RECUÉRDAME
Aún en su cama,y faltando todavía dos horas para levantarse, Natalie se sentía avergonzada por haber soñado algo así; no era propio de ella. La inquietaba el hecho de haber soñado unas escenas que se veían tan reales, como si fueran recuerdos... Pero ¿de dónde? Ella jamás había visto a ese joven. Y mucho menos había vivido algo así. Pensó que se trataría de algo que su subconsciente creó de la nada, después de haber leído ese libro de mitología griega varios días atrás. Era la única explicación. Pero no recordaba haber leído el nombre que sus labios habían pronunciado entre sueños.
¿Cómo es que sabía el nombre de ese joven caballero? Ese hombre que la tenía totalmente intrigada y que la atraía de una manera que no puedo podía describir...era como si ya lo conociera. Pero eso era imposible. Así que terminó por convencerse de que en su subconsciente,había creado al hombre de sus sueños, así como una adolescente. Volvió a dormirse por un rato,y luego comenzó con la rutina de ese día.
La espectro se encontraba sentada en un claro situado en el centro del Bosque de La Muerte,con los ojos cerrados y la respiración acompasada . Concentrada en lograr lo que necesitaba para encontrar a la mujer que le había arrebatado el amor de Acuario, y a quién debía eliminar por órdenes de su señor para poder ganar la próxima Guerra Santa.
No sé daría por vencida, cumpliría la misión que le fue encomendada, aunque estuviera sola, puesto que sus compañeros estaban muertos. Bien se lo merecían, por idiotas e ineptos. Volvió a concentrarse profundamente y dejó arder su cosmos para lograr que sus habilidades de clarividencia se incrementaran. Y entonces tuvo la respuesta que quería saber: la joven médica había viajado en el tiempo. Ésa era la razón por la cual no se encontraba en el Santuario y no había dado con ella durante todo este tiempo. Y además,para su sorpresa, descubrió que la muchacha no se hallaba sola en dónde se encontraba ahora... Finalmente comprendía la relación de esa chiquilla con la Guerra Santa. Tenía un motivo más para acabar con ella. No sólo cumpliría su palabra al señor Hades y se desquitaría de Degel por haberla rechazado y humillado, sino que también podría por fin vengar a su maestro. La espectro abrió sus ojos llameantes de odio y venganza, mientras una sonrisa maligna y enigmática apareció en sus labios.
En el templo de Atena, Ásmita y Degel conversaban con Sasha acerca de lo que habían descubierto sobre la espectro.
_Señorita Atena, la espectro que servía en la casa de Acuario haciéndose pasar por una vestal para obtener información y cumplir la misión encomendada por Hades, ha sobrevivido. En los últimos días he sentido su cosmos, débil, pero hoy lo siento fortalecido y cargado de ira y sed de venganza... Ha descubierto que Natalie no se encuentra en este lugar ni en este tiempo... Temo por ella y el niño... _ .
Sasha se levantó de su sillón y caminó de un lado a otro en el salón principal de su templo,pensando en una solución para este nuevo predicamento. No podía permitir que algo le pasara a esa joven ni a su hijo;debía hacer todo lo que estuviera en sus manos para protegerlos.
_Ella piensa que todo lo que vivió y que aparece como imágenes en sus sueños,son sólo producto de la imaginación de su mente,un sueño... Todavía no me recuerda... Su memoria parece estar sellada, murmuró Ásmita en voz baja y con algo de tristeza en sus últimas palabras.
_No te preocupes, muy pronto ella recordará todo. Y no vamos a dejarla sola y desprotegida en su tiempo a merced de un ser lleno de oscuridad; irás a reunirte con ella,Ásmita_ .
Una nueva búsqueda de un objeto traslador iba a comenzar, ya que el medallón que habían encontrado en el templo de Asclepio en la ciudad de Larisa y que Natalie utilizó para regresar al siglo XXI, había quedado inutilizable.
Nuevamente Degel, con la ayuda de Ásmita y de Shion, puso manos a la obra y todos se dieron a la tarea de buscar la ubicación del objeto que le permitiría al caballero de Virgo llegar hasta donde se encontraba su familia. Su familia. Se le hacía un poco raro a Ásmita referirse con ese término a la joven médica y al niño que los unía, había estado solo tanto tiempo... Pero el saber que ellos estaban ahí, lejos de él, en peligro constante, le daban las fuerzas necesarias para seguir buscando el traslador para reunirse con Natalie y su hijo; ahora tenía una familia que proteger.
Al mismo tiempo, un muchacho de negra cabellera y ojos del mismo tono había llegado al Santuario pidiendo ayuda y contando una historia de vida trágica; refería que era huérfano ya que toda su familia había perecido en el ataque a Rodorio de los espectros comandados por Minos de Grifo habían perpetrado,y que había ido vagando de pueblo en pueblo sin memoria y mendigando para sobrevivir, y ahora que ya recordaba todo, quería cumplir su sueño y el de sus padres de verlo convertido en un caballero, por lo que venía a ofrecerse como aprendiz. El muchacho, tímido y muy reservado, fue conducido por guardias hacia el interior del Santuario,y recibido por Sísifo de Sagitario, quién luego de un interrogatorio más o menos exhaustivo, decidió tomarlo como su aprendiz, pero le advirtió que estaría a prueba. El joven asintió alegremente,y el Santo de Sagitario lo condujo a la sencilla habitación que ocuparía en la parte de atrás de su templo. Una vez solo, el nuevo aprendiz depositó sus escasas pertenencias sobre la cama, mientras sus ojos se tornaban completamente de color negro como una noche sin estrellas.
Natalie había regresado de una de sus guardias más agotada que nunca; había tenido que ingresar 5 pacientes en el shockroom y estar al pendiente de sus signos vitales y su evolución, tramitar las internaciones y lidiar con el papeleo, además de tener que subir hasta el piso donde estaba situada la unidad coronaria por un paciente con dolor torácico que llegó media hora antes de su horario de salida. Y para rematar, un adolescente con dolor abdominal que resultó ser una apendicitis aguda de libro, llegando justo sobre la hora, por lo que tuvo que hablar con el cirujano de guardia para que pasara a evaluar al paciente. Por todos esos acontecimientos de último momento, recién pudo retirarse de su lugar de trabajo dos horas después de lo que le correspondía, y nadie le pagaría esas horas extras. No había probado bocado en todo el día, así que cuando llegó a su casa tenía un hambre voraz. Era buena señal, pensó, ya que ese día por la mañana había despertado con náuseas. No le había dado importancia en ese momento, y culpó al estés y la ansiedad que le producían el ir a la guardia en ese lugar en particular donde todo estaba mal organizado. No tenía comida que haya sobrado de la noche anterior, así que tomó su celular y decidió pedir una pizza.
Al escuchar el timbre, se dirigió a la puerta para tomar su pedido y abonarlo; luego entró en la pequeña cocina para buscar un cuchillo para cortar las porciones y comenzar a degustar su cena.
_¡Qué bueno que no tardaron nada esta vez! ¡Muero de hambre!!_ , exclamó en voz alta.
Una vez que se sintió satisfecha, lavó sus dientes, se puso su pijama y literalmente se derrumbó en la cama. Llevaba un largo rato dormida, y de repente, un pequeño destello de luz dorada comenzó a visualizarse a la altura del vientre de Natalie; entonces la joven, que se encontraba soñando con todo lo que había vivido en el día en su trabajo, comenzó a ver las imágenes que venían apareciéndosele en sueños desde hacía varios días. Ahora veía a un anciano con largos cabellos blancos ataviado con una túnica y un casco, que la miraba con dulzura paternal,y que hablaba con ella, dándole a entender que sería madre. Y también visualizó una escena dolorosa, llorando amargamente sobre una armadura dorada, con un rosario en sus manos mientras sus labios susurraban el nombre de Ásmita... Finalmente, vió cómo una joven de cabellos lila y ojos color esmeralda le colocaba una especie de colgar o amuleto en su cuello, del cual se desprendió una potente luz, y luego...estaba aquí.
Natalie despertó en forma abrupta, agitada; lo había comprendido y recordado todo. Esas imágenes eran recuerdos de circunstancias vividas por ella en otro tiempo, y la última imagen que vió era la del momento en que había regresado al siglo XXI. La armadura sobre la que había estado llorando, era la de su amado caballero de Virgo, el hombre que tanto la había ayudado a recuperar la fe y la confianza en sí misma, y del que estaba profundamente enamorada, hasta el punto de haber olvidado todos sus principios y haberse entregado a él la noche previa a su partida a la batalla en Jamir, sabiendo que ésa sería la última vez que lo vería. Él le había dicho que no la dejaría sola, y había cumplido su palabra. Las lágrimas se asomaron a los ojos de la joven, recordando las palabras de Sage sobre su hijo. Hizo memoria rápidamente sobre los síntomas que había experimentado desde hacía varios días. _Dios mío,lo que ví no fue un sueño,todo fue cierto...Ásmita... Llevo una parte de ti conmigo, en verdad no me dejaste sola..._ , susurró Natalie con un hilo de voz, mientras era embargada por una ambigüedad de emociones: la tristeza que nuevamente la acechaba al recordar la muerte de Ásmita,y la alegría de saber que una parte de él siempre estaría con ella.
CONTINUARÁ...
