"Saludos estimados lectores, aquí os traigo otro capitulo de esta historia que espero os este gustando leer tanto como a mi escribirla, bueno, el presente chapter estará protagonizado por Serena, así que espero os guste, como siempre nos leemos al final."
Capitulo 12: Principio Místico
Guarida del mal
Lysson se encontraba monitorizando el trabajo de los prisioneros que tenían allí, un chico de cabello castaño se encontraba cargando una de las numerosas piezas de aquel artilugio que en teoría les serviría para ampliar sus ejércitos, mientras Whitney, la cual se notaba un tanto cansada y asustada por como se movía ayudaba con unos cables, la chica no tenia idea de lo que hacia, decidiendo irse dejando a Ornitozuca al mando mientras tanto, dirigiéndose hacia la sala que fue en su momento el despacho del líder de aquella organización criminal, el poder de su dios se estaba liberando, y nada podría evitar que así fuese.
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Mientras todo eso ocurría, en otro universo nos encontramos a cierta joven del mundo pokemon, esta llevaba una camiseta blanca de manga corta anudara en un punto de debajo con estampados de flores en tonos pastel, falda roja con detalles negros, tenia el pelo corto y suelto ademas de zapatos de color negro, pasando por la playa, siendo el centro de atención de algunos chicos, mirando sus anchas caderas, esas piernas y su prominente busto, chicas como ella no eran comunes en ese universo, eso era algo que había descubierto al poco de llegar, sin embargo en esos momentos se encontraba realizando una búsqueda, intentando sentir algo que no sabia como explicar, llegando hasta casi la orilla del mar, cuando algo la toco por detrás.
- Has vuelto a fallar Serena en sentir la magia que estaba usando - escucho decir a una voz femenina detrás de ella, la voz de una mujer adulta, girándose para encontrarse con una mujer cuya apariencia hacia entrever que estaba entorno a la primera mitad de sus cincuenta, tenia algunas canas.
- Perdón maestra Udonna - se disculpo la kalosiana sabiendo que no debió bajar la guardia, el entrenamiento al que la habían asignado consistía en aprender sobre los principios de la magia, habiendo Exodus contactado con una de las mayores hechiceras que conocía, Udonna, la ranger mística blanca con el poder del hielo, volviendo a mirar hacia los lados.
- Llevamos entrenando una semana y tus progresos no son los que me garantizo Exodus - le expuso rodando la chica los ojos, esa mujer le recordaba demasiado a su madre, y si había algo que no le agradaba era la forma de ser de su madre, sobretodo cuando la entrenaba para las carreras de Ryhorn, decidiendo contestar.
- Supongo que no soy una buena alumna - le expuso aunque en realidad su mente estaba en otra cosa, o mejor dicho en cierto chico de cabellos azabache y ojos castaños, recordando que estaba en otro universo, con Misty demasiado cerca de el, eso la tenia descentrada.
- Tu labor es proteger el mundo, recuerdalo - le expuso antes de indicarle que la siguiese, empezando a caminar hasta llegar al paseo marítimo - Me encuentro aquí en Honolulu, Hawai, porque algo esta perturbando las energías místicas que confluyen en ella, alguien esta enfadando al espíritu del volcán y nuestra misión es descubrirlo - le expuso a la ranger rosa poder aural asintiendo esta con pocas ganas - También era el lugar adecuado para que sintieses mi poder, el calor hace que mi poder sobre el hielo resalte - le dijo rodando la chica los ojos, llegando hasta el hotel en el que hospedaban.
Una vez entraron en la habitación que les tocaba Serena no tardo en dirigirse hacia su maleta, cogiendo algunas prendas y sacándolas, buscando un objeto concreto de entre todos ellos, una foto de ella con sus amigos que se hizo hace varios años, sintiendo sus fuerzas restablecerse al ver esa imagen de ella con Ash, debía ser fuerte, viendo como la ranger místico leía un libro de hechizos que había traído con ella, la razón de entrenar allí era muy simple, desde hacia tiempo se estaba reportando actividad volcánica de origen mágico, y Exodus temía que pudiese ser algún complot de los siervos de Seik, por eso se encontraban hay, sin embargo todas las investigaciones habían resultado infructuosas, si había algún ser maligno implicado este no se había revelado, viendo un mapa del mundo que Udonna le había pasado, se encontraban en lo que los habitantes de ese universo llamaban el "anillo de fuego del Pacifico", un conjunto de volcanes interconectados entre si que rodeaban dicho océano, el informe de Exodus advertía que si una sacudida de poder mágico de lata intensidad alteraba alguno de ellos podría provocar una erupción en cadena, con resultados catastróficos para todo el planeta, volviendo a mirar hacia la mujer, la noche estaba por caer sobre la isla y lo único que habían encontrado era a un idiota que venida rocas que venían del volcán.
- Udonna - llamo la ranger poder aural a la veterana, alzando esta su mirada del libro que tenia entre sus manos - ¿No cree que ese tipo que vendía rocas era sospechoso? - le expuso respondiendo ella.
- Solo era una persona que intenta ganarse la vida, no tiene nada de especial - le expuso la ranger blanca dejando a Serena un tanto preocupada, ella no era la persona con mayor conocimiento sobre magia, posiblemente era la menos indicada para esa situación, incluso Misty afirmaba haber visto a Ash convertido en un Pikachu, riendo para sus adentros la de cabellos color miel, aquello era imposible, sin embargo esa noche iría donde sabia que vivía el vendedor de piedras volcánicas, algo le decía que iban a hacer un importante descubrimiento con ello.
La noche llego mas rápido de lo que cualquier persona podría imaginar, mientras las personas de mayor edad descansaban en sus casas los jóvenes se encontraban todavía de fiesta, viendo Serena mientras caminaba por el paseo marítimo como múltiples hogueras ardían en la playa, bailando varias personas a su alrededor, mientras ella se dirigía hacia el extrarradio, donde vivía el tipo en cuestión, la ranger rosa poder aural camino por las calles durante media hora, empezando a escuchar como alguien la seguía, posiblemente sus sentidos se habían agudizado por los meses de combate, sintiendo algo pinchándola en la zona de los riñones.
- Mas te vale no hacer ningún ruido, preciosa - escucho decir a un hombre detrás de ella, decidiendo luchar contra el, pero primero tenia que distraerlo - Ahora anda recto hasta ese callejón de allí - le escucho decir empezando a caminar hacia un callejón cercano, en esa zona, pobre, las construcciones no eran limpias ni estaban bien organizadas, a diferencia del centro que era turístico, viendo un cubo de basura que había allí mismo, dejando de sentir como lo que estuviese usando, seguramente una navaja o un pincho improvisado, realizando un rápido y sorpresivo movimiento para coger la tapa de un cubo cercano y golpear a su agresor en la mano, haciendo caer el objeto en cuestión, viendo que era una navaja, el tipo intento atraparla, dando Serena algunos pasos atrás antes de golpear con aquel objeto metálico en la nuca a su agresor, dejándolo inconsciente de un solo golpe, el tipo era alto, y muy obeso, sintiendo algo de asco al pensar en cuantas podrían haber caído antes que ella, empezando a caminar hacia su objetivo no sin antes enviar un reporte a la policía sobre un tipo sospechoso en esa dirección, llegando hasta su objetivo, una pequeña casa descuidada con un jardín trasero, empezando a andar alrededor del inmueble, fijándose en la reja metálica, esta debía medir entorno a unos dos metros de alto, fijándose que algo parecía brillar dentro del edificio, una extraña luz rojiza, decidiendo intervenir, mirando alrededor para asegurarse de no ser descubierta, viendo que nadie estaba de pie a esas horas de la noche.
- Espíritu Sylveon, despierta - dijo dando inicio a su transformación, Serena apareció de pie en medio de un campo florido, empezando a flotar los pétalos de las flores adheriendose a su cuerpo convirtiéndose en su traje, un traje rosa con múltiples cintas y listones de color rosa pastel por todo el torso, llevaba un cinturón de color dorado con varios pequeños compartimentos de múltiples colores, sus botas eran blancas con lineas horizontales doradas en la parte alta, así mismo sus guantes también eran blancos, pero tenían lo que parecían ser unas pequeñas garras de bronce al final de cada dedo, llevando un brazalete de plata en su brazo izquierdo con unas cinco esferas de cristal, también disponía de una falda sencilla hasta un poco por debajo de los glúteos, mas conocido como minifalda, sobre el pecho donde estaría el corazón podía verse un emblema, una especie de esfera partida por la mitad horizontalmente translucida de color celeste con dos rayos cruzados detrás de esta, brincando un Sylveon fantasmal a su alrededor, saltando antes de convertirse en el casco, poniéndoselo, el casco tenia la forma de la cabeza del pokemon tipo hada, con dos enormes orejas similares a las de un zorro, terminando todo con un visor con forma de "X", tras transformarse la ranger rosa se adentro en el inmueble, oliendo algo extraño, como a quemado, decidiendo llamar a Udonna - Udonna se que no te gustara pero he ido a ver donde vive ese tipo, mis poderes aumentados me permiten oler que algo huele a quemado hay dentro - le comunico entrando lentamente en el edificio, viendo que la puerta de chapa que cerraba la parte posterior se encontraba abierta, aunque debería decir que estaba fundida, viendo como algo mucho mas alto que ella, y seguramente muy musculoso, decidiendo entrar pudiendo percibir como hacia un calor infernal hay adentro, como si estuviese en una sauna o el interior de un edificio en llamas, así mismo pudo oler con mayor intensidad aquel hedor, era carne quemada, andando unos pasos viendo algo que la dejo helada en el sitio, el hombre en cuestión, un adulto de no mas de cuarenta años se encontraba en el suelo, con claras marcas de quemaduras de tercer grado por todo el cuello, fijándose mejor en el causante.
Era un criatura de aspecto antropomorfo, de alrededor de unos dos metros treinta por lo menos, su cuerpo parecía estar hecho de puro fuego, o mejor dicho, lava, su rostro tenia un par de ojos amarillos de rasgos reptilianos, así mismo algunos pequeños cuernos negros, seguramente piedra solidificada sobresalían de esta, empezando aquel ser a caminar hacia ella quemando el suelo con cada paso que daba, estremeciéndose la ranger rosa decidiendo salir de aquel edificio, si podía percibir el calor que ese ser emanaba incluso con sus poderes activos lo mejor era salir al exterior o sufriría un golpe de calor o incluso un desmayo, llegando al jardín trasero, fijándose que el suelo tenia mas de esas pisadas.
- ¿Quien eres? - cuestiono no recibiendo ninguna respuesta por parte de aquella criatura, era mejor atacar - Arco de Selene - conjuro la ranger rosa apareciendo un arco en su mano zurda, este era bastante sencillo siendo predominantemente rosa, teniendo algunas cintas un par de cristales rosas cerca de la empuñadura de aquella arma de tiro, disparando contra el monstruo, viendo como el objetivo de este no había causado ningún daño sobre aquel ser de lava, andando hacia ella viendo que se disponía a golpearla - Protección - dijo conjurando un campo de fuerza a su alrededor, chocando los puños de este con la guarda que había convocado, viendo como empezaba a agrietarse su movimiento, debía pensar en alguna opción, si esa criatura había matado a ese hombre no quería imaginar que ocurriría si le dejaba oportunidad, la mejor opción era correr y alejarlo de los núcleos de población, quien sabe a cuantas personas podría asesinar si le daba la oportunidad, volviendo a tensar a cuerda de su arco para disparar de nuevo contra aquel ser, viendo como sus ataques seguían sin surtir efecto, esquivando un manotazo de aquella criatura ¿Que eres? - le cuestiono volviendo a ser el silencio su única respuesta, saltando hacia atrás con el fin de escapar de aquel monstruo, pero la criatura parecía ser mas inteligente de lo que imagino, pues aquel ser no tardo en agarrarla del brazo derecho, empezando la ranger rosa a utilizar su arco para aporrear al monstruo, sintiendo el calor atravesar su traje, podía incluso oler su propia carne empezando a quemarse, cuando algo detuvo a la criatura, girando la cabeza encontrándose con Udonna, la cual iba ya transformada en una power ranger, la ranger mística blanca, ahora si que tenia alguna posibilidad de vencer, sin embargo el monstruo al verse superado en numero decidió soltar a Serena y empezar a huir, corriendo la ranger blanco hacia la kalosiana, mirando las quemaduras causadas por aquel monstruo.
- En la Ciudadela del Alba podrán tratarte esto y descubrir que era ese monstruo - le dijo Udonna dando a entender que ella no podía curarla con su magia, recordando ese lugar, era el cuartel general de Exodus en el multiverso - Darwin, mistro, portalis - dijo apuntando con su varita hacia el frente, creando un portal de colores gris, blanco y negro, andando las dos hacia aquel atravesándolo, sintiendo la ranger poder aural como la cabeza le daba vueltas.
Ciudadela del Alba
Nos encontramos viendo una gigantesca isla que flotaba en el cielo, un cielo que era de color violeta, allí, en la isla, era visible un rio que caía cual cascada al alcanzar el limite de la isla, así como lo que parecía ser una pequeña montaña, tras unos segundos llegamos hasta lo que parecer ser una muralla construida con rocas blancas, esta de alrededor de unos diez metros tenia una serie de almenas en su parte superior, por donde discurría un camino transitado por los guardianes de aquel lugar, un inmenso portón se imponía, sus puertas parecían estar elaboradas con plata, teniendo una serie de extrañas inscripciones y runas inscrita sobre su superficie, abriéndose el portal de colores gris, blanco y negro, atravesándolo Udonna acompañada de Serena, la cual mantenía todavía su transformación, andando unos pasos saltando dos siluetas para aterrizar delante del portón, cruzando sus alabardas delante de aquella entrada.
Ambos sujetos debían medir entorno a los dos metros, posiblemente un poco mas altos, ninguno de ellos era humano, su aspecto era antropomorfo, pero sus rasgos eran completamente de felino, piernas fuertes propios de algún depredador, torso musculoso, brazos fuertes y robustos, sobre sus cabezas tenían cada uno de ellos un cuerno similar al del mítico unicornio, sus manos, o mejor dicho garras acababan en cuatros dedos ademas del pulgar, el de la derecha tenia un pelaje predominantemente amarillo, mientras que el de la izquierda era gris, ambos llevaban la misma indumentaria, una coraza de color plateado, unos brazaletes de color bronce con incrustaciones de ónice, tobilleras en forma de serpiente de color blanco en el derecho y verde en el izquierdo, sosteniendo cada uno una alabarda, el filo estaba hecho de pura energía de color roja, hablando Udonna a ambos guardianes.
- Viran - dijo mirando al ser de pelaje gris - Yenke - saludo al de pelaje amarillo, hablando el conocido como Viran.
- Udonna gran hechicera, ranger rosa alumna, ¿que traer a ciudadela? - cuestiono el ser de pelaje gris, era el momento de hablar.
- Durante una misión un monstruo consiguió herir a la ranger rosa - les dijo cogiendo el brazo de la joven mostrando las quemaduras en el traje de color rosa - Solicitamos poder acceder a las instalaciones medicas para que la traten, así como a la biblioteca para investigar a la criatura - les pidió mirándose ambos seres antes de hablar Yenke.
- Sin cuerno débil, no poderoso ronso - se burlo endureciendo la chica el rostro debajo del casco, deteniéndola Udonna antes de que hiciese alguna estupidez, siendo Viran quien dio el beneplácito.
- Lord Exodus sabio, el haber dicho que dejar pasar rangers, heridas poder curarse, no haber vergüenza en ellas - les dijo girandose empezando a hacer movimientos con la mano diestra, viendo la ranger rosa como las runas inscritas en el metal empezaban a moverse, a la vez que se escuchaban múltiples engranajes girar, viendo como parecía que fuese a abrirse en cualquier momento aquel portón, sin embargo lo que se abrió fue una pequeña puerta, sintiendo la kalosiana como una gota de sudor le caía por el rostro, no solo por la desilusión, sino también por el dolor de aquella herida, entrando las dos viendo un campo de entrenamiento delante de ellas, numerosos jóvenes de ambos géneros, de entre quince y veinte años se encontraban realizando todo tipo de ejercicios, fijándose Serena que no todos eran humanos, la mayoría posiblemente no lo eran en realidad, decidiendo hacer la pregunta que le rondaba por la cabeza.
- Udonna - la llamo girando esta la cabeza mientras un grupo pasaba al lado de ellas, escuchándose múltiples silbidos dirigidos hacia la ranger rosa - ¿Que tipo de criaturas eran las que protegían las puertas? - le pregunto escuchándose como un instructor daba indicaciones a los reclutas para que apuntasen mejor en entrenamiento con armas de proyectil.
- Ellos eran ronsos - le expuso pasando la lado de un grupo bastante variopinto, bajos y robustos con barbas, estilizados con orejas puntiagudas, algunos con rasgos de bestias entre muchos otros - Los ronso vivían en otra dimensión, en un universo distinto al nuestro, sin embargo una catástrofe destruyo su hogar, al borde de desaparecer Exodus los trajo aquí, a cambio ellos le juraron lealtad incondicional, ¿algo mas? - le expuso asintiendo la ranger rosa poder aural.
- Si, tengo entendido que los rangers mistic force no tenían la capacidad de viajar entre dimensiones, ¿como es que usted puede? - le pregunto recibiendo respuesta mientras un instructor a su lado vociferaba a sus reclutas"dentro gris fuera blanco y negro, excepto el universo y yo el resto me importa un pimiento".
- Eso también es obra de Exodus - dijo viendo el edificio en frente de ellas, una fortaleza de roca blanca con detalles en gris, mientras la ranger rosa seguía sintiendo el ardor de esa herida - Su poder mágico es sin duda alguno asombroso, fue capaz de desarrollar un conjuro capaz de permitirnos viajar a otros mundos, siempre que estuviesen conectados a la Morphin Grid o red de metamorfosis - le explico llegando hasta la puerta principal de aquella estructura, siendo apuntadas por múltiples tiradores, viendo que la mayoría eran de aspecto casi humano, solo diferencias menores en su anatomía que denotaban su ascendencia, abriéndose las puerta llegando a un gigantesco recibidor, viendo como a pesar del aspecto místico del lugar también parecía muy futurista, lineas de energía verde recorrían el lugar adentrándose en cada pasillo, lamparas de neón ubicadas en las paredes se fundían con un candelabro en lo mas alto de aquella estancia, siendo recibidos por un holograma, un hombre en su treintena, de cabellos largos, rasgos afilados en el rostro, sus ropas eran bastante simples, una chaqueta y pantalones de campaña acompañado de unas botas militares.
- Saludos soy Signum, inteligencia artificial programada para ayudar a los caballeros de vació en su labor de mantener el equilibrio en el multiverso, ¿podrían identificarse por favor? - eso si que no se lo esperaba Serena, una IA muy desarrollada sin duda, a Clemont le daría un ataque solo ante la emoción de ver algo así, recordando que debía presentarse.
- Me llamo Serena Gabena, ranger rosa poder aural - se presento la joven mientras Udonna hacia lo propio también, hablando de nuevo aquella creación.
- Ambas se encuentran registradas en mi base de datos, realizando un bio-escaner de rutina para evitar la infiltración de cambia formas y seres metamórficos - les dijo bajando un pequeño dron con una cámara incorporada, saliendo de la lente un haz de luz que las recorrió a ambas de arriba a abajo, terminando en unos segundos - Si vienen por tratamiento medico por favor sigan la estela rosa, cualquier otra petición por favor díganlo en este momento - les dijo viendo como una de las estelas de luz cambiaba de color al indicado, hablando Udonna.
- De hecho me gustaría poder acceder a la biblioteca para poder investigar a la criatura que hirió a mi protegida por favor - pidió viendo como una estela cambiaba a un color azul claro, separándose ambas rangers.
Serena camino por los pasillos de aquel lugar viendo como múltiples jóvenes con uniformes de color gris pasaban a su lado, saludando a estos imitando uno de ellos esa acción, con sus tres brazos izquierdo, sin duda alguna aquel lugar estaba lleno de todo tipo de seres, pasando junto a una especie de chica-carnero de aproximadamente un metro de alto, la cual como todos llevaba el uniforme común, un chaleco gris junto a pantalones y botas del mismo color, la ranger rosa continuo su camino viendo como había múltiples cámaras ubicadas estratégica-mente para minimizar puntos ciegos, así como varias esferas de color negro a intervalos regulares, sintiendo como emanaba algo de ellas, posiblemente el entrenamiento de la maestra Udonna estaba dando resultado, pasando por varias puertas, "sala de descanso 112", "gimnasio 32", "sala medica 9" viendo que los haces entraban justo en esta, tocando la puerta sintiendo como aquella quemadura seguía abrasándola, escuchando a alguien dar pasos al otro lado, esperando a que abriesen la puerta.
- ¿Quien es? - escucho decir a una mujer al otro lado, dando respuesta.
- Me llamo Serena y soy la ranger rosa poder aural - se presento la joven manteniéndose en guardia, aunque estaba en territorio aliado eso no significaba que pudiesen intentar ponerla a prueba, abriéndose la puerta, viendo a quien debía estar al cargo, era una mujer tigre de complexión delgada, grandes orejas, ojos azul claro rasgados como los de cualquier felino, de estatura alta y rasgos finos a pesar de ser una depredadora, llevaba un pantalón corto de color blanco, zapatillas y una blusa de color blanco, mirando a la ranger antes de presentarse.
- Soy Raisha - le saludo terminando de abrir la puerta, viendo a otros dos seres mas allí dentro discutiendo, el primero parecía una especie de reptil de color azul con tres dedos en cada mano, así como una especie de esferas en los pies, el otro era un ser humano bastante mayor, posiblemente debía rondar los sesenta o setenta años, llevando las ropas habituales de un medico, entrando viendo que había múltiples camas preparadas, así como varios aparatos de extraño aspecto - Por favor siéntate aquí - le dijo indicándole una silla cerca de la puerta, dando la joven algunos pasos hacia allí viendo como Raisha hablaba con el anciano, el cual dio algunas indicaciones al ser de aspecto reptiliano antes de empezar a andar hacia ella junto a la tigresa.
- Un placer ranger rosa me llamo Ixenothaurix - se presento aquel hombre viendo mejor la joven a este, su cabello era corto, pero lo bastante largo como para poder hacer un peinado simple con una raya a la derecha, su rostro apenas carecía de arrugas, su piel estaba ligeramente bronceada, pero lo mas característico eran sus ojos, los cuales tenían pupilas de color dorado, sin embargo su brillo era equiparable al del oro fundido - Raisha, ¿que es lo primero que hay que hacer en estos casos? - cuestiono aquel hombre mirando a la tigresa comprendiendo Serena que estaba poniendo a prueba a su alumna, tardando esta unos segundos - Si tardas mucho en saber que hacer la vida del paciente correrá peligro - le recrimino estremeciéndose la mujer tigre antes de hablar.
- Antes de aplicar cualquier tratamiento hay que determinar si la herida es de origen mágico o no, pues de serlo podría no llegar a sanar a menos que primero se purgue la magia residual - contesto a la pregunta asintiendo el anciano - Status vitalis - dijo brillando la mano de la mujer tigre con un aura verde esmeralda, pasándola por encima de las quemaduras del brazo de la ranger rosa - La herida es de origen mágico, pero no hay energía residual - le dijo hablando la paciente.
- La criatura me agarro del brazo, ¿es grave? - cuestiono mirando el anciano la herida por encima.
- Los trajes rangers fueron diseñados para poder soportar llamas de hasta ochocientos grados, por estos daños el cuerpo de la criatura debía rondar los mil grados celsius - le expuso hablando la mujer tigre.
- ¿La criatura era de fuego o lava? - le pregunto respondiendo la paciente mientras intentaba concentrarse en sentir las auras a su alrededor.
- De lava - le contesto sintiendo algo, una aura mágica sumamente poderosa cerca de ella, mirando hacia el anciano, permaneciendo este inmutable viendo como la felina sacaba un escáner de un bolsillo cercano pasándolo sobre la extremidad, sintiendo la ranger rosa el calor de la herida.
- Hay micro-fragmentos de roca volcánica sobre el traje, si no los retiramos antes de empezar a tratar la quemadura podría provocar daños a largo plazo, primero los retiraremos - le dijo pulsando un botón del escáner, pasando a absorber los trozos microscópicos de roca fundida, hablando el medico anciano.
- ¿Como era la criatura? - le pregunto haciendo la ranger rosa memoria, viendo como la tigresa intentaba mantener quieto el brazo de Serena.
- Debía medir unos dos metros y medio, su cuerpo estaba hecho de lava, tenia como cuernos en la cabeza, pequeños, de roca negra - narro viendo como el hombre meditaba esa descripción.
- Recuerdo haber escuchado a uno de los caballeros de la orden mencionar a una criatura similar hace unos siglos, la cosa no termino bien - le expuso mirando a la chica así como la herida - Deshaz la transformación, Raisha aplica el ungüento para estos casos y un vendaje simple, el escáner no mostraba daños en los huesos que nos obligase a inmovilizar el brazo - le indico haciendo ambas caso al medico jefe.
Tras aplicar el tratamiento Serena se quedo mirando la estancia, el medico le indico que descansase hasta que llegase Udonna o el lo autorizase, quedándose mirando al techo pensando en como estarían los otros, pero sobretodo en Ash, el chico era magnifico, noble, valiente, sincero, astuto, guapo, caballeroso, recordando cierta conversación con Misty, ella le decía que no lo conocía por completo, negando aquella posibilidad, ella sabia muy bien que había en el corazón de Ash, cuando llego Udonna con un libro entre las manos, acercándose a ella.
- ¿Ha descubierto algo? - le pregunto Serena viendo Udonna aquel vendaje sobre el brazo de la kalosiana, sentándose al lado de ella empezando a buscar entre las paginas amarillentas y ajadas de aquel tomo antiguo.
- Pues si, en este libro aparece una criatura que podría ser nuestro criminal - le contesto buscando en aquel manuscrito hasta detenerse en una, la pagina estaba unida con hilos y ligeramente quemada en ella se veía un dibujo detallado de una criatura idéntica a la que había visto asesinar a aquel hombre.
- ¿Volcanalis? - pregunto la ranger rosa asintiendo la maga blanca, viendo la inscripción - ¿Que idioma es ese? - cuestiono la joven.
- Latín - le contesto esperando que ella se lo leyese - Me temo que no es un idioma que domine, es literalmente una lengua muerta - le expuso acercándose Ixenothaurix a ambas.
- ¿Me permiten? - le pidió a las dos asintiendo aquel hombre, viendo las antiguas paginas de aquel libro, empezando a leer la historia que narraban.
Otra persona murió a manos de la criatura, tras perseguirla por las calles de la ciudad durante varias noches descubrí que solo había atacado a los que se habían adentrado en el Vesubio, decidí consultarlo con el sacerdote del templo de Vulcano, el cual dijo que la criatura era un castigo del dios del fuego y la fragua por profanar aquel monte sagrado, me adentre en una expedición acompañado de Plinio, allí volvimos a ver la criatura, la cual demostraba ser totalmente inmune a nuestras armas, las cuales caían fundidas, al rojo vivo como recién salidos de la fragua, a los pocos minutos gaia se sacudió, viendo como esta se abría delante de nosotros, fuego y rocas cubrieron todo a nuestro paso, el cielo, oscurecido por lo salido de las profundidades de la tierra seguramente seria visible a muchos estadios de distancia, en solo unos días la ciudad de Pompeya quedo sepultada para siempre...
- Solo yo pude escapar, pues el propio Plinio falleció ante los gases venidos del Hades, rezo a los dioses porque nadie jamas tenga que pasar por lo que he visto - termino de narrar el medico quedándose ambas pensativas - Firmado el centurión Augusto Sicarius a mis descendientes y a aquellos que puedan leer esto, les ruego no permitan que roben las rocas de las montañas que supuran las entrañas de la tierra - explicaba el texto.
- Así que el monstruo es un guardián de los volcanes - expreso Udonna asintiendo Ixenothaurix.
- Me temo que vuestro oponente es algo a lo que ningún ranger ha tenido que enfrentar antes - le expuso pensando la ranger rosa en alguna solución a aquel problema.
- Me temo que es imposible enfrentarlo - sentencio Udonna - Por desgracia tampoco es posible evitar que la gente coja rocas del volcán, me temo que la erupción es inevitable - expreso apesadumbrada, nunca se había visto en una situación como esa, había instruido a los rangers Mistic force, luchado contra el señor del sub-mundo, Octomus, incluso a una discusión marital, pero esto la había sobrepasado, sus armas al igual que las de cualquier ranger resultaban inútiles.
- Ese monstruo arde como las llamas del infierno, si tan solo pudiésemos congelarlo - expreso Serena sonriendo el medico jefe.
- ¿Y que crees que haría falta? - le cuestiono quedándose la joven un tanto confundida.
- ¿Como dice? - le pregunto respondiendo el anciano.
- ¿Que necesitamos para congelar el infierno? - le pregunto empezando a idear entre los tres un plan, pronto volverían para darle un segundo asalto a la criatura.
Hawai
En un almacén de la isla de Honolulu se encontraba Serena ayudando a cargar un bidón hasta un aparato similar a un extintor oculto entre varias cajas de madera y algunas de cartón.
- ¿Estamos seguros que esto funcionara? - cuestiono Udonna un tanto preocupada ante el riesgo de fallar en aquel plan para, contestándole Serena.
- Según lo que me dijo Clemont este aparato debería servir para rociar al Volcanalis con nitrógeno liquido, si los conocimientos de química de Misty son correctos - le expuso sintiendo un vuelco al pensar en la chica con la que había tenido que contactar para que la ayudase con el plan - cuando el cuerpo de casi mil doscientos grados del Volcanalis entre en contacto con los ciento noventa y seis grados bajo cero del nitrógeno su cuerpo debería endurecerse en cuestión de segundos volviéndolo obsidiana en el proceso - le expuso señalando un yunque que colgaba del techo - Luego solo hay que dejar caer el peso sobre el y se romperá en pedazos y adiós al monstruo - le expuso interviniendo Udonna.
- Si eso ya lo sabia, la pregunta es, ¿por que un yunque? - le cuestiono encogiéndose de hombros la kalosiana, esa parte fue cosa de Heckyl, ahora solo necesitaban el cebo, y esa era la parte que menos le agradaba.
Cuando la noche cayo de nuevo sobre el archipiélago la ranger rosa se encontraba andando por las calles con un saco lleno de piedras, todas de origen volcánico, solo debía esperar a que el monstruo apareciese, decidiendo concentrarse en sentir las energías místicas del lugar, meditando sobre lo que era la magia, la magia, la hechicería, no eran sino el arte de manipular la realidad, la habilidad de controlar las fuerzas del universo, todas las criaturas y cosas estaban vinculadas a este, luego en teoría ella debería ser capaz de sentir esas energías, concentrándose en el ambiente, en todas las cosas que había a su alrededor, el susurro del viento, empezando a sentir algo, era algo similar a lo que le ocurrió en la ciudadela, una ligera descarga pasandole por la columna, concentrándose en intentar percibir de donde provenía, sintiendo una energía ardiente y abrasadora, esa energía no podía ser sino la de su objetivo, abriendo los ojos sintiendo como las temperaturas empezaban a subir rápidamente, Volcanalis estaba cerca, sintiendo una punzada en la columna, girándose esquivando un golpe de aquella criatura, meneando aquel saco de rocas.
- ¿Las quieres? - le pregunto viendo como el ser de lava andaba hacia ella, dejando huellas ardientes en el asfalto - Entonces ven a por ellas - le dijo empezando a correr hacia el almacén, viendo como por suerte las calles se encontraban desiertas a esa hora, saltando una verja de alambre esperando que eso lo detuviese, sin embargo el Volcanalis simplemente ando de frente fundiéndose el hierro que componía la reja, si ese monstruo la capturaba estaba muerta en muchos sentidos, sobretodo en el literal, continuando con su carrera hasta llegar a la puerta principal del almacén - Ven aquí tío feo - no era de las que le gustase insultar, pero debía admitir que aquel ser era terrorífico y zafio, llegando hasta el punto marcado con una X en el suelo, sonriendo debajo del casco al ver que la maestra Udonna ya estaba lista, incluso con su magia de hielo habría tenido dificultades para detener a tal enemigo, esperando que el monstruo se pusiese en su sitio - ¡Ahora! - grito saliendo la ranger mística blanco y empezando a rociar al Volcanalis con el nitrógeno liquido, corriendo ella misma con "ataque rápido" para llegar a otro aparato idéntico, empezando a rociar también a aquel monstruo con aquella sustancia, viendo como empezaba a detenerse, empezando a liberar enormes cantidades de vapor aquel cuerpo de roca fundida, endureciéndose acabando por convertirse en una estatua de roca negra brillante, como si fuese mas bien algún tipo de cristal de cuarzo.
- ¿Haces los honores? - le cuestiono Udonna acercándose Serena a una cuerda, cortándola con un machete que se encontró por el sitio, cayendo el yunque sobre el Volcanalis partiendolo en cientos de trozos, rocas con bordes afilados cayeron por todas partes, cogiendo Serena uno de estos, era muy bonita, con un poco de trabajo podría convertirse en una hermosa pieza de joyería.
- Misión cumplida, en todos los sentidos - le expuso comprendiendo lo que quería decirle la joven, al fina había conseguido aprender a sentir las auras.
Base ranger
Serena se sentía a gusto de volver a su propio universo, estando Zenowing quitandole el vendaje del brazo, viendo como no quedaba rastro del agarre de aquel monstruo, viendo como los demás miembros de su equipo volvían de alguna misión.
- ¿Algún monstruo difícil? - cuestiono la ranger rosa siendo quien hablo el ranger verde.
- Un monstruo con rasgos de crustáceo y roedor, nada que un buen rayo solar no pudiese eliminar - le expuso acercándose Ariadna, sintiendo Serena la energía que ella desprendía, era muy distinta a la de sus compañeros o la de Udonna, pensando que quizás no era humana, aunque realmente no lo aparentaba, hablando la diseñadora.
- Teniendo en cuenta lo poco que queda para la gala mas os valdría quedaros quietos para poder terminar mi trabajo - le expuso esta andando hacia Gladio tomándole medidas, riendo un poco Misty antes de acercarse a la kalosiana.
- ¿Te fue de ayuda mis apuntes de química? - le cuestiono asintiendo la ranger rosa, sonriendo Misty - Me alegro, se que empezamos con el mal pie - le dijo asintiendo esta.
- Lo se, pero creo que no deberíamos permitir que un chico pueda arruinar una posible amistad - añadió asintiendo Misty, tendiéndole una mano estrechándola la de cabellos color miel.
- Mas te vale enseñarnos bien a sentir el aura - le recordó asintiendo la kalosiana, esa seria una tarea complicada, pero no imposible, decidiendo volver a concentrarse en el vació del universo, sintiendo como su energía se expandía como las ondas en un estanque, percibiendo las auras de cada uno de los allí reunidos, pudiendo sentir con mayor intensidad las de Shizuru, Mathews, Ariadna, Zenowing, Heckyl y, Misty.
Munokai
- Mi señor - saludo Wizzro haciendo una cortes reverencia ante el apóstol, aquel que portaba el sello de su dios - Mientras traía lo que lord Thrax nos dijo encontré algo que podría sernos útil - le dijo poniendo una especie de probeta en el suelo, viéndose una especie de silueta humana en su interior, mirando Thrax aquello con interés, sonriendo.
- Un nuevo comandante siempre es útil mi dios, sobretodo con nuestro mas reciente descubrimiento - expreso el hijo de lord Zedd hablando el apóstol.
- Nuestro dios dice que sus habilidades nos resultaran útiles para entrenar a los fungos en nuevas formas de lucha - expuso lanzando un rayo hacia aquella probeta, brillando ligeramente lo que había en su interior.
- Con el geno-transmutador y la maquina de Finster nuestras tropas saldrán fortalecidas - expreso Thrax riendo mientras aquella probeta empezaba a agrandarse, hablando Lysson desde el mundo pokemon a su superior.
- Con esto podremos conseguir ese cristal, con su poder librarnos de los rangers sera un juego de niños - expreso empezando a reír también, el mal se había fortalecido.
CONTINUARA
Muchas gracias estimados lectores por haber llegado hasta aquí, este capitulo es un homenaje a esos episodios de power rangers en los que la victoria no se obtenía mediante el acceso a nuevos poderes o armas, sino mediante la astucia, ahora al fic que recomiendo.
La historia que voy a recomendar se trata del celebre fic Power rangers Ultralink, de mi compañero Xanatrix742, en esta historia nos encontramos con una generación con muchos matices de grises en su conducta, ademas de ello varias veces me ha pedido monstruos en el pasado, así que si no habéis leído esta magnifica obra id a hacerlo.
También agradezco a Génesis 581 por haber dejado un review, pues un simple gesto como ese puede ayudar a un humilde escritor motivandolo.
Muchas gracias a todos por haber llegado hasta aquí, pronto nos veremos con el siguiente chapter, hasta luego pecadores.
