Capítulo dedicado a AnaM1707
Las escaleras de caracol eran extensas y podías tener una caída mortal por ellas sino tenías el debido cuidado. Para cualquier alumno nervioso por una reunión con el Director aquello podría ser un peligro, pero Harry sonreía grandemente mientras bajaba las escaleras, aprovechando que no había ningun cuadro chismoso a la vista.
El pequeño problema, y que le fue quitando su felicidad segun bajaba las escaleras, es la Amortentia. Esta claro que el Director intentaría, de alguna forma, descubrir si había surtido efecto, pero Harry no encontraba la manera de librarse de aquello.
Ir a la torre de Gryffindor no era una opción. Llevaba menos de dos semanas aquí y supuestamente se perdíq hasta para localizar el Gran Comedor. Bajar a las mazmorras y entrar a la sala común de Slytherin era una idea aún peor y más descabellada. Así que ahora mismo Harry se encontraba en un serio dilema sobre que hacer a continuación.
Comenzó a sentirse un poco frustado y sintió como su mente colapsaría. En ese mismo instante, cuando faltaban unos pocos escalones para terminar en los extensos pasillos, una nota doblada elegantemente en forma de una pequeña ave se poso en sus manos. Harry la abrio extrañado encontrandose con la pulcra y bella letra de Lucius.
Tenemos una respuesta. Dentro de 10 minutos en el mismo lugar.
Corto y preciso para que nadie supiera que era lo que se estaba manejando en las oscuridades. La nota se incendió luego de que Harry terminara de leer, sacandole una sonrisa al aludido por lo desconfiado que podía ser Malfoy. Con la sonrisa aún en su rostro se encamino al pasillo donde se habían encontrado hace pocos días para ir a las mazmorras.
Lady Magia miro con ternura a uno de sus hijos. Era poderoso y si le dabas las armas necesarias podría terminar con toda esta absurda guerra. Toco suavemente su hombro llamando la atencion del ojiverde.
-Toma Harry.
Lady Magia le brindo una poción. Cuando la acerco a su nariz sintio el olor de su Amortentia haciendole sonrojar por segunda vez en el día.
-Tendrá los mismos efectos que la Amortentia, pero se iran luego de 30 minutos. Creo poco probable que Severus no sepa que hacer - Magia le guiño un ojo haciendolo sonrojar una tercera vez.
Harry quería golpearse contra una pared. Se había sonrojado más en una noche que toda su vida. Olvidando aquellos pensamientos, y aun con un color escarlata adornando sus mejillas, se bebio el vial de un solo sorbo. Comenzo a sentirse como en una nube esponjosa y sus únicos pensamientos eran dirigidos hacia una pelirroja.
La guerra se cernía sobre sus cabezas y tenían que tomar una desición. Todos estaban dispuestos a apoyar al lado Oscuro, a seguir a su Señor, pero ahora, ¿qué era realmente por lo que estaban luchando? Muchos de ellos aun seguían con sus cerrados pensamientos acerca de la pureza de la sangre. Otros tuvieron una semana para analizarlo todo y desean luchar por la magia.
En ese momento, en otra parte del castillo, se discutía acerca de las desiciones que tomarían frente a la guerra. Unos simples niños pensando sobre guerra y muerte. Era una discusión un poco acalorada y todos intentaban dar su punto de vista.
-¿En serio seguirás a ese mocoso? No puedo creerlo Lucius, tú, de todas las personas, traicionas a nuestro Señor.
Malfoy seguía con su habitual máscara de indiferencia colocada. Aunque cualquiera que mirara un poco más de cerca podía ver sus labios fuertemente apretados. No por lo que ese chico había, dicho sino por el secreto que su padre alguna vez le había comentado.
-La magia es magia provenga de donde provenga - cito Narcissa elegantemente.
-¡Pero nuestro Señor nos llevara a la grandeza! - grito Mulciber.
-¡Tu Señor es eso que tu llamas un asqueroso mestizo! - grito Lucius fuera de sus cabales.
La sala común se cernió en un silencio terrorífico. Todos miraban la respiración acelerada del primogénito de los Malfoys, muchos de ellos incapaces de pensar que aquello fuera real.
-¿Estás loco? - soltó con una risotada.
-No, no lo estoy Mulciber. ¿Por que tu crees que muchos de nuestros padres no son seguidores de Él? Orión y Walburga querían que sus hijos fueran mortífagos, pero ellos jamás se rebajarían a seguir a un mestizo.
Todos volvieron a quedarse callados. Mulciber, incapaz de quedarse silencio, pero dandose cuenta que su opinión no sería oída, subio hacia las habitaciones de los años menores intentando meterle en su cabeza pensamientos de fidelidad hacia el Señor Oscuro. Entre seguidores fieles ya tenía a Barty Crouch Jr. y Dolores Umbridge. Estaba seguro que recibiría un gran agradecimiento por parte de Su Señor.
Mientras Mulciber se levantaba de su asiento dispuesto a cumplir sus metas, Lucius tomo una nota y le escribió a Harry progamando un encuentro en el mismo lugar que la última vez. Coloco un encantamiento en la pequeña nota doblandola como un pajarito que salio volando por la pared recien abierta.
-¿Qué le enviaste? -pregunto Mulciber a pocos pasos de las escaleras.
Regulus y Severus se habían detenido en el pasadizo cuando vieron la pequeña nota salir volando y mucho más al ver la tensión que se ceñía en la sala común.
-Para que nos encontraramos en el mismo lugar de la última vez. El que no quiera estar presente puede irse a sus habitaciones.
Con pasos elegantes Lucius paso junto al dúo dandole una pequeña seña a Regulus y se perdió entre las paredes lisas y frías de las mazmorras. Cuando llego al punto de encuentro, Harry ya se encontraba ahí.
Sus ojos estaban como desorbitados, mirando a un punto sin mirarlo realmente. Una gigantesca sonrisa que a Lucius le dio mala espina y un suave rubor se extendía por sus mejillas. El platinado se acerco con el ceño fruncido pensando que aquello era algun tipo de trampa.
-¿Peverell?
-No te parece preciosa. - dijo con mirada soñadora.
-¿De qué hablas?
-Con su pelo color fuego y sus ojos verde esmeralda. - Harry suspiro
-¿De quién hablas?
-Lily - giro sus ojos hacia el peliplata - ¿Me llevarás a ella?
-No se donde se encuentra, pero estoy seguro que Severus si. ¿Por qué no vamos a verlo?
El chico asintio distraidamente y siguio a Lucius por las mazmorras. El rubio ni siquiera se dio cuenta que no le había colocado la cinta en sus ojos. Estaba demasiado preocupado de que aquello fuera Amortentia y más aún cuando recordó que Harry les había mencionado que tenía una reunion con el Director. ¿Había sido él quien le había suministrado la poción del amor?
Cuando llegaron a la sala común a Harry se le iluminaron los ojos al ver a su salvación. Todos miraron la acción con el ceño fruncido y Mulciber, que se encontraba al fondo de la sala común, no pudo evitar reirse.
-¿Qué sucede? - pregunto Severus con el ceño fruncido al ver a su amigo actuar tan raramente.
-Lily...llevame con Lily Severus - pidio Harry mientras se abrazaba a Severus fuertemente.
-¿Harry no había ido a una reunión con el Director Dumbledore? - pregunto Narcissa.
Lucius asintio haciendo que la sangre de Severus hirviera porque el viejo se atrevio a hacerle eso a su amigo.
-Maldito viejo - gruño Severus - Harry, quedate aquí, iré a buscar a Lily.
Severus puso esa excusa barata sabiendo que el Director había usado la pocion de Amortentia que Lily y el tanto entrenaban para sus Timos y Extasis. Algo que le parecía sumamente extraño es que ellos siempre desechaban la poción, deseando que nadie la encontrara y la usara sobre alguna persona.
Harry asintió distraidamente y esa fue la señal del pelinegro para salir de la sala común de regreso al aula de Pociones donde Slughorn guardaba todos los ingredientes y antídotos. Era su lugar favorito en todo el castillo, por lo que se sabía el camino de memoria. Principalmente porque era ahí donde más tiempo pasaba preparando Pociones junto a Lily.
Al llegar al aula, el Profesor Slughorn se encontraba ahí, seguro revisando algun trabajo de los de primer año. A opinión de Severus, esos eran los más complicados, principalmente por los hijos de muggles que no sabían escribir con plumas. El hombre regordete levanto su vista, posandola distraidamente en su alumno favorito. Aunque luego se lleno de preocupación.
-Oh, Severus...¿Sucede algo?
-Solo necesito un antídoto profesor. Al parecer, las muchachas aquí estan muy necesitadas y van dejando Amortentia en todos lados - gruño Severus.
El hombre solo se rio mientras buscaba el antídoto y se lo entragaba a Snape.
-La proxima vez, habla con el Direcor. Estos casos tienen que ser reportados.
Severus solo gruño sabiendo que aquello nunca sucedería. Por Merlín, la razón por la que su amigo se encontraba en ese estado era por culpa de ese viejo buenachón y aun asi Slughorn quería que se lo contara. Ni en sus más locos sueños.
Al entrar en la sala común se acerco a pasos apresurados a Harry que lloriqueaba en el hombro de Narcissa sobre que quería ver a Lily.
-Harry, Lily dice que si te tomas todo esto vendrá a verte.
Harry, sin pensarselo mucho, se lo tomo todo. Su mirada se cristalizo y luego pareció regresar en si. Su ceño estaba fruncido intentando ubicar el lugar donde se encontraba.
-¿Q-qué sucedio?
-¿Qué es lo último que recuerdas Harry?
-Recuerdo estar con el Director Dumbledore tomando el té y luego todo es un poco confuso.
Dijo mientras tocaba su cabeza.
-Al parecer te dieron Amortentia - dijo Andromeda.
-¿Qué hago aqui?
-Te escribí para hablar sobre tu bando - dijo Lucius con su voz serpentina -Estamos un poco interesados en él.
Disculpen las faltas de ortográficas, pero como se acercan los examenes no he tenido tiempo de revisar el trabajo a fondo, solo dandole una mirada para que no fueran tantos los errores.
