Capítulo 12: El recordatorio de una tragedia.

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Las últimas semanas han sido todo un martirio para Ling, Lisa aceptó ser su tutora por lo que su tiempo libre se resumía en largas e intensivas horas de estudio en un pequeño cuarto insonorizado, solo el receso el cual aprovechaba para jugar con Lulu le era placentero. Sentía que las clases estaban dando buenos resultados pero estaba llegando a su limite ¡era condenadamente estresante! Miraba formulas de física en su comida y tenía pesadillas con personas importantes de la historia como Abraham Lincoln o Juana de arco, necesitaba un descanso.

Necesitaba dejar de pensar qué hizo tal presidente, qué número o letra completaba la ecuación, o cuál formula debía usar para resolver un determinado problema. Ya saben, solo mandar todo al diablo, relajarse y recordar una vez más por qué el estar vivo y ser joven era tan maravilloso.

—Y eso fue lo que hice el fin de semana, también mamá le pateó el trasero a un sujeto que intento robarle el bolso —relataba la albina a Lupa—. Debiste haberla visto, no sabía que pudiera golpear así jajaja.

—Okey, pero te pregunte qué carajo estás haciendo aquí ¿no deberías estar estudiando con tía Lisa? —

—He estado haciendo eso sin descanso, necesito un respiro de todo eso, si oigo algo más sobre la estúpida tabla periódica o Pitágoras saldré a la calle y golpearé a alguien —

Ese día era Lunes, la escuela había finalizado hace unas horas lo que significaba que debía regresar a esa tortuosa rutina siendo una esclava de todos esos libros aburridos, derrotada y sabiendo que no tenía muchas opciones tomó lo que por lejos fue la decisión más sabia que pudo haber tomado en esa situación, no fue con su tía Lisa y en su lugar se ocultó en la casa de su tía Lucy.

Sabía que lo que hizo no estuvo bien, después de todo su tía aceptó amablemente gastar su valioso tiempo de investigación para ayudarla a aprobar sus exámenes, no ir con ella fue irrespetuoso e irresponsable de su parte pero ¿pueden culparla? Era como estar en una escuela claustrofóbicamente más pequeña, algo horroroso para alguien como ella.

Así que ahí estaba Ling, parada sobre sus manos en la habitación de Lupa haciendo flexiones de brazos a un ritmo rápido y constante, no había tenido tiempo para entrenar por lo que ese era un buen momento para hacerlo, por su parte la gótica hacía sus tareas en un pequeño escritorio color negro.

—¿Si sabes que mamá le dirá a tío Lincoln que estás aquí verdad? —le advirtió Lupa sin quitar sus ojos de su cuaderno.

—Sip —

—¿Y eso no te preocupa? —

—Nope —Al llagar a las quinientas repeticiones se enderezó y se sentó en la cama dando un gran suspiro de alivio —. Eso se sintió tan bien, un día más y mis músculos se hubieran atrofiado por falta de uso.

—Dudo que algo así sea posible, cambiando de tema te busque por toda la escuela pero no te encontré —

—¿De verdad? Es que estuve con Frankie así que no me sorprende —Ese día anduvo de acá para allá con su amiga pelinegra, no habían podido pasar mucho tiempo juntas y eso la hizo sentir un poco mal.

La chica era alguien demasiado solitaria y un blanco fácil para el grupo de Todd, dejarla sola y olvidarse de ella era algo impensable, así que para prevenir futuros percances y de paso que ella no se sintiera triste decidió pasar todo el tiempo que pudo con la chica amante del anime.

Estaba feliz de tener tantos amigos pero estaba siendo un trabajo duro mantenerlos a todos felices, debías tener cuidado de no recluir a ninguno, la amistad si que estaba siendo todo un reto para ella.

—¿Y que querías? No me digas que esos idiotas se atrevieron a meterse contigo y las otras, porque si es así solo dime quién fue, le daré una paliza cuando nadie este viendo jejeje ~ —dijo Ling tronando sus nudillos, algo de acción no le vendría nada mal, estudiar era condenadamente aburrido.

Lupa terminó su tarea y giró su silla para encarar a Ling.

—No es nada de eso, mamá me dijo que tu y los tíos irán a ver a Loan pronto, solo quería ver cómo estabas —informó la gótica—. Sé que este tema es algo difícil para ti.

—Oh eso jeje, si te soy sincera no sé cómo debería reaccionar cuando la vea —Ling no había visto a su prima en tres largos años, Loan fue brutalmente agredida lo que repercutió en daños mentales y físicos severos, no estaba segura si quería ver el resultado de eso—. Ha pasado mucho tiempo.

—Te enfrentas a tipos más grandes que tu sin rechistar ¿y le temes a una inofensiva visita? —

—Esto es diferente, no es algo que pueda resolver con las artes marciales —

La albina ni siquiera sabía de qué hablarían cuando estuvieran cara a cara, en el pasado ella y Loan eran unidas, no tanto como lo era con Lupa pero casi rozaba ese nivel, no había día en el que la rubia no la llamara para contarle sus cosas. Seguía sin saber por qué razón escogió a una niña mucho menor que ella para contarle sus cosas en vez de a alguien de su edad, pero estaría mintiendo si dijera que no disfrutó eso.

Al ver la mirada triste en el rostro de su "hermana albina" se levantó de su silla y se sentó a su lado, no le gustaba que su prima se mortificara tanto con ese asunto, todos ya habían decidido dejar ir la amargura que aquello causó pero Ling se negaba a hacerlo, se aferraba a ello.

De vez en cuando Lupa podía verlo claramente en sus ojos ¿Cómo alguien que tenía la misma edad que ella podía albergar tanto resentimiento? ¿Qué clase de cosas vio o vivió para que terminara así? Tenía miedo de preguntarle, tal vez le contaría cosas no muy agradables, pero por cómo tendía a reaccionar ante la "gente malvada" sospechaba por dónde iba la cosa.

—Aun así debes hacerlo, no solo por Loan también por ti, tal vez verla las ayude a ambas. Si no haces nada para sorprenderla, ponerla nerviosa ella hablara contigo con normalidad —explicó la gótica—. Jajaja la última vez el tarado de Lemy no siguió las reglas y Loan le dio una patada en la entrepierna, fue muy divertido verlo retorcerse de dolor en el suelo.

—Jajaja qué mala eres ¿por qué eres así con el primo Lemy? —preguntó Ling curiosa, Lupa no detestaba a Lemy pero si tenía cierta aversión hacia él.

—¿Recuerdas aquella vez que te llamó vestido de niña y con el cabello rosa? —

—Por supuesto, imposible no hacerlo —Esa fue la videollamada más rara que tuvo con su primo, se notaba incomodo y miraba constantemente a un punto frente a él.

—Nosotras lo obligamos a hacerlo, ese idiota le dijo a sus amigos que Liby, Lacy, Leia y yo estábamos enamoradas de él —Ling quedó bastante asombrada con esa revelación ¿Lemy hizo eso? Vaya—. Y no contento con eso también les dijo que nos peleábamos por su atención ¡¿puedes creerlo?! Se merecía eso y mucho más.

—No tenía idea… ajajaja puedo imaginarme la reacción del primo Lemy —Seguramente lo persiguieron por todos lados hasta el cansancio—. Bueno… solo espero que ella todavía me recuerde, tía Lori me dijo que su memoria falla seguido.

—Si, una vez me olvido por completo y estuvo huyendo de mi por media hora, creyó que era la muerte y que venía por ella —

—Jejeje pobre prima Lupa, apuesta a que a tu "muerto y frio" corazóncito no le gustó eso ¿ciertooo ~? —dijo Ling en tono burlón chocando su hombro con el de Lupa haciéndola sonrojar un poco.

—Hmp no digas tonterías, tonta —Lupa le dio un golpecito en la frente sacándole una leve carcajada—. ¿Quién se pondría triste por algo así? Ni que fuera Liena o Lyra.

—¿Seguraaa ~? No fuiste tú la que lloró como magdalena cuando tu hámster se murió —La muerte del señor Van Helsing le demostró a toda la familia Loud que Lupa no era tan "fría" como su madre, un descubrimiento que asombró a muchos en su momento.

—¡E-eso solo me tomó por sorpresa! Nadie me dijo como solo vivían un año —trató de justificar la gótica roja como un tomate, más por enojo que por vergüenza.

—Jejeje lo siento, no fue mi intención molestarte —Ling abrazó a su prima, había descubierto que era una estrategia infalible para que se le pasara el enojo.

—Creo estás pasando demasiado tiempo con esa zorra rubia —Ese tipo de bromas, Lupa estaba segura que era influencia de Leia, solo esperaba que no se le hubiera pegado otra cosa.

Ling dejó caer su cabeza en el regazo de la gótica y dejo salir un placentero suspiro, ella usaba unos pantalones negros muy cortos por lo que pudo sentir esos suaves y cálidos muslos que tanto le gustaban, eran la almohada perfecta… una almohada de Lupa.

—Pffft —Ling rio entre dientes.

—¿Ahora de que te ríes? —preguntó Lupa confundida por la repentina risa de Ling.

—De nada, amm… solo recordé un chiste que me contó Frankie —No estaba segura que su prima estuviera feliz que ella la viera como una almohada.

—¿Okeeey? Cómo sea, cuando la veas solo relájate, y yo no me preocuparía por el asunto de su memoria —Lupa puso una mano sobre la cabeza de Ling—. Tu engorroso acento es muy difícil de olvidar.

—Jajaja si tienes razón, el abuelo Lynn podía recordarme apenas hablaba, incluso con su avanzado alzheimer —recordó Ling, extrañaba hablar con su abuelo, le pediría a sus papás que fueran a visitar su tumba uno de esos días.

—¿Ves? Cuando la tengas en frente todas tus preocupaciones se esfumarán, estoy segura —

—… Eso sería genial —Ling cerró sus ojos, tomaría una pequeña siesta antes de que su padre llegara y la regañara.

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Ling estaba en la sala de espera del psiquiátrico junto a sus padres y sus tíos frotando sus manos nerviosamente, una vez Lori terminara de registrarlos serían llevados a dónde Loan se encontraba, se vistió lo más formal que pudo y compró un tigre siberiano de peluche como regalo.

No era muy buena escogiendo regalos pero esperaba que a su prima le gustara, ella jamás fue una chica de peluches así que no sabría que hacer con él en caso contrario, quizás debió traerle algo diferente ¿un colgante tal vez?

—¿Y si le pido a papá que… No, ya no hay tiempo para eso ¿Qué ocurre contigo Ling? —musitaba para ella misma la chica.

—Calma esos nervios Ling ¿Qué haremos si se los pasas a Loan? —dijo Bobby en broma al ver a la niña tan intranquila.

—L-lo siento mucho tío Roberto, es la primera vez que nos veremos luego de… bueno… tanto tiempo —contestó ella—. Me preocupa que algo salga mal.

Las cosas casi nunca salían como ella esperaba ¿y si Loan se descontrolaba por culpa suya?

—Perdón por tardar, tuve que llenar unos documentos adicionales —Junto a Lori estaba un hombre ario bastante mayor, tenía puesta una bata blanca y debajo ropa muy elegante—. Ya podemos pasar a verla, el doctor Zepesky nos guiara.

—Veo que trajo personas nuevas, hallo camaradas soy el doctor Axel Zepesky, estoy a cargo del tratamiento de Loan —se presentó el hombre, hablaba con un marcado acento alemán.

—Ellos son mi hermano menor, su esposa y su hija —respondió Lori—. No habían podido venir porque hasta hace poco vivían en otro país.

—¿Otro más? Vaya señora Casagrande, había escuchado de familias grandes pero la suya está a otro nivel —declaró el doctor con una carcajada.

—Mucho gusto doctor, yo soy Lincoln Loud y esta es mi esposa Sid —Ambos adultos estrecharon la mano del doctor—. La pequeña de aquí es nuestro retoño, Ling Bo.

—Ni hao —saludó Ling, como el doctor usó su idioma para saludar ella quiso hacer lo mismo, le pareció divertido—. Puede llamarme solo Ling, muchas gracias por cuidar de mi prima.

—Oooh así que eres china, simple vista no lo pareces —

—Lo sé, me causó muchos problemas antes de mudarnos —

—Con respecto a Loan es un placer Ling, solo hago mi trabajo. Ahora si están todos listos, por aquí por favor —El doctor guio el camino abriendo las grandes puertas de cristal que daban acceso al pasillo que llevaba a otro edificio.

Pasaron por distintas áreas del complejo entre ellas una gran piscina interior, un salón dónde proyectaban películas y un amplio jardín lleno de flores. Algunos pacientes que lograron ver lucían felices y otros no tanto, pero se notaba el cariño que los enfermeros ponían en cuidarlos.

En poco tiempo estuvieron en la sección de baja seguridad, ahí los pacientes menos violentos y hostiles tenían un poco más de libertad, incluso habían algunos haciendo sus cosas en los pasillos.

«Son muchas habitaciones», Ling no podía creer lo grande que era ese lugar, al fondo del pasillo estaban los baños y dos enfermeros vigilando las puertas, seguramente para prevenir cualquier accidente cuando algún paciente los usara.

Avanzaron hasta llegar a la vigésima quinta puerta de la derecha, era uno de esos cuartos que estaban acolchados por todas partes.

—¿Un cuarto acolchado? —dijo Bobby.

—La encontramos muchas veces durmiendo fuera de su cama, los pisos son fríos y duros, así que modificamos su habitación para que pudiera dormir donde quisiera —

Madre y doctor miraron por la ventanilla de la puerta y la vieron.

Ahí estaba, sentada en un solitario rincón de la blanca habitación y completamente envuelta en una sabana, lo único que se lograba ver de la chica era su pequeña y respingada nariz.

—¿Por qué está así? —preguntó Lori , solo podían visitarla una vez por semana, lo que pasaba el resto de días era desconocido para ella.

—Intentamos hacer que socializara un poco más, hablar y convivir con los demás ha ayudado a muchos de nuestros pacientes antes, sin embargo esto no salió como esperábamos —respondió él—. Pensamos que luego de un año funcionaría… puede que nos hayamos emocionado por los avances que ha mostrado.

—¿Qué paso? —inquirió Sid dando un vistazo también.

Ling puso atención a lo que diría el doctor.

—Hace tres días tuvo un ataque de pánico mientras estaba en el jardín tomando el sol, uno de los pacientes quiso conversar con ella —explicó—. Ambos se llevaron un gran susto, afortunadamente logramos calmarlos antes de que pasara a más.

—Oh mi bebe —La preocupación era evidente en el rostro de Lori.

—No ha querido salir de su habitación desde entonces, no ha dejado de comer así que eso es bueno —La mujer rubia respiró un poco más aliviada.

—¿Y el asunto de su memoria? —inquirió Bobby.

—Ese habito de olvidar cosas temporalmente es un poco más serio, las tomografías revelaron que su cerebro sufrió daños en distintos puntos, mucho me temo que las probabilidades de que este recupere toda su capacidad y vuelva a funcionar con normalidad son bajas —

La memoria de Loan era un gran problema, afortunadamente siempre recordaba quienes eran sus padres.

—¿Algo más? —

—Su cuerpo desnudo le sigue causando repulsión y rechazo, es muy difícil lograr que se bañe pero usando una que otra treta podemos hacerlo —

Al comprender la situación los presentes bajaron la mirada con pesar, especialmente la albina.

—No se desanimen camaradas, no todo son malas noticias, el comportamiento suicida ha desaparecido por completo —Esto puso una sonrisa en el rostro de Bobby y Lori, ese era un excelente avance—. Hemos descubierto que jugar videojuegos y leer comics es muy positivo para ella, su estado de emocional mejora considerablemente, por eso le hemos facilitado una sala de recreación en el que puede disfrutar de ellos bajo supervision.

—A Loan nunca le interesaron esas cosas, me sorprende que ahora tenga un hobby como ese —comentó Lori—. Aun así me alegra mucho.

—Sea cual sea la razón tener un pasatiempo la está ayudando, su recuperación es lenta pero segura, la paciencia y constancia es la clave. Dicho esto… —El doctor abrió la puerta sin seguro y le habló a la rubia más joven—. ¿Loan? ¿Dónde estás querida? Hmm… ¿ahora en dónde se metió esa escurridiza?

El doctor Zepesky entró en la habitación y actuando como si no pudiera ver a Loan la buscó con la mirada, tal vez era alguna clase juego común entre ellos. La rubia no hacía ni decía nada, se quedó en el rincón completamente inmóvil y en silencio, luego de un minuto se movió "sorprendiendo" al hombre.

—¡Oh cielos! Ah~ así ahí estas, casi me da un "herzinfarkt", ese es un gran escondite Loan —Axel se acercó a la chica y se acuclillo a una distancia prudente—. Tus padres están aquí cariño ¿no quieres salir de ahí y darles un gran abrazo? Estoy seguro que ellos si quieren.

Loan negó vigorosamente y se encogió aún más en el rincón, ni de chiste la harían salir de su "zona segura".

—Eso es una pena, trajeron a unos invitados y ellos están muy ansiosos por verte —Loan se encogió de hombros, no le importaba—. Sobretodo la pequeña que los acompaña, seguro la conoces, tiene el mismo color de cabello que Lupa.

En esos momentos Loan desconocía quién era la tal Lupa de la que el doc hablaba, pero se negaba a salir, a pesar de que sus padres estaban ahí nada le aseguraba que no pasaría algo malo.

Los Loud miraban la escena desde afuera del cuarto, no iban a negar que la interacción entre Loan y su doctor era algo extravagante de ver.

—¿Segura que no quieres verlos? Ellos vienen de una mística tierra de oriente, dónde el sol nace y leyendas sobre dragones se cuentan —Eso ya era un poco más interesante para Loan—. ¿Por qué no sales un momento? Puede que tengan historias fantásticas que contarte.

Loan dudo unos segundos y al final su curiosidad fue más fuerte que su miedo, muy lentamente asomó uno de sus ojos, este lucía cansado y su bonito color verde carecía de brillo. Pudo ver a sus padres y su tía Sid, y junto a ellos dos personas que en su vida había visto, su color de cabello le resultaba familiar y por alguna razón… le provocaba nostalgia.

La chica dirigió su mirada al doctor y luego pensarlo habló.

—De acuerdo, pero que no pasen todos a la vez —Ling había olvidado lo bonita que era la voz de su prima, oírla de nuevo le produjo dicha.

El hombre mayor sonrió, poniéndose de pie se giró para dirigirse a la familia.

—Bueno ¿Quién de ustedes camaradas quiere ser el primero? —

Uno a uno los Loud fueron pasando para convivir con la joven de veinte años, a pesar de que a Ling le ofrecieron entrar primero prefirió ser la última, ese derecho pertenecía a los padres de su prima. Casi una hora después llegó su turno, su madre consolaba a su padre quién estaba triste porque Loan no lo reconoció, él era un hombre muy sensible aunque se empeñe en decir lo contrario.

—Okey pequeña albina, tu turno —

—Si doctor… ¿Qué hago si no se acuerda de mi? —le preguntó.

—Bueno solo has que te recuerde de nuevo ajajajaja —

Esa no era la respuesta que buscaba, soltando un suspiro entró en la habitación y el doctor cerró la puerta para darles privacidad.

Lo que Ling vio hizo que se le formara un nudo en la garganta y sus ojos se abrieran como platos, la sabana había desaparecido dejando ver a una demacrada Loan.

Feas cicatrices marcaban la mayoría de su cansado rostro, la más grande iba desde su mejilla izquierda hasta el puente de su nariz, solo dios sabe como se la hicieron, también su piel era mucho más pálida de lo que recordaba. Habían notables ojeras debajo de sus ojos sin vida, su cabello lucía descuidado y su vestimenta desaliñada, ya no era la Loan que recordaba, apretando el peluche en sus manos aclaró su garganta antes de continuar.

—H-hola prima Loan, ha pasado mucho tiempo desde que nos vimos —Fue los más cliché que pudo decir pero no se le ocurrió algo mejor, Loan volteó a verla y segundos después sonrió.

Una sonrisa que, a pesar de su estado, seguía siendo hermosa.

—Tu forma de hablar es chistosa —A Loan le gustó mucho el acento en su hablar, le parecía muy tierno y la relajaba.

—Ah si, es que no soy de estos lares jeje —A paso lento se acercó a ella y con mucho cuidado se sentó al borde del colchón que servía como cama, pasaron un rato sin decir nada.

—Tu… eres mi prima ¿verdad? —Sorpresivamente fue Loan quién rompió el hielo.

—Espera ¿M-me recuerdas? —preguntó sonriendo esperanzada.

—No, lo siento, mis padres y tía Sid me lo dijeron. El único familiar que llega a mi mente por ahora además de mis padres es Lyra, aunque olvide su cara jajaja —Esa respuesta fue como una patada en la entrepierna para la albina, Loan puso una mano en su cabeza, sabiendo que algo estaba mal ahí dentro—. Mis recuerdos van y vienen, o al menos eso dice el doc, puede que dentro de un rato te recuerde… o tal vez no.

—No te preocupes por eso, yo amm… ten, te traje esto —Ling le extendió el peluche, sus manos temblaban un poco, se maldijo en sus adentros por esto—. Quería traerte algo pero no es algo que se me de bien, si no te gusta puedes tirarlo o regalárselo a alguien más.

—No no, es muy lindo gracias —Loan tomó el peluche, era muy suave y mullido—. ¿Cuál es tu nombre?

—Lingo Bo, pero llámame solo Ling —

—Ling Bo… suena muy cool, como un guerrero de kung fu —

Ling no pudo evitar sonreír, esa afirmación no estaba muy alejada de la realidad.

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Lupa tuvo razón, una vez que Loan tomó confianza hablaron de todo un poco, especialmente sobre nuevos juegos y live actions que llegarían esa temporada. Sin embargo, Ling no estuvo totalmente concentrada en la conversación, ver las secuelas del ataque en el cuerpo de Loan le hizo preguntarse constantemente una cosa.

"¿Por qué?"

¿Por qué las personas le hacen daño a otras? ¿por qué en la vida real los buenos pierden y los malos ganan? ¿por qué el débil sufre a causa del fuerte cuando estos últimos deberían protegerlos? ¿por qué el mundo está tan... mal? No sabía la respuesta a ninguna de estas preguntas, solo sabía una cosa, en su presencia los "malos" serían aplastados como los insectos que eran.

Pronto llegó la hora de marcharse, Loan debía ir a su chequeo diario y ellos a comer, en la despedida solo Lori y Bobby pudieron despedirse de ella con un abrazo, según el doctor de ser alguien más la rubia lo rechaza sin más.

—Nos vemos prima Loan, espero que pronto mejores —

—Gracias Ling ¿vendrás a visitarme otra vez? Me divertí mucho contigo hoy —declaró Loan con una sonrisa.

—Trataré de hacerlo —Los familiares podían visitarla una vez por semana, tendría que ponerse de acuerdo con sus padres para sacar el tiempo, no quería molestar a sus tíos haciendo que estos la trajeran.

Ya en el auto Ling no paraba de pensar en las cicatrices de Loan, sus padres dicen que la gente que hace cosas este tipo de cosas tarde o temprano reciben su merecido, eso que la gente llama karma o justicia divina.

«Que montón de basura», seguramente los que lastimaron a su prima estaban disfrutando de su patética existencia, mientras que Loan vivía dentro de un manicomio sin ningún interés en lo que había más allá de sus paredes.

Era tan injusto.

—¿Estás bien amor? —preguntó Sid al ver a su hija tan seria y callada.

—Si mamá, solo estaba pensando —

—¿Y puedo saber qué? —

—Como saben pronto serán las vacaciones de verano, quisiera pasarlas con la tía Leni —Ling decidió evitar ese tema, en su lugar puso en marcha su plan para ir con Liena y que esta le enseñara tai chi chuan, las vacaciones de verano eran la oportunidad perfecta.

—¿Con Leni? No lo sé ¿tu qué dices Linc? —

—Podría hablar con ella, estoy seguro que aceptara gustosa. De paso podemos aprovechar e ir a ver a Lana, ha estado ansiosa por vernos pero no ha tenido mucho tiempo libre —Su querida hermanita ha estado muy ocupada con su taller mecánico y el santuario de animales, pero le hace feliz que le este yendo tan bien.

—Eso sería increíble, tengo muchas ganas de ver a la pequeña prima Lizy —

Solo debía esperar a que llegara el verano, le daría a su estilo de lucha una evolución completa y en consecuencia sus entrenamientos se volverían más exigentes, pero el resuktado valdría totalmente la pena.


¡He vuelto! Lamento haberme tardado, ya por fin solucione el problema con mi laptop y ya puedo escribir sin contratiempos. Tuve que instalar desde cero un windows diferente pero gracias a que tenía todo en un disco duro externo no perdí nada, espero que hayan disfrutado del cap tanto como yo disfrute escribirlo.

también avisarles que ahora subiré cap nuevo cada sábado, sin más que decir nos leemos la próxima semana ;)