Nos dormimos así, abrazados, el canto de las aves nos despertó por la mañana, Rick aun tenía su brazo sobre mi cintura, podía sentir su aliento en mi cuello, no pude evitar observarlo unos segundos antes de besar sus labios para despertarlo, me miró confundido al principio pero luego correspondió a mis besos, sus manos se posaron en mi cintura mientras mi pierna pasaba sobre su cadera, me senté sobre él, mi ropa voló por el aire antes de inclinarme para besarlo una vez más.

Lo escuché suspirar luego de que mis manos acariciaran su pecho, sus manos acariciaron mis costados, solté una carcajada cuando de manera intempestiva me hizo dar la vuelta para quedar sobre mi.

-te amo.-dijo cuando se detuvo y el clímax se apoderó de ambos.

Una media hora más tarde nos encontrábamos se nuevo fuera bebiendo café, el clima era perfecto, el cielo despejado, el sol iluminando todo, el murmullo de los árboles movidos por el viento.

-es un día hermoso.- dijo Rick acariciando mis piernas.

-lo es… por que no vamos a caminar, necesito estirar las piernas.

-aun están temblorosas.

-y eso te enorgullece.

-pues… lo has dicho tu.

-pareciera que quieres recuperar el tiempo perdido.

-quizá…- lo vi levantarse y llevar las tazas dentro.

Caminamos al pueblo, el sol atravesaba las copas de los árboles, Rick tomó mi mano durante todo el camino, sentía la brisa tibia en mi cara, la entrada al pueblo apareció unos minutos más tarde, nos dirigimos al pequeño café que habíamos visto antes, ofrecían desayunos económicos y por segunda vez bebimos una taza de café recién hecho.

Cuando terminamos, salimos de nuevo tomados de la mano, caminamos por la pequeña plaza en el centro, había algunos edificios antiguos y una torre con un reloj justo en medio de la plaza.

Regresamos antes del mediodía, Rick no soltó mi mano en ningún momento, era bastante más caluroso cuando volvimos.

En cuanto llegamos fui directo al lago, me quité los zapatos y sumergí mis pies en el agua, permanecí inmóvil mirando mi reflejo, mirando las nubes pasar, Rick estaba parado detrás de mi, sonreía, lo vi recostarse a mi lado.

-es el lugar más tranquilo del mundo.-dijo poniendo sus manos sobre su frente.

- ya lo creo, no hay nadie más por aquí.

-espero que te guste el siguiente sitio al que iremos.

-me dirás a donde vamos?

-no

-déjame adivinar, es una sorpresa.

-todo este viaje es una sorpresa, no lo arruines, me he esforzado mucho.

-vaya que eres difícil.

-sorpresa mi amor, dije sorpresa.

-ya entendí, ya entendí.

Rick volvió a la cabaña mientras yo me quedaba un poco más allí, escuché entonces el sonido de una motocicleta viniendo por el sendero por donde habíamos caminado antes.

Levanté la cabeza para ver de que se trataba, un par de chicos montados en una motocicleta aparecieron entonces, volví a mi posición ignorándolos al pasar, se fueron de inmediato, supuse que buscaban la siguiente cabaña que estaba del otro lado del lago.

Rick apareció entonces llevando algunas cervezas, de nuevo se sentó a mi lado, abrió un par de botellas y me dio una, acercó la suya para brindar por nuestro amor según él y luego besó mis labios, el sonido de la motocicleta se volvió a escuchar, los mismos chicos aparecieron y esta vez se detuvieron a unos metros de nosotros.

-hola.- dijeron.

-hola.- contesto Rick.

- ocupan esa cabaña?.-preguntó uno de ellos.

-si.

-acabamos de llegar, soy Jeff y él es Mark, nos preguntábamos si tendrían un encendedor o fósforos, nos hemos olvidado de traerlos con nosotros.

-claro.- dijo Rick.-ya vuelvo.

-pasando el tiempo?

-si.

-tenemos carne y cervezas, si quieres puedes venir más tarde, podríamos pasarlo bien.

-gracias pero no lo creo, estoy bien.

-es por ese sujeto?, es tu novio o algo asi?

-es mi esposa.- dijo Rick parado detrás de ellos, le dio la caja de fósforos al sujeto y caminó hasta donde estaba.

-bueno, lo siento, eres un poco viejo para ella.

-si no necesitan nada más deberían irse ya…ya tienen lo que querían ahora váyanse por favor.

-que aburrida.

-no lo volveré a decir.

-y que nos harás?.- dijo el sujeto mirando desafiante a Rick.

-solo váyanse, no quiero problemas.

-tal vez ella quiera ir un rato con nosotros.- el sujeto se acercó a mi y trato de tomar mi brazo.

-para entonces Rick estaba bastante molesto, se paro frente a él impidiéndole el paso.- déjalo ya Mark.

-es un viejo, que puede hacerme.- su puño voló intentando golpear a Rick, lo que me hizo levantar de mi sitio aunque sin necesidad.

-Rick esquivó el golpe para luego devolverlo, su puño se estampó justo en el estómago del fulano sacándole el aire.- no soy tan viejo como ves, ahora toma a tu amigo y váyanse, no queremos problemas.

Rick se queda parado mirando a los sujetos caminar con lentitud, me pregunto que ha sido todo eso, sin embargo no hago mención de lo sucedido, no hay necesidad de eso, tomo la mano de Rick, camino con él hasta la orilla del lago donde estábamos sentados, rodeo su cintura y beso su mejilla, no hablamos mas al respecto, volvemos a sentarnos mientras damos pequeños sorbos a las botellas.

Algunos minutos pasan, miro a lo lejos a los sujetos dando vueltas, son jóvenes y bastante estúpidos a decir verdad, sonrío entonces pensando en que si Rick no hubiese hecho lo que hizo lo habría hecho yo, me parece ridículo que pensaran que me iría con ellos.

-que pasa?

-nada, solo pensaba.

-puedo saber?

-me levanto para sentarme sobre sus piernas.- solo pensaba en que este lugar es lindo y me gustaría volver.

- si, yo también.

Sus labios me besan una vez más, siento sus dedos colándose bajo mi ropa y una sonrisa en sus labios, este viaje definitivamente ha sido una de las mejores ideas que pudo haber tenido.

La mañana siguiente estamos listos para salir, mientras yo recojo algunas cosas que aun están fuera, Rick recoge los restos de basura que pudiesen haber quedado, lo veo tomar las llaves y sonreír, es hora de irnos.

Ambos subimos a la motocicleta, nos detenemos frente a la oficina, entregamos las llaves y caminamos hasta la pequeña terminal donde tomaremos el siguiente autobús, tengo una pregunta dándome vueltas la cabeza, me pregunto cual será nuestro próximo destino aunque no me atrevo a preguntárselo a él, realmente esta emocionado con la idea de que todo sea una sorpresa para mi.

El autobús aparece pero Rick me pide que no vea cual es el destino y yo hago lo imposible por no mirar hacia arriba.

Caminamos por el pasillo entre los asientos, ocupamos nuestros lugares, mientras estamos sentados esperando que el autobús sea puesto en marcha miro a través del cristal, aun hay personas esperando poder abordar, Rick cierra los ojos, sonrío cuando lo veo suspirar.

Unos minutos mas tarde por fin avanzamos, salimos lentamente del anden, los rayos del sol iluminan el interior, cuando vuelvo a mirarlo, Rick sonríe.

-espero que te guste el siguiente destino.-dice realmente emocionado.

-si es como el anterior, no debes dudar de que me guste.

Este viaje es más largo, pasadas un par de horas el conductor se detiene, bajamos unos minutos para estirar las piernas, el paisaje es lindo, puedo ver una montaña a lo lejos, no sé donde estamos pero la vegetación alrededor es espesa, hay pinos y en el ambiente puedo percibir el aroma de la humedad, el viento es fresco, llena mis pulmones de aire limpio.

-subamos.- dice Rick después de besar mi mejilla y tomar mi mano.

Unos kilómetros adelante puedo ver el cielo reflejado en el agua cristalina de un pequeño lago a la orilla del camino, es lindo, muy lindo.

El autobús no vuelve a detenerse hasta 3 horas después, el sol comienza a ocultarse, las nubes rojizas pronto van dando paso a la noche, sin embargo no nos detenemos, las pequeñas luces en el cielo comienzan a verse, Rick mira su reloj y suspira, casi estamos en nuestro destino.

Estoy casi dormida en el asiento cuando Rick toma mi mano.

-hemos llegado.- susurra en mi oído.

Froto mis ojos mientras bajamos lentamente, lleva en su hombro nuestro equipaje y mi mano en la suya, me mira a veces y sonríe, me parece estar en un sueño, uno de esos sueños hermosos de los que no quieres despertar.

Tomamos un taxi fuera de la terminal, en el asiento trasero del mismo me siento muy cerca de él, apoyo la cabeza en su hombro y vuelvo a cerrar los ojos solo unos minutos, los mismos que dura el viaje, el taxi se detiene frente a un hotel, un chico con un uniforme azul abre la puerta y extiende su mano ayudándome a salir, Rick lo hace detrás de mi.

Caminamos lentamente hasta la recepción, la oscuridad me impide ver con claridad el lugar donde estamos, estoy cansada y mis pies duelen, escucho a Rick hablando con el hombre en la recepción y después de unos minutos por fin nos dirigimos a nuestra habitación.

-estoy muy cansada.- digo cuando Rick abre la puerta y enciende la luz.

-te preparare un año tibio y veré si podemos comer algo, no te duermas.

-no se si pueda resistir… mis ojos se cierran.- lo escucho reír ante mi afirmación.

-solo un poco.-vuelve a decir.

Siento como sus manos se deshacen de mi ropa, me habla aunque no pongo mucha atención a lo que dice, toma mi mano y espera pacientemente que me incorpore, lo hago lentamente, ante su mirada atenta y su sonrisa coqueta.

El agua tibia me hace despertar un poco, sus brazos fuertes me rodean y sus labios besan mis hombros mientras susurra que me ama, deseo entonces que este viaje no termine.

En la cama, Rick seca mi cabello con una toalla mientras comemos unos emparedados, lo único que pudo conseguir a esa hora.

Una hora más tarde siento su brazo rodeando mi cintura y el aroma de su cabello ligeramente húmedo, su respiración es pausada, su piel cálida, puedo sentir su torso desnudo en mi espalda y su pierna amoldarse a la mía.

Tengo un sueño, uno muy curioso, Rick me mira, su rostro luce joven, bastante, estoy parada sobre la punta de mis pies, mis manos están apoyadas en una mesa o algo parecido, apenas alcanzo a ver, estiro mi mano intentando tomar algo pero no puedo, es entonces que escucho la carcajada de Rick y luego siento sus manos rodeándome para sentarme en sus piernas, su brazo se estira y su mano me muestra lo que deseo, una galleta, sonrío entonces, puedo verlo lleno de vida, feliz y sonriente.

Cuando despierto lo primero que hago es buscarlo con la mirada, pienso que quizá no ha sido un sueño después de todo, quizá ha sido un recuerdo, un hermoso recuerdo que había estado oculto en mi memoria todos estos años.

-beso su labios intentando despertarlo.- deberíamos levantarnos ahora.

-5 minutos más.- dice escondiendo el rostro en mi pecho.

-solo 5.- mis manos acarician su cabello.

Media hora después mis manos recorren las cortinas, la ciudad se presenta ante mi, la mezcla de edificios es hermosa, el cielo azul y las nubes blancas que lo recorren lucen hermosas.

Recorrimos la ciudad después de desayunar, estábamos viviendo una especie de segunda luna de miel, me sentí más enamorada de él, de alguna manera mis sentimientos por él crecían cada vez más, con sus gestos y palabras, con sus besos y caricias, con cada detalle que no dejaba escapar, sentí un vacío en mi corazón, por primera vez en todo ese tiempo tuve un deseo, uno diferente, por primera vez desee tener un hijo con él.

Tomé su mano sintiendo un cosquilleo en mi estómago, por mi mente pasaron varias visiones de nosotros siendo una familia, una familia con un pequeño o pequeña, era hermoso sin embargo luego vinieron también imágenes de mi vida logrando aquellos objetivos que aun tenía planeado alcanzar, sentí un escalofrío en mi espalda, sería que podría hacer ambas cosas al mismo tiempo, sería que podría compaginar mi vida profesional con la de ser madre y esposa sin perder nada por el camino.

Suspiré mientras lo escuchaba hablar sobre la historia del mismo y el porque de su elección, le miraba hablar emocionado, moviendo las manos señalando algún punto en la lejanía y dando pequeños sorbos a su bebida.

Caminamos un poco más por las calles empedradas y luego nos detuvimos en un jardín, en el centro había un enorme reloj de sol, las jardineras estaban cubiertas de flores de colores, pequeñas y grandes.

La mano de Rick rodeó mi cintura, me invitó a sentarme junto a él bajo un árbol enorme, me miró curioso y luego sonrió.

-has estado muy callada, no te gusta el lugar.

-claro que me gusta.- dije sonriendo tímidamente.- solo pensaba mientras te escuchaba.

-ya veo… quieres volver y descansar un poco?

--claro, eso estaría bien.

De nuevo caminamos tomados de la mano, nuestro paso era lento, admirábamos algún detalle que se presentaba ante nosotros y unos minutos mas tarde llegamos al hotel, me recosté un momento en la cama, me estire tanto como pude sintiendo mis músculos relajarse poco a poco.

-quieres bajar y comer algo?.- preguntó Rick con una botella de agua en sus manos.

-en unos minutos.-alcance su mano y besé sus dedos.

-te pasa algo?, nunca estás tan callada.

-es solo que hacía mucho que no pasábamos tanto tiempo juntos, que no nos olvidábamos de todo para ser solo nosotros.

-ya entiendo.

-pensé que me gustaría que siempre fuese así, estar juntos siempre.

- siempre.- dijo mirándome fijamente para luego besar mis labios suavemente.

Mis dedos acariciaron sus mejillas, mis labios continuaron el beso y mis ojos le miraron fijamente, no podía pedir más, nada más.