"Amity" susurró despacio. No podía creerlo, estaba tan confundida, que casi había olvidado como respirar.
Pasaron segundos, en los que ninguna decía alguna palabra. El rostro de Amity estaba tan cerca, que podía sentir su agitada respiración.
Debajo de su cama no había la suficiente iluminación, sin embargo era la suficiente para notar su rostro nervioso y sus ojos llenos de espanto.
Amity estaba aterrada.
Acercó sus manos hacia ella intentando alcanzarla. Tocó con cuidado sus brazos, intentando no espantarla más. Al primer contacto pudo darse cuenta de que Amity estaba temblando por completo.
Habían pasado segundos y Amity no decía nada, solo continuaba mirándola como si ella fuese algún monstruo capaz de hacerle daño.
"¿Amity, puedes hablarme? ¿Te sientes bien?" No obtuvo respuesta, de verdad se estaba preocupando.
"Por favor, dime algo" Pidió una vez más, si no obtenía respuestas ahora, comenzaría a entrar en pánico.
Algo en sus palabras debió servir, ya que Amity se movió, golpeando su espalda contra la pared, intentando hacer más espacio entre ellas.
"Y-yo" Comenzó a hablar con un hilo de voz "Lo siento tanto".
Su voz sonaba tan frágil y diminuta, como la de una pequeña niña siendo atrapada en alguna travesura. Un segundo después sus ojos asustados se volvieron brillantes mientras lágrimas brotaban sin parar.
Verla así era tan desolador, que rompía su propio corazón. Tomo sus manos con fuerza intentando transmitirle algo de tranquilidad.
Cualquier pensamiento de enojo se esfumó, cualquier resentimiento disminuyó en el momento en que la vio llorar. No aguanto mucho más, dejó sus temblorosas manos y la acercó hacia su cuerpo envolviéndola en un fuerte abrazo.
Lo primero que la golpeó fue la familiaridad de su olor, tan suave y limpio, con un ligero toque a menta. Había soñado tantas noches hacer esto, que sentía que en cualquier momento se despertaría del sueño.
Me imagino como debe estar sintiéndose, debe creer que la odiaré por siempre.
Comenzó a acariciar con suavidad su cabello, necesitaba que Amity se calmara.
Necesitaba escuchar sus razones. Necesitaba tanto hablar con ella.
"No llores por favor, provocarás que llore, y no quiero hacerlo" Intentó tragar con fuerza las lágrimas que amenazaban con escapar "Por que estoy tan feliz de verte"
Escucho un pequeño quejido salir de la garganta de Amity, quien ahora parecía llorar con mayor intensidad. No pudo aguantar mucho más, los lamentos de Amity provocaron que sus propias lágrimas salieran sin represión.
Esto no era para nada como se imaginaba su reencuentro. Ella imaginaba poder gritarle todos sus resentimientos, poder desahogarse de todo lo que feo que sentía en su corazón. Nunca se imaginó que ambas estarían llorando como bebés, escondidas debajo de la cama.
"N-no puedo detenerme" La voz de Amity vibró cálida contra su cuello.
"Está bien, yo tampoco puedo" Apretó sus brazos con más fuerza alrededor de ella. Sostenerla de este modo era tranquilizador, y no tenía problema con quedarse así todo el día.
Sin embargo necesitaba hacer que Amity hablara y le explicara qué estaba pasando.
"¿Sabes?, siempre soñé con abrazarme contigo debajo de mi cama, solo espero que las arañas no quieran unirse" Se rio sola ante su tonto chiste y comenzó frotar con suavidad la espalda de Amity. Minutos después pudo darse cuenta de que Amity ya no temblaba y su respiración se había calmado.
"Perdón, no debí haberte atrapado así. Pero tenía que evitar que te fueras, eres demasiado escurridiza"
Una pequeña risita sacudió el cuerpo de Amity. Al fin había logrado hacer que se tranquilizara. Respiró aliviada, lo único que necesitaba era que Amity se sintiera segura.
"Estás loca si crees que te odiaría por lo que acabas de hacer" Amity levantó despacio su cabeza, sus ojos enrojecidos la miraron con atención. "Supongo que debes tener una explicación. Hay demasiadas cosas que no logro entender"
"¿Tú… no me odias?" Pregunto Amity con sorpresa.
"¿Por qué tendría que odiarte?"
Amity se quedó en silencio durante unos segundos, quizá tratando de encontrar las palabras adecuadas para no romperle el corazón.
"Por qué soy una cobarde, durante todo este tiempo te engañe y me aproveche de tu confianza"
Ella tenía razón sobre todo, excepto que había algo que no entendía.
Amity la había estado ignorado durante todo este tiempo, ¿Por qué motivo había hecho todo esto?
"No entiendo, tú nunca me escribiste alguna carta… Llegué a pensar que nunca te importe"
Le dolía tanto decir eso en voz alta, mucho más decirlo directamente a quien era culpable de todo. Sentía que su corazón se apretaba con cada palabra.
Amity terminó el pequeño espacio que las separaba y la envolvió nuevamente entre sus brazos. Ahora ella era la que quería llorar sin parar.
"Soy una estúpida, Luz" su voz sonaba realmente arrepentida "Todo este tiempo, lo único que hecho es quererte. Pero no fui capaz de responder a tus cartas, no podía, porque yo era la única culpable de todo lo que sucedió. Gracias a mí tuviste que abandonar las Islas, y fui tan inútil, que no pude hacer nada para evitarlo
"¿Tu culpa, dices? No entiendo por qué crees eso…. Espera tú, ¿¡Todavía me quieres!?"
Amity rio, esta vez con más fuerza. Era el sonido más hermoso que había escuchado en mucho tiempo.
"Yo… Nunca haría esto por alguien que no quisiera. Tú sigues siendo lo más importante para mí"
Necesitaba con urgencia que alguien la despertará de este sueño, antes de que doliera demasiado enfrentar la realidad.
Sin embargo, a pesar de lo hermoso de sus palabras. Aún no estaba convencida. Después de todo lo que ha hecho, sus palabras no tenían sentido.
Si tanto me quería, ¿Por qué me hizo sufrir durante un año entero, pensando que había algo malo conmigo?
Si soy lo más importante, ¿Por qué permitió que durante todo este tiempo creyera que nunca signifique nada para ella?
Se alejó del abrazo de Amity y salió fuera de la oscuridad del fondo de su cama. Había muchas cosas que no tenían sentido. Necesitaba tiempo para pensar, pero existía la posibilidad de que Amity se fuese y no regresara nunca más.
Se sacudió las ropas y espero a que Amity saliera del escondite. Ahora podía verla con claridad. Su cabello estaba más largo y casi totalmente castaño. Sus ojos ámbares eran más hermosos de los que recordaba.
Su autocontrol estaba a punto de sucumbir. Pero necesitaba aguantar y no lanzarse a los brazos de la chica por la que había estado llorando tanto tiempo. Necesitaba respuestas.
Miró los ojos nerviosos de Amity y pensó en todo lo que habían vivido juntas en las Islas. Todo lo dulce y hermoso que fueron esos momentos, ¿Por qué todo tuvo que terminar así?
Tú sigues siendo lo más importante para mí.
Las palabras que Amity acababa de decir resonaban en su cabeza. No podía creerle tan fácilmente, todo lo que había dicho anteriormente era una mentira, una estúpida mentira que solo la hacía enojar más.
"¿Cómo esperas que te crea eso? ¡Apareces de pronto después de tanto tiempo! ¿Y dices que me sigues queriendo? ¡Como si fuese tan fácil!"
"¡Luz, estoy diciendo la verdad! No sabes cuánto me arrepiento" Amity estiraba sus brazos intentando alcanzarla. Se alejó un poco más evitando cualquier contacto. Necesitaba el coraje para poder seguir hablando. De lo contrario no podría aguantar sus lágrimas.
"¿Qué habría pasado si no te hubiese atrapado? ¿Mañana seguirías engañándome?" Tragó con fuerza el nudo en su garganta "¿Me seguirías espiando, mientras yo te contaba las cosas más íntimas de mi vida?
"¡No!" Lágrimas de frustración corrían por el rostro de Amity.
"¿O de verdad esperas que crea que todo lo hiciste por que me querías? Por que te recuerdo que tú pasaste todo un año haciéndome creer que nunca fui algo importante para ti ¡Hiciste como si yo nunca hubiese existido!"
"¡No, no, no! Luz, sé que me equivoqué, pero nunca fue mi intención hacerte daño. Todo lo que dije es verdad, eres lo más importante para mí. Y sé que no sirve de nada pero planeaba explicarte todo luego de este día".
Quería llorar, pero estaba sintiendo tantas emociones contradictorias que no sabía como reaccionar. Sostuvo su cabeza entre sus manos, intentando calmarse.
"¿Por qué lo hiciste?"
Amity se sentó en el piso, apoyando su espalda contra la cama. Su expresión hundida causaba que le dieran demasiadas ganas de abrazarla. Pero tenía que mantenerse fuerte.
"Fue debido a tu última carta. En mis planes siempre estuvo verte. Durante todo el año estudié la forma de crear portales. Pero nunca tuve el coraje suficiente, hasta que ese último mensaje rompió mi corazón lo suficiente como para actuar. No te estoy dando una excusa, sé que soy una estúpida y que lo único que merezco es que me odies"
Amity la miró fijamente, su blanca piel estaba roja por abajo de sus ojos debido a cuánto había llorado.
"Yo… te dejaré en paz, entiendo lo que sientes y prometo que nunca más volveré a hacer algo como esto"
Se sentía frustrada, sabía que Amity estaba mal y le había hecho daño. Pese a eso no deseaba por nada del mundo que ella sufriera. Ni mucho menos que se alejara para siempre.
"¡Cómo podrías entender cómo me siento!" Esta vez grito demasiado alto y al instante se dio cuenta de que era demasiado probable que su madre la escuchase.
Se quedó un momento en silencio y sus miedos se hicieron realidad cuando escucho los pasos de su madre acercándose a su habitación.
Era lo ultimo que le faltaba.
Salió de su habitación rápidamente, tenía que evitar a toda costa que su madre se acercara. Rezó para que Amity se quedará en su lugar y no intentara hacer nada estúpido, aún quedaban cosas por aclarar.
"¿Mija, por qué tanto griterío?"
Su cerebro trabajó a mil por hora intentando pensar en alguna excusa creíble.
"Ehm... Solo estoy grabando un vídeo. Para la clase de actuación ¡Si, la clase de actuación!, perdón por no avisarte antes".
"Ya veo por que tanto drama, de todos modos pero no vuelvas a gritar así, los vecinos pensarán cosas equivocadas"
"Si mamá, lo prometo" Respiro aliviada mientras regresaba al su cuarto casi corriendo "Ma, una cosa más. Por favor no me interrumpas. Si lo haces tendré que comenzar todo de nuevo"
"Está bien, de todos modos veré un poco de televisión y me iré a dormir"
"Gracias mami. Buenas noches, que duermas bien"
"Igual tú, no te quedes hasta tan tarde está vez"
"Lo prometo" dijo mientras abría la puerta con impaciencia. Se sorprendió al ver que Amity seguía ahí, sentada en el piso abrazando sus rodillas, sin haberse movido ningún solo centímetro.
"Sigues aquí"
"Saltar por la ventana es muy peligroso, no quiero romperme una pierna otra vez"
"Puedes irte una vez que mi madre se vaya a dormir"
"Está bien"
Se sentó a pocos centímetros de Amity, quien miraba el piso, con la cabeza baja, pareciendo un cachorro regañado.
"No debí gritarte, lo siento". Nunca había sido su intención reaccionar así. Su idea no era alejar a Amity para siempre. Se había dejado llevar por su resentimiento y se sentía arrepentida.
"Está bien, me lo merecía"
"No, no mereces que nadie te trate mal"
Amity levanto su cabeza, sus ojos ámbar se centraron en los suyos durante un segundo.
"No seas tan comprensiva conmigo, sé todas las razones por las que me equivoque. Me conoces y sabes que me cuesta enfrentar las cosas que me asustan, y perderte es lo que más me asusta. No tenía otro plan más que solo verte, nunca pensé que terminaría conociendo cosas de ti que no sabía antes. Yo solo quería comprobar si eras feliz, si estabas contenta en tu mundo"
Amity movió su mano lentamente y la coloco encima de la suya, ese pequeño gesto hizo que su corazón golpeara en su pecho tan fuerte, que le costó respirar.
"Cuando me di cuenta de lo sola que te sentías, yo solo quería dejar ese estúpido disfraz y abrazarte" Amity se detuvo durante momento, quizás analizando lo que acababa de decir. "Pero existía la gran posibilidad de que me odiaras. Así que continúe ocultándome en forma de gata, intentando acompañarte lo más que pude. De esa forma podía pasar tiempo contigo, sin que nada más importara".
Quizás sus palabras si eran reales.
¿Amity todavía me quiere?
"Lo hiciste bien, eras una gata bastante cariñosa" Luz pensó en todas las veces que Amity como gata se había frotado contra ella, o la había acariciado o se había subido a su regazo, o a su cama...
"Uhm, perdón si me sobrepase en algún momento... Ya sabes el espacio personal y todo eso" Amity estaba completamente roja, desde sus mejillas hasta sus orejas.
Tan hermosa.
"Solo unas cuantas veces, pero no te preocupes, te perdono solo por ser tú"
Amity podía salirse con la suya las veces que quisiera, y aun así, ella continuaría perdonándola.
"Entonces, viste la carta que estaba tratando de escribirte en el parque" Recordó cuando vio a la gata llorar, sabía que había algo raro con eso. Ahora todo tenía sentido.
"Lo hice"
"Desde ese momento supe que había algo raro con la gatita, había muchas cosas sospechosas en su comportamiento, pero supongo que nunca me hubiese enterado si…"
Se detuvo antes de decir cualquier nombre. No quería delatar a su maestra. Sin embargo aún no sabía como Eda se había enterado de la verdad antes que ella.
"¿Cómo te enteraste?" pregunto Amity con curiosidad. Era demasiado lista para dejar pasar algo como esto "Aunque, estoy casi cien por ciento segura de que Eda tuvo algo que ver"
"¿Eh? ¿¡Cómo lo supiste!?" Ahora acababa de descubrir que había otra parte de la historia de la que no tenía idea.
"Bueno es una larga historia. Al principio Emira me ayudaba con un hechizo de ilusión a convertirme en una gata. Pero luego de unos días, ella tuvo que irse de viaje".
"Sí, recuerdo esos días en los que no aparecías. Pensé que ya no te volvería a ver" dijo haciendo una mueca de tristeza.
"Lo siento, no tenía forma de venir aquí sin el hechizo de ilusión. Los días pasaban hasta que no aguanté más las ganas de verte. Así que estúpidamente fui al mercado nocturno a ver si podía encontrar algo que me ayudara".
"Tú hiciste ¡QUE!" Levantó la voz sin querer. No podía creer que Amity se pusiera en riesgo por ella.
"Lo sé, lo sé. Fue lo más estúpido que podría haber hecho. Pero justo cuando estaba en ese lugar Eda me encontró y me llevo a la casa búho, donde me arrojo un hechizo de la verdad que me obligo a contarle todo lo había hecho".
"Oh, ya entiendo, entonces así es como se enteró de que tú eras la gata"
"Si, de todos modos luego de regañarme accedió a ayudarme y me dio dos pociones para convertirme en la gata otra vez"
"¿Te ayudo? ¿Entonces por qué razón luego te delató?"
"No tengo idea Luz, supongo que no quería que continuase engañándote"
Se levantó para ir en búsqueda de la carta que Eda le había escrito. La había dejado en su escritorio junto a su libro de Azura. "Eda me lo dijo a través de esto" Le paso la carta a Amity, quien la miró asombrada. "Ahora entiendo por qué ayer quisiste robarla"
"Lo hubiese logrado si alguien no me hubiese tirado de la cola"
"Lo siento, no tenía otra cosa de donde agarrarte"
Amity le dio una sonrisa y comenzó a leer la carta. Segundos después su sonrisa cambio a una cara de absoluta confusión.
"Ja ja, yo tampoco entendí a la primera, solo tienes que unir las mayúsculas y encontrar el mensaje oculto"
Amity hizo un gesto pensativo, mientras regresaba su atención a la carta. Sus ojos se iluminaron cuando descubrió el mensaje.
"Ohh, la gata te espía" Amity no pudo aguantarse la risa "Creo que Eda solo quería jugar con nosotras. De todos modos le agradezco sus pociones, sin ellas no hubiese sido capaz de volver a verte"
"¿Entonces ya no tienes más pociones?"
"No, Eda solo me dio dos, de todos modos lo que te dije antes era verdad, luego de hoy te diría toda la verdad"
"¿Entonces sería la última vez…" No pudo terminar la frase, pensar en que no vería a Amity otra vez solo hacía que le dieran ganas de llorar.
"No puedes hacerme esto otra vez"
Amity se levantó y tomó sus manos "No lo haré Luz, nunca más te dejaré sola" dijo con decisión "Si lo que dijiste en tus cartas era verdad... Si tú me sigues queriendo yo encontraré la forma de que podríamos estar juntas"
Escuchar esas palabras era como una fantasía cumplida. No estaba segura de que su corazón haya latido tan fuerte antes.
Amity la acercó más y rodeo las manos por su cintura apretándola en un ansiado abrazo, esta vez más intimo que los anteriores. Ella quería responder pero la emoción no le permitía hablar.
"Vendré mañana Luz, está vez sin mi disfraz. Bueno, si eso te parece bien"
"Creo que es la mejor propuesta que me han hecho últimamente" rio intentando alejar todos los miedos que querían nublar su felicidad.
"Puedes venir las veces que quieras. Podemos pasar tiempo juntas luego de la escuela. Puedo presentarte a mamá... solo si quieres claro.
Amity se separó un poco de su abrazo, lo suficiente para ver su lindo rostro por completo.
"Me encantaría hacer todo eso Luz. No tengo problemas con conocer otra vez a tu madre, recuerda que dijo que yo era una hermosura" dijo Amity jactándose, con un leve rubor tiñendo sus mejillas.
"Por que si lo eres" Sus rostros estaban tan cerca, tenía tantas ganas de besarla.
"Lo-lo dices por mi forma de gato, o…"
El tartamudeo nervioso de Amity fue la última pieza que faltaba para destruir su débil autocontrol. No aguanto un segundo más, inclino un poco su cabeza y con delicadeza tomó los labios de Amity entre los suyos.
Fue tan suave, y a la vez tan dulce. Demasiado lleno de añoranza y promesas. Estaba tan feliz de que todo hubiese terminado bien. Escribió una nota mental para agradecerle a Eda por su ayuda.
"Luz" Amity la miró con ojos brillantes, mientras levantaba unas de sus manos para acariciar su mejilla "Compensaré todo lo estúpido qué he hecho, solo necesito tiempo"
"Estoy segura de que lo lograras, Blight"
Ese hermoso momento fue de pronto interrumpido por la mirada de pánico que atravesó la cara de Amity.
"Oh no. He pasado demasiado tiempo aquí, mis padres podrían atraparme en cualquier momento"
Temía que este momento llegase, pero Amity tenía razón. Si sus padres la descubrían todos sus planes de un futuro juntas podrían fracasar.
"Espera un segundo, iré a ver si mi madre fue a dormir, así puedes salir por la puerta"
Amity solamente asintió.
Salió rápidamente de su cuarto, su madre le había dicho que miraría la televisión por un rato. Así que su primer pensamiento fue ir a la sala de estar, a ver si estaba allí.
El sonido de la televisión sonaba muy bajo. Su madre estaba sentada en el sofá con el control en la mano, tenía los ojos cerrados y roncaba levemente. Era la oportunidad perfecta.
Se dio prisa sin hacer mucho ruido y regreso a su cuarto. Amity seguía allí con una mirada nerviosa.
"Está dormida, podemos salir sin ningún problema"
"¡Bien, vamos!"
Recordó de pronto la copia del libro de Azura que había comprado como regalo para Amity. No perdería la oportunidad de dárselo en persona.
"Espera, un momento, tengo algo para ti"
"Luz, puedes dármelo mañana no te preocupes".
Busco arriba de su armario, dónde había dejado el libro por última vez. Lo había envuelto en una cinta azul y estaba listo para que Owlbert lo hiciera llegar a Amity en el día de su cumpleaños.
"Ten" le dijo dándole el libro directamente entre sus manos "Lo enviaría por tu cumpleaños, pero ya que estás aquí, prefiero dártelo en persona"
Amity abrazo de inmediato el libro contra su pecho, se notaba la emoción en sus ojos "Gracias Luz, es el regalo más lindo que he recibido" luego se acercó lentamente para darle un tierno beso en la mejilla. "Debería disculparme por romper tu libro, de verdad lo siento, fue sin querer"
"Ohh, sabía que habías sido tú, de todos modos no fue nada, solo una página rasgada. La dejaré como recuerdo de tus travesuras felinas"
"Disfruté ser una gata eso no lo voy a negar" Amity sonreía y de pronto todo su mundo era más brillante.
"Me imagino por qué"
Amity se dio la vuelta, probablemente para evitar que se viera su sonrojada cara "¿Me acompañaras hasta el portal?"
"Por supuesto, démonos prisa antes que mi madre despierte"
Salieron sin ningún problema, su madre roncaba cada vez más fuerte y probablemente no despertaría pronto.
"¿Dónde está el portal?" Pregunto una vez que ambas estaban afuera de su casa.
"Está cerca, lo vinculé a la última carta que me enviaste"
"Oh, entonces está ¿En el árbol?"
"Sí, está en la rama de ese árbol" Amity apunto hacia el alto roble que probablemente existía desde siempre. Estaba a menos de diez metros de su casa.
"¡Estuviste tan cerca todo este tiempo!"
Amity tenía tanta prisa que casi troto para llegar al árbol, de inmediato comenzó a escalar, sin embargo con el libro de Azura abajo el brazo no se le hacía muy fácil.
"Lo sostendré por ti"
"Gracias, creo que ahora estoy comenzando a extrañar tener cuatro patas"
A pesar de eso, Amity escalo el árbol sin problemas, segundos después la llamo desde la rama "Ven, dame el libro y sube"
Se estiró para darle el libro a Amity y luego escalo el árbol como tantas veces lo había hecho antes. Lo primero que vio fue la pequeña puerta brillante, escondida entre las hojas. Era del tamaño suficiente para que un gato lo atravesara sin ningún problema.
"¿El portal no es demasiado pequeño?"
"Uhm, si, el tamaño lo pensé para un gato, y también para que nadie lo encontrara. La próxima vez trataré que tenga más tamaño, puede ser inestable si trato de cambiarlo desde aquí"
La próxima vez. Quería llorar de felicidad.
"Entonces acá nos despedimos"
Amity se giró con cuidado mientras se afirmaba de la rama.
"Vendré mañana, espérame aquí luego de las horas de clases"
"Si señorita, acá estaré puntual"
"Y Luz, gracias por darme otra oportunidad"
Amity se acercó y la beso en la mejilla, casi demasiado cerca de sus labios.
"Hasta mañana, Luz"
Amity se agachó y atravesó el pequeño portal, sorprendentemente su cuerpo entro sin problemas. Un segundo después el portal desapareció, dejándola sola arriba de la rama del árbol.
"Hasta mañana, Amity"
No saben cuanto me costó escribir este capítulo. Quería que tuviese un poco de todo, drama, tristeza y ternura. Espero que mi esfuerzo valga la pena y el capítulo les guste.
Muchas gracias por sus reviews, me encanta leer sus reacciones.
