Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido hagan repost de esta historia, mucho menos adaptarle.

NA: sin betear.


[30]

.

.

—Si pudiera pedir algo esta navidad, sería una máquina del tiempo, ttebayo. O que todo se solucione y vuelva a ser como antes…

El rubio se revolvió el cabello, con desesperación. Porque sus dos deseos para Santa era, en definitiva, imposibles.

Se detuvo en sus pasos. Sentía un peso en sus hombros y malestar en el estómago, peor que esa vez que comió más de cinco tazones de ramen, o peor que cuando Sakura horneó un pastel y lo comió. Miró hacia el frente, y volvió a dudar.

Estaba indeciso y muy nervioso, y por primera vez en mucho tiempo se sentía como un cobarde.

Esto es más difícil de lo que pensé, ttebayo.

Pero luego le divisó, y aun sin saber que iba a decir, Naruto encaminó rápidamente hacia Hinata.

...

Naruto suspiró pesadamente una vez que estuvo bajo el refugio de su auto. Apoyando su cabeza en el volante, y gimiendo en frustración. Esperó varios minutos para recuperarse, intentar reacomodar sus pensamientos y sentimientos.

Había sido demasiado inocente de él haber ido y esperado que las cosas se arreglaran así como si nada.

Ni siquiera pude decir todo lo que quería… miró de soslayo el lugar donde había estado de pie con Hinata hace unos momentos. Ella ya se había ido, y él seguía ahí. Derrotado.

Pensé que si podía arreglar mi relación con Hinata, las cosas con Sakura y Sasuke serían menos tensas.

En parte lo hacía por sus amigos, si les demostraba que todo lo de él estaba bien, entonces ya no habría un problema, y podrían volver a intentarlo. Y otra parte, la que de verdad le impulsó, fue él mismo. Quería ver a Hinata. Y , quería volver con ella.

Pero no fue así.

Quizá fue demasiado tarde. Quizá Hinata estaba decepcionada, de que tuvo que enterarse de todo el trasfondo para ir a verle. No había luchado lo suficiente por su relación, entendía.

¿Oh?

Cuando había encendido el auto y se disponía a salir del estacionamiento, logró ver a quien menos se esperaba. Bajó la ventana y gritó hacia la persona— ¿Sakura-chan?

Ella volteó, sorprendía. Naruto vio como ella dudó un poco en acercase hacia él, pero al final lo hizo. Tentativa, habló cuando estuvo cerca.

—No esperaba verte hoy…

Aquí. Él podía decirle lo mismo.

—¿Viniste a ver a Hinata?

Sakura asintió, algo tenue.

—Ya se ha ido.

—Oh.

Ambos miraban a cualquier cosa menos entre sí. El día anterior había sido fuerte, emocionalmente hablando. Más para Naruto, dado el hecho de que tuvo que enfrentarse y hablar con Sasuke luego de las disculpas de Sakura.

—Entonces será mejor que me vaya.

Ella estaba decepcionada, era obvio. Naruto miró alrededor, y luego frunció un poco el ceño.

—¿Viniste sola? —ella asintió—. Oh, hum... ¿quieres que te lleve a casa?

Naruto insistió, y Sakura declinó, hasta que no pudo negarse a su petición.

—Quisiera hablar contigo.

...

Ambos chicos se sentían algo expuestos por haberse encontrado en el mismo lugar con una intensión similar, y ambos fracasando con lo que habían esperado. Naruto tosió un poco, intentando tomar valor para hablar.

El silencio fue tenso, y durante el trayecto ninguno dijo nada. Parecía que ambos no podían traer el tema de Hinata, a pesar de que obviamente coincidieron en un intento de buscarla y quizá arreglar las cosas, se sentía como un tema prohibido.

Naruto estaba aliviado que Sakura no mencionara eso. O bueno, eso creyó.

—¿Pudiste hablar con ella? —él asintió, ella pareció pensar un poco luego volvió a preguntar, tentativa—. ustedes… ¿están las cosas bien entre ustedes?

"Solo vine porque pensé que debía hablar contigo. Que debía disculparme", él le dijo a Hinata. Con la esperanza de que las cosas entre ambos se arreglaran.

"No hay nada por lo que disculparse, Naruto-kun. Tú no hiciste nada malo", y ella había sido amable durante la conversación, Naruto pensó que había una oportunidad.

—Tan bien como podemos estar.

Naruto le respondió a Sakura, y no pudo evitar el tono irónico en su voz. De verdad que no fue su intención, pero que Sakura le preguntara con preocupación, incluso para él fue inesperado y algo molesto.

—Lo siento —era como si ella se encogiera en su asiento y una niebla de depresión le atacara de nuevo. Naruto hizo una mueca, arrepentido, e iba a excusar a la chica, pero al final no lo hizo. No se sentía honesto decirle "no es tu culpa" o "no pasa nada"—. Si pudiera regresar el tiempo…

Naruto sonrió sin gracia alguna, más que nada porque hace un rato él había pensado algo parecido.

—¿Por qué dijiste todo eso, Sakura-chan?

El día anterior Naruto no pudo pronunciar palabra alguna, demasiado impactado por la repentina avalancha de disculpas y arrepentimiento de Sakura, aun incrédulo de todo. Pero tuvo tiempo para pensar sobre lo que pasó, sobre lo que ella dijo, y por eso se había decidido a ir con Hinata, a intentar –esperar- si algo podía ser como antes.

"Lamento que las cosas terminaran así. Gracias por salir conmigo", fue la respuesta a la pregunta que Naruto tardó en vociferar. Ella mostró una tenue sonrisa, y Naruto hizo lo posible por fingir no ver las lágrimas se acumulaban en los ojos de la chica.

Por eso el amargo sabor del fracaso le golpeaba, y aun herido como estaba, con la persona causante de todo a su lado, y el cansancio de mantener la compostura, de tener que sobreponerse de los problemas, por una vez, Naruto quería la verdad –los motivos ya los sabía, las disculpas ella ya las había dicho. Ahora… ahora, Naruto quería saber porqué de todas las cosas, habló y uso sus sentimientos para lastimarlos a todos.

Sakura debía ser demasiado consciente de todo, que le tomó una mirada hacia él entender a qué se refería. Ya habían llegado a la casa de ella, Naruto había detenido el auto y le miraba abiertamente. Sus cejas levemente fruncidas ante las dudas y el resentimiento muy tenue podía distinguirse.

Sakura mordió sus labios, desvió la mirada, porque era demasiado para ella. Mientras que el ambiente era tan pesado. Naruto creyó que ella no hablaría, que se disculparía y bajaría enseguida. El chico se prometió no detenerle, sabía que ya mucho ella debía estar sufriendo, y la verdad que no quería dañarle.

—Nunca pensé que lo diría en voz alta. La verdad, pocas veces reconocí estos sentimientos, porque eran algo que siempre guardé. Por vergüenza, por miedo, no lo sé. Pero al final, terminé utilizándolos, manchándolos.

Naruto había sido directo y sincero con ella desde que se conocieron. "me gustas" "sé mi novia", había sido sincero. No importaba si nunca fueron aceptados, no como él habría querido, porque al final ambos lo atesoraron. Porque a mitad de camino, Naruto no dejó de amarle, sino que lo hizo de otra manera. A ella, a Sasuke. Atesoró estos sentimientos románticos por ella, y se enfocó, no en dejar de amarle, sino en ayudarle a ser feliz.

—Dije eso porque quería herirle a ella. A ti, a Sasuke. Porque estaban tan enojada con él pensando que estaba interesado en Hinata, error mío, y no podía lastimarle directamente, porque soy una cobarde… y por eso ataqué lo que es tan importante para él…

Tú y… yo.

Por eso Sasuke se sentía tan traicionado por Sakura, tan molesto al punto de decir que le odiaba, que no quería verla ni escuchar su nombre. La persona que más quieres, actuando de tal manera…

—Debes de saber que siempre te he querido. No podía aceptar decir "te amo", porque de verdad que lo hago, pero no de manera romántica. Incluso si alguna vez, por un instante, llegué a pensar en rendirme con Sasuke y girar hacia ti… pero tú ya no estabas enfrascado conmigo, ¿sabes? Y agradezco que así fuera.

Oh, se refiere a la escuela media. Naruto recordaba esa etapa antes de preparatoria, donde Sakura dejó de ser tan abierta sobre su amor hacia Sasuke, que ella marcaba el límite entre ellos dos. Fue cuando conocieron a Sai, y que Sakura solía prestarle más atención a Naruto.

Él sonrió con algo de tristeza.

Dejé de expresar que te amaba, porque podía ver a Sasuke intranquilo hacia ti, nervioso. Recordaba haberse reído de él "¿estás inseguro de que ella de deje de amarte? ¡Solo ve y declárate!"

Esa pequeña brecha que había sido una oportunidad para Naruto, y que sin dudar no aprovechó. Porque los amigos eran primero.

—Siempre has sido muy importante para mí, no quería perderte. Lamento haberte hecho tanto daño. Si quieres, iré a hablar con Hinata sobre ti, ella podría-

—No sucederá.

Naruto pudo sentir que sus ojos ardían también. Inhaló, tratando de no descomponerse, porque si lloraba, sabía que Sakura se rompería también.

La chica pasaba el dorso de su mano sobre sus ojos, un intentó de reprimir las lágrimas, pero ya era difícil, pues sus ojos estaban rojos.

Las palabras de Sasuke retumbaban en su cabeza, pero Naruto no pudo con eso más.

Tomó la mano de Sakura, le detuvo y ella le miró con el aliento contenido, su rostro triste.

—Sakura-chan, tú siempre serás mi primer amor, y una persona muy importante en mi vida…

Ella contuvo el aliento, sus ojos verdes llenos de desesperación, esperando a lo que tenía que decir el chico

—Pero por ahora, solo quiero olvidarme de todo.

Soltó su mano, y su mirada era firme. No era un adiós, no era una despedida de odio, pero sí el punto final a esta situación que no tenía arreglo y solo continuaba lastimándolos.


No había manera en que ella pudiera predecir lo qué sucedería. Su imaginación, tan basta y ridícula como era, no tenía tal escenario preparado.

—¿Qué demonios haces aquí?

O el resentimiento con el que se iba a enfrentar.

Sakura dio un paso atrás, aturdida ante las palabras hostiles de Sasuke.

A pesar de que había estado consciente de que el trato que recibiría no sería uno dulce y amable, no podía evitar el impacto físico y anímico que le asaltaba.

El que una vez fue un bello rostro ahora se mostraba con abierto desagrado.

Y aun así se ve atractivo… ¡no, demonios Sakura, no babees por él!

—Q-quisiera hablar contigo… —se maldijo así misma. ¡Estaba tartamudeando! Eso iba contra su plan de mostrarse segura.

Pero no podía evitarlo, la mirada penetrante llena de desconfianza de Sasuke le descolocaba muchísimo. Sasuke ni siquiera le contestó, solo se dispuso a dejarla plantada en la entrada y cerrarle la puerta en la cara.

—¡Sasuk-!

—Vete.

—¿Es Sakura?

Ambos callaron cuando desde dentro se escuchó la madre de Sasuke. Sakura vio como él fruncía más el ceño.

—¿Sasuke-chan, qué hacen afuera? Entren, hace bastante frío.

Sakura miró aturdida a Sasuke. ¿Él no había contado nada de lo que sucedía entre ellos? El desagrado en su rostro brevemente pasó a inseguridad. Él le vio brevemente, pero le respondió con prisa a su madre, como queriendo evitar que la mujer apareciera a un lado de ellos y les arrastrara dentro.

—Está bien, Sakura ya se va.

—¿Tan pronto? No sería mejor si…

—Lo siento, solo vine para conversar algo con Sasuke.

Si las miradas mataran…

Sasuke se veía molesto de que Sakura haya intervenido, más aun que mencionara aquello. Y sin dar tiempo a más, cerró la puerta tras de sí y se paró frente a Sakura.

Uh… ¿Por qué siento como si fuera una pequeña ardilla siendo amenazada por un peligroso halcón?

Para aumentar más su pequeñez, Sasuke se cruzó de brazos, le miró con molestia y exasperación.

—Ahórrate las palabras y vete.

Ouch. En serio, su desprecio es como dagas. Aun así, ella no quería darlo a mostrar. Se humedeció los labios, intentando controlar su respiración, y levantó la mirada.

Se fuerte, se fuerte…

—Lo sien…

—No quiero escuchar una disculpa de tu parte.

¿Ah? —Pero, Sas-

—Mucho menos que menciones mi nombre —sus palabras eran como si escupiera veneno.

Sakura se sintió perdida y desesperada. ¿Qué debo de hacer? ¿Arrodillarme, juntar mis manos y suplicar por perdón?

—¿Por qué no me dejas hablar?

—¿Tienes el descaró de pedir perdón luego de todo lo que hiciste?

—¡Estoy intentando!

—¿Y esperas que te perdone, como si fuera otro de tus tontos berrinches? ¡¿Hacer como que nada sucedió y volver a tu telaraña de mentiras?!

Se sentía exaltada. Como si le estuviera enjuiciando injustamente, y eso le molestaba, porque sabía que Sasuke, tenía todo el derecho de tratarle de tal manera, ¡pero aun así le era desagradable este sentimiento de ser pisoteada y humillada cuando hace dos semanas el chico casi le podía haber pedido matrimonio!

—Me detestas —ni siquiera fue pregunta.

—¿No debería?

¿Por qué dolía la hostilidad de Sasuke? Aun cuando Ino le ignoró por días, que Naruto fue frío y distante, Sakura no sintió por ningún momento desesperación y traición hacia ellos. Entonces, ¿por qué con Sasuke ella se sentía tan aturdida y violentada? Sabiendo que ella era la de la culpa.

Soy incoherente, ¿Qué es esta estupidez? ¿Por qué quiero replicar y reprochar?

Ella no es la que debería sentirse traicionada, pero…

—Incluso Naruto no me trató así.

Se arrepintió de inmediato al decir eso. Quiso retractarse, pero el palpable desprecio de Sasuke se lo impidió.

—Eres manipuladora y cruel… ¿Cómo puedes tener el descaro de siquiera hablarle? ¿Y vienes aquí, esperando que te reciba con los brazos abiertos? Ya has jugado conmigo lo suficiente, Sakura.

Nunca antes él había pronunciado su nombre como si fuera una blasfemia. Pero el odio entrelazado en su nombre fue tan palpable, que Sakura retrocedió, dañada. No podía dejar de mirar su rostro, y no podía siquiera engañarse a sí misma que lo que veía ahí no era aborrecimiento dirigido a nadie más que a ella.

—Uno no exige perdón.

—No es así. Sasuke, me sentí herida, ¿bien? No quise exigir nada, solo… —estaba sin palabras, estaba desesperada.

Lo arruiné, lo arruiné.

—Déjame intentarlo de nuevo.

Lo que quiero decir…

Y es que sus emociones estaban siendo demasiado en ella. Toda la tristeza, enojo hacia sí misma, desesperación, miedo, rabia y la perdida… Todo parecía revolverse y amenazaban con estallar al escuchar el resentimiento en Sasuke.

Y él no iba a tener compasión por ella—. Puede que Naruto te haya perdonado, pero yo no lo haré.

Y Sakura podía sentir la grieta comenzar a expandirse.

—Déjame explicarte…

—No me interesa.

Corría, se estiraba y abarcaba más y más terreno-

—Ya que tú y yo no somos nada.

-y al final se rompió.

Sakura comenzó con el daño, el golpe que inició las grietas y que al final rompieron su relación con Sasuke.

Total, definitivo y sin poder volver atrás.

—… Solo quiero ayudar a Naruto. A Hinata. Que tú...

No podía siquiera saber cómo era que aún estaba hablando. Su voz ronca, sí, pero el llanto no se hacían presente. Debía ser la conmoción y el aturdimiento. Incluso aunque contenía su aliento, sentía su corazón latir tan lento y el maldito nudo que jamás se iba de su garganta le agobiaba. Incluso así, Sakura seguía de pie.

Sasuke bufó con sorna.

—Si tanto le quieres ayudar, aléjate de él.

Otro golpe.

Ni siquiera podía sentir el frío, nada en realidad. Más que la pesada mirada de él y la fuerte presión contra su pecho y su garganta. De a poco, ella levantó la mirada, sin saber cuándo había estado viendo a su costado, y le vio a los ojos.

Hace momento le parecía tan difícil mantener la mirada acusadora de Sasuke. Sakura se sentía tan pequeña y odiada. Tenía miedo, pero ya él le había todo dicho aquello por lo que temía.

Y ahora, siendo la estúpida masoquista que era, pidió el último remate.

—¿Tú serías feliz si no tuvieras que volver a verme?

Y ella suplicaba, rogaba porque Sasuke hiciera lo imposible y lo negara. Incluso si es por lástima, di que no.

De último recurso, prefería el silencio, una maldición u otro comentario de que se fuera. Porque incluso cuando ya lo de ellos había terminado -su noviazgo, su amistad- Sakura deseaba que Sasuke le permitiera este último deseo.

No quería tocar fondo de nuevo. No quería sufrir más.

Y el odio en él pareció menguar, su respiración pesada cesó y sus puños cerrados aflojaron solo un poco. Dejó de apretar su mandíbula y sus ojos entrecerrados con rencor suavizaron. No había desprecio visible. Todo pasaba un frío silencio. A su helado desinterés.

—Sí.

Sakura deseó…

… lo que no podía tener.


Cuando sucedió el destape de lo que hizo, lloró todo el viernes y el fin de semana y el lunes siguiente. En los días siguientes pensó que no podría llorar más por sentirse arrepentida y triste. Luego creyó que lo estaba superando de a poco. Ilusa, si pensó que podía salir del pozo oscuro donde ella misma se había orillado. Se creó falsas esperanzas y motivaciones con las palabras de Tenten y el acercamiento con Ino.

Incluso luego de hablar con Naruto, de saber que no le odiaba, una pequeña y estúpida parte de ella pensó que Sasuke no le odiaría.

Ahora, nuevamente regresaba al punto de miseria de hace una semana.

Pensé que con Sasuke… Ni siquiera podía terminar la idea ahora. Porque pensar en él arrancaba más lágrimas doloridas. Porque su pecho dolía y la desesperanza le golpeaba sin piedad.

Fue tan tonta e soñadora, pensando que si podían hablar darían un paso positivo.

Idiota, ilusa… añorando que en un futuro ellos podrían intentarlo de nuevo. Que él le amaba lo suficiente como para perdonarle.

Sakura ahogó el llanto, tratando de respirar entre sus lágrimas y el hipo que le atacaba. Si ella le amara menos, no estaría tan dolida.

Entendía el odio de Sasuke; de entre todas las personas, ella le mentía, traicionaba y hería. A él y a su mejor amigo.

Sasuke siempre fue protector, e incluso rencoroso con aquellos que intentaran dañar a sus seres queridos. Y que ella haya sido la que atentara en su contra…

Fue estúpido ir a verle cuando los sentimientos negativos seguían tan palpables.

"Eres manipuladora, cruel y vil… ¿Cómo puedes tener el descaro de siquiera hablarle? ¿Y vienes aquí, esperando que te reciba con los brazos abiertos? Ya has jugado conmigo lo suficiente, Sakura".

Y sus palabras cargadas de resentimiento no eran más que dagas constates en su cabeza y corazón.

Estuve echando a perder nuestra relación desde antes. Esto solo fue la gota que derramó el vaso.

Lo entendía, entendía que se merecía este karma… Pero el reconocerlo no hacía el sufrimiento más llevadero.

Se sentía desesperada, porque ya no había vuelta atrás. Y no tenía esperanza con eso de "el tiempo soluciona todo".

Solo estaba ella, el final que merecía y su estúpido corazón roto.

...

—¿Sakura?

La chica no tenía siquiera la fuerza para imaginar cómo se veía. Ni siquiera abrió los ojos ni se removió cuando su madre le quitó las cobijas de encima.

—Tienes escuela —su eterna semana aun no terminaba. Incluso si era viernes, le quedaba por delante días interminables de miseria.

La chica no respondió, solo se acurrucó más. No pudo evitar que le escapara un sollozo.

Escuchó a su madre suspirar. Luego, ella se sentó a su lado. No dijo nada por un rato, solo acariciando suavemente el hombro de la chica. Mientras que Sakura se aferró a su figura, intentando calmar los temblores de su cuerpo.

La noche anterior no había dejado de llorar. No supo en que momento cayó dormida, pero ahora que despertaba era envuelta por la misma tristeza que el día anterior.

—No quiero ir.

—Está bien.

¿Qué tan miserable se veía ella en ese momento como para que su madre, siempre tan estricta con su educación, le permitiera eso?

No era a propósito, Sakura no estaba intentando manipular a su madre. Era solo que esos últimos diez días habían sido un verdadero infierno. Había intentado seguir con su vida tanto como podía. Había querido superar lo sucedido, remediarlo, pedir perdón, comenzar de nuevo llevando a cuestas sus acciones, pero ahora…

Ahora ya no podía seguir intentando ser fuerte.

Ahora quería ser egoísta de nuevo, lamer sus heridas bajo las cobijas sin tener que fingir que podía superar su realidad.

Solo quería llorar hasta que dejara de doler.

—Estará todo bien —su madre le daba palabras de aliento, y en su voz notaba lo preocupada que estaba. Sakura también se lamentaba hacerle eso a ella—. Unos días más y estarás libre de la escuela.

Pero Sakura negó con ímpetu.

Quizá las vacaciones de invierno podría ser un alivio temporal, pero al regresar a clases sabía que debía seguir con esa lucha.

Y ya no quiero hacerlo.

—Mamá, quiero transferirme.

—¡Sakura, no seas impulsiva!

—Por favor…

No era una solución, era un ruego de escape. Era una cobarde y egoísta. Lo sabía, pero ya no quería seguir sintiéndose una maldita indeseable.

Ella siguió pidiéndole eso a su madre, incluso cuando sabía que era un deseo imposible, al igual que el querer que Sasuke dejara de odiarla.


A Ino se le estaba haciendo imposible suprimir la frustración que le abordaba al comparar a la Sakura de hace un mes (toda sonriente, complacida de la vida), con esta lastimera versión de ella, toda llena de lágrimas y nariz goteante. Lucía peor que hace varios días donde ambas habían llorado juntas. Esa vez no era para nada comparado con cómo estaba ahora.

¿Ella había estado igual hace una semana, esos días que no le había visto?

No quería saber la respuesta a eso, pues temía le dolería demasiado.

Desde que le conocía, Sakura expresaba abiertamente su felicidad y su enojo, pero pocas veces le había visto tan abatida, mucho menos así de deprimida. Ella se había estaba guardando este lado miserable.

A palabras cortas e interrumpidas por hipos y sollozos Sakura le había contado a Ino lo de Sasuke.

Nunca antes se había sentido tan impotente. No podía decir nada que pudiera consolar a la pelirrosa, así que solo le abrazó con fuerza y se mantuvo a su lado, mientras la otra chica luchaba por regular las lágrimas.

...

—Lo siento tanto —Sakura estaba demasiado avergonzada.

Ino le sonrió, intentando animarle, aun en sus ojos azules estaba la empatía en ella. Sakura se mordió el labio en un intento de controlar la frustración que le abatía. Odiaba ser el centro de lástima.

Ino entendió su sentir, y apretó su mano.

—No es la cara más fea que te he visto hacer.

La risa de Sakura fue más un suspiro desganado.

—Qué triste mi vida —aunque fue un comentario sarcástico, ella se arrepintió de inmediato, porque Ino no pudo negar eso.

Oh, vamos. Hay personas en peores condiciones, malditos problemas frívolos de primer mundo. Ahora se sentía hueca.

—¿Qué piensas hacer?

Sakura meditó un poco, pero suspiró de nuevo—. Oh, ya sabes, tengo una cita a la siete con el odio que me tengo a mi misma… luego me hundiré en la miseria, de nuevo.

—Niña frente.

Ahora Sakura sintió las comisuras de sus labios elevarse un poco, ya fuera por su propia imitación tonta del Grinch o que Ino le llamara con un apodo. Le hacía sentirse casi normal.

—No tengo nada que hacer más que estudiar para los exámenes que suspendí.

Que suspendió porque no se presentó. Su madre había llamado y le había excusado de "sentirse enferma". Al menos volvería a presentar, y no quería que sus calificaciones se fueran al caño.

—¿Y sobre lo otro?

Sasuke.

—Nada.

Ya parecía que era un tema prohibido incluso decir su nombre. Sakura podía ver que Ino trataba de no mencionarlo porque pensaba que podría hacerle llorar.

He llorado tanto desde ayer, que dudo poder hacerlo de nuevo.

La verdad era que desahogarse sí era un remedio. El dolor no se había ido, ni de chiste, pero al menos ya no sentía la intensa opresión en su pecho ni siendo aguijoneada con clavos en la garganta. Era peor guardarse las cosas. Y si bien era tonto decir que no volvería a llorar nunca más en su vida, al menos en ese momento estaba más tranquila.

—¿Y Naruto?

—No lo sé. Quiero decir, creo que no me odia tanto, pero tampoco es como que vaya a acercarme de nuevo a–

—¡Oye, no! —Ino le quitó la almohada que Sakura estaba abrazando y la sujetó con fuerza en su lugar.

—Solo porque el idiota aquel-

¿Sasuke? ¿Se refiere a él?

—Te diga que no te acerques a Naruto, ¡no tienes por qué hacerle caso!

Parecía que Ino estaba dejando de lado la compasión y la cambiaba por enojo.

—Eeh… no creo que vaya a acercarme de nuevo como si nada —terminó lo que Ino le había interrumpido. De cualquier manera no fue suficiente para ella—. La vergüenza me invade, pero sobre todo, ¿Qué se supone que haga? Incluso aunque él me llegara a perdonar.

—Naruto no te odia, Sakura. Tampoco creo que te guarde tanto rencor.

—¿Entonces que fue eso que me dijo?

—Fue solo eso, que necesitaba tiempo para asimilar y dejarlo en el pasado.

—Ya quisiera. Pero incluso si me ha perdonado, yo no lo he hecho. Y tampoco creo poder olvidarlo.

Ni siquiera se creía capaz de poder manejarlo y vivir con eso.

Sí, Sakura podría ser una egocéntrica y medio descarada (aquí había signos de duda sobre su cabeza), pero sabía que no iba a poder con la culpa.

Pasaron unos minutos en silencio hasta que Sakura vio hacia Ino, quien a su vez ya le observaba con bastante intensidad.

—¿Qué? —la pelirrosa tomó otro pañuelo, ahora demasiado consciente de su aspecto, y limpió su nariz, pensando que estaba sucia.

—¿Qué hay de ya sabes quien?

Ella entrecerró los ojos, y cautelosa preguntó—. ¿…Sasuke?

—¡Hinata! —replicó Ino, exasperada. Incluso Sakura se sobresaltó.

Oh, no se le ocurrió. Y perdón, pero como aquel chico era su kriptonita, había estado más enfocada en él.

—Aun no te disculpas con ella, pero piensas hacerlo, ¿verdad?

La respuesta automática durante la semana habría sido . Luego de que Sasuke le confrontara, comenzaba a dudar. Su falta de respuesta inmediata hizo que Ino le presionara de nuevo.

—Creo que no podré.

—¿Por lo que dijo el bastardo aquel?

¿Huh…? —Hm, sí.

Ya que Tenten no le odiaba, y Naruto parecía no detestarle e Ino había vuelto a su lado, Sakura creía que podría hacer las paces con todos los involucrados, (aka, sus víctimas), no aun nivel de amistad, arcoíris y risitas tontas, pero al menos a una paz interna para todos.

Disculparse, porque cuando alguien te jode lo mínimo que se esperaría es que te pidan perdón, ¿no? Bueno, en eso estaba Sakura -con sus más sinceras disculpas- hasta que Sasuke le detuvo y le dio tremendo golpe que le bajó de su caballo de positivismo.

—No hay manera de que siquiera Hinata quiera verme. Mucho menos acepte mis disculpas.

—Hey, que Hinata no es como el desgraciado de tu novio. Ex —se corrigió de inmediato luego de como Sakura se encogió en su lugar.

Era una pregunta tonta, pero aun así lo hizo. Con sus palabras cuidadosas y tono incierto, Sakura preguntó lo obvio.

— Ino, ¿acaso odias a Sasuke…?

La rubia bufó—. ¿Supongo que no estoy siendo muy obvia?

No, al contrario. La cuestión era "¿por qué?"

—Entiendo que esté molesto, pero se comportó como un verdadero imbécil. Demasiado dramático para mí gusto. ¿No debería ser Naruto el que esté más con el derecho de tratarte así? –y que no digo que quiero eso-, pero vamos, que no mataste a toda su familia, y te trata peor que aun enemigo. Así que disculpa si como tu mejor amiga, aborrezco al desgraciado que te hace llorar. Incluso si te lo merecías un poquito.

Sakura estaba en conflicto, tanto por sentirse culpable como por estar miserable. Y aun así, no sentía resentimiento por Sasuke. No podría aunque quisiera.

—Él es bastante intenso.

¿Cómo explicar? Sasuke era tan devoto a sus emociones, y por lo mismo siempre mantenía bajo raya, o trataba de hacerlo. Pero cuando él se enfadaba de verdad, era de miedo. Lo mismo cuando amaba. No lo hacía a medias, daba todo de sí. Era raro verle desbordar esas emociones a gran magnitud porque por lo general siempre estaba tranquilo, no había en su vida problemas que le agitaran o interfirieran para llevarlo a extremos. También, eran pocos quienes lograban un impacto negativo o positivo en él.

Por eso Sakura sí logró llevarle a esos extremos, y había resentido tan fuerte el rechazo y odio de Sasuke hacia su persona.

Porque le había amado tan devotamente, y ella lo estropeó. Porque ella logró que el cálido sentimiento fuera reemplazado por rencor.

—No es culpa de él. Tiene todo el derecho de decir esas cosas —dijo tras un suspiró. Pero a Ino no le gustó para nada eso.

—Todos metemos la pata. Tú más seguido, claro. Pero él ya sabía que eras una tonta.

¿Gracias?

—Pero, hey… ¿te vas a detener solo porque él te ordena? Entiendo, está dolido, pero al diablo. Tú estás intentando limpiar el desorden que hiciste. Debería entender que quieres disculparte, no que estás tramando una maldad.

—De cualquier manera no voy a solucionar nada pidiendo disculpas. Será mejor que deje de gastar esfuerzo y me quede en mi cama —diciendo eso, la chica se echó la cobija encima, para enfatizar su punto.

—¿De verdad te vas a rendir? —la pelirrosa murmuró un bajo las cobijas, pero Ino se la quitó de encima, y algo molesta, le habló de muevo—. Escucha, frente de marquesina, tu vida no gira alrededor de él. Ya no están juntos, es una lástima. Como sucedieron las cosas fue horrible, sí. Pero ya fue. No vas a hacer todas tus futuras acciones acorde a lo que a Sasuke le parece y lo que no. Vamos, ¿Qué sigue, te vas a suicidar solo porque dijo que ya no quería verte? Ese grandísimo imbécil.

—¿Entonces qué hago? Lo que dijo me ha dolido como no tienes una idea, Ino. Pero me ha dolido porque es verdad: soy egoísta, y quería aliviar un poco mi culpa pidiendo disculpas. Quería dejar de sentirme una mierda de persona. ¿Qué derecho tengo? Lo mejor sería simplemente desaparecer de sus vidas, así serían más felices as-¡ouch!

Ino le pegó con la almohada, interrumpiéndole. Su rostro estaba adquiriendo un color rojo, debía ser el coraje.

—Di otra estupidez y te golpeare más fuerte. Y no solo a ti, sino al idiota aquel. ¿Por qué tuviste que ir a verle? Las cosas iban bien… —suspiró frustrada—. Esto es demasiado para mí.

Sakura se alertó cuando la rubia se levantó de la cama y recogió su bolsa del piso.

—¿A dónde vas?

—No puedo con tanta autocompasión y negatividad.

—Ino, no-

—Escucha, tienes razón, no puedo entender por completo cómo te sientes, pero no quiero que sigas triste y culpable, Sakura. Es un asco lo que sucedió con todos, y en especial que tu relación se tornara así. Pero por una vez quiero que seas egoísta, porque no quiero verte sufrir. Y si Sasuke prefiere que te hundas más en la culpa y la miseria, entonces es un grandísimo favor que no estén juntos.

¿Intenta hacerme sentir mejor? No esta funcionado del todo.

—Sakura, terminaron.

Ouch.

—Pero sigues viva, ¿no lo ves? él renunció a ti, ¿y tú vas a renunciar a todo, incluso a tu salud emocional, por él? lo siento, creo que no lo vale. Ya hiciste muchas estupideces, ¿seguirás haciéndolas?

...

Sakura entendía el enojo de Ino, sus palabras e intención, pero era difícil. No se trataba de un swtich, que solo presionado ya era como debía de ser.

No había podido responderle, e incluso luego de horas de que se había ido, Sakura estaba intranquila.

Mi sentido de lo correcto está completamente disfuncional, ¿Cómo saber lo que de verdad tengo que hacer?

Siempre actuó por egoísmo y eso le llevó al punto donde estaba. ¿Ahora Ino decía que estaba bien hacerlo? pero vamos, que todos los presentes y sus gatos sabían que ella se merecía lo que le pasaba. Ni siquiera tenía el papel de víctima, para apelar a eso.

Es que eres cobarde, y buscabas una excusa, se dijo a sí misma. No podía negar del todo eso.

Pero una cachetada habría dolido menos. Porque Sasuke fue y seguiría siendo su punto débil.

Oh, déjà vu…

—¿Sakura? —Era su madre tras la puerta—, queremos hablar contigo.

Sus padres entraron a su habitación, y no pasó desapercibido como observaron la condición de su habitación, con unas almohadas en el suelo y la comida que su madre le había llevado temprano intacta cerca de su escritorio.

Oh, no… había cierta intranquilidad en sus rostros, y de pronto Sakura se sintió nerviosa.

¿Ahora qué? Porque tenía el presentimiento que la "charla" no le iba a gustar.


¿No dicen que "no hay mal que por bien no venga"? o algo así.

Bueno, Sakura no estaba segura de cómo interpretar todo lo que pasó. De hecho, parecía estar en trance. Su mirada perdida en el techo, su mente en la luna. Ridículamente se imaginaba muchos escenarios, y todos parecían dignos de novela de wattpad, dígase, demasiado trillado.

No, trillada mi mera existencia.

Luego de hablar con sus padres el día anterior, una nueva posibilidad se le mostraba, pero con esta habían obligaciones, o eso creía ella. La cuestión era que sentía como si pudiera ver todo con otra perspectiva.

Muchas cosas ocupaban su mente, pero lo que parecían sus dos mayores preocupaciones eran Hinata y Naruto.

Si bien quería ser una cobarde y dejar las cosas así, luego de pensarlo mucho, creía que si no le daba un cierre a esas dos situaciones, ya no iba a tener esa oportunidad y se arrepentiría por toda su vida.

Incluso cuando sus padres se sorprendieron al verla bajar a desayunar esa mañana, Sakura se sintió un poco más culpable al ver el alivio en sus padres, pues ni siquiera había sido a propósito su falta de apetito, pero Ino tenía razón: estaba dañándose emocional y físicamente.

¿Eso quiere decir que eso es lo correcto?

Si la manera de componerme es siendo una egoísta y cobarde, entonces al menos debo ser valiente con esos dos.

Tomó su teléfono e hizo una video llamada a Ino. Cuando la rubia contestó, Sakura sintió un poco ese –eterno- nudo en su garganta. Quería decirle.

—¿Cómo estás hoy?

—Mejor.

Ino le miró con atención, entrecerró los ojos, pero luego pareció convencida.

—¿Has reflexionado?

Sakura aguantó un suspiró, pero asintió.

—¿Y…?

—… Y he decidido que no quiero arrepentirme más.

Por primera vez la sonrisa verdadera de Ino, esa que tenía un tinte de superioridad, travesura y coquetería se dejaba ver. Sakura sintió algo de emoción.

—No importa lo que cueste, me disculparé con Hinata.

—¡Esa es mi chica!

—Y también… Ino, quiero ayudar a Naruto y a ella, que se den otra oportunidad. Creo que es una tontería, pero es lo último que quiero hacer.

—Mm… supongo que no es como que puedes arruinar más las cosas.

Sakura sonrió un poco, aliviada. Ino no podía decir algo negativo, porque al final, parecía que Sakura estaba recuperando el espíritu -luego de este ser aplastado por Sasuke la última vez.

—Te apoyo.

—¿En serio?

—Claro. Ya quedó demostrado que sin mi supervisión puedes provocar una catástrofe —a sus palabras, la pelirrosa rodó los ojos, pero la verdad estaba muy agradecida—. ¿Quieres que nos veamos más tarde para acordar detalles?

Sakura declinó la oferta. Sus razones dejaron a Ino más que asombrada.

—Lo siento, hoy no puedo. Tengo que hacer limpieza y regresar algunas cosas.

—¿Qué cosas? ¿A quién?

—A Sasuke.

...

Había una canción melancólica en su cabeza. Como si fuera la escena de una película romántica, o algo así de tonto y cliché, mientras contemplaba la ropa en sus manos, evitando con todo su ser llevarles hasta su rostro y buscar el aroma de Sasuke.

Esto es algo creepy. Y tonto, porque esa ropa ya varias veces había sido lavada. Lo único que encontraría sería su propio perfume.

Miró hacía la caja que iba llenado con los objetos de Sasuke. Una playera del chico, unas gorras, una bufanda y tres chaquetas. Desde que la temperatura en el ambiente comenzó a bajar Sakura solía quejarse del frío y en automático Sasuke le pasaba sus chaquetas, lo que fuera para cubrirla. Recordando eso, ella no podía evitar la el gesto de infelicidad, y que sus ojos ardieran con esas lágrimas traicioneras, más aun al ver aquel accesorio para el cabello.

Por último contempló el bonito y sonrosado ramillete que Sasuke le había dado casi de inmediato cuando comenzaron a salir, su invitación para ser su pareja en el baile de invierno. La opresión en su pecho se hizo más aguda con esas memorias.

No quiero llorar. No quiero que se vuelva un recuerdo doloroso.

No supo conservar el amor y felicidad a su lado, pero al menos quería recordarlo como algo hermoso y no amargo.

Ya se había decidido, ya no había vuelta atrás.


¿Por qué sus planes maestros no daban el resultado que Sakura siempre quería?

Uno, eran demasiado fantasiosos. Dos, eran demasiado egoístas. Tres, ella realmente no pensaba muy a fondo. Cuatro, nunca tuvo ayuda (bien, sinceramente, ¿Quién le iba a ayudar con semejante fumadas que planeaba?).

Era por eso que Sakura ahora estaba en proceso de cambiar las fallas en sus planes, tratando de cubrir todos los huecos de incoherencia, o al menos eso pensó.

—Hey, al menos mira con esta perspectiva: no vas a hacer el ridículo tú sola.

—Gracias, Ino.

Oye, espera un momento. La pelirrosa miró dudosa a la rubia, quien le regaló esa sonrisa petulante que tanto le irritaba.

—Hey, mira esa cara. Me recuerdas a un dulce y rabioso conejito —era como si a Tenten le pasara desapercibido el gesto feo de Sakura y le viera adorable.

Oookay, alguien necesitaba anteojos.

—Entiendo que la fea tenga la costumbre de pensar en cosas absurdas, pero, ¿Por qué creen que esto va a funcionar?

Sakura pasó su mirada ofendida a Sai, y éste parecía retarle. Este tonto me ha insultado con más de una palabra.

—¿Qué más puede funcionar para su triste comedia de vida sino algo igual de cliché, como la situación que lo ocasionó?

Sakura contempló a Shikamaru, incapaz de mostrarse enojada con él por sus palabras, pues para ella apenas era un conocido. Su voz irritada era algo que notar. El desagrado en él no era tan marcado, al menos como algo dirigido a ella, sino a su entorno. Sakura estaba demasiado sorprendida de que él estuviera ahí.

Ino rápidamente se sentó a su lado y tomó de su brazo, luego con la voz más azucarada, ella le respondió.

—Y es por eso que estás aquí, para que esa cabeza hueca pueda hacer el uso correcto de un cliché y no morir en el intento, ¿eh?

Unas cuentas conversaciones se desenvolvieron, y Sakura era gran parte del tema y de lo que estaban planeando hacer.

La chica trataba de centrarse en todas las palabras e ideas que se iban formulando, sintiendo algo de confort. Por primera vez en esas dos semanas de infierno donde se sintió detestable y abandonada, una sensación de esperanza y positivismo comenzaba a rodearle.


.

.

.

Valor, valor…

Pasó saliva con dificultad, tomó aire y caminó decidida hasta Hinata.

Primer paso del plan más absurdo y cliché de las historias, aquí vamos.

.

.

.

.

.

.


Creo que son este capítulo se responde un poco a las preguntas en los rws del capítulo pasado (muchas gracias por eso, fui muy feliz).

Me dio algo de risa que las suposiciones de lo que creen que va a pasar sean acertadas, gg. Y bueno, en unos días subo el siguiente capítulo

Muchas gracias por leer.