Disclaimer: Los personajes no son míos, pertenecen a Riichiro Inagaki & Boichi. La historia de "Una carta inesperada" es de mi autoría.
XII
Senku mordía sus labios pensando en lo que debía hacer. Las cartas estaban frente a él y el efecto que le propinaba verlas era algo inexplicable.
En algún momento se sintió abrumado, hasta el punto de casi botar aquellas cartas. Y es que para él, le era inevitable pensar en cómo se estaría sintiendo K en esos momentos, al no ver ninguna respuesta por su parte.
Centrándose nuevamente en las cartas, movió su mano y tomo la primera.
¿Debería leerlas?
Su mente le estaba haciendo malas jugadas, se sentía como el protagonista de un manga shoujo en donde pronto la historia tomaría un curso alocado y el amor flotaría por los alrededores como un aromatizante, atrayendo a cualquier persona débil y esperanzado.
Soltó una risa seca.
-No dañaría a nadie leer una- dijo por lo bajo como si fuera un secreto lo que estaba a punto de suceder.
Rompió el sobre de manera suave y saco la carta de su interior.
Sostuvo una mano contra su pecho tratando de detener los nervios que comenzaba a sentir. Hizo una mueca de desagrado.
-Solo es una carta.- se recordó a sí mismo, tomando asiento en su escritorio comenzó con su lectura.
Querido Senku.
¿Puedes sentir que muchas veces encontramos moralejas dentro de nuestra historia?
Existen circunstancias que nos llevan a creer que nuestra vida diaria es casi como un cuento de hadas.
Pero, con el toque crudo de la realidad.
Fui una tonta Senku.
Esa es la moraleja de la historia.
Al creer que yo podría enamorarte a través de un pedazo de papel.
La gente se equivoca. Yo me equivoque.
La gente se enamora, y muchas de las veces no se ven correspondidos con la misma intensidad con la que desearían ser apreciados.
Desde que te conocí, me imaginé un mundo de posibilidades. Cree varias historias en mi mente las cuales repasaba una y otra vez. Pensando que tú también estabas enamorado, que podría llegar a tu corazón por medio de detalles.
Creía ferviente que si visitabas los lugares que más me gustaban, formaríamos una conexión que al final nos terminaría enlazando.
Y aun así, cometí un error.
Es curioso saber que después de un tiempo, me di cuenta de que jamás tomé en cuenta que tú eras alguien totalmente diferente a mí.
Porque yo sé quién eres, pero tú no sabes quién soy yo.
Quiero decir…¿Quién podría enamorarse de alguien que ni siquiera puede visualizar en su mente?
Fui egoísta y eso termino por afectarme. Un sueño que terminó por convertirse en una pesadilla.
Solo quiero saber si…¿Hubo algo que pude haber hecho mejor?
Con cariño.
K~~
-No eres ninguna tonta.- enfatizó el, sintiendo que esa carta era una especie de despedida.
Quiso golpearse en el rostro, él fue quien había decidido dejar todo aquello en primera instancia. Asimismo, algo en la carta le decía que ella sabía de su decisión, como si predijera que él dejaría de mantener aquella extraña comunicación.
Y no le gusto.
Era estúpido y contradictorio. Era como si todo lo que había dicho con anterioridad se hubiera ido por el drenaje con tan solo leer unas cuantas palabras.
Cuantas veces había dicho que el romance era innecesario y estorboso. Las veces que le menciono a su mentor el Dr. Xeno que deseaba mantenerse concentrado en todo lo que estuviera relacionado a la ciencia. Todas esas confesiones rechazadas porque no podía soportar el hecho de gustarle a alguien más.
Nada de eso importaba ahora.
Senku sintió por primera vez el anhelo.
Anhelo de conocer a K.
Se sonrojo de tan solo aceptar ese hecho.
-Soy un idiota.- expuso con voz temblorosa mientras tomaba la segunda carta. —Un idiota en un diez billones por ciento.-
Realizo el mismo proceso y saco el papel del sobre.
Querido Senku.
Escribo esto sin querer hacerlo.
Creí que este día no llegaría tan pronto, trataba de evitar lo inevitable.
Y es que, oírte decir que no querías hablar conmigo nunca más fue algo que no me esperaba escuchar ese día.
Pero lo dije en mi carta anterior.
Yo cometí un error.
Y ese fue, no aceptar la realidad.
Me duele saber que tu no podrás sentir lo que yo siento. Que no podrá verte a los ojos de manera especial.
Realmente espero estés leyendo esta carta.
Porque quiero decirte…antes de que te vayas.
Que agradezco el haberte conocido aquel día, no me arrepiento de escribir la primera carta.
Con amor.
K~~
Mierda.
¿Esta carta significaba que ella lo había escuchado?
De ser así, ella estaba en el restaurante la noche en la que dio a conocer su decisión.
Golpeo su frente contra el escritorio, sintiéndose muy cansado y confundido.
Su memoria trataba de unir las imágenes de aquella noche, pero realmente no había prestado la atención merecida al lugar, por lo que, no sabía quiénes estuvieron en el sitio.
-Esta situación es tan ridícula…- se puso de pie y guardo las cartas dentro del cajón, junto con las demás.
No tenía el valor para botarlas.
Senku tardo un momento en reponerse y pensar en lo próximo que haría.
El reloj en su muñeca marcaba que eran tan solo las 6:25 p.m., dudaba en hablarle a sus amigos. Podrían estar ocupados con sus actividades escolares.
Tenía un panorama desalentador frente a él.
-Debería olvidar todo esto.- mencionó hacia el vacío de la habitación. —¿Por qué carajos no solo me lo dijo de frente y listo?.- reclamó de nuevo, se habría ahorrado todo aquello. Seguramente tuviera listo sus pendientes en el laboratorio y comenzado un nuevo proyecto.
Tomo asiento frente al computador y busco entre sus contacto a Yuzuriha y Taiju. Los necesitaba a ambos.
Taiju contesto a los pocos segundos, Yuzuriha tardo un poco más pero a los escasos minutos ya se encontraban los tres entablando una videollamada.
Senku tenía la fortuna de contar con un grupo de amigos unido, pero siempre tendría la confianza completa hacia aquellos con los que compartió grandes momentos desde hacía ya varios años.
Dejo salir todas sus cavilaciones frente a ellos, la presión que sentía y el deseo irrevocable de conocerla. Halo sus cabellos un par de veces a manera de frustración, tratando de calmarse y expresar correctamente todo lo que sentía.
Sus amigos lo escucharon en silencio, ningún emitió sonido alguno. Ni siquiera Taiju, quien era el más ruidoso de los tres.
-Al final la decisión queda en ti, Senku-kun.- aseguró Yuzuriha con una sonrisa. —Realmente resulta extraño el hecho de sentir algo por alguien que no conoces, pero si lo piensas un poco, puede ser como esas relaciones en línea.
Senku arqueo una ceja, mirándola de manera incrédula.
-Tiene razón.- opinó Taiju. —Nunca se termina por conocer a alguien.- su mirada se desvió brevemente hacia Yuzuriha. —Pero, estoy seguro de que si ella logró captar tu atención, entonces es porque tiene un significado más allá de lo que podríamos imaginar.- un pequeña sonrisa alentadora apareció en los labios del castaño.
Lo medito unos instantes, raras veces se sentía como se estaba sintiendo en ese instante.
No había una respuesta correcta.
Y para la suerte de mierda que tenía, lo más probable era que todo acabara en un desastre.
-Resulto estúpido pensar que podría alejarme.- aseguró Senku, posando una de sus manos bajo su barbilla en un gesto pensativo. —Ella estaba en el restaurante esa noche.- comento ante las miradas estupefactas de sus amigos. —Lo insinuó en una de sus cartas, yo realmente no puse ninguna atención aquel día, pero tampoco es como si pudiera saber quién era K en esos momentos.
-Alguno de los chicos podría saber.- consideró Taiju, gritando frente a la cámara. Hizo una mueca ante el ruido y por un momento temió por sus tímpanos.
Rasco su oído con una mirada molesta en su rostro.
-No grites, grandulón.- espetó tranquilo antes de continuar con el tema principal. —No quiero a nadie más involucrado, además, no creo que algunos de los chicos se fijasen en los demás.
-Ukyo es demasiado atento, yo diría que él podría decirte algo.- añadió Yuzuriha con una sonrisa. —Podrías preguntarle, todos sabemos que es el más discreto.
-Oh! Tiene razón!- respondió Taiju, levantando las manos en gesto de obviedad. —Podrías preguntarle ahora mismo, vamos a llamarlo para…
-Espera, cabeza hueca- cortó antes de que el castaño hiciera alguna tontería. —Quiero mantener esto entre nosotros tres. Pero ahora, deben ayudarme a encontrar a K.
Los dos asintieron sin dudar, estando de acuerdo con Senku.
Lo ayudarían en lo que fuera necesario.
Siempre fue de esa manera.
Y lo seguiría siendo.
Senku camino con desgano hacia los casilleros, estaba enervado y trasnochado.
El trio se había quedado charlando hasta altas horas de la noche para discutir sobre lo que harían. Era un plan pequeño pero infalible, o al menos eso esperaba Senku.
Quizá algo en su interior…esperaba que fuera efectivo.
Saludo a varias personas al entrar, se dirigió a su casillero y abrió la pequeña puerta para sacar los zapatos del interior.
Su mano se congelo al ver una nueva nota.
La tomo entre sus dedos y la leyó.
Una ligera sonrisa apareció en sus labios.
Te veo en la azotea en la hora del almuerzo.
K~~
-Diez billones de puntos para ti, leona-
PD. Yo digo que le demos un golpe a Senku por cabezota y demasiado contradictorio.
¿Cuál creen que sea el plan de Senku?
Es un capítulo corto, pero ya en el siguiente se viene el plan de Tsukasa para que este dúo comience con su interacción real.
En la parte que dice que es una situación ridícula. Estuve a nada de subir el capítulo diciendo Riddikulus. Necesito dejar de lado mi fanatismo por Harry Potter cuando escriba de anime.
Otra cosa, no sé si les parezca super redundante el hecho de que los personajes mencionen que "no se conocen y no sabes cómo es en realidad", pero en la vida real siento que es algo que pasaría. Además, por muy inteligente que se autodenomine alguien, los más natural es que se pida el consejo a las personas que más confianza les tenga. Realmente no haría la historia tan mágica como lo es el manga, en cuestión de que Senku sabe que hacer sin dudar, aquí tenemos a un Senku que duda y no sabe cómo manejar algo romántico o algo que jamás le había sucedido, por lo que hace lo más sensato, llamar a sus dos mejores amigos.
Uno puede escuchar los consejos, pero al final de día, la decisión es solo nuestra.
