Catra bajó lentamente de la cama, teniendo el mayor cuidado posible de no mover a su pareja que dormía profundamente a su lado, sabía bien que el día anterior había sido largo, todo lo relacionado a la ceremonia de homenaje a Angella le había otorgado tareas que hacer a todos para que aquel evento marcara el inicio de una etapa en la que se honraría aquella mujer.

La de rasgos felinos se dirigió hacia el guardarropa, donde tomó un cambio de ropa intentando que los muebles no emitieran ruido alguno. Mientras ella s encontraba realizando esa labor, Melog percibió que su compañera había despertado, por lo que decidió dar un estiramiento para después acercarse a ella. El felino se deslizó entre las piernas de Catra, la cual llevo su atención de inmediato hacia él mientras cargaba con su conjunto de ropa en uno de sus brazos.

—Que hay, amigo—le saludó la castaña brindándole una caricia en su cabeza a su compañero mágico. Melog emitió un suave ronroneo que hizo sonreír a la chica—, quiero dejarla dormir un rato más, ya sabes, antes de ir a ayudar a Scorpia—le comentó en voz baja mientras su mirada iba del felino a la cama donde su pareja dormía. Un suave ronroneo fue proporcionado por él, teniendo por respuesta que ella se encogiera de hombros—, dudo que ella acepte descansar hoy, por alguna razón esta tan aferrada a seguir ayudando en la Zona del Terror y no va aceptar que la aparten, es una cabezota—musitó rodando los ojos—. Una cabezota idiota...—agregó con una pizca de cansancio en su voz, Adora era demasiado terca y hasta que ya no podía ni levantarse es cuando descansaba, quizás si era buena idea que Perfuma interviniera en ese sentido y le diera alguna clase de terapia o esas cosas que hacían para enfrentar sus problemas.

Un sonoro suspiro captó la atención de Catra a lo que dirigió su mirada hacia la cama, notando como Adora había aferrado sus manos en las sabanas mientras su semblante se fruncía levemente. La castaña se acercó de inmediato a la cama cuando cruzó por su cabeza que quizá ella estaba teniendo una pesadilla. La rubia de pronto hundió su rostro en la almohada, respirando pesadamente, lo que sea que estuviera soñando, la estaba alterando.

—Hey, Adora—le llamó Catra con voz suave mientras depositaba su mano en el hombro de su pareja, intentando de alguna manera hacerle sentir que estaba ahí y que lo que sea que estuviera viendo se trataba de un sueño.

—A tu hogar...—susurró Adora entre sueños, confundiendo a Catra en el proceso por la frase fuera de contexto—. Siempre volverás...—completó, aferrando sus dedos mas a las sabanas. La castaña frunció el entrecejo, extrañada por lo que dijo ella entre sueños, y pronto comenzó a realizar pequeñas caricias con su pulgar en el hombro de la rubia en un intento de tranquilizarla.

—Adora...—volvió a llamarle, notando como su cuerpo dejaba de estar tenso y se relajaba, solo para comenzar a abrir sus ojos lentamente. La luz cegó un poco la visión de la rubia, quien comenzaba a acostumbrarse a lo brillante de la habitación hasta dar con el rostro de su novia, quien le miraba con preocupación.

—¿Catra?—le llamó en un hilo de voz, aun adormilada. Parecía que Adora aun no podía centrarse del todo debido al sueño.

—Hey, ¿estas bien?—le peguntó Catra retirando su mano del hombro de la rubia quien se sentó a la orilla de la cama, descansando sus pies en el frío suelo, una sensación agradable para ella y que le ayudó a despertarse un poco.

—Lo estoy, ¿por qué lo preguntas?—cuestionó un poco mas despierta, dirigiendo la mirada a la castaña con curiosidad. Adora no entendía el motivo de su pregunta, solo estuvo durmiendo después de todo, ¿no?

—Porque parecía que estabas teniendo una pesadilla, tontita—respondió Catra rodando los ojos, algo irritada por la pregunta fuera de lugar. Adora frunció el entrecejo, claramente confundida al no saber de que estaba hablando su novia—, y lo olvidaste—susurró con cierta resignación, entiendo por completo que la rubia había olvidado su sueño, después de unos segundos simplemente suspiro—, olvida lo que dije, no fue nada—agregó para terminar el asunto y no darle vueltas, después de todo quizás solo era algo que pasó por esa ocasión.

—Si tu lo dices...—murmuró Adora con la ligera curiosidad de lo que se refería la de rasgos felinos, aunque si ella decía que lo olvidara seguro no era tan importante —. Por cierto, ¿es muy tarde?—preguntó dirigiendo su mirada al balcón, notando la intensidad del brillo de la mañana.

—No lo es, no te preocupes—le respondió Catra sin una pizca de preocupación, obteniendo una mirada fruncida de su novia—, oye, no hace mucho desperté, así que no creas que me iba a ir sin ti o algo así—murmuró lo ultimo sacudiendo su cola de un lado a otro jugueteando.

—Hujum—musitó Adora con una media sonrisa mientras alzaba una ceja, sabía bien que Catra si era capaz de dejarla atrás solo para que durmiera más, después de todo antes de llegar a otro planeta la dejaban dormir por lapsos aceptables de tiempo aun si ya se encontraban en su destino.

—Estoy hablando enserio—refutó Catra algo indignada, es cierto que quería que durmiera por más tiempo, pero la conocía tan bien que terminaría reclamando por no dejarla realizar su trabajo. Un maullido captó la atención de ambas, Melog se acercó hasta Adora y depositó su mentón en las piernas de ésta—¿Lo ves?—una sonrisa burlona apareció en sus labios, mostrando claramente que tenía la razón—. Melog ya lo ha dicho, no miento—una leve risa fue emitida por la rubia, quien le dio una caricia a su amigo.

—Esta bien—aceptó Adora volviendo su mirada a la castaña quien de igual forma le miró a los ojos, perdiéndose en ese azul cenizo de su mirada—¿Qué?—le preguntó con diversión ante su insistente mirar.

—Nada, solo que te ves mas horrible cuando recién despiertas—bromeó la castaña ganándose una mirada ofendida de su pareja, haciendo carcajear a la de rasgos felinos.

—¡Catra!—refunfuñó Adora intentando no ser contagiada por la risa de su novia, quien parecía divertirse mas con la expresión que tenía. La rubia tomó una de las almohadas y golpeó a la castaña con ella en la cara.

—¡Oye!—reclamó Catra sin dejar de reír, haciendo ceder a la rubia y comenzar a reír de igual manera. Melog sonrió y lanzó un maullido, haciendo callar a Catra y reír aun mas a Adora—¡Melog!—le regañó sintiendo sus mejillas arder, el felino le había traicionado.

—Wow, ¿entonces estabas mintiendo?—le cuestionó Adora con diversión, claramente aprovechándose de la oportunidad que Melog le había dado.

—Oh, ya cállate—musitó entre dientes dándole un ligero empujón en el hombro, la jugada se había volteado a favor de su pareja y claramente ya no tendría escapatoria por un rato, pero de pronto Adora paró de reír, extrañando a Catra quien se encontraba ahora cruzada de brazos y había cerrado sus ojos en señal de orgullo. Sintió como el dedo de su novia rozó su mejilla haciendo que abriera sus ojos bicolor y la observara a ella, quien le dedicó una dulce sonrisa.

—¿Entonces soy tan hermosa por las mañanas?—le preguntó con coquetería, deslizando su mano hasta acunar el rostro de su novia en ella. Un ronroneo fue emitido desde la garganta de la castaña, quien descanso su mano sobre la de la rubia y acerco su rostro un poco mas al de ella.

—Eso depende de que tan poco irritante me pareces en las mañanas—insinuó acortando la distancia entre sus labios, sintiendo la respiración de la otra. Una leve risa salió de los labios de la rubia por lo testaruda que era su pareja y pronto esa distancia fue rota uniendo sus labios en un beso. Melog con cautela se alejo del regazo de Adora par darles espacio y se dirigió a su almohadón, sentándose en el mientras las dejaba disfrutar de su momento.

—¡Adora! ¡Catra!—llamaron al otro lado de la puerta a ambas, sacándolas de ese breve momento, un gruñido salió de la garganta de la castaña mientras su pareja simplemente rió por lo bajo, ya estaba mas que acostumbrada a que alguien apareciera y les interrumpiera —¿Debo recordarles que deberían estar en camino a la Zona del Terror?—les preguntó Glimmer con un tono algo irritado—, Scorpia me ha llamado como 20 veces preguntando angustiada por ustedes, cree que no llegaron vivas o tuvieron un accidente—musitó, pronto Catra suspiró por la actitud de la chica escorpión, ¿acaso era posible que ellas les pasara algo como eso?

—Lo lamento, Glimmer—se disculpó Adora enseguida—¡Dile que llegamos un poco tarde, por favor!—pidió la rubia mientras se levantaba de la cama y se dirigía al guardarropa para sacar su ropa.

—Claro, yo voy a hacer el recado, ¿qué ustedes no tienen una tableta de comunicación?—cuestionó la pelirrosa entre dientes, provocando la risa de Catra por percibir que claramente la reina de Luna Brillante se encontraba de malhumor.

—¡Reclama eso al caballo con alas que ayer rompió la nuestra!—le informó Catra con diversión, con el claro objetivo de molestar a su amiga y que regañara al ser alado. Un silencio vino después de eso, extrañando a la pareja hasta que un sonoro suspiro se escuchó.

—Swift Wind tenía que ser...—murmuró la pelirrosa, un escalofrío recorrió la espalda de Adora por la seguridad de su amigo y el posible gran regaño que recibiría. Catra sonrió con malicia, algo que la rubia rápidamente se dio cuenta, y tomando una de sus blusas la hizo bola y se la lanzó a la castaña—, le diré a Bow que les consiga una nueva, ahora apresúrense que deben desayunar algo antes de irse—agregó para que después reinara el silencio, indicándoles que quizás se transportó.

—Si que disfrutas molestar a Swity—Adora le echó en cara aquello con acusación, haciendo sonreír con triunfo a la castaña—, eres imposible—agregó con diversión, terminado de peinar su cabello en aquella habitual coleta que solía hacerse.

—Anda, te preocuparas por el caballo después, ahora debemos ir a la Zona del Terror sino a Scorpia se le ocurrirán nuevos escenarios en los que terminamos perdidas en un lugar sin comida—musitó con diversión haciendo reír a Adora, quien le siguió el paso hacia la puerta junto a Melog.

[...]

Adora y Catra bajaron de un salto del esquife junto a Melog, el cual fue el primero en tomar la delantera, ambas se dirigieron hacia la habitual entrada del edificio que las había visto crecer por años y el cual ese día comenzaría a ser desmantelado.

—Seguro Scorpia esta dentro con las demás, ¿no?—comentó Adora mirando con atención la entrada del lugar. A pesar de haber estado antes en la Zona del Terror y haber ayudado con diversas áreas, sin duda no se habían acercado a ese edificio desde que se infiltraron para buscar a Primero, así que una ligera capa de incertidumbre había llegado a su pecho, junto a la imagen de cierta mujer que soñó en los últimos meses junto a un recuerdo borroso.

—Hey—le llamó Catra captando su atención y sacándola de sus pensamientos. La castaña entrelazó sus dedos a los de su pareja en señal de apoyo... Y a la vez para darse valor a si misma también.

—¿Crees que Perfuma nos regañe por tener a Scorpia preocupada?—le preguntó Adora con una tenue sonrisa, intentando cambiar el ambiente que les rodeaba. Catra simplemente le sonrió de vuelta.

—Seguramente—afirmó Catra con cierta diversión, teniendo en cuenta la personalidad de Perfuma. Entonces finalmente Adora soltó una leve risa, eliminando aquel ambiente tenso de hace unos segundos —. Anda, entremos—le incitó, tomando por completo su mano y caminando juntas al interior del lugar, que claramente se le notaba abandonado y con algunos escombros regados por doquier hasta que llegaron al punto centro del encuentro, donde les esperaban los demás.

Melog estaba siendo acariciado por Sea Hawk, quien tenía a su lado a Mermista que parecía estar diciéndole algo, mientras Perfuma hablaba con Scorpia hasta que notaron la llegada de sus amigas.

—¡Gatita montes! ¡Adora!—les llamó Scorpia con energía acercándose a ellas y abrazándolas.

—Hola, Scorpia—le saludó la rubia correspondiendo el abrazo efusivo de su amiga mientras su pareja simplemente sonreía debido a la costumbre que había adquirido ante las muestras de afecto de la chica escorpión.

—Vaya, pensé que nunca llegarían—comentó Mermista acercándose a ellas junto a Sea Hawk, Melog se deslizó entre las piernas de la peliverde obteniendo de su parte una caricia en su cabeza—, Scorpia inventó una y mil formas de decir razones de porque no llegaban, casi sonaban a una novela nueva—comentó con diversión. La pareja se miró entre sí y rió, justo recordaban lo que habían hablado antes de salir de Luna Brillante.

—¿Les parece gracioso?—cuestionó Perfuma mirándoles con el entrecejo fruncido, desaprobando por completo que aquello les pareciera gracioso cuando Scorpia siempre se preocupaba por ellas.

—No—respondieron ambas rápidamente al ligero escalofrío que sintieron con la pregunta de la princesa de Plumeria, obviamente hacerla molestar era cavar tu tumba.

—Creo que mejor nos ponemos a trabajar—intervino Scorpia con una pequeña sonrisa nerviosa, incluso ella sabía que los regaños de Perfuma no eran un juego.

—Es hora de poner a estos bebés a trabajar—dijo Sea Hawk mostrando los músculos de sus brazos como si los presumiera a Mermista, la cual rodó los ojos, ya estaba más que acostumbrada a su forma de ser, pero tampoco perdería ella la costumbre de realizar esos gestos.

—Pues si hablamos de músculos, creo que cierta chicas te ganan...—murmuró Catra con burla, haciendo referencia a cierta chica escorpión y a cierta rubia que se volvía una amazónica de 2 metros. Las presentes solo rieron ante el comentario mientras el pirata se mostraba ofendido por lo dicho por la castaña.

—Y si es buen momento de ponerse a trabajar —dijo Adora tomando del brazo a la castaña, con l intención de llevarla al área de la que se encargarían ellas.

—¡Tengan cuidado y no se sobre-esfuercen!—les indicó Perfuma viendo como Melog iba tras de ella rápidamente—, vamos al área norte, Scorpia—

—¡Hora de la aventura!—exclamó Sea Hawk tomando una ruta distinta a la de Adora y Catra.

—Claro, puedes tomar la delantera—murmuró Mermista rodando los ojos y siguiéndole el paso.

Scorpia intercambio una mirada con Perfuma quien sonrió, sin duda la pareja era demasiado peculiar. Pronto ambas se dirigieron al lugar que les tocaba desmantelar par mejorar la instalación.

[...]

Las horas corrían rápido, y cuando menos lo esperaron la tarde había comenzado. She-ra se encargó de dejar las cosas que quitaron de los salones en carretas que después serian sacadas para desechar el material mientras Catra se encargaba de igual forma a acarrear cosas para deshacerse de ellas y despejar el lugar.

"¡Adora! ¡Eres una lenta!"

La rubia se detuvo unos instantes mientras unos materiales de metal los cargaba en sus brazos, en ese pasillo, un recuerdo vino a su cabeza, después de todo esas paredes estaban llenas de recuerdos y de historias.

"¡Tu eres una tramposa!"

Le había objetado sin dudas la pequeña versión de Adora a su amiga, una sonrisa apareció en los labios de la guerrera quien lanzó un suspiro para después deshacerse de aquel metal en sus brazos y destransformarse con tal de ir en busca de su pareja quien había avisado que se dirigiría a otro salón.

"¡No puedes alcanzarme, Catra!" le había retado mientras corría lo mas lejos posible de ella.

"¡Claro que puedo, tonta!" y así la pequeña de rasgos felinos atrapó a la de cabellos rubios haciéndola rodar por el suelo mientras reían a carcajadas.

Adora se rió, sin duda esos momentos junto a Catra eran los mejores en esos pasillos cuando no se les demandaba entrenar. Un maullido la sacó de sus pensamientos y de inmediato dirigió su mirada a Melog, quien se acercó a ella acariciando su cuerpo contra las piernas de la rubia.

—Hey, ¿qué sucede?—le preguntó con curiosidad acariciando su cabeza, el felino se apartó enseguida y lanzó otro maullido —, quieres que te siga, ¿eh?—susurró mientras él le daba la espalda comenzaba a caminar, Adora le siguió el paso suponiendo que quizás le llevaba a donde estaba Catra.

Melog se detuvo a la entrada de uno de los dormitorios para los cadetes y miró fijamente a Adora mientras se sentaba, la rubia le miró a él para después mirar al interior, sintiendo la nostalgia golpearle el pecho. Sin decir palabra alguna, ingreso al dormitorio y dirigió en automático su mirada a esa litera en especifico, notando la figura de Catra sentada a la orilla de la cama inferior mientras observaba aquel pedazo de metal frente a ella. La rubia finalmente llegó hasta su lado y en total silencio se sentó a su lado, contemplando aquel dibujo arañado, por lo que era lógico, las garras de Catra.

Adora miró de reojo a su novia quien mostraba en su semblante algo de tristeza y cierta frustración. La rubia volvió la mirada al dibujo y su mano se acercó al frío metal acariciándolo con las yemas de sus dedos.

—Estaba tan furiosa en ese momento...—susurró Catra observando la acción de su pareja con atención solo para después mirarle a ella quien en silencio asintió, dándole a entender que lo sabía y lo comprendía—. Este lugar... Es irritante estar aquí—murmuró con cierta amargura, desviando la mirada. Sin decir nada, Adora recargó su cabeza en el hombro de la castaña y no aparto su mano del dibujo, más bien aun lo contemplaba.

—Lo sé—respondió simplemente sin agregar más, después de todo, a ella también le removía muchas cosas aquel lugar. Catra bajó la mirada hacia la rubia observándola unos instantes, para luego depositar su mano sobre la de ella mirando una vez más ese dibujo —. Pero... ya sabes, este lugar cambiara y será mejor—dijo finalmente elevando la mirada para observar a su novia quien también le miró—. Un nuevo comienzo para el reino Garnet—agregó con una sonrisa.

—Si, ciertamente—murmuró Catra devolviéndole la sonrisa, a lo que Adora besó su frente—. Creo que deberíamos terminar esto, ¿no crees?—comentó después de unos largos segundos de silencio, obteniendo un asentimiento acompañado de una sonrisa por parte de su novia.

[...]

Catra, Adora y Melog se reunieron o mas rápido posible con sus amigos en la entrada del edificio. Mermista al verles se lo mencionó a los demás a lo que fueron recibidos con un saludo.

—Vaya, ¿Reunirse tarde con nosotros se esta volviendo costumbre?—les preguntó Mermista con cierta diversión, Melog corrió hasta ella y se le abalanzó tumbándola al suelo.

—¡Mermista, querida!—exclamó Sea Hawk al verla en el suelo mientras el felino le lamía el rostro, las demás simplemente se rieron ante aquello.

—Agh, como sea—musitó Mermista intentando no reírse por la muestra súbita de cariño del felino.

—¿Lograron avanzar?—le preguntó Perfuma a la pareja, las cuales se miraron entre sí sonriendo, solo para devolver la mirada a la princesa de Plumeria.

—Si lo hicimos, Perfuma—respondió Adora con seguridad, mientras a su lado, Catra descansaba su mano en la bolsa que colgaba de su brazo y donde en su interior, guardaba aquel pedazo de metal con el dibujo plasmado.

—Perfecto, entonces nos merecemos un descanso—celebró Scorpia con energía mientras se dirigía a Mermista y tomaba a Melog alejándolo de ella, quien fue ayudada por Sea Hawk para ponerse de pie—, si que eres tierno—murmuró la peliblanca abrazándolo mientras éste le lamía el rostro.

—Creo que cierto compañero mágico esta feliz—le dijo Adora a Catra quien rodó los ojos solo para después sacarle la lengua haciendo reír a Adora.

—¡Bien!—exclamó Perfuma dando una palmada para captar la atención de todos—¿Qué les parece si vamos a cenar algo a Plumeria? Nos lo merecemos—sugirió con una dulce sonrisa.

—Por mi no hay problema—respondió Catra encogiéndose de hombros y su novia asintió.

—Claro, ¿por qué no?—apoyó la idea Mermista.

—¡Servirá para contarles de mis últimas aventuras en el mar!—expresó el pirata con emoción.

—Si, si, claro—susurró Catra a Adora quien le dio un leve codazo en el brazo en señal de que no fuera tan mala.

—Déjalo—le murmuró Adora con diversión, Catra simplemente se encogió de hombros en respuesta.

—Bien, entonces vamos y podemos invitar a los demás—comentó Perfuma tomando la delantera, siendo seguid por Scorpia quien iba jugando con Melog.

—Uy, si invita a Brillitos quiero saber como le fue con el caballo con alas—dijo Catra adelantándose a Adora y siguiéndoles el paso a Sea Hawk y Mermista que conversaban sobre algo.

—¡Oye!—reclamó la rubia con diversión ante la insistencia de su novia por querer meter en problemas a su amigo. Rápidamente se encargó de correr para alcanzarla, solo para que al final la situación se volviera una carrera entre las dos mientras reían y eran observadas por el resto.

[...]

N/A: ¡Hola pequeñines! ¿Me extrañaron? Como ven la universidad ya me soltó un poco las riendas, la verdad es que fueron meses algo duros para mí tanto por el semestre en línea (que no sirve ni un carajo) como por aspecto emocional propio, pero bueno, volví para dejarles un pequeño capítulo que ya extrañaba escribir. Por cierto, este capitulo esta dedicado a @Im-Not-Seriou (user wattpad) quien hizo un lindo dibujo para el capitulo "Luces en el cielo" y pueden encontrar en mi página de Facebook "El blog de the dark swan". También esta dedicado a@cryforcatra (user wattpad) que justo en el cap pasado había hecho un comentario relacionado a que quería que una escena de Catra y Adora con el dibujo apareciera :3 y quise darle el gusto de disfrutarla. Espero les guste el capitulo y nos vemos luego nenes.