Capítulo 12
Sehrazat sintió un nudo en la garganta mientras se arreglaba para irse a la entrevista que había concertado para ese día.
Las cosas con Onur habían quedado medio raras. Sobre todo, porque ella no se había podido aguantar y le había contestado…
-Yo digo que si tienes algún problema conmigo, deberías decírmelo directamente… no me parece justo, luego de todo lo que pasamos juntos este tiempo, que no me des explicaciones…
-¿Qué quieres que te diga? ¿Qué me molestó verte abrazada con ese tipo? - dijo algo ofuscado.
-Onur…
-Es lo que me pasó… lo siento…
-¿Desconfías de mí?
-No es eso, Sehrazat… entiéndeme…
-Lo intento… te lo juro…- dijo ella y se detuvo en la puerta de su casa.
-Creo que será mejor que vayamos a descansar… no te preocupes, se me pasará…
-Es que… yo no quiero que se te pase… quiero que estés seguro de que yo no haría nada para hacerte sentir mal… y si lo hice fue sin intención…
-Lo entiendo…- dijo y la tomó de la cara y besó sus labios para despedirse.
-¿Hablamos después?
-Sí… por supuesto…- dijo él y ella entró a su casa.
Pero no habían hablado… y ella temía que él estuviese ofendido o dubitativo con respecto a su relación aún…
Terminó de prepararse y luego de saludar a su tía, que le deseó suerte, salió apurada hacia la reunión.
Cuando llegaba, se sobresaltó al ver una sombra saliendo de detrás de un árbol y se tomó el pecho…
-Onur…- dijo algo agitada.
-Lo siento, no quería asustarte, pero te llamé y no me escuchaste… quería verte antes de entrar.
-Bueno, me alegra… pero ya tengo que entrar, lo siento, llegué con el tiempo justo…- le dijo apretando los labios, por un lado, estaba contenta de verlo, pero por el otro, le daba rabia que él no la hubiese llamado, sobre todo sabiendo que tenía esa reunión que era importante para ella…
-Bien… te esperaré aquí… quizá cuando salgas podría invitarte a merendar…
-Si no te molesta esperar… no tengo idea de cuanto tardaré…
-No te preocupes…- dijo él y besó su mejilla con suavidad para desearle suerte.
Sehrazat se acomodó la ropa y entró a la empresa. Onur decidió dar una vuelta y encontró un puesto de flores en donde le compró un lindo ramo para esperarla.
Había pensado mucho la noche anterior, se había dado cuenta de que evidentemente ella era muy importante para él, porque era la primera vez que sentía celos… y no lo había pasado nada bien… pero también estaba seguro de que ella no haría nada para hacerlo sufrir y casi con seguridad, ella también lo había pasado mal…
Se sentó en la casa de enfrente, con el ramo en la mano y se quedó allí un buen rato. La vio salir contenta, relajada y se puso de pie para ir a su encuentro...
-¿Todo bien? - le preguntó y ella asintió.
-Comenzaré mañana… pudo haber sido hoy, pero no quedaba tanto tiempo y decidieron que era mejor mañana…
-Me alegra… así podemos ir a festejar…
-¿De verdad quieres hacerlo?
-Sabes que sí… y así podremos hablar un poco…- le dijo y le entregó el ramo de flores.
-Gracias… no era necesario…
-No lo era, pero yo quise hacerlo.
Sehrazat permitió que él tomara su mano y se fueron a una linda casa de té que había visto él de pasada.
Se sentaron y Onur pidió por ambos, sabiendo que era lo que a ella le gustaba más.
-Escucha…- dijo ella de repente más interesada en su servilleta, que retorcía entre sus dedos mientras le hablaba en tono reflexivo.
-Quiero pedirte disculpas…- le dijo él y ella levantó la vista y lo miró.
-Sé que no te sentiste bien, fue evidente y no me gustó…
-Lo que quiero decir es que te pido disculpas por mi reacción… todo esto es nuevo para mí… nunca me había pasado de sentir esa sensación de celos y es muy fea…
-Entiendo…- dijo ella y asintió.
-Y quiero que sepas que en ningún momento desconfié de ti… fue más el hecho de verte con alguien más…
-Pero es que no existe alguien más… fue solo un abrazo a un amigo de hace años… tú viste algo que no existe, Onur… y no me gusta que hayas sufrido gratuitamente, ¿entiendes?
-Ahora sí…
-¿Entonces?
-Nada… no quiero estar mal contigo… ayer me recriminaste por tu esfuerzo de que pasáramos un momento agradable y tienes razón… tienes toda la razón…
-Solo me gustaría asegurarme de que no me ladrarás si alguna vez me encuentro con algún conocido…
-Ahora sé de qué se trata y lo manejaré…
-El punto es que es innecesario… ¿entiendes?
-Lo es… pero lo siento, no lo pienso… pero ya tengo en claro quien soy para ti…
-Eso es bueno… - dijo ella y sonrió.
Tomaron la merienda mientras ella le contaba de la entrevista y de cuál sería su trabajo en ese pequeño estudio de arquitectura.
Cuando decidieron volver, ya era casi de noche. Él entrelazó sus dedos con los de ella y Sehrazat le propuso ir a cenar a su casa.
-¿No crees que a tu tía podría molestarle que llegáramos sin avisar?
-No… no creo… le caes bien…- le dijo ella riendo.
Onur la tomó en sus brazos y la empujó contra una pared allí en la calle. Sehrazat se sobresaltó un poco y sus ojos se perdieron en sus labios, dándose cuenta de que él hacía lo mismo.
Lo sintió agitado. Como si se contuviera y se dio cuenta de que no habían vuelto a besarse desde antes de la discusión del día anterior.
-Me di cuenta de que eres mucho más importante de lo que creía…- le dijo sobre los labios y ella entreabrió los suyos, esperándolo con la misma ansiedad que él tenía.
Onur quiso controlarse, seguir hablándole, diciéndole lo que sentía, pero no pudo hacerlo, y la besó con tanto ímpetu que ambos creyeron que le dejaría marcas.
Sehrazat jadeó en el beso, era imposible no dejarse llevar por semejante ataque y por un momento pensó en cómo sería si estuviesen solos, en la casa de él…
Un calor familiar la recorrió cuando él la rozó, mostrándole lo que estaba sintiendo…
El beso se mantuvo intenso un buen rato y luego perdió fuerza hasta hacerse tierno, suave, romántico…
Onur se perdió en los ojos de ella y Sehrazat sonrió, mordiéndose el labio para no continuar besándolo…
-Me pregunto si tu tía se molestará si no vamos a comer…
-Mmmm no lo sé… pero quizá podríamos guardarnos estas ganas de estar juntos para mañana por la noche…
-¿Mañana por la noche?
-El festejo por mi primer día de trabajo…
-Entiendo…- dijo él con una sonrisa.
-¿Me cocinarás algo rico?
-¿Te quedarás a dormir?
-Mmmm…- dijo mirando hacia arriba, como si de verdad contemplara la idea de no hacerlo.
-¿Te quedarás? - insistió él y ella sonrió y alzó las cejas.
-No me lo perdería por nada…- le dijo ella y él besó suavemente sus labios y entrelazó sus dedos para que fueran a su casa…
Bueno, el tema parece solucionado! Veremos como sigue! Será pronto! Gracias por leer!
