16. Galletas

Templo de Leo

Así se sentía la libertad, Aioria suspiro, por fin su turno había terminado, ya no tenía que lidiar con el bebé ni con Seiya, especialmente con Seiya, que a pesar de lo mucho que lo respetaba y de cierta forma admiraba, termino siendo una auténtica pesadilla, muy rencoroso para el gusto del león, ni Marín se había comportado de manera tan insufrible como lo hizo el Pegaso.

Pero la semana termino, él ya estaba libre del tormento, solo tenía que esperar los siguientes dos turnos y se marcharía con Milo a investigar exactamente lo que había pasado, Aioria rogaba que el niño no fuera suyo, pero de serlo no le importaba mucho, el pequeño Eryx era adorable, tendría un hijo hermoso, inteligente y malicioso, por lo que tenía que encontrar la forma de conquistar a Marín de resultar ser su hijo.

— Esta todo listo — Le dijo Seiya, él por su parte sostenía entre sus brazos al bebé — Me alegra no estar más en este lugar

— Sí, yo tampoco quiero volver a verte

— Fui una gran ayuda, sin mí no hubieras logrado esta misión

— Que curioso, diste más problema que Eryx y fuiste inclusive más insoportable

— ¿Querías una mejor compañía? — Aioria asintió de manera obvia — Como te digo — Se cruzó de brazos — Sino hubieras engañado a Marín, ella te habría acompañado, pero como fuiste un desgraciado, pues me tocó a mí aguantar este suplicio

— ¿A ti?

— Sí, Aioria todo esto es tú culpa — señalo al pequeño

— No es mi hijo

— ¿Seguro? — Leo suspiro

— Vamos a Virgo — Solo quería deshacerse de Seiya cuanto antes

Templo de Virgo

Shaka se levantó temprano, preparo la habitación y se dispuso a recibir a sus visitas, no, él no estaba tranquilo, a decir verdad estaba resignado, no estaba de acuerdo con tener que cuidar del nene, pero en vista que era imposible ir contra las reglas, no le quedo de otra que prepararse, física y psicológicamente para aceptar que en algún momento la paz terminaría en su templo.

El templo de Virgo se caracterizaba por la tranquilidad de sus guardianes, por lo que en el lugar se sentía un ambiente sereno y como todos sus antecesores, Shaka se encargó de mantener la sexta casa en completo orden y serenidad, pero siempre hay una primera vez para todo y a él le toco la peor parte, un bebé en el templo de Virgo ¿Quién se habría imaginado eso?

Dejo de compadecerse y salió al encuentro de la realidad, la meditación ahora cambiaría por un ruido extenuante del llanto de un niño; se paró en el umbral del templo y contemplo el cielo greciano esperando por su castigo.

Su pensamiento se desvió, ahora un poco más allá de los doce templos, estaba agobiado y se sentía melancólico y la causante de ese malestar tenia nombre propio, Alejandra ¿Qué había hecho él para que ella se alejara? De un tiempo para acá Alejandra lo evadía y era experta en el tema, muy audaz, ella era de esas personas que no pierden nunca, las que no ganaba las empataba, pero siempre se salía con la suya.

Suspiro, tal vez cuando terminara su turno podría hablar con ella, claramente, porque lo único que sabía, era que ella no quería problemas con alguien ¿Quién era ese alguien?

— ¿Por qué tan pensativo Shaka? — Le hablo una voz femenina

— Hola — Saludo a la recién llegada, contemplándola con una ligera sonrisa — Yo siempre ando pensando en muchas cosas. Es agradable verte tan temprano ¿Que te trae por aquí? ¿Vas con el maestro?

— No, vengo para acá, exactamente a Virgo

— ¿Y en que te puedo colaborar? — pregunto confundido

— De hecho, yo vengo a colaborarte a ti

— Vienes ayudarme con el niño — Ella afirmo

— ¿Te molesta?

— Para nada, supuse que mi ayudante seria Shun y que tú, ayudarías en Escorpio

— ¡Oh! — soltó indiferente — Bueno, no sé qué paso…me pidieron que viniera a Virgo

— Buenos días — Saludo Aioria llegando junto al bebé y Seiya

— Hola — Contesto Shaka, la chica solo sonrió

— ¿Shaina tu estarás en virgo, ayudando con el nene?

— Así es Aioria, que observador

— ¡No es justo! ¿Por qué a ti te envían a un buen ayudante y a mí me toco este idiota?

— ¿Cuál idiota?

— Pues tu idiota

— Utilicen su voz interior

— ¡Que voz interior ni que nada Shaka! ¡No sabes lo horrible que fue convivir con Seiya!

— ¿Por qué crees que todo el mundo quiere matarlo? — Le pregunto Shaina a Aiora, Seiya rodo los ojos enojado

— ¿Eso es todo? — Quiso saber Shaka

— Aún faltan algunas cosas pero son muy pocas, te ayudaremos a organizar la habitación del nene — Comento Aioria

— ¿Te importaría quedarte con el niño mientras organizamos? — Shaka se dirigió a Shaina, quien acepto al nene gustosa

Unos minutos más tarde la segunda habitación de Virgo estaba ocupada, la cuna estaba contra la pared muy cerca del cambiador y el closet de la ropa del nene, un poco alejado, una cama con sábanas blancas y un sillón adornaban el resto de la alcoba.

— ¿Ahora si es todo? — Quiso saber Shaina, los hombres terminaban de organizar

— Eso parece — le contesto Shaka parándose a su lado

— Por favor Shaka cuida bien de Eryx — Pidió Aioria

— Sí, no queremos que el hijo del gran León corra riesgos — Comento Seiya con sarcasmo

— ¡Que no es mi hijo!

— Oh claro que no, así como tampoco engañaste a Marín

— ¡Cállate Seiya tú no sabes lo que paso!

— ¡Pues parece ser Aioria que tú tampoco! ¡Por eso estas como estas!

— Porque no se casan y legalizan la pelea — les sugirió Shaka al par que no dejaba de discutir, ganándose una fuerte mirada de rabia por parte de ambos — ¿Qué? Pelean como una pareja de años de casados — Se defendió fingiendo inocencia

— Me largo, no te aguanto más Aioria — Seiya salió de la habitación

— Parece que tuviste una semana maravillosa — Bromeo Shaina

— ¡Que graciosa! — Aioria se dispuso a marcharse también — Cuida bien de Eryx por favor Shaka

— ¿Eryx? — Susurro Shaka — Creo que no me gusta ese nombre

— ¿Prefieres ponerle uno tú mismo? — La chica le entrego al niño

— No, no es mío

— ¿Insistes?

— Insisto

— Bueno, entonces ¿Cómo lo vas a llamar? ¿Piero? ¿Querubín? ¿Junior?

— Lo llamaremos bebé

— Bastante sensato y muy original. Bueno, me quedare en esta habitación ¿cierto? — Señalo

— Te quedaras en mi habitación, si no te molesta

— ¿En tu habitación? — Él asintió — ¿No sería mejor quedarme aquí?

— El niño es mi responsabilidad, así que me parece apropiado que sea yo, quien ocupe este lugar con él, espero que estés cómoda en la habitación, como te explique hace rato, no esperaba compañía femenina, no sé si haya todo lo que necesites

— No te preocupes, traje todo lo que necesito — Señalo hacia una mochila

— En mi cómoda deje un par de cajones desocupados, para que puedas poner tus cosas

— Piensas en todo

— ¿Y qué hay que hacer con esta cosa?

— ¿Con el bebé? — El hombre afirmo y levanto al niño para verlo mejor — Primero no sostenerlo así — le explico cómo cargarlo adecuadamente — es muy delicado, y no es una cosa, no me hagas muecas…parece ser que necesita un cambio de pañal — le miro a los ojos

— Te doy la armadura de Virgo si lo haces tú — ella se echó a reír

— Claro que no, vamos es sencillo

Shaka fue un buen discípulo, atento a todas las instrucciones de la Cobra, logro con éxito y sin ningún contrapié cambiar el pañal del niño, después de alimentarlo, el pequeño Eryx quedo profundo, dándole tiempo a Shaina de instalarse adecuadamente.

La chica se adentró a la habitación de Shaka, esta estaba pulcramente organizada, las paredes estaban completamente limpias, sin decoraciones más que un simple espejo encima del armario, la cama lucia finas sábanas blancas muy bien extendidas, un pequeño baúl reposaba en un rincón, dos mesas de noche rodeaban el lecho, se sentía un olor suave y ligero.

El baño de la habitación estaba igual de organizado, cada cosa en su lugar, todo muy limpio y con un aroma agradable.

— Shaka es un maniático de la limpieza — comento y organizo todo lo que necesitaba dentro del recinto — Espero que haya sido buena idea este cambio — suspiro para dejarse caer sobre la cama — que lugar más placentero, los dorados tienen mejores comodidades que nosotros, deberías formar un sindicato — se sonrió, cuando todo estuvo preparado se levantó a continuar con su labor en el sexto templo

Villa de Rodorio

Su cuerpo desnudo dormitaba sobre el pequeño lecho, él la contemplo por un rato y volvió a desearla con tantas ganas como hacia algunas horas, tomo una rosa y la deslizo sobre la espalda femenina respirando el olor puro de aquella bella dama, en vista que su amante no despertaba, exhausta por el frenesí de hacia algunos momentos, decidió que lo mejor era tomar la rosa para acariciar su cara de porcelana.

Aquel acto fue exitoso, la chica abrió sus ojos sonriente y lo miro con picardía para luego atrapar sus labios carnosos; a diferencia de la imagen que ella proyectaba, fue agresiva y aprisiono al hombre bajo su cuerpo, él la tomo por las caderas y alargo el beso. Un golpe en la puerta los hizo detenerse, ella levanto los hombros y siguió besando con deseo a aquel majestuoso hombre.

— ¡Seika abre la puerta! — Grito Seiya, la chica perdió todo el deseo que la acompañaba, el hombre bajo ella solo sonrió

— ¿Quieres que yo abra la puerta? — le pregunto con picardía

— ¡No! — ella se levantó como un resorte y tomo una bata para cubrir su desnudes — No hables, no salgas, quédate acá — le dijo saliendo de la habitación

— ¡Seika! — Los golpes se hicieron más intensos — ¡Seika!

— ¿Qué pasa? — La chica abrió la puerta donde un sonriente Seiya aguardaba

— ¿No puedo venir a visitar a mi hermana? — Pregunto entrando sin ser invitado — ¿Qué tanto hacías? ¿Por qué no me abrías?

— Estaba en el baño, me iba a duchar — Seiya noto la ropa que traía su hermana

— Lo siento mucho, pero resulta que por fin soy libre — Seika sonrió ante la mueca exagerada que hizo Seiya — Ya no tengo que verle más la cara a Aioria

— No le habrás hecho la vida imposible — Seiya sonrió travieso — ¡Seiya!

— ¿Qué? Es un traidor

— No estamos seguros de eso — El chico levanto los hombros — No creo que el señor Aioria haya cometido semejante falta

— Yo sí — Seiya camino peligrosamente hacia la habitación — Sabes — detuvo su mano sobre el picaporte, Seika estaba a punto de un colapso nervioso — Yo respetaba a Aioria, lo admiraba muchísimo, lo consideraba como un hermano, pero engaño a Marín, le destrozo el corazón, la lastimo y eso jamás se lo perdonare — Abrió la puerta, la chica se quedó sin respiración — si eso hizo un hombre al que yo consideraba leal, imagínate lo que puede hacer un hombre como Afrodita — Seika corrió al lado de su hermano al verlo entrar en la alcoba — ¡Que desorden tienes acá! — Comento Seiya mirando la cama totalmente desarreglada, la chica miro por todo el cuarto sin encontrar a nadie más que a Pegaso — ¿Buscas a alguien?

— No, es que, me levante tarde, Seiya hablamos después ¿quieres? Tengo que hacer muchas cosas

— Te ves nerviosa — Seiya la miro fijamente

— Solo me quiero duchar ¿Puedes darme privacidad?

— Sí, desde luego, solo recuerda que ya soy un hombre libre — Corrió hacia la salida — Voy a buscar a los muchachos, nos vemos ahora hermanita

— Sí — Seiya salió de la cabaña, Seika tomo aire

— Eso estuvo cerca — Una voz masculina la hizo brincar — si fueras sincera con tu hermano, nos evitaríamos todo esto

— Por favor Afrodita — Comento cerrando la puerta de la habitación y dándole la espalda al hombre — Mi hermano está muy dolido por lo de Aioria, lo escuchaste, dame tiempo, se lo diré en su momento, no podemos guardar este secreto por más tiempo

— Aunque lo que acaba de pasar me excito aún más — le dijo retirando la bata de la chica — el juego a las escondidas es excitante — La beso en el cuello aun detrás de ella

— ¿Dónde te metiste? — Intento no perder las palabras, las manos de Afrodita frotaban sus pechos

— En el ropero, que bueno que es lo suficientemente amplio para mi

— Tal vez deberías irte, por sí él decide regresar — Pero eso no pasaría, el dorado ya tenía sus manos en un lugar mucho más interesante — Esta bien, quédate otro rato

Grecia

— ¡La señorita Saori Kido! — Anuncio un mayordomo a Julián quien de inmediato clavo su mirada sobre la heredera, la cual como siempre estaba bellísima, el empleado se retiró de inmediato

— Saori Kido — La saludo Julián posando sus labios sobre la mano de la diosa — Dichosos los ojos

— No vine para que me alagaras — Le dijo con mirada desafiante — Realmente quiero que me des una buena explicación — comento acercándose hacia la enorme ventana que daba vista al mar

— ¿Una explicación? ¿De qué?

— ¿Acaso no has leído el periódico? — Julián sonrió — ¿Sabes de que te hablo?

— Desde luego, pero yo no tuve nada que ver en eso, los periodistas son así

— Por favor Julián — Lo miro detalladamente — De algún lado ellos sacaron eso de que nos íbamos a casar

— Bueno tal vez tengo algo de culpa en eso — Saori se cruzó de brazos — Tal vez los periodistas vinieron y tal vez les dije que nos casaríamos, tal vez

— ¿Tal vez? ¿A qué te refieres? — Julián paso saliva

— Bueno les dije que posiblemente llegaríamos a un acuerdo para unir a ambas familias, peguntaron que si nos casaríamos y dije sí — Saori quería matarlo — le dije que era algo que se solucionaría en tu próximo viaje a Japón

— ¡Eres un maldito! ¡Tú les dijiste que estaría en Japón! — Julia sonrió con inocencia — ¡Y mira nada más todo lo que dijeron!

— Así es la vida de los famosos, ya se había hablado de un matrimonio antes y yo no pierdo la esperanza

— ¿De qué nos casemos?

— Sí, somos poderosos, millonarios, guapos además de deidades, es muy bueno, una alianza entre nosotros

— Cállate, ya te dije que no y no pienso cambiar de opinión

— Esta bien — Le restó importancia — agradece que toda esa gente no sabe del Santuario o estarían hablando del bebé y su posible padre

— ¡¿Cómo sabes eso?! — Julián palideció

— Bueno, me entere

— ¿Cómo?

— Tal vez Sorrento paso por ahí y se enteró y participo en la apuesta y tal vez yo le dije que apostara por mi ¿Quién crees que sea el padre del niño?

— Un momento ¿apuesta? ¿Hay una apuesta?

— Sí, hasta donde yo sé, están apostando para saber quién es el padre del niño

— ¡No puede ser! ¡Esos malditos no me invitaron! Yo también quiero participar

— Por quien vas a votar

— No te lo diré

— No seas injusta, supongo que tú mejor que nadie sabes de quien es el bebé

— No lo sé, no tengo ni idea, lo único que eh descubierto con mis investigaciones es que mis chicos son unos Don Juan

— Eso pasa con los hombres guapos, sonreímos y las mujeres caen a nuestros pies

— Que lastima que ese don tan especial no funcione conmigo — Poseidón hizo un gesto de dolor

— ¿Entonces no fraternizas con ninguno de tus santos?

— ¡Desde luego que no!

— ¿Y qué hay de Shun? ¿Por qué andas con él tomada de la mano? — soltó una fuerte carcajada

— No íbamos tomados de la mano, solo del brazo, como amigos. No se puede hablar contigo — Se dispuso a marcharse

— No te pongas así Saori — la chica se detuvo a la entrada de la estancia — No le prestes atención a los periódicos, la información de allí nunca es verídica, en cuanto a ti, no pensaras quedarte virgen para toda la vida — Saori quiso protestar — una cosa es Athena, la otra es Saori Kido, estamos en tiempos de paz y tú eres una mujer después de todo, déjala salir y no te reprimas, tal vez sea eso lo que te tiene de tan mal humor — la chica lo miro con desprecio y desapareció del lugar — ¡No olvides tenerme informado sobre de quien es el bebé!

Saori salió molesta, esperaba una buena información por parte de Julián y aunque el hombre de cierta forma tuvo la culpa no era el único culpable, los medios de comunicación vieron lo que quisieron y así mismo lo trasmitieron, nada que hacer, así era la vida.

— No te ves muy contenta — Le dijo Shun esperándola afuera de la mansión Solo

— Julián dijo algo que no debió decir, pero lo demás lo tergiversaron, es impresionante lo buenos que son para inventar

— Así es la farándula ¿Qué sucede? — Quiso saber al verla tan seria

— Dijo que estamos en tiempos de paz y que debería dejar salir a la mujer que hay en mí

— Estoy de acuerdo — Saori lo miro confusa — Eres una mujer hermosa e interesante, no te quedaras por ahí sola, cualquier hombre sería feliz de tenerte a su lado

— ¡Shun!

— Hablo con la verdad

— ¿Tú tienes novia? — Él negó — ¿pero has tenido novia? — Volvió a negar — Pero ¿has estado con alguien?

— Sí, eso sí ¿Tu?

— Sinceramente no sé cómo debería comportarme y proceder, pero no te niego que la esencia de mujer despierta mi curiosidad, en fin…para los hombres es mucho más sencillo solucionar esos asuntos

— Creo que no se trata de hombres y mujeres, sino de la persona en sí, aunque si lo vemos desde otro punto, si un hombre le insinúa cosas a una mujer y ella no quiere, no pasa nada, más que la vergüenza, pero si una chica es la que insinúa, para un hombre es difícil decir que no

— ¿En serio? ¿Así este comprometido? — Pregunto con picardía

— No, hablo de personas solteras, como dos personas hablando en la calle

— Sí yo te insinuaras cosas, aceptarías

— No podría decir que no — contesto rápidamente para sorpresa de Saori

— ¡Shun! — La chica estaba asombrada — Bueno, es interesante saber que puedo contar con un amigo

— No digas esas cosas, porque me las tomo en serio — ella sonrió sonrojada

Templo de Géminis

La noche había llegado y Kanon estaba horneando, así es, horneaba unas deliciosas galletas, su comida favorita, porque sí, él amaba las galletas, desde muy pequeño gustaba de ellas y cada que podía se atascaba con galletas, le gustaban tanto que aprendió a hacerlas, consejo de Shion claro está, y se esmeró tanto por aprender que se convirtió en el mejor (por lo menos en el santuario)

Así que ahí estaba en la cocina del templo de géminis horneado unas deliciosas galletas; las golosinas salieron del horno inundando el olfato del gemelo, quien gustoso las sirvió sobre un plato, tomo un par de cervezas y se dirigió a la sala de para disfrutar de una película. Busco entre los estante la cinta, pero esta no estaba, echo cabeza un rato y recordó, donde estaba aquel video que quería ver, por lo que dejo todo sobre la mesa y se encamino al templo de Tauro.

Templo de Virgo

El día paso rápido, el pequeño bebé no fue tan difícil como Shaka se había imaginado, con la ayuda de Shaina el dorado supero exitosamente el primer día al lado de Piero, ahora los tres en la habitación dispuesta para el nene aguardaban paciente a que Eryx se durmiera. El nene estaba tranquilo, calmado mirando muy despierto el móvil colgado del techo.

— ¿Le aplicaste el Tesoro del Cielo? — Pregunto Shaina mirando de pie junto a la cuna al pequeño Junior

— No, lo pensé en su momento pero descarte la idea al saber que podría matarlo con eso — Contesto tranquilamente, él a diferencia de su compañera estaba arrodillado al lado de la cuna — ¿lo dejamos solo para que se duerma?

— No, hay que hacer que se duerma ya es muy tarde

— Tal vez en los otros templos lo acostumbraron a dormir más tarde — Shaina le dio la razón — ¿Qué hacemos?

— Acunarlo — sugirió e intento levantar al niño

— No — Shaka la detuvo — le genera dependencia, tiene que dormirse solo — la chica lo miro indignada — sería un mal padre, por eso no voy a tener hijos nunca — comento indiferente

— Narella me dijo que cantarle le ayudaba a dormir

— ¿Narella? Ella estaba con Mascara de la Muerte ¿Verdad? — Shaina afirmo — De acuerdo — Shaka metió la mano por entre las barras de la cuna para posarlas sobre el abdomen del pequeño — Tili tili bom Zakroy glaza skoree, Kto to hodit za oknom I stuchitsya v dveri…tili tili bom, krichit nochnaya ptitsa, on uzhe probralsya v dom

Shaina escucho a Shaka cantar con una voz maravillosa, se quedó asombrada ante el talento del rubio y la melodiosa canción, no entendía nada de lo que decía y por algún momento pensó que dicha tonada no era una canción de cuna precisamente.

— Tili tili bom ty slyshish', kto to ryadom? Parece que funciono, se quedó dormido — La cobra volvió a la tierra

— Que bien ¿Qué estabas cantando? — le pregunto al verlo ponerse de pie

— Tili tili bom — contesto

— Supuse que así se llamaba la canción — comento ella — pero, no era una canción de cuna ¿cierto?

— Es una canción rusa, tiene una historia oscura — Shaina palideció

— ¿Qué?

— Dijiste que en cáncer le cantaban, Mascara es algo lúgubre y funciono, el nene se durmió

— Espero que no tenga pesadillas

— Tampoco es para tanto — tomo el monitor y se dispuso a salir del lugar — ¿Quieres un té?

— Sí ¿Dónde aprendiste a cantar? — Le pregunto saliendo el cuarto, él se alzó de hombros — tienes un gran talento, deberías ser cantante

— Un Santo de día un Rockstar de noche, no lo creo

Templo de Géminis

Mu se adentró en la tercera casa, acababa de dejar un reporte con el Patriarca por lo que se disponía a llegar a su casa para descansar, camino por los largos pasillos hasta que un agradable olor lo distrajo.

— Las galletas de Kanon — suspiro e intento sentir el cosmos de alguno de los gemelos pero ninguno estaba en el recinto — Mala suerte, no están — se quedó parado a mitad del camino — ¿Y si los espero? Son las galletas de Kanon

— Hola Mu

— Saga, hola que bueno verte

— Así que te alegra mi presencia

— En realidad son las galletas de tu hermano — Saga sintió el aroma dulce — sabes que las adoro

— Hace mucho que Kanon no horneaba galletas, ven vamos a buscarlo — le invito

— Pero no está en géminis, no siento su presencia — el gemelo se dio cuenta que Mu tenía razón

— ¿Dónde estará? — El Lemuriano negó — No importa, vamos por las galletas — le dijo tomándolo del brazo

— No, Kanon se molestara

— No si le digo que fuiste tú — le guiño un ojo, Mu se dejó llevar — Aquí están — entro en la sala donde un plato lleno de galletas aguardaba al lado de un par de cerveza — ¿Qué habrá pasado con Kanon? — Pregunto al ver todo preparado — Mu sírvete

— Yo no, no lo creo — intento irse

— Vamos, sé que quieres, toma el plato, yo controlo a Kanon

Mu vio las galletas sobre el recipiente, aún estaban calientes y su olor era difícil de ignorar — Bueno, una nada más — acepto el regalo sentándose en uno de los sillones — están deliciosas

— Es lo único que sabe hacer Kanon

— Son una delicia — comento saboreando la comida

— ¿Cómo has estado? ¿Aun enamorado? — pregunto tomando asiento delante de Mu

— No estoy enamorado, él solo me gusta mucho

— ¿Pero sales con alguien?

— No — Saga lo contemplo en silencio — Entiendo quieres chismosear sobre mi vida — el gemelo sonrió y asintió esperando que Mu lo complaciera — Solo eh estado con un hombre en toda mi vida, alguien a quien quise mucho, no es del Santuario, fue alguien muy importante para mí — conto mientras tomaba otra galleta

— ¿Fue?

— Él murió, hace mucho tiempo, un accidenté

— Lo lamento mucho Mu

— Tú no tienes la culpa

— Pero te hice recordar un momento trágico

— Recuerdo las buenas cosas de él, es lo que importa, ahora tu — Pido comiendo otra galleta

— No eh tenido ningún amor, amantes mucho, pero ningún amor, bueno sí tuve un flechazo — Mu espero entretenido, claro comiendo más galletas — De Afrodita — el ariano casi se atraganta

— ¿Qué? No te lo puedo creer

— Creí que él estaba del mismo lado, le conté a los muchachos mis gustos, esperando que él también confesara, pero lo único que logre fue que todos lo molestaran; terminaron en el hospital y a Afrodita y a mí nos castigaron, Shion pensó que era una broma mía — Mu se echó a reír — Claro Afrodita también pensó lo mismo, le dije que las cosas no eran así, que me gustaban los hombre y lo bese

— ¿Qué hiciste qué? — Mu estaba muy divertido

— Lo bese, no fue un beso, beso, fue apenas un roce en los labios, él fue muy cordial, me rechazo con amabilidad y no dijo nada más, desde entonces supe que podía confiar en él

— ¡Ay Saga! — comento sin parar de reír

— No te rías

Templo de Virgo

— Tengo té de menta, de manzanilla, de limón ¿Cuál quieres? — le pregunto Shaka a Shaina mostrándole una caja llena de sacos de té

— Difícil decisión — comento mirando el contenido — De manzanilla

— Buena elección

— Shaka tengo que confesarte algo — comento mientras el hombre servía las bebidas

— Te escucho

— Sí me iban a mandar a Escorpio pero pedí que me cambiaran a otro templo, no pedí que me enviaran precisamente a este

— ¿Estas peleando con Milo? — Quiso saber entregándole la taza de té a Shaina para luego beber de la suya

— No — La chica tomo aire — ¿Qué crees que hay entre Milo y yo?

— Son pareja ¿no? — Shaina sonrió

— No Shaka, no lo somos, somos solo amigos

— Te ruego me disculpes, me deje llevar por las apariencias, siempre están juntos y se hablan con mucha confianza, demasiada diría yo

— Lo sé, lo sé — Shaka la miro pidiendo una buena explicación — De acuerdo — volvió a tomar aire — hace mucho tiempo, Milo y yo, fuimos novios…o algo así, apenas y duramos seis meses

— En el Santuario eso es mucho

— Él fue mi primera vez y yo la de él, y estamos bien; éramos muy niños, en lo que a experiencia de ese tipo respecta — Shaka sonrió — Y bueno, ya sabes, empezamos una relación — suspiro — pero todo se salió de control, él se volvió muy coqueto con las demás chicas, ya lo era, pero después de que estuviéramos juntos, se volvió más galante, eso no me gusto, por lo que empezamos a discutir; por otro lado, yo no le era indiferente a otros hombres y pensé que si Milo coqueteaba yo podía hacer lo mismo, así que las discusiones aumentaron — se rio — fue tonto de nuestra parte tratar de tener una relación, peleamos mucho y nos reconciliábamos con sexo, en parte siento que las pelas empezaban porque sabíamos como iban a terminar, pero un día decidí que lo mejor era parar, no nos hacía bien, nuestras peleas eran cada vez más ofensivas, dijimos palabras de las que nos arrepentimos después, un día nos separamos y no nos volvimos hablar, luego él murió y no tuve la oportunidad de hacer las paces con él

— ¿Y luego decidieron ser amigos? — Pregunto después de un largo silencio

— Sí, cuando revivieron me puse muy feliz y lo busque, pedí disculpas y él también las pidió…y decidimos ser amigos, al principio estaba todo bien, pero de cierta manera siento que él y seguramente yo también, pensamos en algún momento volver a tener una relación

— ¿Por qué no lo han intentado? Han madurado, ya no son los mismos chiquillos de antes

— Shaka no creo que una relación amorosa entre nosotros funcione, es la razón por la que lo eh evitado, además últimamente él está muy empeñado en estar cerca de mi

— Bueno si te vistes sugerentemente…

— Eso fue un engaño, Milo me engaño, dijo que era un disfraz para una obra y le creí como una tonta, por eso me vengue

— Fuiste tú la ladrona, lo dejaste sin ropa

— Se lo merecía

— Sí, menos mal a mí me aclararon eso y no lo vi

— Pero por cosas como esas, es que prefiero tenerlo lejos de mí y estar una semana sola con él no sería bueno para ninguno de los dos — se llevó las manos a la cara — Milo es muy insistente y yo a veces soy fácil con él

— Pensé que nadie sabía quién estaría en los templos

— Sí, pero supuse que yo vendría ayudar, por lo tanto hable con Shion, él me dijo que tenía planeado enviarme a Escorpio, por lo que le pedí que no hiciera, me llego la notificación que vendría a Virgo, para mí fue la mejor de las noticias, espero no haberte molestado

— No me molestas para nada, me agradas más tú que Shun, estoy seguro que era él que venía para acá, supongo que lo enviaran a otra de las casas

— Espero que no lo envíen con Milo, de seguro me odiara

— Shun sería incapaz de odiar a alguien, supongo que ahora que todo está aclarado puedo dormir tranquilo

— Eso si Piero no se levanta a mitad de la noche

— Yo espero que no

Templo de Géminis

Saga y Mu reían demasiado, Mu más de lo normal, pero Saga no le dio trascendencia a eso, hacía mucho no veía al lemuriano tan contento y eso lo ponía de buen humor; Aries había terminado con todas las galletas, Saga no logro probar ni una sola, el menor acaparo las golosinas con mucha habilidad. Conversaban amenamente cuando Kanon entro mirándolos con disgusto.

— Hola hermano ¿Qué pasa? — Pregunto Saga viendo a su pariente parado en el umbral

— Nada — contesto el gemelo — Yo dispuse todo este lugar para mi… ¿Dónde están mis galletas?

— Lo siento Kanon — soltó Mu en una risa — Yo me las comí, estaban deliciosas excepto por esa cosa verde

— ¿Qué cosa verde? — Quiso saber Saga

— ¡Hermanito! — Saga miro a su igual ante esa forma de llamarlo — ¿Podríamos hablar en la cocina un momento? — hablo entre dientes

— Sí — ambos se dirigieron hacia la otra habitación — ¿Qué sucede? — pregunto al estar solos

— ¿No probaste las galletas? — Saga negó. Kanon se llevó las manos a la cabeza — ¿Hace cuánto Mu se comió las galletas? ¿Hace cuánto están acá?

— Hace veinte minutos, tal vez media hora

— ¡No puede ser! ¡No puede ser! ¡No debí haberme quedado hablando con Aldebarán y Linda!

— ¿Qué pasa?

— Son galletas mágicas — Saga lo miro sin comprender — mágicas ¿entiendes? ¡Mágicas!

— ¡Oh, no! — Abrió los ojos — Pero, pero, pero ¿Qué pasa contigo? ¿Por qué? ¿Por qué? ¡Maldita sea, Mu se las comió todas! ¿Por qué?

— Escucha, encontré a unos aprendices con Marihuana, se la confisque, luego le pase el reporte a Shion como se debe y él me dijo que me deshiciera de la droga y eso hice

— ¡Echándosela a las galletas!

— ¿Qué te puedo decir? Me gustan las galletas, soy bueno haciendo galletas y me pareció un desperdicio, era buena hierba, además hace rato no me daba un buen viaje y aproveche la oportunidad

— ¡Sí, pero ahora por tu culpa Mu esta drogado!

— ¡Un momento, tu dejaste que se las comiera!

— ¡No sabía que tenían! ¡Maldita sea Kanon, Shion nos va a matar!

— No es para tanto

— ¿No es para tanto? No es la primera vez que drogamos a Mu

— ¡Oye! ¡Los niños no debieron haber probado los brownies! Fue un accidente

— ¡Shion no nos creyó esa vez, no nos va a creer ahora! ¡Te recuerdo que ese día casi se viene el Santuario abajo!

— ¡Ya te dije! ¡Los niños no debieron haber probado los brownies esa vez y Mu no debió haber comido esas galletas ahora! No entiendo porque volvió a comer algo preparado por mí

— ¡Porque se supone que dejaste de hacer eso!

— Sí, pero no iba a botar la hierba, tenía que hacer algo productivo con ella

— ¿Después de quitársela a los aprendices?

— Así somos los policías

— ¿Qué vamos hacer con Mu?

— Hagamos que vomite

— Hace media hora se comió las galletas, ya tuvo que surtir efecto, ahora entiendo porque estaba tan sonriente

— Esta bien, no dejemos que salga de Géminis hasta que se le pase

Saga acepto a regañadientes y ambos se encaminaron hacia la sala — ¿Dónde está Mu? — Kanon palideció — ¿Dónde está Mu Kanon?

— No lo sé

— ¿Ahora qué hacemos? ¿Dónde está Mu?

— No lo sé

— ¿Qué vamos hacer?

— No lo sé

— ¡¿Mu?! ¡¿Dónde estás?!

— ¡Mu! ¡Mu! ¡Mu!

— ¡Basta pareces vaca!

— Pero…

— Espera — intento calmarse — tal vez se fue a Aries, se sintió mal y se marcho

— Buena idea vamos a buscarlo

Los gemelos emprendieron carrera tan rápido como pudieron, de un solo salto llegaron a Tauro

— Hola muchachos ¿A dónde van?

— ¿Has visto a Mu, Alde? — Pregunto Saga

— No — los gemelos se congelaron — paso por acá, pero no lo vi — Saga y Kanon quisieron matar al toro

— Gracias — Saga salió corriendo con Kanon al templo de Aries, al cual llegaron muy pero muy rápido — ¿Mu? ¿Estás aquí? ¿Kiki?

— Kiki no está — Comento Kanon

— ¿Dónde está él?

— Creo que se iba a quedar con Seiya y los demás muchachos

— Eso es bueno, no sabría como explicarle que su maestro esta drogado

— Tal vez los muchachos se están drogando en este momento ¿no lo crees? — Saga lo miro con un odio infinito — ¿Qué?

— ¡¿Mu?!

— ¡Aquí estoy! — Dijo Aries apareciendo y despareciendo delante de ellos

— ¿Mu? — Saga miro a su hermano confundido

— ¡Aquí estoy! — pronuncio nuevamente el lemuriano apareciendo en otra parte de la casa

— ¡Mu, ven acá! — Pidió Saga mientras Kanon intentaba descubrir donde aparecería el ariano

— ¡Aquí estoy!

— ¡No! — Grito Kanon al no poder atrapar al primer guardián

— Basta Mu tengo algo muy importante que decirte

— ¡Aquí estoy! — Nuevamente desapareció

— Mu, es importante lo que tengo que decirte — Pidió nuevamente Saga

— ¿Qué necesitas? — pregunto Mu apareciendo muy cerca del gemelo mayor

— Mu — intentó recomponerse Saga — tengo algo que decirte

— ¡No puede ser! — Saga miro sobre su hombro a Kanon, un sonriente Ángelo entraba al templo del carnero — ¿Qué haces acá?

— Muy buenas noches Kanon — saludo con sarcasmo el italiano — vengo de mi guardia ¿algún problema?

— ¡Ángelo! — Soltó Mu apareciendo delante de este — Que bueno que te veo

— ¿Y a este que le pasa?

— No le prestes atención Mascarita, esta drogado — Kanon soltó un resoplido contra su hermano, el gemelo se alzó de brazos

— ¿Drogado? ¿Cómo?

— Fue Kanon

— ¡Saga! ¡Maldito traidor!

— ¿Me drogaron? — Pregunto Mu confundido — ¿Me drogaron? — Saga asintió — ¿Ustedes me drogaron? ¿Otra vez? ¿Por qué hicieron eso? ¿Escuchaste Ángelo? — le dijo muy cerca, el italiano estaba incomodo — Me drogaron, ellos me drogaron, a mí me drogaron, me dieron drogas — bajo la voz — me drogaron Ángelo

— Sí amigo — intento alejarse del abrazo del lemuriano, pero este lo tenía muy bien agarrado

— Debo decirte algo Ángelo — Mascara presto atención a las palabras de Mu — tu — soltó una sonrisa nerviosa — tú me…

— ¡Mu! — Grito muy fuerte Saga cosa que hizo retroceder a los otros tres hombres — necesito que te des un buen duchazo

— ¿Huelo mal? — Levanto su brazo para olfatearse — no

— No, el agua fría te ayudara a que se te pase el efecto

— ¡Oh! Que buena idea Saga, pero no me quiero bañar

— Hazle caso Mu — Pidió Ángelo

— Bueno — acepto Aries, encaminándose hacia su habitación

— Voy a ir con él

— ¡Saga! — Llamo Kanon — no te aproveches de la situación

— ¡Claro que no! — Acoto molesto Saga yendo tras Mu

— Ahora sí lo he visto todo — Ángelo se dispuso a marcharse

— Espera Mascarita, por favor no le cuentes a nadie esto — Suplico el ex general

— ¿Qué me das?

— ¡Mascara! No seas así, por favor, prométeme que no se lo dirás a nadie

— ¡Kanon!

— ¡Promételo!

— Esta bien — se cruzó de brazos, él no rompía sus promesas — No sé qué vayas hacer con Milo — Kanon enmudeció al ver a Escorpio entrar a Aries

— Hola muchachos ¿Qué pasa? — quiso saber al ver al gemelo tan callado

— Nada — contesto rápidamente Kanon

— Ahora llego Alejandra — le dijo en baja voz Ángelo a Kanon

— Buenas noches — saludo la mujer — ¿Tienen alguna reunión?

— No, yo solo voy para mi casa — comento Milo

— ¿Tu qué haces a esta hora por acá? — le pregunto Kanon a Alejandra

— Son las ocho de la noche — el gemelo espero por una mejor respuesta — estaba hablando con Saori, hoy fue a hablar con Julián — los chicos la miraron sin entender — ¿Acaso no leyeron el periódico?

— Sobre la notica esa, claro que lo leí — Sostuvo Milo — No entiendo porque Shun termino en todo ese asunto

— Shun hace mejor pareja con Saori que Julián

— No Kanon, ninguno de los dos es buen partido para la diosa

— ¿Acaso prefieres al inútil de Seiya Mascara de la Muerte? — Pregunto Milo molesto

— No, a Saga

— ¿A Saga? — pregunto Kanon

— Es un ship bastante popular — Acoto Ángelo — sé que no pasara en esta historia, pero si me ponen a elegir, escojo a Saga como el novio de la diosa

— ¿Oigan que están haciendo exactamente en este lugar? ¿No deberían estar en sus respectivos templos? — quiso saber la morena

— ¿Alejandra cuando será la próxima actividad? — Desvió la conversación Kanon

— No estoy segura, será un poco larga y difícil, por lo que me temo que será la última, no aseguro nada, nos ha tomado tiempo organizarla

— Por favor que no sea algo muy tedioso — Pidió el gemelo

— Porque tengo la impresión de que ustedes ocultan algo — comento Alejandra acercándose a los hombres

— No estamos ocultando nada — soltó Kanon muy decidido

— ¡Vamos muchachos! ¡Es hora de revelarse contra el mundo!

— ¡Mu! — Bramo Alejandra al ver al lemuriano delante de ellos completamente desnudo, Saga por su parte estaba con las manos en la cara mirando toda la escena — ¡Mu, que grande! — Todos la miraron — Qué grande problema debes de tener para salir así

— Alejandra es la forma de oponernos al mundo — le explico el ariano — la ropa no es otra cosa que una cadena, para encerrar a nuestros almas y cuerpos, la gente anda por ahí pensando en que ponerse, algunos incluso son víctimas de la intolerancia por su forma de vestir, pero si nos deshacemos de estas cadenas, podemos ser libres, como el viento. Vamos Alejandra, desecha tus cadenas

— Sí Alejandra deséchalas — comento Ángelo

— Apoyo la noción — levanto la mano Kanon

— Sí quítate todo Aleja — sugiero Milo

— No me voy a quitar nada — comento entre dientes la chica

— Aburrida

— Amargada

— Aguafiestas

Alejandra rodo los ojos — ¿Mu estas bien?

— Sí, nunca había estado mejor

— ¿Estas drogado? — Hizo ver la chica, Milo abrió los ojos

— ¡Esto es fantástico! — celebro Escorpio

— Deberías darte una ducha — le sugirió la colombiana

— Sí, Alejandra puede acompañarte — la chica miro disgustada a Milo — le estoy haciendo un favor

— No, yo no me quiero bañar con Alejandra, yo me quiero bañar con…

— Vamos Mu — Saga le tapó la boca antes de que dijera algo de que arrepentirse después — es hora del baño

— ¡Saga, no te aproveches de la situación! — grito Kanon viendo a su hermano arrastrar a Mu

— ¿Suele hacerlo seguido? — Quiso saber la joven

— No, no, para nada — respondió rápidamente el ex general — fue un accidente

— ¿Qué? ¿Accidentalmente Mu se la fumo verde?

— No Milo — Expuso Kanon — fue un error, prepare unas galletas y Mu se las comió

— ¡Galletas mágicas! — hizo ver la morena

— ¡Ah! Tú sabes de eso — suspiro el gemelo

— Claro, no ves que es colombiana — Milo recibió un fuerte golpe en sus partes nobles — ¡Que agresiva eres! — se puso morado

— ¿Por qué no detuviste ese golpe? — pregunto Ángelo

— Esperaba uno en la cara — explico acariciando su zona afectada e intentando recuperar el aliento — no me imagine que golpearía en ese lugar

— ¡Así somos las colombinas!

— Había oído que eran agresivas, pero te pasas, esto es una zona delicada — explico Milo — debes cogerla a besitos no a golpes

— Yo la cojo como mejor me parezca

— Es cruel pero justa — bromeo Ángelo

— Dime Kanon ¿entonces eres tú, el que lo hace con frecuencia?

— No, le confisque Marihuana a unos aprendices y la puse en las galletas, me aleje un momento y cuando llegue, Saga había dejado que Mu se las comiera todas

— ¿Intentas culpar a tu hermano?

— ¡Por supuesto! — Le contesto Kanon a la chica — Él tiene la culpa

— ¿Por qué le tienes que poner marihuana a todo?

— ¡No le pongo Marihuana a todo Ángelo!

— ¿Y los brownies que nos comimos cuando éramos pequeños? Nos metimos en un gran lio aquella vez y me sentí muy mal después de eso — comento Milo

— ¡Ustedes no debieron comerse esos browines!

— ¡Pues no debiste haberlos dejado al alcance de los niños! — Le regaño Ángelo — a mí también me castigaron y yo no tenía nada que ver en eso

— No debiste haber dejado las galletas al alcance de Mu — bromeo Alejandra — ¿Dónde estabas para que Mu se comiera todas las galletas?

— Fui a Tauro por una película y me quede hablando con Alde y Linda, no imagine que había un borrego tragándose mis cosas

— ¿Qué película? — Quiso saber cáncer

— Cecil B. Demente — contesto con una sonrisa

— Sí que querías darte un buen viaje — comento Milo

— ¿Por qué galletas? — pregunto Alejandra

— Porque me quedan bien las galletas — los otros dos le dieron la razón

— De acuerdo, yo me tengo que ir, con un buen baño de agua fría se le pasara

— ¡Espera Alejandra! — Llamo Kanon — por favor no le cuentes a nadie lo ocurrido, te lo suplico

— Ah no, yo sí se lo voy a contar a todo el mundo — Milo se dispuso a irse

— Milo por favor no lo hagas — suplico el gemelo

— Disculpa, pero de mí se burlaron todos cuando atravesé los templos desnudo, ahora todos se enteraran de que le vimos la polla a Mu ¡Adiós!

— Milo no puedes hacerlo — Escorpio se detuvo para mirar a Kanon — Mu no tiene la culpa de lo que está pasando — el ex general se acercó al joven — Mu no hizo esto a propósito, no sabía que había en las galletas, te imaginas lo avergonzado que se sentirá Mu cuando el efecto se le pase — Milo intentó decir algo — No, no, Milo sabes muy bien que Mu no le hubiera contado a nadie tu incidente si hubieras usado los túneles, Mu es un buen compañero, es leal y decente — Escorpio empezó a desistir de su idea de contarle a todos — ya bastante mal debe de sentirse con todo esto, debe sentirse muy avergonzado delante de Alejandra, de nosotros, cuando el efecto de la Marihuana se diluya él no querrá vernos a la cara ¿quieres que él se sienta así con todos? ¿Que todos se burlen de algo que se salió de su control? — Milo suspiro — No lo hagas por Saga o por mí, hazlo por Mu — finalizo apoyando su mano sobre el hombro de su compañero

— Esta bien — acepto derrotado, no podía hacerle eso a Mu — No le diré a nadie

— Eres un hombre noble — le felicito el gemelo; Milo se marchó molesto

— Que buena forma de manipular a una persona — aplaudió Alejandra, Ángelo por fin pudo reír

— Nadie puede enterarse de esto ¿Alejandra cuento con tu silencio?

— ¿Vas a manipularme?

— Por alguna extraña razón siento que contigo no funcionara, así que por favor no le cuentes a nadie

— No le contare a nadie que conozca a Mu

— Oye, pero ¿Qué?

— Dijo que se lo va a contar a quien se le dé la gana, pero no dentro del Santuario — tradujo Ángelo

— No le digas nadie

— No prometo nada, esas cosas llegan a saberse; bueno chicos, fue un placer saludar, sigo mi camino

— ¡Espera! — Llamo Kanon — te acompaño — Alejandra lo miro confundida — Dame un minuto, voy a ver cómo le va a Saga

— Yo me marcho también — Ángelo salió del lugar, mientras Kanon se dirigía a la habitación de Mu

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El gemelo mayor estaba sentando sobre la tapa del inodoro ojeando una revista de ciencias, la llave de la ducha estaba abierta por lo que en ese momento lo único que se escuchaba era el agua caer pesadamente sobre las baldosas, Saga de vez en cuando llamaba a Mu para asegurarse que el chico estuviera consiente; Kanon se asomó por el umbral de la puerta del baño.

— ¿Saga está todo bien?

— Sí

— ¿Mu está bien?

— ¿Mu?

— Sí estoy bien Saga, Kanon — contesto el lemuriano detrás de la cortina

— Iré a acompañar a Alejandra hasta su cabaña

— ¿De cuándo acá tan caballeroso hermano?

— Yo soy un caballero

— ¿Y por eso le decías a Alejandra que se quitara sus cadenas?

— Yo solo estaba apoyando a Mu

— ¡Ya lárgate!

— ¿Estarás bien?

— Sí, gracias por tu ayuda

— Te amo hermano

— Seguro quiere ver a Ivonne — comento Saga apenas Kanon se hubo marchado

— Saga muchas gracias — le dijo Mu

— No tienes nada que agradecer, no quería que salieras desnudo por el Santuario como suele hacer Milo — rio

— No por eso Saga, estuve a punto de confesarle a Ángelo que me gustaba en dos ocasiones diferentes e intercediste antes de que cometiera semejante estupidez

— No creo que quieras que él se entere de esa forma

— No quiero que él se entere nunca

— No lo sabrá por mí, te lo prometo

— Oye Saga

— Dime

— El agua está muy fría y aun así no se quita

— Los efectos pueden tardar un poco en desaparecer, termina de ducharte y duerme, mañana estarás como nuevo

— No me refiero a eso

— ¿Entonces a qué?

— Tengo una erección — Saga se echó a reír — no es gracioso

— Lo siento, eres un hombre joven, esas cosas pasan — Mu resoplo, Saga podía imaginarse el rostro del lemuriano en ese momento — Sí quieres puedo ayudarte, solo sí quieres — Mu no respondió y Saga empezó a impacientarse — era una broma

— No es eso, es que no me decido — el gemelo volvió a reír

— ¿Qué tan drogado estas?

— Creo que ya estoy bien, sí, estoy bien

— En ese orden de ideas, tu elijes ¿Quieres que te ayude o prefieres que me marche para que soluciones ese problema tu solo? — nuevamente reino el silencio, el geminiano pensó en marcharse

— ¿Saga tu sabias lo que tenían las galletas?

— No, te juro que no, de haberlo sabido no te hubiera dejado probarlas

Mu corrió la cortina dejando ver su cuerpo atlético y húmedo — Entonces ven

Saga no se hizo rogar, se arrancó la camisa y se deshizo rápidamente de las demás prendas, entro en la ducha con Mu arrojándolo sobre la pared para aprisionar sus labios en agresivo movimiento. El lemuriano por su parte acepto gustoso el beso, para luego tomar con fuerza la melena azulada del gemelo, en un rápido giro termino Saga atrapado contra la pared y esta vez era Mu quien lo ahogaba con su boca.

— Que bueno que te decidiste Mu — logro decir aprovechando que ahora Mu besaba su cuello

— Es difícil negarme a ti — Saga sonrió complacido

Cabañas

— Te agradezco mucho el haberme acompañado, no tenías por qué hacerlo

— No te preocupes Alejandra, como caballero que soy, no podía dejarte ir sola

— Se supone que el Santuario es el lugar más seguro

— Uno nunca sabe cuándo pueden atacar, te podrían tomar de rehén

— Buenas noches — Saludo una bella mujer, Kanon sonrió de oreja a oreja

— Así que ahí está la verdadera razón — le dijo Alejandra en voz baja a Kanon — la bella Ivonne

— Silencio — comento él en el mismo tono

— Me usaste

— No te molestes

— ¿Pasa algo? — pregunto Ivonne al escucharlos cuchillar

— Nada, yo ya me iba a descansar, hasta mañana Kanon, hasta mañana Ivonne

— Descansa Aleja — se despidió la otra chica — ¿Ya te vas? — le pregunto a Kanon

— Sí, solo venía a acompañar a Alejandra, no quería que estuviera por ahí sola ¿estas terminando turno o lo empiezas?

— Estoy terminando, me disponía a entrar a mi cabaña para descansar — señalo

— Podemos ir por un café, si quieres

— ¿Un café? — Ella se le acerco — tuve un turno muy difícil, creo que merezco algo más que un café

— ¿Entonces un trago? — soltó alegremente

— Un trago suena mejor

Kanon le dio el paso a Ivonne, felizmente se alejó con ella para ir hasta el pueblo en busca de un trago, estaba muy contento, después del incidente con Mu, no imagino que esa noche las cosas le saldrían bien.

Continuara

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Hola a todos, espero hayan tenido una bella navidad al lado de sus seres queridos, claro de la manera más responsable posible.

No creo que alcance a dejar otro capítulo antes de finalizar el año, por lo que les deseo un feliz y próspero 2021.

Paso de todo en esta capitulo y vienen más cositas, no se lo pierdan.

Muchas gracias a todos los que me leen, es muy grato contar con ustedes.

Monse hola gracias por leerme y comentarme, Dohko no puede ser el padre, porque recuerda que él ya se hizo la vasectomía, aunque casos se han visto, de pronto y con todo eso de la resucitada la operación falle jajajaja…pronto sabremos que paso en la dichosa misión esa en la que supuestamente nada paso, tenemos que esperar a que pase el turno de Milin…ya Eryx paso a manos de Shaka y no te preocupes, el nene no cojera las mañas de ninguno, por ahora jejeje

Nos estamos leyendo