Las palabras


Erza caminaba por el pasillo sin entender porque se sentía tan mal, es decir, ellos no eran nada, el peli azul había dejado en claro que no iría más tras ella, entonces ¿Por qué sentía ese nudo en su pecho y ganas de gritar? Cuando fue la peli escarlata quien lo había rechazado dos veces ¿Porque ahora que Jellal hacía eso con Ultear la hacía sentir tan mal? A parte que se veía desde un principio lo cercanos que eran, era hasta algo que se veía venir.

-Erza – Escuchó su nombre y uso su mayor aplomo para voltearse y mostrarse tranquila

-¿Si?

- Ya va siendo hora de grabar – Habló Laxus

- Aja – Asintió

- El set es para el otro lado… - Intentó hacer notar lo obvio

- Sí, gracias. Sólo que… - Respiró profundamente – Ya voy

El rubio asintió y siguió su camino, la peli escarlata fue al baño a lavarse el rostro para poder ir a grabar sus escenas y a dirigir las que le faltaban.

El silencio era realmente incómodo después de que esa puerta se había cerrado, estaban correctamente sentados viendo a un punto fijo de la pared, pero uno debía de hablar.

-Eso fue… - Intentó hablar la peli negra – Asqueroso

- Horrible

Soltaron su adjetivo al mismo tiempo y empezaron a reír estruendosamente, era de las cosas más estúpidas que habían hecho.

-Ay no.. – Emitía Ultear mientras se tomaba del estómago porque ya no podía más de la risa – No no – Intentó hablar bien – No sé porque se me ocurrió semejante imbecilidad…

- Ni a mí porque te hice caso – Habló algo más calmado

Después de que las risas cesaron y se calmaron volvieron a verse a la cara, ciertamente no eran el tipo del otro.

-Erza nos vio – Soltó con seriedad

- Da igual – Se encogió de hombros sin darle importancia

- ¿Seguro? – Cuestionó la actriz – Porque si quieres podría hablar con ella

- No habría de qué… - Se acomodó el cabello – No le debo explicaciones

- Creo que ya te había manifestado que no quería morir por una luz suelta, o un micrófono o por un libreto en la cabeza – Emitió con voz cantarina

- Ultear no – La vio serio – Ya hicimos tú estupidez, así que sólo céntrate en que me debes una buena charla y ver qué quieres con Seilah, porque no te puedes ir besando con más personas para saber que o no sientes – La señaló con severidad

-Bien – Asintió sopesando lo que decía

- Ahora vamos a que nos maquillen – Le sonrió yendo hacia la puerta

- Pero si muero de alguna misteriosa forma ya sabes quién fue – Bromeó – En el estudio, con un libreto y la directora de cine – Alzó las cejas sugestivamente haciendo referencia al famoso juego

- Eres tan graciosa – Rodó los ojos yendo con la peli verde que estaba lista para maquillarlos

Ambos seguían haciendo bromas y cuando Erza se les unió continuaron con su conversación tratándola normalmente a lo que la peli escarlata quería reaccionar con naturalidad también.

Pero Erza tenía ese beso en mente al parecer más que ellos que actuaban como si no pasara nada, como si ella no los hubiera interrumpido, y tal vez así fue, nada le otorga a ella que no hayan seguido besuqueándose sin que les importe su intervención.

Las escenas de la peli escarlata que eran las primeras terminaron para que justo pueda sentarse a dirigir toda la tarde, estaba en serio orgullosa de cómo actuar había vuelto a ser algo cotidiano en ella, la felicidad no le cabía, sentía que hasta estaba haciendo lo correcto, aunque toda su felicidad se había visto mancillada al grabar la última escena del día, era para el final de la película, Jellal y Ultear debían de volver a tener una escena en la que supuestamente hacían el amor, muy supuesto porque Siegrain no amaba a Liz.

Entonces empezaron a dar su diálogo y a besarse, Erza sólo se planteaba si mientras estaba con ella jugando a esa estupidez de besarse también lo hacía con Ultear o peor, tal vez tenía más cosas con la peli negra, se sentía como un gran chiste, no quería dejar que eso le afecte, en serio no quería, pero su cuerpo actuó más rápido que ella bajándose de la silla, diciéndole a Laxus que por favor termine esa escena sin ella y que se veían el lunes.

Era domingo por la mañana, la actriz aún no estaba convencida del todo, pero pensó seriamente en lo que conversó con su amigo, y aunque no lo quiera admitir tener a Seilah entre sus brazos era de las mejores sensaciones que había experimentado.

Ultear estaba recostada en su cabecera mientras veía su celular con una mano, Seilah estaba un poco apoyada en ella mientras leía uno de sus acostumbrados libros, la actriz acariciaba el brazo de la chica que tenía medio encima con una sonrisa.

-Ul – La llamó, la nombrada bloqueó su celular y la vio abrazándola con ambas manos

- ¿Sí? – Posó su mentón en la cabeza de ella

- ¿No te has puesto a pensar en qué tal vez en verdad no puedas inventar nada? – Sujetó la muñeca de la actriz – Es decir, que en verdad los escritores no puedan redactar un libro sino que de algún modo llega a sus cabezas de alguna realidad paralela – Alzó la vista hacia ella

- Siempre tienes cada idea – Rio un poco, pero la chica estaba expectante a su respuesta – Nunca se me habría ocurrido algo así, pero tal vez de algún modo, todas las historias existen – Se encogió de hombros

Seilah se sentó mejor enfrente de ella con su usual serenidad - ¿O sea que podría haber una realidad en la que nuestras vidas sean totalmente diferentes? – Mordió su labio inferior

-Debe ser… - Rio un poco asintiendo

La chica acomodó un mechón de cabello detrás de su oreja y volvió los ojos a su libro, Ultear se quedó hipnotizada ante tal hecho, así eran sus mañanas o tardes, sino se ponían a ver series o películas igualmente estaban juntas haciendo cosas diferentes, pero no hay nada mejor que hacer algo que amas con una muy buena compañía.

-Sei… - Quiso quitarse una de las dudas que le carcomía la cabeza

- ¿Sí? – Alzó la cabeza cerrando su libro y dejándolo a un lado

- Quiero preguntarte dos cosas – La tomó de la mano – Pero no quiero que te obligues a contestar, si no quieres está bien – La chica asintió no creyendo que fuera tan importante – Al principio cuando Kyoka empezó a golpearte ¿Por qué te dejabas y cuantos años tenías?

La usual calma en ella se vio perturbada, pero apretó más la mano de Ultear respirando profundamente para poder contestar, quería hacerlo.

-Llegué con unos quince o dieciséis años – Se encogió un poco abrazándose a sus piernas con la mano que tenía libre – Creo que empezó a castigarme cuando cumplí diecisiete, no recuerdo exactamente, pero fue un año después de que yo llegué aquí, cuando ya estábamos juntas - Vio a la actriz a los ojos, se veía molesta – Y yo pensaba que era lo correcto porque hacía algunas cosas mal, era muy torpe – Intentó restarle importancia, pero su voz bajaba conforme a lo que decía

- Eras una niña – Negó acercándose a ella y acariciando su mejilla

- Me lo merecía – Se encogió de hombros

- Claro que no – Frunció el ceño

- No sabía hacer las cosas bien, y como dices yo era una niña, a los niños se les castiga – Emitió volviendo a recuperar su manera de hablar de siempre

- Nunca físicamente, a nadie – Negó – Y menos por estupideces ¿Qué podría ser lo peor que habrías hecho? ¿Ponerle un cinturón de un color que no combine? – Habló demostrando su molestia

- Pero ya pasó, me lo merecía y ya – Se dispuso a volver a su lectura

- No te lo merecías ni esa ni la última vez que te golpeó – Intentó endurecer la voz, pero vio como Seilah se enfrascaba en su libro y pasaba por alto lo que decía

Ultear se levantó de la cama y fue a la mesa, se sentó sirviéndose un vaso de agua e intentando tener en mente que primero, no debería de estar molesta con ella, no era su culpa que piense que lo merecía, y segundo debía de buscar la manera en hacer a Kyoka pagar, odiaba tanto a esa mujer.

Al rato Seilah se apareció en la sala acercándose a ella, se sentó encima de Ultear a horcajadas y juntó su frente a la de ella, acto al que la actriz no se pudo resistir.

-Te enojaste – Escuchó mientras aún no entendía lo rápida que había sido posicionándose ahí

Ultear soltó un largo suspiro llevando las manos a la cintura de Seilah – Me enoja en serio que creas que estaba bien ese trato

-Ya lo sé, por eso me fui – Se encogió de hombros mientras acariciaba una de las mejillas de la actriz – Pero es diferente a cuando era una niña a ahora que ya soy una adulta

- Nunca estuvo bien – La vio – Nunca, ni antes ni ahora ¿Okay?

- Okay – Mintió – Lo dejaré de decir

- Bien – Sonrió un poco dejándole un beso en la mejilla y jugando con uno de los lazos que le colgaban de la cinta que se ataba al cuello y llevaba todos los días

Seilah sonrió empezando a besarla, Ultear correspondió gustosa abrazándose más a ese cuerpo al que se volvía cada vez más adicta, la chica encima de ella como siempre terminaba sus profundos besos con varios alrededor de la boca y el rostro.

-Me gustas – Dijo por vez primera Ultear mientras se envolvía en su tan característico perfume

- Tú igual a mí – Sonrió abrazándose más a ella

La actriz acarició su espalda mientras se sentía cada vez más plena - ¿Sabes que hice hace unos días en el estudio? – Rio levemente

-¿Qué? – Se recostó en su hombro viéndola

- Besé a Jellal – Se encogió de hombros

- Eso haces todos los días – Rio levemente – Y me pone celosa, muy celosa – Volvía a atacar sus labios bromeando acerca de lo que le había dicho

- No no, me refiero… - Seilah frunció el ceño alejándose un poco – Es una estupidez – Emitió sin darle importancia – Creí que no quería estar contigo entonces pensé que sí besaba a un chico tal vez no me atraigas más, pero eso es imposible… - Se acercó para besarla, pero la chica le esquivó la cara

- ¿Qué? – Frunció el ceño sorprendida, haciendo silencio unos segundos – A ver… déjame ver si entendí… - Se cruzó de brazos – En vez de venir a hablar conmigo de si YO te gustaba o no decidiste ir con tu amigo para ver si te quitaba la, al parecer, loca idea de que te atraía – Hasta ese momento Ultear nunca la había visto enojada, y no le gustaba para nada cómo se estaba tornando

- Si lo pones así… - Meció la cabeza de un lado a otro – Suena muy mal

- Es que está mal – Se levantó – Pero ya no te preocupes por si te atraigo o no, el lunes llego a pedir el adelanto de mi primer cheque y me voy – Caminó hacia la habitación

- Sei… - Entró a la habitación – No fue nada, fue una estupidez, en serio no pensé que importara – Se sentó al filo de la cama mientras la veía sacar sus cosas – Seilah – La volvió a llamar - ¿Me escuchas? Si quiera respóndeme.. – Suspiró y supo que no debió ni haber hecho eso ni menos decirle – Perdón, pero fue algo sin importancia, en serio…

- ¿Crees que restándole valor a lo que hiciste me será tan fácil dejar lo que pasó de lado? – Cuando iba por una maleta se llevó la mano a los ojos, a penas y tenía ropa en ese lugar ¿De dónde iba a sacar una maleta?

- Seilah – Le rogó con la mirada – Perdóname, te digo que fue una estupidez

- ¿Me lo dices tan tranquila y encima esperas que me alegre de que me gané el gran premio porque tu amiguito no rompió tu gusto por mí? – Se cruzó de brazos viéndola retadoramente

Ultear como casi nunca en su vida, agachó la cabeza, había estado sola tanto tiempo que ya no recordaba cómo era una especie de relación, esa clase de pacto silencioso de no meterte con nadie, no pensó que en tan poco tiempo lo suyo se haya convertido en algo así.

-¿Entonces te vas sin más? – Emitió con tristeza

- Aja – Tomó el libro que leía y se fue a la sala

La actriz como hace mucho no hacía, soltó unas lágrimas, se sentía imbécil, claro que Seilah iba a correr de ahí, no quería que le hicieran más daño, lo lógico después de tantos años ¿Quién podría soportar más?

El lunes por la mañana llegó con unos cinnamon rolls recién comprados, Jellal se estiró un poco, levantarse temprano y encima trabajar después le daba demasiada flojera, pero le preocupaba la directora de cine, así que tocó amablemente dos veces la puerta y entró.

-Entrega especial para la señorita Scarlet – Sonrió

Erza alzó la mirada intentando no sonreír divertida ante el peli azul cumpliendo su promesa de llevarle desayuno, aunque en principio era a su casa, ella siempre iba temprano al trabajo y en esa ocasión no había nadie.

-No, gracias – Habló con seriedad mientras volvía la vista a la agenda de ese día, al parecer ni Mirajane ni Laxus recordaron dejarla hecha

- ¿Haciendo la agenda del día? – Se sentó relajado abriendo la caja y dejando que el olor se esparza, vio cómo luchó un poco, pero los dulces eran su debilidad

- Ajá – Mordió el interior de su mejilla

- Estaría hecha si no nos hubieras abandonado antes del fin de semana – Soltó divertido – Come Scarlet – Le ofreció la caja – Se va a enfriar

- No tengo hambre, gracias – Continuaba escribiendo, pero el olor y la voz del peli azul la incitaban a comer

- ¿Estás molesta? – Alzó una ceja

- No

- ¿Es conmigo? – Habló con un poco más de seriedad

- No – Sentía que estaba a punto de explotar

- Mi mamá me dijo que cuando una mujer se veía molesta debía hacer esas dos preguntas, claro que si las respuestas eran negativas debía de darle un beso al final – Asintió

- ¿Por qué no te vas a besar a Ultear entonces? – Soltó sin pensar

- Ahhh.. – Jellal alzó las cejas – Entonces eso era… - Sonrió para sí mismo - ¿Te molestó el beso que nos dimos?

- No – Se sonrojó volviendo a su labor

- No puedo decirte la historia larga porque es cosa de Ul, pero solo digamos que ella quería comprobar si sentía o no algo por alguien y su retorcida mente pensó que besándome lo averiguaría – Asintió serio, la peli escarlata mordió su labio ante la explicación

Jellal dijo que no le diría que había pasado, pero recordó su escena de celos por ese Gray, ella se lo explicó todo y ahora necesitaba que la peli escarlata supiera lo que había pasado para estar a mano.

-Y no, no es que nos la damos de mejores amigos, pero nos andamos con esos juegos, yo no hago eso con cualquier persona, Scarlet – Sonrió de lado poniéndola nerviosa

- No te pedí que me expliques que hacías o no con Ultear – Emitió nerviosa jalando la caja de cinnamon rolls y empezando a comer uno

Al peli azul le agradó grandemente que empezara a comer – Si quieres llamo a Ul para que te dé su versión de los hechos también – Rio divertido

-No me enojé – Habló seria

- No, no lo hiciste – Emitió con sarcasmo – Pero te perdiste de un buen fin de semana desempacando la vajilla y los cubiertos que ordenaste para mi departamento – Se encogió de hombros

- ¡Es cierto que te prometí ir! – Exclamó la peli escarlata lamentándose

- Da igual – Se encogió de hombros – Será a la próxima, ahora come que se va a enfriar

Y Erza se dio cuenta de algo mientras degustaba esos deliciosos cinnamon rolls, Jellal se preocupaba por ella, nadie le había puesto tanta dedicación a su comida, ni a hacer que se sienta bien, el peli azul era considerado, por más que no tenga ningún compromiso con ella, le daba explicaciones sin que las merezca, se planteó seriamente en que hubiera pasado si le hubiera correspondido, ella se deshizo de la idea tan rápido como llegó, no podía pensar en un futuro, ni con él ni con nadie.

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Recuerden dejar su bello review!

Hola! Me encantan estos momento Jerza! :3 O sea también es bonito darles amor de pareja, pero estos en los que sólo hablan y cuidan por el otro son muy jnfklsnfalkjwaf 7u7

Al próximo cap vuelve el Gruvia :3

Por cierto ... ya vieron el nuevo dibujo Jerza de Mashima?! Son ellos dos en el día de su boda! *morí* Ya fangirlee mucho en mi fb de ese y de los demás dibujos! También hizo uno Gruvia! lkdjñdfkljglñskjgoñ Mi corazón explota de amor!

Aclaración:

Al juego que se refiere Ultear es a Clue, en el que se dice la habitación, quién y con qué objeto se mató al cadáver hallado en la mansión o depende de qué clase de tablero estés jugando :v

Sección de comentarios:

Pilikali: Ahre! La nostradamus le decían :V espero que te haya gustado la resolución :v