Las Chicas Superpoderosas no me pertenecen, yo solo tomo prestados a los personajes para escribir historias y divertirme. Así que diviertánse, es gratis.
Este drabble forma parte de la actividad del fictober.
Día 16: Engaño.
Suspiró viendo por la ventana, tres rebanadas de pastel después y una jarra completa de leche, Robín finalmente se sintió tranquila para volver a casa y aclarar las cosas con su novio. Era la primera vez que la veía tan decaída. Sabía que no eran la mejor pareja, no cuando Bubbles se ponía a sí misma como el ejemplo de la relación ideal, pero lo intentaban.
Lo cuál importaba más que cualquier otra cosa.
Su teléfono comenzó a sonar.
—¿Diga? —recuperó su pesado tomo del lugar dónde lo mantenía oculto. No haría daño revisar ese viejo conjuro de raíces que usaba su madre.
—Hey, tú —contuvo la respiración. Brick.
—Hey, ¿sucede algo malo? ¿Tu hermana necesita mi ayuda otra vez?
Las palabras aparecieron en el papel, con medidas exactas para la poción y el encantamiento. Pero no importaba cuanto esfuerzo pusiera en concentrarse, la voz de Brick seguía distrayéndola.
—No… mi hermana y su novio se irán de viaje. Así que pensé que podríamos salir juntos, para variar. Sin el resto de la caravana, ¿qué opinas?
Sí, por supuesto, me encantaría. ¡Acepto!
Guardó silencio.
Lo había intentado todo, absolutamente todo excepto alejarse. ¿Pero y si nada cambiaba? Su corazón sería incapaz de continuar si al final, luego de romperle a él el corazón todo empezaba otra vez. Esta sería la vez dónde finalmente colapsaría.
—¿Buttercup?
—Lo siento, Brick. Me encantaría ir pero… tengo… algo que hacer, así que, uhm… ¿para la otra? —él suspiró, o mejor dicho, gruñó.
Era el único en esta dolorosa situación mostrando interés.
—Sí, claro. Otro día.
