EPÍLOGO
Las cajas estaban ya listas, apiladas una sobre otra esperando a ser trasladadas al barco que les llevaría de regreso a su amada América.
– ¡Mami! ¡Nicholas me ha escondido mi muñeca de vestido rojo! ¡Pídele que me la devuelva! - la voz de Nicole arrancó una sonrisa a la rubia quien aún sufría de ver el amoratado rostro de su hija.
– Se lo diré en cuanto termines de meter tus abrigos en esa maleta, mi amor – Candy le dio un dulce beso en la frente. Nicole le miró con la intención de hacer preguntas pero su mamá le señaló la valija para desviar su atención.
– No lo olvides. No quiero que mi colección esté incompleta. ¡Ya me las pagará! - la niña se alejó rumiando por lo bajo.
– ¿Tienes todo listo ya? - la voz de su padre adoptivo la sacó de sus cavilaciones.
– Sólo faltan algunos efectos personales en mi neceser. Lo demás ya ha sido empacado.
– ¿Sigue sin recordar? - la mujer asintió.
– Es mejor para todos. Inclusive Nicholas me ha asombrado al guardar este secreto. Creo que ha madurado mucho y tú, te ves tan interesante con ese mechón blanco – Albert hizo a un lado el cabello para descubrir su frente. Algunas arrugas ya habían aparecido alrededor de los ojos de su hija cuyos ojos ya amenazaban con llorar pero él la contuvo de hacerlo.
– ¿Te has comunicado con Heather? ¿Te han hecho preguntas?
– No hay nada de qué preocuparse. Tienen otra versión. No sabrán por un tiempo lo que ha sucedido, sin embargo, Anisha podría decirlo en cualquier momento y no es para menos. Vivió el mismo infierno que todos nosotros y también salió afectada – la expresión al decir aquello reveló la edad madura de Albert en su rostro.
– Ya decidiremos en su momento cómo lo abordaremos con todos ellos. Por lo pronto, ya quiero salir de aquí. Creo que no volveré en mucho tiempo – la antigua enfermera se acercó al enorme ventanal del lugar y su mirada se perdió en el infinito.
– Terry ya ha finiquitado su relación laboral con la compañía teatral. Será lo mejor para todos evitar acercarse por ahora a Inglaterra. Todos debemos reponernos – Albert se colocó junto a ella.
Fueron interrumpidos por la mucama.
– Señora Grandchester, le buscan en la sala.
– Vayamos, Albert – Candy ya sabía quién era.
Se tomaron del brazo y bajaron juntos. Al lado del sofá cubierto por una blanca sábana, se encontraba la figura de un hombre vestido completamente de negro. El cleryman de su camisa delató su identidad.
– ¡Padre, tanto tiempo! - la ojiverde le dio un afectuoso abrazo mientras Albert estrechaba su mano con singular alegría.
– Espero no haber interrumpido. Pasaba por aquí y quise pasar a saludar. No imaginé que ya estaban a punto de partir. ¿Todo bien? - Patrick Folsom no pudo ocultar su sorpresa al ver las cajas.
– Sí, padre. Terry ya se encuentra restablecido y Nicky...sigue sin recordar lo que le pasó. Es mejor así. Hubiera sufrido más de lo que ya lo ha hecho.
– Es lo mejor, Candice. En verdad, es lo mejor. Sé que no querrá visitar este lugar en un tiempo, pero sabe que el día que lo haga, aquí existen personas que los recibirán con los brazos abiertos - ambos se estrecharon en un fuerte y conmovedor abrazo.
– Padre, Susana ya está en paz, ¿verdad? - los dos hombres la miraron fijamente.
– Después de lo que...vimos en esa casa, considérelo así. No hay peligro alguno y su alma fue perdonada.
– ¿La policía no volverá a molestar?
– No. Jack ha arreglado todo y ha puesto al tanto al señor Grandchester. No deberían preocuparse ya. Además, ya pasaron algunas semanas del incidente y ahora es más importante lo que se está produciendo en Europa. Me temo que la guerra comenzará dentro de poco. Menos mal que ustedes ya se van – puntualizó el religioso. Después de un breve silencio, volvió a hablar – me despido de todos ustedes y mis oraciones les acompañarán en su viaje. Por favor, dé un abrazo a sus hijos de mi parte y despídame de su esposo – se despidió rápidamente y salió del apartamento.
Al rato, llegó Terry con el semblante agotado.
– Todo está terminado ¿Tienen todo listo? Ya debemos irnos a la estación de tren.
– Los niños ya han empacado y Anisha también. El padre Folsom se ha despedido – el actor volteó a verla. Al igual que su esposa, un mechón blanco sobresalió de su castaña cabellera, resultado de los horribles acontecimientos recientes. La herida de su espalda ya estaba casi del todo curada. Todo lo que restaba era olvidar el pasado.
– Hubiera querido verlo. Regreso en un instante – dijo para después ir en busca de sus hijos.
– Vayamos al auto, Candy. Esperemos ahí a los demás.
El elegante vehículo les esperaba fuera. Terry salió con Nicole en brazos y tomando de la mano a su hermano. Lanzó una última mirada atrás. Su mujer y Albert ya estaban en el interior esperando junto a Anisha. Los rostros eran de tristeza y consternación pero a la vez, expresaban un gran alivio.
El auto emprendió la marcha dejando detrás de sí una estela de humo.
– ¿Gusta un cigarrillo, padre? - el policía extendió la cajetilla al reverendo pero éste se negó.
– Tardarán un poco en sobreponerse pero lo lograrán – respondió con melancolía.
– ¿Usted lo podrá olvidar también, padre?
Patrick Folsom se volteó a verle y le dirigió una leve sonrisa.
– ¡Vayamos por unos tragos! Tal vez por ahí deberíamos empezar - los dos hombres tomaron el camino contrario al de los Grandchester.
Arriba, el oscuro cielo anunció una ligera llovizna, sin embargo, ya no había nada a qué temer.
Muchísimas gracias queridas lectoras por haberte dado la oportunidad de leer este fanfiction que escribí hace ya muchos años.
Quizá se preguntarán por qué escribí una historia de este tipo en el Candy Mundo.
Porque siempre tuve la inquietud de dar un giro radical e inesperado a este anime, que pudiese permitir a los personajes desenvolverse en un mundo oscuro y tenebroso y también porque quien esto escribe es una verdadera fan de la novela gótica y de terror. Historias que entremezclen seres sobrenaturales y/o situaciones paranormales es algo que siempre me ha apasionado y por tal motivo quise darme una oportunidad de incursionar en este género con esta peculiar serie. Aclaro que no soy una erudita en estos temas por lo que con mucha seguridad, algunas situaciones podrían tornarse inverosímiles para aquellos conocedores. Déjenme saber sus críticas y/o sugerencias para seguir mejorando en este género.
También quiero mencionar que muchas ideas e información fueron tomadas de libros, series, documentales, programas televisivos, experiencias personales y paginas web, así como películas relacionadas con los temas de este fanfiction, que seguramente muchos habrán podido reconocer a lo largo de su desarrollo.
Dado que fue bastante el material consultado sería muy complicado enlistarlo, sin embargo, no dudo que ustedes ya intuyan cuáles son. La trama esencial nació después de ver la película "The Changeling" (1981, Estados Unidos) hace ya varios años y que avivó aún más la idea de crear un fic de suspenso con nuestra serie favorita, intercalando situaciones inspiradas de historias tanto ficticias como personales. También la conocida obra "El Exorcista" (1973, Estados Unidos), sirvió de referencia para esta historia.
Espero que el fic haya sido de su agrado.
Saludos,
Anya
