Capitulo XXX
SasuHina.
Temas fuertes/Infidelidad.
Uso de OoC/ Historia corta/Capítulos cortos.
Ningún personaje me pertenece todos son creación de Kishimoto yo solo los utilizo para darle vida a esta historia.
Al final de mis días solo me quedara mirar atrás para darme cuenta que perdí mas de lo que conseguí, que todo lo preciado aquello que tenia gran significado en mi vida jamás volverá.
Y en ese momento deseare redimir mis errores, pero será demasiado tarde.
Hanabi activo su Byakugan, intentando dar con el paradero de su amado al cual cruelmente había rechazado.
— !Demonios!—maldijo mientras se concentraba buscando hasta el rincón mas lejano de la aldea, sabia que no debía estar lejos o al menos eso es lo que quería creer — Donde te metiste Sarotubi— su molestia estaba impregnada en su angelical rostro que incluso logro asustar a los transeúntes que de inmediato apresuraron el paso.
A lo lejos en medio de un bar bastante conocido puedo verlo beber de manera desesperada, ante aquello la castaña desactivo su línea sucesora y retomo su camino hacia esa dirección, mientras apretaba sus puños, intentando controlar su evidente molestia pues como de costumbre Moegi se encontraba a su costado intentando acercarse a el.
— Sarutobi Konohamaru—lo llamo, desde la entrada causándole escalofríos al mencionado.
— Hanabi-chan— tembló ligeramente mientras estaba siendo escudado por su compañera de equipo — Que haces tu aquí?— como puedo cuestiono, intentando que su ebriedad no fuera tan notoria.
— Vine por ti, ahora paga y larguémonos de este sitio— ordeno, haciendo que Moegi se molestara.
— Konohamaru, no tiene por que obedecerte— se enfrento a ella haciendo que los varones del lugar se asustaran ante aquella mirada asesina que la Hyuga le estaba brindando — Ustedes dos, ahora no son nada— soltó con un ligero tono de burla.
Ante aquellas palabras Hanabi quiso sacarle los ojos a esa loca de cabello naranja, pues no era ningún secreto que siempre estuvo detrás de su amado intentando todos los trucos bajos para separarlos.
— Eso a ti no te incumbe, mujer horrenda— elevo su voz, mientras la miraba con arrogancia — Vámonos ahora, Konohamaru— volvió a repetir, pero esta vez fue el castaño no se digno a mirarla.
— Ahora, no Hanabi-chan— susurro — Acaso ya olvidaste todo lo que me dijiste, acaso para ti soy un juguete que puedes tirar, para después al verlo humillado necesitado de ti, te resignes a tomarlo de nuevo— y aunque intento cubrirse sus lagrimas salieron cortando el corazón de la Hyuga —Vete ahora, te lo suplico—
Hanabi se quedo muda ante esa confesión, aquel muchacho había pasado por mucho solo por ella y justo cuando se sentía aceptado por completo y correspondido por su amor ella lo había rechazado de la manera mas cruel posible.
— Ya lo escuchaste vete de una buena vez Hyuga— hablo Moegi mientras se acercaba un poco mas al castaño.
Hanabi suspiro profundamente y sintiéndose derrotada giro hacia la salida, pero su orgullo Hyuga se lo impidió así que nuevamente se dio la vuelta — Seré tu esposa, así que siéntete orgulloso— agrego haciendo que Konohamaru se ahogara con su trago, y a su vez Moegi le lanzo una mirada mortal — Esta noche te permitiré beber hasta la inconciencia, pero una vez salga el primer rayo de sol te estaré esperando en el complejo, para hablar con mi padre— dicho esto salió del lugar con aquella elegancia que la caracterizaba.
— Hanabi-chan espera— se levanto de inmediato sintiéndose mareado volvió a caer de nuevo en su lugar.
— Para— sollozo Moegi — Por favor, para de ella y detente en mi —le pidió, acercándose a el para robarle un beso que de inmediato el castaño detuvo.
— No, la que debe parar eres tu— fue claro — No hagas que mis sentimientos hacia a ti, terminen en odio, por favor Moegi entiende que ante mis ojos eres como una hermana, jamás podre corresponder a tus sentimientos detente de una buena vez—
— Como puedes ser tan cruel, como puedes ser tan malo— se escudo entre sus brazos — Tu no lo entiendes, esa tonta jamás te a merecido, Konohamaru si casas con ella solamente te condenaras—
— Ya lo eh decidido, me casare con Hanabi así que te pido comiences a respetarla o tendrás que olvidarte de nuestra amistad— advirtió mientras tomaba sus pertenecías y a paso lento salía del bar, dejando a una mujer con el corazón roto.
[...
Boruto salió disparado de la residencia Uchiha actuando como un cobarde en cuanto escucho al mayor hablar, en verdad se había asustado tanto que había dejado sus sandalias y ahora en cada paso que daba sus pies se encajaban en el barro, pero aun así nada de lo que pudiera ocurrir en esa fría noche podría opacar su felicidad.
— Sarada— susurro sintiendo la calidez de aquel nombre invadir su infantil corazón, quizás era extraña la manera en la que sus familias habían terminado, pero al menos se alegraba que todo aquel sufrimiento por los que ambos habían tenido que pasar los hubiera terminado uniéndolos mas, e incluso ahora alcanzando hasta sus corazones.
— Boruto, que te sucedió— el mencionado palideció ante aquella mujer sintiendo la necesidad de ignorarla por completo y seguir su camino pero sabia que de hacerlo su madre se lo reprocharía, así que aun en contra de su voluntad le dirigió la mirada.
— Nada importante— hablo tajantemente — Bueno debo irme, adiós—se despidió apresurado pero nuevamente aquella mujer lo detuvo.
— Quizás tengas un poco de tiempo, te agradara conocer a tu hermanito— la pelirrosa intento convencerlo, pero la mirada que le dirigía el rubio no era muy agradable.
Boruto la vio sonreír como tonta, e incluso la escucho pedirle que la acompañara para que así conociera al nuevo miembro de su familia, y aunque quería decirle que no le interesaba en lo mas mínimo, escupirle en la cara que jamás iba acpertarlo como su hermano no lo hizo, pues sabía que de hacerlo Sarada se sentiría triste por la forma tan desagradable con la que había tratado a su madre, así que únicamente por aquella fémina acepto y camino detrás siguiendo su paso, al mismo tiempo que apretaba sus labios para así no faltare al respeto.
— Hemos llegado— informo Sakura y Boruto se contuvo de rodar los ojos ante lo obvio, después la miro intrigado esperando que de una buena vez abriera la puerta pues realmente no deseaba que los aldeanos lo vieran a su lado.
— Sucede algo con la puerta?— se acerco a preguntar, pues recordaba como su madre solía tener los mismos problemas.
— No del todo es solo que debo ser cuidadosa para no activar una alarma— declaro, activando la curiosidad del chico.
—Alarmas? como algún tipo de seguridad extra— cuestiono lo obvio pero necesitaba saberlo, al menos de ese modo se olvidaría un poco de su rechazo que seguramente la ahora esposa de su padre ya había percibido.
— Si— tomo aire y empujo la puerta —Creo que a ti chico listo no podría ocultarte lo obvio— sonrió, mientras entraban y Sakura procedía a quitarse los zapatos — Espera aquí traeré una toalla para que te limpies— la miro salir corriendo mientras dejaba lo que parecía ser el súper de la semana en el suelo.
Inconscientemente Boruto comenzó a contemplar cada detalle de aquel que alguna vez había sido su hogar, se asombro bastante al percatarse que todo parecía estar en su sitio e inclusive los jarrones que su madre solía cuidar como a su vida seguían manteniendo las flores que su progenitora tanto amaba, giro un poco a la derecha, luego una vez su vista llego a a la pared su asombro creció mas, al percatarse que sus retratos seguían estando casi completos, bueno casi todos pues su madre había sido retirada.
— Toma, espero que te sirvan de algo— le extendió un par de pantuflas que suponía pertenecían a su padre.
— Gracias— ahora que había visto mucho mas de lo que hubiera deseado su cabeza no dejaba de formularle miles de preguntas — Me dirá, como fue que terminaron poniendo alarmas en toda la casa— pero comenzó con aquella la mas obvia.
— Te parece si primero conoces a tu hermano— Sakura lo tomo de la mano y comenzó a arrastrarlo.
Boruto quiso alejar su agarre pero no quería empeorar las cosas, pues actuando de ese modo solo causaría mas problemas entre ellos y la única afectada seguía siendo Sarada.
Miro con curiosidad la planta alta y nuevamente volvió a sombrase pues todo seguía en su sitio de hecho hasta parecía que sus habitaciones seguían intactas, aquel cartel de prohibido el paso en su habitación seguía justo donde lo había colocado — Por que?— pregunto mientras se detenía de golpe.
— A que te refieres?— la pelirrosa giro a verlo, este a su ves oculto su mirada entre su larga melena.
— Todo sigue en su lugar— titubeo un poco— Acaso también intentas suplantar a mi madre, a mi familia—reprocho con evidente molestia, Sakura se agacho un poco solo para que pudiera verlo a los ojos, sin invadirlo por completo.
— Todo sigue en orden por que así tu padre lo a deseado— respondió simple — No me malentiendas— volvió a hablar esperando que sus palabras no lo confundieran a un mas —Tu, padre sueña con que un día ustedes regresen aquí a su hogar—le toco el cabello, pero el rubio lo rechazo de inmediato.
— Mentiroso— bufo, luego puso su mano en su mejilla izquierda intentando capturar aquella lagrima traicionera— Acaso tu crees aquellas tonterías— se burlo.
— Lo hago, por que es cierto Boruto— levanto su cabeza — Tu padre y yo nos equivocamos, los lastimamos pero créeme cuando te digo que el te ama del mismo modo del que yo amo a Sarada— suspiro profundamente — Boruto tu padre te necesita, ahora mismo esta pasando por un mal momento—
—Me lo hubiera dicho, no es necesario que seas su mensajera— y aunque había arreglado las cosas con su padre, tal parecía que solo había sido de manera superficial pues el verlo junto a la pelirrosa realmente lo irritaba, por eso hablando con su padre había logrado convencerlo de excluir a Sakura de las a las reuniones mensuales — Ahora si no te importa deseo verlo e irme a casa todo esto me resulta asqueroso—
— Adelante— Sakura le indico el lugar donde estaba el bebe y este amino despacio.
En cuanto entro una mujer quien parecía ser la niñera se levanto de inmediato depositando al bebé en su cuna, de a poco y sin hacer mucho escandalo se acercó lentamente hacia la salida, luego una vez estando a su parte, le sonrió de manera maternal y le dijo.
—Es una lastima que no lo puedas ver sonreír sus pequeños bigotes resaltan aquél gesto y luce realmente adorable—
Boruto no dijo nada, solo se acercó hacia la cuna, una vez cerca se asomo siendo precavido pues no deseaba asustarlo o mucho peor hacerlo llorar.
—Eres bastante lindo— agrego el rubio mientras acariciaba una de sus mejillas su corazón comenzó a latir desenfrenado al verlo hacer un puchero de molestia como si estuviera teniendo una pesadilla, así que inconsciente intento calmarlo del mismo modo en que lo hacia con Himawari —Tssss, todo estará bien— intento calmarlo luego el pequeño soltó un gas y el tuvo que cubrir su boca para evitar soltar una enorme carcajada.
— Su nombre es Minato, decidimos llamarlo así en honor a tu abuelo— hablo Sakura desde la entrada.
— Bastante aceptable — asintió lentamente, volvió a mirarlo y recordó a su hermana decir que aquel era el bebé más lindo de toda la aldea y justo en ese momento comenzaba a creerle
— ¿Y el viejo?— termino por preguntar al sentirte expuesto ante la atenta mirada de Sakura.
—Con suerte, quizás lo vea hasta el fin de mes— respondió con tranquilidad —Últimamente el trabajo es mas demandante— lo aclaro para si misma, pero era obvio que Boruto no creería aquella fachada.
—Entiendo— fue todo lo que dijo antes de regresar la mirada al pequeño que aguardaba aun en la cuna —Debo irme, ya es tarde y supongo que mi madre debe estar esperando por mi— dicho esto dio media vuelta.
— De acuerdo, espero verte pronto por aquí al igual que Himawari—
Boruto levanto la mano aun de espaldas como símbolo de despedida el, a diferencia de su hermana menor no tenia ni la mínima intensión de volver a aquel lugar, si bien aun conservaba algunos detalles de cuando seguía siendo su casa, ya no la sentía como suya.
—Hasta luego...Boruto— musito por lo bajo.
[...|
Hinata volvió a mirar por el enorme ventanal, la noche caía sin piedad y sus nervios se volvían mas severos en cuanto veia a los aldeanos desaparecer rumbo a sus hogares.
—Boruto— lo llamo despacio esperando que aquel ruego le devolviera a su primogénito, si bien la aldea de la hoja era un lugar bastante seguro pequeño jamás dejaría de preocuparse, aquel era la cuota de ser madre.
Volvio a colocar sus manos alrededor de su cintura, en un intento de calmarse pero su corazón se detuvo al escuchar la cerradura abrirse bastante despacio.
—Oka-san, estoy de vuelta— informo en un tono bastante desanimado.
—Boruto, te encuentras bien?—al ser consiente del animo de su pequeño se atrevió a cuestionar, por su parte Boruto la miro extrañado.
— Solo digamos que fui lo bastante cortes— resoplo mientras se desplomaba en el suelo para quitarse las pantuflas que eran de su padre.
Hinata lo miro atentamente, esperando alguna explicación bastante coherente ante sus palabras.
—Me tope con Sakura-san— temiendo causarle tristeza momento en su madre, termino confesando —Fui a ver la bebe—
—En verdad?— la peliazul se lanzo a abrazarlo —Es bastante lindo y agradable, Himawari me mostro un retrato—
Boruto se quedo mudo al escucharla hablar, luego detuvo azul mirada en aquella sonrisita tierna que desprendía su madre —En verdad lo es?— tiro una pregunta al azar intentando averiguar mas sobre los sentimientos de la fémina.
— Pero por supuesto— lo miro atenta —Incluso conserva los mismos bigotes, creo que es una maldición Uzumaki— soltó una carcajada bastante burlesca haciendo que el rubio hiciera un mohín de molestia —Según Hima sus ojos son verdes al igual que los de su madre—
—En verdad no te molesta?— y aunque lo intento no logro contenerse, quería entender por que su madre lucia tan alegre al hablar de aquella descendencia que tanto dolor le había causado —Acaso no te molesta?—
Hinata negó lento, pero firme mientras extendía sus manos para el —En absoluto, ahora existe y no queda mas que aprender a amarlo— el rubio se acerco y mientras tomaba sus manos comenzó a temblar.
—Yo no, me creo capaz— confeso, luego agacho su mirada sintiéndose apenado por sus sentimientos infantiles después de todo no dejaba de ser un adolecente —De amarlo de esa manera, Oka-san realmente es lindo, pero me molesta imaginarlo siendo cuidado por Papá, me molesta imaginarlo recibiendo todo lo que en su tiempo el mismo se negó a darnos — sabia que sus sentimientos eran egoístas pero aunque deseara cambiarlos no podía hacerlo, pues era lo que realmente estaba sintiendo.
—Algún día— Hinata le tomo la mejilla —Algún día será Boruto, no te fuerces— después de todo alguna vez en el pasado aquellos mismos sentimientos habían sido reflejados hacia Himawari.
Boruto abrazo a su madre y ella tiernamente le correspondio, mientras la miraba con evidente picardia.
—Sasuke-sensei, estuvo aquí?— cuestiono fingiendo demencia —Me pareció verlo, correr hacia aquí en cuanto informe a Sarada—
Hinata enrojeció de inmediato, al mismo tiempo se aparto un poco —Si, pero fue bastante breve—
—Supongo que aquel pan es cortesía de aquel galante hombre—sonrio mostrando por completo sus dientes.
—Ammmh, Si— Hinata toco sus dedos índices entre si, sabia muy bien que debía decirle a su hijo que se casaría con su Sensei, que incluso su abuelo había dado el permiso pero estaba tan nerviosa y en nada ayudaba aquella mirada picara que e brindaba su hijo —Sarada...—Hizo una pausa, y sin notarlo su hijo palideció.
—Que sucede con ella— hablo con evidente nerviosismo que incluso comenzó a rascar su cabellera con completa desesperación.
—Bueno, supongo que pasaste un largo rato con ella— bastante intrigada, La peliazul dijo lo obvio —O acaso paso algo entre ustedes...dos—
—No... bueno... como decirlo — conforme hablaba sus propias palabras se atravesaban que incluso tuvo que detenerse y tomar un respiro prolongado —Bueno, si estuve con ella... pero no le veo el problema ambos somos amigos, compañeros de equipo— aclaro con formalidad y Hinata se miro reflejada en su pequeño.
—Es cierto— aclaro mientras le señalaba la venda —Supongo que no me dirás lo que sucedió—
El rubio sin ser consiente todavía a lo que se refería su madre, suspiro profundamente —Me beso...Bueno la bese... Esta bien nos besamos— Termino por confesar sintiéndose como un niño pequeño al cual le habían encontrado haciendo algo indebido —Pero no tienes de que preocuparte, Salí antes de que Sasuke-sensei pudiera encontrarme—
—Por Kamisama— el grito que pego su madre lo hizo ponerse en alerta.
—Solo fue eso...Oka-san cálmate— pidió poniendo sus manos hacia adelante intentando cubrirse, pues no quería ver aquellos ojos aterradores llenos de venas.
—Sarada-chan, es una linda chica— agrego y el rubio de a poco bajo su defensa —Deberías de ser directo con ella, bueno debes de tener cuidado con eso— Su primogénito la miro extrañado— Veras Boruto el primer beso de una chica es algo especial, por eso debiste ser cuidadoso— y sus palabras sonaban como un sutil regaño.
—Lo tuve— mantuvo sus ganas de confesar que Mitsuki le había robado su primer beso, alegando que aquello era una muestra de amistad verdadera.
[...|
Mientras todos parecían refugiarse de la obscura noche y la posible lluvia, Naruto Uzumaki actual líder de la aldea de Konoha, miraba con nostalgia lo que tanto amada.
—Konoha, mi amada Konoha— susurro por lo bajo intento no llorar —Les eh fallado— y aquella cruel confesión iba dirigida para aquellos que en algún punto de sus vida le habían dado un pequeño empujón para así cumplir su sueño.
—Nostálgico...Séptimo—desde la puerta Shikamaru hablo.
El nombrado giro a verlo —Solo un poco—
—Vamos, salgamos de este lugar... bebamos algo— extrañado por aquellas palabras, Naruto giro a verlo pues era poco común aquella actitud en su amigo —Konohamaru, esta pidiendo verte—agrego mientras metía sus manos en sus bolsillos.
—Ahora?— cuestiono bastante confundido.
—Según mis informes Hanabi Hyuga a aceptado ser su esposa— declaro sin rastro de emoción.
—Por fin la atrapo—sonrió.
—Así parece, ahora andando antes de que se arrepienta—ambos soltaron una enorme carcajada pues eran consientes del gran temperamento de la castaña.
Ambos varones salieron de la oficina y aun en medio de aquella soledad, atrapante el rubio hablo.
—Gracias por todo Shikamaru— declaro mientras tomaba su hombro.
—No entiendo de que hablas— se mostro indiferente, pero incluso Naruto entendía que su amigo había regresado solo para tenderle una mano.
—Digamos, que eres un buen amigo—
[...|
Nota del autor.
Antes de despedirme, deseo aclarar un punto.
Aunque no lo parezca pues siempre muestro a Naruto como el malo en mis fics, amo con locura el NaruHina es mi Ship predilecto, así que todo lo que yo escriba aquí nada tiene que ver con el Anime o Manga, a lo que me refiero es que no confundan las cosas, yo aquí pongo al rubio o Sakura como los malos, por que viene siendo parte de un propósito, nada de lo que plasme es real, yo todo lo trabajo conforme la historia avanza.
Es obvio que el Naruto original ama a Hinata, asi como Sasuke a Sakura.
Asi que por favor amigos, no confundan las cosas... y lean con la mente abierta, tanto Sakura como Naruto son excelentes personajes.
Espero que les guste, deseo leer sus comentarios.
Sin mas que agregar me despido nos leemos luego...Sayonara.
