Notas iniciales:

Me refiero a Wei Wuxian como "madre" porque a final de cuentas él (en este universo de m-preg) realmente dio a luz (mis condolencias A-Xian, le sufriste dos veces).

En esta historia, como mencioné en algún cap, sólo ha habido una Emperatriz varón antes de él, por lo que imaginé que, siendo los Lan tan apegados a sus reglas, no harían el mayor esfuerzo para cambiar los títulos de Emperatriz o Madre, para no crear confusión entre todos.

Y desgraciadamente (y por el bien de la trama) necesito que el poder del Emperador sea mucho más grande que el de la Emperatriz.

Ya quiero terminar esto y escribir sobre los juniors (⇀‸↼‶)


Actualidad:

El cansancio se hacía presente en cada músculo de su cuerpo. Tomó la almohada que, tras una noche de estar paseando a lo largo de la cama, terminó finalmente entre sus brazos, abrazada para reconfortar el dolor en su pecho.

Sus ojos se movían bajo sus párpados, no estaba descansado para nada bien. Las pesadillas poco ayudaban a que se mantuviera quieto, lágrimas se asomaban a través de sus largas pestañas.

Justo iba a rodar nuevamente en la cama cuando dos brazos lo rodearon firmemente y lo atrajeron hacia un cuerpo más cálido.

En algún momento de su inconsciencia quiso poner resistencia, un beso en la frente lo calmó. Finalmente pudo conciliar un sueño más o menos decente, al menos unas horas de realmente descanso le harían bien.

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Jiang Yanli sostuvo la taza de té, prefirió bajarla. Se inclinó hacia el joven que desde muy temprana edad consideraba su hermano, tocó su frente y sintió el sudor frío —A-Xian, ¿has estado durmiendo bien?

Las bolsas negras bajo los ojos del joven ya le decían que no, pero en alguna parte de ella deseaba estar equivocada.

Wei Wuxian se alejó de ella y sonrió —Shijie, siempre tan atenta. Estaré mejor en un par de días. Más debería yo preocuparme por ti, el pavo real aún no llega de Lanling Jin, sólo está dando largas.

—A-Xian, él está a cargo de los dos nuevos reinos que quieren unirse al Imperio y…

Antes de que siguiera hablando el joven ya había quedado fuera del mundo real. La silla estaba curvada para que al reclinarse lo hiciera cómodamente con el segundo príncipe en brazos.

—Desde hace unos años has preferido dormir durante el día. Poco faltaba que Lan Xichen pudiera quitarte ese malestar… A-Xian…

La bella mujer se levantó y tomó entre sus brazos al bebé que estaba despertándose —Vamos, A-Yuan, mamá tiene que descansar. Tu tía te llevará con tu papá. Vamos a dejarle una nota a nuestro A-Xian para que no se altere si no te ve.

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Jiang Yanli encontró al Emperador en su estudio, casi no salía de ahí debido a la alta demanda de trabajo. La puerta estaba abierta, seguramente estaba recibiendo noticias continuamente. Entró y reverenció con la elegancia innata que siempre portaba —Saludos a su majestad, nuestro jade de Gusu Lan.

Lan Wangji asintió, despegó la pluma del papel y se levantó —Heredera Jin.

—Majestad, apenas ha pasado una semana desde la presentación del segundo príncipe, pero siento como si hubiese sido ayer. El encanto que tiene se mantiene intacto como la primera vez que lo vi —Dedicó una cariñosa sonrisa hacia el bebé.

—Mn.

—Sacó los ojos de A-Xian. Y aunque es un poco más… ah… enérgico, de lo que fue A-Yi, Jin Guangyao dice que será bastante tranquilo.

—Es probable.

Jiang Yanli notaba cierta distancia —Majestad, ¿quiere cargarlo?

Lan Wangji bajó la mirada hacia su hijo, pero declinó —No. Llora cada vez que lo cargo.

—¿Ah? Qué raro, cuando JingYi lloraba, y no estaba nuestro antiguo Emperador, usted era mucho mejor calmante de lo que era incluso A-Xian. Acaso… ¿tiene miedo de cargar a este bebé? Ellos sienten la desconfianza.

—¿Lo hacen?

—¡Si! Cuando A-Ling lloraba y A-Xuan lo cargaba mal, después de uno minuto dejaba de tener a un llorón… y tenía a dos.

—…

—Majestad, tiene que pasar más tiempo con A-Yuan, él debe saber que es su padre. Sé que los Lan no son de apagarse tan demostrativamente, pero la madre de este pequeño viene de una familia totalmente contraria. Aún recuerdo a sus altezas, ellos abrazaban a sus hijos con mucho cariño.

Lan Wangji recordó a los pasados reyes de Yiling Wei. Una reina desbordante de vida y un rey lleno de convicción pese a sus orígenes, cuando estaba cerca de ellos no podía despegar su mirada, era el único matrimonio formado por amor —¿Usted lo cree?

—¡Por supuesto! Majestad, estoy de su lado, no hay persona más indicada para ser el padre de este bebé que usted. A-Yuan nació de un amor muy hermoso, no importa lo que la gente diga, así que, por favor, no se contenga de demostrarlo.

Lan Wangji no expuso duda en su semblante, pero sus dedos hormigueaban. Internamente se armó de valor y tomó a su pequeño bebé. Su complexión era normal, pero al cargarlo se notaba que era más ligero de lo que había sido JingYi, su piel era casi tan blanca como la luna llena y sus ojos eran plateados igual que los de su madre. Mientras Lan Yun era la viva imagen de la primavera, Lan Yuan lo era del invierno.

El bebé pronto comenzó a impacientarse, estaba a punto de llorar y Lan Wangji sintió el rechazo.

Jiang Yanli se apresuró en tocar la nariz del bebé, con cuidado y afecto —A-Yuan, si tú tampoco le das confianza no podremos avanzar. Majestad, intente cargarlo contra usted, quizá de esa forma se sienta más seguro.

De aquella forma tan experta, Jiang Yanli fue guiando al Emperador que, a final de cuentas, era padre primerizo. Después de un buen rato Lan Yuan se había acostumbrado a la presencia de Lan Wangji, siendo tanto su apego que ahora lloraba si lo alejaban de él. Por ello, el Emperador tuvo que terminar su trabajo mientras acunaba al bebé en uno de sus brazos.

—Si me necesita estaré con A-Xian, quisiera dejarlo dormir más, pero si tampoco se alimenta bien no podrá recuperarse.

Lan Wangji habló antes de que la joven mujer saliera, esperaba que también le pudiera ayudar con algo más —Duerme poco, tiene pesadillas.

—Estoy bastante segura que usted lo apoya todo lo que puede. Los ancianos dijeron que, hasta que él no estabilice la energía resentida que le falta, no podrá tener su mente en calma.

—Heredera Jin, usted ¿no le teme?

—Cuando nació A-Yuan estábamos tan felices, pero en cuanto sentimos una abrumadora cantidad de energía resentida nos preocupamos bastante. A-Xian casi muere, el bebé se desarrolló fuera de la bendición, para mantenerlo estable su mismo cuerpo rechazaba la energía dentro de él… liberándola al quitar el extraño ser de su interior.

Continuó —Jin Guangyao nos reveló, a A-Cheng y a mí, que A-Xian destruyó el Amuleto del Tigre Estigio junto con su propio núcleo dorado. Al ascenderlo la energía que predominaba en él era la resentida, de no haberlo fusionado con ella… él simplemente no hubiera podido volver.

Lan Wangji sabía lo peligroso que había sido, la Reina Yu no dejaba de decir que lo mejor era dejar partir a Wei Wuxian. Fueron sus propios deseos, tanto de su hermano como suyos, los que los hicieron ir tras la posibilidad de traerlo de vuelta —Mi hermano se encargó de eliminar la mayor parte de esa energía.

—Y por ello le estaré eternamente agradecida. Contener y eliminar todo ese odio, todos los lamentos de aquellas almas en pena… por ello Lan Xichen quedó inconsciente por dos meses.

Lan Xichen tenía un cultivo más desarrollado que Lan Wangji. Mientras el segundo jade protegía a los presentes, el primero tuvo que llevarse la parte de vaciar y encausar la energía resentida. Lan Wangji resistió lo mejor que pudo, pero el golpe fue tan grande para Lan Xichen que al terminar su propio núcleo estaba casi agotado.

Dos meses tuvieron que pasar para que recobrara el sentido, dos meses en los que nadie sabía si siquiera podría volver a despertar.

—Los ancianos dice que lo que vemos de Wei Ying es sólo un recipiente. Dentro de él…

Jiang Yanli se atrevió a interrumpirlo, no deseaba escuchar explicaciones del santuario —Puede que A-Xian ya no sea un "humano" en el sentido usual de la palabra, pero él sigue siendo él. De lo que esté compuesto ahora no tiene importancia. Además, logró traer a dos pequeños a este mundo, ¿qué tantos milagros pueden ocurrir a su alrededor?

Lan Wangji estuvo de acuerdo. Wei Wuxian seguía siendo él —Mn.

—Majestad… No, Joven Lan Wangji, A-Xian es mi familia. Por el lazo que sé que comparten, quiero que sepa que usted también en mi familia, así que no dude en llamarme si necesita algo.

—Se lo agradezco.


Tras su desastrosa operación para sacar a Lan Yuan, el santuario había permitido que Wei Wuxian volviera a practicar el cultivo demoníaco, siempre y cuando no fuera obvio. Debían proteger la imagen del Imperio.

Wei Wuxian se encerraba una vez al día en el Hanshi, lugar que había sido re abierto y reforzado para ser su nuevo estudio. La habitación le resultaba acogedora e impedía que se descontrolara mientras practicaba el cultivo, lejos de los ojos curiosos.

Al inicio no quería "corromper" tan hermoso lugar, después entendió que era más estable estando ahí que en cualquier otro sitio. Recordar a Lan Xichen estaba dejando de ser doloroso. Sonreía al oír su voz en su mente, al recordar su sonrisa.

El joven iba de salida, abrió la puerta del Hanshi y se topó con una tranquila mirada. La sonrisa se le volvió realmente radiante —Lan Zhan, mi increíble esposo, no hay día en el que no vengas a visitarme mientras sigo practicando.

Lan Wangji no terminaba de aceptar el cultivo demoníaco, pero era cierto que Wei Wuxian recuperaba energía y color con ello —La heredera Jin me pidió que lleváramos a los dos príncipes a la entrada.

Wei Wuxian terminó de salir de la habitación. Tronó los dedos y la puerta tras de él desapareció —¿Shijie? Es raro que nos solicite a todos… Llamaré a Song Lan y Wen Ning para que los traigan.

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En la entrada estaba Jin Zixuan peleando contra Jiang Cheng por cosas banales. Jiang Yanli y Jin Guangyao se limitaban a ver.

Jiang Yanli sonrió —Maestro Jin, ¿cómo van con mi madre? Ya quiero tenerlo como parte de la familia Jiang.

Jin Guangyao habló con serenidad y desvió la mirada —Nos hemos reunido con ella. Además de preguntarme si estaba bien de la cabeza… su única condición fue que le diéramos un heredero de sangre.

—Vaya, ya la puedo escuchar diciendo: "No pasé 48 horas de parto como para que simplemente adopten a un heredero". Ella es muy apegada a las tradiciones.

—La conoce bien. Tomaremos el mismo plan que tenían Jiang Cheng y Wei Wuxian.

En ese entonces, Jiang Yanli pensaba que ese plan entre ellos dos estaba bien, ninguno sentía nada especial por el otro. Con Jin Guangyao era diferente, lo notaba por el semblante que no podía terminar de ocultar —¿Está preocupado por… porque Jiang Cheng debe… ah… hacer un heredero con alguien más?

Jin Guangyao negó —Ya sabía a lo que me enfrentaba al involucrarme con él. Que él comparta cama con una mujer es un mero requisito que me tiene sin cuidado.

—Bueno, es algo bastante normal. Sólo la Emperatriz puede concebir, independiente de su género. Y entonces ¿qué le preocupa?

El Jin finalmente suspiró y reveló su verdadera preocupación —Que no hay ni una sola mujer en todo el Imperio que soporte lo suficiente a Jiang Cheng como para pasar más de dos minutos a su lado. No me imagino encontrar a una que lo soporte toda una noche.

Jiang Yanli entendió inmediatamente —A-ah… tiene sentido.

Jin Guangyao no era un hombre que no entendiera a los reyes actuales, la línea de sangre debía continuar. Jiang Yanli había sufrido con Jin Ling por lo que tener un segundo hijo había sido descartado, siendo su único heredero para el reino Jin. Por lo que quedaba Jiang Cheng para continuar la línea de Yunmeng Jiang.

Tener un heredero era algo sumamente simple… si tan sólo Jiang Cheng no tuviera una actitud tan… tan él.

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Lan Wangji cargaba a JingYi en sus brazos, el niño de poco más de cuatro años gustaba de ser consentido por su padre, no lo pedía con frecuencia, pero cuando lo hacía se aseguraba de haberse comportado lo suficientemente bien como para ser recompensado con ello.

Wei Wuxian cargaba a Lan Yuan, un bebé ya más crecido y con ojos más brillantes.

Los presentes voltearon deteniendo lo que hacían para reverenciar como era debido a la familia Imperial.

Todo el protocolo y etiqueta se fue por la borda cuando Wei Wuxian vio al pequeño de unos tres años siendo cargado por Jiang Yanli.

—¡¿J-Jin Ling?!

Caminó más apresuradamente para llegar a él.

—¡Jin Ling! ¡Por fin te conozco! ¡Eres tan encantador, tan apuesto! Totalmente diferente a tu pavo real padre. ¡Gracias al cielo por ello!

Ignorando un "¡Oye!" de Jin Zixuan, el pequeño con la marca bermellón se infló de orgullo por los halagos.

Jiang Yanli acarició las mejillas de Lan Yuan —A-Yuan también es un niño muy encantador, cuando crezca será imposible quitarle la vista de encima.

La cara de Jin Ling se apesadumbró, su madre estaba elogiando a otro niño. Comenzó a llorar. Y, pese a los intentos de tres adultos, no parecía que fuera a parar. Tanto así que hasta había alterado a Lan Yuan, quien comenzó a acompañarlo en su llanto.

Por otro lado, a JingYi le llamaba más la atención el punto rojo en la frente del niño que su horrible llanto, y ya estaba acostumbrado a que su hermanito llorara pues todavía era muy pequeño. Tiró de las túnicas de Lan Wangji para que lo acercara, y así hizo. Ambos habían desarrollado un lenguaje sin palabras.

Una vez cerca todo ocurrió tan rápido como para que alguien hubiera podido reaccionar o creerlo.

JingYi, con una inusual expresión de calma, había alzado su manita muy muy pero muy en lo alto y, tras la analogía que todos se figuraron en sus mentes, la había puesto cual matamoscas en la frente de Jin Ling con suave "pat".

Jin Ling se achicó como cuando a un gatito le tocas la nariz por primera vez. Se quedó quietecito y calladito, no sabía qué había pasado o cómo debía reaccionar. Estaba perplejo, era la primera vez en su corta y consentida vida que alguien se atrevía a tocarlo de esa forma.

Cada que daba indicios de querer volver a llorar JingYi empujaba suavemente su mano en la frente haciendo otro "pat" y Jin Ling se tragaba el llanto.

No sólo había silenciado el llanto de Jin Ling, también había silenciado a los demás a su alrededor, incluyendo a Lan Yuan.

"Cualidades de un Emperador" lo excusó Wei Wuxian mientras reía con fuerza.


Wei Wuxian se sentía tenso, JingYi seguía creciendo. Los ancianos ya habían dictado que él aprendería el xiao mientras que para Lan Yuan sería el guqin, para honrar a ambos Emperadores. En esos momentos Wei Wuxian no sabía si reír o llorar.

Optó por dar un paseo. Se detuvo al oír las maldiciones de un niño hacia el palacio. Se asomó un poco más por entre los árboles.

El niño no tenía más de 7 años, pero por su forma de vestir se podía intuir que su vida era cruel. Tenía harapos rasgados que apenas cubrían lo más importante de su dignidad, el cabello estaba cortado y arreglado en una coleta de la peor forma posible, y su piel estaba llena de moretones, rasguños y costras.

Aquel niño no tenía acompañante alguno por lo que debía ser huérfano. La administración de orfanatos debía estar funcionando mejor que eso, Wei Wuxian sintió que algo no estaba bien.

Para su suerte, Lan Xichen lo había instruido en cómo actuar en ese tipo de situaciones sin crear mayor alboroto… al que ya estaba acostumbrado —Hace mucho no paseaba por esta entrada del palacio y justo hoy ¿me reciben con esta escena? Dejen a ese niño.

Los soldados reconocieron la voz, se enderezaron y voltearon. Antes de que pudieran saludar el niño interrumpió.

—¡Háganle caso al hermano mayor!

Wei Wuxian se llevó una mano a los labios para ocultar el asombro —¿H-hermano mayor?

Cargando varios años con el título de Emperatriz no había quien se atreviera a llamarlo de otra forma que no fuera por el título o su nombre. Recordó a los estudiantes de Yunmeng, cómo los obligaba a llamarlo así después de su coronación como rey.

Un soldado, contrario a la primera orden, zarandeó más al niño —¡Insolente! No hables de esa forma ante su —

—Silencio. Este hermano mayor quiere hablar con el hermano menor. Déjenlo pasar —Antes de que el soldado pudiera excusarse, Wei Wuxian ensombreció su mirada.

Los soldados bajaron la cabeza y dejaron pasar al niño.

El niño corrió a ocultarse tras las elegantes y gruesas túnicas del mayor. Sacó la lengua a los soldados y cuando ambos ya estaban fuera de su alcance volvió a hablar —Hermano mayor, tienes que estar nadando en dinero si estás aquí dentro. ¡Dime qué haces, yo también quiero nadar en dinero y callar la boca de esos soldados!

—¿Qué hago? —Pensó unos segundos: Morí. Reviví y sobreviví. Tuve a los príncipes herederos… y… ¡Wei Ying! ¡Te has vuelto un holgazán! Lloró internamente. Debido a los acontecimientos más recientes ni siquiera había metido las manos en las cuestiones del Imperio, su vida se convertía en la de una Emperatriz común, ¿dónde había quedado el Patriarca Yiling?

No resultaba una buena explicación para un niño —Trabajé muy duro y ahora… estoy tomando un descanso.

—¡Uno no puede trabajar duro y ganar! ¡Los adultos son una basura, son mentirosos y codiciosos! Creo que es mejor matar algún noble y hacerme de su fortuna…

—¿Cuántos años tienes? Hablas como un señor que se ahoga en alcohol todas las noches.

—¡Tengo 8! Hermano mayor… ¿A dónde vamos? ¿No planeas venderme como esclavo, o si?

Wei Wuxian no sabía si asombrarse por la edad o por su imaginación. El niño no tenía que estar alimentándose bien si parecía menor, pero más angustiante aún fue lo segundo —En el Imperio no hay tal cosa como la esclavitud.

—Tu… nunca sales de aquí ¿verdad?

Tras una larga conversación se enteró que los orfanatos vendían a los niños en el mercado negro, que debió haber sido erradicado hacía cinco años. Por un tiempo los negocios por debajo del agua cesaron, pero al caer Lan Xichen muchos aprovecharon la carente habilidad comunicativa de Lan Wangji para hacer de las suyas.

Lan Xichen era bueno encontrando la raíz de los problemas, Lan Wangji era bueno erradicándola. Faltando uno era normal que la balanza se inclinara desfavorablemente.

Wei Wuxian estaba terminando de acomodar el cabello del niño, ya había mandado a traerle ropa nueva (no tan vistosa para que no pensaran que lo había robado) —Dime, ¿sobrevives bien afuera?

El niño se encogió de hombros, sentado en el pasto dejaba que el otro hiciera lo que quisiera —Lo suficiente. Mis amigos y yo nos las apañamos. Además, los niños de mi edad ya no son tan buscados para vender.

—Mn. Entiendo… —Su, ahora, instinto maternal no quería dejar que el niño regresara a las calles, pero él estaba encerrado dentro del palacio, necesitaba ojos intrépidos fuera —Trabaja para mí, te pagaré bien por ello y podrás cuidar mejor de tus amigos.

—Hermano mayor… eres bastante raro.

—Jajaja claro que sí. Vuelve mínimo una vez cada semana, puedes venir más veces si quieres, los soldados te dejarán pasar y te dirán dónde encontrarme. Más allá de eso, nadie debe saber de ti.

—Mmm… ¿Me darás dulces?

Wei Wuxian sacó otros dulces de entre sus túnicas, los pequeños caramelos que de vez en cuando contrabandeaba en los estudios de JingYi —Si, pero no demasiados, ¿qué haré si te enfermas?

El niño se quedó en silencio, los pensamientos en su mente prefería guardarlos por esta vez. Aquel hombre… sonaba y se sentía como una mamá. Él nunca tuvo una mamá. Se sentía… bien.


Las nubes grises inundaban el palacio. Jin Guangyao se colocó a lado de Wei Wuxian —En cuatro meses Lan JingYi tendrá seis años.

Wei Wuxian apretó los dientes —No quiero irme.

—Quédate y mira cómo ejecutan a JingYi. Después de su ceremonia sólo tendrás un niño del cual preocuparte.

El joven puso los ojos en blanco, hablar con el ex consejero era tedioso y agotador —Lan Zhan nunca lo lastimaría.

—O no, él no lo haría por su cuenta, pero ¿y si le meten ideas en la cabeza? Tal como lo hicieron contigo y con mi Emperador. Ustedes iban a ejecutar a Lan Wangji, de no ser porque Lan Xichen se detuvo… Pero Lan Wangji no se detendría.

Wei Wuxian masajeó su entrecejo —Tienes razón, no voy a arriesgarlos. Estoy dispuesto a que Lan Zhan me odie, pero no soportaría que él se odiara a sí mismo si cometiera un error.

—En tu ausencia, el Emperador tendrá mucho con qué entretenerse con la unión de los reinos Baling Ouyang y Moling Su. Jin Zixuan gestionó ya su integración temporal.

—Faltará mucho, además, todavía no estoy seguro de esos reinos. Baling Ouyang es Elocuencia y Moling Su son Joyas. Sabiendo que Gusu no tiene tendencia a invadir, ¿por qué querrían unirse si ya tienen suficiente?

—Gusu no tiene fijación en nada fuera de sus tierras, son ellos quienes tienen fijación en nosotros. Además, el Emperador es joven, una o dos concubinas no suenan mal.

Wei Wuxian sintió un escalofrío recorrerle la espalda —S-si Lan Zhan lo acepta, igual yo, ¿acaso estoy en condiciones de pedirle algo?

Jin Guangyao ladeó una sonrisa, una mala maña que estaba aprendiendo de Jiang Cheng —Si usted lo dice. Vamos majestad, hay que revisar los preparativos.

Wei Wuxian volteó hacia atrás una vez más, era hora de comenzar.

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Notas finales:

¡Ya casi termino el siguiente capítulo!

En cuanto tenga los dos últimos los subiré con dos días de diferencia. Puede que no los suba para el siguiente martes porque me ha tocado trabajar mucho. Y sin trabajo no hay Internet ¡y sin Internet no hay vida!

Se viene la parte triste, preparen pañuelos (?)