Los personajes de Candy, Candy no me pertenecen son propiedad de sus creadoras Kioko Mizuki y Yumiko Igarashi

Mi Nueva Vida

By Rossy Castaneda

Capítulo 12

Gales, 1490

Los ojos de Candy se encharcaron de lágrimas tras escuchar que su única posibilidad para regresar a su época era con la ayuda de una persona que poseyera el poder de los cinco elemento y que cada cierto tiempo nacían dos personas que eran favorecidas. Sintió desesperanza al escuchar todo aquello. Sin poder evitar más, irrumpió en un desconsolador llanto que provocó que sus hombros se sacudieran por la intensidad de sus sollozos.

—No estes triste Candice, a pesar de que tu situación no es fácil, no todo está perdido.

—Pero si acaban decirme que solo una persona que tenga el poder de los cinco elementos puede ayudar y que cada cierto tiempo nacen dos personas que son favorecidas con esos dones —cubrió su rostro con ambas manos —y si esas dos personas no han nacido aun, ¿que será de mi?.

Michael miró a Arthur y este asintió.

—Esas dos personas ya nacieron Candice —le tomó las manos —tu eres una de ellas. Posees la fuerza y destreza de la tierra, el aire, el fuego, el agua y el mas valioso e importante de todos, el de el espíritu, el cual está relacionado con el Amor.

—¿Queeeeeee? —¿Como lo saben?

—Es fácil para magos con nuestra experiencia, discernir ciertas cosas y desde que te vimos nos dimos cuenta que posees el poder de los cinco elementos y eso significa que la segunda persona también existe ya en algún lugar de nuestro siglo.

—O con un poco de suerte, quizás se encuentre ya en el Real Colegio San Pablo y no se ha manifestado tal cual —Agregó Arthur —así como existen personas transparentes como tú, también existen otras que saben ocultar muy bien sus habilidades y pasan desapercibidos frente a nuestras narices.

—¿Entonces yo puedo hacer el ritual para regresar? —preguntó esperanzada.

—Desafortunadamente no —Michael suspiró—como te lo explicamos hace un rato, tu condición es distinta, estas aquí solo en alma y para hacer el ritual necesitas estar en espíritu, alma y cuerpo. Pero no te desesperes, hoy mismo Arthur regresará a nuestro siglo y hablará con nuestras colegas para ponerlas al tanto de todo y ten la seguridad que entre todos buscaremos la manera de encontrar a esa otra persona.

—Muchas gracias por todo cuanto hacen por mi —musitó Candy esbozando una ligera sonrisa.

—Mantén siempre esa sonrisa en tus labios.

—Lo intentaré.

...

Londres, Tiempo Actual

—Como te atreves a irrumpir mi hora de meditación —preguntó el joven en cuanto escuchó que la puerta se cerraba con violencia.

—Fuiste tu ¿verdad?

—¿De que demonios me hablas?

—Me refiero al estado de ella.

—No tengo la menor idea de que hablas.

—No tiene caso que finjas demencia, se perfectamente que fuiste tu.

—¿Y que se supone que hice?

—Por su estado de inconsciencia, estoy segura pusiste algo mas, la poción era solamente para sus herida se infectaran

—No se de que hablas —se cruzó de brazos y ladeó el rostro.

—Sé que fuiste tú, aunque finjas que no sabes nada.

—¿Y por que haría tal cosa? —giró el rostro para quedar frente a ella.

—No lo sé, dímelo tú —lo miró a los ojos

—Te estas volviendo paranoica —rodó los ojos.

—¿Paranoica? —frunció el ceño —Solo debías ingresar a la enfermería una sola vez.

—Y eso fue exactamente lo que hice.

—Por tu bien, es mejor que no me mientas.

—Y por que haría tal cosa, estamos juntos en esto ¿no?

—No quiero pensar que se te ha ocurrido traicionarnos, porque si te atreves a hacerlo, no tienes idea lo que mi madre puede hacerte no solo a ti, sino a toda tu querida familia —le advirtió.

—¿Me estas amenazando? —frunció el ceño.

—Te estoy advirtiendo —respondió.

—Si a esa vamos, déjame primero recordarte que mi madre también sabe de magia y es tan peligrosa como la tuya y si crees que se quedará de brazos cruzados estas muy equivocada —apretó la mandíbula —lo segundo que debes saber es que yo también puedo hacerles daño, solo basta que dé una pequeña declaración frente al consejo de maestros y tu madre y tu serán enviadas al mismísimo infierno a hacerle compañía a tu querido padre.

—Eres la peor de las ratas, maldita la hora que confíe en ti creyéndote el candidato perfecto para esta misión —lo miró con rabia —con tus palabras acabas de confirmarme que fuiste tu.

—¿Si fui yo y que?

—Eres tan idiota que no te das cuenta el gran error que has cometido, por tu culpa mi madre se enfurecerá . —Sus ojos eran un par de llamas incandescentes.

—De que te quejas —le recriminó —cuando tu querida —la apuntó con su dedo indice — fuiste quien torció los planes.

—Ya sé que fui una idiota, pero ten la seguridad que eso no volverá a pasar.

—Vaya al menos lo reconoces —se burló —y volviendo al asunto de Candice, yo solo quería que permaneciera debil para que tú entras a robarle el alma sin que ella pusiera resistencia. ¿Como iba yo ha saber que el resultado seria otro?

achicó los ojos —¿Y cuando pensabas decírmelo?

—Cuando consiguiera que la aprendiz aceptara salir a dar un paseo conmigo.

—Querrás decir con Anthony —le lanzó una mirada furibunda —Eres un perfecto imbécil, aunque hubieras conseguido engañar a la aprendiz, yo jamás obtendría lo que quiero de Candice.

—¿Y por que no ?

—En el cuarto de enfermería está su cuerpo y ese no me sirve de nada cuando tengo este —se señaló a si misma.

—¿Y que tenemos hacer para remediarlo?

—¿Tenemos? —eso me sonó a manada, tu provocaste toda esta mierda y ahora tienes que solucionarlo y conseguir que su alma regrese y mas te vale que sea pronto

—¿A que le tienes miedo?

—Eso no es de tu incumbencia —le respondió mientras abría un cofre.

—¿Que buscas?

—Su cadena, ¿en donde está?

—Ah...esa baratija —arrugó la nariz de manera despreciativa —la verdad no sé como es que puede tener tanto valor.

—Lo tiene, y mas de lo que te imaginas. ¿En donde esta?

—Se la regalé a la aprendiz ayer —se encogió de hombros.

—¿Que hiciste que cosa? —¡Ahhhhhhhhh! —lanzó un florero a la pared — cuando te escogí para hacer esto, no creí que fueras tan imbécil, pero ahora me queda mas que claro que lo eres y en mayor escala, mejor te es que la recuperes y pronto.

—No vuelvas a llamarme imbécil —le apretó el brazo

—Suéltame o...

—¿O invocaras a tu maldita madre para que me saque los ojos? —espetó

—Sabes perfectamente que no puedo hacerlo en estos momentos, ella no puede enterarse de nada —dijo con los dientes apretados —lo mejor que podemos hacer es calmarnos y buscar la forma como recuperar esa cadena —musitó mas calmada luego de aspirar profundamente.

—Ahora si nos estamos entendiendo —la soltó —recuperaré esa baratija.

—Ten cuidado la manera que emplearas para conseguirlo, las aguas están muy revueltas y cualquier paso en falso puede ponernos al descubierto y todo lo que he tenido que soportar será en vano.

—Lo que has soportado es nada para ti, has sido criada y adiestrada para soportar eso y más. Por fuera tienes una apariencia dulce y angelical; en el tiempo que llevas en el Colegio has logrado engañarlos a todos, eres astuta como una comadreja y traicionera como la mas venenosa serpiente, todo lo que permites que te pase, lo haces a tu conveniencia para confundir a quienes te rodean.

—¿Te refieres a lo que pasó hace unos días? —sonrió

—Si —respondió —veo que tu madre es una gran maestra.

—Lo es —respondió orgullosa

—Pero tu plan pudo costarte la expulsión.

—Pero fue así —lo miró —unas cuantas lagrimas tienen el poder de conseguir cosas inimaginables querido.

—Ya me di cuenta —respondió —tienes mucha habilidad para engañar a todos los que te rodean y quedar siempre como una mártir.

—Me alegra que lo tengas presente. y espero que nunca lo olvides, porque si yo caigo, tu caerás conmigo.

—Y aquí vamos de nuevo con las amenazas.

—No es amenaza niño bonito —negó con su dedo índice frente a su rostro —es una advertencia —se acercó a él —No se te ocurra ni por un instante traicionarnos —le susurró al oido.

—¿Crees que podría hacerlo?

—No lo sé, dímelo tú —pasó su lengua por el contorno de su oreja.

—Jamás lo haría.

—Eso espero —besó la comisura de sus labios arrancándole un jadeo —debo marcharme—dijo apartándose de golpe al tiempo que sonreía abriendo la puerta para retirarse —¡adios!

—Maldita bruja —siseó con los dientes apretados cerrando los ojos mientras aspiraba profundamente —¿Que demonios quieres ahora? —preguntó de golpe en cuanto la puerta se abrió nuevamente

—¿Oye, que te pasa, porque me recibes así ?

—Disculpa creí que era...

—Si, si ya sé —lo interrumpió —la vi salir de aquí; ¿que vino ha hacer?

—Vino a advertirme que si la traicionó su madre nos hará añicos.

—Tonterías, no le hagas caso son solo palabrerías, recuerda que un buen mago jamás dice lo que va hacer.

—Yo no estaría tan seguro de esa teoría, no después de lo que sabemos

—¿Tienes miedo?

—La verdad si, su madre y ella son sumamente peligrosas, mas de que podamos imaginar.

—Nuestra madre también lo es y no vamos a echarnos para tras ahora que sabemos la verdad y estamos tan cerca de conseguir nuestro objetivo.

—Debemos andarnos con cuidado, no podemos darnos el lujo de cometer un error más. Ella sospecha que la estoy traicionando y si me descubre estaremos perdidos.

—En ese caso, lo mejor es comunicarnos con mamá para ponerla al tanta de todo y que ella nos diga que hacer.

—No, por ahora no podremos hacerlo.

—¿Por que no?

—Debo recuperar la cadena de Candice.

—¿Esa baratija?

—Si —respondió haciendo una mueca —no sé que valor puede tener esa mierda, pero me ha exigido que la recupere y pronto.

...

Escocia

Luego de su paseo de rutina, ingresó al lugar que se había convertido en un santuario para ella luego que su esposo fuera exiliado de ese siglo por cosas que no hizo. Desde entonces se había dedicado a buscar al culpable de todo aquello y se prometió no descansar hasta llegar a él. Durante años, tuvo una sospecha, pero por mas había buscado y rebuscado algo que confirmara sus teoría no había encontrado nada que reforzara su teoría...pero, eso a lo que todos le llaman instintos, le decía que estaba en el camino correcto.

Cuando sus hijos crecieron, les dijo la verdad con respecto a su padre, los puso al tanto de todo y les hizo saber hacia quien iban sus sospechas. Ese mismo día, había instruido a su hijo mayor para que hiciera todo cuanto estuviera a su alcance para ganarse la confianza de la hija de ella. Finalmente y después de un largo semestre, su hijo lo había conseguido; se había ganado la confianza de la muchacha y está, la llevó con su madre.

Cerró los ojos y recordó la tarde que su hijo había irrumpido en su santuario, eran vacaciones de verano...

Flash Back...

—Mamá, lo he conseguido, mañana ire a su casa.

—Escúchame bien Niel —lo miró fijamente —tienes que ser mas astuto que ellas, debes hacerles creer que eres débil y manipulable.

—Es lo que he venido haciendo todos estos meses.

—Y has hecho un excelente trabajo —lo alagó —sigue así, escucha atentamente cada una de sus palabras porque tendrás que repetírmelas claramente sin guardarte una sola.

Fin del Flash Back...

Abrió los ojos. —Sus sospechas se confirmaron aquella misma tarde cuando su hijo repitió cada una de las palabras dichas en aquella reunión y tras mirar aquella maldita máscara muy parecida a una que ella tenía en su poder, propiedad de su esposo.

Había comprobado por ella misma el poder de aquella máscara tras sacar un enorme libro negro el cual había escondido por años, ya que en él se encontraban un sin numero de rituales, hechizos, encantamientos y pociones que eran prohibidos dentro del círculo en que se movían.

Su sorpresa fue mayúscula al escuchar los nombres de sus víctimas, ya que había convivido con ambas familia durante todos esos años, los había tenido tan cerca y no fue capaz de saberlo.

Candice y Terrence poseían el alma pura que ellos necesitaban para que su esposo regresara del exilio en el que había vivido los últimos años. Desde entonces en unidad con sus hijos había armado un plan para conseguir que el alma de uno de los dos jóvenes fuera enviada a otro siglo, para que su esposo quien vagaba como alma en pena siglo, tras siglo en busca de un alma pura, pudiera tomarla. Y la suerte había caído en Candice.

Había preparado una poción escrita en aquel enorme libro negro y se la entregó a su hijo para que la colocara en la medicina de Candice, en lugar de la que aquella jovencita le había dado.

Cerró una vez mas sus ojos y comenzó a recordar aquella fiesta en donde supuestamente Candice había intentado robar el alma de Terrence.

Que ciega había estado entonces, como para no darse cuenta que detrás de todo aquello estaba ella. Debía reconocer que había hecho un excelente trabajo con aquel truco antiguo de magia el cual muy pocos dominaban y el esposo de ella era una de esas personas; engañaban sutilmente el ojo humano con una ilusión visual —ahora las cosas estaban mas claras para ella. Pero gracias a el error que habían cometido al escoger a su hijo mayor, ella tuvo la oportunidad usar la información a su favor y gracias al gran trabajo en equipo que estaban haciendo muy pronto su familia estaría completa una vez más.

—No te saldrás con la tuya Carlota Marlowe, Susana y tu no tienen idea lo que se les viene. No son tan astutas después de todo —sonrió —la ambición de ambas me llevó a encontrar a los únicos boletos para que Raymond regrese junto a nosotros y cuando eso suceda, prepárate Carlota Marlowe, porque será la hora de la venganza de los Leagan.

Continuará...