32. Considerado

Nunca imaginó que sería el primero en poner un pie en ese barco. ¿Qué estaría haciendo Heero? Había imaginado que, a como diera lugar, llegaría antes con tal de asegurar la misión.

Un escalofrío lo recorrió.

No quería ni imaginar cómo habría atacado él de estar solo. Conociendo a ese idiota demente y su gundam volador, de seguro habría aterrizado directamente en el portaaviones, batiéndose en batalla con el ejército en su interior y con toda su guardia al mismo tiempo.

Para Heero atacar solo sí hubiese sido una misión suicida.

"Ya está aquí", pensó con gusto, al verlo descender y eliminar a varios enemigos con su poderoso cañón.

—Demoraste demasiado, pero dejé algo para ti, Heero —dijo satisfecho.

Gracias a él, podría preocuparse solo de derrotar al personal del portaaviones. Estaba siendo muy considerado al cederle el objetivo principal. Se sentía orgulloso de sí mismo.

Entonces se movió hacia la parte trasera del barco y le dejó el resto. No se retiró solo porque era un placer verlo luchar con ese ímpetu de nuevo, como si toda duda, error o autocastigo hubiesen quedado en el pasado.