NA: advertencias de spoilers desde los capítulos 43 al 46 con un ligero cambio. xD


XII

El gato habló…

¡El maldito gato habló!

¡¿Qué carajos estaba pasando?!

No. No fue ninguna alucinación suya por la adrenalina al estar tan cerca de la muerte. Ese hermano Klein era tan jodidamente poderoso que Jisuk realmente pensó que tenía los minutos contados, ¡estuvo a punto de quedarse sin una gota de energía y gracias al cielo que su hermana llegó!

Pero antes de eso, el gordito noqueó al criminal Klein y enseguida lo amenazó a él.

De.Un.Solo.Golpe. Al peludo y gordo gato con cara de gangster le tomó un único golpe dejar en el piso al hermano Klein, mientras que él, Yoo Jisuk, el mejor Despertado de su edad en todo el país, apenas podía aguantar hasta que alguien llegara a ayudarlo.

¡Era para morirse de risa!

Sólo que Jisuk ni lo encontraba gracioso y mucho menos racional. ¿Qué demonios le daba de comer Seo Jiwoo a ese gato gordo para que tuviera tal poder? Contrariado, giró la cabeza para verlo dormir en la cama de Jiwoo, pero...

Joder. Joder. Jisuk se sentó de golpe en su cama. El gordito no estaba en la habitación. Carajo. ¿En qué momento había salido? Desde que Inhyuk lo llevó en la tarde para que «acompañara» a Jiwoo, no le había quitado el ojo de encima. Se quitó el edredón de un manotazo y se puso las pantuflas tan rápido como pudo. De repente tenía una película de sudor cubriéndole el cuerpo y los nervios crispándole la piel. Incluso se golpeó con la cama de Jiwoo en su camino a la salida. Para su fortuna ni Jiwoo ni Wooin despertaron, porque odiaría tener que inventar un porqué de su arrolladora salida.

¿Dónde estaría ese gordito? Siguiendo su instinto luego de buscarlo por el corredor de la habitación, subió a la terraza del hospital y allí lo encontró. Ese gato, cuyo nombre era ridículo de muchas formas, giró la cabeza hacia él en cuanto lo sintió entrar y Jisuk se congeló en su lugar.

«Me van a matar...», pensó fugazmente mientras tragaba un enorme nudo en su garganta. Sin embargo, el gordito suspiró y le dijo que se acercara.

—¿Por qué me estás siguiendo? —Gordito preguntó, y Jisuk volvió a tragar saliva como si fuese arena.

—Yo… me perdí de camino al baño…

El gato acababa de hacer un gesto muy humano de ¿Me estás jodiendo o crees que soy un imbécil?

—Mira, tonto, ya sabes lo que te pasará si abres la boca sobre mí o haces algo sospechoso, ¿entiendes?

—¡No lo haré! —Gritó atropelladamente, incluso se puso tieso en su lugar, como si estuviera frente a un militar de algo rango.

—Baja la voz, eres molesto —el gato le reprochó con irritación.

En serio, un gato gordo y amarillo estaba intimidando al poderoso Yoo Jisuk de Shinhwa. ¿Dónde estaba el orden natural de la realidad en eso?

Joder, lo que tenía que hacer para salvar el trasero de esos dos ingenuos amantes de los gatos. (Y el suyo propio –mierda–.)

Cuando estuvieron de regreso en la habitación, Jiwoo y Wooin estaban despiertos y, curiosos, lo vieron entrar con Casein Nitrate.

—Nos preocupamos porque tardabas e íbamos a salir a buscarte. —Ese fue Jiwoo, claro, con su amabilidad descuidada. De los tres, Jisuk era el que tenía menos heridas y esos dos se preocupaban por él. Qué ridículo. Además, era el hospital de Shinhwa, ¿qué podría pasarle allí?

El gato subió (con algo de esfuerzo y de manera muy graciosa) a la cama de Jiwoo y se acomodó a su lado sobre la almohada. Y desde ahí le envió una advertencia en sus filosos ojos felinos. «Di algo incorrecto y eres carne muerta», eso fue lo que leyó.

—Me perdí… de camino al baño…

Jiwoo y Wooin lo miraron tan confundidos que Jisuk sólo pudo quedarse ahí y sentir como su cara se calentaba más y más.

¿Cuánto más tardaría la tierra para abrirse y tragárselo de una buena vez?

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