Dispuesto a todo fue a buscarlo -Quiero hablar con el sultán- uno de los guardias de la puerta entró para hacérselo saber y salió momentos después dejándolo pasar

-Hey Makoto ¿Qué haces aquí?- sonrió pero el castaño no estaba feliz

-Dejémonos de tontería, supe de la propuesta a Haru

-¿Te lo dijo?- no quitaba esa sonrisa soberbia de su rostro -Veo que se cuentan todo

-Habla sobre una amistad entre ustedes dos pero yo no soy tan noble como el ¿Qué es lo que intentas hacer?

-Lo que una vez te ofrecí a ti

-¿Ser uno más de tus amantes?- porque eso fue lo que pidió el primer día en que ofreció su trabajo de sastre al palacio cuando este subió al trono y valiente rechazó

-Tú me conoces, después de todo soy un sultán al que le gusta coleccionar muchas cosas- tomó asiento en su escritorio tan calmado exasperado al contrario que seguía de pie

-¿Aun sigues pensando que las personas son solo objetos?

-No hay más- Makoto no intentaría razonar sobre eso con él pues lo conocía a la perfección y sabía que no iba a cambiar nunca solo que Haru le hizo pensar que quizás existía una mínima posibilidad de que realmente lo consideraba su amigo pero era el mismo soberbio, manipulador y embustero de siempre

-Eres despreciable

-Te estas dando muchas libertades conmigo ¿No crees? No se si lo has notado pero soy tu sultán

-Tu no eres mi sultán

-Lo que sea- no le importaba -Ya se que tu lealtad está con Gou pero dejemos de hablar de nosotros y hablemos de Haru quien es la razón del porque estas aquí- si el ambiente ya estaba tenso se puso aún más -Como lo dijiste es bastante noble y piensa que somos amigos pero eso nunca va a pasar, ¿Qué ganaría yo teniendo de amigo a un aprendiz de sastre? ¿Ropa gratis?- era absurdo -No necesito eso

-Cuando te pregunté el porque te gustaba nadar con él ¿También mentiste?

Hizo un ademán haciéndose el desentendido -Todos mienten- y un deje de tristeza apareció en su mirada -Todo el tiempo siempre es lo mismo...- sin embargo así como llegó se fue sin dejar rastro -Pero ha pasado tantas veces que ya no me importa- sin embargo era todo lo contrario pues los sentimientos expresados sobre el moreno eran ciertos pero no lo admitiría frente a Makoto ya que la plática había llegado hasta ese punto

-Me equivoque al pensar que sentías empatía pero es uno de los tantos sentimientos que jamás desarrollarás

-No se puede evitar, este puesto conlleva muchas cosas pero Makoto ¿No dijiste que nos dejáramos de tonterías? ¿Por qué estás aquí?- el castaño no tuvo que responder, Rin lo entendió -Haru tomó su decisión- una vez más sonrió -Haruka me prefiere a mí por encima de ti- comenzó a reírse a carcajadas -Soy la primera y única opción ¡La única opción de su corazón!- se sintió triunfante pero el otro ya se había hartado

-Que estupidez ¿Que Haru te eligió?- suspiro sin la intención de detenerse -Rin ¿No te lo dije ya?- el pelirrojo no entendió a qué se refería -Eres un sultán y por tu posición nunca nadie te toma enserio, solo tienen compasión y consideración contigo. Si Haru te prefiere a ti como dices dime entonces ¿Qué haces con el anillo que le obsequiaste? ¿Por qué no lo usa siempre? Y sobre el brazalete ¿Por qué prefiere traer el mío?.
Aceptó tus obsequios pero ¿Por qué no le importa ni se preocupa el no tenerlos?- Makoto sacó el brazalete que guardaba en su bolsillo y lo depositó en el escritorio junto al anillo que Rin no dejaba de mirar -Y al igual, Haru aceptó nadar contigo pero yo también lo hice y no eres especial para mi. Como bien dices todos mienten, cualquiera puede engañarte y hacerte creer que eres especial únicamente por tu posición y eso no va a cambiar.
Amigos es lo que repite Haru que son ustedes dos y es lo único que obtendrás de él, si esperas otra cosa debes buscarlo en alguien más

Rin se quedó pensativo -¿Crees que eso va a detenerme?- levantándose de su asiento llamó a dos de sus guardias que se pararon lado a lado del castaño -Debido a la protección que tienes de mi hermana te dejaré ir con una advertencia pues la siguiente vez que nos encontremos yo mismo te cortaré la cabeza- ambos guardias lo tomaron de los brazos con fuerza pues lo que Rin a continuación diría sabía que lo sacaría de control -Y sobre Haru me lo quedaré como un obsequio de tu parte

-¡¿Qué?!

-Después de todo es un chico talentoso- sacó una hoja de papel de una carpeta acercándose -Además de ser espléndido fabricando ropa también es espléndido en la cama- Makoto quería golpearlo -Pues tiene un currículum bastante bueno, empezó desde niño

-¿Tu...- el castaño notó que era la hoja de compra del moreno

-Siempre hago mis investigaciones. Se que tienes trabajando contigo a personas bastante interesantes aunque no sabía que hacías eso: comprar un esclavo sexual, enseñarle el oficio y acostarte con él. Eres muy listo y espero que le hayas enseñado bien porque se convertirá en parte de mi harem

-¡Maldito!- Makoto comenzó a forcejear con los guardias, en ese momento solo quería golpear a ese sultán y borrarle la sonrisa fastidiosa -¡No te lo voy a permitir!

-¡Cierra la boca!- lo abofeteó aprovechando que el castaño era detenido -Tú no puedes hacer nada porque solo eres un simple sastre. Agradezco tus servicios pero ya no son necesarios- reincorporándose gritó -¡Saquenlo de mi vista, saquenlo de mi palacio y asegurense de no dejarlo entrar nunca!

Makoto fue arrastrado por los guardias hacia la puerta principal del palacio junto a Nish y Chappy.
Si podía hacer algo antes de que el pelirrojo lastimara a Haru lo haría sin perder más tiempo por lo que abordo de Nish se apresuró para llegar a su taller y planearlo todo desde ahí porque necesitaba ayuda

Después de que el castaño fue sacado a la fuerza Rin ordenó a otro de sus guardias que mantuvieran vigilado al moreno hasta que el lo solicitara en su presencia que es cuando lo marcaría para siempre como su pertenencia.