FICTOBER 13 ANIMAGO "UNA ENTREVISTA INCÓMODA"
Draco y Hermione se estaban preparando para una entrevista en la oficina de la castaña.
-Estás lista. –Preguntó el rubio peinando su cabello con las manos, una manía adquirida para retirar el estrés.
-Con esa mujer jamás lo estaré, pero más vale terminar esto de una buena vez.
Draco llevaba algunos meses trabajando codo a codo con Hermione Granger. Ambos eran Aurores y estaban a cargo de un caso muy particular. Debían encontrar un par de magos encargados de asaltar las bóvedas de Gringotts, lo cual lo hacían en completo sigilo, logrando esquivar todas las protecciones que tenían y engañando a los duendes. Un caso bastante complicado, pues debían seguir pistas, las cuales hasta el momento habían sido falsas.
Por ello habían sido solicitados por la mismísima Rita Skeeter, quien deseaba una exclusiva sobre el caso.
-En verdad no entiendo qué es lo que quiere esa bruja, si no tenemos avances. –Comentó Draco dando vueltas por la oficina.
-No le creas mucho a esa mujer Malfoy, esa tipa siempre tiene segunda intenciones, así que hay que ir con cuidado.
Se escuchó que tocaron la puerta, señorita Granger, Señor Malfoy, se asomó por la puerta la secretaria de ambos, aquí está la Señora
-Señorita.
Se escuchó que gritaban detrás de la pobre secretaria. –Señorita Skeeter.
-Hazla pasar por favor, Katy. Dijo Hermione alisando las falsas arrugas de su falda.
La puerta se abrió abruptamente y entró Rita Skeeter en todo su esplendor utilizando una túnica verde esmeralda.
-Señorita Granger. –Tomo a Hermione de los hombros y le depositó un falso beso en cada mejilla.
-Señorito Malfoy. –Rita le dio un fuerte abrazo a Draco y le tomó la cara con ambas manos depositándole un beso muy cerca de los labios, dejándolo totalmente perplejo.
Hermione le arrimó una silla a Rita, la cual casi cae sentada sobre la misma.
-Pero siéntate Rita, ¿deseas algo, un café, un tarro de cristal tal vez?- Preguntó inocentemente la castaña.
-Oh, no querida gracias ya podemos comenzar. –Rita abrió su bolso del cual salió su famosa vuelapluma y saco un block de notas.
-Nuestros queridos lectores desean saber desde cuando la heroína de guerra Hermione Granger y el famoso y redimido ex mortífago Draco Malfoy comenzaron a salir juntos.
Draco alzó sus cejas tan alto que parecían unirse a su propio cabello. Hermione abrió tanto los ojos y su tonó de piel se puso tan blanco que rivalizaba con el tono del rubio.
-¿Qué?- Preguntó Hermione alarmada. –Pero por supuesto que no salimos juntos.
-Señorita Granger, por favor, a quien creen que engañan, si todos podemos ver a 100 kilómetros la tensión sexual que ambos desbordan. No trate de mentir a nuestros lectores.
-Señora Skeeter…
-Señorita. –La interrumpió Rita.
-Por supuesto, señorita Skeeter, el señor Malfoy aquí presente y yo solo somos compañeros de trabajo, no hay nada entre nosotros, y espero respete nuestra privacidad.
-Si claro. –murmuró la reportera-. Señorito Malfoy, ¿cuándo descubrió que se encuentra totalmente enamorado de nuestra heroína favorita?
Draco se enderezó de su asiento y parpadeo un par de veces, y tomo un respiro. –No tengo idea de que me hablas Rita, como comentó aquí, la señorita Granger, nosotros solo tenemos una relación de compañerismo y trabajo en equipo.
-Pero existen pruebas que…
-Lo siento Skeeter, pero si no vamos a hablar del caso de Gringotts, será mejor que se retire. –La corto Hermione.
-Conseguiré esas pruebas lo juro.- Dijo Rita levantándose de la silla con mirada altiva.
-Rita, no sé si recuerda el año de 1995… -Hermione materializó un frasco grande de vidrio, le recuerda algo esto. –Dijo mostrándole el tarro ahora abierto.
La reportera dio dos pasos hacia atrás y Dracó observo con interés el intercambio entre ambas mujeres.
-Por cierto, aquí mi compañero Malfoy, también conoce su condición como animago no registrado.
Rita volteó a ver a Draco, quien se levantó de su asiento.
-Por supuesto Rita, así que no intente inmiscuirnos en sus noticias sensacionalistas, porque no dudaremos en hablar, no se meta con nosotros. –Finalizó el rubió,
Rita Skeeter salió huyendo como alma que lleva el diablo del despacho de ambos magos.
Hermione soltó un suspiro.
-Maldita bruja, te dije que esa mujer tenía dobles intenciones, por poco y nos descubre. –Dijo Hermione sellando la puerta con varios hechizos.
-¿Y cuando daremos la noticia al mundo mágico amor?- Preguntó Draco abrazando a la castaña por detrás, besando su cuello.
-Muy pronto cariño, pero si daremos una exclusiva a algún medio, será al Quisquilloso, no a esa vieja bruja de Skeeter.
Hermione se volteó y atrapo a su rubio colocando sus brazos detrás de su cuello, devorándolo con un beso. Mientras él se entregaba por completo a los labios de su amada.
Fin.
