Los personajes y lugares de esta historia son creaciones de la maestra Rumiko Takahashi, yo los tomo prestados para dar rienda suelta a mi imaginación, la historia desarrollada es mía. Espero la disfruten.
**Queria agradecer especialmente a dav. herreras por seguir este fic y por mostrar interés en el desarrollo de éste. Dav, tus reviews han hecho que quiera seguir adelante con la historia.
Por otro lado, quiero informarles que la historia de la partida de Akane, tendrá uno o dos capítulos en este fic; es algo que está por resolverse. Algunas veces, tal y como se presentó en los capítulos V al VIII habrá líneas de tiempo del pasado para explicar algunas situaciones de la trama principal. Les pido paciencia con el ritmo de la historia, pues mi deseo es dar un buen desarrollo a los personajes envueltos en la trama. Asegurándoles que cada personaje y cada línea por allí suelta tiene su razón y será resuelta.
A TAINA23, Enllik y peketaishouchiha, también todo mi agradecimiento por seguir el fic.
A.R Tendo y Mundo Fanfics R&I, me siento honrada de ser apoyada por parte de ustedes al recomendar mi fic, por cierto, hermoso el fanart que le asignaron.
No siendo más por el momento, les dejo un abrazo a todos, dándoles las gracias por leer esta historia, esperando no decepcionarlos.
El agua es la memoria del tiempo
Los tres se sentaron alrededor de la mesa, Aome y Kadi se sentaron en posición seiza mientras Ranma solo cruzo sus piernas y mantuvo una posición erguida. Los tres bebieron el té acompañado de unas cuantas tartas de arroz, degustando todo aquello en absoluto silencio, pues con lo acontecido tenían bastante que procesar.
Aome estaba casi segura de que Ranma era la reencarnación de Inuyasha, no solo por lo dicho por Kadi, el ojiazul también había despejado en algo su duda, al preguntar el por qué ella aparecía en sus recuerdos. Además, de que el parecido físico era innegable. Esta situación se sentía muy similar a la que sucediera con Kikyo y ella; con el atenuante de que Aome nunca experimentó un recuerdo de su vida pasada. Sin embargo, la azabache pensó que tal vez esto se debería a su sangre completamente humana – ya que Kikyo aunque fuese una sacerdotisa poderosa no dejaba de ser después de todo una humana. – Solo restaba algo para terminar con la incertidumbre, preguntarle a Ranma específicamente sobre sus recuerdos. ¿Pero cómo hacerlo?, si ella no se sentía capaz ni de mirarlo directamente sin sentir que su corazón saltara en su pecho. Para ese momento la alegría y la confusión de ver el rostro de Inuyasha tenía su cabeza hecha un lio. Era como tener cerca de nuevo a su amado, pero al mismo tiempo no lo era. Y es que, no era él, y por supuesto no podía dejarse confundir por sus sentimientos, no debía olvidar que su objetivo, su deseo durante los últimos dos años había sido volver con Inuyasha y este libro le daba la esperanza y la solución de volver con él, solo debía reunir las partes del espejo para volver al pasado. Solo eso ocupaba los pensamientos de Aome. No obstante, en ese momento ella no consideraba que el encuentro con Ranma de ser cierto que era la reencarnación de Inuyasha, podría llevarla por un camino muy diferente al que ella imaginaba.
Ranma también se sentía confundido, allí estaba esta hermosa desconocida, que extrañamente se le hacía bastante familiar, esta desconocida que le daba una sensación de tranquilidad y activaba en él, ese instinto de protección que solo había experimentado con Akane, hasta que la conoció a ella cerca de aquel árbol. No la miraba fijamente para así controlar sus emociones, y trato de concentrarse en lo que le atañía: que era por supuesto terminar o más bien evitar su maldición. Viajar al pasado a través de un espejo no sonaba tan increíble, de hecho, él ya había tenido una experiencia así, con el espejo griego de la anciana Cologne, entonces sabía que era algo bastante plausible. Así que lo importante era dejar atrás sus confundidas emociones, y reunir las partes del dichoso espejo, para de una vez por todas ser "el hombre entre hombres" que estaba llamado a ser.
La tarde paso rápidamente. Mientras, Kadi buscó en los pergaminos dejados por sus antecesores, la manera de como deberían ser utilizados los Tesoros Tenki; entre tanto Ranma y Aome permanecieron meditabundos en sus propios pensamientos, sin mirarse ni cruzar palabra.
Cuando la luna asomó su faz, los tres procedieron a salir del templo. Kadi les pidió a los dos jóvenes que trajeran consigo los Tesoros.
Ranma y Aome estaban inquietos y expectantes, por fin había llegado la noche. La anciana le indicó al trenzudo que tomara el libro Umarekawari, puesto que, según lo investigado en los pergaminos, se suponía que este era el Tesoro que mostraría el medio para completar su misión.
Ranma procedió a abrir el libro y para sorpresa suya y de las dos mujeres al contrario como sucediera antes, esta vez nada ocurrió. Transcurrieron los minutos mientras él pasaba y repasaba las amarillentas páginas con kanjis desdibujados, y nada sucedía. Lo cual enfureció al pelinegro. – Maldición, esto no sirve de nada. Busquemos otra forma – cerró el libro y vociferó con furia, mientras se disponía a lo que parecía era irse de allí.
-Espera Ranma – le dijo Aome con cierta angustia en la voz al ver que el ojiazul dio media vuelta. Su mano se dirigió a tomarlo del brazo y en cuanto sus dedos lo rozaron, la magia se activó de nuevo.
El libro brilló con luz propia y aparecieron de nuevo un par de grafemas que estaban siendo escritos con tinta brillante.
- El agua es la memoria del tiempo – pronunció Aome al leer.
- ¿El agua es la memoria de tiempo? ¿Qué quiere decir eso? ¿A qué se refiere? – interpeló Ranma a la pelinegra apremiantemente.
- No lo sé, no sé qué quiere decir – respondió ella.
- ¿Qué más dice? Debe decir algo más, ¿no? – replicó el trenzudo.
- No, no dice nada más, solo que el agua es la memoria del tiempo.
Ranma se dirigió entonces a Kadi - ¿Qué quiere decir eso anciana? ¿Qué tiene que ver el agua con el tiempo?
La anciana mujer, inicio a hablar con un tono que denotaba la importancia de la frase -Si muchacho como lo oyes, el agua es la memoria del tiempo. Este mundo, me refiero al mundo físico, a la Tierra si lo entiendes mejor así, está conectado por el agua, está presente en todos los lugares, inclusive en los desiertos, y estos se enlazan entre sí como las venas en un cuerpo. El agua siempre ha existido, desde el inicio de los tiempos, inclusive el mismo cielo está formado por las primeras aguas que se existieron. Por tal razón las memorias del tiempo siempre han sido guardadas en el primer elemento que existió, el agua. Las memorias viajan en los ríos del tiempo. – Kadi hizo una pausa, puso su mano izquierda en su sien y la masajeó como intentando sacar de allí una idea y luego dijo – Pero, que quiera decir esa frase en concreto para ustedes, lo desconozco totalmente. -
Aome recordó su sueño, y cuando la anciana dijo que "los lugares se entrelazan como venas en un cuerpo", cayó en cuenta que las luces que se emitían en las diferentes direcciones se asemejaban a venas en el mapa. Debido a la experiencia de Aome pasando de una época a otra a través del pozo – que fuera el medio que le permitía a ella volver al pasado -, infirió que esta vez seria algo que relacionara el agua como medio para su viaje. Llego a su mente como si fuera una revelación intrínseca, no sabía cómo explicar que sabía eso y aún más lo que estaba a punto de decir. Igual debía decirlo.
- Lo que esta frase significa, es que necesitamos estar cerca de un cuerpo de agua para poder realizar nuestro viaje. Como lo dijo usted venerable anciana, el agua conecta todos los lugares y ha sido parte de todas las eras de este mundo. A través de ella encontraremos las partes del espejo. – dijo la ojicafé con una seguridad avasalladora.
Kadi y Ranma la miraron y pensaron que lo que decía tenía concordancia con la frase y para ser sinceros no sabían que más podría significar.
-Entonces misterio resuelto, vamos a por el agua. Abuela ¿Dónde hay un río, una poza o cualquier tipo de cuerpo de agua por aquí? – dijo el trenzudo, sin tratar de profundizar más en el tema.
- Pasando esos árboles, hay un lago – dijo la mujer mayor señalando la dirección a la cual dirigirse.
Los tres siguieron un sendero que atravesaba un gran y tupido grupo de árboles, anduvieron hasta que llegaron a un punto donde la zona se despejo y divisaron un enorme lago. Los muchachos llevaban Los Tesoros Tenki con ellos. Aome tenía el mapa y la joya en las manos mientras Ranma había guardado el libro de nuevo en la parte de atrás de su pantalón.
Se fueron aproximando al lago, llenos de expectación, y fue cuando estuvieron cerca del borde del lago, que los dos Tesoros que poseía Aome empezaron a reaccionar, y tal y como sucedió en el sueño de la pelinegra la joya se posicionó encima del mapa, mientras la chica lo sostenía en las manos. Repentinamente un punto se ilumino dentro de éste, y unos kanji aparecieron dándole nombre a la pequeña lucecilla.
-Monte Mito – susurró Aome
Y en cuanto la azabache termino de pronunciar las palabras, la joya reaccionó lanzando un haz de luz violeta muy potente que se alargó en una dirección lejana.
-¡Esa es la señal!, deben tomarse de las manos, y los Tesoros los conducirán a una de las partes del espejo. ¡Vamos, apresúrense! – les dijo Kadi a los dos chicos casi gritando.
Ranma y Aome se lanzaron una mirada, indecisos sobre el paso a tomar. No obstante, Ranma ya tenía claro que iba a hacer todo lo posible para hallar la solución a "su problema", así que dejo la duda a un lado, y con toda la resolución que poseía tomó de la mano a Aome.
Puff -La luz violeta los envolvió - . Una corriente eléctrica recorrió el cuerpo de ambos. Mientras Ranma de nuevo experimenta una memoria: Se encuentra él y Aome cerca de un pozo… ella lo observa con esa mirada triste pero al mismo tiempo llena de amor que siempre parece tener cuando lo mira….la pelinegra lo toma de la mano, y le dice: Acompáñame, Inuyasha.
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Continuará…
