Holi, muchas gracias por todos los comentarios y el favorecer la historia. En fin, les traigo este nuevo capítulo, donde voy de nuevo agregando drama, ¿por qué?, porque me encantaaaa jeje. Tengan en cuenta los fantasmas de Sasuke y como le pueden seguir afectando. Eso, espero que les guste.

"Cumpleaños"

("I hate you, I love you", Gnash, música de fondo capítulo)

Naruto

Cuando escucho unos golpes a la puerta, me veo forzado a tener que abrir los ojos.

- ¿Ni siquiera el fin de semana puedo dormir hasta tarde? - se queja Sasuke, girándose y colocándose la almohada en la cara.

Suspiro, pero me levanto y voy hacía la puerta, maldiciendo a todo y a todos durante el camino.

-Buenos días, ¿esta es la residencia Uchiha? - me pregunta un hombre, cuando abro la puerta. Este comienza a mirar la dirección en los paquetes que tiene consigo.

No puedo evitar alzar una ceja- ¿me pregunta si es la residencia Uchiha?, ¿en el distrito Uchiha?, umm ...- hago que la pienso, veo al hombre comenzar a ponerse colorado.

Exhalo fuertemente, rascándome el cabello, no podía pagar mi enojo por ser despertado con este hombre, él sólo estaba haciendo su trabajo. Además, tampoco es cómo si yo hubiera dormido mucho más, más temprano que tarde, Daiki me hubiera terminado despertando.

-Descuida hombre, sí, esta es la residencia Uchiha, ¿tengo que firmar algo? - el pobre hombre vuelve a enrojecer, cuando me echa un vistazo y reconoce quien soy.

-S-Sí, por favor firme aquí- me dice temblando cómo una hoja. Me siento avergonzado, el pobre hombre estaba casi orinándose encima.

-Oe Dobe, ¿quién mierda molesta tan temprano? - aparece Sasuke, quien le echa una mirada al repartidor y frunce el ceño. Si antes el hombre estaba orinándose encima, ahora estaba teniendo un pre infarto.

Firmo rápidamente y dejo ir al pobre repartidor, que casi se va volando.

- ¿Por qué se fue tan rápido? – bufo, rodando los ojos.

-Puede ser por qué lo espantaste con tu frialdad dattebayo- tomo algunas de las cajas y las meto dentro.

-Hmpf... que exagerado- este comienza a ayudarme. Al abrir algunas de las cajas, sonrió ilusionado.

- ¿Y qué es todo esto? - frunzo el ceño.

-Por favor dime que no sé te ha olvidado que día es hoy- este parpadea, mira a todos lados y se encoge de hombros.

-... ¿Viernes? - siento un tick en el ojo y estoy por golpearlo, pero me controlo. Dejo escapar el aire lentamente.

-Hoy es 15 de enero ... ¡el cumpleaños de nuestro hijo!, ¡su primer cumpleaños dattebayo! - no puedo evitar exaltarme. Este se muerde el labio, se revuelve los cabellos.

-... Mierda...- suelto un bufido. Voy hacia el refrigerador y saco la torre de wafles que había dejado listo anoche.

-No quiero escuchar excusas Sasuke, todos van a venir, ¡te lo dije dattebayo! Le vamos a hacer una pequeña fiesta, al medio día- abro una caja y veo las velas, le pongo encima de los wafles una de ellas, que tiene un gran "1".

-Naruto, yo…- exhala-... lo siento... tenía la cabeza en otro lado- me doy la vuelta y simulo que estoy preparando todo, pero no puedo evitar sentir una picazón molesta en los ojos.

"Está bien, él combate y está en permanente tensión, yo estoy a diario con Daiki, por eso me acuerdo de estas cosas ... tenle paciencia, es Sasuke y tú lo amas dattebayo", me trago el mal gusto y me giro.

Suspiro, haciendo teatro- y tú me dices cabeza hueca, tienes peor memoria que yo dattebayo- le sonrió burlón, pero perdonándole con los ojos. Este suelta un bufido arrogante, pero veo que me dice perdón con sus propios ojos.

- ¡Yoshh! - golpeo mi puño contra mi palma, de algún modo alejando el mal trago- ¡vamos!, ¡tenemos un cumpleaños que celebrar! - el moreno sonríe, toma la bandeja y comienza a caminar hacía el cuarto del pequeño, yo lo sigo.

Agarro de las cajas un pequeño cañón de confeti y sigo a Sasuke.

Abrimos despacio la puerta y me aproximo a su cama, le sacudo el hombro a Daiki suavemente. Cuando este comienza abrir sus ojos, le comenzamos a cantar y le mostramos su torta, mitad desayuno. Al terminar, hago estallar el confeti, sonriendo.

Este abre sus ojitos sorprendido y nos mira emocionado- ¿pa mí? - logra exclamar. Le sonrió amplio.

- ¡Claro que si campeón!, ¡feliz cumpleaños Daiki! - le beso su coronilla, este aplaude feliz. Sasuke sonríe y le apaga la vela, aún era un bebé, no iba a poder apagarla por sí mismo.

- ¡Ga-ta!, ¡Pa-pi!... ¡pa-pá! - logra gorjear, en sus balbuceos de bebé.

- ¡Muy bien Daiki!, ¡eres muy inteligente! - lo elogio. Y la verdad es que Daiki estaba aprendiendo a máxima velocidad.

Hace un par de meses atrás, ya le habían salido sus primeros dientes y eso lo había ayudado a formar sonidos un poco más entendibles. Había comenzado balbuceando, luego avanzó y dijo 'pá' para llamarme, en su forma infantil de decir, 'papá'.

Ahora había avanzado otro poco, según Sakura-chan, avanzaba a un ritmo increíble para un bebé de su edad. "Es un niño muy inteligente", me había dicho la peli rosada.

Ahora este estaba probando cómo llamarnos, a mí me decía 'papi' y a Sasuke le decía 'papá', era su forma de diferenciarnos.

-Feliz Cumpleaños pequeño- lo saluda Sasuke. Daiki sonríe feliz.

-Mira campeón, te tenemos un rico desayuno dattebayo- le muestro los wafles y su biberón con leche.

Nos pasamos una media hora en su cuarto, mientras le muelo un poco la comida para que pueda comerla. Hace unos pocos meses atrás, había comenzado a darle pequeñas porciones de alimentos, aun así, seguía consumiendo su leche la mayoría del tiempo.

También hace un par de meses, como mencioné, le habían comenzado a salir sus dientes, aunque todavía le faltaban hartos, pero los más esenciales para masticar, ya los tenía. El tema es que le habían dolido, el proceso se le había hecho muy incómodo, por ello, el menor había llorado también por varias semanas.

Una vez listo, lo llevo a bañarse- ¿qué quieres que haga con esto? - aparece Sasuke, mostrándome unas serpentinas y adornos de fiesta.

Lo miro alzando las cejas- son adornos de cumpleaños, ¿qué otra voy a querer que hagas con eso dattebayo?, decora la sala- se la apunto. Este resopla, pero vuelve a desaparecer.

Exhalo harto, de repente siento como un chorro de agua me llega a la cara. Al volver a concentrarme, veo como Daiki estaba jugando en la pequeña bañera.

- ¡Hey, no salpiques todo!, ya estamos terminando, tienes que verte muy lindo hoy dattebayo- luego de lavarle su cabello oscuro, lo saco de la bañera y lo visto.

-... ¡Se ve precioso! - me volteo sorprendido y veo entrar a Sakura-chan, al cuarto de Daiki.

-Hey... ¿tú...?, ¿cómo? - miro a todos lados, ella se encoge de hombros, mientras carga a Daiki- Sasuke-kun me dejo pasar, dice que vayas a ayudarlo a decorar ... ¡hola Daiki!, ¡sí, ya tienes un añito, estás muy grande! - le habla en tono infantil a mi hijo, el cual se ríe, pero yo sólo puedo rechinar los dientes.

-Sí, seguro ...- estoy por salir, cuando noto como la peli rosada me retiene del brazo.

- ¿Naruto?, ¿estás bien? - me pregunta preocupada, escondo mi irritación y le muestro una sonrisa.

- ¡Claro que sí!, ¡gracias por venir Sakura-chan!, ¿puedes cuidar a Daiki?, ¡yo le voy a ayudar al Teme! - le grito, ya alejándome.

Al llegar a la sala, veo que el moreno colgó un letrero de ´feliz cumpleaños´, lanzo unas cuantas serpentinas y listo. Los vasos, platos, el pastel y los demás adornos, estaban todos dispersos.

No puedo evitar apretar los puños, pero casi al mismo tiempo, escucho que Daiki llora. Al darme la vuelta, noto como Sakura-chan viene corriendo intentando tranquilizar al menor, con pocos resultados.

- ¡Lo siento, no sé qué le pasó!, comenzó a llorar y no puedo dejar que deje de hacerlo- se le ve acomplejada a mi amiga.

Suspiro, pero extiendo mis brazos y ella me pasa a mi hijo.

-Shuu ... tranquilo campeón, estoy aquí- comienzo a balancearlo, este se agarra a mi cuello y luego de unos minutos, este deja de llorar. Se lleva la manito a la boca y se acomoda contra mí.

- ¡Vaya!, ¿cómo lo hiciste? - me mira asombrada Sakura-chan. Me encojo de hombros.

-He aprendido harto en este año... supongo que sólo quería estar conmigo, no lo tomes personal dattebayo- me río un poco.

Ella suspira, pero sonríe- supongo que me siento un poco celosa ... resultaste ser muy buena madre Naruto- vuelvo a sentir una pequeña irritación ante ello.

No puedo evitar quedarme viendo a la nada-... ¿todas las mujeres pasarán por esto? …- Sakura-chan frunce el ceño. Me intento reír- no me hagas caso, estaba hablando tonterías dattebayo- ella frunce más el ceño.

Me toma la mano que tengo libre y me arrastra al patio. Mira a todos lados y luego me hace sentarme en las sillas de la terraza.

- ¿Qué pas...? - ella me calla con un gesto.

- ¿Qué ocurre Naruto? - me encojo de hombros.

-No me pasa nada, tú de repente me agarraste y me trajiste aquí. De hecho, no tengo tiempo, tengo que ordenar las cosas que no hizo el Teme- ella agudiza la mirada.

-Eso- vuelvo a mirarla confuso, pero me distraigo cuando Daiki comienza a revolverse en mis brazos.

- ¿Qué quieres campeón?, ¿quieres jugar?, bien, quédate aquí- lo deposito en una manta en el pasto y este comienza a jugar con sus juguetes.

Al voltear hacía mi amiga, ella se acerca más a mí- ¿tú y Sasuke-kun están bien? ...- me tenso entero, pero cuando ya voy a aligerar la situación, Sakura-chan me sujeta mi mano y la aprieta.

Me siento temblar por dentro, me muerdo el labio. Intento mirar hacia otra parte- ¿por qué lo preguntas? - ella suspira.

-Por qué en primer lugar, cuándo él me dejó entrar a la casa, este salió- frunzo el ceño.

- ¿Salió? ... pensé que estaría en el baño- vuelvo a enojarme.

-Naruto ... ustedes son mis mejores amigos, hemos pasado por mucho juntos ... ¿ocurrió algo? - vuelvo a exhalar, pero finalmente la observo.

-Yo ... -vuelvo a suspirar- yo amo a Daiki, lo hago, no me arrepiento, pero…- Sakura-chan espera paciente- pero toda mi vida ha dado un giro, no me siento como un hombre, ahora soy como la mujer de la casa ... todo lo hago yo ... y Sasuke…- me revuelvo el cabello frustrado.

- Siento que no le importa... el último tiempo, siento que se está comenzando alejar... otra vez no tengo su apoyo... -sacudo la cabeza- pero esta vez no soy sólo yo, es decir, ¡tenemos un hijo que criar dattebayo! …- se me disminuye la energía- y tal vez ... a él no le importa dattebayo- aprieto los puños.

-No Naruto- me aprieta la mano- a Sasuke-kun le importas, siempre le has importado tú y sé que ama a Daiki... pude verlo en sus ojos, ese día cuando nació y cuando le hicimos los exámenes médicos a Daiki…-ella duda- algo vuelve a detenerlo... nunca pude comprenderlo, nadie ha podido, excepto tú... intenta hablar con él- me sonríe Sakura-chan.

Exhalo largamente, pero asiento, le devuelvo el apretón- gracias Sakura-chan... ¡basta, no hablemos de mí! - intento sacudirme los malos sentimientos- cuéntame de ti, ¿algún novio?, que los años comienzan a pasar Sakura-chan, no querrás terminar soltera de por vida dattebayo- veo como se le hace una marca en la frente.

Lo siguiente de lo que soy consciente, es del golpe que ella me da- ¡ERES UN IDIOTA!, ¡yo animándote y tú me dices que voy a ser una solterona! - me sigue golpeando.

No puedo evitar reírme a carcajadas, por muy doloroso que sea. Los puños de mi amiga seguían siendo igual de poderosos - ¡lo siento, lo siento!, lo decía con buenas intenciones- me intento defender de su ataque.

-... Ehh chicos- nos detenemos y nos volteamos a ver a Kaka-sensei, que sostenía a Daiki en brazos.

- ¿Qué...? - me volteo a mirar la manta dónde debería estar mi hijo, pero sólo distingo la manta.

- Cuando entre a la casa ... por cierto, la puerta no tiene llave, este pequeño escurridizo estaba gateando por la sala- me mira con una gotita cayendo de su cabeza.

Exhalo cansado- gracias Kaka-sensei, ahora le quito la vista de encima y este vuela gateando dattebayo, incluso ya estaba intentando ponerse en pie hace unos días atrás- sacudo la cabeza, levantándome y tomando a mi niño.

- ¿Ya quería ponerse en pie?, ¡vaya!, este niño será alguien poderoso- sonríe el mayor, picoteando la pancita de Daiki. El menor se ríe entre mis brazos.

-Puedes comprar un corral, así no se escapará tan fácil- me aconseja mi amiga.

-Sí, creo que compraré eso- me quedo un poco en blanco y luego miro a mi sensei- por cierto, ¿por qué llegó tan temprano Kaka-sensei? - este me mira extrañado.

-La invitación decía a las dos de la tarde- vuelvo a parpadear y miro la hora en el reloj de la pared.

-Pero ... son recién la una de la tarde dattebayo- este parpadea confuso, luego parece hacer una mueca.

- ¡Gai me engañó!, me dijo que eran las dos y media, y entre tanto papeleo ni me fijé en la hora- me río. Eso tenía sentido, que justamente Kaka-sensei haya llegado temprano, era totalmente insólito.

-Bueno, ya que llegó antes por primera vez en su vida, me ayudará a decorar todo- le sonrió zorrunamente. Sakura-chan se ríe, el mayor suspira largamente.

- ¡Ah!, creo que me olvidé de asignar una misión para hoy, vuelvo alti…- lo detengo.

- ¡No me venga con esas!, ¡vamos a decorar!, ¡Sakura-chan! - me volteo hacía ella- ¡tú me cuidas a Daiki! - comienzo a dirigir. Los dos suspiran ante mi energía, pero me obedecen.

Es así como nos pasamos la siguiente hora; decorando, sirviendo la comida y picadillos en platos, y dejando listas las bebidas.

Cuando ya estamos terminando, escucho sonar el timbre. Al abrir la puerta, me topo con Iruka-sensei y un gran regalo en sus brazos.

-Hey Iruka-sensei, apenas puedo verlo con ese regalo- me río y le dejo espacio para que ingrese a la casa.

-Sí, puede que me haya pasado un poco, pero es su primer cumpleaños, quería darle algo grande- me dice el mayor, dejando en una esquina el regalo.

- ¿Por qué a mí nunca me regaló algo así? - no puedo evitar quejarme.

Este se ríe- ya estás muy grande para juguetes, además, ahora Daiki es mi nuevo favorito- inflo los mofletes, todos se ríen.

A medida que avanzan las horas, van llegando todos mis amigos; Shikamaru con Temari, Lee y Cejotas-sensei, Ino con Sai, Hinata, Choji, Kiba ... por cierto, Akamaru y Daiki tenían una muy linda relación, eran muy tiernos juntos. Cuando los veías juntos, era cómo inyectarse azúcar a la vena.

En fin, habían venido todos mis compañeros, incluso Shino, que no era muy afín con los niños o, por lo menos, yo no lo veía muy tierno con los niños, cómo era un poco raro, pero al parecer servía para el trabajo. Era muy buen profesor en la academia, por lo que había escuchado.

Podía ver en la esquina de la casa como; Sakura-chan, Hinata, Tenten, Temari e Ino estaban todas arremolinadas alrededor de Daiki. Al pobre le estaban tomando mil fotos y pellizcando las mejillas, cómo si no hubiera un mañana.

Cuando vuelvo a abrir la puerta de la casa, llegan más de nuestros sensei, veo llegar al capitán Yamato. Esa había sido otra situación divertida.

Sensei cuando conoció a Daiki, lo miro con sus ojos gigantes y esa expresión un poco tétrica que tenía, el menor obviamente había llorado espantado. Luego el mayor estaba todo preocupado y urgido, intentando calmarlo.

Veo también a Kurenai-san llegar con la pequeña Mirai, esta al ver a Shikamaru, se abalanza a sus brazos. El pobre se ve obligado a jugar con ella, pero no le veo enojado o harto, no puedo evitar sonreír.

El moreno me había contado todo lo que significaba Mirai para él y su promesa con Asuma-sensei.

Veo a Tsunade-obachan llegar con Shizune-san y el cerdo Tonton, ¿por qué es importante?, porque todo se vuelve un caos cuando Akamaru sale disparado, intentando alcanzar al cerdo.

Luego se une Mirai a perseguirlos y Daiki, en brazos de Ino, se pone a reír y aplaudir.

Por último, llegan Konohamaru y sus amigos, Udon y Moegi. Habían crecido bastante los tres.

No puedo evitar sonreír, todos reían y el ambiente era muy cálido, muy familiar, hace que mucho de mi estrés se vaya desapareciendo. De todas maneras, cuándo vuelvo a mirar alrededor de la casa, no veo a la figura que más deseo ver, no veo a Sasuke.

No puedo evitar morderme un poco el labio, nuevamente comenzando a dudar de todo.

-Hey, Naruto-kun - me distraigo y miro hacía Lee- creo que es mejor comer pronto la torta, tanto Mirai como Choji están mirándola con ojos ávidos- exhalo divertido.

Vuelvo a mirar a los alrededores, pero seguía sin ver a mi moreno- de acuerdo, ¡cantemos! - uso mi voz animada, este me sonríe.

Llamamos a todos y se acercan a la mesa. Kaka-sensei e Iruka-sensei traen la torta de chocolate, con una única, pero llamativa vela. Sakura-chan se acerca y me pasa a Daiki, lo apoyo contra mi cadera y le señaló hacía la torta.

Cuando todos comenzamos a cantarle, este esconde la carita en mi pecho, un poco avergonzado y tímido, pero luego levanta la mirada y sonríe emocionado hacía todos los invitados.

No puedo evitar sonreír, veía como sus ojitos azules brillaban, tenía sus mejillas arreboladas y sus gorjeos divertidos, representaban la viva imagen de la felicidad infantil.

"Si tú eres feliz, nada más me importa dattebayo", no puedo evitar pensar, besándole su cabecita cuando todos terminan de cantar. Ante los aplausos, Daiki vuelve a esconderse en mi pecho, pero luego ríe y aplaude emocionado.

Lo acerco hacía el pastel y le muestro como soplar, el menor intenta imitarme y algo logra soplar, pero no lo suficiente para apagar la vela, se la terminó apagando yo.

Pellizco el pastel con mi dedo y se lo acerco para que lo pruebe. Daiki aplaude feliz- ¡má! - todos nos reímos y vuelvo a pellizcar el pastel, dándole otro poco.

Le paso a Daiki a Sakura-chan y tanto Ino como Hinata, me ayudan a cortar el pastel y repartir un pedazo a todos.

Mientras las horas avanzan, pasamos al patio, mientras converso con los chicos, le voy echando vistazos a mi hijo. Cuando noto como Mirai y Daiki juegan a tirarle la cola al pobre de Akamaru, no puedo evitar reírme.

Sasuke

Cuando ya me harto de dar vueltas por la aldea, decido regresar. Apenas piso mi hogar, me doy cuenta que está lleno de personas.

Veo que están todos nuestros compañeros de generación, algunos de nuestros sensei y también el nieto del tercer hokage, creo que esos otros dos niños eran sus amigos.

No puedo evitar sentir una molestia ante la presencia de tantas personas. Quería tranquilidad, "¿es mucho pedir?", exhalo e intento buscar a Naruto.

Alcanzo a divisar su cabellera rubia, pero está rodeado de personas. Veo a Nara, al Akimichi y a Lee rodeando al Dobe.

Suspiro y estoy por entrar a la cocina, cuando escucho que también hay gente dentro, estoy por escapar hacía nuestro cuarto, cuando algo me hace detenerme de golpe y ponerme a escuchar atrás de la puerta.

-Es algo increíble lo que hace Naruto ... - distingo la voz de Inuzuka, frunzo el ceño, "¿por qué habla de Naruto?", me quedo atento- hacerle todo esto a un niño que ni siquiera es suyo- frunzo más el ceño.

- ¿Por qué dices eso Kiba?, Naruto quiere mucho a Daiki y el menor lo quiere a él, eso es lo importante- escucho a Shino.

- ¡Eso ya lo sé Shino!, pero el hijo es de Sasuke y este ni siquiera está aquí- le susurra frenético el Inuzuka.

No puedo evitar sentir un malestar en todo mi cuerpo - yo no podría hacer eso -continua el castaño- ¡aguantarle eso!, pobre Naruto. Siempre se deja pisotear por Sasuke, es decir…- este susurra más bajo, me acerco - ellos son pareja, pero Sasuke se fue a tener un amorío con una mujer y sale con un hijo, ¡traicionó a Naruto!, ¡y ese tonto se lo aguanta!, ¡y más encima, le cría a su hijo! -aprieto los dientes.

-No digas esas cosas Kiba, nosotros no sabemos los detalles …- comienza a decirle Shino, pero yo ya no escucho nada, tengo un zumbido horrible en los oídos.

Estoy tentado de entrar y decirle unas cuantas cosas a la cara al Inuzuka, o ya simplemente pegarle y dejarlo inconsciente, pero me aguanto. Me dirijo hacía el baño y me encierro en este.

Lo que me molestaba no eran los rumores, había estado de acuerdo con la mentira para poder proteger a Daiki, pero no me agradaba que ellos opinaran de mi vida con Naruto, eso era algo entre él y yo.

Y era eso por lo que había estado tan molesto durante estos últimos meses, que ahora todos se metían en nuestras vidas.

Todos querían saber de Daiki, también todos habían estado preocupados por Naruto, durante los nueve meses que duró el embarazo. Por ello, cuando por fin lo vieron en pie, todos se aliviaron mucho.

Me seguía sorprendiendo el enorme cariño que todos le tenían al Dobe, pero claro, él se quedó en la aldea, él peleó al lado de todos y les hizo ver lo importantes que eran para él.

En cambio, yo me fui, y excepto por Naruto y Sakura, todos los demás lo habían aceptado.

El lazo que nunca había podido romper, había sido con Naruto, incluso el lazo con Sakura lo había cortado en gran medida, no fue en su totalidad, nuevamente gracias a Naruto. Fue con él, con quién no pude cortar nada ni alejarme permanentemente y ahí radicaba mi problema ahora.

Con el paso de los años y el comienzo de nuestra relación formal, comencé a notar este apego que todos tenían con el rubio y eso me molestaba.

Él era mío; mi amigo, mi rival, mi mundo, era mi Dobe y que él me haya ido a buscar en tantas ocasiones, saber que, en una parte de su mente siempre pensaba en mí, me hacía sentir bien en lo profundo de mi ser.

Y ahora, siempre lo tenía que estar compartiendo.

Al principio de nuestra relación, fue el hecho de que muy pocos lo sabían. Por ello, Naruto recibía mucha atención femenina, el héroe de la cuarta guerra, los niños y las féminas enloquecían con él, siempre le estaban mandando regalos y cómo él es tan buena persona, no le daba el corazón para rechazarlos.

Tenía que admitirlo, me daban celos, sentía celos de ese apego de la gente con el rubio, porque lo alejaban de mí, ahora que habíamos decidido estar juntos.

Luego de eso, cuando la relación estuvo un poco más establecida, cuando por lo menos, nuestros compañeros de generación ya sabían la verdadera naturaleza de nuestros sentimientos, y ambos ya estábamos más asentados en nuestro amor, "¿qué ocurre?, ¡ah sí!, ¡sorpresa!, ¡Naruto está embarazado!, ¡van a ser padres!, ¡enhorabuena!"

Ahora ya no sólo tenía que compartir a Naruto con la gente de la aldea, sino que también con nuestro hijo, ¡lo cual era muy jodido!, es decir, es nuestro hijo, ¡mi hijo! y lo amo, pero ahora el Dobe siempre estaba con Daiki, siempre lo cuidaba y estaba atento a él.

Vuelvo a exhalar, "estoy siendo irracional", pero eso era lo que sentía. Cuando llegaba de misión y quería estar con él, este estaba con Daiki o estaba durmiendo, porque el menor lo dejaba exhausto.

Hace un mes atrás, quise intentar acercarme a él, quería sentirlo a mi lado, quería hacerle el amor y que este me correspondiera, pero "¿qué ocurrió?", pues que este se quejó que tenía sueño, se dio vuelta en la cama y se durmió.

Esa fue nuestra noche de pasión. Me masajeo el rostro frustrado, al recordar eso.

No podía culparlo tampoco, Naruto pasaba todo su tiempo con Daiki; cambiándole los pañales, alimentándolo, jugando y cuidando de él, quedaba exhausto.

Cuando lo observaba, me maravillaba lo dedicado que era con el menor, Naruto era cariñoso y risueño con Daiki, el menor lo adoraba, me encantaba verlos juntos. Algo me decía que, el rubio le estaba dedicando todo el amor que él no pudo recibir en su infancia.

De todas maneras, a mí me costaba ser muy cariñoso, no era mi estilo, no era cómo me educaron. Todo mi pasado sangriento, tampoco me permitía ser muy cariñoso.

Cuando pensaba en una figura paterna, veía a mi padre y este no era de dar abrazos. Me había comenzado a sentir muy fuera de lugar. Cuando lo medité, llegué a la conclusión que mi lugar era en el campo de batalla, nada más.

Cuando salgo del baño, alcanzó a distinguir como algunos invitados comienzan a retirarse, a lo lejos veo a Naruto en el pasto con Daiki en brazos. El rubio le estaba haciendo cosquillas y el menor gorjeaba divertido.

Observo la escena, viendo como Daiki llenaba de besos a Naruto y este se reía con cariño. Me quedo mirando a la nada, distinguiendo las sombras de los invitados a mi alrededor.

Exhalo, vuelvo a calzarme mis sandalias y vuelvo a salir de la casa.

"Tal vez, esto es mi destino, estar solo ... no sirvo para estar en un ámbito familiar feliz... sigo siendo sólo un vengador", me meto las manos a los bolsillos, alejándome cada vez más de la casa y de mi familia.