Capítulo 32
Azize sonrió cuando lo vio entrar a Cevdet al hospital. Él le hizo señas de lejos y ambos se dirigieron a la pequeña oficina que utilizaban para hablar y estar tranquilos cuando tenían que encontrarse.
Él entró primero sin ser visto y cuando ella abrió la puerta y lo vio, él estiró sus brazos y la tomó entre ellos, su nariz perdida en su cuello, aspirando su aroma…
-Mi vida…- le dijo y ella suspiró.
Unos segundos después se separaron y él besó sus labios suavemente.
-¿Pasó algo?
-Solo… quería contarte que en el cuartel griego los ánimos están bastante complicados… están investigando porque se filtró información de que habíamos dejado pasar las armas… y eso solo puede significar que las armas ya están en manos de nuestros soldados.
-Cevdet… cariño… qué feliz me hace lo que me cuentas…- le dijo y lo abrazó apretadamente.
-Lo sé… por eso quería contártelo… nuestra misión fue exitosa…
-Dime… ¿y tú no estás en peligro?
-Bueno, tuve que hacer una especie de declaración ante el general Vasili, según él me creyó… veremos si luego de la investigación puedo entregar a algún chivo expiatorio…
-Eso me da miedo, Cevdet…
-Es lo que debía hacerse…
-Sí, pero no quiero que lo pagues con tu vida... no lo permitiré…
-Es imposible que hagas algo… además, Vasili confía en mí… cree que actué de buena fe…
-Hasta que alguien le meta ideas en tu contra en la cabeza…
-El coronel Stavros no es de fiar… sé que sospecha de mí… pero la relación que he construido con Vasili no es fácil de echar abajo…
-Lo sé… escucha, Cevdet… si necesitas entregar a alguien… puedes usarme a mí…
-¿Estás loca, Azize?
-Quizá para ganar tiempo…
-Olvídalo…- dijo y ella sacudió la cabeza, comprendiendo lo que él le decía.
-Cevdet… quería decirte que Tevfik está por llegar… supongo que esta noche estará en casa…
-¿Para qué me lo dices? ¿acaso lo recibirás como solías hacerlo conmigo?
-Cevdet… ¿qué dices? Solo quería prevenirte para que tuvieras cuidado… realmente sería complicado que él te viera en casa…
-Está bien…- dijo y bajó la vista, consciente de que ella no querría lastimarlo nunca.
-Veré si puedo investigar algo…
-Bien… nos vemos esta noche…
-¿No te acabo de decir que estará Tevfik?
-No le tengo miedo a tu marido…
-Cevdet…
-Seré cuidadoso…- insistió.
-Como quieras… yo solo pienso en tu seguridad y la mía…- dijo y él se perdió en sus ojos, ella tenía razón, desde que se había casado con Tevfik sus visitas eran más frecuentes y quizá eso fuera porque él temía que ella cayera en sus redes o se olvidara de él… cosa que evidentemente no ocurriría…
Se despidieron con un abrazo y ella dejó el lugar primero. Se dedicó a sus quehaceres y promediando la tarde, mientras estaba cambiando el vendaje de un soldado herido, escuchó la voz de Tevfik y se tensó… seguramente había ido a verla…
Levantó la cabeza y se obligó a sonreír por compromiso. Tevfik levantó la mano y le sonrió. Ella lo saludó moviendo la cabeza…
-Tevfik… ¿cómo estás? - le dijo cuando pudo desocuparse, tardando una eternidad para que él desistiera de esperarla.
-Azize… querida… estoy bien… ¿sería mucho pedir que me dijeras querido, cariño, mi vida?
-Lo siento, Tevfik…- dijo y tragó saliva con incomodidad- yo… sabes que te aprecio… pero no podría… - dijo negando con la cabeza y bajó la vista.
-Bueno…- dijo él sin saber qué más argumentar- ¿vamos a casa?
-Sí… si me esperas, iré a buscar mi abrigo…
Tevfik estaba afuera ya cuando ella salió y la tomó del brazo para caminar. Azize se sintió de inmediato incómoda con la situación y todo lo que le importó fue que Cevdet no los viera, total, a los ojos de los vecinos que se cruzaban lo mejor era que ellos parecieran un matrimonio…
Llegaron a la casa y mamá Hasibe se había ido un rato a descansar. Azize preparó un té para ambos y se sentó a escuchar las historias de Tevfik, algo previsiblemente agrandadas para hacerlo sentir heroico…
Azize escuchó pacientemente y luego fue su turno contarle lo que había hecho esos días…
-Tevfik… estoy muy feliz… finalmente pude hacer algo que me hizo sentir útil…
-No sabes cuánto me alegra todo esto, sin embargo, tú eres enfermera… todo el tiempo eres útil… cuéntame querida… ¿qué fue lo que hiciste?
-¿Recuerdas que debíamos armar cajas con donaciones para la gente que está varada en medio de la nada?
-Así es… ¿pudieron enviarlas?
-Sí, pudimos hacerlo… pero hicimos algo más…- dijo Azize con una sonrisa que se desvaneció cuando se dio cuenta de la forma en que él la miraba.
-¿Qué hicieron?
-¿Recuerdas las armas?
-¿Las armas perdidas? - Tevfik se tensó.
-Aparecieron en un galpón… y decidimos enviarlas en esas cajas con las donaciones… para que les llegaran a nuestros soldados….
-Azize…- Tevfik pensó que se desmayaría allí mismo- pero… eso fue muy arriesgado… no me gusta que hagas esas cosas… no debiste haberlo hecho… estás embarazada… -además… ¿por qué no me dijiste nada?
-Porque no estabas Tevfik… fue una decisión del momento y estoy muy feliz…- dijo y notó como Tevfik no podía reponerse.
-No me gusta que te pongas en peligro… ¿y si los griegos se daban cuenta?
-No lo hicieron… Cevdet revisó el envío…
-¿Y no se dio cuenta? - dijo comenzando a desconfiar y Azize se arrepintió del comentario.
-No lo hizo… estaba distraído discutiendo conmigo… seguramente se confió en que no nos atreveríamos…- trató de salir del paso.
-Azize…- dijo y la tomó del brazo un poco más fuerte de lo que debería.
-¿Me golpearás porque no te consulté? - le dijo desafiante.
-Soy tu marido…- dijo y escucharon la puerta.
-Azize…- dijo Cevdet entrando- ¿qué pasa aquí?
-No es de tu incumbencia… general Cevdet…- dijo Tevfik y Cevdet miró a Azize.
-¿Te está maltratando? - le preguntó directamente.
-Solo… discutíamos un poco…- intentó decir Azize.
-Problemas maritales… pero todo es porque la eché de menos… supongo que entenderás…- dijo Tevfik.
-Pues… tengo que llevármela a declarar…- dijo Cevdet dominando el impulso de matarlo allí mismo.
-¿A declarar dices? - preguntó Tevfik.
-Bueno… la enfermera estuvo presente el otro día en la entrega de las cajas… y parece ser que las cajas contenían mercaderías no permitidas…
-No sé de qué hablas…- dijo Azize y se perdió en sus ojos.
-Tienes que venir conmigo, Azize… el reencuentro con tu esposo tendrá que esperar…- dijo y la tomó del brazo con suavidad.
-Pero…- intentó Tevfik y Azize lo miró con furia.
-Debo ir a declarar, Tevfik… no sé de qué se me acusa, general… pero no tengo nada qué ocultar…- le dijo y sonrió cuando salían de la casa.
Cevdet la hizo subir a su caballo y Azize lo abrazó un poco para no caerse. Tevfik los miró desde la puerta con preocupación… realmente no entendía nada de lo que estaba sucediendo y el hecho de que Azize hubiera entregado las armas lo desesperaba demasiado… en un punto sentía que avanzaba dos pasos y retrocedía diez.
Azize murmuró al oído de Cevdet cuando se alejaban… podía darse el lujo de abrazarlo porque ya estaba oscuro y nadie los veía demasiado…
-Estoy bien… pero él se puso muy mal cuando le conté lo de las armas…
-Cada vez me da más la impresión de que Tevfik no es de fiar, Azize… debes tener cuidado…
-¿Tendré que declarar?
-Así es… pero no digas nada que te inculpe… la idea es que digas que no tenías conocimiento de nada de lo que ocurría…
-Lo sé…
-Bien…
-Cevdet… te amo… - dijo y hundió su nariz en el cuello de él.
-Y yo a ti… cada vez falta menos para que esto termine… casi no puedo esperar…- dijo y levantó la mano de ella y la besó con ternura.
Bueno, esto sigue. Espero que les siga gustando! Gracias por leer!
