Fic participante en el #FictoberMyM2020
"Frío"
Hermione se envolvió más en aquel abrigo negro que cubría todo su cuerpo. El clima decembrino penetraba cada rincón y el aire frío de King's Cross no ayudaba demasiado a que entrara en calor. El andén estaba casi vacío, habían pasado 19 años y Hermione Granger se encontraba una vez más en aquel lugar que la vio crecer. Pero que ahora veía crecer a alguien más.
Las fiestas navideñas estaban a la vuelta de la esquina y por ese motivo la castaña había ido a recoger -muy temprano- a su pequeña hija.
De nuevo un viento fresco la hizo temblar, ¿Cuánto más tardaría en llegar? Reconoció que había exagerado en su hora de llegada, pero quería tener todo perfectamente planeado para comenzar a celebrar con su familia. Sus ojos se pasearon perezosamente por todo el lugar, hasta que se detuvieron en una persona.
Hermione se estremeció. Sus manos comenzaron a sudar haciendo su respiración más agitada. Draco Malfoy se encontraba parado a unos metros de ella, al parecer la había estado observando. Como un reflejo Hermione se acercó a él, su corazón latía como adolescente de 17 años, sus mejillas se empezaron a tornar coloradas y cuando estuvo a sólo centímetros de él, se dio cuenta de que al igual que ella, había cambiado.
Entendió que probablemente había ido a recoger a su hijo, sabía que tenía uno y que era de la misma edad que Rose. Draco se le quedó observando y poco a poco le sonrió. -Draco- susurró la castaña mientras su voz sonaba quebradiza. El rubio se tardó en responder -Hola Hermione- Parecía que el tiempo se había detenido. Que sólo estaban ellos dos ahí, Hermione se acercó a él para abrazarlo, pero Draco la evitó.
-Ya pasó mucho tiempo Hermione- la mujer sabía a lo que se refería, se mordió el labio y le respondió -Perdóname Draco. Sé que ha pasado tiempo... debí de haberme ido contigo cuando me lo propusiste... tenía miedo, tan sólo tenía 18 años...- Draco giró su cabeza para no seguirla escuchando. No era el tipo de plática que le hubiera gustado tener después de muchos años sin hablarse.
La miró de nuevo y suspirando le contestó -Ya es tarde para todo- La castaña con lágrimas en los ojos lo sujetó de la muñeca y como simple acto de desesperación le dijo -Vámonos ahora, escapemos, es nuestra oportunidad, al diablo todo. Vámonos Draco-
El rubio frunció el seño, le quitó lentamente la mano de su muñeca y echó a reír -Hermione... tengo un hijo, estoy casado y buen empleo. Es una locura, no hagas esto por favor. Tú también tienes una vida- Sin decirle más le dio un pequeño beso en la mejilla y se alejó de aquel lugar, dejando a Hermione completamente sola, con el frío invernal de la estación de trenes.
Saludos
