prometí. Estaba seguro de que estos últimos días nos habían alterado lo suficiente para desearla con desesperación, estaba bien, estaba bajo control.

— ¿Estas seguro? — insistió.

— Seguro, voy a casa y vengo por ti — señalé. Me despedí con un beso en sus labios y salté por su ventana corriendo hasta la casa Cullen. Luego de cambiarme de ropa bajé por las escaleras rumbo al Volvo, me monté en él y fui hasta Bella.

— Hola —sonrió entrando al auto. Su olor volvía a ser intenso y atrayente, quería entrar y hacerle el amor. Fruncí el ceño — ¿Por qué estas ocultándome algo de nuevo? — preguntó molesta

— Hueles…—dudé acercándome a ella. Besé sus labios — Hueles distinta —

— ¿Distinta? — preguntó confundida

— Si es…— dudé — Hueles bien —

— Oh, qué bien. Al parecer ayer olía mal — habló cruzándose de brazos.

— No, no, no quise decir eso — respondí descruzando sus brazos. Apoyé su mano en mi mejilla — Hueles deliciosa — murmuré inclinándome para besarla — Pero no deberías oler así —

— Me estás confundiendo — aseguró

— Nada, olvídalo — pedí alejándome de ella. Arranqué el auto y conduje al instituto, aparqué al lado del auto de Alice y bajamos.

— Pareces confuso — habló Jasper.

— Está extraño — asintió Bella. La miré molesto

— ¿Dormiste mal hermanito? — sonrió Alice.

— No molestes duende — murmuré.

Mike alzó su mano a la distancia saludando a Bella, ella se lo devolvió con una sonrisa amable. Fruncí el ceño, esto me resultaba familiar pero eso era imposible.

— ¿Celos? — preguntó Alice divertida

— Más confusión — respondió Jasper divertido. Le gruñí.

— Oye, calma amor — pidió Bella colocándose frente a mí, apoyó sus manos en mis mejillas y me hizo verla a los ojos — ¿Qué ocurre? — preguntó suavemente.

— No lo sé — murmuré recargando mi frente en la suya.

Olí volviendo a obtener ese delicioso olor en ella. No estaba en su periodo fértil, no era tan potente y desquiciante pero si era lo suficientemente intenso para desear hacerla mía en este momento y no solo una vez. Además, las pastillas anticonceptivas deberían estar trabajando para que ella no oliera de ese modo.

— ¿Algún pensamiento? — preguntó. Una ola de calma se extendió sobre nosotros.

— No — murmuré deslizando mis manos por debajo de su abrigo, necesitaba tocar su piel. Se estremeció cuando mis dedos rozaron la piel de su cadera, su olor se intensificó y besé sus labios.

— No monten un espectáculo — pidió Alice cuando Jasper la hizo caminar hacia el edificio.

— Amor, hueles increíble — murmuré

— ¿A qué? — preguntó

— A ti y a mí, mucho — respiré contra sus labios volviendo a besarla.

"Vaya que si la besa" Eric

— ¿Qué ocurre? — preguntó cuándo me alejé y saqué mis manos de debajo de su abrigo.

— Estamos en el instituto, en el parqueadero — hablé.

— Cierto — murmuró ruborizada bajando la vista. Pasé mi brazo por su cintura atrayéndola contra mi pecho, se acurrucó contra mí.

— No deberías oler así, no entiendo porque pasa — aseguré molesto

— Tomé las pastillas con regularidad —señaló

— No es tu periodo fértil, no estoy tan descontrolado — expliqué — Es algo menos desquiciante, pero allí está, lo huelo y como si no fuera suficiente también me huelo en ti —

Sonó el timbre del inicio de clases.

— Ven, entremos a clases — pidió entrelazando nuestros dedos. Me dejé llevar hasta el edificio y entramos a la primera clase, historia.

Mi mano se mantuvo en su muslo de forma posesiva durante nuestras clases, el olor de su excitación estaba presente potenciando el dulce y tentador aroma que su cuerpo desprendía hoy.

¿Besos en el armario del conserje serían una buena experiencia de años humanos? Mi móvil vibro, abrí el mensaje.

[Bella va a gemir lo suficientemente alto para que los escuchen] Alice.

Gruñí guardando mi móvil. Bella me miró curiosa preguntándome con la mirada si estaba bien apoyando su mano sobre la mía en su muslo.

— ¿Algún comentario señor Cullen? — preguntó el profesor.

— Nada — negué con la voz más ronca de lo que pretendía. La mano de Bella se apretó sobre la mía y sus ojos brillaron de puro deseo.

— Silencio clase — pidió el profesor silenciando un par de voces en el fondo.

Miré nuevamente mi libro de texto concentrándome en las palabras que había allí. El timbre sonó anunciando el final de la clase y el inicio del almuerzo, recogimos nuestros libros y caminamos hasta los lockers, guardamos todo allí antes de ir al comedor.

Nos pusimos en la fila para comprar la comida y escondí el rostro en el cuello de Bella.

— ¿Qué fue lo de clase? — preguntó

— Consideré lo suficiente el llevarte al armario del conserje para que Alice lo viera — reí besando su piel. Disfruté del temblor en el cuerpo de Bella. Me alejé cuando un par de pensamientos me alertaron de lo íntimos que nos veíamos.

— ¿Por qué no me llevaste? — preguntó.

— Haces muy difícil que me controle Bella — aseguré acomodando un mechón de su cabello detrás de su oreja. Tomé mi móvil y se lo pasé a Bella mostrándole el mensaje de mi hermana.

— Ya veo — murmuró avergonzada pasándome el móvil de nuevo.

— Sería bueno que Charlie y Carlisle no fueran llamados por conductas inapropiadas — aseguré

— ¿No es parte de las experiencias de los buenos años? — preguntó

— Bella, intento comportarme, ayúdame — pedí haciéndola caminar en la fila. Soltó una risa. Luego de comprar nuestros almuerzos nos dirigimos a la mesa de mis hermanos.

— Edward — protestó Jasper

— No es mi culpa — respondí acomodándonos en la mesa.

— ¿Qué ocurre? — preguntó Bella.

— Tención sexual — sonrió Alice besando la mejilla de Jasper. Bella me miró

— Nuestra amor — señalé

— Oh, ya veo — murmuró avergonzada. Abrió su botella de agua dándole un par de tragos, besé su mejilla ruborizada.

Escuchamos la conversación de Alice, casi monologo, sobre el viaje que ella y Jasper iban a hacer pronto. Alcé la mirada cuando Ángela pensaba en Bella, sonrió apenada y la señalo.

— Amor, Ángela necesita los apuntes de la clase de ayer — hablé interrumpiendo a Alice — No se anima a venir hasta aquí —

Bella alzó la mirada hacia Ángela y ella le hizo un gesto para que fuera.

— Enseguida regreso — avisó caminando hacia la mesa de los demás.

— No deberías tener tanta tensión sexual si ya han tenido sexo — aseguró Jasper

— Lo que deberían hacer es irse unos días — aseguró Alice.

— Alice, estoy segura que recuerdas a Charlie — hablé sin sacar mi mirada de Bella.

— Puedo ocuparme de eso — aseguró encogiéndose de hombros.

— Prefiero que no — murmuré. Se encogió de hombros. Bella regresó a la mesa.

— Voy por mis apuntes de matemática para Ángela — avisó.

— Te acompaño — asentí poniéndome de pie.

— Compórtate hermano — sonrió Jasper levemente. Rodé los ojos entrelazando mis dedos con los de Bella y tiré de ella fuera de la cafetería. Llegamos al locker y me puse a espaldas de Bella apartando el cabello de su cuello, besé allí con dulzura

— Edward — protestó intentando destrabar su locker, mis besos la estaban distrayendo.

— No hay nadie cerca — respondí estirando mi mano para abrirlo.

— Gracias — respondió cuando lo abrí para ella. Rodeé su cintura con mis brazos apretándome contra ella. Acaricié su cuello con mi lengua — Edward — gimió apoyando la cabeza en el locker. Me aparté rápidamente recargándome a su lado cuando escuché pasos y alzó la mirada escuchando las voces. Rebuscó entre sus libros, completamente ruborizada.

— Estas enloqueciéndome — murmuré cuando los humanos se alejaron.

— ¿Y tú a mí? — preguntó sacudiendo la cabeza. Me acerqué y besé sus labios.

— ¿Charlie tiene guardia esta noche? —pregunté

— No, el fin de semana también está en casa — respondió. Gemí en protesta.

— Juro que no lo voy a soportar mucho tiempo — protesté

— ¿El bosque? — preguntó

— Es muy frio para ti — respondí

— Eso no importa — negó

— A mi si — gruñí.

— ¿Crees que podamos en casa de Charlie sin que rompas nada? — preguntó

— No, no contigo oliendo así — respondí — Voy a necesitar romper algo, ni siquiera sé porque me estas atrayendo de este modo — protesté

— Lamento atraerte — respondió cerrando el locker.

— ¿Qué? — pregunté confundido yendo tras ella — ¿Quién dijo que me molesta? —pregunté tomándola de la muñeca y girándola

— Tu, recién — farfulló

— Bella, justo por eso no quería tu período fértil — respondí apoyando mis manos en sus mejillas — Me descontrola, me pone irritable y aun peor no me siento controlado —

— No es mi periodo fértil — respondió

— Lo sé, eso es lo que no entiendo — gruñí— Deberíamos hablar con Carlisle, quizá esté algo mal con las pastillas —

— Deberíamos — murmuró. Besé sus labios con fuerza

— Maldición, volvamos a la cafetería. Solo puedo pensar en hacerte el amor — gemí molesto.

— No tenemos por qué volver aun — murmuró besando mis labio, su lengua acarició mi labio inferior.

— Bella, si tenemos que volver — aseguré

— No, me quieres tener — señaló

— Bella — hablé en tono de advertencia.

— Tú pensaste en el cuarto del conserje — respondió

— No vamos a tener relaciones en el instituto — aseguré.

— No fui yo quien lo pensó primero — respondió

— Y gracias al cielo Alice me detuvo. No quiero que nos atrapen y Charlie me odie de forma definitiva — negué

— Edward, tú vas a saber si alguien se acerca — aseguró

— Sabes que concentrado en ti no escucho a nadie — respondí.

— Bueno, ese podría ser un problema — asintió dando un par de golpecitos en su mentón.

— Regresemos al comedor antes de que enloquezca — pedí tirando de su mano. Rio a mis espaldas y apreté mis labios con fuerza.

Entramos a la cafetería y la seguí un par de pasos detrás de ella hasta la mesa de Ángela.

— Aquí tienes Ange — señaló Bella pasándole su cuaderno

— Gracias Bella, prometo que te lo devuelvo pronto — prometió

— Claro, tomate tu tiempo — asintió Bella. Asentí en dirección de Ángela mientras Bella tomaba mi mano llevándome nuevamente a la mesa con mis hermanos.

— Gracias — suspiré cuando nos acomodamos en la mesa y Jasper me alivió la tensión.

— Cuando quieras hermano — sonrió. Alice rio divertida guiñándole un ojo a Bella quien solo se ruborizó dando un bocado a su emparedado.

Luego de que las clases terminaran nos subimos al auto rumbo al hospital. Detuve el auto en el estacionamiento y bajé, Bella entrelazó sus dedos con los míos y entramos. Estaba realmente molesto.

Nos conduje hasta la oficina de Carlisle y afortunadamente estaba solo. Golpeé la puerta.

— Pasen Edward — habló. Abrí la puerta dejando entrar a Bella primero.

— Hola Carlisle — saludó Bella. Cerré la puerta a nuestras espaldas.

— ¿Qué puedo hacer por ustedes? — preguntó señalándonos los sillones frente a su escritorio. Nos sentamos.

— Las pastillas que nos diste están defectuosas — aseguré. Carlisle alzó la ceja en mi dirección — Se supone que iban a evitar que Bella me enloqueciera, no está funcionando —

— ¿Qué está ocurriendo exactamente? — preguntó viendo a Bella — ¿Te sientes mal? ¿Has notado algo extraño? —

— No, yo no he notado nada — respondió Bella — Las estoy tomando todos los días a la misma hora —

— Algo está pasando — murmuré molesto.

— No podría estar en mi periodo fértil incluso aunque no estuviera tomando nada — respondió Bella avergonzada.

— Podría ser si fueras irregular — aseguró Carlisle — Pero si las estás tomando correctamente no hay periodo fértil —

— No es eso —negué — Es…—dudé — Otra cosa, no sé qué. Es menos intenso pero insistente, constante —

— Edward, hijo, ¿Cuántas veces has ido a la escuela de medicina? — preguntó divertido

— Dos — respondí

— ¿Y aun no sabes que cada organismo reacciona distinto a los medicamentos? — preguntó — Las pastillas están siendo efectivas en contra de la ovulación, eso te lo puedo asegurar —

"Lo que está ocurriendo Edward es lo que te pasa con Bella, es menos intenso porque efectivamente las pastillas ayudan, su cuerpo no está preparado para procrear. Lo que sientes y hueles es a la mujer que amas deseándote. Hueles a Bella, va a haber días en que sus hormonas van a llamarte más y otras menos. Hormonas adolecentes y enamoradas"

— ¿De qué me estoy perdiendo? — preguntó Bella molesta.

— Solo le digo a Edward que las pastillas funcionan perfectamente bien — explicó — Están diseñadas como método anticonceptivo. Esa función, tomándolas como corresponde, evitan la ovulación y con ello el periodo fértil —aseguró— Lo que está pasando es algo con lo que van a tener que aprender a convivir. Emmett y Rose fueron terribles, empiezo a creer que le van a hacer competencia — rio — Y lo curioso es que Bella aun es humana, cuando sea vampiro…—

— Ese es el punto Carlisle, si me descontrolo — hablé pero Bella me interrumpió

— ¿Por eso es todo esto? — preguntó molesta. La miré — ¿Por no hacerme daño? —

— ¿Por qué más podría ser? —pregunté en un gruñido

— Lamento que desearme te moleste tanto — habló entre dientes abandonando el consultorio.

— ¿En qué momento dije eso? — pregunté confundido viendo a Carlisle.

— Edward, tienes mucho que aprender —rio.

— Gracias por tu no ayuda —murmuré poniéndome de pie y saliendo de la consulta. Olí a Bella y seguí su rastro hasta el estacionamiento, estaba recargada en el Volvo. Puse mis manos al costado de su cuerpo encerrándola entre mi cuerpo y el auto— ¿En qué momento dije que me molestaba desearte? —

— Es evidente, estás realmente molesto — respondió enojada.

— Maldición Bella, si lo estoy — respondí — Porque solo quiero enterrarme en ti como un maldito animal. ¿Es eso lo que quieres escuchar? Porque es eso lo que me está ocurriendo — expliqué. Gemí cuando una oleada de su excitación me golpeó — No, no debería excitarte eso —

— Oye, cálmate — pidió apoyando sus manos en mis mejillas

— Carlisle da una pobre explicación de que solo es tu olor poniéndome en este estado, ¡Se burla! Diciendo que sin las pastillas sería peor —

— Charlie aun no regresa a casa por unas horas, podemos ir y hablar, intentar entender que pasa — aseguró acariciando mis mejillas — Todo va a estar bien —

— Estar en una casa solos…— dudé

— ¿Qué se supone que hagamos entonces? — preguntó cruzándose de brazos.

— Sube — pedí alejándome de ella rumbo al asiento del conductor. El viaje hasta su casa fue silencioso — Entra, dejo en auto en casa y vengo — aseguré. Sin decir nada bajó del auto y entró.

Conduje hasta casa, dejé el auto y corrí hasta casa de Charlie, escalé por la ventana encontrándome a Bella sentada sobre la cama con los brazos y las piernas entrecruzadas

— ¿Sigues irritado? — preguntó

— Parece ser mi humor habitual últimamente — murmuré arrodillándome frente a ella. Tiré de sus piernas descruzándolas y la acerqué al borde de la cama, sus piernas rodearon mi cintura. Su olor llegó a mi nariz excitándome al instante. Lo ignoré — Lo siento amor, me molesta este estado, creí que iba a estar más controlado —

— Dijiste que es menos intenso — respondió pasando sus manos por mis hombros

— Lo es, pero aún me siento desequilibrado — expliqué recargando mi mejilla sobre su corazón — Al parecer el hecho de que no esté tu periodo fértil no evita que tus hormonas me atraigan —

— ¿Sabes? Eso no es muy halagador — murmuró

— ¿Qué cosa? — pregunté

— Que lo que te ponga así sea el modo en que huelo y no yo en sí, solo una cuestión biológica — habló. Reí alejándome de ella.

— ¿Quieres saber cuáles fueron las palabras exactas de Carlisle en su mente? — pregunté. Asintió— Lo que está ocurriendo Edward es lo que te pasa con Bella, es menos intenso porque efectivamente las pastillas ayudan, su cuerpo no está preparado para procrear, lo que sientes y hueles es a la mujer que amas deseándote. Hueles a Bella, va a haber días en que sus hormonas van a llamarte más y otras menos. Hormonas adolecentes y enamoradas — repetí sus palabras de forma textual — No es solo una cuestión biológica Bella, estoy seguro de que me cruzo muchas otras chicas en su periodo perfil durante el día, el problema eres tú — aseguré — Eres tú la que me afecta y me descontrola porque te amo y porque hacer el amor contigo es lo más increíble que he vivido nunca —

— Entonces… solo conmigo —murmuró soltando los botones de mi camisa.

— Bella, por favor — pedí deteniendo sus manos.

— ¿No quieres? — preguntó deslizando sus labios por mi cuello — Hay algo que me excita por sobremanera cuando estás así, cuando estás desesperado por mí —

— Eso puedo olerlo — prometí— Pero no es seguro —

— Con mi periodo fértil no podías detenerte, ahora estás bajo un mejor control. Tú mismo lo dijiste — aseguró.

— Si-i pero no sé qué tanto — respondí

— Lo suficiente — aseguró soltando los botones de mi camisa. Gruñí oliendo su excitación volverse más intensa — También lo necesito —

— Bella — rogué

— Lo quieres, tanto como yo — murmuró bajando sus besos por mi pecho — Quiero lo que dijiste en estacionamiento, a ti enterrado en mi —

— Voy a herirte — respondí apretando sus muslos

— No vas a herirme, déjame que me encargue de ambos —pidió besando mis labios. Sus labios estaban dulces, su saliva era mucho más dulce de lo habitual, su olor me abrumó. Gruñí besándola con fuerza.

— Te quiero arriba, voy a tocarte lo menos posible — hablé

— De acuerdo — sonrió quitándome la camisa

— Tengo dos horas, dos horas para saciarme de ti antes de tener que soltarte — hablé quitándole la blusa. Soltó el botón de mis jeans, rompí el broche de su sostén digiriendo mis labios a sus senos. Gimió entrelazando sus dedos en mi cabello. Tiré del botón de su jeans apenas conteniéndome para no romperlos, se los quité pero con sus bragas no hubo opción. Las arranqué

— De pié, quítate en jean — pidió. Obedecí rápidamente quitándomelo junto a mis boxers, se puso de pie besándome. Pasé mis brazos por su cintura girándonos, me senté sobre la cama atrayéndola sobre mí.

Sus piernas me rodearon y besó mis labios, respiré contra ella serenándome y le devolví el beso de forma dulce.

— ¿Estas segura? — pregunté acariciando sus mejillas

— Si, relájate — pidió volviendo a besarme. Deslicé una de mis manos por su estómago y acaricié su intimidad, gimió contra mis labios. Una de mis manos sea ferró a las sabanas. Deslicé dos dedos dentro de ella.

— No sé si entrar o lamerte — gemí molesto oliendo su excitación. Gimió alto cuando envolví su pezón entre con labios.

— Ya, entra, por favor, entra — pidió. Saqué mis dedos de ella levándomelos a la boca, sus ojos brillaron de deseo. Me acomode en su entrada y se sujetó de mis hombros bajando de forma lenta. Me aferré a las sabanas con ambas manos rasgándolas. Echó la cabeza hacia atrás y soltó un profundo gemido.

— Muévete mi amor, por favor — rogué recargando mi frente en su pecho. Subió dejándome salir de su cuerpo y se dejó caer nuevamente, gemí enterrando mis manos en el colchón.

Cerré los ojos concentrándome en no romper la nueva sección de espuma que estaba tocando, si lograba no romperla iba a abrazarla. Aumentó la velocidad con la que se movía sobre mí y gruñí besando su cuello.

— Ed- Edward — gimió tirando de mi cabello, se estrechó a mí alrededor. Una de sus manos de dirigió a nuestra unión acariciándose ella misma. Mis ojos se perdieron en entre sus dedos, me tomaba de forma constante y profunda. Gruñí desesperado por tocarla.

— No puedo no tocarte — murmuré envolviendo un brazo a su alrededor, mi mano libre destrozó la espuma. Gimió y gruñí cuando la moví con más rapidez de lo que ella se estaba moviendo. Pasé mi mano libre por su nuca besándola.

— Por-Por favor — pidió. Gruñí contra sus labios girándonos sobre la cama dejándola debajo de mí. Se arqueó cuando me enterré en su cuerpo con rapidez — Voy a correrme —

— También yo — hablé totalmente perdido en ella con el rostro contra su cuello.

Alejé mis manos de ella aferrándome al cabecero de la cama, la madera crujió. Se estrechó a mí alrededor cuando el orgasmo la alcanzó e hice añicos la madera entre mis dedos cuando me corrí en su interior. Su cuerpo tembló a mí alrededor estremeciéndome.

Su respiración pesada movía mi cabello. Deslicé mis manos por la cama hasta envolver su cuerpo entre mis brazos, nos giré abandonando su interior y dejándola sobre mi pecho.

— Increíble — suspiró

— ¿Estas bien? —pregunté suavemente deslizando mis manos por su espalda haciendo una ligera presión, hice la misma revisión en sus caderas y sus piernas.

— Estoy bien, todo está bien — aseguró dejando el mentón sobre mi pecho para verme — Te dije que todo iba a estar bien —

— Tenía mis serias dudas — murmuré — Necesito reponer esta cama cuanto antes —

— Eso parece — respondió divertida. Acaricié su mejilla con dulzura y me incliné para besar sus labios — Estas molesto —

— Lo estoy — respondí abrazando su cuerpo más contra mí — No contigo, conmigo —

— ¿Por qué contigo? — preguntó dejando ligeros besos en mi pecho.

— Soy débil cuando se trata de ti — aseguré deslizando mi mano por su columna.

— ¿Sigues revisándome? — preguntó

— Si — respondió subiendo mis manos por sus hombros y brazos — ¿Nada duele? — insistí volviendo a hacer el camino de forma ascendente. Presioné mis dedos en su nuca.

— Nada duele — prometió. Asentí permitiendo relajarme mientras la abrazaba, una de sus manos fue hasta el cabecero de la cama.

— Tengo que reparar eso — aseguré — Y traer un colchón antes de que te duermas —

— Lo del colchón es fácil, ¿Pero el cabecero? — preguntó

— Tengo que ver si encuentro el modelo y si no lo mando a hacer — respondí — No te preocupes por eso, es el menor de mis problemas —

— De acuerdo — murmuró acurrucándose contra mí. Poco tardó el deseo en hacerse presente nuevamente, deslicé mi lengua por su cuello y gimió bajito — ¿De nuevo? —

— Por favor — pedí — ¿Puedes conmigo de nuevo? —

— Puedo —prometió besándome. Giré su cuerpo sobre la cama bajando mis labios por su cuello, esta vez quería lamerla, necesitaba su sabor en mi boca — Edward — gimió cuando mi lengua la recorrió

— Sabes tan bien —murmuré adentrando mi lengua en ella. Se arqueó cuando froté su clítoris con mi pulgar dándome más de su sabor, necesitaba su orgasmo con desesperación. Aumenté mi velocidad sobre ella, alguna vocecita dentro de mi mente me avisó que estaba siendo más veloz de lo habitual pero los gemidos y lloriqueos de Bella me dejaban ver lo muy conforme que ella estaba.

Un orgasmo tembloroso y muy, muy mojado y delicioso la abordó. Succioné todo lo que me dio, bebí de ella completamente sediento.

Sus manos tiraron de mis manos aferradas al colchón a sus costados pidiéndome que suba. Lamí mis labios y besé su piel en forma ascendente hasta su boca

— Impresionante — murmuró aun con su cuerpo tembloroso

— Tu eres impresionante, tu sabor lo es todo mi amor —prometí besándola. Sus piernas me rodearon y antes de siquiera preguntarle si estaba lista entré. Gimió contra mis labios — ¿Estas bien? —pregunté con el cuerpo tenso, recordando que ella era humana y yo un maldito vampiro.

— Si, perfectamente. Necesito que te muevas — pidió bajando sus labios a mi cuello. Gemí cuando su lengua salió a jugar en mi piel y me moví en su interior. Mis movimientos eran constantes, pronto necesité alejar mis manos de ella aferrándome al colchón, de poco sirvió, mis manos pronto atravesaron la espuma.

Nuevos trozos de madera se hicieron trisas entre mis dedos cuando el orgasmo la invadió llevándome con ella.

Su respiración era completamente irregular cuando la acurruqué sobre mí, su cuerpo lánguido y relajado. Volví a recorrer su cuerpo con mis dedos, buscando algún dolor en ella. Rio

— No es gracioso — aseguré

— No, solo es dulce — respondió.

Rodé los ojos besando su frente, un suspiro de aire caliente salió de sus labios calentando mi pecho. El deseo se hizo presente nuevamente pero estaba seguro de que no iba a poder volver a tenerla antes de que Charlie llegara. Además, había obtenido mucho, debía dejar su cuerpo descansar. Humana, recuérdalo, humana.

— Preciosa, ve a la ducha, me tengo que encargar de esto — hablé. Protestó en desacuerdo contra mi pecho — Amor, voy a volver a hacerte el amor en cualquier momento. Por favor, tengo que arreglar todo esto antes de que Charlie llegue — pedí

— De acuerdo — suspiró. Dejó un beso sobre mi pecho antes de ponerse de pie, la seguí con la mirada en lo que tomaba sus cosas y salía de la habitación.

Apreté mis dientes con fuerza, no quería que se duchara, ella olía a mí de forma increíble, quería mantenerla así. Charlie no iba a darse cuenta de cómo ella olía.

Me vestí rápidamente y tomé el colchón de Bella enrollando lo que quedaba de el y junté los trozos del colchón y la madera antes de correr a casa, esto ya era algo rutinario. Tiré los trozos al contenedor al lado de casa y agarré uno nuevo del garaje, lo enrollé y corrí a casa de Bella nuevamente. Entré por la ventana y lo puse en la cama luego de asegurarme de que la cama estuviera en condiciones de soportarnos toda la noche. Estaba realmente muy maltratada.

Rebusqué en el ropero un nuevo juego de sábanas y lo puse en la cama junto al acolchado. Escuché a Charlie llegar a la casa y me mantuve atento a si subía la cuarto de Bella.

— Hola papá — escuché a Bella cuando salió del baño. Charlie estaba subiendo las escaleras — Me estaba duchando, enseguida empiezo con la cena —

— Claro cariño, no te preocupes — respondió — Voy a darme una ducha también —

— De acuerdo — asintió Bella antes de entrar a la habitación. Sonrió viendo la cama — ¿Todo arreglado? —

— Casi, tengo que buscar un respaldar nuevo pero la almohada cubre lo suficiente — respondí. Afortunadamente había roto la parte baja del cabecero.

— Bien, tengo que ir a preparar la cena — habló dejando sus cosas — ¿Te quedas? — preguntó.

— Me quedo — asentí. Besó mis labios y dejó la habitación.

No me fui de su habitación, con el volvo en casa no tenía ninguna razón para irme. Luego de la cena Bella calló rendida en mi abrazo, eso era bueno, de cualquier forma no podía tenerla de nuevo con Charlie en la otra habitación.

Intentando distraerme encendí el ordenador de Bella y busqué un cabecero para su cama, luego de 2 horas de búsqueda finalmente di con una cama idéntica a la que ella tenía en una mueblería de Seattle, allí debió haberla comprado Charlie. Ordené tres con entrega inmediata en mi casa. En dos, máximo tres días iba a tener la nueva cama. Solo rogaba por que la discusión entre Bella y Charlie hubiera sido suficiente para que él no volviera a entrar a su cuarto cuando ella no estaba.

Cuando ya no soporté estar lejos de su calor regresé a la cama junto a ella y de inmediato se acurrucó contra mi cuerpo. Su sueño se inquietó poco después, respiré oliendo su excitación en el aire, suspiró apretándose más contra mí. Cerré los ojos intentando mantener el control.

— Edward — gimió.

— No me hagas esto — murmuré de forma dolorosa.

El resto de la noche fue una tortura, estaba duro y deseoso por ella. Cuando la alarma sonó la apagué y escondí el rostro en su cuello.

— Buenos días — murmuró acariciando su cabello.

— Me has vuelto loco toda la noche — respondí

— ¿Qué dije? — preguntó

— Mi nombre un par de veces, el problema no es ese, el problema es que has estado excitada todo el tiempo —respondí — Tu olor toda la noche me tiene al borde de la locura, solo pienso en tenerte —

— Esta tarde, en tu casa — prometió. Gemí alejando mi rostro de su cuello. La besé con fuerza, mi lengua entró a su boca necesitando de ella y de su sabor.

— Si, por favor, te necesito — pedí.

— ¿Puedes esperar a la tarde? — preguntó

— Eso creo — gemí besando sus labios nuevamente — Voy a irme antes de que me importe nada el instituto y que Charlie sigue aquí —

— De acuerdo, nos vemos en un rato — respondió. Me alejé de ella antes de dudar más y salté por la ventana.

Una vez en casa fui directo a la ducha, me quité el olor de su excitación y salí. Me vestí intentando no pensar en Bella.

Esme tocó la puerta.

— Entra Esme — pedí en un suspiro. Estaba manteniendo su mente bloqueada para mí.

— Hola cariño — sonrió — Tengo un regalo para ti, también para Bella — prometió moviendo un juego de llaves frente a mí.

— ¿Unas llaves? —pregunté extrañado

— Es simbólico en realidad, pero es una casa para ti y Bella — explicó — Está dentro de los límites de la propiedad Cullen pero lo suficientemente lejos para que no los escuchemos. Una casa para que rompas tanto como quieras —

— ¿Nuestra propia casa para destruir? — pregunté asombrado tomando las llaves

— Por supuesto, Emmett y Rose tuvieron la suya. Ustedes tienen esta, es una casa totalmente funcional. Emmett tiene prohibido ir — prometió — Tiene un sistema de radiación integral para que Bella no pase frio y la alacena está completamente abastecida —

— ¿Pero cómo? ¿Desde cuándo? — pregunté. Había logrado ocultar muy bien esta información de mí.

— Carlisle me comentó que estas teniendo problemas para controlarte y la casa es algo en lo que vengo trabajando desde que Bella y tu tuvieron su primer noche — explicó — No te lo había dicho porque no quería someterlos a más presión, a Bella muchas cosas la avergüenza asique creí que era un buen regalo para ambos —

— ¡Gracias Esme! — exclamé alzándola en un fuerte abrazo — Gracias mamá, es justo lo que necesitamos —

— Estamos aquí para ustedes hijo, ambos son mis hijos — prometió abrazándome también — Los voy a ayudar en todo lo que facilite su relación —

— Gracias, no había pensado en algo así — admití dejándola sobre sus pies nuevamente — ¿En qué dirección está? — pregunté ansioso

— Hacia el norte, sigue nuestros efluvios, la vas a encontrar rápidamente — asintió — Aunque sería mejor que esperes a Bella para verla, es para ambos —

— Claro, está bien, como quieras — asentí viendo las llaves. Alcé mi mirada al rostro sonriente de Esme — Gracias, de verdad, Bella va a amar esto —

— Me alegro cielo — sonrió — Ahora ve, ve por Bella y vayan al instituto —

— Claro, ya me voy — asentí tomando mi mochila — Puede que la estrenemos esta tarde — prometí besando su mejilla antes de correr escaleras abajo.

— No me decepciones exvirgen — pidió Emmett.

Ignoré por completo el comentario de Emmett.

Salí subiéndome al volvo y arrancando rumbo a casa de Bella con las llaves que Esme me había dado en el bolsillo de mis jeans.


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)

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Muchísimas gracias por todo el apoyo que le dieron, ya no solo queda un capitulo mas :(

Vamos a cerrar esta historia de un buen modo, la casa no es la cabaña de Amanecer. Es otra.

¿Qué les parece el regalo que les hizo Esme?

¿Opiniones?