-¿Y tú qué haces aquí? -Pregunté abriendo la puerta de entrada de la casa.

-¿No me dirás siquiera "Hola"?, pensé que eras mi mejor amiga, que me amabas...

-¡Hey!, detente ahí mismo, porque YO soy la dramática aquí, no tú, tú eres el arrogante que todos odian pero que las mujeres suelen amar.

-Ajá, sí, gracias por tu atención, será mejor que me vaya y no te diga nada de lo que te voy a decir, incluso si se trata sobre lo ocurrido con Kuroba y el criminal de Nightmare, ¿Quién iba a pensar que la noche de hoy sería la última para él...?, pero claro, como me iré, no necesitas saber que pasó...

-¿Qué pasó con Kaito?, ¿Él está bien?, ¿Y a qué te refieres con que sería su última noche? -Pregunté preocupada -Si vienes a contarme algo Saguru, ¡Haz el trabajo completo! -Exclamé dispuesta a cerrarle la puerta en la cara pero él no me lo permitió.

-Está bien -Dijo empujándome con suavidad hacia un lado, sacándose los zapatos, dejándolos a un lado y entrando a casa -Como ruegas tanto... me veré en la obligación de contarte todo lo que ocurrió...

-¿Dónde quedaron tus modales? -Le pregunté cuando entró como si nada -¿No se supone que eres un caballero?

-Sólo hago lo que tu haces, además, tú misma dijiste que había confianza... no es necesario tanta formalidad Sweetie.

-¿Quieres algo para beber? -Le pregunté yendo para la cocina, él solamente se sentó en el sofá.

-No, muchas gracias Sweetie, me iré luego, además, aseguro que él debe de estar por llegar -Dijo cruzándose de brazos, yo me confundí con sus palabras.

-Bien... ¿A quién te refieres con él?, ¿Qué es lo que pasó? -Pregunté sentándome a su lado -¿Qué me quieres contar?

-Primero, ¿Cómo es eso de que; "Eres el peor iniciando una conversación, así nunca conquistaras a Aoko, si le envías un mensaje mandándola a decirle un recado a alguien más, entonces deberías tomar clases de cómo coquetear, basura, pero aún así te amo, basurita. Por favor si ves a Kaitou, no seas malo con él y déjalo ir, aún es muy pronto para que me dejes sin pareja"?, le envié el mensaje a Aoko porque el tuyo estaba apagado, y porque no sabía que irías, le insistí al inspector Nakamori para que no te dejara ir... pero fuiste.

-¿Por qué no querías que fuera?, o mejor aún, ¿Cómo sabías que yo querría ir? -Pregunté cruzándome de brazos, ¿Esto era conspiración contra mí?

-Era obvio que ibas a querer ir, puedes negarme mil veces que Kuroba no te importa cuando la realidad es otra, era cosa que supieras que Kid estaría presente para que te dieran ganas de ir -Dijo mirándome -¿Me lo negaras...?, oh, no puedes porque sabes que lo que digo es cierto... bueno, está vez no era sólo Kid, también estaba Nightmare, él obligó a Kid a trabajar junt-

-Disculpa, pero antes que todo, ¿Me dices quién es Nightmare?, lo he escuchado algunas veces pero aún no sé quién o qué es, y también, respecto a lo anterior, tú no querías que yo fuera, Kaito tampoco quería que fuera, de hecho... emm... ayer vino como Kid, conversamos pero no me contó sobre lo de hoy, yo me enteré por mi padre, eso me molestó, se supone que él tenía que venir con la verdad, no con la mentira, y hoy, lo noté preocupado y con temor, parecía concentrado, y de una forma directa pero indirecta, me dijo que me fuera, que no quería que estuviera ahí.

-Nightmare es un criminal internacional, buscado por la Interpol, se hizo una amenaza a nivel global. Nightmare, es la pesadilla de los ladrones... era la pesadilla... pero bueno... él obliga a lo demás a trabajar junto a él, los amenaza diciendo que él está en todos lados, los vigila, reúne información, y los ladrones que se niegan a trabajar con él aparecen muertos al día siguiente o son atrapados por la policía local, Nightmare sólo pide la mitad del botín, él ve las rutas de escape y la zona, esa es su parte del trato...

-¿Y dices que Kaitou tuvo que trabajar con Nightmare?, ¿Kaitou está bien? -Pregunté preocupada.

-Emm... sí, bueno, físicamente sí. Te resumiré la historia, ¿Conociste al niño pequeño?, Kenta -Asentí con la cabeza -¿Y a su padre?, bueno, el señor Connery, el oficial enviado por la Interpol era Nightmare, supongo que el que lo asignaran para su propio caso le ayudó bastante, pero hoy cuando se reunió con Kuroba para obtener su parte del trato, por alguna razón, Nightmare se resbaló, y Kuroba intentó salvarlo dado que uno de sus guantes estaba en la mano de Nightmare, pero no lo logró, el señor Connery era quien en realidad robaba, lo hacía por el bien de su hijo, cuando juntara el dinero para su cirugía, sería el día en que Nightmare también lo haría...

-Esa es la pesadilla llamada verdad... -Susurré levantando mis piernas para subirlas al sofá y abrazarlas, pobre Kenta, perdió a su papá, y ahora no tiene ni madre ni padre -¿Qué pasó con el pequeño?

-Ahora mismo debe de estar con tu padre y con Aoko, llegaran tarde, tendrán que dar declaración simplemente por ser testigos, aunque yo también debería de estar ahí.

-¿Y qué haces aquí?

-Me escapé para contarte... ¿Viste?, me desvié... el caso es Kuroba... yo como detective, me dedico a ver escenas de personas descuartizadas, cuerpo putrefactos, con cortes y llenos de sangre, busco al culpable y dejo que la verdad salga a la luz, pero Kuroba... él es fuerte, valiente para lo que hace, pero tiene corazón de abuelita...

-... ¿Me estás diciendo que es probable que Kaito se sienta mal, o incluso hasta culpable por la muerte de Nightmare cuando él no tuvo nada que ver y lo intentó salvar...?

-Sí... y como tú eres su fuente de felicidad, puedo asegurar que vendrá a verte, vendrá a resguardarse en ti, debes de ser como su refugio, puede que no quiera contarte exactamente qué pasó y que te evada persistentemente, pero querrá pasar el mayor tiempo posible contigo, simplemente el hecho de que estés cerca le ayudará -Habló parándose mientras que de su abrigo sacaba algo.

-¿Qué es eso? -Pregunté mirando su mano.

-Antes que nada, quiero que entiendas que esto sólo lo hago por ti, no es como si lo hiciera siempre, eres la excepción -Habló pasándome lo que tenía en la mano, era un guante de tela blanco -Ese es el guante de Kuroba, el que quedó en la mano de Nightmare cuando intentó salvarlo, es evidencia que me robé, prefiero que la tengas tú, habla con Kuroba, escúchalo, y dile que él no tiene culpa de nada.

-G-Gracias Saguru -Dije mirando el guante, luego lo miré a él y solté una pequeña risa -¿Kaito te preocupa de alguna manera? -Pregunté dispuesta a molestarlo un poco.

-¿Kuroba ...?, sinceramente, él no me importa directamente, pero si él está mal, a ti te termina afectando, y tú eres quien me importa, así que sí, se puede decir que me preocupa de cierta manera, pero sólo por ti, no estaría aquí si no fueses tú...

-O... Aoko... -Susurré sonriendo -Te apuesto que si fuera por ella también vendrías sin pensarlo.

-Sí... tienes razón, me tiraría de boca si fuese por ella...

-Yaaa... espérate... ¡Repite eso! -Exclamé parándome -¡Tú siempre niegas todo incluso si sabes que es verdad si se trata de ella!

-¿Acaso no puedes creer que ya lo haya aceptado...? -Preguntó cruzándose de brazos.

-¿Me estás diciendo que por fin llegó el momento en el que le pedirás que sea tu novia oficialmente? -Pregunté sorprendida.

-¡Aún es muy pronto!... -Exclamó caminando hacia la puerta de salida, agarró sus zapatos y empezó a ponérselos -Dudo que pueda hacer algo como eso, así que no.

-¿Pasó algo que no me estás contando? -Pregunté comenzando a sospechar de él, su actitud estaba demasiado rara, él no era así.

-Nos vemos -Dijo evadiéndome totalmente, salió de casa bastante rápido pero en la entrada se detuvo -Sweetie...

-¿Qué pasa?, ¿Me contarás? -Pregunté ilusionada con la idea.

-¿Escuchaste...?

-¿Escuchar qué...? -Pregunté quedándome callada para ver si podía oír algo -¿Saguru...?

-Shh... escucha -Susurró tapándome la boca con una mano -¿Ves?, te lo dije...

-¿Qué pasa?, no escucho nada, no entiendo.

-Creo que tu novio acaba de llegar, llegó más tarde de lo que pensé... pero aquí está -Susurró señalando hacia dentro -No lo dejaras esperando, ¿O sí?

-¿Cómo sabes que es él?, yo no escuché nada...

-Te lo aseguro, así que yo me voy... y ya te dije, aprovecha el tiempo con él, vuelve con él, escúchalo, compréndelo...verás que ambos se pondrán felices por eso -Dijo acercándose a mí y dejando un beso en mi frente -Simplemente amalo como siempre ha sido, nos vemos, Sweetie.

-Nos vemos...

-Ahora ve...

-Vooy...-Dije cerrando la puerta.

Me apoyé un momento en la puerta y pensé en Kaito, debe ser horrible el sentimiento de no haber podido salvar a alguien, o también, debe de ser horrible perder a tu madre y a tu padre a tan temprana edad, mi madre está muerta pero mi padre está vivo, papá lucha por Aoko y por mí, se encarga de pasar tiempo con nosotras... pero en fin, suspiré fuertemente y fui hacia mi habitación a la vez que miraba el guante de tela blanco.

Entré sigilosamente a mi habitación, con todo el cuidado de no hacer ruido, la luz de la lámpara encima del velador estaba encendida, y la ventana estaba abierta. Kaito estaba dentro, vestido como Kid, me daba la espalda, parece que estaba mirando algo que estaba encima del escritorio, parecía concentrado en lo que estaba haciendo, yo me acerqué sin hacer ruido y apoyé mi cabeza en su espalda.

-¿Preciosa...?, ¿Eres tú...?

-Si fuera el inspector Nakamori, ya lo sabrías por los fuertes gritos que habría echado, y si fuese Aoko... mínimo cinco escobazos o palazos ya te hubiera dado -Hablé divertida -Así que sí, obviamente soy...

-Mi preciosa chica... el amor de mi vida -Dijo dándose media vuelta y levantándome en sus brazos, sus brazos pasaban por mis muslos y mis muslos estaban a cada lado de su cadera, era como un abrazo de koala -Obviamente eres tú.

-No exageres Kid, y por favor, bájame, no me gusta que me levanten en brazos, siento que peso, no me siento segura -Dije agarrándome de sus hombros.

-Al contrario amor, la otra vez que estuve contigo, me di cuenta que tengo que alimentarte más, y deberías de sentirte segura conmigo, nunca te soltaría, amo tenerte sólo para mí.

-¿Tendré que recordarte que ya me soltaste una vez? -Pregunté -Además, ¿Cómo es eso de que me alimentarás más?, solamente harás que me ponga como una pelota de grasa y no podrás levantarme nunca más -Hablé deseando que me bajara.

-Preciosa, incluso si pesaras, para el gran y maravilloso Kaitou Kid no sería nada, siempre podré levantarte y llevarte en brazos, además...

-¿Además qué...?

-Además... tengo que practicar para cuando sea nuestra boda porque sabes perfectamente que tú y yo estamos destinados a estar juntos -Dijo caminando conmigo en sus brazos, me puse nerviosa cuando él me recostó en la cama y se puso arriba mío -Está predestinado, debemos estar juntos amor -Me calmé un poco cuando simplemente él se acostó a mi lado derecho, se quitó el sombrero y apoyó su cabeza en mi pecho, el sombrero lo tiró al piso y estiró su brazo para apagar la luz de la lámpara.

-¿No crees que te estás adelantando mucho? -Pregunté poniendo mi mano derecha en su cabeza y dándole pequeñas caricias -Primero volvamos, luego demuéstrame que te importo, dime quién eres... aunque... eso no importa, da igual quién seas.

-¿Dices que me amarás sin importar quién sea...? -Preguntó abrazándome por el lado, pude sentir como me miraba fijamente -Lo mejor de todo es que no me lo negaste, simplemente dijiste que era apresurado, eso quiere decir que tengo oportunidad contigo y que me sigues amando, pero que no lo admites.

-No lo admito... -Susurré repitiendo sus palabras -Oye... Kid...-Llamé seriamente.

-¿Qué pasa, preciosa?

-¿Qué es lo que viste...en mí? -Murmuré bastante bajo, la voz casi no me salió, pero luego de preguntarle me arrepentí -Mejor olvídalo...

-Pero me dejaste con la duda... vamos, repítelo, no te escuche, te vi mover los labios solamente pero no pude leértelos -Dijo apegándose más a mí, me estremecí al sentir su cálida respiración chocar con mi pecho, me incomodaba un poco que estuviera ahí.

-¿Eres capaz de verme con la obscuridad que hay?, porque yo con suerte logro ver tu silueta -Dije intentando cambiar de tema, que se olvide de mi pregunta.

-Con el tiempo, mi vista y yo nos acostumbramos a la obscuridad, hasta creo que veo mejor sin luz que con luz, Kaitou Kid trabaja de noche, me disfrazo cuando nadie me ve y generalmente utilizo la obscuridad para robar e infiltrarme entre los oficiales... pero bueno, ¿Qué era lo que me ibas a decir?

-Nada, una tontería, no me hagas caso -Dije volviendo a acariciar su cabeza -Hablemos de otra cosa...

-Está bien... ¿De qué quieres hablar, preciosa?

-Sobre ti... supe que hoy robaste unos aretes, y ayer estuviste aquí, hablaste conmigo, pero no me dijiste nada.

-Preciosa... yo...no pude -Dijo parándose -No te enojes conmigo por favor, tengo mis razones...

-Hey, para dónde vas, no te vayas... no estoy enojada contigo, de hecho, quiero escucharte, explícame -Dije saliéndome de la cama y haciendo el ridículo en el proceso.

-Preciosa... cuidado -Dijo agarrándome antes de caer, cuando me levanté de la cama perdí el equilibrio y me fui para un lado, él me sostuvo -¿Todo bien? -Preguntó soltándome, me paré correctamente y asentí con la cabeza -Muy bien... sabes que eres lo más importante para mí... ¿Verdad?

-Eso es lo que me dices, así que supongo que sí.

-No lo supongas, créelo, porque esa es la verdad, eres lo más importante que tengo...

-Pero eso no puede ser... ¿Qué hay de tu padre o de tu madre...? -Pregunté. Sé que el señor Kuroba es importante para Kaito, que ya no está, por eso creo que yo no utilizo el papel de lo más importante ahí, además de que también está la señora Kuroba, ella también debe de ser importante, aunque ella me desagrada pero era la madre de Kaito.

-Antes, dime algo... ¿De verdad quieres saber eso? -Preguntó con un tono bastante serio -Además, aunque te lo diga, habría varias partes que tendría que omitir...

-Kid... -Susurré al escucharlo -Obviamente quiero saber eso, me niego a creer que yo puedo ser lo más importante, debe de haber algo más. Y, si me vas a contar sobre tus padres, prefiero que no sea ahora, que sea después, que sea cuando puedas contarme todo... sin omitir partes, que sea cuando tú desees y no porque te pregunte, sino porque te nació decirlo -Hablé subiendo mi mano derecha hasta su mejilla, luego sentí como él puso su mano encima de la mía y se apoyaba en ella.

-Te amo preciosa, y quien diga lo contrario, es porque no sabe lo que dice. Nunca en el mundo pude haber encontrado a alguien mejor... por eso es que siempre te estoy buscando, me niego a pensar en tener una vida en dónde no estés junto a mí-Habló abrazándome delicadamente, yo no quise decirle nada, no sabía cómo responder ante eso, sólo me dejé abrazar por él hasta que un tiempo después se separó un poco -Ambar, ¿Quieres saber por qué no te dije?

-Bueno... si quieres contarme te escucharé, pero si no quieres contarme, simplemente no lo hagas, no te obligaré a hacerlo -Le dije comprensivamente aunque de igual forma quisiera saber.

-Te lo contaré... pero... ¿Me dejarías tenerte por un momento? -Preguntó y yo accedí con un poco de duda -Sólo quiero tenerte más cerca... -Él se sentó en la cama e hizo que yo me sentara encima suyo, me avergoncé al hacerlo pero no reclamé, él pasó sus brazos por mi cintura para sostenerme y yo mis brazos por su cuello.

-¿Entonces...? -Pregunté lista para escuchar todo lo que me dijera -¿Qué fue lo qué pasó? -Volví a preguntar apoyando mi cabeza en su hombro.

-Bueno... no te lo conté porque Nightmare es peligroso, no lo conocía, tampoco me interesaba saber quién era, pero el día de ayer cuando robé el rubí, todo era improvisado, ni siquiera yo mismo había hecho un plan de lo que haría. Al escapar, tu padre y sus subordinados me persiguieron, sabían que la fuerte lluvia que había en ese momento me imposibilitaba utilizar el Ala Delta, me escondí en un callejón y encontré una radio, era Nightmare, él me ayudó a salir de ahí y después me ofreció trabajar junto a él, yo me negué, no trabajo para los demás, disfruto tener que trabajar solo.

-Pero tienes un asistente, ¿No? -Pregunté con curiosidad -Hay muchos rumores, un hombre mayor... una mujer joven... o al menos eso me dice mi padre... dime, ¿Tienes a otra chica?

-Tú eres la única, no necesito a nadie más. Y sí, todo mago debe de tener un asistente, es un hombre mayor que se hace pasar por mí de vez en cuando para ayudarme, él también era el asistente del primer Kid, de mi padre, es un viejo bastante fiel.

-Entonces no entiendo, si trabajas solo, aparte de tu asistente, ¿Por qué terminaste aliándote con Nightmare? -Pregunté volviendo al tema principal -¿Qué fue lo que te hizo cambiar de opinión?

-Fuiste tú... preciosa...

-¿Yo...? -Pregunté confundida -Yo nunca hubiera dejado que te expusieras de esa forma tan peligrosa.

-Ambar, amor mío, escucha... hace demasiado tiempo que te eché el ojo y supe que era a ti a quien necesitaba en mi vida... eres lo más importante que tengo, eres quien me da fuerzas para seguir adelante, eres quien que con una simple sonrisa o abrazo, llena mi universo de colores, eres a quien más amo... pero al mismo tiempo, eres mi más enorme debilidad, si a ti te pasa algo malo... siento que muero -Dijo presionándome más fuerte contra él -Nightmare era la pesadilla, observaba a las personas por un tiempo, reunía los detalles que todos pasaban por alto, y cuando yo me negué a trabajar con él... me dijo que era mejor que lo pensara, que había un viejo leal que se hacía pasar por mí... y también una bella chica que protagonizaba una novela de amor imposible junto a mí. Él sabía de tu existencia, sabía que salíamos, sabía que eras importante para mí, me amenazó con eso, y no pude negarme. Si tan sólo algo te ocurriera... mi mundo se caería a pedazos...

-K-Kid... -Susurré al escucharlo, noté la verdad en sus palabras, él de verdad estaba preocupado por eso, yo era la razón de su preocupación, y me molestaba un poco que fuera así, él no debía de preocuparse tanto por mí, no se lo merece, no merecía tener que pasar mal ratos por mi culpa -No porque algo me suceda tu mundo se va a caer, si algo me pasa tu vida seguirá, no quiero que algo te pase por mí culpa, si ves que la situación puede contigo y yo estoy involucrada indirectamente, entonces sólo déjaselo a la policía, no te metas en algo que te atormenta solamente porque yo estoy ahí.

-No puedo hacer lo que dices, ahora mismo estoy enamorado de ti, y lo único que quiero en el mundo es que estés bien, que estés a mi lado, que vuelvas conmigo, quiero recuperarte, recuperar el tiempo perdido, que todo el tiempo que te hice sentir mal por mi mala acción, que lloraste por mi culpa, quiero recompensarlo con buenos momentos, demostrarte que lo mío contigo de verdad va en serio, quiero hacerte sentir la mujer más amada y afortunada del mundo entero, que algún día cuando nos vean juntos, alguien diga; "Míralos, quiero tener una relación como la de ellos, se nota que se aman, que nada se puede interponer entre ellos porque el amor que se tienen es más grande..."

-¿Cómo haces para que todo lo que digas suene tan lindo y romántico...? -Susurré avergonzada por sus palabras, no sé quién le habrá enseñado a ser así con las palabras, pero sé que hizo un muy buen trabajo, Kaito es totalmente capaz de convencer con sólo palabras, claro que si está enojado, es todo lo contrario, su impulsividad lo controla y utiliza las palabras sin pensar -E-Espera... ¿Q-Qué haces...?

-Tengo que sellar todas las palabras que dije con un beso de amor verdadero... ¿No lo crees así, amor? -Me preguntó acercando su rostro al mío, me puse nerviosa al sentirlo tan cerca, él en sí me encantaba pero el hecho de tenerlo cerca me encantaba incluso más -Quiero que volvamos, y... ahora mismo, lo que más quiero en el mundo es sentir tus labios sobre los míos una vez más... -Susurró rozando sus labios con los míos -¿Quieres que lo haga...?, porque aunque digas que no... mis ganas por hacerlo son más grandes... -Dijo para finalmente besarme, yo ni siquiera me moví, él en cambio puso su mano derecha en mi mejilla, que por cierto, no tenía guante. El beso fue corto, fue casi un sólo toque, pero era suficiente para ponerme mal.

-Cómo... ¿C-Cómo fue que Nightmare sabía de ti y de mí...? -Susurré volviendo al tema anterior antes de que él dijera sus cursilerías, me da miedo que se cuenta de lo que provoca en mí, pero no hice el intentó de alejarme, disfruté del pequeño beso que me dio, moví mi cabeza para mirarlo mejor, o haciendo el intento de hacerlo, no había casi luz pero yo sé que él era capaz de verme, ¿Cómo?, no lo sé -Si no recuerdo mal... tú y yo sólo salimos una vez, una vez como tal, porque la otra en donde me llevaste en contra de mi voluntad no fue agradable.

-Dices eso pero sabes bien que luego de aquello no pudiste dejar de pensar en mí, yo era el dueño de tus pensamientos en todo momento, preciosa -Susurró mirándome -Nightmare era en realidad Chuck Connery, el miembro de la interpol, por eso decía que estaba en todas partes, robaba para conseguir dinero para la cirugía de su hijo, sabía que no había otra manera de conseguirlo. Descubrí quien era porque cometió un error, eso se lo debo a tu hermana Aoko.

¿Cómo es posible que se lo debas a Aoko...?

-Aoko se disfrazó de un miembro de la policía por andar jugando, Nightmare tenía el hábito de contar con sus propios ojos a los oficiales ya que podía meterse por ser miembro de la Interpol, no confiaba en la policía local, pero Aoko se disfrazó, él la contó dentro de los oficiales cuando ella no era nada, se equivocó en la cuenta y por eso me di cuenta de quién era en realidad -A medida que hablaba noté como se iba poniendo más serio -Nightmare pensaba matarme ya que descubrí su identidad, pero en ese momento por alguna razón... Kenta llegó con Aoko llamando a su padre, el señor Connery se distrajo y pisó mal, se iba a caer pero alcancé a agarrarlo... él tenía los ópalos en su otra mano y se negó a renunciar a ellos cuando se lo pedí, no pude salvarlo... pero estoy seguro de que si lo hubiera agarrado mejor podría haberlo salvado...

-No es tu culpa Kid, no pienses en eso de esa manera, hiciste lo que pudiste, no debes de sentirte culpable por lo que ocurrió, de una u otra forma, y aunque suene feo, el señor Connery o Nightmare se buscó él mismo lo que le ocurrió -Dije con la molestia de que Kaito se sintiera mal por algo que no debía, puse mis dos manos en sus mejillas para que me mirara mientras le hablaba -No es tu culpa...

-Preciosa... yo no me siento culpable, sé que hice lo que pude por él... no te preocupes.

-¿Pero entonces...?, ¿Qué es lo que pasa...?

-Es sólo que siento rabia, impotencia por Kenta, él deseaba ser como su padre, pero no era lo que creía, su padre intentaba salvarlo de una manera errónea, fue un acto de desesperación por conseguir el dinero para la cirugía de su hijo, se convirtió en un criminal por el "El bien de su hijo". Pero estaba mal, Kenta lo necesitaba, y si bien de verdad necesitaba el dinero, estoy seguro de que habían más formas de conseguirlo, no descuidando a su hijo por la necesidad de conseguir dinero, Kenta admiraba a su padre, deseaba ser como él, lo que en verdad necesitaba era pasar más tiempo con su padre... pero ya no se puede, antes de que me diera cuenta, Kenta y Aoko llegaron, seguido del inspector Nakamori, Hakuba y la policía. Antes de que Kenta viera el cuerpo de su padre siendo Nightmare, le quité la máscara, pero eso no me impidió ver el dolor y la tristeza en el pequeño... había quedado solo, sin madre y sin padre...

-Pero a Kenta ya lo liberaron de la pesadilla... ya no tendrá que preocuparse por Nightmare y de la pesadilla de siempre estar solo, tal vez... incluso quede en mejores manos, una vida que soñó, no de la forma en la que debería pero sí con otras, otras personas que sí puedan darle el tiempo y la atención que necesita como niño, que le den el amor que no obtuvo... y le hagan ver lo bello de la vida.

-Sólo espero y deseo la suerte para Kenta, que pueda seguir con su vida y que siga luchando, porque es un gran luchador para la pequeña edad que tiene.

-Tienes razón... -Susurré apoyándome en su hombro de nuevo, luego recordé lo que me dio Saguru al venir -P-Por cierto... esto es tuyo... t-ten... -Dije agarrando su mano entre la mía y pasándole su propio guante que yo había guardado en un bolsillo del pantalón de pijama.

-Preciosa... ¿C-Cómo...?, ¿Por qué lo tienes tu...? -Preguntó sorprendido -Este es mi guante... el que quedó en la mano de Nightmare... ¿Cómo?

-Fue Saguru... se lo robó a pesar de ser evidencia y se escapó para venir hasta aquí... él me contó lo que sucedió hoy, dijo que lo mejor era que lo yo lo tuviera.

-¿Por qué te lo dio justamente a ti?... ¿Él sabe que tú y yo tenemos algo...?

-Sí, él lo sabe todo... cada cosa que ha pasado entre nosotros, pero no te preocupes, Saguru no dirá nada al respecto, sabe guardar el secreto y lo ha hecho hasta ahora, sé que nada saldrá de su boca, confío en él.

-¿Por qué confías tanto en Hakuba? -Me preguntó, se había puesto celoso, la verdad es que me gustaba cuando lo estaba, o se ponía muy meloso y posesivo o se ponía demasiado pesado e indiferente.

-Porque él confía en mí, y yo confío en él, es un trato especial que tenemos, es una amistad que nació y que no estaba planeada, al principio él me desagradaba, y viceversa, pero pasaron cosas, y empezamos a llevarnos bien hasta el punto de ser muy unidos, lo amo como a un amigo y hermano, y lo mismo para él.

-¿Y qué tanto sabe sobre nosotros...?

-Emm... todo... él sabe lo que sucedió con Ran, me ayudó cuando estaba triste, me aconsejó a pesar de no saber tratar esos temas a profundidad, y cuando bebí y me ayudaste, lo cual no recuerdo bien, él fue el primero quien encontró la nota que me dejaste, y no sé exactamente qué fue lo que le sucedió, pero desde eso, no ha parado de molestarme diciendo que lo mejor es que vuelva a estar a tu lado, que eso es lo mejor para ambos, que tú y yo nos amamos, y que ambos somos unos tontos por no estar juntos... -Dije con vergüenza de admitirlo.

-E-Espera... ¿Él fue quien te dijo eso...? -Preguntó bastante sorprendido, de seguro no se lo cree.

-Sí... así es, Saguru te ha defendido en ese ámbito fielmente. Dice que tú te mereces otra oportunidad para estar a mí lado, que debo darte otra oportunidad para que volvamos a estar juntos...

-Si es cierto lo que acabas de decir...entonces he de admitir que... t-tal vez Hakuba no es taaaaaaaaan malo como creía... ¡Pero sólo es un tal vez! -Exclamó un poco alterado, para alguien como él debe de ser difícil aceptar una cosa como esa.

-Tú... sabes perfectamente que Saguru no es malo, pero como él en sí te desagrada... no haces más que presumir todo lo malo que le encuentras cuando en realidad es bueno. Saguru es un amor... arrogante parece, pero no lo es tanto si lo conoces bien, él no es malo -Dije defendiéndolo un poco.

-¿Ahora lo defenderás...? -Preguntó molesto, y yo intenté no reírme de su actitud -Pero dime... dime a quién de los dos amas más... ¿A él o a mí?... o mejor, te lo haré incluso más fácil... ¿El imbécil de Hakuba, o el grandioso, esplendido y magnifico Kaitou Kid?

-¿Por qué me estás preguntando eso? -Le pregunté sin ganas de responderle la pregunta que me hizo, ¿Que Saguru o él?, no puedo elegir a uno, los dos son importantes para mí -No voy a responderte eso Kid -Respondí decidida pero sentí un escalofrío recorrerme cuando Kaito puso su cabeza en mi cuello y dejó un beso ahí.

-Te lo repetiré una vez más preciosa -Me susurró en el oído -Y sólo puedes elegir una opción... Saguru como tu le llamas... o Kaitou Kid... ¿Quién es más importante...?

-No hagas eso, no beses ahí...-Me quejé removiéndome un poco -Los dos, ambos son importantes... no pienso responderte de otra forma...

-¿Pero...?, incorrecto, debes de tener otra respuesta, esa respuesta no me satisface...

-A Saguru lo amo como a un hermano, el mejor amigo que puedo tener, mi confidente, en quien siempre puedo confiar sin importar qué suceda... pero en cambio... tú... tú eres algo más, te quiero...

-¿Me quieres...? -Preguntó besando mi mejilla -¿Pero...exactamente cómo me quieres?

-A ti te quiero como p-pareja... yo... yo quiero que seas mi pareja, admito que... te sigo amando a pesar del nivel de imbecilidad que tienes -Admití con vergüenza.

-¿Cómo debo de tomarme eso?, no sé si debo ponerme feliz por tu declaración o si debo de molestarme por tu forma de decirlo. Aunque de todos modos ya lo sabía, era imposible que dejaras de amarme, todos me aman -Dijo abrazándome más fuerte contra él, parecía feliz y de cierta forma eso me puso alegre -Supongo que eso significa que me dejas el camino libre, ¿Ahora puedo besarte como deseo?

-N-No... yo sólo dije que aún te amo y que te quiero como pareja, pero no te he perdonado del todo todavía, además... esta vez quiero hacerlo bien, que lo hagamos bien...quiero formalizar una relación, quiero que me lo pidas como se debe.

-¿Quieres que te lo pida...? -Preguntó quedándose callado por un tiempo -Ambar, ¿Qué tendría Kaitou Kid que hacer para conseguir el perdón de la preciosa chica a la que lastimó, para que puedan estar juntos? -Me preguntó de una forma tan típica de él, se nota que también le gusta meterle drama a las cosa.

-N-No lo sé... ese es tu trabajo, sorprender... puede ser que... que cantes algo bonito... que me traigas flores, chocolates, un poema o unas notas como las que sabes dejar... ¡No lo sé!... no pido algo super, mega, hiper wow, quiero algo dentro de lo normal, me conformo con poco la verdad, pero mientras proceda de ti y sea de corazón, estoy segura de que me encantara -Murmuré con sinceridad.

-Ambar, tú eres especial, no puedes conformarte con poco luego de lo que hice, reconozco mi error, y quiero arreglarlo, te demostraré lo que eres para mí y después volveremos a estar juntos como debe de ser -Dijo besándome la mejilla de una manera muy dulce.

-Quiero verlo... demuéstramelo y después veamos qué es lo que sucede -Susurré apegándome a él, disfrutando del calor que emitía.

-Te lo demostraré y estaremos juntos de nuevo, te haré sentir la chica más especial del universo -Dijo parándose conmigo en brazos, me agarré mejor a él esperando a lo siguiente que fuera a hacer -Es hora de irme preciosa, tu padre y Aoko de seguro llegaran luego y no pueden verme aquí.

-Está bien... pero ¿Me soltarás? -Pregunté al ver que él no me soltaba.

-Si por mi fuera... jamás te soltaría, te dejaría para mí nada más.

-Sigue soñando...

-Lo haré sólo si es contigo, serías la reina de mi universo, en donde la única tarea y deber que tendrías sería pasar tiempo conmigo, con nadie más... -Dijo dejándome en mi cama, no sé cómo ni cuándo pero la había abierto -Creo que Aoko estaría para pasar tiempo contigo cuando yo no pueda pero Hakuba no, no lo necesitamos para ser felices.

-Estás hablando de un sueño, en primera, nada de lo que dices va a suceder, en segunda, Saguru si estaría, yo también quiero pasar tiempo con él y sé que Aoko estaría triste sin su presencia al igual que yo -Dije acomodándome en la cama.

-Si prefieres estar con Hakuba en vez de conmigo, por favor no me lo restriegues en la cara, haces doler a mi corazón con eso -Habló arropándome con las sabanas y frazadas de la cama -Ahora por favor... duérmete, descansa, y piensa en mí, y en lo mucho que me amas... -Susurró poniendo sus manos en mis mejillas y dejándome un beso en la frente -Te amo Ambar.

-¿Por qué yo querría dormirme pensando en ti? -Le pregunté con los ojos cerrados al sentir sus labios sobre mi frente de nuevo.

-Por último, si no quieres o si te desagrada lo que dije, no me lo hagas saber, guárdatelo para ti, te amo con todo mi corazón pero a veces tus palabras me lastiman, sé que no lo dices con la intención, mi mente lo sabe pero a mi corazón se le olvida.

-Perdón...

-No importa, no me molesta que seas así, sólo digo que a veces ando un poco más sensible y susceptible, las cosas me afectan el doble, el gran Kaitou Kid no puede con todo, eres mi debilidad, ya te lo dije, si viene de ti me afecta más de lo que debería, el doble o incluso el triple -Dijo poniendo sus manos en mis mejillas -Pero eso no va para los besos, si me das uno, será un beso y cuenta como la mitad de uno, así que no me afectará, si me das dos, serán sólo dos y recién ahí contaré como que si fuera uno, pero si son tres, empezarán a hacer efecto en mí y me pondré feliz...

-¿De verdad...? -Pregunté divertida, puse una de mis manos en su cabello y la otra la puse en su mejilla, después, con un poco duda me acerqué y le dejé un beso en los labios, me quedé ahí y le di uno más, y por último le di otro un poco más largo, lo solté y me volví a acomodar en la cama dispuesta a dormir, cuando vi que se quedó quieto sin moverse, me di cuenta de que no se lo había esperado, lo tomé por sorpresa -E-Es tarde, deberías de irte...

-S-Sí... e-es hora de irm-me... por cierto, me haces el hombre más feliz del mundo... aunque q-quede con gusto a poco, ¿No crees... que puedas darme más...?

-Ándate de una vez... -Le dije, él se quedó callado y sólo escuché como abría la ventana -Oye, Kid... -Lo llamé antes de que se fuera.

-¿Qué pasa, Ambar?

-Te amo...

-Yo también te amo preciosa... -Lo escuché reír, parecía haberse puesto feliz -¡Nos vemos, Amor!... ¡Te amo mucho, tanto que no podrías siquiera imaginártelo!

...