Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Tokyo Ghoul pertenece a Sui Ishida.
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Este es un Fic con una Fem-Harry (llamada Artemisa, en esta versión), podríamos decir que es como otra versión del Fic "La Chica del Rayo".
Aquí Artemisa será un Ghoul (Estilo Tokyo Ghoul).
Aquí los padres de Artemisa, están vivos, y tiene dos hermanos menores.
Harem: Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass, Susan Bones, Tōka Kirishima, Lily Potter y Stephanie (su hermana menor OC).
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Artemisa: The History of The Queen Ghoul
Capítulo 12.
12-A: Impulso Desconocido.
No sabía qué la había llevado hasta allí.
¿El sonido del agua, la despertó? No.
¿Los pasos escuchados segundos antes, y la puerta del baño del pasillo, abriéndose y luego cerrándose? Sí.
Se acercó, miró en varias direcciones, una habitación a otra, olió el aire, que salía del baño, lo reconoció.
― "Muta" * ―susurró, nada indicaba que el hechizo había tenido efecto en la puerta, pero no se detuvo a pensarlo. ― "Alohomora"―la persona que se estaba bañando, no sospechó en ningún momento, que la puerta se hubiera abierto. Pero, cuando la persona ingresó en el baño, luego de colocarse el hechizo Desilusionador, la persona en la ducha la cerró y abrió la puerta, mirando la habitación, hasta notar una sombra, olió y salió de la ducha.
― ¿Esto podría considerarse pedofilia, madre? ―preguntó la chica, mientras se secaba su cuerpo, y procedía a vestirse con una camiseta holgada y un pantalón sencillo de tipo pijama y secaba su cabello. Lily se Desilusionó, quedando ante su hija, la cual aún seguía pasándose por el cabello, la toalla.
― "Quizás" ―susurró Lily, algo desilusionada, por haber sido descubierta y sacudió suavemente su varita, para que los zapatos tipo tenis, llegaran hasta el baño, siendo que su hija se lo colocó. Lily miró a Artemisa de arriba abajo.
―Vendré en las vacaciones de Yule y Pascua... digo: Ostara ―dijo Artemisa sonriendo suavemente.
―Por cierto... ese Elfo: Dobby... ―preguntó Lily, tratando de cambiar de tema.
―No. No ha vuelto, a aparecer. ―Dijo Artemisa. ―Nos vemos en el desayuno, voy a ir a trotar y seguir practicando un poco, mi defensa personal.
―S... Sí ―dijo Lily, quedándose ella sola, en el baño del pasillo. Se llevó una mano al pecho, mientras su corazón latía como loco. ― ¡Maldita sea, Lilian, ¿en qué estás pensando?!, maldita degenerada.
12-B: Devuelta en Hogwarts.
Lily y James, les pidieron a sus hijos usar la red Flu, para transportarse hasta el andén 9¾, no sabían el porqué, pero ambos adultos, parecían temer un posible ataque a sus hijos, y desde el año pasado, cuando demostraron que estaban vivos, y liberaron a Sirius de Azkaban, se habían ocultado en una casa que nadie sabía, que era propiedad de los Potter.
Aunque ambos progenitores, habían querido que sus hijos se transportaran volando unos cuantos metros, entre la Casa Boleskine, hasta Hogwarts, ellos dijeron querer ver a sus amigos, antes de llegar, y lo mejor para eso, era usar el Expreso de Hogwarts.
Al llegar al tren, Artemisa sorprendió a una distraída Hermione, quien leía un libro, haciéndola chillar del susto, mientras que a su lado Thomas se reía, e iba a reunirse con Michael Corner y Seamus Finnigan.
Hermione se sintió mareada un momento, mientras escuchaba las preguntas de Artemisa y Stephanie, sobre lo que había hecho ese año. Pero pudo responderles, incluso entre la cacofonía de sonidos, que no había hecho nada muy grande, solo ir a visitar a su tía, que vivía en Edimburgo.
― ¡Ya dejen de hablarme de ese modo, par de loros mojados! ―gruñó en juego, la Ravenclaw, logrando que las Potter guardaran silencio, al menos un momento, antes de romper en risas.
Afuera de su compartimiento, dos chicos les miraban, eran Ronald Weasley y su hermana menor Ginny, quien había crecido con los ficticios cuentos, de los cientos de hazañas realizadas, por Artemisa Madelyne Potter Evans.
Pero, la pequeña Ginny, no sabía que había sido manipulada por su madre y por Albus Dumbledore. Luego de ocultar a los Potter, y dejar a Artemisa, con los Dursley, el hombre selló el testamento de los Potter, tomó la custodia de la chica, y firmó un documento con Molly Weasley, para que su hija menor Ginny, algún día, fuera la pareja sentimental de Artemisa, y los Weasley, pudieran tomar el dinero de los Potter, pero pronto se dio cuenta, de que esto sería imposible, cuando los Potter volvieran a Inglaterra, pues era obvio que volverían por Artemisa, que no se quedarían a criar a sus hijos en Francia, ni les abrirían plazas en Beauxbattons, sino que los guiarían a Hogwarts, y una vez allí, pedirían a sus hijos, contactar a su hermana perdida.
Por años, Molly había estado plantando ciertas semillas e ideas muy cuestionables en su hija menor, para que fuera lesbiana, y se enamorara de La-Chica-Que-Vivió, teniendo ella misma, que obligarse una y otra vez, a ser más abierta de mente, con la idea de que su UNICA HIJA, algún día se casaría con una mujer, pero al pensar en todo el dinero que recibirían, al pensar en los vestidos de gala que comprarían, siendo invitados a una y mil fiestas, compensaban todo el dolor, que significaría, el ver a su hija con una mujer.
Una hija, a la cual ella misma había criado para que tuviera pensamientos homosexuales, para que fuera sumisa en todo momento...
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A diferencia del año pasado, cuando la generación de Artemisa, tuvo que ir en bote, luego de atravesar Hogsmeade, los alumnos que eran ahora de tercer año, los guiaron, por un camino, junto al Lago Negro, donde los que serían en algunas horas de primer año, atravesarían por barcas, como ellos, el año pasado.
Pronto, llegaron hasta unas carrosas, las cuales se movían por obra de unos caballos delgados, negros, con alas de murciélago y cabeza de dragón.
Entraron en las carrosas, llegaron ante las puertas del colegio, y todos se organizaron en sus respectivas mesas, antes de que la profesora McGonagall, trajera a la nueva generación de primer año, al Gran Comedor, pasara al frente, y fuera leyendo un nombre, tras otro, pasando al frente y ordenándolos en distintas casas, gracias al Sombrero Seleccionador: Sebastián.
Colin Creevey, fue a Gryffindor.
Harper Hanselwald, fue a Slytherin.
Luna Lovegood, fue a Ravenclaw, era bastante... única: llevaba un vestido amarillo, un collar con tapas de Cerveza de Mantequilla.
Ginevra Weasley, fue a Gryffindor (como todos los Weasley)
Artemisa notó que aquel autor del Callejón Diagon, el que les hizo comprar casi una docena de sus libros, estaba en la mesa de los profesores.
―Es un placer para mí, el ser su maestro de Defensa Contra las Artes Oscuras, de este año ―dijo Lockhart, cuando Dumbledore dejó de hablar. ―Espero, que puedan aprender de mí, y yo a su vez, saber sobre algún tipo de experiencia, que podrían haber tenido personalmente, o que quizás sus padres, les comentaran en algún momento.
Cuando se estaban retirando, Hugin apareció, entregándole a Artemisa un paquete y dos cartas, tomando primero la que tenía Kanjis encima.
― ¿De tu amiga japonesa? ―preguntó Hermione, dándole tal susto a Artemisa, que su Kakugan se activó.
Cerró sus ojos, desactivó su ojo rojo, y miró la carta, antes de abrirla, se aclaró la garganta y traducir. ―Querida Misa-Chan, todo va bien. Y todo corre normal, (ya sabes lo que quiero decir con normal, y hasta donde llega esa normalidad en mi día a día), he conocido a una autora de novelas de terror muy guapa: Takatsuki Sen. Espero volverte a ver, y que sea pronto. Me gustó, nuestra última charla por teléfono, te he extrañado, y estoy aprendiendo inglés, para algún día irte a visitar, sin tener que estar vigilando mi espalda, (ya sabes cómo es todo por aquí), te mando un abrazo. Atte.: Tu Tōka-Chan. ―Sonrió. ―Con que... ¿eres MI, Tōka-Chan? ―se preguntó mentalmente, antes de mirar la otra carta. ―Es de mi madre: "Cariño, tu amiga fue muy buena, al saber cómo enviarnos esto, teniendo en cuenta el Fidelio que rodea la casa. Te lo mando, para que puedas leer algo, entre clases. No te distraigas, en las clases, solo por esta novela. ATTE: Mamá" ―guardó las cartas en sus bolsillos y miró el libro, cuya parte delantera estaba en lo que debería de ser la contraportada.
Finalmente, los Ravenclaw, llegaron hasta la entrada de la torre de Ravenclaw.
«Una cajita blanca como la cal. Todos lo saben abrir, pero nadie lo sabe cerrar ¿Qué es?» Preguntó, la puerta de Ravenclaw.
― ¿Cómo se llama la novela? ―preguntó Padma interesada
― "El Huevo..."
―Exactamente ―Dijo La Dama Gris, sonriéndoles a los alumnos, mientras la puerta se abría, y todos subían las escaleras.
― "El Huevo de la Cabra Negra" ―dijo Artemisa sonriente mirando la portada, y luego dándole la vuelta. ―La sinopsis es la siguiente: "¿Un asesino nace o se hace?, una madre con un terrible secreto, y un hijo al cual debe de cuidar y proteger" ―Sonrió ―Me gustará.
― ¿Es policiaca? ―preguntó Padma.
―Policiaca y misterio ―dijo Artemisa, mientras se alejaba junto a sus compañeras, hacía la habitación de las alumnas de segundo año.
~Extra~
―Por años, he ocultado a mi hijo, mi impulso. Le he ocultado mis actos. Le he ocultado lo que hago, lo que soy, cuando dejo de ser su madre, cuando dejo la casa, en medio de la noche, después de cerciorarme de que él duerme. Mi impulso homicida, aquello que me lleva a cometer mis crímenes, aquellos por los cuales, he sido llamada La Cabra Negra, y por los cuales he sido perseguida por todo el país. No puedo detenerme, el impulso y el instinto de volver a matar, son grandes, el hambre es atroz. Mi querido Shinta, espero tengas una vida normal. No quiero esto para ti.
Prólogo, El Huevo de la Cabra Negra (Takatsuki, 2011)
*El hechizo Silencius, solo sirve en seres vivos, el hechizo Muta (invención nuestra), sirve en objetos inanimados.
