Boku no Hero: Royal


Muy buenos Días/Tardes/Noches a toda mi gente, ZarBalor reportándose con otro capítulo de BnH: Royal, dando inicio a un nuevo arco, uno en el que he trabajado desde hace tiempo, del que estaba muy emocionado de iniciar porque creo que aquí, es donde me separo un poco de la lógica del anime/manga.

Como había dicho antes, empezaré a mezclar la historia de la serie con elementos más inclinados a lo místico y lo sobrenatural, cosa que creo, encajaría muy bien con Boku no Hero.

Le tengo un cariño muy especial a este arco, no solo porque estaría revelando más sobre la historia y el pasado de Kree, si no porque la idea de este arco fue lo que me motivo en querer crear este fic en primer lugar, así que espero que a ustedes también les guste, empecemos con el capítulo.

Ultima Actualización: 23 de Noviembre.

Tiempo Transcurrido: 6 Días.


Efectos, Tiempo y Lugar

Pensamientos

Pensamiento Colectivo

- "Diálogos Recordados" -

- Diálogos -

Palabras de Traducción


Boku no Hero: Royal

Cap 14: Mystery


Werfen, Austria, 12 años en el pasado

En el bosque cercano al pueblo de Der Schatten se encontraban un hombre y un niño. El hombre tenía una pequeña barba y el cabello azul oscuro con algunos mechones celestes, el niño era una copia casi exacta del hombre, pero con el cabello negro y solo heredó los mechones celestes, el hombre paseaba con el niño acompañado de dos lobos grises que los escoltaban y se detuvieron frente a una enorme roca con símbolos extraños.

- ¿Qué es este lugar, Vater? – pregunta el pequeño Kree.

- Esto cachorro, es el símbolo de unos amigos de la familia – menciona el hombre señalando la extraña piedra circular.

- ¿Amigos? – pregunta Kree.

- Así es, ellos han ayudado a nuestra familia desde la época de Las Cruzadas –

- ¿Las Cruzadas?, ¡Oh!, Es la época de nuestra tátara tátara tátara tátara, tátara abuelo, ¿No? – comenta Kree sonriendo.

- Exacto cachorro, ayudaron a tu abuelo hace muchos, muchos años, y a mí me ayudaron antes de que tu hermana Kreea naciera – comenta.

- ¿Cómo son ellos?

- Son… Peculiares, a pesar de su apariencia, son seres de bondad, que buscan la paz y la prosperidad de las personas.

- ¡Como los héroes! – dice Kree sonriendo.

- Exacto, ellos son héroes, pero solo salen cuando es enteramente necesario. Un día cachorro, esta puerta se abrirá y ellos saldrán a ayudarte cuando el tiempo llegue, cuando tú más lo necesites – contesta el hombre sonriendo.


Casa de Kree, Japón, presente

Otro día comenzaba. Kree despertaba en su habitación levemente cansado. Otra vez tuvo ese sueño, recordaba ese día, su padre le mostró una piedra con símbolos extraños en ella, decía que ahí habitaban seres extraños. La Orden de los Guardianes, así la llamaba su padre, ¿Dónde estuvieron cuando esos dos dementes atacaron su hogar?, se supone que ayudarían a su padre, pero nunca aparecieron.

Decidió ir a su baño a lavarse la cara, necesitaba una ducha fría antes de desayunar. Cuando terminó su ducha fue a la cocina viendo a su hermana preparar el desayuno.

- Guten morgen, bruder – saluda la bella pelirroja sonriendo.

- Guten morgen, shwester – contesta el chico bostezando un poco.

- Llegó correo de mamá – dice Kreea señalando unos sobres en su mano.

- ¿De qué se trata? – pregunta Kree tomando su taza de café.

- Aprovechando las pequeñas vacaciones de la escuela, y que todavía no van a su campamento, mamá decidió que vuelvas a casa para tu cumpleaños – Kree se mostró intrigado.

- No suena a una mala idea, pero, ¿No iríamos a I-Island? – dice Kree pensando.

- Si, bueno, no pasa nada si no vamos este año, después de todo, es un asunto familiar, oh bien, podemos enviar a un representante – explica la pelirroja.

- Bueno, en eso tienes razón – comenta Kree.

- Y… bueno, envió boletos extra para que invites a tus amigos – menciona Kreea, haciendo que su hermano escupa su café.

- ¿Q-qué? – pregunta el chico sorprendido – ¿M-mamá quiere que amigos míos vayan a Werfen? – los nervios empezaron a apoderarse de él.

- Así es, ahora, dame nombres – pidió la mayor comiendo su pan dulce.

- Y-yo, ¿E-es prudente?, creí que querían mantener tú-sabes-qué en secreto – dice Kree rascando su nuca, su hermana solo sonríe.

- Creo que han pasado juntos lo suficiente para que merezcan saberlo, confía en mí, todo saldrá bien – Kree suspira pensando por un momento.

- Está bien, te diré nombres – contesta Kree mirando a su hermana.

Mas tarde

Caminaba de lado a lado en su habitación, le emocionaba la idea, pero aún estaba algo nervioso, ¿Cómo reaccionarán a la idea?, Kree estaba con la cabeza en las nubes, la noticia lo tomó por sorpresa. Su madre, quería dejar a un lado su secreto para que pudiera disfrutar un cumpleaños de verdad a lado de sus amigos y familiares, la idea sonaba excelente, pero no sabía cómo reaccionarían sus compañeros cuando sepan la verdad.

Sí, Tetsutetsu e Ibara dijeron que lo tratarían como siempre cuando descubrieron que era un niño rico, y lo hicieron, pero una cosa es ser un niño rico y otra muy diferente era lo que él y su familia son realmente. Después de unos momentos suspiró y salió de su cuarto con algunos nombres en él.

Kreea hablaba por teléfono para atender unos asuntos, cuando vio que su hermano se acercó con una hoja de papel en manos.

- Muchas gracias, adiós – la joven cuelga - ¿Está listo? – pregunta.

- Sí, los nombres de los invitados – contesta el chico mostrando la hoja a su hermana.


Invitados:

Shiozaki Ibara

Tetsutetsu Tetsutetsu

Kendo Itsuka

Komori Kinoko

Honenuki Juzo

Tokage Setsuna

Monoma Neito


- Ok, esos serían todos – comenta Kreea sonriendo – Informaré a mamá de inmediato – la chica se despide dejando a Kree solo con sus pensamientos.


Casa de Ibara

La joven peliverde se encontraba alimentando sus lianas, después de lo que sucedió con Kamui Woods, había desarrollado el hábito de humedecer su pelo para al menos aumentar un poco su resistencia al fuego.

- Ibara, linda, tienes correo – informa su madre, la chica se pone de pie confundida, caminando ve a su progenitora en la mesa señalando un pequeño sobre dorado.

- ¿Qué es esto, mamá? – pregunta la chica.

- Ni idea, llegó junto a la correspondencia – contesta la mujer. Ibara observa el sobre algo plastificado cuando una pequeña luz escanea el rostro de la chica.

- Identificada, Shiozaki Ibara – anuncia una voz abriendo el sobre.

La joven peliverde terminó encontrándose con una hoja de papel semi-duro completamente blanco, el papel empezó a ser recorrido por algunas luces azules como si fueran circuitos mientras estos tomaban la forma de una cabeza de dragón.

- ¿Qué es esto? – pregunta Ibara cuando el símbolo empezó a transformarse en un holograma que tomo la forma de una mujer que ella conocía - ¿Kreea-san? – pregunta confundida la peliverde.

- Estimada Lady, Shiozaki Ibara, ¿Lo dije bien, Kree? – pregunta el holograma mirando a otro lado - ¿Demasiado formal?, ¿Creí haberte enseñado cómo hablar con las chicas? – la pelirroja holográfica regaña a su hermano - ¿Ella te dijo que le dijeras así?, ay que linda, como sea, a lo que vine, ejem, por medio del presente, ha sido invitada a la celebración de mi hermano, Eisendrache Kreeholo – eso tomó por sorpresa a la peliverde.

- ¿Celebración? – pregunta confundida.

- Debido a que mi madre quiere festejarlo junto a los amigos que ha hecho, quiere invitarla a nuestro hogar, Werfen, donde se llevará a cabo la celebración – Ibara y su madre abren los ojos de sorpresa – Si obtiene autorización de sus padres, un escáner dactilar aparecerá en la parte inferior derecha de la hoja.

Algunas líneas azules se mueven hacia esa parte de la hoja formando la silueta de una huella dactilar, llamando la atención de madre e hija.

- En caso de aceptar la invitación, será citada al aeropuerto de Japón a las 4:00 a.m. ya que el viaje a Wefren será algo largo, ¡Auf Wiedersehen! – con eso dicho, el holograma se apaga y el símbolo de huella comienza a parpadear un poco.

- M-mamá – habla Ibara apenas recuperándose.

- Ese chico, Eisendrache, fue quien ganó el Festival Deportivo, ¿Cierto? – pregunta la mujer.

- A-así es – contesta Ibara – Él también es un gran amigo – completa la chica.

- Sí, por lo que he podido ver lo es, ¿Tú quieres ir? – pregunta la mujer, su hija simplemente asiente, la adulta sonríe y pone su pulgar en el escáner – Autorizo que mi hija, Shiozaki Ibara, asista a esa celebración – dice la mujer sonriendo.

- Autorización confirmada, esperamos su asistencia, Lady Shiozaki – contesta la voz.


Casa de Tetsutetsu

El peligris estaba entrenando como de costumbre en su habitación golpeando un saco de boxeo, luego su madre le llamó, cuando fue con ella le mostró un sobre dorado.

- ¿Qué es eso? – pregunta Tetsutetsu mirando el sobre.

- Es para ti – contesta la mujer.

- ¿Estás segura de que es para mí?, nunca he recibido algo tan elegante – contesta mirando el sobre hasta que le sucedió lo mismo que con Ibara, su rostro fue escaneado.

- Reconocido, Tetsutetsu Tetsutetsu – habla la voz abriendo el sobre.

- ¿Qué rayos es esta cosa? – nuevamente el holograma de Kreea.

- Saludos, Herr Tetsutetsu Tetsutetsu – Kreea vuelve a ver a otra dirección - ¿También demasiado formal?, ¿Son los más cercanos a ti?, ¿Por qué no me lo dijiste?... ¿Lo hiciste?, ups, mi culpa – la chica recobra la compostura – Ejem, en nombre de mi madre, Eisendrache Sylvianne, has sido invitado a festejar el cumpleaños de su hijo, tu amigo Kree. Debido a que la celebración será en nuestro hogar, Werfen, se requiere la autorización de sus padres o algún tutor para confirmar su asistencia – dice Kreea sonriendo.

Ni Tetsutetsu, ni su madre se esperaban una noticia así de grande. Por un lado, Tetsutetsu estaba emocionado de que Kree cumpliera años y pudiera festejarlo con sus amigos, y por el lado de su madre, ella estaba preocupada, parecían demasiadas molestias el viajar a Europa solo por un cumpleaños, sobre todo con el tono super formal con el que hablaba la chica del holograma.

- En el caso de ser autorizada, se presentaría en el aeropuerto de Japón a las 4:00 a.m. para abordar el avión que los llevará hasta nuestro hogar, la forma de confirmar su asistencia es en el escáner de la parte inferior derecha de la hoja, la huella debe ser de sus padres o tutor autorizando su presencia, esperamos su respuesta, ¡Auf Wiedersehen! – el mensaje se acaba.

- ¡No puedo creerlo!, ¡Kree-kun cumple años!, ¡Esto es genial! – su madre miraba algo preocupada - ¿Mamá? – pregunta Tetsutetsu.

- L-lo siento, es que me tomó por sorpresa, ¿Un cumpleaños en otro país?, ¿Será prudente? – pregunta la mujer.

- Por favor mamá, por supuesto que lo es, además, Kree-kun me contó que no salía mucho de casa. Entonces, esta sería la primera vez que amigos suyos van a celebrarlo, como su mejor amigo, debo estar ahí. Además, solo será su cumpleaños, ¿No?, ¿Qué es lo peor que puede pasar? – comenta el peligris tratando de convencer a su madre.

- Supongo que tienes razón. Está bien, pero me traes un recuerdo – pide la mujer.

- Por supuesto – contesta el chico, su madre pone un dedo en el escáner.

- Autorizo que mi hijo, Tetsutetsu Tetsutetsu, asista a la celebración – dice la mujer.

- Autorización confirmada, esperamos su asistencia Herr Tetsutetsu – el mensaje terminó.


Cuarto de Kree

Uno por uno, todos los elegidos fueron recibiendo sus respectivas invitaciones, y cada uno estaba tan emocionado como el otro, de hecho, había otra persona que Kree quería invitar, y les estaba hablando al teléfono.

- ¿Hola? – se escucha una voz femenina en la otra línea.

- Lady Mirko – habla Kree.

- Hey, lobito – contesta la adulta sonriendo - ¿A qué se debe esta llamada?, estaba entrenando y sabes que no me gusta que me interrumpan – comenta la profesional.

- Si, lo siento, es solo que… mi madre, quiere que vuelva a casa para mi cumpleaños. Como agradecimiento por sus entrenamientos, quería invitarla – contesta el chico.

- Suena divertido, pero me temo que debo rechazar la oferta – contesta la mujer algo decepcionada.

- ¿Porqué? – pregunta Kree.

- Bueno, digamos que después de cierto "Incidente Cognitivo", tuve unas… visitas en la agencia, espera, ya te muestro – la heroína abre la cámara de su teléfono y Kree observa a Joker y los Phantom Thieves entrenando, aunque en sus identidades civiles.

- ¡¿Phantom Thieves?! – pregunta Kree sorprendido.

- Loco, ¿No?, todos ellos despertaron sus Quirks un día, ahora las habilidades que tienen en el Metaverso funcionan en el mundo real, ¿Cómo?, No tengo idea y no quiero saber tampoco, ya que fui la única persona que sabe de eso, ellos me pidieron entrenarlos, y eso es lo que estoy haciendo, ¡Hey, mocosos!, ¡Saluden al lobito! – dice la peliblabca.

- Hola Fenrir-san – saluda Makoto.

- Hey, hola – contesta Riuyi.

- Se ven bien chicos -dice Kree sonriendo - ¿Cómo pasó esto? – pregunta el chico.

- Nuestras Personas hablaron con nosotros en una noche, no sabemos cómo, pero sentimos como nuestra fuerza de voluntad creció de sobremanera a tal punto que podíamos invocarlos en el Mundo Real – comenta Yusuke.

- Por cierto, queremos presentarte a una nueva integrante – dice Joker señalando a una chica bajita de pelo naranja que se ocultaba detrás de Joker.

- ¿Quién es ella? – pregunta Kree.

- Se llama Oracle – comenta Ann.

- Larga historia, muy divertida, pero ahora ella forma parte de los Phantom Thieves, cuando seamos legales – aclara Ren.

- Pues bienvenida al mundo de los héroes, fue un placer haber hablado con ustedes chicos, no les quito más su tiempo, Auf Wiedersehen – Kree se despide y cuela – Eso salió bien – responde antes de tirarse en su cama.

Todos los que recibieron invitación siguieron las recomendaciones que había en la invitación, tanto la vestimenta por lo fresco que es Werfen hasta las indicaciones a seguir del guía asignado.


Día de partida, 4:00 a.m.

Era muy temprano en el aeropuerto de Japón, los chicos de la Clase B estaban muy adormilados, pero valía la pena, estaban a punto de ir a un país extranjero en Europa, muchos no podían contener su emoción, eso hacía que valiera la pena madrugar. Todos eran acompañados por sus padres, quienes solo se querían asegurar de que sus hijos entraran al avión.

Kreea se acercó a ellos con una sonrisa, y saludó a todos y cada uno.

- Guten morgen – habla la joven – Mi nombre es Eisendrache Kreeaho´ahm, en nombre de mi madre, Eisendrache Sylvianne, agradezco la confirmación de sus hijos al festejo de mi hermano – comenta la chica sonriendo.

- Estamos confiando a ustedes la seguridad de nuestros hijos – responde la madre de Tetsutetsu.

- Mamá, por favor – se queja un poco avergonzado Tetsutetsu.

- Pierda cuidado señora, Werfen es uno de las ciudades más seguras de Europa, la tecnología en nuestros escudos es la más avanzada del planeta, detecta cualquier amenaza que se acerque, y nos defiende cuando la amenaza está cerca – menciona Kreea tranquila.

- Y-ya veo, entonces confiamos en ustedes – menciona la mujer.

- Muy bien chicos, el viaje será muuuuuuuy largo, pero para su buena suerte, el avión no tardará mucho en llegar a Austria, en un vuelo normal tardaríamos un día y medio en llegar a Werfen – eso sorprende a los jóvenes y Kreea solo entrecierra los ojos sonriendo confiada – Por fortuna, no tardaremos tanto, tendrán el honor de presenciar en persona la tecnología de nuestro hogar – comenta Kreea sonriendo confiada.

- D-disculpe, Kreea-san – habla Shiozaki - ¿Dónde está Kree-kun? – pregunta buscando a su amigo.

- Aquí – dice el chico apareciendo - Hola chicos – luego ve a los padres de estos – Guten morgen – saluda a los adultos.

- Feliz Cumpleaños, amigo – celebra Tetsutetsu.

- Oh, no es hoy, es en unos días – aclara Kree sonriendo.

- Bueno chicos, síganme, el avión está por aquí – comenta Kreea mientras Kree ve a los padres.

- Gracias, por permitirles acompañarme – agradece el chico.

- No lo agradezcas, diviértanse – comenta la madre de Ibara sonriendo mirando al chico quien solo hace una reverencia y se retira.

Los chicos de la Clase B siguieron a la pelirroja hasta un hangar cuando vieron cómo aterrizaba un avión grande de color blanco con detalles azules y en el ala trasera del avión estaba un logo que era la cabeza de un dragón en vista frontal. Kreea camino hacia la entrada del hangar y habló con la encargada en alemán, después de un rato Kreea llama a la Clase B para que registren su equipaje e ingresarán al avión.

Ya en el avión

El avión lucía tan normal por fuera que al entrar fue una tremenda sorpresa al ver el interior de este, era muy espacioso, la alfombra era azul y cubría todo el suelo de la nave, los asientos eran bastante cómodos y de un color rojizo oscuro con algunas partes negras, las paredes parecían forradas de madera y en los techos eran blancos con algunas luces para leer.

La Clase B buscó sus lugares asignados mientras Kreea daba las indicaciones. Tetsutetsu se sentó en el asiento junto a la ventanilla, seguido de Ibara y finalmente Kree a lado de ella, se sentía emocionado de volver a casa, pero también nervioso sobre cómo sus amigos y compañeros tomarán la noticia, miró a su hermana quien parecía totalmente relajada.

El avión comenzó con su viaje, algunos de sus compañeros decidieron dormir, no los culpaba, habían madrugado para llegar a tiempo al aeropuerto, miró a su derecha para ver a su amigo Tetsutetsu dormido y roncando un poco, luego vio que Ibara estaba igualmente dormida, pero ella lo hacía como un bebé, hasta se veía tierna, el detalle de tener unos audífonos para no escuchar a su ruidoso amigo fue inteligente.

- Estás preocupado – dice su hermana parada a su lado.

- ¿Qué me delató? – pregunta Kree.

- No has dormido y tocas tambores con tus dedos, justo lo que haces cuando estas preocupado – responde Kreea – Oye, tarde o temprano se enterarían de quién eres realmente, no debes avergonzarte de tus orígenes –

- No lo hago, solo me pone nervioso la reacción de ellos – comenta Kree preocupado.

- Hey, solo duerme un poco, llegaremos a casa, tendrás una gran fiesta y vas a disfrutarlo al máximo, ¿Ok?, te lo mereces – la chica acaricia el pelo de su hermano y regresa a su asiente. Kree sonríe y decide hacerle caso.


Werfen, Austria, 12 años en el pasado

Se veía al pequeño Kree correr por el bosque, buscando volver al pueblo, su mirada lo decía todo, tenía miedo, lo que se suponía era un simple paseo por el bosque se convirtió en una pesadilla, el cielo azul empezó a tornarse color rojo, nubes negras tapaban la luz del sol.

El pequeño Kree corría desesperado hasta que empezó a oler que algo se quemaba, humo negro se asomaba a las lejanías, una batalla se estaba llevando a cabo, por encima de él una enorme figura pasó volando, logró apreciar lo que era un dragón bastante grande que expulsaba fuego por su boca, Kree corrió adentrándose al pueblo para ver a la gente que estaba siendo corriendo asustada, el niño trato de ver más pero algo tomó su mano, volteo su mirada viendo a su hermana mayor.

- Hermana, ¿Qué está pasando? – pregunta Kree.

- Tenemos que irnos, papá se encargará de esto, vámonos – la joven pelirroja jala a su hermano corriendo lejos del campo de batalla.


Presente

Ibara se despertó por la sed que sentía, se quitó sus audífonos y empezó a escuchar unos gruñidos leves, al girar la mirada ve a Kree haciendo ligeros gestos, parecía tener una pesadilla

- Kree-kun, despierta – Ibara toca ligeramente a su amigo para despertarlo, pero este seguía sin despertar y aun gruñendo ligeramente – Tranquilo, tranquilo, shh… shh…

La chica toca ligeramente su hombro para calmarlo, y al parecer estaba funcionando, ya que Kree dejó de moverse bruscamente.

- Todo está bien, descansa – arrullaba la chica a su amigo notando que su respiración volvía a ser tranquila, la chica miró a su amigo, sonrió un poco al ver que ya estaba más tranquilo.

- ¿Ocurre algo? – pregunta Kreea apareciendo en el pasillo.

- N-nada, solo… parece que tuvo una pesadilla, pero creo que ya está más tranquilo – comenta Ibara. Kreea sonríe y mira ligeramente hacia abajo.

- Ya veo, pues, muchas gracias por calmarlo, Shiozaki-san, ¿Ocupas alguna cosa? – pregunta la chica.

- U-un poco de agua, por favor – pide Ibara.

- De acuerdo - la pelirroja se devuelve a la cabina – Ni siquiera ha visto su mano – piensa la ojiroja.

Ibara seguía cuidando a Kree, cuya respiración volvía a ser normal y tranquila, incluso el chico, aún dormido, tenía una pequeña sonrisa.

- Pss, pss, Shiozaki-chan, Shiozaki-chan – habla Setsuna en el asiento detrás de ella.

- ¿Qué ocurre, Tokage? – pregunta Ibara.

- Estás tratando de quedar bien con la hermana, ¿Verdad? – pregunta la peliverde riendo un poco.

- N-no se dé qué estás hablando – comenta Shiozaki.

- Lo sabrás, voy al baño – la chica se levanta y al pasar por el lugar de Kree, empuja levemente al pelinegro con su cadera haciendo que este se recueste sobre el hombro de Shiozaki

- ¡Geeeeeek! – chilla Ibara sonrojándose.

- Ya me agradecerás, por cierto, cuidado con las manos – dice la chica yéndose a su destino.

Ibara no entendió a qué se refería hasta que vio que tenía su mano justo encima de la de Kree. La peliverde trató de retirar su mano con total calma de no despertar a su amigo.

Luego de un viaje de 14 horas, el avión empezó a descender.

- Atención, hemos llegado a nuestro destino, favor de mantener la calma, apagar dispositivos electrónicos y obedecer las indicaciones que se darán a continuación – decía la azafata del avión.

Kree se talla los ojos y observa a su amigo Tetsutetsu estar pegado a la ventana y a su amiga Ibara simplemente leyendo los folletos que había. Todos empezaron a formarse para salir del avión siguiendo las indicaciones de Kreea.

El aeropuerto de Werfen parecía uno totalmente ordinario, había gente subiendo y bajando de aviones, esperando sus maletas, etc. Pero a lo que sí daban crédito era a los enormes ventanales de los que parecía estar hecho el aeropuerto entero, podían ver enormes y hermosas montañas, algunas nevadas, a lo lejos.

- Ok chicos, pronto los llevaremos a que reclamen sus maletas, antes debo darles algunas indicaciones más, el clima varía un poco en Werfen, los días en primavera y verano suelen ser soleados y algo frescos y por las noches la temperatura suele bajar a los 10 grados Celsius, por lo cual no es recomendable salir a la calle en la noche a menos que estén bien abrigados – habla Kreea tranquila – Segundo, ya asigné a alguien más para guiarlos por la ciudad, yo debo atender unos asuntos importantes – dice la chica retirándose.

- ¿Quién será nuestro guía? – pregunta Kinoko.

En ese momento, se escuchan unos sólidos pasos, al voltear a la derecha notan a una hermosa mujer peliazul con el cabello amarrado en una coleta simple, Komori la reconoció inmediatamente, fue la mujer que estaba a cargo de la agencia donde hizo sus pasantías.

- Guten tag – habla la mujer – Clase B de la Academia Yueei, ¿Correcto? – la mujer alza la mirada seria.

- ¡¿W-Wunderfiz-sama?! – Kinoko se sorprende y hace un saludo militar.

- Ah, Sargento Komori, un placer verla de nuevo – menciona la peliazul sonriendo ligeramente.

- ¿Sargento? – pregunta Tokage.

- ¿Quién es usted? – pregunta Kendo confundida.

- Oh, lo lamento, soy Derina Wunderfiz, seré su guía y la encargada de mostrarles el pueblo – saluda la mujer.

- ¿Señorita Wunderfiz? – pregunta Kree sorprendido.

- Oh, joven Kreeholo, me alegra verlo nuevamente – Wunderfiz sonríe viendo al pelinegro.

- ¡KREEEEEEEEE! – un borrón celeste y marrón arrolló a Kree derribándolo y atrpándolo en un abrazo.

Todos vieron a una linda chica de piel blanca y pelo celeste amarrado en dos coletas, vestía un gorro ruso blanco, una chamarra marrón con peluche en la zona del cuello y al final de esta, unas medias blancas con diseño de copos de nieve y botas negras.

- Frost-Spike, compórtate – ordena Wunderfiz, la chica sonriendo obedece.

- Como ordene, señorita Wunderfiz – la chica se levanta haciendo un saludo militar y se coloca a lado de la peliazul, todo con una radiante sonrisa, Kree se levanta sonriendo un poco.

- También te extrañe, Iranya – comenta Kree sonriendo.

- Una disculpa, jóvenes, mi hija es algo… entusiasta – comenta la mujer.

- ¿Hija? – preguntan algunos mirando a la chica, quien parecía ser mayor a ellos solo por unos años.

- Bueno jóvenes, si me permiten, los guiare por el pueblo y terminaremos el recorrido en donde pasarán la noche por hoy – la mujer da media vuelta y empieza a caminar.

- ¿Por hoy? – pregunta Kendo confundida.

- Así es, ahora, por aquí – pide la mujer caminando fuera del aeropuerto, al salir vieron un autobús que los esperaba.

El pueblo lucía sumamente fresco y agradable, muy poca gente usaba autos, ya que muchas cosas estaban realmente cerca, algunos niños jugaban y los adultos hacían sus trabajos, todos usando sus Dones.

Luego la quijada de todos se cayó cuando vieron un robot gigante, sí, un robot gigante, similar al 0 puntos de la escuela, bueno, eso solo en la altura, este tenía apariencia más humanoide, quien estaba solo en posición fetal aparentemente fuera de funciones.

- D-disculpe, señorita Wunderfiz – habla Kendo - ¿Q-qué es eso? – señala al robot.

- Es el vigía autómata de Werfen, Freyja – contesta la mujer – Se encarga de vigilar la ciudad en caso de problemas, y también de protegernos cuando el momento llega – responde la mujer.

- ¿Momento de qué? – pregunta Monoma.

- Desastres naturales, cosas de ese estilo, está programado para distribuir primeros auxilios y víveres para los habitantes. – contesta la mujer, el autobús paró.

- Nos detuvimos – dice Tokage.

- Sigan, es por aquí – Wunderfiz baja del autobús llegando a un pequeño mercado.

El mercado era espacioso y en el centro, había una gran estatua de un hombre con un arco, la flecha de esta estatua parecía estar hecha de oro y en la punta tenía algunas líneas que brillaban en un color verdoso, el hombre tenía una barba además de una capucha que ocultaba su rostro.

- ¿Quién es el hombre de la estatua? – pregunta Kendo.

- Él era el héroe del pueblo y su rey, dio su vida para derrotar a dos poderosos villanos que amenazaban con destruir el país entero, el luchó valientemente hasta su último respiro – explica Wunderfiz.

- Waow, es increíble – responde Honenuki.

- U-un momento, ¿Dijo Rey? – pregunta Kinoko.

- Así es, Werfen aún se rige por una monarquía, un linaje que ha permanecido así desde la época de Las Cruzadas.

Wunderfiz desvía la mirada hacia otra montaña, donde había un castillo sobre estas.

- En esa montaña, se encuentra el Castillo del Rey. Con su muerte, su hijo es el siguiente en la línea para tomar el trono – explica Wunderfiz.

- ¿Quién es su hijo? – pregunta Kendo.

- Ustedes lo conocen – Wunderfiz simplemente entra al edificio y la Clase B observa a Kree, quien seguía observando la estatua.

- Estoy de vuelta, Padre – dice Kree tocando la placa de la estatua con sus ojos cerrados.

- Kree-kun – habla Ibara, el mencionado abrió los ojos lentamente y giró poco a poco viendo a sus compañeros quienes seguían con los ojos abiertos a tope.

- ¿Sorpresa? – dice Kree encogiéndose de hombros.

- ¡¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?! – gritan todos al unísono (Menos Shiozaki quien seguía en Shock).

En la Montaña

Sylvianne sonrió dentro de su habitación al escuchar el potente grito que se escuchó en el pueblo.

- Vaya, parece que ya lo saben – comenta la mujer.

- Si, también me di cuenta – contesta Kreema tallándose el oído por lo potente que fue el grito.

Volviendo con la Clase B

Todos estaban sin palabras. Si, sabían que Kree y su familia eran muy importantes, pero saber que no solo son importantes, sino monarcas de toda una región era elevar la barra aún más arriba.

- Cómo… ¿Cómo es que no nos dijiste esto? – pregunta Kendo.

- Mamá quería que no se supiera – contesta Kree - Solo los profesores de Yueei saben esto – comenta el chico.

- Esto… wow – Kendo y algunos otros se sentaban para digerir la noticia – Eso… explica muchas cosas – comenta la pelinaranja.

- Si, tu vocabulario y tus modales, debimos suponer algo así – contesta Honenuki, Tokage codea levemente a Ibara.

- Oficialmente… está fuera de tu liga – susurra la chica a su compañera.

- Lo siento, enserio, pero no quería ser tratado de una forma distinta – comenta Kree.

- Amigo, no lo habríamos hecho – responde Honenuki.

- ¿Enserio?, ¿Cómo actuarían si en el primer día de clases llegó y me presento así como, "Hola a todos, soy el primer príncipe de Werfen y heredero a la corona, Eisendrache Kreeholo, un placer conocerlos a todos"? – dice Kree haciendo que sus compañeros se quedaran pensando un poco.

- Ok, ya entendimos tu punto – responde el chico sin labios, Kree voltea a ver a sus mejores amigos.

- Lamento no haberles dicho esto, espero que nuestra relación siga igual – menciona Kree mirando a sus amigos.

- ¿Recuerdas lo que te dije? – pregunta Tetsutetsu – No importa si eres el Rey de una nación, eres mi amigo y te seguiré tratando como tal – contesta el peligris abrazando con un brazo al pelinegro.

- Gracias, amigo – responde Kree y luego ve a su amiga – Lady Ibara – la llama, pero la chica levanta su mano alejándolo un poco y tratando de tomar aire.

- ¿Sigues siendo ese temerario, imprudente, descarado, pero amable chico que conozco? – pregunta la chica.

- Je, sí, lo soy – responde Kree.

- Entonces, nada ha cambiado – Ibara se une al abrazo de sus amigos.

- Bueno, una vez aclarado esto, síganme, debemos visitar a la Reina – anuncia Wunderfiz.

- E-espere, ¿V-veremos a la Reina? – pregunta Monoma.

- Así es, desde hace tiempo quiere conocer a los amigos de su hijo – responde Wunderfiz caminando hacia los teleféricos.

- Yo tengo una duda – habla Kendo.

- ¿Cuál? – pregunta Wunderfiz.

- ¿Porqué Kree es el heredero y no su hermana mayor? – pregunta la chica.

- Simple – habla Kreea apareciendo – Yo no quise serlo – contesta la pelirroja – Siempre pensé que Kree sería mejor rey que yo reina, así que mi vida la he dedicado y la dedicaré a asistirlo, no como su secretaria, sino como su hermana mayor – dice Kreea sonriendo – Ahora chicos, por aquí, los teleféricos esperan por ustedes – dice la joven guiando a los chicos hacia las cabinas.

Mientras se dirigían al Castillo que se erguía imponente entre las montañas, los chicos tuvieron una vista más amplia del pueblo de Der Schatten, debían de admitir que el lugar era inmenso, pero había unos muros que daban a un enorme manto de hielo, lo que causó curiosidad.

- ¿Por qué están esos muros? – pregunta Tokage.

- Es un río, el invierno pasado se congeló y el hielo es demasiado inestable, la temperatura del agua evitaría que una persona pudiera nadar para salvarse, por eso el muro, para mantener a los civiles alejados del peligro, con la llegada del verano, el hielo podría romperse a quien se paré en él, una vez se derrita en gran parte, esos muros descenderán – responde Wunderfiz.

- Ya veo, ¿Y por qué aquí la gente usaba sus dones sin problemas? – pregunta Honenuki.

- Aquí los dones no están tan regidos por leyes, la gente es demasiado pacifica así que no es necesario regularlos, obviamente tenemos un cuerpo policial lo suficientemente capacitado para aprehender personas violentas o delincuentes, ningún lugar es 100% seguro – comenta Wunderfiz tranquila.

- Así que, si por alguna razón deben usar sus dones, háganlo con responsabilidad – añade Kreea.

Finalmente llegaron a la cima de la montaña, vieron una estación donde se detenían los teleféricos, controlando la maquina había algunas personas.

- Bienvenidos al Castillo Eisendrache, favor de salir ordenadamente de las cabinas y dirigirse a la puerta a su derecha – decía el encargado.

- Por aquí, jóvenes – pide Wunderfiz guiando a los chicos que se sentían cada vez más nerviosos.

Saliendo de la pequeña estación, había una entrada con un camino que guiaba nuevamente al pueblo, pero por razones más que obvias era más largo, luego de entrar por el portón, subieron a unos pasillos hasta llegar a o que sería la azotea central del Castillo, había unos extraños dispositivos cilíndricos que tenían una esfera grande de metal en cada uno, se desconocía para que funcionaban.

Después de caminar un poco más, llegaron a otro patio que sería el patio recreativo, ya que era más espacioso que el anterior, al final de este patio había una estructura grande con dos enormes puertas de madera, Wunderfiz caminó hacia la puerta y gira mirando a los chicos.

- Sean bienvenidos, al Castillo Eisendrache, hogar de la monarca de estas tierras, y futura herencia del joven Kree – habla Wunderfiz sonriendo mientras abre las enormes puertas dando pasó a los jóvenes quienes observaban el lugar, atónitos.

Era un salón bastante amplio, al final de este había una chimenea y encima de esta, la estatua de una cabeza dragón dado la impresión de que salía de esta, frente a ellos estaba una enorme mesa y al final de esta, se encontraba Sylvianne, observando a los recién llegados sentada en la silla central.

- ¿Tenemos que agacharnos? – pregunta susurrando Honenuki a Monoma.

- Por supuesto que sí, es una reina – contesta el rubio.

Honenuki hizo una pequeña reverencia a lo que Sylvianne simplemente soltó una pequeña risa.

- Aquí no hacemos esas cosas – dice la mujer tranquila, Honenuki se avergüenza un poco y vuelve a su posición inicial mientras algunos de sus compañeros se burlaban un poco.

- Majestad, ellos son los invitados elegidos por el joven Kree – habla Wunderfiz acercándose a la mujer.

- Bienvenidos, jóvenes héroes, a mi reino. Realmente agradezco la amistad que le han brindado a mi hijo en su estadía en Yuuei. La celebración será dentro de 3 días. Deben estar agotados por el vuelo, Wunderfiz los guiará al hotel donde pasarán la noche por hoy, ya que, desde mañana, se quedarán aquí en el Castillo, como mis invitados de honor – responde la mujer sorprendiendo nuevamente a los estudiantes.

- ¿A-aquí? – pregunta Kendo sorprendida.

- Por supuesto, la fiesta será aquí, así que sería mejor que estén en el Castillo cuando inicie – comenta la hermosa mujer sonriendo – Con eso dicho, espero que disfruten su estadía en este lugar – finaliza la reina.

- Joven Kree, su madre desea hablar con usted, los demás, síganme, los llevaré a su hotel – los jóvenes siguieron a la mujer saliendo del castillo dejando a Kree solo con su madre.


Con la Clase B

El lugar donde se quedarían era impresionante, era un hotel que parecía más bien una cabaña montañosa, solo que 5 veces más grande, era tan cálida por dentro que el aire fresco se disfrutaba enormemente. Las chicas se preparaban para tener una ducha, por suerte, el spa seguía abierto.

- Vamos, quiero ir al spa – dice Setsuna apurando a las chicas.

- Ya vamos, ya vamos – responde Kendo preparándose.

- Yo también quiero ir – comenta Kinoko saltando de emoción.

Los chicos por su parte también se estaban apurando, no podían esperar más, y todos decían una sola palabra.

- Buffet, Buffet, Buffet, Buffet – coreaban los chicos con sus ropas más cómodas, todos se dirigieron hacia el restaurante para comer algo, todo se veía delicioso, frutas, gelatinas, pudin, todo se veía realmente bueno.

- Guten Abend, junge Leute – habla la mujer detrás del buffet - Was möchten Sie zum Abendessen bestellen? – pregunta la mujer y en ese momento todos se quedaron callados con una sonrisa, ninguno hablaba alemán.

- ¿Qué dijo, Tetsutetsu? – pregunta Honenuki.

- No tengo idea – responde el peligris.

- Eres el mejor amigo de Eisendrache-san, ¿Y no has aprendido alemán estando con él? – pregunta Monoma.

- No es como si el hablara mucho alemán con nosotros, una que otra palabra y ya.

- Oh, kamen sie von Prinz Eisendrache? – pregunta la mujer.

- Sí, vienen de parte de él – responde Kreega apareciendo con su máscara puesta – Una disculpa, olvidamos mencionar que deben usar esto – el chico les da a los estudiantes de la Clase B unas especies de esferas negras pequeñas – Son traductores, les permitirán entender lo que dice el personal – comenta el peliblanco serio, bueno, no sabían, su máscara ocultaba sus expresiones.

- Y-ya veo, gracias, emmm… -Tetsutetsu ve al chico.

- Kreegakaleet, Kreegakaleet Eisendrache – contesta el peliblanco.

- ¿Eres hermano de Eisendrache-san? – pregunta Monoma.

- Así es, soy su hermano menor, adoptado – responde el chico quitándose la máscara por unos momentos – Mi hermano ya está en camino, por favor, disfruten su estadía – el chico vuelve a colocarse la máscara y desaparece entre humo violeta y rosado.

- Eso dio miedo – dice Monoma.

- ¿Creen que esto realmente funciona? – pregunta Honenuki colocándose el traductor.

- Esperemos que sí – Tetsutetsu se coloca el dispositivo y se dirige a la mujer - ¿Tienen hamburguesas? – pregunta el chico hablando normal.

- Por supuesto, ¿Cómo desea su hamburguesa? – responde la mujer sonriendo.

- ¡Grande, de 2, no, 3 carnes y queso, con tocino!, y papas fritas – pide el peligris emocionado.

- De inmediato – dice la mujer ahora viendo a los otros 2 - ¿Y ustedes, que desean? – pregunta la mujer.

- Yo quiero también una hamburguesa, con – el chico mira los quesos – Queso rallado y-y queso americano – pide Honenuki.

- Yo también quiero una hamburguesa, con queso, jamón y tocino – pide Monoma.

- Saldrán de inmediato, por favor tomen asiento – pide la mujer sonriendo mientras los chicos obedecían con una lagrimita en sus ojos.

Con las chicas

Era un sueño, todo era extremadamente relajante, los baños eran inmensos, y tenían un baño grande donde las chicas podían sentarse a conversar.

- Estos baños son… - habla Kendo.

- Excelentes – completa Kinoko sumergiéndose casi por completo debido a la relajación que sentía.

- Es increíble que Kree-kun sea un príncipe – dice Tokage relajándose.

- No me esperaba algo así, ahora entiendo por qué Yaoyorozu dijo que su madre era una mujer peligrosa. Imagínate tener el visto malo de la Reina de toda una región – comenta Kendo.

- Yo creo que Kree-kun sigue siendo el mismo, independientemente de su familia – comenta Shiozaki entrando a la enorme bañera.

- Bueno, tú lo conoces más que nosotras – responde Kinoko.

- Mucho más – responde Tokage riendo.

- Oh, vaya, no pensé que habría gente a estas horas – dice una voz femenina en la entrada.

Las futuras heroínas observan a Kreema, envuelta en una toalla observando a las chicas

- Cierto, ustedes son las invitadas de mi hermano – habla la chica.

- Tú… eres la hermana menor de Kree-kun – dice Ibara recordando a la niña.

- Exactamente, por si llegaron a olvidar quién soy, mi nombre es Kreemahm´ahm Eisendrache, la segunda princesa de Werfen – se presenta la peliazul.

- Cierto, te vimos en Yuuei cuando el Festival Deportivo acabó – dice Tokage recordando el primer momento en que vieron a la chica.

- Un placer verla de nuevo, p-princesa, s-somos amigas de su hermano – habla Kendo.

- Lo sé, pero no se emocionen, ninguna de ustedes me agrada en lo absoluto – todas sintieron las palabras de la peliazul como un balde de agua fría – No se ofendan, simplemente no confío en ninguna chica que esté cerca de mi hermano – aclara.

- Eso… no nos hace sentir mejor – contesta Tokage.

- No tiene por qué hacerlo, llámenlo, "Celos de Hermana", ya saben, no creo que ninguna chica sea digna de ser la prometida por mi hermano – comenta la joven.

- ¿Prometida? – pregunta Kinoko.

- Sí, cuando mi hermano sea coronado, es obvio que necesitará una reina – comenta Kreema lavando su brazo tranquila – Por fortuna, mamá cree que el encontrará a esa mujer por su cuenta, sin necesidad de que lo comprometan con una desconocida, Otra vez – dice y piensa la peliazul.

Kreema observaba de reojo a las chicas, analizándolas con la mirada.

- Yo no acepto eso, no creo que exista alguna chica digna de mi hermano. La última chica que trato de jugar con él, bueno, solo diré que yo soy la única que sabe lo que le pasó realmente – sonríe la chica asustando a las jóvenes – Mentira, huyó del país – contesta Kreema.

Las chicas se sentían levemente intimidadas por la joven que se encontraba con ellas, aun siendo menor que ellas, era directa y segura de lo que decía, ninguna de las presentes le agradaba en lo más mínimo, de hecho, las veía como amenazas.

-Bueno, debo irme, solo tenía que dejarles unos traductores, pero esta charla fue… linda – Kreema les deja los traductores – Sirven para que puedan entender al personal del hotel y que estos las entiendan, Auf Wiedersehen – la peliazul se envuelve su cuerpo en la toalla y se va del lugar.

Todas las chicas miraron hacia donde se había ido la hermosa chica, estaba de más decir que si se sentían intimidadas, no solo por su actitud, ella era menor que ellas, y su apariencia era espectacular, ciertamente la joven las ponía un poco incomodas.

- Bueno – habla Tokage y luego ve a Ibara – Tu cuñada es un amor, ¿No?

- ¡C-Cállate! – le responde Ibara.

- ¿Qué?, ¿A Shiozaki-san le gusta Eisendrache-kun? – pregunta Kinoko.

- ¿No lo notabas? – pregunta Kendo.

- ¿No tú también, Kendo? - dice Ibara tapándose la cara.

- Eres algo obvia Shiozaki-san, como cuando estábamos en el avión y dejaste que Kree-kun se durmiera en ti, y que sostenías su mano – comenta la pelinaranja.

- E-eso fue culpa de Tokage – se excusa Ibara.

- Niégame que no lo disfrutaste – responde la mencionada.

- Esto será una pesadilla – dice Ibara sumergiéndose un poco en el agua.

- Será una laaaaaaaarga semana, querida amiga – responde Tokage riendo.

- No la molestes Tokage-san – dice Kendo.

- No lo haré – todas la ven – Pero la que si quiere que Kree-kun la moleste es Shiozaki-chan - responde Tokage riendo haciendo que Ibara se sonroje.

- ¡Ahora sí! – Ibara se abalanzó sobre Tokage, salpicando a las demás quienes solo suspiraban.

En el restaurant

Se sentían en el paraíso, las hamburguesas que vendían en Japón se quedaban cortas ante los manjares que ahora saboreaban, el queso derretido, el jamón cocido, el tocino freído, simplemente estaban muy felices, pero, Tetsutetsu se levantó.

- ¡¿Quién hizo esta hamburguesa?! – pregunta el chico, ¿Enojado?

- ¿Qué? – pregunta la mujer.

- ¡¿Quién hizo esta hamburguesa?! – vuelve a preguntar Tetsutetsu de pie mirando a la cocina.

- ¿Porqué? – pregunta la mujer confundida.

- ¡¿Quién la hizo?! – vuelve a decir Tetsutetsu.

- ¿Porqué? – vuelve a preguntar la mujer.

- ¡Porque me encanta! – grita el chico felicitando a los cocineros quienes solo rieron por la energía del chico.

- Eres tan reconocible, Tetsutetsu – dice Kree entrando al restaurant.

- Hola Kree-kun, ¿Cómo te fue? – pregunta el peligris a su amigo.

- Nada de qué preocuparse, solo asuntos de la fiesta, veo que están disfrutando del hotel – comenta el chico sentándose con ellos - ¿Y las chicas? – pregunta.

- Fueron a darse un baño, dijeron que al terminar vendrían – contesta Honenuki.

- Será mejor esperarlas, es mejor cenar todos juntos – comenta Kree.

- Pero nosotros ya cenamos – responde Monoma.

- Tranquilo, no hay ningún problema – dice el austríaco.

Las chicas ya estaban vestidas y se dispusieron a bajar al restaurant para cenar algo, al bajar vieron que los chicos estaban sentados esperándolas, así que se acercaron a ellos.

- Hola – saluda Kendo

- Hola chicas, tomen asiento – dice Kree abriendo algunas sillas para ellas.

- Gracias, ¿Ya cenaron? – pregunta Kinoko.

- Ellos sí, pero descuiden, no se irán hasta que ustedes también terminen de cenar – después de acomodarse, vino una mesera para tomar la orden de las chicas.

Todos cenaron y contaban anécdotas personales, rieron, hablaron, se divirtieron y también discutían sobre el cumpleaños de Kree y lo emocionados que estaban por festejarlo.

- Tu hogar es hermoso, Eisendrache-kun – comenta Kendo sonriendo.

- Muchas gracias, Lady Kendo, por cierto, aquí no es como Japón, normalmente se le llama a la gente por su nombre – responde el chico.

- N-No sé si sea buena idea – responde Kinoko apenada.

- Se siente algo... inusual – responde Kendo.

- Está bien, no se preocupen, yo no tengo ningún problema – contesta Kree.

- Es bastante curioso que el reino esté rodeado de bosques – comenta Tokage.

- Papá solía llevarme a esos bosques para entrenar, pero había una leyenda detrás – confiesa el chico.

- ¿Cuál leyenda? – pregunta Honenuki.

- "La Orden de los Guardianes", se dice que, en lo profundo del bosque, existe una antigua Orden secreta, que ha protegido a la raza humana desde hace eones, mucho, mucho antes de que los Dones aparecieran. La leyenda dice que un día, La Orden despertará, para expulsar el mal supremo del mundo e iluminar el mundo entero con su bondad – relata Kree – Se dice que son criaturas muy poderosas que, a pesar de lucir como demonios, son como ángeles.

- Wow, vaya historia – comenta Ibara.

- Y eso que solo la resumí – contesta Kree.

- Pues mi curiosidad esta por las nubes, mañana mismo empezaré a explorar el pueblo entero – comenta Tetsutetsu emocionado.


Instalación Desconocida

En una zona subterránea de Werfen, se encontraba un extraño dispositivo, era grande, con una base cuadrada donde habían 4 contenedores con una extraña sustancia azul brillante en las esquinas, sobre esta base cuadrada había una pirámide hecha de una extraña especie de cristal negro, no se podía ver nada de lo que contenía, la pirámide y su base estaban fuertemente vigiladas, como si quisieran mantener alejados a todo ser vivo que se acerque, dentro del cristal negro una mano tocó la superficie, y del vacío que se observaba, dos destellos amarillos se veían, como si fueran ojos, mientras se escuchaba una pequeña, infantil pero macabra risita, como la de una niña.


Fin del Capitulo


Y aquí acaba el primer capítulo de este nuevo arco. Espero que el capítulo haya sido de su agrado, creo que este arco tendrá un total de capítulos, si mal no recuerdo. También, en este arco hay muchas referencias a una franquicia que fue la inspiración responsable para que yo creara a Kree y toda su familia. Muchas cosas en este arco son especiales para mí y les he metido mucho empeño al hacerlas.

No tengo más aclaraciones que dar, como siempre, espero que el capítulo haya sido de su agrado nos leeos en la próxima actualización, ZarBalor, fuera.

Instagram: zarbalor


Glosario

Vater - Padre

Bruder - Hermano

Shwester - Hermana

Auf Wiedersehen - Adiós