Resumen: Colaboración con Misao-CG. Durante las peleas contra los akumas de Papillon, Ladybug y Chat Noir son atacados por un nuevo enemigo que está detrás de algo más valioso que sus Miraculous, lo que traerá nuevas revelaciones sobre todo lo que ellos creían saber de sí mismos. AU Saint Seiya.
NOTAS:
1) Los personajes no nos pertenecen. Miraculous Ladybug es propiedad de ZAG y los créditos son para Thomas Astruc y su equipo. Saint Seiya fue creado por Masami Kurumada.
2) Esta historia NO fue realizada con fines de lucro, solo para divertirnos.
3) Puede tener spoilers de toda la serie y películas disponibles.
JUEGOS DE DIOSES
CAPÍTULO 16
(Escrito por Abby L.)
Mansión Agreste
Más tarde
Gabriel gruñó mientras se encerraba en la mansión como era su costumbre cada vez que enfrentaba con algún problema. Su día no podría estar peor, incluso aplastando el poco optimismo que había recibido después de la visita de Seth, pero ese día fue la cereza en el pastel de esa horrible semana. Primero el bastardo de Adrien finalmente se había dignado a regresar a casa, obligando a Gabriel a hacer todo un show de abrazarlo y estar aliviado de tenerlo de regreso para las cámaras, solo por la insistencia de su publicista. ¡Ugh, se sentía asqueado!
Ese mocoso lo había metido en serios aprietos, pero ninguno de los castigos con los que lo amenazó Gabriel pareció molestarlo. No se atrevió a golpearlo de nuevo porque aún podía recordar con horror esa visita nocturna que había tenido y tenía horror a que se repitiera. No sabía porqué ese monstruo lo había visitado o porqué alguien como él querría que Adrien estuviera a salvo. ¡Por él mejor que se fuera y no volviera!
Pero no, Adrien volvió y con una explicación muy extraña. Y ese era justamente el otro problema: esa estúpida mujer metiche.
Madame Heinstein, como se había presentado esa mujer entrometida que había intentando dar le una lección en el hospital junto con su guardaespaldas psicópata, nuevamente había estado involucrada en el asunto. Al parecer, después de que le había dicho que no era su hijo, el idiota de Adrien se había salido de la mansión lloriqueando y se había perdido por hablar comenzado a caminar sin rumbo y sin fijarse a donde iba. Al final del cuarto día en el que estuvo desaparecido, madame Heinstein y su esposo lo habían encontrado en los suburbios a las afueras de París, escondido debajo de un puente. Lo habían llevado a su propia casa, lo habían alimentado y dado ropa limpia para que se cambiara. Hasta lo habían consolado y convencido de regresar a casa.
"Ugh, que chasco. ¿Porqué no se quedaban con el bastardo de una vez en vez de traerlo de vuelta para causarme más problemas?"
Y pronto lo recordó: lo necesitaba, era la imagen de su compañía, era demasiado el dinero que Gabriel ganaba gracias a él. Ah, y porque tenía que usarlo para intercambiarlo cuando pidiera el deseo de recuperar a Emilie.
Pero esa mujer metiche y el que supuso era su esposo se habían presentado en casa para devolverle al engendro, seguidos del guardaespaldas que había visto en el hospital. El esposo de madame Heninstein le daba una terrible espina y parecía que lo miraba como si lo quisiera estrangular.
En cambio, Adrien parecía sentirse muy a gusto en presencia de esos psicópatas. ¡Y encima los muy malditos le habían dado su tarjeta al mocoso!
Como si alguien quisiera verlo. Seguramente esos dos solo querían hacerse pasar por héroes delante de todos en París por haberlo encontrado. Y ahora habían arruinado todo con esa orden judicial.
¡No permitiría que le quitaran a Adrien! Era la cara de su compañía y no podía perder ese dinero.
Todo ese asunto sido una pesadilla con su publicista, quien le había dicho que tenía que hacer un mayor esfuerzo porque las noticias eran una verdadera molestia sin dejar de decir cosas como "padre negligente" o cosas peores.
Y para ponerle la cereza al pastel de mier…coles que era su vida, la entrometida de su cuñada estaba de regreso en París, horrorizada por el hecho de que perdiera al engendro y llegó directo a la mansión a gritarle por al menos media hora, diciéndole hasta de lo que se iba a morir y en dónde lo iban a enterrar.
"Estúpida Amèlie", gruñó. Realmente estaba considerando enviar un akuma contra ella para darle una lección. Ella y su estúpido hijo al que tenía que vigilar porque sabía que tenía la astucia de un zorro y los dedos muy pegajosos.
-¿Monsieur?- dijo Nathalie interrumpiendo sus pensamientos.
Gabriel se volvió hacia ella. Parecía que su asistente estaba nerviosa, aunque solamente llevaba algunos papeles para que firmara. Desde el día en que le había dicho a Adrien que no era su hijo, Nathalie había estado mucho más callada e incómoda que de costumbre y eso comenzaba a preocuparle. No solo era su asistente y conocía todos sus turbios negocios, sino que también era su cómplice en los crímenes que estaba cometiendo para obtener los Miraculous como Papillon. Ella lo sabía todo.
Esa era la otra razón por la que tenía que mantener a Adrien en casa, sabía que Nathalie no renunciaría mientras que el niño estuviera ahí. Aún así, su asistente se estaba comenzando a comportar extrañamente y solo hasta que el mocoso estuvo a salvo se calmó.
Tenía que hablar a su abogado y averiguar qué era lo que iba a hacer.
-¿Qué quieres ahora?- escupió Gabriel.
-Falta que firme aquí para autorizar la colección de verano, monsieur- dijo Nathalie automáticamente.
-Bien. ¿Algún otro pendiente?-
-Sí, monsieur- dijo la asistente parpadeando levemente- monsieur Legrand ya trajo la orden judicial-
-¿Quién?-
-El asistente social que vino el otro día- dijo Nathalie sacando una hoja de papel y entregándosela- la corte ordenó que Adrien acuda al hospital Hôtel Dieu para tomarse las muestras de ADN que ordenó la corte-
Ah sí, recordaba a ese asistente social, un tal Giannis Legrand, que había llegado casi al mismo tiempo que la loca de Amèlie con esa condenada demanda. ¿Porqué nada le podía salir bien?
-¡No puedo permitir que hagan eso!- dijo Gabriel molesto dando una patada en el suelo- se acercan los desfiles de la colección de verano, no quiero que le causen un moretón y arruinen todo-
-No es una muestra de sangre, es una muestra de carrillo-
-Pues pueden venir a tomársela aquí-
Nathalie se ajustó las gafas tratando de respirar hondo para calmarse y evitar dándole un zape a su jefe.
-La corte ordenó que la muestra debe de tomarse en el hospital, delante de testigos- dijo Nathalie seriamente y continuó antes de que Gabriel dijera otra cosa- arreglaré que su guardaespaldas lo lleve a su cita. Eso sería todo, monsieur-
El diseñador gruñó.
-Voy a estar ocupado. No quiero que nadie me moleste-
-Sí, monsieur- respondió ella antes de salir de la oficina con la misma expresión preocupada con la que había entrado. Gabriel solo rodó los ojos y se dirigió al cuadro de Emilie, oprimiendo los botones para ir al sótano de la mansión. Necesitaba alejarse de todos esos problemas. Necesitaba verla.
Salió del elevador y caminó hacia la cápsula.
-Emilie- dijo Gabriel poniendo una rosa sobre el cristal que cubría el cuerpo inerte de su mujer- no tienes idea los problemas que el engendro que decidiste traer al mundo me ha causado. Por mí que se muera, pero lo necesito para traerte de vuelta y que no recuerdes que tenías un hijo-
Se quitó la corbata y Nooro salió de su escondite flotando a su lado. Miró con tristeza a Emilie y se preguntaba si era mejor que estuviera inconsciente y que no fuera testigo de todas las cosas horrendas que su esposo hacía con el niño que había bienvenido en su vida.
-Mon amour, te prometo que pronto te recuperaré- dijo Gabriel con las manos en la espalda- hice un trato y ahora tendré la ayuda de un dios. No es la mejor manera de hacerlo, lo admito. Yo solo quería quitarle los Miraculous a esos mocosos, pero Seth me va a ayudar a cambio de…- se interrumpió- digamos que no va a ser lindo para ellos-
Nooro hizo una expresión de disgusto.
-Esos estúpidos adolescentes se van a arrepentir de haber interferido con mi plan de regresarte conmigo- continuó el hombre- casi siento pena por lo que ese dios quisiere hacerles. Además un montón de gente va a salir lastimada, pero lo importante es que tú estarás de vuelta conmigo-
Su voz hacía eco en el vacío.
-Tengo que volver a esperar el momento para crear un akuma poderoso que logre capturar a los héroes- dijo él- y detenerlos lo suficiente para que Seth logre llegar a ellos antes de que Apolo aparezca a rescatarlos. No será difícil-
Nooro agachó su cabecita. Estaba demasiado preocupado.
x-x-x
Hotel Le Grand París
Al mismo tiempo
Hades no podía creer lo que estaba haciendo cuando cruzó el umbral del hotel. Miró de reojo a su esposa, quien caminaba junto a él tomando su brazo. Ambos estaban vestidos con atuendos humanos, los mismos que hacía unos días habían utilizado como "los Heinsteins" para devolver a Adrien a la mansión.
El dios de la humanidad difunta gruñó en voz baja al recordar ese incidente. Estaba preocupado por su hijo, quien seguía en esa horrenda mansión con la mala excusa de padre que tenía. Después de todos esos milenios de existencia aún seguía sin entender porqué había personas que eran tan crueles con los niños.
Respiró hondo. Ya tendría su castigo cuando llegara al inframundo, y él mismo se iba a encargar de juzgarlo.
-Estará bien- dijo Perséfone.
-No estoy seguro de esto…- dijo Hades haciendo una mueca preocupada y volviéndose hacia la diosa- ¿no crees que estoy cometiendo un error?-
-Nunca es un error pasar más tiempo con nuestro hijo- dijo Perséfone dándole un apretón en su mano- me parece que los puntos que pide Athena son bastante razonables, y no creo que te diga que no a nuestra última cláusula-
-Con Athena nunca sabes- gruñó Hades aún desconfiado.
-Cariño, fue gracias a ella que Adrien pudo llegar con nosotros cuando no podíamos acercarnos- dijo la diosa con paciencia. Hizo una mueca por un momento- no de la manera más ortodoxa y francamente debió habernos avisado para no preocuparnos por su desaparición por tres días, pero es verdad que gracias a ella por fin podemos contactar a nuestro hijo-
Hades asintió. Recordó bastante bien que Perséfone y Athena ya habían tenido una acalorada discusión telefónica en la que su amada esposa había llamado a la otra diosa para reclamarle que hubiera mandado a su cachorro a lo más profundo del Inframundo sin más que un refrigerio y que no les haya avisado, pero al menos sus intenciones eran buenas y Adrien había llegado a donde estaban ellos.
Los dioses fueron acompañados por Milo y Camus a las habitaciones de Athena, donde estaban ella y sus cinco santos de bronce esperándolos. Hades entrecerró los ojos, pero Perséfone le dio un golpecito en el brazo para que no dijera nada.
-Va a estar bien- dijo ella en un susurro. Era verdad, incluso Hypnos y Thanatos habían estado de acuerdo con los términos a los que habían llegado.
-Bienvenidos- dijo Athena tan pronto como los vio llegar- dijste al teléfono que había algo importante que querías discutir conmigo. Y hablando de teléfonos, en serio deberías conseguirte un smartphone, es una manera excelente para poder comunicarte todo el tiempo con tu hijo mientras desarrolla su cosmo, ya sabes que son…-
-Señorita…- la interrumpió Hyoga.
-Ah sí, lo siento- dijo la diosa apenada- el asunto pendiente-
-Si me permites añadir una cláusula al tratado de paz entre nosotros dos, lo firmaré enseguida- le dijo Hades sin mucha ceremonia.
Athena alzó las cejas.
-¿Ah sí?¿Cuál?-
-Quiero que me permitas vivir en París con mi familia- dijo el dios- quiero estar cerca de Adrien y no separarlo de su colegio y sus amigos-
La diosa estaba segura de haber escuchado mal, pero la expresión decidida de Hades y Perséfone la convencieron de lo contrario. Hizo una señal a Shun para que trajera el pergamino donde tenían preparado el tratado y lo extendió sobre la mesa que estaba en el centro de la habitación. Puso su mano sobre el pergamino y la cláusula que Hades le había dicho apareció mágicamente en la última parte del mismo.
-Léelo cuidadosamente- dijo Athena seriamente al pasarle el pergamino.
Hades asintió y pasó sus ojos por el tratado. Había algunos puntos que no le agradaban mucho, pero sabía que valía la pena si quería estar cerca de su hijo durante su vida humana. Pasaron varios minutos para que el dios terminara de leerlo y tomara la pluma para firmarlo mientras que Athena hizo lo mismo.
-Está hecho- dijo ella entusiasmada- bienvenido a París-
Hades gruñó en voz baja, pero Perséfone dio un paso adelante y abrazó a Athena para agradecerle de nuevo haberla ayudado a reunir a su hijo con ellos.
x-x-x
Balcón de la panadería Dupain-Cheng
Dos días después
Adrien se había encontrado con una grata sorpresa esa tarde cuando había salido del colegio. Monsieur y madame Heinstein, que eran los alias humanos que utilizaban sus padres en el mundo humano, habían ido a verlo. Cuando se despidieron de él, Hades le había entregado un pequeño llavero con el símbolo del Inframundo.
-Este es un portal para que puedas visitarnos- le había dicho Hades con una leve sonrisa- tu maman y yo estamos en proceso de mudarnos a París, y con esto podrás escaparte para pasar tiempo con nosotros, si así lo deseas-
-Por supuesto, papa, muchas gracias- dijo Adrien abrazándolo por un momento. Cuando se separaron, miró el llavero y luego a Hades con enormes ojos- ¿te molestaría si lo uso para… visitar a Marinette?-
-Para nada- dijo Hades con una sonrisa- cuídate mientras tanto. Y recuerda que no debes transformarte en tu casa. Tu esencia divina es lo que atrae a Seth hacia ti y a tu compañera, por lo que eso sería un riesgo de que adivinara tu identidad secreta si llega a detectarte-
Adrien había agradecido a sus padres y regresado a casa, solo para utilizar su portal para visitar a su lady tan pronto como lo dejaron solo en su habitación. Casi le dio un infarto a Marinette cuando apareció de la nada en su chaise-longue, pero una vez pasada la sorpresa, ambos se lanzaron a abrazarse.
-¡Ma lady!- dijo él en voz baja- ¡tenía tantas ganas de verte!-
-Yo también, chaton- dijo Marinette también- te extrañé. Y estaba muy preocupada por ti-
Marinette estaba tan feliz de verlo que bajó a la panadería a llevarle una enorme bandeja de galletas de chocolate, dos vasos de leche y ambos subieron al balcón para sentarse en el suelo y envolverse en una enorme manta para ver la puesta del sol juntos.
-Tenemos muchas cosas de las que hablar, chaton- dijo Marinette de pronto, apoyando su cabeza en el hombro de él.
-Así es- dijo él sonriendo suavemente, tomando un mechón del cabello de ella y pasándolo detrás de su oreja, haciéndola sonrojarse levemente- primero que nada tengo que disculparme contigo-
-¿Porqué tendrías que hacerlo?-
-Por todas las veces que no me di cuenta…- dijo Adrien apenado- no debí haberte llamado mi amiga porque definitivamente no lo eras. Siempre has sido más que una amiga, pero estuve tan encaprichado con Ladybug que no vi lo que tenía enfrente…-
-Si a esas vamos, yo también tengo que disculparme contigo- dijo ella separándose por un momento de él para mirarlo a los ojos, tomando su mano y entrelazando sus dedos con los de él- por la manera en la que te traté como Chat Noir. ¡Por supuesto que tenías que ser tú! Es solo que… estaba tan enamorada de Adrien que nunca pensé…-
Los dos rieron y apoyaron su frente en la del otro. Marinette nuevamente apoyó su cabeza en el hombro de él. Se sentía lindo estar a su lado, sintiendo sus manos en las suyas, su delicioso aroma. Adrien soltó su mano y pasó la suya por su espalda hasta su hombro contrario para abrazarla y atraerla más cerca de sí mismo.
-¿Dónde estuviste todo ese tiempo?- dijo Marinette después de que ambos permanecieron un rato en silencio- digo, Athena me dijo que ibas a estar en el Inframundo y Plagg vino a darnos noticias de que estabas bien…-
-Y salvaste mi vida con las provisiones que me mandaste- dijo Adrien antes de que ella terminara de hablar- no sé que haría sin una mujer como tú en mi vida, ma lady. La verdad es que tuve que hacer un viaje por el Inframundo. Tardé tres días en llegar al sitio donde estaban mis papás-
-¿Los encontraste?¿Quiénes son tus papás?- dijo Marinette preocupada. Sabía bien que el inframundo era el reino de los muertos y tenía miedo de que sus padres lo estuvieran.
Adrien pareció dudar unos segundos, como si tuviera miedo de revelarle la verdad. Incluso la soltó y se separó un poco de ella.
-¿Qué sucede?- dijo Marinette.
-No me avergüenzo de mis padres, pero quizá te va a dar miedo- dijo el rubio tomando su mano- son Hades y Perséfonoe. Son padres muy amorosos conmigo- añadió rápidamente, como si quisiera justificarse- me han hecho sentir querido en el poco tiempo que tengo de conocerlos, como nunca había hecho antes p… digo, Gabriel. Me recibieron y me cuidaron cuando llego un poco lastimado. También me dieron el portal para poder verlos y me dejaron venir a verte-
Marinette parpadeó por un momento, preguntándose porqué le daría miedo, y sonrió revolviéndole el cabello.
-Claro que no tengo miedo- dijo ella- eres mi chaton. ¿Cómo podría asustarme contigo?-
Adrien reaccionó estirándose como gato y apoyando su cabeza en el regazo de Marinette para darle mejor acceso a sus cabellos, y ella estuvo segura de que había ronroneado. No dejó de acariciar su cabello mientras que el chico se ovillaba a gusto.
-Bah, cachorro ridículo- intervino Plagg en voz alta rodando los ojos- por supuesto que la coccinelle te adora con todo su corazón. Ugh, que cursi sonó eso-
-¡Plagg!- lo reprendió Tikki.
Marinette sonrió y acunó sus manos para que el kwami se acercara, ofreciéndole un poco del queso que había llevado en la bandeja de bocadillos. El kwami movió la cola de contento pero se acercó a ella olfateando y, cuando se posó en sus manos, Marinette lo acarició detrás de las orejas a pesar de que Adrien gruñó por la momentánea falta de atención.
-Gracias por traerme noticias, y por cuidar de él, Plagg- dijo Marinette dandole un besito en la cabeza. El kwami bajó las orejas y abrió sus ojos por un momento, pero luego se cruzó de brazos.
-Bah, este portador me hizo envejecer mil años de golpe- gruñó el kwami antes de darle una enorme mordida al trozo de queso.
-No es cierto- les dijo Tikki en voz baja a los dos adolescentes- Plagg jamás lo admitirá, pero sé que le tiene mucho cariño a Adrien-
-Mmf…-
Los dos adolescentes rieron y continuaron charlando por largo rato hasta que ambos estaban demasiado cansados para continuar y Tikki los envió a sus respectivas habitaciones a dormir.
x-x-x
Colegio Françoise Dupont
Al día siguiente
Cheshire paró las orejas tan pronto como vio a Marinette llegar al colegio. La joven se veía mucho más alegre y radiante que hacía unos días, sospechaba que su buen humor tenía que ver con Adrien. El señor Hades le había informado que le había entregado un llavero-portal para que pudiera transportarse a visitarlo, y el espectro sospecho que sus padres no era las únicas personas que habría visitado.
-Bueno, alguien esta purrfectamente feliz, princesse- dijo Cheshire en tono juguetón después de clases cuando estaban recogiendo sus mochilas de los casilleros.
Marinette se volvió hacia él con una sonrisa sin decir nada mientras abría su casillero. Adrien estaba del otro lado y la miraba de reojo con la misma expresión sonriente. El espectro no pudo evitar rodar los ojos; esos tontorrones enamorados les iban a causar diabetes a cualquier espectro que se encontrara con ellos.
Cuando Marinette abrió su casillero y tomó su mochila, sintió un penetrante olor dulzón que le causó una sensación desagradable. No era un mal olor, era una especie de perfume, pero lo asociaba a una persona desagradable y eso hizo que soltara la mochila de golpe.
-¿Marinette?¿Qué sucede?- preguntó Alya alarmada al ver su expresión.
-Mi mochila huele a… algo extraño- dijo Marinette cubriéndose la nariz. Sabía exactamente a qué olía, pero no quería decirlo en voz alta. La pelirroja se acercó a la mochila.
-¿Es perfume?- dijo Alya frunciendo el entrecejo.
-¿Quién le echó perfume a mi mochila?-
Todos los alumnos presentes se miraron entre sí. Lila estaba del otro lado de los vestidores y los miró llevándose las manos a la boca.
-Seguramente fuiste tú quien derramó ese perfume esta mañana, ¿no lo recuerdas; Marinette?- dijo la castaña en su fingido tono preocupado- oh, espero que no te haga daño, ¿estás bien?-
Marinette palideció al verla y se cubrió los oídos con las manos. Estaba muy asustada por lo que había sucedido la última vez con su reacción alérgica y por la advertencia que le había dado su hermano/pediatra Asclepios como para escucharla mentir. Comenzó a sentir la picazón en su garganta de nuevo.
-¿Es en serio, Lila?¿en serio?- dijo Alya furiosa dando una patada en el suelo- ese es tu perfume, tú fuiste la que hizo esto a propósito-
Marinette sintió mejoría cuando Alya dijo esa verdad y buscó a tientas su inhalador. Adrien captó su mirada y recogió la mochila del suelo, sacando el inhalador y poniéndolo en las manos de Marinette.
-S… sí es mi perfume, pero yo no hice nada- dijo Lila con sus falsos sollozos- ¿porqué me tratan así? A Marinette se le cayó en su mochila, yo no hice nada malo-
-¡Sabías que ella era alérgica!- dijo la pelirroja aliviando nuevamente los síntomas de Marinette, quien se estaba aplicando un par de puffs de su inhalador mientras que Adrien la ayudaba a sentarse- ¿porqué hiciste eso? ¡No debiste ni siquiera haberte puesto el perfume, menos aún derramarlo en su mochila!-
La castaña miró nerviosamente a sus compañeros. Todos habían entendido que Marinette era alérgica al perfume y ahora que lo pensaba no había planeado muy bien lo que acababa de hacer. Era obvio que iban reconocer su perfume. Marinette, mientras tanto, seguía sentada en la banca en la esquina de los vestidores, aún cubriéndose los oídos con las manos junto a Adrien, quien la miraba también furioso.
-Yo… yo no fui- dijo Lila- traje el perfume para regalárselo a una amiga más pero alguien me lo robó y seguramente lo derramó en la mochila de Marinette para ponerlos en mi contra-
Cheshire mientras tanto miraba a Lila enseñando los dientes mientras que Marinette aún seguía cubriéndose los oídos para no escuchar las mentiras de la castaña y Alya seguía diciéndole de todo menos guapa. No estaba nada contento de que esa chica estuviera maltratando a su pequeña ama. Sabía que el perfume no le hacía daño, pero se imaginaba que su alergia era a las mentiras.
¡Si era hija de Apolo! Realmente esperaba que el dios-médico se hubiera encargado de prevenir eso, porque la chica estaba mucho más sensible a las mentiras ahora.
Madame Mendeleiev llegó al vestidor al escuchar el gritadero y escuchó las explicaciones de todos. Las mentiras de Lila seguían y Cheshire se tensó. Si las cosas seguían así, Marinette volvería a tener una reacción severa como la otra vez a pesar de las verdades de Alya y de los demás.
-Bueno, en ese caso- dijo la profesora cuando terminó- será mejor que los implicados vayan a la oficina del director. Marinette, Alya y Lila-
Marinette palideció mientras se rascaba los brazos por la erupción que había aparecido con las mentiras de Lila y Adrien estuvo a punto de reclamar, pero Cheshire habló primero.
-Disculpe, madame- dijo el espectro con una sonrisa inocente- no creo que Marinette deba ir con ellos a la oficina del director. Ella es alérgica al perfume de Lila y si las llevan juntas, va a tener una horrible reacción como la última vez-
Madame Mendeleiev meditó sus palabras por un momento.
-Tienes razón Cheshire. Lila y Alya pueden explicarlo todo. Adrien, lleva a Marinette a la enfermería a que le revisen esa erupción- dijo la profesora.
Alya asintió seriamente mientras que caminaba a la dirección, seguida de una muy enojada Lila y de la profesora. Antes de que Adrien tomara la mano de Marinette para llevarla a la enfermería, Rose tomó la mochila de Marinette.
-No te preocupes- dijo la rubia con una sonrisa- yo me encargaré de lavar tu mochila para quitarle el perfume-
-No es…-
-Dame los libros de Marinette, yo los dejaré en su casa- dijo Alix sacando las cosas de la mochila que Rose tenía en sus manos antes de volverse a la pelinegra- no te preocupes, chica, nosotras nos encargamos-
Marinette sonrió agradecida y caminó hacia la enfermería con Adrien, quien apretó su mano con cariño una vez que estuvieron fuera del rango de audición de sus compañeros.
-¿Te encuentras bien?-
-Sí, estoy bien- dijo ella- el señor Apolo me dio algo para que no tuviera una reacción severa, pero igual me da un poco de miedo-
-A mí me da más miedo, saber que ella cree que eres alérgica a su perfume y roció tu mochila a propósito- dijo Adrien visiblemente enfadado- si no quisiera estar contigo y ver que estuvieras bien, estaría en la oficina del director exigiéndole que la expulsen por haber intentado asesinarte-
Marinette soltó su mano y apretó su brazo.
-No es necesario…-
-Lo sé, Alya ya se está encargando de ello- dijo Adrien guiñándole el ojo- eso si no le arranca el cuero cabelludo con sus uñas primero-
La chica sonrió levemente al pensar la manera en la que por segunda vez Alya la había defendido de Lila. Por un momento había pensado que su mejor amiga habías ido engañada por ella igual que todos, pero su furia le había demostrado que aún tenía fe en ella.
Mientras veía a esos dos entrar a la enfermería, Cheshire frunció el entrecejo. Estaba horrorizado por lo que había visto, al ver el grado de odio que esa adolescente mentirosa le tenía a la novia de su pequeño amo.
Sacudió la cabeza. Tenía que avisar a sus superiores del peligro que posaba esa niña malcriada y tendría que pensar en una excusa por haber evitado que Marinette fuera a la oficina del director.
"Solo le diré que no quería que la matara de una reacción alérgica", pensó Cheshire "se supone que estoy enamorado de ella"
Sonrió levemente. Sabía la manera perfecta de darle una lección a la mentirosa, y esa era dejar que Apolo se hiciera cargo.
x-x-x
Place des Vosges
La tarde siguiente
Adrien había utilizado nuevamente el regalo de Hades para poder ir a visitar a Marinette. Esta vez ambos estaban en la Place des Vosges terminando unos pastelillos que Tom Dupain les había dado.
-¡Esto está delicioso!- dijo Adrien tras terminar de masticar su pastelillo y volviéndose hacia ella con una leve sonrisa.
Marinette asintió de la misma manera, pero ni siquiera alcanzó a responder cuando ambos se pusieron alerta al escuchar un batir de alas sobre sus cabezas y un hombre estuvo a punto de caerles encima si no fuera porque Adrien se lanzó hacia Marinette para quitarla del camino y rodar con ella en el suelo.
-¡Esta vez sí que te pasaste, putain!- gritó Adrien tan pronto como se levantó del suelo al ver que se trataba del psicópata de nuevo- ¡te dije que no te metieras con ma lady!-
Radamanthys los miró alternadamente con desdén.
-Sigue diciendo groserías y me veré obligado a lavarte la boca con agua y jabón, a ver si aún continúas con esa actitud- dijo el espectro sin muchas ganas.
-Ya quisiera verte intentarlo- escupió el rubio furioso ante la mirada curiosa de Marinette, que nunca había escuchado a Adrien decir groserías- ¿en serio tenías que fastidiarnos así? ¡No nos han dado oportunidad de estar juntos!-
-No es mi problema, you little wanker- dijo Radamenthys antes de volverse a Marinette- vamos, transfórmense-
-¿Qué?-
-Vengo a entrenarlos a ambos- dijo el espectro- oficialmente soy tu instructor también, Ladybug. Puedes agradecer al señor Apolo por su preocupación-
Marinette hizo una mueca y Adrien estuvo a punto de reclamar, pero ella lo detuvo. Le dedicó una sonrisa y le guiñó un ojo, pensando que al menos así iban a poder pasar algo de tiempo juntos, incluso si era al menos así. Se aseguró de que nadie los estuviera viendo.
-Bien, hagamos esto, cejón- dijo la chica con las manos en la cintura- Tikki, transfórmame.
-No tú también…- bufó Radamanthys furioso. ¿Qué tenía que hacer para que ese par de adolescentes idiotas lo respetaran?
-No la tendrás nada fácil, connard- dijo Adrien sonriendo también con nuevos ánimos al ver la expresión decidida de su lady- Plagg, transfórmame-
Mientras que estaban peleando juntos tratando de evadir al espectro, Cheshire y dos santos de Athena estaban mirando el entrenamiento en caso de que fuera a salirse de control. Y vaya que los dos muchachos sabían como irritar a un de por sí irritable juez de Hades.
x-x-x
CONTINUARÁ…
Nota de Abby: parece que los problemas técnicos que tuvo la página de fanfiction ya pasaron, gracias al cielo por eso. Ladybug se unió a la guerra de groserías entre Radamanthys y Chat Noir, veamos cómo les va con eso. Ahora sí, es hora de ver qué es lo que Misao nos tiene preparado.
Notita de Misao: bueno, la página parece que se mejoró de momento y volvió a la normalidad. Si bien hubo un atraso por mi culpa, FF tuvo una falla crítica del terror. Sin embargo... hoy no tengo perdón... TmT se me pasó que ayer era día de actualización. ¡MIL PERDONES! Ando con la energía baja y encima se me ocurrió donar sangre. ¡ME OLVIDÉ!... u_u Abby ya me corrió chancla...
Y sí, la excusa agrava la falta, lo sé. u_ù
