31. Fracaso
Seguía aguardando, pero ya se estaba haciendo tarde. ¿Es que Duo no pensaba venir? ¿Era posible que hubiese renunciado a la misión?
Por como le había hablado esa tarde, cuando Relena llegó a visitarlo, lo dudaba. Parecía muy seguro de querer entrometerse en su objetivo.
En un instante, algo lo dejó helado. El grupo de guerra del portaaviones estaba desapareciendo uno a uno en su radar. Pero miraba el océano y se veía tranquilo, sin señales de una batalla. ¿Qué estaba pasando?
Con incredulidad vio como en la cubierta del portaaviones, aparecía el Deathscythe, explotando varios mobile suits enemigos a su paso.
De alguna forma, él ya estaba allí.
Decepcionado por el fracaso de su estrategia, se consoló con la idea de que al menos ya sabía de su ubicación y sería más fácil sacarlo del camino si se le ocurría intervenir.
Llegó volando a su lado. Ese portaaviones era suyo.
