—El clan Jikū está ligado a la leyenda de la creación, como dice el monje Miroku, pero hay algunas imprecisiones en lo que se conoce realmente —asevero la pulga captando la atención de todos— verán…
Desde el inicio de los tiempos, en lo conocido como "El inicio del cielo y la tierra", surgieron dos grupos de dioses; los "Dioses independientes celestiales" quienes permanecen ocultos, y "Las siete generaciones divinas", estos últimos son considerados también como los dioses primordiales celestiales, las dos primeras generaciones, de este segundo grupo, nacieron como uno solo y se ocultaron, mientras las siguientes cinco generaciones surgieron en pareja como hermanos y a la vez esposos; estas últimas cinco generaciones decidieron hablar sobre el destino terrenal y en consenso delegaron la función de "arreglar y consolidar la tierra" a la pareja más joven, los dioses Izanami e Izanagi, la historia de estos dos dioses es conocida por todos como el "Mito de la creación", engendrando varios hijos que son concebidos como deidades veneradas en la tierra (…) *
—es cierto, esa mitología la estudiamos en la escuela —interrumpió Kagome con los ojos anhelantes, pues conocía de lo que se estaba hablando
—no había escuchado antes de esos dioses —aseguro Shippo
—por qué no me sorprende —insulto Inuyasha
—amo Inuyasha, no sabía que Ud. conocía de esto —se atrevió a decir el narrador de la historia
—¿Cómo te atreves viejo Myoga? —empezando a formar su puño para aplastar a quien lo ofendió.
—por favor amo Inuyasha, no me golpee o —hizo una pausa— no le contare nada
—que astuto Myoga ... ya verás—«te masacrare cuando acabes» pensó
—a ver en donde me quede —se preguntó Myoga— ah es cierto
…Los dioses pertenecientes a las seis generaciones primordiales se retiraron a los palacios del mundo celestial, teniendo también descendencia, sin embargo, estos no intervienen con asuntos terrenales.
…todos los dioses en la tierra, convivieron con mucha paz, sin embargo, poco a poco el afán de poder y deseo de superioridad, los alcanzó. Los tres hijos de los dioses primordiales de la cuarta generación, "Tsunuguhi (el que integra los orígenes) y su hermana Ikuguhi (la que integra la vida)", al ver los corrompidos deseos de las deidades enviadas a la tierra, desafiaron las ordenes de los dioses primordiales celestiales y descendieron a la tierra, negándoseles el regreso al cielo, sin embargo, estas deidades lograron estabilizar el equilibrio de poderes, dejando así un reinado conjunto y con ayuda de otras deidades, las cuatro bestias guardianas y otras criaturas espirituales, delegaron una misión y jurisdicción a cada uno, manteniéndose vigilantes unas a otras.
—Una de las bestias guardianas iniciales fue el abuelo del amo Inuyasha —revelo la pulga
—anciano Myoga ¿Cuántos-cuantos años tiene Ud.? —se sorprendió Miroku— para que conozca al abuelo de Inuyasha
—esto, de hecho, fueron mis antepasados los que me lo contaron —se sonrojo al ser pillado
—Inuyasha, tú sabías de esto
—¡ja! y cómo iba a saberlo, no conocí si quiera a mi padre
—la señora Izayoi se lo conto amo…
—solo continúa hablando Myoga, antes que me arrepienta de no golpearte
—si amo, entonces…
Estos dioses, que no pueden regresar al mundo celestial, se quedaron en el mundo terrenal, manteniendo también el orden cronológico de las cosas y la delimitación del espacio, sin influir en el manejo del mundo como tal, Nageru, el mayor 'el longevo' se dice que puede conceder la vida eterna, además que se le atribuye el poder de controlar el tiempo y todo lo que fluye, representa el tiempo presente. Moikane el primer menor 'el más sabio' se dice que puede controlar los pensamientos de los individuos, atribuyéndosele poderes mentales, lleva un libro donde está escrita la sabiduría recopilada de toda la vida humana, representa el tiempo pasado y Ninmei el segundo menor 'el que controla el destino', se dice que lo que se escriba en el libro del destino que lleva consigo será cumplido, no pudiendo manejar el destino de las deidades, espíritus y otras criaturas, representa el tiempo futuro... Los tres hermanos no son imposibilitados de tener descendencia, así los dos menores se casan con hermosas deidades, y el mayor, toma una humana como esposa, siendo que es el mayor merece respeto y obediencia por los menores, aceptando así a la mujer humana en su linaje, de esta forma se les atribuye a los hijos de los dioses primordiales el origen del clan Jikū, quienes pueden controlar el tiempo…
—¿Y? —ansiaba Inuyasha
—…pues eso es todo amo…—sudaba el anciano— espere amo Inuyasha no me golpee, despertara a la ama Moroha —señalo su regazo
—¿eh? —miro en dirección a lo señalado encontrando a una niña apoyada en sus piernas, sorprendiéndose más al verse él mismo acomodándose en una mejor posición para ella— no me había dado cuenta
—Kagome-chan al parecer Moroha siente afinidad por Inuyasha —le dijo Sango a su compañera al lado
—lo siento Inuyasha —se disculpó Kagome— la tomare para hacerla dor…
—no-no hay problema, solo deja dormir —se sonrojo— además… —ignorando la mirada de los demás— que de cierto tiene esto Myoga, solo es una leyenda, no hay pruebas… y que tiene que ver con Kagome
—vera amo el clan Jikū es real, cuando el padre del amo Toga murió y este asumió su lugar, fue entonces la última vez que se escuchó de ellos, desde entonces no se ha sabido nada y su presencia fue siendo olvidada, se piensa que fueron perdonados y regresaron al mundo celestial puesto que no quedo rastro alguno, ni ningún miembro conocido, y eso que eran muchos —sonrió pícaramente— los tres hermanos, se dice, tuvieron una gran y vasta descendencia
—¿y eso que prueba?
—posiblemente como Kagome vino del futuro es confundida por estas criaturas, ya saben que no se ha escuchado sobre viajes en el tiempo —concluyo el monje
—es posible —añadió Shippo—además que Kagome tiene asombrosos poderes espirituales
—eso es porque… —calló antes de terminar su frase
—es porque soy la reencarnación de Kikyo —asintió Kagome
—no es eso lo que quise decir
—lo sé, es solo la verdad, además…
—¿a… demás? —Inuyasha giro la cabeza en señal de confusión— debe tratarse de una confusión solamente —hablo mientras se levantaba de su posición anterior— bien, creo que es hora que vaya a ver de cerca el pozo —comunico caminando hacia la puerta
—espera iré contigo —ofreció
—Inuyasha, tú podrías quedarte con Moroha, no quisiera despertarla y parece estar cómoda contigo, por favor —sonrió genuinamente haciendo sonrojar a su receptor
—pero…
—solo echare un vistazo —fue lo último que dijo antes de dejar el lugar, camino por inercia, su verdadera intención era respirar, despejarse y pensar, Moroha e Inuyasha tenían una relación instintivamente natural, ¿Debía decirle ahora? ¿Se enojaría, la culparía, la aceptara?, tenía tantas preguntas y ninguna respuesta, sin darse cuenta llego al pozo y quedo absorta en sus pensamientos
…Kagome…
—¿Quién esta ahí? —pregunto Kagome
…la hora ha llegado…
—¿Quién es? ¿Cómo sabes mi nombre? —giro por todos lados, pero no vio a nadie
…mi querida nieta espere tanto por ti…
—¿nieta? ¿Q-quién eres? Muéstrate —la voz la envolvía como un eco, con cada palabra ella volteaba en dirección, de donde creía, provenía la voz
…pronto será el momento de que cumplas tu deber con tu familia…
—¿De qué estás hablando? —no veía a nadie, no sentía ninguna presencia demoniaca, se llevó instintivamente la mano al pecho,
…regresa a donde perteneces…
—¿"Adonde pertenezco"? —repitió bajo, se dio cuenta que la voz resonaba en su cabeza
…ven Ka…
—¡no! —grito, tapándose los oídos y cerrando los ojos, hasta que escucho una voz familiar
—Kagome mírame —Inuyasha la trajo a la realidad, sacudiéndola de la posición en la que estaba
—¿eres tú? —suspiro impresionada, aliviada, por alguna extraña razón sintió miedo haciéndola agitar—Tenía tanto miedo
—por supuesto que soy yo ¿Qué fue lo que paso? ¿Estás bien? ¿Quién te lastimo? —dijo alterado, tratando de sentir alguna extraña presencia, pero al contrario sintió unos brazos aferrándose a él, era la muchacha ante sus ojos, con el brazo que tenía libre la abrazo presionándola más hacia él, pocas veces la había visto así estaba asustada, su pequeño y frágil cuerpo estaba temblando— pequeña tonta, estoy aquí, nadie te lastimará —dijo sin pensarlo, simplemente le nació decirlo
—gra-gracias —escucharlo y el estar en sus brazos la hizo sentir tan segura, que su miedo desapareció inmediatamente— ¿hace cuánto llegaste? —susurro apenas audible y aun en ese "medio abrazo"
—hace no mucho, te estabas demorando así que vinimos a buscarte
—¿"vinimos"? —reflexiono sobre la implicancia de esa palabra, se separó del abrazo para mirarlo, dándose con la sorpresa que tenía a Moroha dormida apoyada en su hombro, «así que por eso solo sentí uno de sus brazos» pensó, acto seguido su rostro se tiño de rojo haciéndola voltear por acto reflejo ocultando su avergonzado rostro— esa niña tiene el sueño pesado —dijo tratando de ocultar su nerviosismo…
—s-si supongo
—es cierto, podrías —pauso— ayudarme a reconstruir el pozo
—Kagome —la jalo por uno de sus brazos, obligándola a girar, quedando en frente suyo— quédate
—¿eh? —el momento, la sinceridad, lo directo de esa petición la agarro desprevenida
—lo que paso hace cuatro años, realmente lo siento —se sinceró— lo he lamentado cada día desde aquella noche
—no creo que ahora sea el momento de…
—tanto deseas verlo, que quieres irte
—¿eh?
—al padre de Moroha
—lo amas
—pues… —sonrió avergonzada— aunque me cueste admitirlo así es, después de todo siempre lo he amado, me enamore de él ¿Qué puedo hacer?
—que de bueno tiene —se enfureció, escucharla hablar así, lo ponía demasiado celoso, antes la habría encerrado en su casa, como se prometió a sí mismo, pero estaba poniendo en práctica el consejo de Miroku, ser paciente.
—pues —se llevó una mano a su rostro y miro al cielo, en mueca de estar pensando, como solo ella lo hacía— aunque no es muy cariñoso con los demás, conmigo si lo es, además siempre me ha protegido, es un poco testarudo, pero al final siempre termina cediendo conmigo, ahora que lo pienso ha hecho muchas cosas por mí que no suele hacer, y por supuesto es muy varonil y atractivo —pensando en las cualidades del misterioso sujeto, realmente se dio cuenta de lo mucho que había hecho por ella.
—y él te ama
—realmente —entristeció— nunca me lo dijo directamente, pensé que era así, pero…
—entonces no te merece
—¿eh? —se sorprendió— ¿Qué tratas de decir?
—sé que aún estas molesta, y es mi culpa, pero sabes que te amo y por eso voy a ser paciente —su declaración espontanea lo hizo sonrojar, dándole la espalda a una sorprendida miko
—¿Qué dijiste?
—que esperare pacientemente que me perdones, así que quédense conmigo
—¿q-quienes?
—tú y Moroha por supuesto ¿Qué pensabas?, parece que no estás bien vámonos —la tomo del brazo haciéndola caminar…
Inuyasha miraba de reojo a Kagome, quien venía tras de ellos mientras Moroha aún seguía dormida
—se ven muy lindos juntos —susurro Sango
—pero Inuyasha sigue siendo tan tonto —rio bajo, Shippo
—¿Qué esperabas de él? —complemento Miroku
—Si Inuyasha nos descubre aquí, estaremos en problemas —intervino Sango
—si pasa eso Kagome nos salvara —respiro Shippo
—¿Qué decías?
—I-Inuyasha e-espera… cuidado con el ejemplo que le das Moroha —respondió el zorro
—son unos entrometidos, sarta de chismosos —enseño el puño
—Kagome controla a tu perro
—ya verás chamaco malcriado, te voy a matar
—atrápame si puedes —salió corriendo, sabiendo que el hanyo no lo perseguiría por cuidar su preciada carga, que poco antes había despertado, haciéndolos detener justo cerca del escondite de los tres amigos en peligro ahora…
—Inuyasha solo estábamos preocupados por Kagome y Moroha —defendió Sango
—si claro y Miroku no es mujeriego —se burló,
—uy Miroku, ahora si Sango te matará —incentivo Shippo
—no cantes victoria Shippo ven aquí —corrió tras el astuto ser
—espera Sanguito sabes que eso fue antes ¿verdad? San…
*Extraído del mito de la creación japonés.
Aquí , les vengo con tantita parte de historia, creo que siempre es bueno indagar un poquito antes de escribir algo erróneo y, quien sabe, dé repente hasta termine invocando cosas raras jajaja, ya el resto es pura imaginación y si en mi universo Kagome es inmensamente poderosa... espero no se aburran...
